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Anfitrite

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La tierra ha tenido tiempos mejores que los actuales. No hablando en términos de humanidad y sus sociedades, sino en el tema de su situación literal. Ha habido muchas calamidades globales por culpa del hombre y su necesidad por expandirse, por crear y al mismo tiempo: Destruir.

Esto es algo que vino arrastrándose y creciendo desde los principios del Siglo dieciocho con las revoluciones industriales y de ahí en más lo que ha seguido a partir de ahí: Guerras mundiales, civiles, radiación y demás desgracias muy bien conocidas que aparte de destruir el planeta, también destruía a muchos de los que habitan.

Con el tiempo, desastres en consecuencia, muchísima reducción de población como un evento de dudosa categorización –queda en duda si es malo o bueno pues la comida empezaba a escasear-, se descubrió un asunto de lo más fantasioso: Hay una ciudad y más poblados... habitando bajo el agua.

Por tanto no tienen tantos problema con eso o demás fenómenos naturales.

En un principio se quiso crear una especie de guerra con ansias de conquista contra la mitológica ciudad de Atlantis y demás pueblos submarinos. Es un ansia normal del ser humano conquistar y hacerse dueño de cualquier otro aparecido a la distancia. Claro, los que se adaptaron gracias al tiempo y ansias de sobrevivir no se dejaron para nada y tras pérdidas, pérdidas y más perdidas para ambos bandos, con los humanos o "terranos" estando en peor condición... Se llegaron a términos de tregua entre la corona Atlante -que representa al resto-, y las coronas terrestres

Los humanos no seguirían jodiendo el planeta de la manera en que lo han hecho y los Atlantes -por llamarlos de alguna manera-, no los aniquilarían poco a poco a base de tsunamis o seguir devolviendo toda la porquería que han tirado al mar por siglos.

Simples y efectivas negociaciones.

Ya ha pasado un buen tiempo de eso y la humanidad necesita recomponerse de algún modo de tanta perdida. Asunto que no han podido llevar precisamente bien. Hay tecnología, mentes brillantes, espacios, comida, pero la población no ha aumentado para nada a como se había planteado. El nivel es tal que incluso muchos países desaparecieron por ser unidos a otros y hay monarquía en muchos.

Corea se volvió uno de ellos, más adaptados al lado Sur que el Norte por suerte. Se trata de la quinta nación más grande, prospera e influyente. Arriba está América del norte, España Occidental -Que viene a ser un gran conjunto de países latinos-, España Oriental -Países Europeos-, y Rusia. No obstante el estilo de monarquía es... Uno particular.

Están oficialmente dividido en dieciocho regiones, algunas conservando antiguos nombres e incluyendo la capital. Cada una regida por cierta estirpe mientras Corea en si es llevada por lo que se denominaría emperador. Siempre hombre y que tiene por obligación tener a un heredero de cada región y así mantener esa "estirpe" que gobierna.

Es un método que ha funcionado desde el inicio por lo que nadie ha tenido queja al respecto. Ni siquiera los herederos que prácticamente se pelean día y noche al tiempo que entrenan y se preparan para intentar aspirar al puesto de emperador. Evidentemente es algo que las hijas no pueden ni soñar -y si, es un tema que se siguen cuestionando por la índole-.

Por tanto no es de extrañar que haya actualmente veinte herederos -pues hay un par de gemelos-, de los cuales solo cinco son mujeres, aspirando el trono. O más o menos. La gran mayoría nació el mismo año, algunos al siguiente y el mayor apenas llega a los veinticuatro años de edad. Nacido en la mismísima capital. Por último y quién se nos hace relevante es el heredero menor.

Park Ji-Min. Heredero y actual gobernante de la región de Busan.

No es un mal sitio, está regular por decirlo de algún modo. El único problema es que hubo muchos inconvenientes y por eso tiene tanta diferencia de edad con sus hermanos mayores. No dirá que son malos, si, algunos son odiosos y amargados como la cascara de la naranja; pero hay muchos otros que son un algodón de azúcar.

Al menos cuatro de sus hermanas en realidad. En normal general se lleva bien con todos -excepto su hermano mayor Kwon Jiyong, él siempre ha sido bastante frío-, y no hay conflictos entre ellos aparte el típico de querer ser heredero... tema del que se rindió apenas se dio el batacazo contra la realidad de que no iba a poder ni de chiste manejar un Imperio. No solo como se debe.

Quizá es por ser más niño que el resto al momento de hacer las "pruebas" es que acabó por ceder primero. No está listo para algo así, tampoco lo quiere y se limitó a pedirle a su padre que lo dejara quedarse en Busan y asunto arreglado. Puede decirse que fue el único instante en el que sintió que su padre lo quería o mostró compasión con él.

Imperio gigante, poco tiempo de calidad con sus hijos. Nada rara. Tampoco es que le guarde rencor. Entiende la situación.

Desde los diecisiete se ha hecho cargo de Busan él solo... Con cierto manejo de parte de sus hermanos, algunos tíos. Se sabe manipulable y que ellos lo hacen, pero no ha ocurrido nada malo por seguirles el juego y... No quisiera problemas. Se adaptó a ser muy sumiso, a que así no hay conflicto y así no hay que lidiar.

Es una postura muy débil de su parte, es imposible evitarla cuando es parte de su personalidad. A sí mismo es un gesto casi copiado de su madre posiblemente. No la conoce mucho, sin embargo, lo que más sabe de ella es que se la vive arrastrada tras el emperador con tal de tener más favores y preferencia de su parte. Cosa que jamás sucede y ella jamás para.

Es patético y llega a avergonzarlo mucho recibir mofa por ello. Ni siquiera podría considerarla su madre de no ser porque fue forzado a ello por su nana, un adorable señora que se dedicó a cuidarlo desde que nació prácticamente.

Él le diría mamá de no ser porque se lo prohibió. Sea como fuere, la tiene siempre al lado. En todo momento y para todo. Su familia sanguínea daba igual con ella. Lo motivó a aprender esgrima, equitación, danza, oratoria, idiomas y canto. Aun cuando fuese una compañía que debía pagar mensualmente... Es la más cercana.

O lo era.

Actualmente, a sus veinte años está organizando el funeral de la que fue su figura materna. Su nana estuvo enferma por meses y trajo médicos como un desquiciado para que la curaran. Con ochenta y seis años de edad aseguraban que ya había vivido lo suficiente, que no era de sorprender su partida. Jimin no lo sintió así, para nada...

—No te sientas mal, estaba ya muy mayor. —soltó un largo respiro. Si, claro, como si eso pudiera ayudarlo a sentirse mejor. No obstante, comprende la intención de su hermana mayor.

Jisoo, gobernante de Gangwon.

—Ya venía haciéndole falta un descanso, mira que seguirla teniendo contigo aun después de tus quince. Se nota que la querías mucho, tanto que le desgastaste la vida. —lo peor es que está creyéndose el comentario. Igual Jennie no suele tener demasiado tacto.

Jennie, gobernante de Incheon.

—¿no creen que ella me quería? —pregunta en voz baja. Jennie y Jisoo se miraron un instante, una cuarta persona interrumpió lo que sea que formulara en la cabeza de Jennie. A juzgar por su sonrisa, no iba a ser nada muy motivador.

—Te quería, pero no más que los nietos que no podía ver por seguir siendo tu empleada—asintió suavemente, no suena tan mal de ese modo—. Ya está listo todo, falta que vengas. —indica.

Fue un velorio bastante simple donde seis de sus hermanos fueron a acompañarlo como gesto de empatía. Jisoo, Jennie, Taeyang, Wooyoung, Vernon y Wonwoo. Fue un gesto muy tierno de su parte, pero tenía el ligero problema de que no podía llorar si los tenía en frente. Ya mucho regaño recibió de pequeño por llorar en público.

Prefiere hacerlo solo sin que nadie pueda juzgarlo por lo que esté sintiendo. Como gobernante es un mal gesto demostrar sentimientos. Pueden saber a qué eres débil. Las oraciones respectivas para su nana se hicieron largas en su perspectiva, incluso fastidiosas. No cree en ningún Dios a pesar de que ella sí lo hizo y solo por ese motivo organizó un entierro de este estilo.

— ¿Esto realmente sirve de algo? —Wonwoo dio un prolongado suspiro.

—Por supuesto que sirve de algo ¿Crees que su alma va a vagar sin rumbo? ¿Qué se desvanece sin más?

—Creo que vuelve después de un tiempo. Sin saber que estuvo en otro cuerpo... No creo que unas simples palabras nuestras la dirijan a eso—su hermano mayor lo ve con reproche—. Si realmente existía el dios en el que creen ¿Por qué no la salvó de morir?

—El cuerpo se desgasta.

—Lo sé, pero-

—No seas impertinente—cerró la boca y bajó la mirada—. Su tiempo en este mundo expiró. Así de sencillo. Respeta su memoria con un luto pertinente, continua con las oraciones tal como ha dicho el sacerdote si tanto la quisiste.

De cierto modo cumplió con las indicaciones de Wooyoung. Guardó un luto de cinco meses, vestía únicamente de negro y evitaba las festividades a como diera lugar. No obstante, el tema de rezo lo dejó totalmente de lado. Ponía flores a la tumba de su nana e incluso hablaba de tanto en tanto con la tumba a modo de desahogo.

Rezar no iba a servirle de nada ¿para qué hacerlo?

Sea como sea, van seis meses de eso y el tema superación le va muy mal. Se enfoca más en sus obligaciones que en tener una vida. De momento no le interesa, se siente muy solo. Sus hermanos están ocupados con sus asuntos y no los molestaría diciendo que está deprimido. Es ridículo. Duda mucho que lo tomen en cuenta siquiera.

Un día cualquiera, llegado de la nada, tuvo a Jiyong en su pequeño palacio. La mirada que le dirigió su hermano mayor no la supo identificar. Viaja entre la sorpresa y la reprobación absoluta. Vamos, lo segundo es lo más común. Coinciden en verse cuando arruina cualquier cosa y admite que mete la pata con ganas... Como esa vez en que piso la vestimenta de su hermana Lalisa y acabó por dejarla casi desnuda.

—Lamento lo de tu nana. —dice antes que nada. Jimin pensó que Jiyong tiene mil temas encima como para saber que eso ya pasó hace meses.

—Gracias ¿necesitas algo? No vienes a visitarme seguido. —repone eufemístico. Jiyong le hizo un gesto y ambos empezaron a caminar por el castillo con grandes jardines y zonas sin techo. Es muy útil para Jimin que suele echarse en la grama por al menos cuarenta minutos todos los días.

—Te ves muy delgado. —opina observándolo de reojo. Eso fue lo que más lo sorprendió. No tiene por costumbre enterarse de nada que hagan sus hermanos menores, mucho menos Jimin. Tiene asuntos más importantes como suplir a su padre que se retiraría pronto.

—He estado inapetente.

—De cualquier modo debes cuidarte, no queremos que pierdas tu imagen. Como la realeza-

—Debemos parecer bendecidos por dios. —continua de manera mecánica, Jiyong asintió. Tomaron asiento en un banco frente a un enorme árbol viejo con flores amarillas florecidas.

—Bien—como dato destacable de Jimin, obedece y aprende bien. Diría sin errar que es el más quieto, sensato y simple de sus hermanos. Algo que le fascina y será útil para cuando ascienda al trono—. Hace un par de días nos llegó una carta a Seúl. Me tome la molestia de venir a entregártela personalmente para discutir un poco con respecto a su contenido.

— ¿carta? ¿De dónde? —el papel blanco que tomó es sencillo y apenas tiene un sello con forma de tridente—. ¿Es... Atlante? —Jiyong lo observó abrir la carta, sus manos pequeñas y llenas de anillos plateados.

—Así es. Ha llegado una a cada imperio, reino y presidencia terrestre. Me enteré de que han visitado América, España Occidental y parte de Rusia. Como ves, lo que pretenden es sumamente claro.

—Quizá demasiado, es un poco raro.

—Efectivamente.

Para el Imperio Coreano.

Mediante la presente misiva se les hace saber que la corona Atlante ha considerado la propuesta hecha entre los grandes líderes para iniciar la unificación y apoyo "humanitario" entre ambos poblados.

Por tanto esperamos una bienvenida alegre y cordial a nuestro consejero real cuando se encuentre en sus tierras con el objetivo de entablar una conexión a través del matrimonio entre algún noble o descendiente de líder político.

Candidatos deben oscilar la edad de los dieciséis y veintiséis años para evitar inconvenientes con respecto a la contemporaneidad con nuestro regente. No se asegura una visita a todos los que reciban esta carta por motivos mucho más allá de un simple concurso para escoger a un candidato para el honor antes mencionado.

La comitiva atlante contará con la presencia del consejero real como embajador en sus tierras. Cualquier acto en su contra será gravemente penalizado.

Sin más que decir, esperamos su colaboración.

La firma es demasiado complicada junto a un sello similar al que tenía la carta desde fuera. Jimin hizo una suave mueca. Vaya, todos sus hermanos son candidatos si es que realmente llegan hasta Corea. Hay muchos regentes y presidentes con descendencia. Duda muchísimo que lleguen hasta Corea.

—Tenemos la obligación de asistir todos en caso de que la comitiva arribe a nuestra costa. Según la información que nos han dado, tienden a instalarse en zonas costeras y que por división política no sea de mucho tamaño para no causar mucho revuelo o hacer mayor el contacto con nosotros. Creo firmemente que vendrían aquí, a Busan.

—También podría ser a Ulsan... o Incheon. —menciona con aire distraído, no sabe si Jiyong vio esa pequeña letrilla en la esquina de la página. Quizá no, no es tan ocioso como él ni tan ensimismado.

Realmente se ha dado cuenta de que está ahí por miedo de ver a su hermano a la cara. Dice un simple "Consejero real: Kim Nam-Joon. Evitar cualquier contacto visual durante su llegada"

—Busan es menos concurrido, también más tranquilo y productivo. Llegará un aviso a ti en caso de que lleguen. Tienes el deber de informarnos a todos para estar aquí en tiempo oportuno—asintió suavemente—. Jimin.

— ¿Um? —alzó la mirada, Jiyong le tomó la mano.

—Es prohibido que nos dejes en vergüenza, pero... No trates con tanta fuerza ¿vale? Si es posible, que te descalifiquen primero... Quieres seguir en Busan, imagino.

—No me imagino en un puesto tan importante, no estaría listo para algo así. —ríe suavemente con nervios. En realidad sería mucha presión, la sonrisita y gesto de interés de su hermano fue raro... hasta que siguió:

—Es cierto, no estás listo para ello, nunca lo estarías. Careces de la capacidad para un puesto tan importante como ser... ¿Consorte? ¿Compañero? Del rey que gobierna el océano entero. Lo ideal es que Jennie sea la escogida, así como Jisoo o Lalisa. En el peor de los casos iría yo mismo, el imperio recaería sobre Taeyang.

—Vale.

—Tu eres feliz aquí ¿no es cierto? —No se lo pensó mucho para decir que sí. Quizá Busan no fuese grande, tan importante o productiva como otras, pero es su región y es lo único que ha pedido tener.

Aunque tenía la nota amarga de la obvia visión de incapacidad que tiene su hermano de él y la segura línea de utilidad entre todos... Está la suave y cálida impresión de que hasta cierto punto, su hermano está preocupado de su comodidad y por ello hace la pregunta. Sonrió y cubrió su boca con una mano. Quizá es mucho considerarlo así más ¿Quién lo detiene? A pesar de todo, quiere mucho a su hermano y un gesto así de su parte lo contenta.

¿A quién de su familia no quiere? Pasa por inercia lo de encariñarse aun con poco contacto.

—Sé que tú y yo no solemos tener mucho contacto y tiendo a olvidarme de ti, sin embargo... Feliz cumpleaños adelantado. —tomó la pequeña caja envuelta y ladeó la cabeza enternecido por el conjunto de solitario y anillos de oro blanco.

Jiyong sintió satisfacción de verlo ponerse las prendas. Jimin nunca olvidaba el cumpleaños de ninguno de sus hermanos, parecía tener un calendario donde lo marcaba todo y así enviaba en tiempo exacto su presente. Le supo bastante mal que solo Hyojong y Wooyoung correspondiera la atención.

—Gracias. —se permitió abrazarlo, Jiyong arrugó un poco el gesto, como si lo molestara más se lo trago. Jimin siempre ha sido así, busca cariño, pero...

—Lo que más apreció de ti... es que no seas como tu madre. Hazme un favor y jamás te arrastres tras de nadie por poder, dinero o algún favor ¿sí? Si lo quieres, pelea por tomarlo, no lo ruegues.

—Claro.

Con el confort que trajo aquel último detalle Jiyong se despidió para partir a donde está la capital. Seúl. Es actualmente mucho más grande que hace tantos años. Es el estado más grande Corea entera. Ahí se acumula la mayor parte de tecnología, alta sociedad... Todo. Es la perfecta polis.

Jiyong está a cargo de Seúl, como no podía faltar.

Pasaron varios meses donde recibía una gran cantidad de mensajes con respecto a la comitiva atlante. Aparentemente aun no encuentran al "candidato". Ya iban tres meses desde la plática con su hermano mayor y nada. Casi al punto de que se olvidó del tema totalmente. De un tiempo para acá había tenido en mente dejarse crecer el cabello...

No pudo hacerlo, acabó por cortarlo debido a la carta que prácticamente brotó de un pequeño pozo de agua salada en uno de los jardines de su palacio.

Para el regente de la región de Busan.

Dentro de un mes y medio tendrá una visita de nuestra comitiva con el objetivo planteado en la carta enviada a su emperador y heredero; consideramos este un tiempo pertinente para reunir a cada noble a cargo del país. Esperamos una cordial bienvenida a sus tierras con el fin de colaborar con nuestra búsqueda.

Sin más, nos veremos pronto.

Se relamió los labios con el papel en manos.

—Envíen un escaneo de esta carta a todos mis hermanos estén o no en el país. También organicen las habitaciones en las que van a quedarse siendo acordes a sus gustos... Que la estilista venga.

Su capricho capilar tendría que esperar un poco más, sería desastroso ir así a una reunión tan importante con un reino que prácticamente no conoce. Que aparte de todo, es tan importante y relativamente temido según recuerda de su infancia.

A pesar de todo, tiene mucha curiosidad.


 

Jimin:

Jimin:

 

Todos los hermanos de Jimin tienen pelo negro uwu

Actualizaré cada dos o tres días uwu espero que les haya gustado(? ESto... será muy largo .-.

bye -3-

 

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Ignoraba en buena parte a sus hermanos y aguantaba buena parte de los destrozos que estos hacen a su palacio. Sería irrespetuoso alzarles la voz, pero tiene tantas malditas ganas de hacerlo... No basta con tenerlos a todos comulgados haciendo un escándalo que lo incomoda, sino que han roto adornos que son de gran valor para su región y Jennie lo primero que intentó hacer fue echarlo de su habitación justificando que debería tener la más grande y cómoda del lugar por ser la próxima esposa del rey atlante.

¿De quién fue la brillante idea de decirle que ella es la mejor y primera deseada opción? No lo sabe, tiende a subírsele los humos demasiado rápido. Es nocivo para cualquiera. Ni siquiera Jiyong la soporta y es obvio. Con respecto a su habitación, no la cedió. Es suya, su región, su palacio y que hiciera el berrinche que quisiera.

Hasta donde recordaba sus lecciones, también debía tenerse un respeto siendo invitados ¿no?

Aparentemente la próxima reina ya no lo recordaba.

A pesar de que funciona para ignorarlos, también estudia por deber. Lo poco que hay con respecto a la nobleza atlante en las base de datos lo lee, relee, escribe, memoriza a total medida hasta le punto de que parecería un loro si le preguntan al respecto. No quiere incomodar a gente tan... sensible. Sobra decir que los atlantes no tienen buena estima de los terranos. Incluso abandonaron Australia por ello. No tiene detalles de que ocurrió, pero queda decir que Australia está teniendo serios problemas climáticos en este momento.

Jiyong hace algo similar y no lo sorprendería que estuviera haciéndolo desde que recibieron la primera carta. Al momento de cumplirse el plazo de tiempo todos estaban nerviosos, al menos unos más que otros. En su casa seguía con la mente en la pantalla holográfica con todo lo que había leído.

—Tardan mucho en venir por su reina.

—si es por eso, no me sorprende que lo hagan. —tose Hyojong, Jisoo se rió por la gracia y Jennie miró molesta a su hermano. Estaban bien arreglados y maquillados. Al menos las mujeres y su caso que es un maldito maníaco y narciso. Al menos no se lo reclama nadie.

Quizá porque a ellos les gusta el delineado de sus ojos junto al sombreado.

Y que Jiyong también lo hace, solo que más discreto.

—¿Creen que sea una falsa alarma? —pregunta Wooyoung con la mano en la barbilla—. O que pusieron mal la fecha.

—Apenas son las dos de la tarde, no hay que alterarse antes de tiempo. —sugiere Jiyong con voz calmada.

—a diferencia de ti y de Jimin, no aguantamos las ayunas. —escuchar su nombre lo hizo espabilar. Frunció un poco el entrecejo.

—No toquen esa pared, es un mural y lo pueden ensuc-

—Es solo una pared con tres trazos. No un cuadro con algún valor. —replica Wonwoo, totalmente malhumorado por el hambre.

—aparte, es horrible ¿solo tiraron pintura o qué?

—Yo diría que alguien se bañó en pintura y pasó restregándose.

—suficiente. Este no es su palacio ¿pueden comportarse como los adultos que son? Se supone que son mis hermanos mayores y lo único que hacen es comportarse como niños. —hubo un silencio terrible. Jiyong no dijo absolutamente nada para molestia de los que se quejaban. Si él permanecía en silencio, es porque no pasó nada malo o falta al decoro.

—Que falta de respeto la tuya de hablar así a tus hermanos mayores. Debería darte vergüenza.

—Es solo un niño aun, que se podría esperar.

—Cree tener autoridad.

—Impertinente.

—Tener unas pequeñas tierras lo hacen pensar que puede ordenar, que tierno y tonto.

Abrió su abanico y cubrió parte de su rostro con él, ocultando la rabia que le generaba -junto a un llanto frustrado que amenaza con salir-, y así no decir nada más al respecto. Siempre sería el bebé para sus hermanos, nada lo cambiaria y ni siquiera teniendo un palacio y una región que gobernar lo hacen. Le gustaría reclamar, más no lo hace. Permanecer quieto y sin decir nada evita problemas.

—Señor—la sirvienta hizo una reverencia—. Al lado sureste hay... Personas preguntando por usted.

— ¿Ah?

—Bueno, usted y sus hermanos. En la costa.


 

—Regular los cambios de horario para los terranos es más complicado de lo que recordaba.

— ¿No estarán muy hambrientos? Se dedican a comer más que otra cosa, alteza. —dio una risita divertida.

—Hacen más que eso, pero será útil de todos modos en términos de las "pruebas".

Está un tanto irritado por lo complicado que se vuelve esta búsqueda que él mismo incitó a su rey. Tiene muchas esperanzas en la realeza coreana. Es la más cercana a la Atlántida y no tomaría más de un par de días volver en caso de ser aquí donde se encuentra a la persona que tanto busca.

Se sintió un poco cruel dando esperanza a gente que aunque merecedora de la oportunidad, no es a quién tenía en mente. No pasaron ni veinte minutos para que los príncipes y princesas de Corea llegaran a la costa y por ende bajaran poco el túnel de agua. Sus caras de maravilla ante el ecosistema marino le causó cierta ternura y burla al mismo tiempo.

A pesar de lo bello que pueda parecerles, son quienes lo destruyen. Irónico.

La extrañeza se marcó en sus facciones por uno de los veinte herederos. Se quedó atrás por... ¿un delfín? El animal sacó la nariz del agua y permitía que el hombre le acariciara. De no ser porque lo llamaron se hubiera quedado ahí. Tiene la impresión de que ese no tiene muchas ganas de siquiera participar.

Apagó la pantalla holográfica y dio media vuelta, frente a él y en fila se ponen los veinte nobles. Dio un par de pasos hacia ellos con las manos entrelazadas en la espalda. Hizo un ligero bajón de cabeza, una reverencia muy simple que no fue correspondida por ninguno... al menos no de la misma manera.

El mismo que se había quedado atrás bajó, puesto de rodillas y dando una reverencia total. Algunos se rieron por el gesto, otros lo miraron despectivo y quién es el mayor chasqueó la lengua con discreción.

—Jimin levántate. —ordena entre dientes. Dio una risita que les cortó el momento.

Se percataron de la reacción que tuvieron ante el acto tan humillante, una que normalmente reprimirían y el hombre no pudo evitar sentir esto como un momento cómico.

¿Cómo les explica que la nave alborota la personalidad real y deja fuera las apariencias?

Aun así, no es algo tan fuerte, ese príncipe bajito debió tener la idea desde el principio.

—Es un placer estar ante ustedes. Me presento, soy Kim Namjoon, consejero de su majestad Jeon Jung-Kook—explica con tono grandilocuente—. Asumo que ustedes ya lo sabían...—menciona con la vista clavada en Jimin que no se ha levantado, Jiyong asintió, fingiendo el detalle lo mejor posible ¿se supone que debía saberlo? —. Procederé a nombrarlos y verificar que se trata efectivamente de-

—Con todo respeto y su permiso—interrumpe Jiyong. De un jalón puso a Jimin de pie que se tropezó a medias—. Párate derecho, barbilla afuera y mirando al frente. —amonesta en voz baja, lastimosamente fue audible. Jimin se quedó parado, derecho, pero viendo al suelo. Jiyong no pudo reprenderlo más.

—No parece haber mucha armonía entre hermanos. Una pena—dijo Namjoon elocuente. Una pantalla holográfica surgió del suelo—. Jiyong, gobernante de Seúl y heredero al imperio de Corea—apenas hizo un gesto con la cabeza—. Taeyang, gobernante de Chungcheong Sur; Jisoo, gobernante de Gangwon; Jennie, gobernante de Incheon; Wooyoung, gobernante de Chungcheong Norte; Hyojong, gobernante de Daegu; Wonwoo, Gobernante de Sejong; Vernon, gobernante de Daejeon...

Resultaba ridículo como nombra sin ver al dichosa pantalla, más bien sus nombres se iban tachando a medida que los decía. Namjoon por su parte analizaba la manera en que se comportaban entre tanto que los nombraba. Jiyong, hasta el momento, fue el único que hizo un amague de reverencia. El resto permanecía con la mirada al frente, viéndolo directo a los ojos con aire igualitario o de superioridad.

—Jongho, gobernante de Chagang; Yunho, gobernante de Kangwon; Yeosang, gobernante de Kaesong; Seunghwa, gobernante de Gwangju; Hongjoong, gobernante de Ryanggang; gemelos Lee y Seokmin, gobernantes de Jeolla Norte y sur; Luhan, gobernante de Jeju; Rose, gobernante de Ulsan; Chan, gobernante de Rasŏn; Lalisa, gobernante de Hamgyong y Jimin, gobernante de Busan.

—Por el amor de Dios, alza la cabeza. —reprende perdiendo los estribos, Jimin había hecho una reverencia de noventa grados apenas se lo nombró. La pantalla holográfica se apagó y Namjoon rió enigmático ¿le hace gracia?

Bueno, a quién no, Jiyong quiere jalarse del cabello por lo exagerado que está siendo Jimin. Si no quiere ir, se hubiera hecho el enfermo en lugar de hacerlos pasar vergüenza de este modo. La realeza no puede rebajarse así ante nadie, menos un simple consejero real. Es humillante.

—Me complace tan cálida bienvenida de su parte, alteza.

—Todo un gusto, mi señor. —Yunho lo codeó fuertemente ¿¡QUE TIENE SU HERMANO MENOR EN LA CABEZA!?

Jimin no encontraba nada raro, apenas se quejó por el golpe. En todo lo que leyó con respecto a la ley atlante vigente... El consejero real es prácticamente equiparable al rey, más aún si hablamos en vigencia de oficio como embajador. Por ende es un rango más alto que el suyo sea o no un príncipe de un imperio. Quién si podría evitarlo es Jiyong como heredero, sin llegar a ser el caso.

—En solitario son bastantes. Lamento informar que diez de ustedes tendrán que irse. —informa Namjoon viéndolos de reojo. Jennie dio una risita.

—Jimin de seguro va primero. —cuchichea con Rose, la cual se muerde el labio para no reír igual.

—Taeyang; Jisoo; Wooyoung; Wonwoo; Vernon; Yunho; Seunghwa; Lee; Seokmin y...—se detuvo frente a Jimin, habiendo andando como un León enjaulado—. Mírame a la cara un instante. —pide. Jimin obedeció sin más.

No pudo evitar mostrarse extrañado y ladear la cabeza. Los ojos de Namjoon son profundamente cafés, casi negros; por un instante se hicieron plateados y en un parpadeo volvieron a la normalidad. Con una sonrisa amigable retrocedió un par de pasos.

—Rose. Gracias por haber venido. Agradezco profundamente sus deseos de contribuir.

Rose boqueó impresionada ¿por qué ella y no Jimin? O bien ¿Por qué cualquiera de ellos y no Jimin? Es quién peor debió quedar ante el alto consejero. Sin más salieron del lugar por donde vinieron, escoltados por guardias en armaduras sofisticadas y que parecen llenas de agua.

—Necesito que me acompañen. Les daré algunas indicaciones para poder continuar. Todos los que han estado antes que ustedes han hecho lo mismo. —asegura con intención de hacerlos sentir mejor.

Jimin veía todos sin ocultar la curiosidad. Es una nave enorme, creyó que cuando le decían que iban en una especie de submarino era un chiste. Tomó lugar en lo que parce una habitación de espera con unos enormes acuarios sin cristal. Cuando Namjoon no veía dio un toque, creando ondas ¿Cómo harían para que se mantuviera así si no hay cristal?

— ¡Eh! —respingó y rió por la nutria que había salido del agua. Con cuidado de no mojarse la ropa -cosa casi imposible-, la sostuvo entre sus manos. Es muy pequeña y parece demasiado ansiosa por jugar.

—Suéltala. —ordena Jiyong indiferente y sin mirarlo directamente, sino al reflejo del cristal de la nave en sí. Con un suave puchero la devolvió a su lugar y se colocó en su sitio en la fila.

Namjoon notó lo que pasó y luce tan confiado de... Algo que a Jiyong lo incomoda terriblemente. Llegaron a una sala con un enorme comedor lleno a reventar de comida. Mordió suavemente el interior de su mejilla por el buen olor. El estómago de Chan crujió y él acabó rojo por la vergüenza.

—Sería sumamente descortés de mi parte dejarlos seguía con hambre, me tomé la molestia de ordenar a hacer este almuerzo. Siéntanse libres de comer con libertad.

Jimin, con aires paranoicamente juguetones, pensó que sería una trampa para matarlos, pero no pasó de un chiste interno. Sus hermanos comían un tanto acelerados y él veía todo alrededor. En algún momento le dirían que volviera, así que su curiosidad e imaginación debía estar saciada al menos un poco para ese momento.

Por esa observación continua, se percató de un ruido extraño, volteó y miró a una de las mujeres que seguramente puso la comida en su sitio. Luce avergonzada, pero no aparta la mirada de la comida. Hay doce en total y se ven tan... hambrientas.

— ¿No han comido? —pregunta a Namjoon.

—No. Lo hacen una vez acabamos con esta "reunión". —responde alzando una ceja.

— ¿Ellas cocinan?

—Si.

Jimin llenó su plato, luego otro y tras poner los cubiertos se levantó de su asiento y se los entregó aunque ellas tenían una expresión de sorpresa y asco al mismo tiempo. No sabe porque exactamente. Les sonrió antes de volver a la mesa y tomar otro par de platos.

— ¿Qué se supone que estás haciendo? —pregunta Jiyong en voz baja, puede adivinar que lo quiere golpear.

—No soporto que quién me alimenta esté pasando hambre. —responde sin rodeo. Para él es incompatible y una falta total de humanidad hacer pasar hambre a nadie. Siguió repartiendo hasta que todas tuvieran un plato y estuvieran comiendo tras su insistencia.

Namjoon seguía con ese aspecto de saber qué ocurriría y no lo sorprende del todo, es más, luce totalmente satisfecho de que así fuera. Tras la comida y una pequeña reverencia a las chicas que hicieron el mismo gesto siguieron.

Parecía un concurso. Tuvo que disparar con arco, esgrima, probar que tanto aguanta la respiración bajo el agua; modales; decir que veía en imágenes específicas. No se esforzaba demasiado, hacía lo que Jiyong le específico que hiciera: Lo suficiente para ser notable, menor como para ser escogido. Si pusiera todo su empeño quizá pudiera estar a la altura de su hermano mayor. A medida que pasaban de un asunto a otro, iban descartando a sus hermanos hasta que solo quedó él, Jennie, Jiyong y Hyojong.

Si dijeron que debían hacer, se distrajo totalmente jugando con una foca que anda haciendo piruetas en el exterior de la nave. Los peces pasan de un lado a otro, todos coloridos y brillantes. No para de sonreír solo por esto. Hace que recuerde el acuario ha ampliado al menos seis veces para hacerlo más bonito.

Prefiere los perros y animales así, pero hay que admitir que los animales marinos son preciosos.

—ha decir verdad... La realeza coreana me sorprende, otros nobles y políticos no ha hecho otra cosa que llenarse de supuesta soberbia imaginando que obtendrían el honor por el hecho de tener belleza o dinero—menciona Namjoon con mirada ausente. Suspira decepcionado—. Los terranos suelen ser tan banales.

—nacer en cuna de oro no te hace inteligente o sensato... Algunas veces es el antónimo, porque no se aprende a obtenerlo por un mérito, sino que se tendrá por un nombre que también te fue regalado. —Jiyong sonrió ladino, algunas veces era mejor pescar a Jimin distraído. De estar al pendiente, no habría dicho nada. Solo seguiría viendo el suelo.

—Eso es cierto—dijo Namjoon. Jimin volvió la vista al frente cuando la foca se fue—. Es posible que ninguno de ustedes sea a quién buscamos, no obstante, eso lo sabré después de que me respondan una pregunta... La van a pensar un poco y cada uno me lo dirá en privado.

Jiyong arrugó el entrecejo ¿Por qué una pregunta tan tonta? Los cuatro están ahora en una habitación con aberturas que permiten meter la mano en el agua fría y salada. Con la pierna cruzada y el codo en su rodilla permaneció pensativo. Es una pregunta muy fácil, debe haber una trampa y enserio los beneficiaria que fuesen escogidos.

Al fin y al cabo, como Namjoon dejó claro entre un desafío y otro... Quién logre ser el "indicado" -dicho en masculino por ser "terranos" o "humanos"-, tendría una ayuda de primera por parte de la Atlántida. Desde cualquier punto es positivo y cualquiera moriría por tener ese apoyo. Alzó la mirada y se fijó en que Jennie se arrimó a una esquina en lo que Jimin trataba de evitar el chapoteo de una pequeña foca.

— ¿ya pensaste en que decir?

—Sí. Ya lo hice. —responde distraído. Jiyong no entiende que le pasa, suele tener más decoro y porte. Es como si estar aquí adentro-

—Deja de actuar como un niño. Esto es importante y no has parado de jugar desde que llegamos aquí. Aguarda a ser "descalificado" para hacer esta clase de tonterías. Eres un principe, compórtate como uno al menos por una vez en mi presencia; ten un mínimo de altura a diferencia de la zorra de tu madre. —regaña habiendo perdido la paciencia por completo, sorprendiéndose a si mismo por ser tan directo. Jimin obtuvo una postura que...

Es la que le ha visto desde que eran unos niños. Una encogida, prácticamente triste y donde sabe que no tiene de otra más que hacer caso. Claro, Jimin fue el último, tuvo muchísimo menos tiempo que todos ellos para prepararse para la realeza con todos sus deberes. Lo que él hizo en dieciocho años... Jimin lo hizo en doce, iniciando antes que nadie.

Tuvo un mal sabor de boca. Él tuvo infancia, una madre y está así porque entiende perfectamente lo que debe hacer y desea hacerlo. Jimin se dejó arrastrar por la corriente nada más. Suspiró antes de apretarse el puente de la nariz. Lo está regañando por hacer algo que nunca puede y...

Lo molesta no haberse dado un poco de tiempo con su hermano menor.

Como Jimin no se quejaba nunca, imaginó que todo estaba perfectamente bien.

Que mal momento para pensar en esto, enserio ¿Por qué pasa? Es como si algo en el ambiente le hiciera temblar la parte más humana y reprimida que debe tener para ser emperador.

Jimin volvió a su sitio y se mantuvo mirando sus manos a pesar de que la foca chapotea e intenta llamar su atención para jugar. Se dejó llevar más de la cuenta, ni siquiera se explica del todo cómo. Jiyong iba a molestarse muchísimo apenas salieran de aquí. Decepcionarlo no es una novedad, pero no por ello lo hace indiferente.

But I still want you...

Se lo repitió mil veces en la cabeza, solo para distraerse. Su sueño más tonto, más infantil ha sido poder enorgullecer y llevarse bien con Jiyong. Es como su modelo a seguir, una aspiración a la cual se convenció que no podría alcanzar jamás. Marcó la meta y así mismo, se detiene.

Es tan ridículo estar varado por cuenta propia. Es patético. Alzó la cabeza y la bajó lentamente. El solitario de brillo plateado repiqueteo y pocos segundos después la puerta del sitio se abrió. Namjoon lo llamó y una vez en la sala se relamió los labios, sin verlo a la cara sino al piso respondió.


 

NamJoon

 Familión coreano: De izquierda a derecha según la edad y Jimin es el menor uwu

... Familión coreano: De izquierda a derecha según la edad y Jimin es el menor uwu

 Familión coreano: De izquierda a derecha según la edad y Jimin es el menor uwu       

 

Chapter Text

Jiyong pasó último y estuvo parado frente a Namjoon sin dejar de verlo a los ojos. No demostró su intriga por el cambio repentino de colores que tuvo los irises del atlante. Se relamió muy suavemente los labios, repitiendo la pregunta mentalmente:

¿Por qué deberías ser a quien elija?

Tomó aire y sin desviar la mirada habló:

—La razón por la que creo debo ser elegido es porque tengo más preparación en términos de gobernante. Estando a punto de heredar mi padre me ha enseñado más que a mis otros hermanos. Corea ha demostrado ser un imperio próspero y bien manejado aun si no es el más grande en la sociedad humana. Comprendo lo que significaría dejar mi hogar para ir un sitio desconocido y... Considero que a pesar de lo complicado que pueda ser, haría lo posible por crear armonía entre su pueblo y el mio... Anteponerlos a los que pretendan lastimarnos.

De nuevo esa sensación de que Namjoon sabía con exactitud que iba a decir. Es odioso. Antes de que pudiera hablar tomó la palabra nuevamente:

—Aun si no me escoge a mí, no escoja a Jimin... Él no quiere y... Es feliz en su tranquilo Busan. Ya es complicado, pero aquí él puede ser tan feliz y niño como no lo fue en un principio.

—Admito que me sorprende este pedido. Creí que no tenía mucho afecto por sus hermanos.

—Los amo. Son mi familia, el problema es que a veces olvido que es así y que... ellos también sienten.

Aquello se sintió como un escape no autorizado de sentimientos.

Jimin, Jennie y Hyojong entraron a la sala. Jimin a su derecha y Jennie con Hyojong a la izquierda. Namjoon entrelazó las manos tras su espalda como gesto perenne. Jiyong tuvo una curiosidad tremenda de saber cual fue la respuesta de su hermano menor. Quizá pidiera que no lo escogieran y punto final. Poco probable por lo mucho que tardó en volver a la "sala de espera". Namjoon se paró frente a Hyojong.

—me gusta la manera de pensar que tienen. Es bueno ver que hay buenos príncipes en esta zona. Le tengo mucho afecto a Corea—cuenta distraído—. Por otro lado... —mira a Hyojong—. Tú ya estás comprometido con alguien, la cual, de hecho, está esperando un varón. Lo siento, pero no considero que seas a quién busco. Confesar la verdad a tu familia tampoco hará ningún mal. Tendrás a alguien siempre cuidando de tu espalda.

Hyojong lo miró atacado ¿Como se supone que pudo saber eso? Jiyong vio con impresión a Hyojong, casi ofendido por no haberle dicho que tenía prometida y preguntándose qué razones tendría para no haberle dicho. Namjoon se paró frente a Jennie y su expresión se volvió totalmente desdeñosa.

—Has mantenido relaciones sexuales con nobles de otros pueblos con la intención de reforzar tu influencia en el extranjero, teniendo la vaga esperanza de que de ese modo, puedas ascender al trono de Corea siendo una mujer. Tu jugada no funcionará porque no tienes lo necesario para un puesto así. Contraerás una enfermedad si no paras tu actuar irresponsable.

—E-eso no-

—En Atlántida no aceptamos esa clase de promiscuidad, mucho menos en un puesto tan importante como el que se aspira—Avanzó hacia Jiyong en lo que Jennie enrojece entre furiosa y apenada—. Tus intenciones son muy nobles. Amas a tu país, harías lo que fuese por él, por hacerlo más grande y... Vas a perderlo muy pronto, quizá demasiado, el amor que tienes por Seunghyun es insano y lo que hacen es aún peor, sin embargo, soy de los creyentes de que un acto de esta índole, guiado por el amor no define a una persona.

— ¿Seunghyun? —murmuró Hyojong—. ¿Qué tiene que ver Appa con todo esto?

—Con él mejor dicho.

— ¿Hermano? —pregunta Jimin con suavidad. Jiyong guardó silencio.

—Jimin—se irguió apenas lo nombró—. Vives en un sueño, estás tan atrofiado que eres un niño... a pesar de todo, eso es bueno, porque permaneces con esa misma nobleza infantil. La misma inocencia y ganas de obrar bien... sin embargo, deja de detenerte, de hundirte como si fueses un trozo de plomo o menospreciarte como si fueses nada. La autocompasión solo evita que seas realmente grande. Tienes matiz y me preocupa que por estar en constante tropiezo tú nobleza sea destruida.

—Vale...—aquel psicoanálisis lo dejó bastante aturdido. Namjoon ladeó la cabeza viendo a otro lado.

Habiendo dicho tanto, Jimin y Jiyong asumieron que no escogería a ninguno. Se sintió casi como un regaño así que debían resignarse a un no rotundo. Jimin estuvo a nada de reverenciarse para despedirse y salir despavorido. Quizá probar si podía salirse a través del mismo túnel por el que entraron. Hacerlo nadando. Sería genial aunque frío.

Su tren de pensamiento se interrumpió casi tan rápido como inicio la marcha. Namjoon lo tomó de la mano y le dio un beso en uno de los anillos. Se mantuvo quieto y aguantando la respiración hasta que Namjoon tomó su pequeña mano entre las suyas que parecen enormes en comparación.

—Enhorabuena, eres la persona por quién estuve buscando y quién será desposado por mi rey.

Movió la boca queriendo decir algo hasta finalmente salió—: Me honra que sea así, mi señor. —su sonrisa tiembla y su manos también. La iris de Namjoon permaneció plateado un largo rato. Jimin hizo una reverencia y Jiyong no tardó demasiado en tomarlo de la mano con brusquedad. Su expresión es totalmente impresionada.

En su vida creyó que iba a causarle tal... Dolor que fuese Jimin el escogido para un rol importante. Debería sentir orgullo, sea por él o por Corea ¿Por qué no lo siente?

—Mañana por la tarde durante el ocaso tomaremos rumbo a la Atlántida. Tómese este día para celebrar con sus hermanos... Y despedirse. Yo mismo me haré cargo de cualquier pregunta que tenga mañana.

Jiyong prácticamente lo sacó a rastras del lugar. Se detuvo a medio camino de regreso a la playa por el mismo túnel de agua. Un pez espada pasó tan rápido que dio de un extremo a otro y estuvo a nada de atravesarlo con el filo. Unos segundos después de estar en la costa el túnel se cerró por completo. La servidumbre de Jimin había colocado una gran carpa para que a medida que fuesen saliendo pudieran esperar ahí.

— ¿No escogieron a nadie? —pregunta Taeyang ante la cara que llevaban, sobre todo Jiyong.

De haber sido logrado, no tendrían esa expresión trágica.

—vaya, creí que-

—Escogió a Jimin. Se irá mañana por la tarde.

Guardaron un prolongado silencio viendo al menor de todos con atención, más de lo que han hecho en toda su vida. Jimin se sintió tremendamente incómodo por ello. Jennie prácticamente se le lanzó encima.

— ¿Qué hiciste? ¿Qué le dijiste? ¿le pediste que te escogiera? ¿¡Cómo pudiste...!?

— ¡No sé! ¡Yo le pedí que te escogiera a ti o a Jiyong-Hyung! —responde al instante. Siguió el plan al pie de la letra.

—No seas mentiroso, algo tuviste que hacer ¿Por qué te escogería a ti? —replica Vernon sin entender qué pudo haber considerado el consejero como para tomar a Jimin. De todos, es el menos preparado.

—Creo que podríamos alegrarnos de que sea a uno de nosotros a quién hayan escogido, no enojarnos porque haya sido Jimin... ¡Irá a la Atlántida! ¡Será increíble! —festeja Lalisa con ánimo. Ella junto a Yunho, Taeyang y Wooyoung lo aplaudieron. Jimin tenía el pecho demasiado adolorido y aunque lo llamaron acabó por correr a su palacio y llegar lo más pronto posible a su habitación.

Una vez ahí, totalmente solo se cubrió la boca sollozando ¿Qué fue eso? Él no quería ser escogido para nada. Es un puesto demasiado importante; demasiado deber... No podría con tanta responsabilidad, se siente ahogado, le cuesta respirar.

...

—Con todo respeto... ¿Por qué lo escogió a él? —una de las dos mujeres que iban de acompañantes observan a Namjoon redactar cartas, documentos y avisar a palacio real que ha cumplido con su deber.

—No luce muy capacitado. —menciona la otra. Ambas con cabello café muy oscuro y que se mueve apenas por el agua que llena la nave. Sin ningún terrano en su interior, no hay necesidad de tenerla seca.

—Incluso la chica pudo haber sido más capaz a pesar de sus malas prácticas. —continua.

—Solar, Hwasa, sé que van a seguir replicando por mi decisión y francamente eso me dará un dolor de cabeza terrible... Confíen en mi cuando les digo que tiene sentido mi elección.

—Muchas de tus elecciones son malas.

—Como las que haces con respecto a Jin por ejemplo. —corean y no hizo otra cosa que verlas con total agobio ¿Por qué siempre que hablan de sus fallos lo nombran?

Corrigió sin releer las cartas y tras una breve transcripción estas fueron enviadas así como el mensaje a la Atlántida. Tiene mucho tiempo afuera para su gusto, al menos no tuvo que ver a cada pueblo terrano. Acabaría un tanto loco. Miró sus manos un momento, como su piel se arrugaba un poco. Ah, estar tanto rato fuera del agua genera esto.

—Acomoden la habitación que ocupará el prometido de su alteza; también preparen las inyecciones y la píldora y que sea lo primero que haga apenas vuelva a poner un pie en esta nave—ambas bajaron la cabeza brevemente y se fueron. Namjoon volvió la vista la frente con sus ojos tornándose plateados—. ¡que sea una dosis fuerte! —menciona al grito.

Un terrano en la Atlántida, fenomenal... Primero prepararlo para que siquiera pueda sobrevivir.

...

— ¿Qué tal te sientes?

—Bien.

— ¿Vas a ir?

—Si.

— ¿Eso quieres?

—No ¿importa?

—Jim-

—Esto es importante, no puedo simplemente no hacerlo porque no quisiera. Dijiste que es importante. —insiste guardando en un pendrive todo lo que fuese importante de su computadora y pensando si valía la pena hacer una maleta. No cree que nada de su ropa quede bien con lo que usan allá... Considerando que estaría flotando por todos lados.

—Podemos intentar cambiarlo e ir yo. No se supone que te escogiera. Te dije que te quedarías en Busan como siempre has querido. —aunque estuviera estresado, sonaba calmado, cosa que solo a él le salía. Experiencia posiblemente.

Aunque hay que agregar... ¿Desde cuándo Jiyong demuestra preocupación por alguien?

— ¿Desde cuando importa? Nacimos para esta clase de situaciones. No importa lo que queramos, solo debe hacerse lo que salga mejor para la nación, es lo que dices siempre y aquí es donde queda claro que debe hacerse.

Ya había vaciado todo el estrés y llegó la resignación. Momento de dejarse llevar por la corriente de la manera más literal posible. En primera sería lo peor de su vida rechazar esto; posiblemente lo condenen a exilio, arresto domiciliario de por vida, revocación de cualquier título que tenga. Ya está acostumbrado a su forma de vivir, aunque solitaria, puede quejarse únicamente de eso y no de estar muriendo de hambre o frío.

Solo debía irse a un reino bajo el agua ¿Qué tan malo puede ser? Además y como bonus tiene que casarse con alguien que no conoce para nada mientras sus hermanos siguen sus vidas como quieren... Que envidia, enserio.

—si, nacimos para hacer lo mejor para el país, pero no significa que nos abandonemos a nosotros mismos... Lo que dijo Namjoon sobre ti me preocupa.

—A mí también ¿Qué pasa entre tu y Seunghyun-Appa? —Jiyong dio un prolongado suspiro, sacó su transparente celular y tras un suave empujón en al pantalla de la computadora surgió una imagen que daba paso a otra y otra. Jimin guardó silencio.

—No lo sé. Hemos sido cercanos desde siempre. Me ha enseñado todo lo que sabe, todo lo que necesito; ha hecho de todo por mi... Llegado un punto dejé de verlo como mi Appa. Pasó después de haberme escogido como sucesor. Creo que de hecho, sus pruebas para mi fueron peores.

—Aun así...

—Lo sé. También sé que está enfermo y no le queda mucho tiempo. Tenía la esperanza de irme antes para no tener que verlo todo el tiempo deteriorándose por la enfermedad—admite, dejar al descubierto la intención egoísta es extraño—. Ahora no es el punto. Sé que no hemos tenido contacto... nunca, pero-

—Estaré bien. Soy un principe... también regente de Busan, podré con esto. —dice cohibido y tratando de animarse a si mismo. Jiyong se acercó e inició el abrazo más incómodo que haya dado en su vida. Esto de contacto corporal es extraño.

Por la noche, nadie dijo nada, ni en la mañana o la hora del almuerzo. Jimin tenía prácticamente todo listo, dicho así porque no sabe si llevarse su ropa y otros objetos. Tiene al menos una buena cantidad de sus prendas como aretes, anillos, aros, pulseras, tobilleras. Al momento en que la tarde empezó a caer, ya vestido y listo para encaminarse a la playa...

—Vas a escribir ¿no? —pregunta Hyojong.

—siempre puedes venir a visitarnos también. Si quieres... —continua Wooyoung.

—Tomar fotos.

—Contarnos un poco más... Quizá invitarnos algún día a verlo. —Fue sorpresivo que Lalisa estuviera con la cara roja y apretara los labios hasta que finalmente se puso a llorar.

—Es-esta feliz, tranquilo. —aseguró Yunho. Jimin respiraba demasiado fuerte y hasta donde sabe, eso significa que quería llorar. Al menos ese es el vago recuerdo que tiene de su infancia.

—Lo que quieren decir es que les parece increíble que te vayas y no lo pueden aceptar porque siempre has estado ahí, aunque no prestaban atención porque jamás pensaron que harías. Al fin y al cabo tu nunca ibas a tomar ningún puesto importante—interrumpe Jiyong ante la poca franqueza de sus hermanos menores—. También que... No te olvides de que nos tienes aquí.

—No podría, les estoy dejando Busan, es lo único que tengo. —se encoge de hombros suavemente. Giró la cabeza ante el ruido de chapoteo. El túnel de agua se está formando. Señal de que puede ir cruzando.

—Y lo cuidaremos. Ven a visitarnos tan pronto como puedas o escribe.

Fue tan... Horrible abrazarlos a todos. Su expectativa de vida a sido simple desde que tiene uso de razón: Hacerse cargo de Busan, tener una esposa, escoger a quién sería heredero y posible candidato al emperador y listo. Tan sedimentario y lineal como ocurrió con tantos tras él. Estarse despidiendo le hace saber algo que realmente no ha terminado de asimilar.

Debe irse a donde estará realmente solo y no tendrá a sus hermanos mayores para ayudarlo.

Está por su cuenta ahora.

Realmente por su cuenta.

—No llores. —Jiyong sabe perfectamente que si le dicen eso iba a hacerlo y lo molesta tanto que lo vean así. Respingó por un toque en la espalda.

—Yo me haré cargo de su cuidado, no se preocupen. —menciona con una suave reverencia. Jiyong imitó el gesto sin sentirse confiado. Jimin se dejó guiar por Namjoon.

A medida que caminaban por el tubo de aire a través del agua se iba cerrando. El agua es un poco más oscura y naranja que ayer. Quizá por la posición del sol. Al entrar en la nave miró atrás con todo el cuerpo temblando, pero disimulándolo a la perfección.

Realmente se está yendo ahí... increíble.

Namjoon lo ve a medida que caminan al interior de la nave para dejarlo en el ala médica. Jimin está obviamente asustado, no obstante, lo oculta perfectamente como sus otros hermanos. Aunque Jimin fuese el menor de todos ellos, sigue siendo un príncipe del Imperio de Corea; uno que no es flexible en su comportamiento cuando se trata de una situación seria y diplomática.

Sonrió complacido, Jimin podía comportarse como el noble y elegante príncipe que es cuando lo amerita. Buen gesto todo se diga. Solar y Hwasa se encontraban en el ala médica. Jimin tomó asiento donde se lo indicaron, más mostró reticencia ante la jeringa plateada que tenía la mujer de cabello negro.

—Como es obvio, no puedes respirar bajo el agua. Hemos desarrollado con mucho esfuerzo esta solución que cambiará tu anatomía lo suficiente para que comiences un proceso de adaptación. Viaja por tu torrente sanguíneo para distribuirse por todo tu cuerpo. Hará que tus pulmones acepten el agua para respirar... También que no sientas ardor en los ojos...

— ¿Por qué hay varias? —pregunta inquieto de ver más de seis ahí en la mesa.

—Es muy denso. Ni siquiera es instantáneo. Una a cada brazo, directo al pecho y piernas. Por otro lado hay un segundo tipo que va directo a su encéfalo para que llegue a tu cerebro y puedas entender nuestra lengua.

— ¿Lengua?

—ella dos no te entienden—señala con diversión. Jimin las miró, ambas lucen bastante indiferentes—. Sé muchísimos idiomas, una de las tantas razones por las que me enviaron a mi. Tranquilo, nadie ha muerto por estas inyecciones...—sus ojos se hicieron plateados un instante—. Y no lo harás, aunque si vas a estar mucho rato dormido en consecuencia.

Con el corazón alborotado se dejó inyectar. La más dolorosa fue la que hicieron a su nuca, aunque realmente el dolor de cabeza y visión borrosa es lo odioso. De golpe y sin aviso la habitación se empezó a llenar de agua—Respira tranquilo—. Indica Namjoon. Por inercia aguantó la respiración y la soltó sin querer cuando el agua lo rebasaba por mucho. Parpadeó repetidamente.

—a partir de ahora puedes respirar al menos una hora bajo el agua—Jimin tomó su mano para no caer, aunque seguro no dolería—. Debes practicar para extender tu tiempo. En... cinco meses podrás estar tanto fuera como dentro del agua sin problema.

—Ah...

—Cuando estemos en la Atlántida tu cerebro ya se habrá adaptado y codificado a la lengua sin problema. Allá se le hará un closet a medida; en su habitación tendrá una computadora que le permita transmitir la información que tiene a un dispositivo que no se desgaste por el salitre; el maquillaje también será a prueba de agua; me haré cargo de cualquier duda o problema que tenga en su adaptación social... ¿preguntas?

La cabeza le duele demasiado como para atender a absolutamente todo lo que Namjoon acaba de decir, apenas captó que él sería quién lo ayudaría con el pequeño tema de meterse de cabeza en una sociedad que no es la suya y no conoce -pues los Atlantes no permiten que se sepa mucho de ellos-. Eso de tener los pulmones llenos de agua también resulta agobiante, debe de acostumbrarse.

— ¿por qué pareces saber todo en cualquier momento... y tus ojos se ven distintos? —es seguro de que no es cosa de la luz, así que no iba a tragarse semejante mentira. Namjoon hizo un tierno Oh, como si se le hubiera olvidado decir algo.

—Lo siento. Estoy acostumbrado a que todos a mi alrededor lo sepan—se aclara la garganta—. Tengo la capacidad de tener visiones que me revelan un futuro inmediato o lejano. Algo como premoniciones de posibles instantes venideros.

Jimin arrugó el entrecejo ¿Namjoon sabía que iba a escogerlo a él e hizo toda esa especie de juego cruel? ¿Qué sentido tenía haber extendido tanto lo hecho ayer?

—No siempre son claras—agrega ante el notable fastidio formándose en Jimin—. Algunas son segundos tan breves como saber que esa puerta se abrirá y pasará Solar—tal como lo dijo pasó—. Y otras dentro de muchos años, como saber que me iba a encontrar aquí hablando con alguien que no lo sabía... Um... Es un poco confuso para serte sincero y yo puedo cambiarlo y crear algo nuevo.

— ¿Un futuro distinto? ¿Esto no es lo que viste?

—nada en este mundo es fijo. Aunque lo pueda ver hay muchos condicionantes. Tampoco puedo definir con exactitud. Sabía que estaría con alguien, más no su género, etnia, color, especie.

—Oh... ¿Ves si me ahogo...?

—No, porque eso no pasará y antes me condeno a muerte que permitir un evento así. Estoy comprometido con tu familia a cuidar de ti. Faltar a mi palabra es fatal, incluso para mi... Esta es tu habitación—se le hizo raro que estuviera llena de aire. Apenas entró el agua se desprendió de él, como si nunca estuviera mojado—. Hay un mecanismo que atrae el agua y evitar desastres. Un imán si quieres llamarlo así.

—Ah...

—Le traeré de cenar más tarde. Descanse si guste. Llegaremos a la Atlántida en dos días... No hace falta que siga viendo al piso. Es cómico que usted fuese el único que notara esa parte.

—Creí estarla imaginando o soñando.

—No, la puse para saber quién me irritaría menos.

Namjoon lo dejó solo en la habitación hermosamente decorada. Respira muy profundamente y sintiéndose aún bajo el agua con la cabeza dando vueltas acabó desplomado en la cama. El consejero volvió horas después encontrándose a Jimin tan dormido como un muerto. Se tomó al tarea de acomodarlo en la cama y una visión llegó repentinamente.

—Um... No creo que sea conveniente dejar que eso ocurra. —murmura a si mismo antes de salir de la habitación.

 

Chapter Text

            Aunque comía, recibía las inyecciones y hablaba muy brevemente con Namjoon, estuvo durmiendo todo el trayecto a la Atlántida. La cabeza le punza y palpita al mismo tiempo que los pulmones le arden por pasar cierto rato bajo el agua. Lo único bueno es que sus breves lapsos despiertos e ignorando que hay más gente con él, se los pasa viendo a la burra cantidad de peces fuera.

Indudablemente mejor que un acuario.

Cuando el dolor de cabeza empezó a mermar y así mismo, desaparecer más rápido de lo que creyó, se dio cuenta de que estaban pasando por lo que parecen edificios con muchas algas pegadas y luces por doquier. El agua no es muy clara, así que obviamente dependen de esas lámparas para no estar a oscuras.

—La Atlántida está a demasiada profundidad, así que no suele tener luz del sol a menos que se trate de un día excesivamente soleado o con determinadas condiciones que ocurren como eclipses y otros detalles. —explica Namjoon con la ligera impresión de que Jimin no está prestando atención.

—La ropa está lista, mi señor. —Miró a Solar con sorpresa. Primero por su cabello aparentemente multicolor, pues ahora es negro y no café o rubio como lo ha visto antes; en segunda por... entenderla.

En todo el tiempo las escuchó hablar a ella y Hwasa de manera ininteligible, ahora es capaz de comprenderla sin problema lo cual es... Increíble. Ojalá sus clases de ruso o español hubieran sido tan sencillas. La mujer lleva una caja con ropa en su interior. Muy bien doblada, ligeramente brillante y elegante.

— ¿Estoy mal vestido? —increpa confundido. Namjoon estuvo un segundo viendo la ropa y luego hizo una expresión de impresión. Como si se le hubo olvidado algo.

—No se trata de eso—suspira—. Por lo mucho que tardamos y siendo este un tema demasiado delicado la boda tendrá que hacerse de forma inmediata. Todos en palacio están esperando su llegada para iniciar la ceremonia.

— ¿E-en serio tan rápido? —creyó que mínimo un día para saber a quién demonios tendrá como su esposo por... ¿El resto de la vida? ¿Lo que dure el acuerdo? Desconoce demasiado si los matrimonios aquí abajo se anulan. En Corea se puede.

—Comprendo que esto pueda dejarlo un poco aturdido, pero no debe asustarse. Su majestad no es un monstruo marino —bromea para suavizar el ambiente. Jimin asintió vagamente y tomó la ropa que Solar le tendió. Recogió tan rápido las manos que llegó a pensar que le da asco que la toque o algo así—. Hwasa lo ayudará con el resto de su apariencia. Para cuando lleguemos ya estará listo.

Jimin tomó rumbo a su habitación y miró la ropa para luego dar un ligero quejido ofuscado.


 

— ¿Sigues enfadado? —no hubo respuesta—. Sabes que no tengo más opción que hacer esto—silencio total—. Escucha-

—No me importa.

—Entiéndeme, esto es... Importante para-

—Según una ridícula visión de Namjoon ¿te debo recordar las veces en que ha sucedido algo distinto a lo que él predice? Es un vidente obsoleto que aún desconozco por qué tienes tanta confianza.

—Las veces en que ha cambiado el rumbo de eventos es porque hacemos alguna diferencia. Lo que se ha evitado es mal en nuestra contra así que no deberías de estarte quejando por ello. Esto es un bienestar para todos.

—Menos para ti, menos para mí... ¿Por qué se supone que debo aceptarlo?

—Por qué es un matrimonio arreglado y estar casado no significa que pierdas tu lugar, Tae.

Lo observó rencoroso al tiempo que se cruzaba de brazos y giraba la cara. Jungkook suspiró con la cabeza gacha y la mirada en alto. Taehyung ha estado rencoroso por meses, pero el día de hoy es peor que ningún otro día. No lo culpa, es justo hoy que se casa con un terrano que ni siquiera sabe como se llama ya que Namjoon no tuvo al gentileza de decirle su nombre.

YO era quién debería estar en ese altar, no un imbécil de tierra que ni siquiera puede respirar bajo el agua —rechista más molesto de lo que pudo haber estado hace unos instantes—. Me prometiste que yo sería-

—Sé que lo prometí, pero también debo pensar en que debemos evitar más daños a nuestro espacio sin tener que matar más de ellos y más de los nuestros en consecuencia. Es... Diplomacia. —blanqueó los ojos, odia esa palabra. Jungkook la usa para excusar absolutamente todo lo que hace y que no le gusta.

Claro, es el Rey de la Atlántida y del océano mismo. Obvio que tiene deberes, pero... ¿¡Por qué esto!?

No lo soporta.

—Tranquilo, nada va a cambiar. Es imposible que quién sabe que venga sea más bello que tú, mejor que tú. —con un poco de esfuerzo lo pudo tomar de la cara para darle un beso en la mejilla.

—Es terrano, obviamente no será mejor. Son repugnantes—agrega levantándose de donde esta sentado—. Aun así... No es justo, se supone que te casarías conmigo.

—Con la situación actual... No importa el título que tengas ¿o sí? Lo que importa es que te amo.

Quisiera con todas sus ganas creer que eso es verdad, no obstante, lo molesta tanto que tras tanto esperar y tener en secreto como lo harían vengan con esto. Lo peor de todo es que se trataba de algo con un terrano, quién contamina, asesina y destruye su hogar y quienes lo habitan. No le importa paz o buenos términos, incluso unificación.

De ser por él, que se mueran.

—Si lo hicieras no te importaría iniciar una guerra o rechazar esa "predicción".

Jungkook golpeó el interior de su mejilla con la lengua. Taehyung salió de la habitación. Acabó de ponerse los pendientes, anillos y la pomposa corona que debe usar para conocer a quién será su esposo en unas cuantas horas. A pesar de que trata de convencer a Taehyung de que no importa y que todo está bien, la realidad es que se encuentra igual de molesto que él.

Aceptó la visión de Namjoon solo por... hacerlo siempre. Nunca ha salido mal ¿Qué diferencia habría ahora? En esa visión hay mucha gloria para la Atlántida, el océano en sí. Incluye a la tierra. Si los terrestres dejaban de destruirse entre ellos junto a lo que habitan, el planeta estaría en condiciones que no los obliguen a estar pensando en como evitar una desgracia para ambas especies.

Se convence de que es necesario y que no haría gran cambio.

Sería jurar ante testigos y un dios que seguramente lo comprendería si no ama -o le atrae-, a quién desposará.

—Su majestad, mi señor Namjoon y el principe terrano han llegado. —asiente a la sirvienta que dio el aviso.

Bien. Será cuestión de ver que tan malo es. No se le hizo raro que Taehyung lo estuviera esperando y fuesen juntos a la sala del trono. La boda sería en el gran salón que está un poco más apartado. Al menos cinco minutos para presentarse y juzgar que trajo Namjoon.

Lo primero que vio no diría que lo decepcionó del todo... fue más una mezcla de burla con decepción. Para lo que Namjoon le dijo, esto es totalmente incompatible. Es un hombre bajito, con cara de "bebe" y con unos labios demasiado gruesos -no como que le disgusten-. No diría que es feo. Sus ojos son bonitos al igual que la boca. No obstante...

No cuenta con la belleza natural de un atlante.

—Su majestad. —Namjoon se reverencia. Sonrió ladino, no quería mostrarse demasiado expresivo frente a Jimin, no lo conoce y su forma tímida no ayuda demasiado.

—Es un gusto que ya hayas vuelto. —saluda con un estrechón de manos. Namjoon rió nasal antes de soltarse y atraer a Jimin mediante la toma de su mano.

—Le presento a su prometido. Park Ji-Min, principe menor del Imperio de Corea y gobernante de Busan. —Jungkook le tomó la mano a Jimin y le dio un suave beso de cortesía. Taehyung mantuvo la expresión neutra con tinte de asco por ello.

—Un placer conocerlo.

—El gusto es mio, mi señor. —afirma tras haberse librado del agarre y hacer una reverencia total. Temblaba demasiado y el pecho o la caja torácica entera le duelen. Está comenzando a sentir cierto ahogo lo cual es raro, no lleva mucho rato en el agua... que haya contado.

Quizá estuvo más de la cuenta y no lo recuerda.

—Al menos sabe hacer algo bien. —menciona Taehyung en voz baja. Namjoon lo regañó con la mirada y el otro no tuvo más que cerrar la boca. Jungkook encontró satisfacción en el gesto de Jimin.

Ese de mantenerse totalmente humillado hasta el punto de no verlo a la cara.

Esto quiere decir que tiene un mínimo de conocimiento con respecto a posiciones. Iba a molestarse si resultaba que lo miraba como un igual. Los terranos a veces son tan pretenciosos. A pesar de esto... sigue siéndole inverosímil que esta sea la persona de la cual Namjoon le habló. Esa que iba a ayudarlo a traer muchísima más gloria a la Atlántida y por tanto, a él como rey en la historia.

—Los invitados aguardan el inicio de la ceremonia en el gran salón. —menciona casual. Jimin al ponerse en pie lucia pálido y con los labios casi morados. Namjoon alzó una ceja extrañado. No está haciendo mucho frío, aunque ciertamente la temperatura es más baja a la que Jimin debe estar acostumbrado y-

—Jeh, que patético. —se cubrió la boca para evitar carcajear. Nunca había visto a nadie ahogarse y en este momento figura como algo muy divertido. Jimin se cubría la boca y la nariz y apretaba los ojos al tiempo que se dobla. Namjoon trató de ayudarlo.

—Creí que podría respirar. —Jungkook no se movió ni un ápice, por el contrario, también veía la escena como algo gracioso. Un buen ridículo aplaca el fastidio. Quién lo diría.

—Puede, solo que-

Se apartó y Jimin apenas pudo mantenerse de pie en al repentina burbuja de aire a su alrededor. Dio enormes y largas bocanadas. Namjoon reverenció al individuo recién llegado que tiene un brillo azulino en los pequeños ojos al tiempo que su cabello Vinotinto ondea suavemente por el movimiento.

—Los terranos no aguantan bajas temperaturas, sus pulmones se ralentizan y con ello el suero para permitirle la respiración. Deberías saber, Jungkook.

—Lo sé.

—Entonces es decepcionante tú poca acción ante la casi muerte de tú futuro esposo y que conlleva a una guerra con una superpotencia terrana... Respira más lento y por la boca. —indica inexpresivo. Jimin solo lo obedeció viéndolo de reojo. Su ropa es muy parecida a la de Namjoon y a juzgar por la corona que lleva, una más pequeña...

¿Príncipe?

—Príncipe Yoongi. —Namjoon hizo una simple reverencia.

—Los invitados se impacientan. Deberías de ir apenas tu prometido recobre el aliento.

Jungkook gruñó por lo bajo. Taehyung se apartó un poco para evitar recibir algún regaño del prepotente príncipe. Yoongi permaneció en su lugar cercano a Jimin en lo que el consejero y su rey se apartaban, seguramente para tener una conversación privada o un intento de ella.

— ¿Es a él a quien viste en tu visión? —cuestiona totalmente confundido e incluso burlado por parte de su consejero y amigo, con una vista por el rabillo del ojo a Jimin. Namjoon entonó una divertida risa antes de juntar las manos tras su espalda.

—En lo más mínimo, señor. Se trataba de su hermano mayor. Bastante imponente todo se diga.

— ¿Entonces por qué has traído a... él? —interroga con gesto despectivo hacia Jimin que recobra el aire que necesitan sus pulmones. Fuera del agua se ve bien. Se nota de la nobleza a pesar del ridículo hace unos instantes.

—Estar en tierra es diferente para mí. Aunque el hermano mayor es quien protagonizaba aquella visión, he visto un reflejo de algo... Distinto apenas lo mire y consideré mejor tomar esa ruta. —explica sin querer decir en su totalidad lo ocurrido.

La realidad es que no pudo escoger a Jiyong a pesar de que este había completado con éxito todas las pruebas reales y formales. No es mala persona ni mucho menos, pero Jimin demostró un talento distinto. Fue totalmente regular en los obstáculos obligatorios como nobleza y persona capaz de tomar el lugar, más fue obvio que lo hacía a propósito y luego está la maestría inconsciente en todo lo opcional.

Distraerse con los Animales, su trato gentil con los sirvientes, la reverencia exagerada como gesto de poca o nula soberbia. Incluso las respuesta que dio fueron dóciles, delicadas como el mismo luce. Fue sin dudas el candidato más transparente. Verlo directamente a los ojos y así mismo tener una visión breve del terrano ante el rey atlante le hizo saber que es a quien de verdad debía buscar... Jimin se lo confirmó más tarde en palabras.

«Soy el más joven de mis hermanos, el último como heredero del imperio. Con toda sinceridad... No soy apto para una obligación como esta. Mi origen no me brinda esa capacidad. No ser escogido no me dolería, tampoco me sorprendería, pero me hará pensar que debo mejorar en ello. Ser más que le niño menor de este imperio... Necesitan a alguien como Jennie o Jiyong-Hyung, no a mí.»

Esa no era la respuesta que había "predicho", quizá a ello viniera que se sintiera tan enternecido por ella. Por otro lado, tiene la ligera impresión de que Jimin es lo que necesita Jungkook por un punto muy simple: Crear balance. Jungkook es alguien demasiado creído y egocéntrico a pesar de que pueda reprimirlo para ser gobernante. Eso no evita que sea un total desastre en términos de vida personal.

Un pedante de alta clase. Quizá ambos pudieran darse un poco de lo que al otro le sobra. Jungkook su egocentrismo y Jimin la humildad.

—Esto no es en lo que quedamos.

—De ser un mal por venir no lo habría traído en primer lugar. Confía en mi. —es una desgracia, pero no pudo refutar esa lógica.

—Respira lento y no hables. De ese modo no sentirás el ahogo tan rápido. —con lentitud la burbuja fue reduciéndose hasta que volvió a estar en el agua por completo. Agradeció con una suave reverencia. Sus ojos se volvieron negros, quizá marrones. Son muy pequeños y Jimin no sabe decir quién es más bello en este lugar.

Si el rey, el príncipe, Namjoon o quién lo mira con total fastidio.

Son como cuatro perfectos dioses griegos tallados en mármol.

Sin ninguna plática más tomó antebrazo de Jungkook y flotando a poca altura del suelo lo llevó por un pasillo hasta finalmente entrar a un salón gigantesco donde entra una buena cantidad de personas sentadas en largos bancos. Tragó gruesos simplemente dejándose llevar y una vez estuvo de pie nuevamente se percató de una estatua inmensa hecha de piedra.

Si le tocaba opinar, el hombre parece Poseidón. Lo confirmó al momento de ver el tridente en su mano. La estatua es de dos personas y la otra es una mujer considerablemente más baja con el cabello largo y suelto, vestida de manera fantasiosa ¿Quién es?

Por tanto mirar la estatua estuvo perdido en su mente, despertando del ensueño solo cuando Jungkook lo tomó de la mano para colocar la argolla de matrimonio. Contaba con una especie de gema azul considerablemente grande. Miró a Jungkook a la cara.

—Con este anillo, pasado de una generación a otra, te declaro mi Anfitrite para apoyarme en ti y tú apoyarte en mí. Que ni la muerte nos aparte uno del otro pues incluso juntos nos llegaremos a los Elíseos si los dioses nos los permiten. Se mi eterna Anfitrite y tal como Poseidón yo juraré lealtad a ti y que solo él mismo haga fallar.

Pocos segundos de silencio lo hicieron abrir la boca.

—Acepto. —murmuro apenas audible.

Quizá sea por tanta agua salada que le arde los ojos y pulmones, pero juró haber visto un halo de luz rodeando su mano y la de Jungkook que se sostenían. Tras otro breve momento de perder los sentidos y ser consciente de donde se encuentra alzó un poco la cabeza para deja paso a Jungkook sellando el compromiso con un beso en la boca.

Se sentía bien. Un toque muy tierno aunque superficial y un poco ido cerró los ojos para disfrutar el contacto que duró poco tiempo. Escuchaba aplausos y vitoreos fuertes, pero nada muy escandaloso. Cuando el beso se cortó quedó tomado de la mano de Jungkook y miró a los que observaron la ceremonia. Sintió cierto peso en la cabeza y solo por reflejo de uno de los tantos cristales del lugar se fijó en que tenía una corona en la cabeza. Pequeña y elegante con muchas piedras preciosas.

Bien... Está hecho. Quizá peque de confiado en este instante, pero lo cierto es que tiene esperanzas de que, de alguna manera, esto vaya bien.


 

La celebración por el matrimonio reluce por su extravagancia. Jimin encontraba fascinante la manera en que todo está decorado, distribuido... Es impresionante y no se parece mucho a las bodas a las que ha asistido. Pocas dicho sea de paso. Mordisquea alguna que otra cosa, se mantiene sentado y analítico, recibe con una sonrisa los buenos deseos y guarda en su mente cada detalle.

Como por ejemplo, que todo aquel al que salude con un estrechón de manos o un mínimo contacto físico, no tarda demasiado en limpiarse la zona con la ropa o la tela que recubre las mesas. Desconoce totalmente a que viene eso, pero no cree que sea la mejor idea preguntar con Jungkook y Namjoon ocupados en charlas con otras personas.

No conoce a más nadie en ese lugar. En teoría conoce de vista al principe, que está bien lejos y sin platicar con nadie; también al otro muchacho cuyo nombre desconoce y que permanece tan junto a Jungkook que bien ya podría guindarse encima de él.

La noche cayó relativamente pronto y la festividad no muestra signos de acabarse pronto. Por el contrario, más comida va a todas las mesas y la música aumenta su intensidad. La forma en que bailan le resulta fascinante, pueden controlar muy bien sus movimientos a pesar de estar bajo el agua. Se pregunta si él también podría hacerlo.

—Ya es muy tarde y asumo que debes estar cansado—asintió a lo que Namjoon le dijo—. Solar te llevara a tu habitación.

— ¿Mi habitación? —pregunta francamente extrañado.

—Aun no puedes estar bajo el agua tanto tiempo. Por ahora será fuera del agua tal como en la nave. Es más grande y como te dije antes, llena con todos los lujos que puedas querer.

—Y-

—Su majestad irá allá en tanto termine de hablar con los invitados. Es normal que la Anfitrite se ausente de la fiesta. Puesto que tiende a vestirse de otro modo para recibir a su señor en la primera noche de bodas. —explica brevemente. Aguantó la risa enternecida por el sonrojo que adquirió el rostro de Jimin.

—Entiendo...

—No te avergüences, no es algo del otro mundo.

Tomó rumbo junto a Solar, vio a Jungkook una última vez, luce bastante cohibido hablando con otras personas. Eso hasta que Taehyung se inclina hacia él, le susurra algo y sonríe con cinismo. Tras mucho andar llegaron a una puerta inmensa y perfectamente tallada. Solar la abrió y pudo ver unas escaleras.

—arriba está su habitación, majestad.

— ¿Por qué es así? Creí que sería de la puerta.

—Se hizo así con la intención de que pueda practicar aquí para respirar bajo el agua—explica con voz suave. Jimin hizo una o con los labios, gesto que llegó a hacerle gracia a Solar—. Mañana por la mañana vendrá quién lo asistirá en sus labores diarias.

—Oh, vale... ¿Puedes responder una pregunta? —Solar asintió—. ¿Por qué todos se limpian la mano o me ven con asco? —ella quedó tiesa ante la pregunta. Luce totalmente apenada pues ella también lo había hecho y temía que lo preguntara precisamente por su persona.

—Con todo respeto... Sentimos asco por su especie. Ustedes son quienes contaminan nuestro hogar, los conocemos como seres extremadamente repugnantes.

Jimin se mordió la mejilla y sacudió la cabeza. Vaya...

— ¿Tú también? —cuestione con tono lastimero, Solar no respondió—. Entiendo... Gracias por decirme. —sonrió tembloroso antes de entrar a la habitación y cerrar con lentitud la puerta.

No esperaba exactamente esa respuesta, sin embargo, no llega a sorprenderlo del todo. Subió las escaleras y a medida que salía quedaba totalmente seco. Su habitación es enorme. Tiene hasta una pequeña sala con grandes ventanales que hacen lucir el sitio como un acuario. Revisó el closet lleno de ropa para dormir.

Decidió no cambiarse de ropa. No está mal y por algún motivo es fácil de quitar y poner lo que lleva puesto. La ansiedad de que Jungkook pudiera llegar lo atacaba a medida que pasaba le rato y ya no tenía nada más que ver de la habitación. Echado en la cama por veinte minutos viendo el techo, luego al alfeizar de la ventana y...

Todo se ponía más tenebroso y nada que Jungkook venia.

Llegado cierto punto se puso a pensar como sería esto. Sabe que es el sexo, como se hace, etc, etc, etc, pero honestamente no se vio con un hombre en primera instancia a pesar de que en Corea no está prohibido ni es mal visto. Se creyó con una mujer por temas de procreación y nada más.

También creyó que amaría a una sola persona para toda la vida...

Por obligación debía ser Jungkook a no ser que el divorcio y no-ataque por ruptura de matrimonio exista. Suspiró subiendo las piernas y abrazándolas. Ver la hora le hizo unir un cabo con otro y apagar la mínima esperanza que tuvo hace unos instantes. Su matrimonio no iba a funcionar...

Que Jungkook no pisara la habitación en toda la noche solo dio la razón a aquello.


 

Jungkook:

Taehyung:       

Taehyung:

Taehyung:       

Yoongi:

Yoongi:       

 

Chapter Text

Tras media hora, tiempo que consideró prudente para que Jimin estuviera lo suficientemente mentalizado -pues duda mucho que tuviera en mente la idea de un matrimonio homosexual-, tuvo la intención de decirle a Jungkook que ya venía siendo tiempo de que se despida y vaya a buscar a su esposo. Se vio totalmente interrumpido por Taehyung adelantado y peor aún, Jungkook siguiéndole la corriente.

De la manera más literal que puedan imaginarse.

Los estuvo persiguiendo hasta que llegaron a la habitación de Jungkook y que Taehyung entrara antes que él no pudo molestarlo más. Tuvo chance suficiente para evitar que Jungkook ingresara también. El regente se mostró molesto al instante y Taehyung ve medio escondido por la puerta.

—Ahora entro, espera un par de minutos. —indica Jungkook, con un suspiro y resignación absoluta Taehyung cerró la puerta para darles un poco de tiempo.

— ¿Qué crees que estás haciendo?

—Ir a mi habitación con-

—Con Taehyung—interrumpe mosqueado—. Jungkook te acabas de casar.

—Y quiero disfrutar de una luna de miel decente en la que no sienta asco.

— ¿Cómo que...? Lo besaste hasta hace unas horas.

—Y fue repugnante. Esto es meramente político.

—Por supuesto que lo es y por eso también debes cumplirle. —reprende ofuscado por lo poco entendedor que está siendo Jungkook.

—Para empezar no pienso estar teniendo sexo con nadie fuera del agua; en segunda, no es la octava maravilla o más llamativo que Tae como para siquiera considerarlo; en tercera es un terrano; para terminar es sencillamente patético como él cree que eso pasará. —Namjoon se apretó el puente de la nariz.

—Él no es malo, tampoco es lo que puedas creer. Dale una oportunidad, acabas de jurar que será tu Anfitrite.

—Y Poseidón le fue infiel. Así que no me importa seguir su ejemplo.

Con aquel último y cínico comentario entró a la habitación cerrando de portazo. Namjoon abrió la boca y la volvió a cerrar segundos después, se hizo el cabello atrás a pesar de lo inútil del gesto estando bajo el agua. Como es su deber despidió a los invitados a medida que se retiraban y una vez totalmente libre se dirigió a la habitación de Jimin.

Entró sin mucha cosa, esperó encontrarlo dormido, pero en realidad se lo topó recostado en la ventana dando toques al cristal mientras algún que otro pez parecía atraído hacia él. Se aclaró la garganta y aun así Jimin no volteó a mirarlo, ensimismado en su propio mundo.

—Quería decirte que-

—Mi rey me tiene asco y no me va a tocar. Ya lo deduje solo. —tuvo un mal sabor de boca, en cierta forma, esperó que Jimin no sacara esa conclusión.

Definitivamente sería peor verlo ilusionado y tener que romper esa ilusión. Al menos eso cree ahora.

¿Puede considerarse un problema menos?

—El título sobra, es tu esposo. —menciona con deje de ánimo.

—No...—lo mira—. Tu y yo sabemos que será mi rey más que mi esposo—Namjoon no supo rebatir esa lógica—. ¿Quién es el que lo acompaña?

—Taehyung es...—soltó todo el aire—. Es su concubino—Jimin apoyó la mejilla en sus rodillas. Tiene sentido—. Aunque quizá se debe únicamente a que su majestad no le gusta estar mucho tiempo fuera del agua. Cuando usted pueda respirar perfectamente sin aire tal vez...

—También lo pensé, pero no pasará. Tras mucho pensarlo, me di cuenta de que se estaban burlando de mi cuando iba saliendo del salón. Taehyung me miró y luego le habló—recuesta la espalda de la pared—. No importa... Ya estoy aquí y Corea queda como aliada de la Atlántida... Es lo que debía hacerse y se hizo.

—Con todo respeto, usted no es tan abnegado.

—Por cuenta propia tal vez no, pero es lo único que me queda ahora.

Se rehúsa totalmente a parecer un niño envidioso o algo así. No conoce a Jungkook de nada y evitarse el intimar así es un alivio en buena parte, no obstante y en vista de las circunstancias debe aferrarse a la idea que le enseñaron desde niño para ser príncipe: Que quién esté a tu lado no sepa que le importe, la posición y el poder que ya tienes es lo único que debes cuidar; tus sentimientos y debilidades a la basura, porque si las notan sabrán que te pueden ganar.

Sus hermanos lo despidieron con cariño, ellos mantienen a Corea... Si no es un matrimonio por amor, que se quede siendo uno por interés para ayudarlos a ellos que Corea sea aún más grande.

El amor muere, la política no.

— ¿Mañana puedes traerme libros? No hay mucho sobre ustedes y no quiero estar aquí sin saber nada—asintió con incomodidad—. Supongo que voy a pasar mucho tiempo aquí dentro.

Una vez fuera de la habitación Namjoon no pudo evitar sentir que trajo a Jimin a ser un prisionero o prácticamente un adorno. Es una desgracia que las visiones no sean más claras como para saber que esto ocurriría y cambiarlo de algún modo. Quiso olvidarse del tema una vez estuvo en su habitación. Nada de Jungkook, Taehyung, Jimin, país, nada solo estar tranquilo un rato sin peligrar que su cabeza explote por tanto que pensar.

—Tardaste demasiado. Hace como cuarenta minutos que los invitados se fueron ¿Qué te atrasó? ¿Um?

—Un problema que debo solucionar.

—Entiendo... Aconsejar a alguien tan necio es complicado, eh~ Bueno, por ahora no importa, es mi tiempo de ocupar tus pensamientos, Joonie.

Una sonrisa vacilante le surcó el rostro al tiempo que el otro se sienta en su regazo y desprende al poca ropa que aún no se había quitado. Pudo percatarse de que Jin lleva ropa excesivamente extravagante. Quizá porque tiene demasiado tiempo sin verlo por andar de travesía. Soltó una risita llevando las manos a la cintura del otro y jalándolo un poco más a él.

Tiene razón en eso, por lo menos tenerlo a él en su pensamiento no lleva a tanto estrés, todo lo contrario.

Puede decirse que Jin hace bien su trabajo como prostituto.

...

— ¿Crees que el muy tonto te esté esperando?

—A estas alturas no creo—suspira y Taehyung se acomoda un poco más, echado sobre Jungkook—. Aunque sería divertido ir a descubrirlo.

—No tanto, me gusta estar así. —ronronea sonriente. Apoyado por los brazos se levantó un poco para que Jungkook pudiera tomar lo que busca en la pequeña mesa de noche. La habitación está muy oscura, así que no alcanza a ver nada.

—Mande a hacer esto para ti. Puede que no sea el real, pero en nuestra realidad estoy casado contigo ¿o no? —Taehyung se rió divertido viendo el anillo que Jungkook le acaba de poner. Es un poco más pequeño al que Jimin porta en este instante, no obstante, la piedra que tiene es purpura.

Su color favorito.

—Que tierno eres Kookie. —menciona dándole besitos por toda la cara.

— ¿No lo soy contigo? ¿A que vino eso? —pregunta con un puchero antes de reír arrugando la nariz. Taehyung quedó sentado en el regazo de Jungkook.

—Sigo pensando que le gustaste y a estas alturas ni siquiera debe saber quién soy yo. Me da tanta lastima. —Jungkook supuso que Taehyung no iba dejar el tema de Jimin. Está muy molesto con ello. Le acarició el cabello, realmente no quería hablar más al respecto.

—Deja de darle el gusto de llenarte el pensamiento. Él es un adorno y poco más. Con mucha suerte encontrare algún vacío legal con el pueda hacerte intercambiar de puesto con él y asunto arreglado.

— ¿Qué tan pronto sería eso?

—No mucho. También hay que guardar las apariencias puertas hacia afuera...

— ¿Y puertas adentro?

—Te amo a ti ¿Eso responde?

Jungkook gruñó cerrando un ojo, Taehyung buscando continuar lo que se supone que había acabado hasta hace unos minutos debe ser una respuesta afirmativa a su pregunta. Taehyung se inclinó hacia adelante entrelazando su mano con la de Jungkook, ambas con los anillos que cualquiera creería que en realidad si están casados.

Es una suerte que muy contada gente y a esas horas pudiera circular por la zona, porque de otro modo, habría mucho más que hablar con respecto al matrimonio del rey y así mismo, quién carga con el puesto de Anfitrite.


 

— ¿Qué tal la luna de miel?

Hizo una especie de puchero ante el comentario juguetón de Jin. El cabello castaño casi rubio del más grande se aclara de a poco gracias a la luz del sol. Taehyung tiene una coloración semejante de cabellera. Jin tomó asiento junto a él y gracias a ello pudo admirar sin mucho problema las marcas grandes y notoriamente dolorosas que tiene en la piel. Hizo un ligero gesto, Namjoon es hosco y ver a Jin se lo confirma cada día.

—No mejor que la tuya supongo. —opina rozando con la llena de los dedos la yugular de Jin. Este rió antes de colocarse una gruesa gargantilla que cubre en buena parte la piel.

—Mi señor estaba muy desesperado. Diría que fue adorable de no ser porque enserio tardé en espabilar esta mañana. —relata acicalándose, Taehyung ya tenía largos y brillantes aretes, algunos collares, aros en las muñecas y los tobillos. Un detalle llamativo en ambos es la supuesta tinta de tatuaje en sus brazos.

Los de Jin son mucho más grandes, elaborados y sofisticados. Los de Taehyung en cierta forma asemeja a escamas pequeñas con apenas patrones...

—Vaya, debió ser fuerte.

—Lo común de Namjoon, uno de los pocos detalles que me gustan en realidad. —se encoge de hombros.

—Ya vas a empezar otra vez... No me creo que sigas pegado a él solo por interés Jin, tú no eres así. —replica y Jin lo observó con burla.

—Si no fuese porque te quiero y porque estoy bien, trataría de estar con su majestad. Namjoon me da todo lo que quiero y necesito, incluido no tener muchos clientes en un día para tener mi estilo de vida intacto.

Taehyung no tardó mucho en desviar la mirada para ver con indiferencia a un espejo que refleja a Jin arreglándose. Claro, cobra por estar con gente, prostituto al final del día; el asunto es que lleva tantos años con Namjoon que le cuesta tragarse que no sean nada... O que no sientan nada uno por el otro.

Jin lo complace y recibe su pago por ello. Namjoon también le da muchos regalos, básicamente todo lo que tiene a estas alturas es por regalo de Namjoon y le da tanta pena... se habrá quejado hasta el infinito de él, pero es una buena persona con sentimientos muy nobles. Está muy preocupado por Jungkook y lo aprecia.

Tener a alguien como Jin lo molesta para él.

Todo porque está seguro de que Namjoon si tiene sentimientos por él.

— ¿No falta alguien en esta conversación? —pregunta de repente, rompiendo el hilo de pensamiento de Tae. Miró a los lados como perro perdido.

—Ahora que lo mencionas, sí ¿Dónde está...?

—Pasó algo muy cómico de camino para acá, tropecé a alguien que tenía tantos libros que un sirviente lo iba ayudando y aun así no se daba abasto. Me dio un poco de pena así que los ayude y san-to-Poseidón, jamás creí que hubiera nadie tan interesado por la historia del océano.

—Ya llegó. —corean antes de reír y el tercero en el lugar solo enrojeció.

—Creímos que te venias flotando de camino aquí Hoseok, usualmente eres el primero en llegar. —dijo Jin. Hoseok hizo un pronunciado y tierno puchero. Su cabello con mechones rosas suaves ondulaba a pesar de no ser tan largo.

—Pasó lo que acaba de decir. Me desperté un poco temprano hoy.

— ¿mala noche?

—Para nada—Taehyung fue hasta él e hizo un gesto de haberlo pescado con las manos en la masa. Hoseok se encoge de hombros sonriente y cubre su pecho lleno de moratones y mordidas—. Para mi no es una mala noche.

—Por supuesto que no, podría amputarte un brazo y no lo sentirías como una mala noche—dijo Jin con desaprobación—. Deberías buscarte a alguien más solventar y si te consienta. Algunas veces eres tan tonto. —refunfuña.

—Regaño por no ser tan puta, jamás creí que escucharía algo como eso. —Dijo Taehyung con una mano en el pecho.

—No me gusta estar con otros. Con el príncipe me basta. —asegura con una sonrisa de lo más brillante. Se acercó al espejo y tras revisar si tenía alguna marca demasiado visible comenzó a ponerse unos aretes.

—que poca aspiración.

—No todos son unos avaros de mierda como tu Jin. —canturrea Taehyung. Jin ignoró el comentario por completo.

—Sino unos enamorados empedernidos con poco o nada de dignidad como tú y él. Menuda decepción—suspira—. El dinero no rompe el corazón. Deberías dejar de andar tonteando con el príncipe, al menos subir la tarifa.

—No hace falta. Además, no encontraría a nadie como el príncipe. —Taehyung le hizo un gesto a Jin para que no siguiera insistiendo.

—Quién sabe, el amor funciona extraño a veces, posiblemente ocurra algo bueno pronto entre tú y el príncipe Yoongi. —Hoseok hizo un corazón con las manos y Taehyung se rió abrazándolo por la espalda.

—Eso me hace pensar... ¿Qué con el esposo de su majestad? ¿Cómo es? No podía estar en al ceremonia y aun no lo he visto. —el cambio de humor en Taehyung fue demasiado evidente como para no darse cuenta de lo odioso que le es el tema.

—Nada relevante, es solo un terrano.

—Anda, eso solo me da más curiosidad ¿Es bonito al menos? —pregunta interesado.

—Tiene la cara gorda, los labios gordos y un ojo hinchado. No estuvo ni cinco minutos frente a Jungkook y se empezó a ahogar. Es simplemente patético. La diplomacia es un asco.

—Pobrecito ¿siquiera hablaste con él? —pregunta Hoseok. Por lo general Taehyung es una persona muy dulce, que desprenda tanto fastidio hacia alguien es poco común y a juzgar por su cara, ni siquiera le dirigió la palabra.

— ¿Para qué? Es irrelevante, es una mosca muerta e ilusa de que Jungkook lo va a mirar siquiera. Ya me lo dijo, será solo un adorno en esta palacio porque tarde o temprano yo seré la real Anfitrite —explica mostrando su anillo. Hoseok se rascó al nuca un tanto incómodo.

—Hasta donde Namjoon me explicó esto es un acuerdo. Solo porque-

—Jungkook me ama, encontrara la manera de resolverlo.

Jin sentía tantísima pena por esos dos. Son de los que creen que el amor cambia leyes o sentimientos ajenos. Pobrecitos, no es tan fácil; tampoco lo es con dinero, pero permite tener una ayuda. El amor solo te hunde, te hunde y te hunde hasta que no sabes donde estás y salir por ti mismo de eso es más complicado que haber caído.

Una mañana común y corriente entre dos prostitutos y un concubino hablando en closet del ala del harem en el palacio.

...

—Miles de sirvientes en este palacio, otros miles pidiendo empleo aquí y no, yo soy quién debe encargarse del terrano ¿Por qué? Porque el muy maldito sigue ardido de que no me acosté con él. Es todo el asunto, solo eso pasó y ahora YO tengo que...

Reprimió el resto de su queja una vez estuvo de pie frente a la entrada de la habitación de Jimin. Hasta donde atajó a entender, la habitación está fuera del agua. Puede aguantar apenas un poco, veinte minutos, cuarenta si no se altera demasiado ¿De quién fue la brillante idea de casar al rey con un terrano? Es una falta de respeto con quién iba a tener que ayudarlo en sus labores diarias.

ES DECIR, ÉL.

Tras dar algunos toques escuchó que lo dejaron pasar. Habiéndose preparado psicológicamente subió las escaleras y quedó fuera del agua. Estar seco le parece desagradable algunas veces, pero bien, al menos en esta ocasión tiene la sensación de estar dentro del agua agracias a los ventanales del cuarto. Hizo una reverencia de noventa grados.

—Buenos días su majestad. Soy Jeonghan y lo serviré en lo que necesite. —Al alzar la mirada estuvo confuso por unos instantes.

Es realmente pequeño, no es como que fuese muy alto, pero es el más bajo del personal... Lo cual ya quiere decir mucho. Lo sorprendía que Jimin fuese tan... tierno, a juzgar por su cara y a diferencia de otros a los cuales a servido, hay un alivio y agradecimiento de verlo ahí en lugar del típico morbo o la planificación de como volverle la vida de cuadritos.

Piensa muy seriamente cambiarse de cara. La mayor parte de desgracias vienen a ello y a su pelo largo.

—Oh, vale, es un gusto conocerte—sonríe con las manos juntas y frente a su rostro—. Llegaste en buen momento, necesito que me suplas con algo—movió apenas la cabeza—. Namjoon-Hyung va a traerme libros que el considere importantes, pero quisiera leer algunos que yo quiera y hasta donde comprendí del ... "celular" hay una biblioteca aquí ¿puedes llevarme?

—Como guste.

Lo sorprendía -con cierto disgusto-, que Jimin evitara chocarlo a toda costa, ni el más mínimo contacto tuvieron de camino a la biblioteca y mucho menos tomando la enorme y gigantesca montañas de libros que el terrano quería. No puede ver ni por donde camina, supo que habría desgracia cuando escuchó el estruendo de libros cayéndose.

—L-lo siento, no veo nada, son mu-

—No importa~ ¿Eh? ¿Quién rayos lee tanto de folklore...? Nadie lee esta basura a menos que sea en el colegio... ¿Eres de aquí? No te reconozco. —Jeonghan estuvo a punto de replicar, pero guardó silencio tanto por el gesto de Jimin, como por notar que es Hoseok.

El conocido como la única zorra capaz de mantenerse pegada al príncipe Yoongi y recibir su "protección".

— ¿Investigación documental? —dice a tientas y casi a modo de chiste. Hoseok iba muy bien vestido -pero poco adornado-, así que alguien importante ha de ser. Mucho más si ronda con tanta prisa y confianza.

—Vaaaaale... Mejor los ayudo, a este ritmo matan a alguien.

Agradeció enormemente el gesto de ayuda. Pudieron llegar más pronto a la habitación. Hoseok siguió su camino tras dejar la pila que tuvo en manos. Ayudó a Jimin a meter los libros en el librero que hay junto a las escaleras. La repelencia sigue siendo constante y debió notarse en su rostro.

— ¿a ustedes les molesta también compartir espacio personal?

— ¿Disculpe? —replica sin hallar contexto.

—Solar me dijo que ustedes repulsan a los terranos, pero no sé que tanto. Apenas que no les gusta el tacto y por tu cara...

—E-eh... No, no... Solo... Lo siento majestad, no era mi intención que se creara una idea equivocada.

—No importa. No me gustaría molestar con eso... Gracias por ayudarme.

Muy bien, este hombre es mucho más tierno de lo que se hubiera esperado. La idea que tienen de los terranos es una muy... distinta. Casi una antítesis, quizá Jimin esté fingiendo, pero no tiene esa impresión, para nada.

—Debido a mi origen no soy capaz de resistir mucho tiempo fuera del agua, si necesita algo de mi puede pedírmelo bajando las escaleras. Lamento la molestia.

—Oh... ¿te vas a quedar todo el día aquí?

—Es mi deber.

—Supongo que será lindo tener compañía. Espero que nos llevemos bien. —Hizo una leve inclinación.

Jeonghan hizo una reverencia de noventa grados. Muy bien, no se podía quejar del terrano de momento. Es mucho más dulce de lo que había previsto; si realmente esta es su personalidad, no lo molestaría para nada ser su sirviente personal. Por el contrario, que más nunca lo muevan de sitio.

Pasado un rato en el que Jimin estuvo leyendo a una velocidad vertiginosa encontró algo muy extraño. No ve marcas en su cuello, también está relativamente descubierto. La habitación estaba en perfecto orden. El rey fue visto salir de su habitación y no de esta.

—Su alteza...

— ¿Um?

—Quisiera preguntar algo... ¿Qué ocurrió con su esposo? ¿Volvió a su habitación anoche? —interroga tras la afirmativa de Jimin. Este rió de forma casi dolida cerrando el libro y dejándolo en su regazo.

—No te hagas falsas ilusiones... ¿Cómo crees que enserio mi rey va a estar conmigo? —Jeonghan se irguió un poco más, consternado por la respuesta—. Un favor... No le hables a nadie del tema. No hay nada más odioso que los rumores.

—si su majestad.

Jeonghan se preguntó a quién fue esa frase... "No te hagas falsas ilusiones"... ¿Realmente fue a él o Jimin quería decírselo a sí mismo?


 

Jin: [no me pude decidir por una sola]

Jin: [no me pude decidir por una sola]

Hoseok: [dos porque no me decidí(con él tampoco :'D)]       

Hoseok: [dos porque no me decidí(con él tampoco :'D)]

Hoseok: [dos porque no me decidí(con él tampoco :'D)]

Jeonghan: [Aun sin poder decidirme       

Jeonghan: [Aun sin poder decidirme...]

             

 

Chapter Text

          —Namjoon... ¿En dónde está la Anfitrite?

La mirada de Yoongi es una muy pesada al igual que su presencia entera. Muchos le huyen precisamente por eso: Lo sienten como un tiburón o una orca que te devora de un solo mordisco, la diferencia aquí es que el lo hace lenta y dolorosamente con solo permanecer parado junto a ti. Es una persona difícil de intimidar, sin embargo, la pregunta es lo que lo hizo encogerse en su sitio ligeramente pensativo de cómo responder.

Jeonghan se ha encargado de darle a Jimin sus comidas en su habitación, también el aseo de la misma y ayudarlo a vestirse cuando la prenda es demasiado complicada -casi siempre-, así como acompañarlo en santo silencio mientras Jimin lee y estudia el rascacielos que es su biblioteca personal formada en base a los textos que buscó en la biblioteca y los que entregó personalmente y cree que necesita.

La conclusión, es que Jimin se la ha pasado encerrado a su habitación por al menos un mes ininterrumpido donde apenas se sabe que vive en este palacio. Yoongi, como quisquilloso rotundo, está molesto por ello. Jungkook sale y cumple con sus deberes, si, pero con Taehyung que de conocimiento público se sabe que es su concubino, no su marido.

Ya hay gente preguntándose qué ocurre realmente con ese matrimonio. Nunca es conveniente que se esparza esa clase de murmullos. De un modo u otro acaban fuera del agua y ¿Qué pasaría si Corea cree algo equivocado? Como que su príncipe está encerrado, descuidado, muerto o algo. La idea es una alianza y debe al menos aparentarse que esa unión funciona.

—Estudiando. —responde tras un rato de meditar muy profundamente su respuesta. Yoongi no varió de expresión. Contrario a hacerlo sentir aliviado, contrajo más nervios.

— ¿Estudiando qué?

—Desea ser consciente de cada costumbre que tengamos, también nuestra historia y demás. Se lo toma muy diligentemente. —Quizá demasiado, piensa muy a sus adentros. ¿Jimin descansa? A cada que pregunta a Jeonghan, este le dice que está leyendo o por el contrario escribiendo quién sabe que cosa. El pobre no entiende coreano.

—No le sirve de mucho si no está cumpliendo con las costumbres reglamentarias para cualquier Anfitrite. —acota Yoongi. Namjoon suspiró.

—Comprendo ese punto, pero aún no es capaz de estar todo un día bajo del agua. Apenas ha evolucionado a siete horas y media. El promedio para-

— ¿Quién lo enseñara defensa? —Namjoon respondió muy apenas—. Lo haré yo. Prepara la sala para él y para mí. En este instante.

—Prin-Princip... ah. —su tartamudeo se volvió un quejido pesumbroso.

Esto-es-malo.

Yoongi es del tipo de personas que le gusta evitarse dolores de cabeza, pero su hermano siempre se los ocasiones casi con existir. Sabía que el matrimonio sería la peor idea de todas, pero no interfirió en ello porque resultaba inútil y un dolor extra, que Jungkook lidiara con ello... Al menos eso quiso creer y en está claro en este momento que iba a ser él quién lidie con el tema.

—Su alteza. —Jeonghan reverenció apenas vio a Yoongi. Esté entró y examino la pequeña antesala a la habitación real. Hay tantos libros que lo hace recordar cuando él estudiaba toda esa basura inútil que ya sabía.

— ¿Dónde está la Anfitrite? —interroga cortante.

—En su habitación leyendo. Durmió bajo el agua así que estaba un poco ahogado. —responde el sirviente con una sutil reverencia. Yoongi no preguntó más y subió las escaleras. Jeonghan se mordió el labio.

Ve venir desgracia.

Yoongi mantuvo su expresión indiferente una vez analizó la habitación. No diría que está desordenada porque no es precisamente eso, diría más bien que está sobresaturada de cosas. En el escritorio hay pilas enormes de papeles escritos, lápices, plumones, incluso pintura; Libros apilados por doquier y Jimin sentado justo al lado de la ventana con los pies subidos al alfeizar.

—Lo siento ¿ya es...? A-ah, alteza, lo siento, no sabía que era usted. —se levantó un tanto rápido, tanto que bien pudo haberse caído. Cerró el libro en sus manos.

—Estás siendo irresponsable con tus deberes. —el tuteo no supo si vino por simple subestima o pereza de usar honoríficos. Jimin hizo un ligero gesto de confusión.

—N-no me dijeron que deberes tenía. Asumí que era debido a que no tenemos nada de ustedes y por ende no sé nada... O no sabía. Así que-

—Acompáñame.

En su mente, Yoongi no era tan amargado aquel día. Quién sabe, quizá está molesto por algo hoy. Dejó el libro y lo siguió sin preguntar nada. Jeonghan los iba siguiendo por los pasillos hasta finalmente quedarse fuera de la habitación que parecía una pequeña arena de combate. Jimin miró todo curioso. No sabe si puede ir revisando el palacio, al fin y al cabo tendría tiempo limitado y no se le antoja morir ahogado.

— ¿manejas algún arma?

—Un poco armas de fuego, arco y flecha... Espada—aclara ante la irritación de Yoongi. Este bufó—. También sé artes marciales.

—Inútil. Anfitrite debe saber usar el tridente—retrocedió un par de pasos por la amenaza a su cuello. No vio en que momento tomó aquella arma plateada, lo cierto es que estuvo a nada de cortarlo—. En lugar de encerrarte en tu habitación, debías iniciar las practicas prudentes.

—No dicen mucho de la "Anfitrite" aparte de un mito, así que no-

—A partir de ahora te voy a instruir por cinco horas seguidas donde no me importa dañarte la cara o cualquier otra parte hasta que aprendas con maestría equiparable a la mía o superior. Cosa que dudo...

—S-sí, pero-

—Por otro lado voy a tomarme el maldito fastidio de probar que tan bueno eres en régimen político y militar. Si no quieres compartir cama con Jungkook es un tema aparte a ser Anfitrite ¿Estamos claros?

—sí.

—Bien ¿Qué ibas a decir?

—... Nada.

Resultó extraño llevar una armadura. No cubre todo ni es tan pesada, pero es incomoda por el material. Por la práctica que ha tomado sabe mantener su respiración calmada a pesar de hacer ejercicio. Fue muy incómodo, pero Jeonghan lo estuvo viendo hacer estiramientos y posturas marciales.

Lo bueno de estar bajo el agua es que no sudas, por ende, no te sientes pegostoso. Yoongi le mostró las posturas más básicas y un poco de como bloquear. Llegado un momento se sintió tan ahogado que se agarró el cuello. Los ojos de Yoongi se hicieron brillantes y azules, con un movimiento de mano el agua se vació del lugar.

— Patético aun necesitar respirar aire—en un parpadeó sus ojos volvieron a ser negros—. Primera postura de nuevo.

El tridente pesa más ahora. No le importó. Aplicó toda su concentración en hacerlo nuevamente. Fuera del agua salía más fluido, Lo hace recordar sus clases de esgrima. Una donde de hecho, se golpeó la cara y ahora tiene el ojo un tanto hinchado. Yoongi lo corrigió miles de veces con solo cambiar la expresión y sin chistar repetía.

—Considero que fue suficiente práctica por hoy—opina Namjoon entrando a la burbuja de aire—. Está temblando.

—Estuvo entumido en una habitación por treinta días. Continua. —ordena sin más. Jimin asintió, respirando por la boca.

Su rutina se volvió esto. Leer, practicar con el tridente y espada aunque a Yoongi no le gustara; volver a leer, comer ocasionalmente y dormir un par de horas antes de volver a su diario vivir. Es cómico, pero no ha visto a Jungkook ni una sola vez en todo este tiempo. Su contacto es tan limitado a las tres mismas personas que se siente igual que tras la muerte de su nana.

Muy solo...

De todos modos no se queja ¿para que quejarse? ¿Para que hacer saber que está asfixiado aun fuera del agua? Quisiera tener conversaciones normales que no traten sobre su deber, lo próximo en su lista como Anfitrite y etc. Es tan atosigante...

Yoongi ve a Jimin como un tipo raro. Podría decirle que se arrodille y practique de esa manera y Jimin lo haría indudablemente. Sí, hay un notable interés de su parte, uno perfeccionista a más no poder, pero no deja de ser escalofriante. Es satisfactorio para él que sigan sus orden, el tema es lo mecánico que lo hace.

Como si no tuviera nada más que hacer aparte de obedecer.

—Eres una pena como Anfitrite —menciona aburrido. Jimin se apoyó en el tridente para levantarse. Le duele la barriga—. Cómo esperas serlo en este estado.

— ¿Ser...serlo? —pregunta cansado.

—Tienes el título, pero no el poder. Jungkook es rey de todo el océano tanto por título como por poder. Debes estar a su nivel si esperas que nadie te tome enserio. —De un golpe lo tiró y Jimin soltó el tridente. Se quedó tirado en el piso y abrió los ojos tras escuchar una risita.

—Pa-te-ti-co. —miró a otro lado, Taehyung pasó únicamente y lo que hizo fue burlarse. Tampoco le extraña, debe verse fatal en este momento.

—Jungkook debería ponerle correa a su perra alguna vez—menciona sin mucha voz. Se acercó a Jimin y lo vio desde arriba—. Aún queda una hora, levántate.

—Voy... voy...

Estuvo a poco de regañarlo por no obedecer, pero la misma cara llena de pánico de Jimin le hizo saber que el problema no es que no quisiera, sino que no podía. Aunque llegó a sentarse, logra ver lo pesado que está. De un tirón en el brazo lo puso de pie, todo para acabar con Jimin encima totalmente flojo.

—L-lo siento.

—Retírate.

Con una leve reverencia y quitándose la armadura a medida que avanzaba salió de la arena. Jeonghan fue a socorrerlo apenas lo vio salir. Yoongi se mantuvo pensativo y jugando con el tridente en sus manos. Negar el progreso de Jimin en estos dos meses es totalmente imposible, casi diría que practica por su cuenta, lo duda mucho. El asunto no es que lo moleste, todo lo contrario, no está perdiendo el tiempo al menos. Si lo trata como lo hace es porque no es creyente de que con remilgos y felicitaciones mejore nadie.

Sin embargo, hay algo más...

— ¿Ocurre algo?

— ¿Cómo es su rutina? —pregunta girando el tridente con ambas manos.

—Despierta, algunas veces desayuna, lee en espera de que sea la hora; una hora de estiramientos, venir aquí, volver, almorzar, leer, leer y muchas veces no cena. —Jeonghan había mencionado la preocupación que empieza a sentir por la salud de Jimin. Es toda una novedad, pues Jeonghan era el menos feliz cuando le asignaron el trabajo. Ahora más bien se toma muchísimas molestias por Jimin.

Como ir a preguntar que hacer para que no decaiga.

— ¿Jungkook ha dado señales de acercarse? —Namjoon rió cínico.

—No se han visto la cara desde la boda a decir verdad. —si le toca opinar, diría que Namjoon a intentado hasta el hartazgo que Jungkook comprenda su deber matrimonial.

Y como es obvio, no lo ha logrado.

Llegó la hora de mencionar uno de los hobbies de Yoongi... Fastidiar a su hermano Jungkook.

Ahora con el plus de que hará un beneficio ¿Qué más puede pedir?


 

— ¿Almorzar con ellos? —su expresión angustiada salió a relucir al instante—. No creo que sea buena-

—El príncipe Yoongi me ordenó decirle, que lo arreglara y arrastrara de ser necesario. Mencionó que debe tomar la posición de Anfitrite si piensa ser una.

Jimin dio un prolongado suspiro, si, claro. Ser una Anfitrite es la cosa más ambigua desde los cánones de belleza y la sexualidad. Sin más opción -o realmente no querer forzar una-, se vistió tal como Jeonghan se lo indico y tomó rumbo al comedor por primera vez. Algunos sirvientes se lo quedaban mirando como no es cosa rara. No fue difícil enterarse de que lo tienen por principal centro de chisme.

El que más atención lleva es ¿Por qué nunca sale de la habitación más que para practicar?

El comedor es inmenso, la mesa extensa como solo ella y para al menos doscientas personas. Con la cantidad de divisiones que hay en el océano no lo sorprende que se llene fácilmente. Actualmente hay varias personas. Jungkook, Taehyung, Yoongi, Namjoon y otras dos personas que no conoce... Bueno, a uno lo conoce de vista, es el mismo que lo ayudó a cargar los libros el otro día.

Lo único que debe y puede sacar claro de esto, es que esas seis personas irradian tanta belleza y perfección que bien podría quedarse ciego y sentirse una especie de bollo de arroz mal hecho o aplastado. Taehyung lo miró primero sorprendido y luego con irritación para luego volver a su conversación con Jungkook.

—Buenas tardes, alteza. —Namjoon hace una suave reverencia con la cabeza. Jin lo imita sacando por puro descarte de quién se trata. Se siente escrudiñado por ese hombre de hombros anchos y actitud coqueta. Lo primero pensó es que se trata de su novio.

O algo así.

—tardes, Hyung...—avanzó no muy seguro de donde debería sentarse. Antes de hacerlo junto a Jin. Yoongi tosió.

—hasta donde tengo entendido la Anfitrite por ley va sentada a la derecha del rey, su esposo ¿o no? —menciona con deje distraído. Hoseok seguía viendo fijamente a Jimin con una mueca de sorpresa ¿Cómo no se le ocurrió que él es la Anfitrite?

—Pero-

—Levántate de ahí Taehyung, no te corresponde. —aclaró con irritación. Jimin hubiera dicho que se quede ahí. Realmente no le interesa donde se siente y está acostumbrado a estar en la punta inferior por ser el hijo menor. Jungkook suspiró.

—Ya que mi esposo decidió unírsenos a comer hay que respetar los lugares, a mi izquierda, Tae. —indica calmado. Taehyung se levantó de su sitio y con tomó asiento a la izquierda. Jimin se sentó y no dijo palabra alguna.

Poco tiempo después trajeron la comida. Es el cuádruple de lo que Jeonghan le ha llevado -lo cual es decir mucho-, come sin decir una palabra a diferencia del resto que parlotea en tono moderado. Yoongi responde en monosílabos al bonito hombre que tiene cabello rojo oscuro esta vez.

Se preguntaba si él también tendría esa capacidad. Tras tanta lectura descubrió que no se trataba de pintarse el cabello, sino que al igual que los peces marinos, sus cabellos son tornasoles. Mientras más luz les diera más claros serían. Actualmente Jungkook tiene una tonalidad púrpura tirando a negro, Taehyung un marrón apenas cobrizo como Namjoon. Yoongi con ese tono vino usual y Jin marrón chocolate.

Mientras tanto, está él con su cabello simplemente negro.

No le extraña que los atlantes sean tan encantadores si tienen estas capacidades innatas.

—Si no recuerdo mal esos pendientes que llevas son de la Anfitrite ¿no? Recuerdo perfectamente a mi madre usándolos—Taehyung se hizo el que no escuchó lo que dijo—. Es incongruente, pero la sala de espejos del harem también es sitio donde la Anfitrite debe acicalarse por tanto hay muchas joyas ahí que le pertenecen.

—Las confundí con las mías. —excusa de inmediato. Jin dio una risita, esto es divertido.

—No es algo que pueda repetirse a partir de ahora. —Jimin encontró raro que Yoongi estuviera... Bebiendo ¿Cómo tomas algo estando bajo el agua?

—su... alteza ni siquiera ha tenido la decencia de ir ahí. —dijo Taehyung mordiéndose la lengua.

—No tengo la capacidad de estar tanto tiempo como quisiera bajo el agua y por tanto, le ha sido imposible a mi sirviente mostrarme todo el palacio. Lo lamento.

—Que voz tan linda—canturrea Hoseok—. Puedes ir allí cuando te apetezca, suelo estar ahí. Puede ser divertido hablar con un terrano.

—No ha de ser la gran cosa. Entre terrano y la persona... Nada muy impresionante o importante. —Namjoon observó a Jin con el regaño impreso en sus iris. El hombre tan solo siguió para terminar su comida.

—Ningún terrano puede ser la gran cosa, no cuando cualquier elemento pueda lastimarlos y su capacidad de adaptación es tan... tan... lenta. —Aquello continuó y Jimin no respondió nada. Comiendo en total calma e inmutable por la conversación. Yoongi observó la conducta y tras tragar su bocado habló:

—Que miserable de tu parte permitir que dos zorras hablen mal de tu esposo en frente tuyo Jungkook—arrugó la expresión—. No vas a recibir elogios de papá por tu comportamiento y dudo que lo hiciera en esta ocasión...

—Tae...—murmura, como si quisiera reprenderlo.

—Ni siquiera puedes controlar a tu concubino—rezonga—. No sabía que el enredo de sabanas fuese tan fuerte con él. Sigues siendo un niñito. La corona del océano no te quita ser un mocoso. — Hoseok se mordió el labio ¿Por qué Yoongi está tan energético hoy? Por lo general parece andar dormido y callado.

—Jimin tiene suficiente voz como para resp-

—Y precisamente porque la tiene y no decir nada a tan necia conversación es que se nota que viene de cuna noble—Haber respondido habría sentado muy mal, Jimin es evidentemente superior en tema de posición a ellos dos, por tanto no necesita responder. Ni siquiera rebatir o defenderse. Que Jungkook no quisiera parar la conversación es lo realmente malo o mejor dicho, que luciera divertido por ella—. Algo que Taehyung no tiene ¿Lo olvidaste?

— ¡No importa!

—Para acostarse cualquiera viene bien. —justifica cruzando las piernas sin borrar la sonrisa divertida.

— ¡Yoongi...!

—Por tanto espero que recuerdes que a quién tienes que llevar a nuestra reunión con Vanaheim. —Jimin parpadeó repetidamente ¿reunión? ¿Vanaheim? Momento...

—Ni siquiera sabe quienes son, como se supone que lo voy a-

— ¿Nórdicos? Ah... Ellos son el pueblo cercano a la costa de Oslo ¿cierto? Creen en los dioses nórdicos como Odín y demás... mientras aquí es dioses griegos. —respondió por pura inercia. Yoongi alzó la copa con sonrisa triunfante, Jungkook golpeó el interior de su mejilla con la lengua.

—Igual no... no es necesario que lo lleve.

—Lo es. Deben estar presentes los gobernantes. —interrumpió Namjoon.

—Y así se arruina el plan de los amantes, adorable. —dice Jin en voz muy baja. Tanto que apenas fue un murmullo ininteligible.

—Los berrinches son inútiles Jungkook, no hay quién te cumpla esta clase de caprichos—prosigue Yoongi disfrutando la notoria molestia de su hermano—. Así que, lleva mínimamente a quién tiene sangre noble y no a la puta arrastrada que dices amar.

—Como te atrevas a- Namjoon ¿Qué estás viendo? —todos fijaron la vista en Namjoon que se mantuvo quieto con los ojos plateados. Estuvo así un par de minutos hasta que sacudió la cabeza suavemente—. ¿Qué viste?

—Nada de lo que deba preocuparse, una... nimiedad. —murmura. Jimin quiso preguntar algo, pero prefirió dejarlo así y levantarse.

—Voy a mi habitación, si me disculpan.

Taehyung lo vio irse del comedor y dio un gran pequeño golpe a la mesa antes de imitarlo. Hoseok se levantó al mismo tiempo que Yoongi, quién no podía ir más divertido por la notable molestia que le quedó a Jungkook por su discusión—Iré al Harem, te veo en la habitación—. Jin le dio un beso en la mejilla y partió del comedor. Namjoon y Jungkook quedaron solos.

—No es que me guste avivar el fuego figurativo, lo sabe, pero... su hermano tiene razón. Está casado y su alteza viene de cuna noble aun sea un terrano. Será mal visto que vaya en compañía de Taehyung. —acota. Jungkook le dirigió una breve mirada de rencor.

—No me importa de donde venga ni que estemos casados-

—Importa para su reino y para el nuestro—interrumpe—. Puertas adentro puede tener el amorío con quién quiera, ya lo está haciendo, sin embargo, a puertas afuera... Jimin es su marido y mínimamente debe fingir que son un matrimonio feliz.

Jungkook salió del comedor sin decirle nada más. Sin preguntar nuevamente que fue lo que vio. Namjoon permaneció ahí un rato pensando en ello.


 

— ¡Hola, alteza! Por su cara en la comida supuse que no conoce el harem y creí que yo podría mostrárselo. Me llamo Jung Ho-Seok, Hobi si quiere acortar, es un gusto conocerlo.

Se sintió algo atacado por la presentación tan repentina, sin mencionar que se le hace extraño lo sonriente que está el atlante. No parece que lo haga por molestarlo -como puede ser una posibilidad-, y es el único que ha venido por pie propio a presentarse; un gesto muy tierno que no pensaba despreciar o algo así.

—El gusto es mio. —responde con una alegre sonrisa que... Por un instante hizo sentir mal a Hoseok.

Claro, su intención es la que mencionó, con un plus de entender qué vino todo lo que le dijo Yoongi antes de venir aquí... Debe observar muy de cerca en estos momentos.


 

Por aclarar: Muchos peces marinos tienen cierta capacidad de camuflaje o cambio de color por estar mas o menos iluminado. Incluso cuando se les saca del agua acaban con un color totalmente diferente. 

No resaltaré mucho el cabello de ellos para evitar confusión y a menos que sea mortalmente necesario uwu

En resumen, si, todos andan de negro cuando es de noche y si van a oscuras.

Gracias por leer uwu

bye -3-

 

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          Apenas puso un pie en su estudio supo que habría un momento muy tenso ¿Cómo tuvo ese poder de adivino? Por ver a Taehyung jugando distraído con una de las plumas del escritorio. Su rostro inexpresivo es señal de disgusto o de estar muy pensativo. Tiene la impresión de que se trata de ambas opciones en esta ocasión. Al tener apenas un metro de distancia Taehyung habló:

—No te casaste conmigo porque no soy un príncipe. —a pesar de escucharse como una afirmación, funciona como pregunta implícita. Jungkook arrugó al expresión. Decidió no mostrar su ofensa por aquel cuestionamiento sin sentido.

—Eso es incongruente.

— Entonces por qué no lo hiciste. —insiste con dolor en sus facciones.

— ¿Por qué dejas que las palabras de Yoongi te afecten? Sabes perfectamente que nada de lo que el diga con respecto a mi o a ti es importante. Nunca va a estar feliz mientras estemos... existiendo.

—Tratas de evitar la pregunta.

—No lo hago. Sabes perfectamente porque no se pudo. Él luto de papá.

—Fue hace tres años, Jungkook. —agrega como quién busca echar más leña al fuego. Jungkook soba su brazo de manera ligeramente constante sin ver a Taehyung a la cara.

—Un año de luto y los otros dos solamente se pasaron volando. No lo pensé, no lo necesitábamos en realidad. —excusa bajando el tono a medida que sigue hablando, Taehyung se levantó de donde está sentado hasta buscarle la mirada.

— ¿Por qué no te casaste conmigo? Tuvimos la oportunidad.

—Ya lo sé y yo no quería eso para ti. Darte tantas responsabilidades... ¿para que? Te prometí una vida feliz, tranquila donde no tuvieras que preocuparte por absolutamente nada. Jimin cumplirá con las funciones oficiales de la Anfitrite y es todo lo que importa ¿Por qué insistes? —pregunta ofuscado de que Taehyung haya retomado este tema que acababa siempre olvidado por sabanas enredadas.

— ¡Porque yo sí quiero hacerme cargo de eso! Nada me haría más feliz que ser tú Anfitrite para protegerte como se debe. Estar espalda con espalda, no ser protegido por ti siempre—Jungkook suspiro. La mano de Taehyung le acunó el rostro—. Y sé que me lo prometiste, pero como piensas que aceptaré el cumplimiento de ello teniendo a ese terrano de por medio.

—No mata ni a una sardina. Le das más importancia de la necesaria.

—Lo sería de no ser porque me está quitando mi lugar.

—Te haré traer joyas nuevas y solo para ti. También ropa y... y...—la expresión de Taehyung funciona muy bien para decir que ese no es el problema y no puede hacerse el tonto al respecto—. Yoongi siempre tiene que arruinarlo todo.

—Esta vez solo dijo la verdad...

Jungkook lo abrazó y giró para recostarse del escritorio. Estuvieron cierto rato en esa postura. Taehyung tiene la impresión de que Jungkook quiere decirle algo, pero se lo está pensando demasiado y analiza si es realmente beneficioso mencionarlo. Esa es la realidad y el monarca no tiene una real impresión de que sea el mejor plan contarle a su concubino lo que halló recientemente.

Aunque a decir verdad, le preocupa más tenerlo decaído que frenético.

—Encontré en un reglamento muy antiguo, pero aun valido una especie de clausula especial. No estoy seguro de si Yoongi la conoce, posiblemente lo haga; el punto de aquí es que habla de una manera alternativa de volverse Anfitrite.

— ¿Y esa es...? Espero que no se trate de un torneo a muerte, porque ni de chiste-

—No hasta ese extremo, pero si un torneo—interrumpe la queja apresurada de Taehyung—. Para que se pueda dar ya debe haber una Anfitrite como en este caso. Como uno de sus deberes implica ser igual o mejor que el rey... si alguien le vence, puede obtener su título, siempre y cuando se haya accedido a cederlo antes de iniciar el duelo. —explica y a medida que lo hace los ojos de Taehyung se vuelven más brillantes. Emocionado.

—Entonces, si yo le gano al terrano...

—Intercambiarían lugares. Por teoría tú y yo tenemos un matrimonio abierto en relación señor-concubino, por tanto el acuerdo con Corea se viera totalmente indemne. Además-

— ¿¡Por qué no lo mencionaste antes!?

—M-me lo tope hace apenas una semana en un libro suelto de la biblioteca. De hecho, ni siquiera me explicó porque estaba en esa sección. Es como si quién lo tomó no alcanzaba muy arriba y tampoco tenía fuerza para mover la escalera para ponerlo en su lugar.

— ¿No dices que es viejo?

—No tenía percebes, algas, moho, nada. Alguien debió tomarlo antes.

— ¡Sea como sea es mi oportunidad! ¿¡Te lo imaginas!? —le sujeta de la ropa con tanta emoción que Jungkook se va encogiendo—. No va a importar que tan principito sea él... ¡Será en verdad un cero a la izquierda!

—Ya lo es.

—Voy a contarle a Hoseok. También a devolver todo lo que no necesito. —su enorme sonrisa le impidió a Jungkook decir nada más al respecto.

Para ser franco... La idea de que Taehyung se vuelva su Anfitrite lo aterra. Si bien no ha tenido inconvenientes o ninguna clase de atentado -grave-, nada dice que ahora sea propenso a pasar. Sabe varios que bien quisieran su puesto como del Rey del Océano en si. Un punto claro y débil sería quién esté ocupando el lugar de su esposa o Anfitrite.

Jimin peligra y realmente no le importa, casi podrían llevárselo y le sería totalmente irrelevante. Si se tratase de Taehyung es un tema totalmente distinto. Meterlo en dilemas políticos no es algo que desee. La vida de concubino despreocupado es la que desea para él. Aunque parece que querer eso es un pedido tremendamente egoísta.

Nunca a sido muy interesado en lo que quieran los demás de todos modos.

...

— ¿Ocurre algo con el terrano, mi señor? —Yoongi negó con la cabeza y Hoseok hizo un suave puchero. Tanto hablar allá y ahora más silencioso y cerrado que una almeja. Lo típico del príncipe todo se diga.

— ¿Qué opinas de él? —pregunta luego de un rato.

—Es tierno. Parecía calcular cada movimiento para no arruinarlo—ríe suavemente—. También se ve que es alguien dulce, para nada los rumores usuales de un terrano. —Yoongi entrecerró los ojos y tras saborear un poco se giró a Hoseok.

—sabes que lo he estado instruyendo en combate con tridente ¿no es así? —asintió—. Pudo vencer a Namjoon, más de tres veces—Hoseok se llevó una mano al pecho con los ojos abiertos y la boca hecha un adorable circulo—. Quiero que mantengas eso en total secreto ¿está claro?

— ¿Por qué? ¿Es importante? —pregunta Yoongi no le respondió, reanudó su andar—. No hay ningún problema si me acercó a él ¿cierto?

Yoongi hizo apenas un gruñido como respuesta afirmativa. Hoseok sabía perfectamente que podía hacerlo, pero Yoongi tiene bien sabida la necesidad de Hoseok por pedirle permiso a hacer cualquier cosa. Más por llamar su atención que por otra cosa. Así mismo porque ambos se conocen muy bien y hay un detalle crucial de Yoongi.

Es alguien a quién le gusta que lo obedezcan cuando da una orden o hace un pedido. Saberse en control lo mantiene en ese estado de reposo perpetuo. Hoseok es perfecto para él precisamente por eso, no le importa seguir cualquier orden que dé para seguir siendo la mejor compañía que Yoongi pueda tener y desear.

—No obstante, mantén cualquier comentario soez; no permitiré que se lo siga insultando.

—Vale...

Aquello fue extraño. Yoongi no se interesa por nada y por nadie, al menos no en voz alta. Lo ha hecho muchas veces por él, pero hasta ahí. Que demuestre un mínimo de preocupación o cautela para quién ofenda a la Anfitrite le encendió una alerta monumental, más grande que la puesta en marcha durante la comida.

¿Yoongi tiene algún tipo de atracción por Jimin?

Eso no tiene sentido, Yoongi no soporta a los terranos...

Aunque pasa muchísimo tiempo con Jimin para tortu- entrenarlo.

Con aquella duda en mente fue directo a la habitación de Jimin. Quizá hablando un rato con él podría sacar alguna información con respecto a las interacciones que han tenido. Del príncipe no iba a lograr nada, pero quizá Jimin soltara aquello sin querer.

Que mal, tenía en plan un acercamiento más amigable, buscar una posible amistad con él, no un enemigo. Sea como sea, con suerte ese no sería el caso y se está alarmando más de la cuenta. Si todo anda normal y como debe ser, el problema no existiría, si por el contrario resulta que Jimin tiene alguna intención o posibilidad de arruinar lo poco que ha logrado con Yoongi...

Bueno, con todo el dolor de su alma sería otro volviéndole la vida cuadritos hasta que se desaparezca.

...

Tener visiones más molesto de lo que pueda creer cualquiera, sobre todo cuando es larga, vislumbras relativamente bien y te tienes que empezar a romper la cabeza para evitar que semejante desgracia pase. No quiso decirle a Jungkook porque sabe que es una persona muy precipitada, tampoco quería decirlo frente a Yoongi ya que sería echarle leña a esa hoguera ya enorme que simboliza la relación entre ambos hermanos.

No obstante, el punto que más le preocupa y como cosa rara es Yoongi. La visión fue enteramente enfocada en él y en posibles destrozos que ocurrirán si las cosas siguen como están. Tiene que haber muchos cambios, hay dos muy claves y que no puede controlar: primera dificultad.

Uno de ellos es Hoseok, el modo más sencillo de causar una reacción por más pequeña que sea es a través de Hoseok. Diría que es la única persona en la que Yoongi confía casi a ojos cerrados. Un detalle tierno y que lo hace feliz con lo solitario que es el huraño príncipe. El otro punto y para su sorpresa... Es Jimin.

De algún modo él influye en un futuro caótico y que bien puede ser nocivo para el pueblo atlante y sus circundantes. Jimin no mata ni a un renacuajo ¿Cómo lograría algo así? Quizá ni siquiera sea intencional. Sea como sea tiene que estar supervisando a ambos para que eso no llegue a pasar. Pensándolo de otra manera en este instante quién se queda quieto también peca de inactivo así que tal vez sea eso.

—Jin se encuentra con un general de brigada, señor. —asintió suavemente al aviso de Solar.

— ¿No lo molesta? —pregunta Hwasa con una ceja alzada.

—Tengo cosas más importantes en las que pensar. —responde cohibido. Por supuesto que lo molesta, pero entre que no tiene modo de pararlo y debe enfocarse en su deber Jin no figura como un problema o asunto serio en este momento.

De hecho, prefiere seguir rompiéndose la cabeza que pensar en él.

...

Guardó en una caja todo lo que sabe, es de la Anfitrite. Le daba una pena tremenda porque más de la mitad eran sus prendas favoritas. Jungkook aseguro le traería algo más bonito y por eso realmente no está enojado. Repitió el mismo proceso con la ropa hasta el punto de darse cuenta de que al menos en términos materiales, es más Anfitrite que Jimin.

Odia la política, se quiere meter de lleno en ella, pero la odia con furor.

Estar este pequeño rato solo lo hizo pensar que realmente si está tomando más importancia de la que debería. Jimin no vale la pena tanto odio porque eso es darle cierta atención y es lo que menos quiere. Podría intentar un acercamiento sutil para dejarlo en ridículo... así se sentiría un poco mejor por lo ocurrido en el almuerzo.

Agradece que no hubiera nadie más aparte del circulo de "confianza", hubiera muerto de vergüenza si ocurría con más gente presente. Ha estado al lado derecho de Jungkook desde los diecisiete años, es decir, desde hace seis años ¿Cómo eso va a cambiar de repente por alguien que ni siquiera ha recorrido palacio mínimamente?

Es insultante.

No suele ser tan egocéntrico, pero no suele tener a un terrano queriendo robarle su lugar.

Tiene la impresión de que podría llevarse bien con él, fuera de los comentarios despectivos para hacerlo menos... ¡Es un presentimiento extraño! Y quitando que es un terrano asqueroso... Ah~ que complicación con este hombre cara de pez globo.

Brincó asustado a cierta distancia de la entrada del harem. Hoseok se ríe de forma escandalosa, pero no entiende a que vino semejante risa si en este momento no debe haber nadie ahí con. Luego está la risa/rechinido de Jin. Eso es más raro, a esta hora suele tener un tercer o cuarto cliente al día. Debería estar siendo escandaloso de otro modo ¿¡Que rayos pasa ahí dentro!?

...

—Este sitio es muy... grande...

—Está hecho para al menos ciento diez personas. Hace como un milenio hubo un rey que llegó a tener ese número de concubinas y concubinos.

Jimin miró con sorpresa e insulto a Hoseok ¿Para que tanta gente? ¿Se turna a una por día o que rayos? Entendía cinco, tal vez diez pues se reunió con gente así, pero eso de ciento diez personas es una exageración. El largo pasillo que se extiende inicia tras la habitación llena de espejos y puertas enormes que resulta ser un closet.

También hay grandes cofres donde logra ver alguna que otra pieza de oro suelta. Nada raro en realidad. Hoseok nadó hasta uno de los que están en el techo y tras tomar algo volvió a bajar con Jimin que observó curioso lo que pudiera tener.

—Tienes los labios muy gruesos, esto te puede-

—No me voy a perforar.

—Yo no tengo ni una sola perforación, todo lo que uso es a presión, calmate—asegura animado. Jimin se dejó poner el pircing dorado y se vio en el espejo. Bueno... No se ve mal—. Si vienes aquí cada mañana podemos arreglarnos, es divertido cuando estamos todos.

— ¿Con todos se refieres a...?

—Jin, Taehyung, algunas veces está la otra concubina de su alteza, Iu. Aunque ella en este momento sigue enferma y por eso está en otra ala del palacio. —explica, Jimin acabó con cara inexpresiva, de algún modo no lo sorprende que Jungkook tenga una concubina mujer. Lo cierto es que es raro por la aparente relación entre él y Taehyung.

—Ya veo... No lo sé, tengo cierto... horario. —le sabe mal rechazarlo, no obstante, deberes son deberes.

— ¿Es por Yoongi? Si le dices que estás conmigo no se molestara... mucho. Suele darme muchos pases libres. —asegura con cierta alegría al respecto.

—Es muy cercano a él ¿Verdad? ¿Es usted un príncipe también?

—¿Qué? ¿Príncipe? ¡Ay no! —su risa es horriblemente escandalosa y lo dejó totalmente apenado—. No se equivoque así, que vergüenza ¿por eso me hablas de usted?

—Bue-bueno usted estaba en el comedor y-

—soy un prostituto—Jimin se iba a ahogar con su saliva, el agua, lo que sea que esté entrando a sus pulmones por la nariz o boca—. Su alteza me paga mensualmente por permanecer junto al príncipe y complacerlo cuando guste.

—Jamás pensé que la aceptación de la prostitución llegara a ese nivel.

— ¿En Corea no la hay?

—En algunos sitios si, en otros no... En Busan lo permití por la taza de arrestos que había al respecto. Siempre y cuando sea un asunto voluntario no habría ningún problema en practicarla. Aunque para nosotros tener esa clase de compañía es muy mal visto porque somos... —blanquea los ojos un momento—. Entidades rozando lo divino.

—Oh, alguien por aquí no es muy creyente.

—Para mi es una tontería enorme. Lo respeto, pero no me lo puedo tragar. —lo cual solo aumenta lo malo que es estar en la Atlántida, sabe que son religiosos a matar. Una mínima ofensa o posible chiste a sus dioses es igual a un mínimo de seis meses preso.

—Tal vez en términos monoteístas si es una tontería, también en la "Perfección". Nuestros dioses se parecen a nosotros pues de ellos venimos. Poseidón es nuestro señor pues nos adaptamos como él a vivir bajo el agua. —explica, Jimin asintió. Esa explicación le es más creíble al "Hay alguien observando siempre, es imposible que surgiéramos de la nada. Una persona nos creó"

—Aun así me veo incapaz de seguir algo tan... tonto. Con todo respeto, lo siento ridículo.

—Tranquilo~ Cualquiera cree lo que quiere~ —canturrea—. Solo no menciones eso frente a Yoongi o su alteza. Ellos no son permisivos con el tema.

—Vale—responde mirando alrededor—. ¿Vienen todos los días aquí?

—Nuestra ropa y habitaciones correspondientes están aquí. Jin no vuelve al-

Jimin se puso totalmente colorado cuando de repente la puerta se abrió de golpe y Jin entró siendo llevado por alguien bastante corpulento y con más escamas que piel. El atlante se dio cuenta de la presencia de ambos e hizo una mueca de total fastidio—Esto es un harem, es para tener sexo ¿Por qué esas caras o que está haciendo la Anfitrite a esta hora aquí? —. Reprende viendo a Hoseok y apartándose levemente del hombre.

—Pensé en que sería divertido hablar un poco.

—Es un harem, llévatelo al jardín si quieres hablar—sigue quejándose—. Sabes que sigo trabajando a esta hora.

—Pue-puedo irme si interrumpo, no es por-

—Tranquilo, ya se me quitaron las ganas—bufa malhumorado. Volvió al cuarto en el lugar—. Será mañana, sé donde está su habitación, iré para allá. —asegura con gesto coqueto. El hombre bufó inconforme.

—No será con pago extra.

—Obvio no. Esta vez es mi culpa. Adiós... —despide a medida que lo saca del lugar. Una vez fuera Jin se giró y se percató de lo rojo que estaba Jimin—. ¿uh? Lo siento alteza, pero vivir en un palacio bonito no quiere decir que mi trabajo se termina.

—él y yo venimos del mismo burdel. —explica Hoseok, Jimin se quedó aturdido. Vale, dos prostitutos. Aunque...

—Creí que era pareja de Namjoon-Hyung. —Jin hizo una mueca y luego se empezó a reír como si fuese un vidrio que están limpiando.

— ¿Yo? No me insulte de esa manera, alteza. Solo le hago compañía y se me paga por ello, no se me cruzaría por la cabeza estar con él de no ser por eso.

—Tan avaro como siempre ¿No puedes disimular siquiera?

—Tengo una cara, cuerpo y cinco criaturas que mantener ¿se te olvida?

—Puede echarte de aquí.

—No lo haría porque se trata de una adorable Anfitrite que no pretende matar a un bello sexoservidor. —Jimin se sintió más que incómodo por el abrazo que le está dando Jin. No obstante, la vergüenza lo paralizó.

—Deja de tocarlo tanto, el pobre sigue virgen y tú lo vas a acabar contaminando. —suspira bromista. Jin abrió los ojos a más no poder para luego ver a Jimin entre sus brazos.

— ¿Eres virgen de veras? —la sorpresa hizo que los títulos y decoro se fueran a un lado ¿eh?

—E-es lo más común en mi país.

— ¡POR POSEIDÓN! No me extraña que sigas siendo un terrano tan poca cosa—hace un puchero de lamento—. Debido a mi ascendencia, mientras más contacto sexual tenga, mejor se mantiene mi cuerpo. Mi abuela vivó doscientos treinta años y seguía viéndose como a sus cuarenta años.

—Jin vivió en un burdel desde siempre. —menciona Hoseok, Jimin se sentó entre el par, frente a los grandes espejos y pequeñas mesas a modo de peinadora con multitud de instrumentos para arreglo personal.

—Toda mi familia a sido así—admite retirando los aretes que lleva puestos para reemplazarlos—. Para que negar que me encanta y estoy muy dispuesto a seguir con esa tradición.

— ¿Usted también tiene esa capacidad? —Hoseok negó con la cabeza.

—Para nada, envejezco como cualquiera y trabajo de esto por necesidad... y gusto. Me encanta estar con el príncipe.

—Es un loco, no le hagas mucho caso. —susurra Jin.

— ¡hey!

—Tienes una belleza espectacular y la gastas en una sola persona como si no te fueses a deteriorar. Eres casi un desconsiderado con cara de caballo.

—Cállate.

—si Hoseok-Hyung tiene cara de caballo yo soy un lenguado o algo así.

No supo porque les hizo tanta gracia. Lo cierto es que apenas unos segundos Taehyung entró al lugar.

 

Chapter Text

       — ¡Tata! —saluda Hoseok de un saltó. Jimin se inclinó un poco para ver a Taehyung.

—Pensé que era la hora laboral de Jin no de chismería. —comenta queriendo sonar neutral. Jin hizo una mueca rodando los ojos y Jimin se puso colorado al instante.

—Hoy hicimos un pequeño cambio de horario ¿Te nos unes? Iba a preguntarle a Jimin sobre Corea, quizá sea interesante. —opina el hombre, Taehyung lo pasó totalmente de largo dejando la caja que lleva. La puso frente al espejo que estaba "usando" Jimin.

—No me interesa nada que tenga que ver con la superficie. Ni sus países o su gente. —menciona viendo a Jimin de reojo. Su gesto se volvió lentamente despectivo.

—Estás un poco amargado ¿No crees? Pensé que eras más aventurero.

—Cualquiera diría que Jungkook no te coge bien para andar así. —Taehyung hizo una especie de puchero y enrojeció. Jimin se mordió los labios.

—Yo creo que-

—Lo que pase o deje de pasar con Jungkook es mi asunto y no tiene nada que ver con que esté de mal humor. —rechista alejándose. Jin sonrió divertido por el actuar tan obvio e infantil de Taehyung. Jimin trató de levantarse e irse lentamente para dejarlos discutiendo solos, pero obviamente no se pudo.

—Es un amante tonto y empedernido que no capta la diferencia entre la realidad y su ficción soñada, no lo tomes en cuenta. Sobre ser bello... De todo lo que Namjoon me contó, los sueros que estás usando para adaptarte te van a embellecer, asumo que ya lo han hecho ¿O siempre has tenido la misma cara? —bromea tomándole del rostro con cuidado y viéndole desde varios ángulos.

—Yo me veo igual—responde en voz baja—. Es que todos aquí abajo lucen tan... Perfectos. —decirlo fuera de sus pensamientos lo hace sentir avergonzado. Hoseok no podía sobrellevar esta especie de actitud torpe de Jimin.

—Nuestros dioses nos bendicen con belleza y en nosotros queda seguir orando y respetando para mantenerla. Los terranos son muy tontos creyendo en falsos dioses teniendo la realidad en libros empolvados e ignorados. —dijo Taehyung a medida de que guarda las joyas en su sitio. Fue muy extraño para ver aprobación en la mirada de Jimin.

—Si. Tendemos a seguir dioses inventados, pero siempre hemos tenido la necesidad de tener en que creer aun si se trata de una invención nuestra—juega un poco con sus manos—. Tener uno o varios dioses da esa motivación.

—Vaya, dejaste a Taehyung sin palabras. Que cosa tan rara, usualmente hay que poner al rey a ocuparle la boca o no se calla jamás.

— ¡JIN! —quisquilla.

—Volviendo al lado que tenemos seguro y en la realidad... Quizá si eres más bonito ahora. Cuando seas genéticamente un atlante al cien por ciento serás alguien de desorbitante belleza como nosotros—explica relajado—. Supongo que una falta tiempo para que eso ocurra, pero se paciente.

— ¿Con eso el rey no parecerá odiarme? No es que pretenda algo romántico, solo... ser amigos al menos.

Taehyung apretó los labios viéndolo con el ceño fruncido ¿Solo amigos? A quién quiere engañar. Los celos lo mueven a pensar que se trata de una excusa para poder salir bien librado con aquel cuestionamiento. Se mordió el labio y aunque quería hablarlo con Hoseok, mejor dar el tiro de una sola vez:

—Eso no pasará jamás, no importa que seas su esposo o no. Solo va a tener ojos para mi o en el dado caso, un atlante de verdad—Hoseok le hizo un gesto de que se callara—. Así que hagámoslo fácil... Tengamos un duelo.

— ¿duelo? —Corean Jin y Hoseok.

—Sí. Un duelo con tridentes. Lo único que debes hacer es pelear en contra mía. Si ganas-

—No pienso hacer eso—dice con el entrecejo fruncido, levantándose de donde está sentado—. Si lo hago te cedería el título de Anfitrite.

—Oh ¿Enserio? ¿Eso se puede? —pregunta Hoseok a Jin que imitó su cara confundida.

—Como rayos lo sabes...—pregunta con los ojos entrecerrados.

—Lo leí en un libro que estaba hasta el fondo de la biblioteca. También sé de tú título como concubino y lo que pasaría en el caso de que yo pierda... No pienso hacerlo, mi razón de ser aquí abajo es más importante que un capricho como el tuyo. —no lo puede ver de otra manera, Taehyung con pocas palabras había dejado muy claro que no lo acepta como esposo de Jungkook.

Con esto, confirma que quiere su lugar tanto por lo romántico como político.

— ¿Tanto miedo te da perder algo que ni siquiera tienes? —dijo Taehyung perdiendo la poca paciencia que puede tener.

—Tengo asegurada la ayuda atlante para Corea. Es lo que tengo y no lo pienso soltar. —su familia lo mataría si lo hiciera.

—Eres cobarde—menciona acercándose—. Y frágil. No sirves para nada aquí abajo sino ser un sencillo adorno que a lo más mínimo

— ¡HEY!

—se rompe—sonríe cínico tras haberle hecho un pequeño corte en el pómulo derecho—. Que sea un trato entonces. Si yo gano y permaneces aquí me asegurare de que nada cambie para Corea, seguirán con nuestro apoyo y tú no tendrás que volver como la pequeña e inservible personita que eres. Si tú ganas...

—Lo dejas acostarse con Jungkook. Pobrecito, no ha consumado su matrimonio y es más virgen que Artemisa.

— ¡NO QUIERO ESO! —chilla Jimin a Jin.

—Me aseguraré de no continuar con nada que sea legítimamente tuyo... a menos que Jungkook así me lo permita, no podemos faltar a la palabra de nuestro rey. —agrega con tono malicioso. Jimin se limitó a una afirmativa demasiado informal y simple antes de irse sin más del lugar. Hoseok hizo mala cara.

— ¿No puedes intentar llevarte bien con él...?

— ¿Qué no te das cuenta que pretende... solo quedarse con todo como amo y señor?

—Es amo y señor, no te olvides de eso.

— ¡Es solo un principito terrano que tiene todo en bandeja de plata! A ver si pelea por una vez en su vida.

—Y tú lo tienes en bandeja de plata por acostarte con el rey. Taehyung, no puedes ser tan hipócrita y cínico—dijo Jin con agotamiento—. El pobre ya tiene suficiente porquería encima. Puedes limitarte a verlo desplomarse él solo gracias a la presión en lugar de ensuciarte las manos. Que gente tan necia.

—Es diferente. Estoy con Jungkook porque lo amo, no por poder.

—sea como sea, te arriesgas a lo tonto ¿Qué esperas? ¿Ganar fácil? —pregunta Hoseok, inseguro al respecto. No quería que Taehyung saliera lastimado por confiado e impulsivo.

—Ustedes no lo vieron ahogarse. Ganarle no será la gran cosa. Antes de que se den cuenta seré yo la Anfitrite. —asegura en un ronroneo complacido.

— ¿Al menos cumplirás tu palabra con él?

—Si, si, lo que sea, no será la gran cosa.

Hoseok pudo sentir más tranquilo con eso, al menos Taehyung no se descontrola totalmente por los celos.


 

— ¿Simulación de duelo? ¿Quieres que te mate? —pregunta apoyando el tridente del suelo. Jimin jugó un poco con su arma.

—Hice un acuerdo para un duelo con Taehyung, así que-

—Que estupidez más grande la tuya ¿eh? —bufa de inmediato—. Tiene una maldita vida entrenando sin mencionar que por dos golpes directo al estómago y empezaras a ponerte morado por necesitar aire.

—ya lo sé.

— ¿Y bien? Acabas de poner en riesgo tu puesto por la tentación de una simple zorra que no sabe mantenerse callada cuando aparece una mínima competencia.

—Precisamente por eso quiero hacerlo—musita en voz baja, Yoongi se lo queda mirando—. Si no puedo contra él, quién me va a hacer la vida un calvario por algo que no pedí... Como se supone que voy a lidiar con los demás. Mi hermano mayor siempre me dijo que si alguien me reta a duelo, es porque no tiene ninguna otra forma de imponerse sobre mi y que peleara para demostrarle que no puede hacerlo. Que no soy débil.

eres débil.

—Lo sé, por eso quiero que me ayudes a ser fuerte.

Yoongi tomó el tridente desde el medio lo lanzo. Jimin pudo atraparlo con ambas manos a pesar de la fuerte onda que produjo la fuerza impresa en el arma. Yoongi sonrió con ese toque malicioso tan propio de él.

Jimin no dejaba de caerle mejor. Si, quizá fuese muy llevado por la corriente; sumiso ante cualquiera prácticamente, no obstante... Una vez toma la determinación de hacer algo hay tanta energía y decisión en sus ojos que resulta hechizante. Casi tanto como la ligera mutación de sus rasgos. Ciertos detalles dejaban de verse mundanos, sus manos perdían la aspereza y cicatrices; sus labios adquirían cierto tono rojizo y su cabello por la luz muy de vez en cuando parece un gris oscurísimo.

Su manejo del tridente solo era superado por el manejo en la espalda o la lanza. Son armas mucho más ligeras y simples, adecuadas para su estilo tan delicado. El tridente resulta un arma poco acorde a él, sin embargo, a ella debe adaptarse.

Sus entrenamientos, sin que lo supiera, son monitoreados por Hoseok que se mantiene silenciosamente expectante de lo que ocurre en esa sala entre la Anfitrite y el príncipe de Atlantis. A pesar de que quisiera prestar más atención al tema de como Jimin mejora cada día, no puede evitar distraerse con la relación entre ambos.

Yoongi no suele ayudar a nadie, menos aconsejarlo para que mejore. Se limita a decir algún comentario despectivo y ahí muere el asunto. Con Jimin es más... atento y eso lo molesta. Aparte de todo, también se ríe. Gesto que solo tiene con él en momentos muy escasos ¿Por qué con Jimin también?

—Intenta robar el lugar de todos aquí. Nada raro, en eso son expertos los terranos. —asegura Taehyung ante el relato de Hoseok.

—es imposible que haga eso. Es... Yoongi, solo yo puedo-

—aparentemente no. No sé tú, pero estoy a nada de creer que Jimin se acuesta con él. Pasan demasiado tiempo ahí metidos, solos. Sería muy cómico y oportuno ¿te lo imaginas? La Anfitrite de apenas meses desde su coronación engaña a su rey con su hermano ¡JA! —Hoseok no quiso seguir pensando al respecto. La idea le duele, pero duda muchísimo que llegue tan lejos.

Yoongi es una persona muy extraña, esa puede ser la real explicación a todo esto.

— ¿Has practicado? —Taehyung negó con expresión ofendida. Hoseok resopló malhumorado, Taehyung se lo toma tan a la ligera, solo por estúpido no le ha dicho que lo acompañe a ver como Jimin mejora. Si tanto quiere ser Anfitrite, que al menos se lo tome enserio.

—Mi señor~—ronronea abrazando a Yoongi por la espalda. Resulta muy cómico ser un poco más alto que él—. ¿Muy cansado?

—Adolorido, es una mierda estar metido en problemas ajenos.

—Puedo hacerle un masaje.

La habitación de Yoongi es enorme, la cama por igual y con sedas negras cubriendo. Yoongi no es una persona pudorosa -Jungkook tampoco dicho sea de paso-, por lo que quedar prácticamente desnudo frente a Hoseok y echarse para dejar que este le masajee la espalda. Su piel es suave y terriblemente pálida, mucho más que la de Jungkook o cualquier otro actualmente.

Hoseok hizo un breve recordatorio de Yoongi... Hace cuatro años no era tan fornido, de hecho, recuerda que sus piernas eran muy delgadas y su cuerpo en general carecía de definición. Tenía una adorable pancita y las manos espeluznantemente grandes en comparación a él. De un momento a otro empezó a ejercitarse y acabó donde está ahora. Robusto, con un nuevo guardarropa porque el viejo no le quedaba.

Como sexo servidor, tiene que decir que eso nunca fue pequeño y por eso lo alivia que no cambiara. Ya de por si es complicado.

—Estás muy callado ¿Qué te pasa? —interroga con voz ronca. Abrió un solo ojo para verlo, Hoseok subió un poco el labio inferior.

—Nada, solo pensaba en que está muy ejercitado... Lastima que no crezca de altura. —bromea con ligereza, hace un tiempo que es capaz de bromear con él al respecto.

—supongo que tener uno de dos está bien. —cierra el ojo nuevamente. Hoseok ya no hace presión, sino que lo acaricia.

—No has pasado tanto tiempo conmigo... No como siempre. —pasa un dedo por la línea de la espalda, delinea los omoplatos con lentitud.

—He estado ocupado.

—siempre lo estás y siempre me buscas de todos modos.

—es diferente—excusa girándose, con un brazo cruzado tras la cabeza—. Es más el esfuerzo físico que hago.

— ¿Enserio...? —pregunta con lentitud hasta ponerse encima de Yoongi. Sentado sobre la parte inferior del noble y moviéndose apenas un poco para sentir el bulto cubierto por apenas una fina capa de tela.

—Enseñar a combatir es más complicado de lo que te imaginas.

— ¿Es solo eso? —increpa con las manos deslizándose desde el abdomen hasta las clavícula y de regreso.

—si.

—La Anfitrite lo distrae mucho entonces.

—Es muy curioso.

— ¿Qué cosa?

—Él en general. Puedo darle una patada y no dirá nada—ríe—. Al mismo tiempo es... Orgulloso, de un modo que no entiendo. Es como encarnar lo poco que me gusta de una persona—Hoseok detuvo cualquier movimiento—. ¿umm?

—E-eh... na-nada. —Yoongi llevó una mano a la cintura de Hoseok, sin problema la metió entre la tela y rasguñó la piel del otro que gimió entre dientes.

—No confundas los roles. Es el esposo de mi hermano y tú mi puta personal. Deja de forma ideas extrañas—advierte con tono enfadado, Hoseok asintió apenas un poco. Que lo llamara así le trajo cierta calma. Yoongi ve a Jimin como su cuñado y nada más—. Además, va a hacer algo que yo quisiera hacer...

— ¿A si?

—Posiblemente le rompa la cara a Taehyung, ya quiero ver como va a quedar Jungkook con eso—rezonga tirando más la tela—. ¿Qué clase de perra está tan vestida...?

—Una que es solo tuya y por ende, nadie más debe ver o tocar. —no quiso continuar con el extraño tema de aquel duelo próximo. Yoongi parecía tomarse muy a pecho y con diversión el tema.

Se inclinó y como de costumbre, Yoongi le muerde el labio inferior. Podría rompérselos, tiene los colmillos algo pronunciados. No obstante así empieza su intimidad... su siempre agresiva intimidad. Yoongi es así y diría que incluso es delicado con él, sea por compasión o mínima costumbre; lo cierto es que seguramente tendrá moretones por todos lados más mordidas pronunciadas en el cuello el día de mañana.


 

— ¿Seguro de que nada falta...? Sabes que si alguien va a buscar por mi debe llamarme, no dejes que siquiera se acerquen, llama al seguridad... No, no podré ir este fin de semana, creo que estaré más ocupado de la cuenta por un amig-

—Puedo ser yo quién te ocupe el tiempo. —rió cantarín antes de pellizco a quién lo está abrazando por la espalda.

— ¿Soobin aprobó, no...? Recuerda enviarme las notas de todos, comprar más comida, arreglar lo que se haya roto... También los quiero. Hasta la próxima semana.

Vaya, ya ha perdido al cuenta de las veces que le has a dicho eso a sus cinco crías. Apagó el celular, giró la cabeza y le dio un beso al hombre de piel morena. Al levantarse terminó de arreglar la ropa que tenía puesta y los pocos accesorios que faltaba por ponerse. La habitación de los que pertenecen a la armada real no son muy grandes. No es incómodo en términos de espacio, pero si cuando hace demasiado eco su voz.

—Quiero verte pronto—respingó por la repentina caricia a los glúteos, le dio un suave manotazo—. ¿Cuándo podría ser?

—Mientras más pronto me pagues, más pronto será—culmina con una sonrisa. Taehyung y Hoseok tenía razón en un detalle muy importante... es un avaro de mierda y solo por tener más dinero no le importaba estar con un hombre como el que tiene al frente—. A-di-os.

Esquivó con éxito a los que intentaron tocarlo. Si, le gusta el sexo, pero no que lo anden manoseando por donde anda. Debido a que es un anexo enorme al castillo se dio la libertad de tomar un fuerte impulso para cruzar pronto.

Apenas puso un pie en el castillo real pudo sentir la mirada de Solar y Hwasa. Esas dos que son sirvientas y unas especie de guardianas de Namjoon. Sabe que les cae de la patada y jamás y nunca van a entender porque Namjoon lo sigue manteniendo al lado a pesar de todo lo que hacer. Hizo un saludo coqueto a Solar que se mantuvo imperturbable, Hwasa se limitó a rodar los ojos por el vanidoso hombre sin descaro alguno.

Sería más que precioso comprender como es que Namjoon está tan encantado con semejante espécimen cuando hace básicamente lo que más odia. Namjoon no soporta la promiscuidad exagerada o sin razón alguna; tampoco a los que buscan más y más dinero... pero de repente tiene a Jin tan protegido como al mismísimo rey. No hay lógica alguna para ello. Jin ni siquiera se molesta en aparentar que no hace todo eso.

Jin es un descarado y Namjoon un tonto enamorado.

Uno aprovechándose del otro y el contrario dejándose.

— ¿Conseguiste a la chica que te mencione? —pregunta en susurros, Hwasa negó con la cabeza.

—la he buscado por toda la Atlántida y nada que aparece, lo único certero que me han dicho con respecto a ella es que viajó hacia Vanaheim y que posiblemente se encuentre aun allí. —Solar junto las manos frente a su rostro y dio un molesto bufido.

—Que mala suerte...

— ¿Por qué ella?

—Investigue con respecto a ella y es buena candidata. Estoy segura de que nuestro señor no tiene tantas visiones debido al estrés que le genera Jin. Ella es lo que nuestro señor necesita. —asegura con firmeza.

— No sé si quiero saber cómo la investigaste...

—No tiene nada de malo hacer invocaciones a Apolo. —asegura con los mofletes inflados. Hwasa negó con la cabeza antes de fruncir los labios.

—Por supuesto que no, solo que puedes acabar loca como Cassandra.*

—Es mejor que seguir teniendo que mostrarle respeto a un prostituto así —Hwasa no pudo rebatir contra eso—. Solo... míralo. Se merece algo mejor que eso.

Ambas observaron con gesto entristecido como Namjoon mimaba a Jin al tiempo que leía lo que muestra la pantalla holográfica en sus manos. Jin tiene una sonrisa totalmente falsa en el rostro al tiempo que juega con el cabello de Namjoon. Es tan diferente, aunque Namjoon no se diera cuenta de eso, lo mira con un cariño tan grande que el otro no se merece.


 

— ¿Piensa permitir este duelo? —pregunta Namjoon con las manos tras la espalda. Jungkook dio un pequeño bufido divertido, fingiendo que no estuvo pensando en otra cosa.

Ayer por la noche andando por el palacio y a nada de entrar a su habitación escuchó algo "extraño". Quiso creer en un principio de que trataría de Taehyung, pero reconoce su voz; no es tan fina, mucho menos de lejos como se sentía esa. Había alguien cantando y era tan... perfecto, tan inigualable que quería encontrar la fuente a como a diera lugar. Lastimosamente no pudo hacerlo. Fue un momento breve y no tuvo como seguir la pista una vez hubo silencio.

Tenía lo mismo repitiéndose en bucle en su cerebro...

Hajiman jinjja sesangeun, yaksokgwaneun dalla
urin dallyeoya hae balpaya hae, sinhotaneul ssomyeon
neo, mokjeokjido eopseo, amu punggyeongdo eopseo
sumi teokkkaji neomchil ttae

Salió de su nube para caer al agua nuevamente con el tema del duelo más apresurado de todos.

—me temo que Taehyung y mi estimado esposo no van a aceptar una negativa a este pacto. Es problema entre ambos, seria irrespetuoso entrometerme.

—Ciertamente no queda otra opción más que permitir que lo hagan. —apoya Yoongi de brazos cruzados y dándole a Namjoon mala espina ¿Se volvió una pelea de apuestas o algo así?

Sin mencionar que Yoongi luce demasiado seguro con respecto a las habilidades de su cuñado y pupilo.

—Si no es mucha molestia recordárselo—inicia totalmente sarcástico—. Este matrimonio es por motivo político. Tener desposado a Kim Taehyung no trae ningún beneficio, cosa que Park Jimin si trae.

—Irrelevante. Pienso cumplir mi palabra con su pueblo, por tanto, no hay problema con que sea o deje de ser mi Anfitrite. —dijo Jungkook.

Está seguro de que Taehyung será el vencedor. Ha entrenado desde que lo conoce y Jimin apenas tiene tres -casi cuatro-, miserables meses en palacio como para siquiera ser considerado un novato. Sería el duelo más corto y patético que verá jamás, serviría para reírse con creces dentro de un par de horas. La línea de pensamientos de Jungkook se cortó pronto por un detalle muy importante y que desconoce si ha hecho cuenta de ello.

Jimin es... lindo. El día de la boda -ocasión de mayor contacto entre ambos-, no estaba así. Sus rasgos no rosaban la perfección.

Que extraño ¿Tiene sueño y por eso piensa cosas sin sentido? Posiblemente.

Jimin sostenía un tridente que si no está mal encaminado, es de Yoongi; Taehyung porta uno que le dio hace mucho que tiene una enorme y brillante amatista incrustada en el centro, donde surgen los tres picos respectivos. El cabello rubio de Taehyung apenas se mueve y Jimin luce un tanto escalofriante.

Jin está sentado observando con diversión la situación y un celular holográfico en mano para grabar lo que ocurra ahí. Hoseok se muerde el dedo pulgar.

—va a ganar quién tú crees. —le susurra Yoongi. Con una mueca y labios temblorosos fingió una sonrisa.

—seguro será Tae.

—Como arbitro seré quién determine cuando acaba el duelo en caso de extenderse o nula rendición por parte de alguno. Quién gane será el merecedor del título de Anfitrite—enuncia Namjoon—. Quedan prohibidas las heridas de muerte o que causen gran repercusión en un futuro. Comiencen.

Taehyung giraba el tridente de manera despreocupada al tiempo que Jimin solo lo observa atentamente—Será gracioso que el rey de Vanaheim vea a otra persona en el lugar de Anfitrite en lugar de quién estuvo en el altar con su alteza—. Cuando finalmente afinca un pie se hace a un lado para evitar la estocada directo al pecho. Yoongi le dijo que lo más seguro, es que Taehyung intentara golpearlo con el cetro del tridente para hacer que se ahogara y así acabar pronto.

Es escalofriante que de hecho, fuese cierto.

Taehyung tenía una actitud de superioridad y total burla—Tengo la impresión de que no harás más que huir. Intentando eludir lo inevitable, todos en Corea deben ser unos arrastrados cobardes e inútiles si esto es lo que su príncipe elegido tiene para mostrar. Tus hermanos deben ser igual de patéticos—. Puede interpretarse como provocación, cuando realmente no lo era. Su expresión y confianza no duró demasiado cuando al momento de lanzarse de nuevo Jimin lo bloqueó y lo hizo girar dando unos pasos torpes para no caerse. Jungkook alzó una ceja. La postura de Jimin se parece demasiado a la Yoongi, pero más relajada.

Más suave al igual que los movimientos que hace. Sus patrones son muy fluidos y que esquivan los intentos cada vez más enserio de Taehyung, que comienza a obstinarse de lo que ocurre. Habiendo creído que sería fácil ganarle.

El príncipe de corea esquivaba cada ataque fuerte de Taehyung, lo bloqueaba muy de vez en cuando y cuando lo obvio empezar a jadear inició la ofensiva— ¿pero que...? —balbucea Jungkook sin entender que es lo que pasa ahí, no cree que Jimin sea tan fuerte como para hacer retroceder a Taehyung. Miró a Namjoon para decirle que los detuviera, pero que tuviera los ojos plateados lo detuvo.

— ¿Nam...?

—Contrólese. —indica sin más.

— ¡TAE!

El rey volvió la mirada a lo que pasaba, Taehyung apenas podía estar en pie recibiendo ataque tras ataque hasta que finalmente soltó el tridente, Jimin hizo un corte en parábola que le hizo un largo y superficial corte en la cara a Taehyung. Este cayó al suelo y Jimin puso una rodilla en su pecho. Soltó un respiro, con el tridente amenazando el cuello del concubino.

—Nuestra Anfitrite es la ganadora. —anuncia Namjoon. Yoongi aplaudió con una sonrisa triunfante, Jin miró con pasmo a Hoseok que tenía la misma expresión.

—No soy un chiste, no me importa tu rey; estoy aquí por mi país. Antes que Anfitrite soy Principe de Corea y regente de Busan, no voy a permitir que le faltes el respeto de este modo. —habló en voz baja, tanto que solo Taehyung lo escuchó.

Le valía exactamente lo mismo Taehyung, pero que lo trate con esa prepotencia y tan a la ligera lo enojo, más aún que se atreviera a insultar a su familia. Si, no hay buena relación, pero son su familia y antes se deja matar que aceptar eso.

Una cosa es insultarlo a él y otra muy distinta meterse con ellos.

Hay unos pequeños hilillos de sangre saliendo por al cortada que tiene Taehyung en la cara. El ruido de metal siendo rápidamente arrastrado lo hizo girar y bloquear el tridente de reluciente metal dorado que bien pudo haberse clavado en su cara.


 

*La oráculo que acompañó en sus últimos momentos a Agamenón y falleció junto a él. Aunque decía profecías, la creían loca; estaba maldita a ello

 

 

 

 

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         Como pudo se incorporó y recibió el próximo impacto que lo hizo retroceder. Bloquea cada uno de los golpes hasta por hacerlo recibió una patada en el estómago que lo dejó ahogado. Con el tridente justo al pecho y con un remate acabó golpeando contra uno de los muros del lugar, este incluso se cuarteo— ¡JUNGKOOK! —bramó Yoongi. Jungkook giró el tridente entre sus dedos hasta apoyarlo en el suelo.

— ¿Estás bien? —pregunta Hoseok que fue el primero en nadar a auxiliar a Jimin.

—N-no... puedo... respirar...—trata de pensar que el agua es aire, es una de las principales maneras en las que logra normalizar el asunto, pero no puede. Por más que trata y traga siente que va a ahogarse.

Se ahoga

Se ahoga...

Se ahoga...

Su tos fue de todo menos discreta o suave. Vomitó tanta agua como tenía en su sistema. Hoseok le palmea la espalda, ambos húmedos y con el cabello chorreando. Jin se le unió palpando el pecho de Jimin, al apartar la fina tela que lleva encontró grandes morados tanto ahí como el abdomen.

— ¿¡En que estás pensando!? —Recrimina Namjoon al tiempo que Jungkook toma a Taehyung en brazos.

— ¡Lo pudo haber desfigurado! ¡Es una simple penalización! —su cuerpo reaccionó por si solo ante la amenaza a la vida de Taehyung que tiene una mano cubriendo su rostro.

—Es una herida superficial que no tardará más de unas horas en sanar—dice Yoongi entre dientes con ese brillo anti natura en sus ojos, señal de que está haciendo esa burbuja de aire para que Jimin recobre el aliento—. Deja de comportante como un niño haciendo berrinche-

—No empieces.

— ¡¿qué hubiera pasado si lo matas?! ¿¡Uh!? Corea tiene las más grandes reservas de energía nuclear ¡Un poco de eso y nos va a matar a todos por tú falta de juicio! —Jungkook golpeó el interior de su mejilla con la lengua.

No respondió nada ante la acusación de Yoongi, dio media vuelta y salió con Taehyung en brazos. Yoongi giró a ver a Jimin que sigue respirando muy profundo. Namjoon tenía una cara de que lo molestaba mucho lo ocurrido y así mismo, sabía que iba a ocurrir.

—Vi que eso pasaría... sabía que Jimin iba a ganar—murmura en voz baja—. Que Jungkook se alteraría, pero no se supone que llegaría tan lejos.

—"Tan"

—Debía solo desarmarlo y dejarlo tirado en el suelo, no atacarlo de esa manera. Creo que lo empeoré al pedirle que se controlara.

Sabe perfectamente que bien sus intenciones pueden causar un mal cambio. No siempre va a salir bien. Siendo esto una tontería casi no creyó que haría falta mayor advertencia. Jungkook no suele comportarse de modo tan agresivo. Si, le gusta dejar en vergüenza a la gente, sin embargo, no causa tanto daño como en esta ocasión.

...

—No hay ningún daño severo... hasta donde entiendo de anatomía terrana—declara el médico, Jimin no se sintió muy a gusto con la respuesta—. Solo tendrá dolor en la caja torácica y la parte posterior de la cabeza. Por lo demás está bien, sus costillas no se rompieron o presionan sus pulmones y corazón.

—Bien. Retírese—el hombre hizo una suave reverencia y salió de la habitación—. Descanse del agua un par de días hasta que el dolor merme. La reunión con Vanaheim será dentro de tres semanas y media, debe estar en óptimas condiciones considerando que deberá estar sin aire por mucho tiempo.

Asintió vagamente a lo que Namjoon le dijo. Yoongi permanecía cruzado de brazos. Cuando este se retiró y Jeonghan junto a él Yoongi se acercó a Jimin; lo ayudó a sentarse. Le acarició la cara para aturdimiento de Jimin. Mantuvo la confusión en sus ojos a medida que Yoongi lo analiza brevemente. Sus ojos se volvieron brillantes y azules. Agua del mismo tono fue hasta él, entrando por su boca.

Me ti dýnami pou mou parachórise ekeínos pou ítan kápote Amfitrítis, epitrépste mou na epitachýno ti therapeía tou gi 'aftón kai na apofýgo tin agonía to—el dolor mermó casi por completo, dio una larga bocanada y el brillo desapareció—. ¿Qué tal te sienta?

—Bien...

—No suelo hacer eso, por tanto no tengo una idea clara de que tan bien a quedado una vez lo hago. —explica con brevedad. De nuevo la caricia al rostro y Jimin no pudo evitar quedárselo mirando.

—Gracias.

—Considérate graduado. Con honores.

—Taehyung está bien ¿no? No pretendía hacerle daño real, solo... dejar en claro un límite. —de cierto rato para acá la idea lo estaba espantando ¿Qué si lo desfiguró?

—Está bien, lo que hiciste no tardará más de dos o tres horas... quizá días en sanar. Es muy superficial, igual que él y tan dramático como Jungkook—Jimin mordisqueó el interior de su labio inferior—. El día después de mañana ve a buscarme al área norte del palacio. Tendré una... sorpresa.

—Está bien, mi-

—Llámame Yoongi, me aburre el formalismo.

Esa sería una buena explicación a porque no parece ser formal ante nadie que viva en el palacio. Ni con su hermano o ningún otro. Antes de que Yoongi saliera volteó a mirarlo de forma muy extraña, no supo identificarla a decir verdad.

—Lo hiciste muy bien, Jimin.

Jimin le sonrió por el cumplido, Yoongi también sonrió ladino sin una muestra de burla como parece ser lo natural de la mayoría de gente hacia él. Una vez así entró Jeonghan con su comida y hablando con respecto a los rumores que corren entre la servidumbre; algunos diciendo que le rompió la cara a Taehyung por la mitad, otros que el rey casi lo mata por haber "retado" a duelo a Taehyung y demás estupideces que le hacen mucha gracia.

— ¿Qué crees tú Jeonghan? —pregunta, el hombre se encoge de hombros. Su sirviente es alguien muy dulce y aparentemente la repelencia por asco se había pasado ya hace tiempo.

—Muchos rumores tontos, nada que represente siquiera entretenimiento. Si me permite agregar algo más... Hay un chisme haciéndose muy popular últimamente. —Jimin lo ve ligeramente interesado por haber destacado eso.

— De qué trata...

—Que el príncipe Yoongi está interesado en usted... De alguna forma no muy clara.

Aun con las justificaciones al chisme, no encontró razón en él. Yoongi no se fijaría en él a menos que sea de forma útil como hacer sacar canas a su hermano. Cosa que parece que es más real que nada. Pasó todo el día en el segundo piso de su habitación, leía con calma y jugaba un poco con su celular. Cerca de la medianoche salió algo del agua y dio un brinco por el susto.

Es un León marino.

Este dio tumbos hasta la cama y entregarle una especie de cajita. Con fuerza lo subió hasta la cama y empezó a hacerle cariño en la cabeza y la panza ya que tan animado y mimoso está el animal. Era una nota de letra muy fina y perfecta con un sello en la esquina derecha del papel. Frunció un poco los labios por lo escrito.

Lo siento por herirte tan grave temprano, espero que te mejores.

Habiendo arreglado las posibles asperezas, espero que no exista ninguna clase de enfrentamiento entre tú y mi concubino, Taehyung.

En caso de que la hubiera me temo que quién la inicie será sancionado.

La reunión con Vanaheim se aproxima, por favor tomar en cuenta esto y saber todo lo que pueda hacer referencia a lo que se va a discutir con ellos para evitar inconvenientes. Además del anillo de Anfitrite, debes de llevar este collar que marca como mi esposo.

Atte. Jeon Jungkook, Rey de la Atlántida.

El collar es una cadena fina con un dije enorme con una piedra azul. Lo hace recordar una película vieja. No pesa mucho y tiene un borde de diamantes. Lo colocó en su mesa de noche y tiró la nota a un lado. Que considerado es su marido, mínimo pudo venir él a entregárselo o disculparse. Cualquiera de las dos hubiera servido. Este puede marcarse como el primer momento en el que ha sentido una envidia total por Taehyung.

Que se sentirá que alguien te cuide de esa manera, que entre en cólera por algo así y reniegue de su matrimonio porque lo ama. Le gustaría saberlo, aunque es obvio que de Jungkook no iba a sacarlo. Él está con Taehyung, la forma en que lo defendió lo dejó muy claro. Metió la cara en la barriga del león marino.

«Lo hiciste bien, Jimin»

Rió cantarín, al menos tiene algo por lo que sentirse realmente feliz para dormir.


 

— ¡Jiminie~!

— ¿Ji-Jiminie...?

No le molesta que Hoseok sea informal, tampoco que tome tanta confianza, pero no está acostumbrado a los apodos, para nada. Ni siquiera su Nana los usaba y por ende si no es "Jimin" es "Mi señor, alteza" etc, etc, etc. Nunca... "Jiminie", suena el nombre que le pondrías a un muñeco de felpa o a tu perro por cariñito.

—No que tu nombre no sea lindo, pero eres muy tierno como para varar en él—explica encogiéndose de hombros—. Yoongi despierta como a las doce de la mañana los sábados y cómo se supone que tenía que mostrarte algo... Pensé en consumir un poco de tu tiempo. Ya sabes... como amigos.

— ¿Vale...?

Que extraño, lo que menos pensó es que lo quisieran como amigo siendo lo que hizo contra Taehyung aun si no fue la gran cosa. Hoseok lo jaló del brazo y se tuvo que agarrar totalmente de él por el impulso tan fuerte que se dio. Él no puede hacer eso, ha visto a Jungkook, Namjoon y Yoongi hacerlo, como si fuera una maldita bala a presión. Puso pies en tierra totalmente mareado por el viaje.

—Se suponía que no podía entrar a este guardarropa porque es solo para concubinas del rey y cosas así, pero Taehyung no tuvo problema con que viniera—explica al abrir las puertas. Es un closet gigante hacia arriba. Jimin se limita a seguir a Hoseok—. Me di cuenta de que mucha de tu ropa es...

— ¿sencilla? ¿terrana?

—Poco sexy. Quizá no puedas tener el amor del rey, pero no te impide tratar un acercamiento sexual. Son un matrimonio a final de cuentas y de algún modo tiene que haber herederos aunque él no lo quiera. —explica pasando la ropa con prisa. Jimin se puso colorado.

— La verdad no creo que sea buena i-

—A Yoongi le fascina este tipo de cosas y según Tae, a Jungkook también ¿Qué te parece a ti?

Jimin se puso ochenta veces más colorado ¿Por qué parecía ropa de bailarina exótica? Si, iba a quedarle y tenía un mínima estética masculina, pero... Es demasiado y muy femenino para él. No se iba a poner esa cosa aunque su matrimonio y acuerdo con la Atlántida dependiera de ello. Su expresión avergonzada y enfurruñada debió ser suficiente para Hoseok que se empezó a reír.

—A mi no me gustaba para nada, con el tiempo sueles acostumbrarte a este tipo de cosas—asegura dando la fina prenda y seguir buscando—. Con tanto que has estudiado ya puedes hacerte cargo de la parte más política de tu puesto, al menos eso me dijo Namjoon, así que tienes que hacerte cargo de la parte matrimonial.

—Mi señor-

—Dile por su nombre, eres su esposo.

—él no quiere nada de eso. Está con Taehyung.

—Un concubino. Esto es relación abierta por tanto no importa. Al menos si lo hablamos desde el ámbito sexual.

— ¿A qué quieres llegar con todo esto?

—Que puedes lanzarte—dice al entregarle una pila de ropa y logrando que Jimin se e vaya hundiendo lentamente—. Tratar de seducirlo, algo, encender un poco esa chispa. Que no sea solo rencor lo que siente por ti.

—Más que rencor, parece asco.

—Con algo se inicia. De tal palo tal astilla... astillas. Yoongi fue muy amargado, estoy a nada de creer que Jungkook lo imita.

— ¿Por qué el rey imitaría a su hermano? Eso no tiene sentido, parecen odiarse aparte de todo.

—Quizá porque es la naturaleza de todos los hermanos menores imitar a los mayores—Escuchar golpes lo hizo girar y darse cuenta de que Jimin estaba tendido en el suelo con más ropa que otra cosa—. ¿Estás bien?

— ¿¡Yoongi es el hermano mayor!? —interroga alterado, pensó que era al revés, después de todo el rey es Jungkook. Hoseok hizo un circulo con la boca y bajó hasta él.

—Si, tres años mayor a Jungkook. Todos los que no lo saben reaccionan de esa manera, no te sientas mal—sonríe animado—. El antiguo rey decidió darle el trono a Jungkook por motivos que desconozco. Si le preguntas sería lo más saludable.

—Puedo preguntarle a Yoongi...

Hoseok pudo disimular el desagrado que le produjo eso. Lleva todo este rato intentando tirar a Jimin hacia Jungkook para tratar que no considere a Yoongi. La cercanía crea uniones y eso es precisamente lo que debe impedir. Bueno, siempre está la opción de que lo que le dijo Yoongi sea cierto y Jimin no sea otra cosa que su cuñado.

Puede estarse preocupando por absolutamente nada.

— ¿Puedes intentarlo como mínimo? —juntó las manos—. Aun si es traición a Taehyung... Creo que nuestro rey debería darte una oportunidad ya que estarán enlazados de por vida. O lo que tarde en encontrar trampa para divorciarse o algo así. Cosa que dudo, no hay-

—Hace mil ciento ochenta y siete años hubo un rey que se divorció de su Anfitrite, su siguiente esposa no pudo serlo porque la anterior ya tenía el puesto establecido y algo que el libro no decía. —interrumpe cual pequeño periquito que se aprendió de memoria la tonelada de libros de texto que se leyó. Hoseok parpadeó repetidamente.

Ahora no sabe quién es más sapiente con respecto a la historia de la Atlántida o del océano mismo. Si él que nació ahí o Jimin que se consumió lo que nadie en su puta vida.

—Puedo... intentar, pero no creo que Jungkook me tome en cuenta, ni siquiera estoy seguro de quererlo. —confiesa dudoso y en tono angustiado.

—Qué raro eres ¿Cómo puedes dudar querer que te quiera? —se trabó un poco al decirlo. Jimin no le respondió. La razón la tiene muy bien planteada.

No quiere ser amado por lastima.

Tras obtener esa montaña de ropa que se nota, son para tema erótico atlante que no le interesa, la dejó en su habitación en un rincón. Más tarde la vería con calma con la intención de hallar algo que no resulte tan embarazoso. Siendo las doce treinta fue directo al área norte del palacio y se sorprendió enormemente de encontrar que es un jardín.

Avanzó hasta Yoongi que parece estar jugando con una anémona y un montón de peces payaso nadando a su alrededor. La imagen se le hizo tierna y cómica al mismo tiempo, no pudo aguantar la risita que surgió debido a ello, Yoongi se giró y enderezo muy apenas al verlo.

— ¿Has venido acá?

—No. Apenas he ido a la sala de entrenamiento, el comedor y el harem. —dice con sonrisa apenada. Yoongi empezó a caminar en dirección a una edificación bastante abierta. Al entrar en ella pudo darse cuenta de que hay hipocampos -o caballos de mar-, por montón... y enormes.

Enormes

Hasta donde recuerda del acuario, podría tener a cinco o más en una sola de sus pequeñas manos, en cambio estos bien podrían llevar a tres de su persona en su lomo. Sus colores varían entre azul, morado y fucsia naranjo. Sueltan burbujas por la nariz como si bufaran y tienen más aletas de las que recuerdan.

—Namjoon me dio el informe de tus capacidades y entre ellas está la equitación. Si no me equivoco, eso es montar a caballo en la tierra ¿no es así?

—Si, se me da bastante bien aunque no tenía mucho tiempo para hacerlo. —acaricia lo que sería el hocico de uno de color aguamarina. El resoplido que dio le movió el cabello de la cara. Siguió tras Yoongi hasta llegar a la parte trasera del establo.

—se supone que tu esposo es quién debería de darte esto. Ya que no lo ha hecho me tomé el trabajo de hacerlo yo.

Por la correa hizo salir a un hipocampo bastante recto y de aletas brillante. Es de color Vinotinto purpúreo y luce realmente bien. Jimin tomó la correa y le dio suaves caricias hasta que el animal le dio un suave empujón. Gesto típico de un equino al que le caíste bien. Le dio un beso en la nariz causando que bufara.

—Gracias, no se me había ocurrido preguntar sobre esto.

—es tuya. Puedes salir a cabalgar cuando gustes siempre y cuando no salgas del territorio de palacio. No estamos seguro de que tan bien se tomará el pueblo verte por aquí... solo. —aclara, Jimin no parecía prestarle mucha atención, pero tampoco es como si fuera tan tonto como para hacer eso.

—ah ¿es hembra? —intentó buscar algún modo de distinguir el género, sin éxito alguno en realidad—. En casa tenía una yegua que fue de mi madre, se llamaba "Ale" porque solo respondía a eso—menciona divertido, Yoongi mantuvo su indiferencia usual—. Supongo que tengo que ponerte nombre.

—No en realidad.

—Beth debe estar bien. —brincó cuando el hipocampo relinchó—. ¿Por qué debió ser el rey quién me lo diera?

—es una vieja tradición. Se supone que los hipocampos deben ser pareja como los gobernantes, pues son monógamos. Si muere uno, el otro lo hará de tristeza y así debe ser el matrimonio. —Jimin tragó grueso, eso es excesivo.

—Supongo que seremos célibes. —bromea al hipocampo. Yoongi ladeó suavemente la cabeza.

Tras ponerla en su lugar -bastante espacioso y lujoso en comparación a otros-, Yoongi lo condujo hasta un hipocampo bastante grande de color negro nacarado. A Juzgar por el caso que le hace, debe ser el suyo. A un lado pudo ver otro que tenía un tinte más purpúreo, su correa y pechera de oro con el símbolo real lo condujo a creer que ese es el "caballo" de Jungkook.

—Ven.

Tomó la mano de Yoongi y sin mucha dificultad acabó en el lomo del hipocampo, respingó apenas por sentir el pecho de Yoongi en su espalda. Por instrucción del príncipe tomó la rienda aún sobre las manos de Yoongi que son increíblemente más grandes que las suyas. La sensación fue muy extraña.

A diferencia de los caballos, no sientes ningún bote cuando cabalgas aquí. es muchísimo más cómodo y lo habría apreciado mucho cuando estuvo a prendiendo a montar. Se tomó la libertad de dar a la rienda y por tanto, aumentar la velocidad de "galope" del hipocampo que se pone más horizontal a medida que toma potencia.

Yoongi puso sus manos sobre las de Jimin para detener al hipocampo y que tomara un ritmo mucho más calmado donde no pareciera que están en plena carrera. Para acomodarse agarró a Jimin y se juntó más a él, hasta el punto de recostar el pecho totalmente en su espalda.

—Hoseok-Hyung-

— ¿Qué es Hyung?

—U-un honorífico a gente mayor.

—Ah.

—Me dijo que ust- tú eres mayor que el rey...

—si, por tres años, cumplí los veintiséis hace un mes—Jimin se puso colorado, cielos... tiene la impresión de que lo hizo pasar su cumpleaños entrenándolo—. ¿algún problema con ello?

—No. Solo... se me hace raro que no sea usted quién esté gobernando. En Corea el mayor tiene predilección a pesar de no ser siempre quién va a heredar. —explica.

—Jungkook se ganó el favor de papá desde siempre. Incluso en sus ideas más suicidas papá lo apoyaba. Hasta el punto de que Jungkook pudo hacerse con el océano en si y terminó de tomar el trono. —no suena molesto, su pulso es tan lento como de costumbre y su voz calmada.

—Pensé que si gobernabas la Atlántida ya eras rey del océano.

—La verdad no. Él pudo controlar al Kraken, es una de las bestias más temidas del océano y que solo responde a quién lo pueda gobernar y usar el tridente de Poseidón. Es un objeto muy complicado al igual que al verdadera corona de Anfitrite. No cualquiera puede tomarlo.

— ¿magia?

—Diría que campos electromagnéticos especialmente codificados a determinadas mentes que sean compatibles... pero si gustas, magia.

—Creí que había mucha magia por aquí.

—Evolucionamos, hay ciencia, no magia exactamente. Aunque de nada vale negar que si hay ciertos fenómenos inexplicables como la capacidad de Jungkook de comunicarse con cada animal marino... Hasta las almejas y pepinos de mar.

—Ouh... —la imagen mental no sabe si es rara o graciosa—. Y tú puedes hacer... aire o... no sé qué puedes hacer.

—manipulo el agua. Podría separar una laguna en dos si lo quisiera, llevo muchos años practicando y ha servido para evitar que estés flotando como un pez panza arriba.

En las manos de Yoongi se formaron un par de burbujas de aires, dentro de las cuales hay pequeñas gotas de agua levitando. Jimin sonrió maravillado, sobre todo cuando Yoongi empezó a crear pequeñas figuras, entre ellas una foca que va nadando hasta explotó las burbujas—Es hermoso, aunque asumo que es más poderoso fuera...—comenta girándose un poco.

—si. Tanto que puedo inundar medio continente. Supongo que por eso todos pretendían el trono.

—Eso es cierto.

— ¿Qué querías tú?

—Nada. Seguir en donde estaba. Mi hermano mayor o mi hermana eran quienes debieron haber venido y no yo. Quizá hubiera sido lo-

—A mi me alegra que hubieras sido tú. A veces el menor y quién menos oportunidad tiene es quién más se lo merece.

Se le hizo extraño que dijera eso. Imaginó que Yoongi estaría resentido por no ser el heredero aunque todo apuntaba a lo contrario. Regresaron por donde fueron, lo ayudó a "bajar" del hipocampo y lo acompañó para que dejase al animal en el establo. Llegado el momento de entrar al palacio Yoongi se detuvo pisando suelo y girándose hacia Jimin.

Tuvo un escalofrío general cuando Yoongi lo tomó del rostro y le dio un beso en la frente, un segundo e incluso un tercero. Revolvió el cabello naturalmente negro y tras eso finalmente siguió con su camino. Jimin se sobó la frente con cierta extrañeza ¿se supone que debe interpretar eso de la manera en que debe o de otra? Que extraño es el príncipe.

 

Chapter Text

         Namjoon tocó varias veces a la puerta de Jimin sin obtener respuesta. Lo normal es que Jeonghan le abriera, pero que no esté es quizá un aviso de que Jimin le pidió que se fuera para estar solo un rato. Detalle que no suele pasar y por el cual se preocupó aun más de que algo malo estuviera pasando con él. Ya basta con lo ocurrido con el duelo como para echar más leña a ese fuego.

Con cierto atrevimiento entró a la habitación silenciosa, subió las escaleras y buscó a Jimin con la mirada y el espectro nervioso plasmado en su postura rígida. Se relajó apenas lo encontró solo acostado en su enorme cama con la tableta holográfica que se le dio apenas llegar. Está expandida por lo que la pantalla es de treinta centímetros de ancho y cincuenta de largo.

Su postura indica que estuvo usándola hasta quedarse incómodamente dormido con la boca entre abierta. Lo iba a despertar, pero verlo acomodarse y sobarse la cara removiendo la base que cubre las ojeras evitó que hiciera aquel movimiento. Mejor dejarlo dormir ya que no parece hacerlo muy seguido o de buena manera.

Podría sugerirle un escaneo a sus ondas cerebrales o un psicólogo para intentar ayudarlo. Tras acomodarlo un poco tomó la tableta, la dejó en el escritorio logrando que la información se fuese a la enorme pantalla de tono azulado con el largo texto. Acabó por tomar asiento y empezar a leer.

Es una carta a Jiyong.

Hola! Ya son cuatro meses de estar aquí abajo y es... Un poco extraño aun, me gustaría subir alguna vez, pero creo que eso solo avivaría una llama ya enorme que más bien parece una hoguera.

¿Qué tal están todos? Sé que en las cuarenta cartas que he enviado -Lo siento por ser tan exagerado-, he preguntado lo mismo, pero los extraño mucho. También Busan, tomar jugos de fruta; dejarme dormir un rato en el jardín. No creerías lo mucho que me gustaría escuchar pájaros reales de nuevo. Aquí hay algo como el internet y puedo ver vídeos, pero no es lo mismo obviamente.

Mi cuñado me regaló un hipocampo ¡Es gigante y con aletas como patas! Cabalgue un poco en el suyo y fue genial. No hay rebote, no necesitas ir levantado si te molesta y no hay tierra por todo lugar. Jaja, todo es agua... agua... y agua. Extraño tener aire aparte del que hay en mi habitación. Creo que podría ir por aquí con los ojos vendados y saber dónde está todo. Casi no salgo de aquí.

Tienes la tendencia a enterarte de todo aun si no te lo digo y es mejor caer confesado ¿No? Tuve un pequeño conflicto con el concubino del rey; acabó pronto, fácil y sin consecuencia en ningún lado. Se que fue un acto tonto, sin embargo, algunas cosas se superan de esa manera. Gané, con eso basta supongo...

Mi rey es bastante lejano conmigo, tiene una relación muy fuerte con su concubino, pero aun así, cumple con lo prometido... O eso me han dicho. Sé que estas ocupado, no obstante ¿Puedes responder a algunos de mis mensajes? Al menos decirme que te han llegado y que no estoy hablando solo a una pantalla o que ustedes ya se olvidaron de mí. Habrá algún momento en el que yo podré ir a verlos y quisiera que al menos... Vayan a verme. Nada de fiestas, nada pomposo, solo ir a verme.

Los extraño.

Estoy seguro de haberte mencionado a mí cuñado en ocasiones anteriores. Min Yoon-Gi; como todos aquí abajo es inhumanamente hermoso así como un mal carácter que solo su compañero y yo parecemos estar exentos de él. Lo cierto es que he pasado un buen rato con él hace poco montando a caballo. Fue relajante en gran medida, pero lo importante no es eso sino lo Que pasó cuando íbamos a entrar a palacio.

Él de repente me dio un beso en la frente, luego otro y un último hasta que decidió seguir con lo suyo. Posiblemente no te parezca nada extraño, pero las costumbres atlantes se parecen a las griegas con respecto a las maneras de hacer contacto: Un beso en la mano significa respeto o fidelidad; en la mejilla una despedida que esperan no sea eterna; al cuello para hacer saber que existe un anhelo sexual o sentimental y en la frente para dar la bienvenida a alguien muy querido.

No entendí porque lo hizo, incluso busqué más significados y todo lo que encontré es que también se trata de expresar confianza y a su misma vez un indicio de sentir una necesidad por proteger a quien ves débil; que no quieres que caiga en algún mal. Quizá sea solo paranoia de mi parte buscando la quinta pata al gato, es que el príncipe es muy extraño para conmigo. No en un mal sentido, sino que parece quererme más que mi propio esposo.

Problemas maritales, no debería contarte esto y aburrirte, lo siento de nuevo. Tal vez no me sentiría en la necesidad de hablar tanto de esto contigo si no fuera porque me siento realmente solo aquí, se refieren a mi como "El terrano" o "el esposo del rey"; incluso me tienen asco. Quienes se han acercado han sido amables y me gustaría que pudiéramos ser amigos, pero... Tengo la impresión de que no pasará.

Ellos ya querían a alguien que debería ocupar mi lugar. Soy un elemento sobrante en sus vidas diarias, similar a lo que ocurría con ustedes. Tal vez por eso me sentaba mejor estar espacialmente solo, no se siente igual de inútil todo lo que intentes por simpatizar.

Dentro de poco tendré mi primer evento oficial como "reina" ¡Hurra! Desconozco cuanto tendré que participar, quizá ni siquiera me dejen que les dirija la palabra o sea necesario. El rey aquí es demasiado independiente. Imagino que será como las reuniones que teníamos con estados Unidos o España Occidental.

El tema del príncipe aun me tiene de los nervios ¿Crees que estoy siendo paranoico? Si, posiblemente lo creas, siempre me has visto como un dramático y no te falta razón con eso para ser sincero, no tendría sentido disimular otra cosa en realidad.

¿Hyojong-hyung ya dijo algo con respecto a su pareja? Realmente no me entero de nada si no me respondes, eres al único al que se me ocurre enviarle mensajes. No sé por qué. Volviendo al caso ¿ha dicho algo? Lo último que supe es de esa amante escondida y que posiblemente estuviera esperando un hijo suyo. Quisiera saber que fue de eso, quién es, como se tomó Appa el asunto si es que sabe al respecto ¿Está él bien?

Revisando la redacción de esta carta no dejo de hablar de exactamente lo mismo: que extraño muchas cosas de arriba; que vivir aquí es igual a ser cero a la izquierda como antes de ser regente de Busan, esperar una respuesta tuya... No tengo derecho a quejarme en realidad ¿verdad? Lo tengo todo, supongo.

Seguramente te vas a reír por lo miserable que parezco tras todo esto.

Respóndeme pronto. Te quiero hermano. A todos.

J.M

Namjoon mordió el interior de su mejilla para luego girarse y ver a Jimin que quedó totalmente acurrucado. Dio a enviar el mensaje, se levantó y se fue de la habitación sin hacer a lo que iba. Deambuló un poco por palacio hasta llegar a lo que puede considerar su estudio. Hay una cantidad ridícula de libros con lomo en distintos colores, más de la mitad de ellos son diarios que ha escrito a mitad de visiones y relee de vez en cuando.

La enorme pantalla de su computadora se encendió y dio un vistazo rápido a lo que hay, demasiado pensativo por lo que acaba de leer "accidentalmente".

—Mi pensamiento es acertado si resulta ser correo para Jimin—Namjoon bailó la mirada hacia Yoongi y de regreso a la pantalla con tantos diferentes archivos, al menos sesenta diferentes con fechas oscilante entre varios meses—. ¿Por qué está en tu equipo? ¿Acaso lo retienes?

—Yo lo llamo filtro. —Yoongi caminó hasta llegar a su lado y dar un vistazo por encima.

—No ha visto nada de esto.

—No.

— ¿Con qué derecho te crees para hacer algo así?

—Es necesario.

— ¿Aislarlo?

—Hacer que deje de pensar en Corea. En la superficie. Tiene muy en mente que es de allí y no será una verdadera Anfitrite si sigue pensando de ese modo—explica en tono ofuscado—. Cortar su comunicación con tierra, finalmente llenar de agua sus pulmones... No va a ocurrir si permito que vea cada mensaje de sus hermanos.

—Te corrijo—Namjoon giro mosqueado. No suele ocurrir que quieran contradecirlo. Nunca en realidad. Esto es nuevo—. Aislarlo de la superficie sólo logrará que la meta sea más lejana.

— ¿Qué quieres decir?

— ¿Como pretendes que sea afín siendo repudiado por todos a su alrededor? También por un pueblo que no conoce. Logras que esté totalmente apartado y a la deriva. No es imposible sobrevivir solo, pero como sabes es... Una persona bastante débil.

—Lo sé—dijo Namjoon en voz baja—. Sé que esto va a funcionar. Yo lo vi, lo vi con esa corona—asegura con frustración—. Sin embargo lo demás no vino con esa visión. Tuve el final y no el camino. Ni siquiera una pista.

—Viste la vida.

—menuda mierda.

—Ídem... la servidumbre no es discretas y exceptuando a su sirviente personal, las voces chismosas y miradas soeces son totales. Haz que eso cambie, Hoseok se encargara de hacerle una saludable compañía. Con eso podrá finalmente dejarse caer desde el acantilado —dijo Yoongi con una mano en la cadera—. Los terranos consideran la Atlántida un lugar paradisiaco, donde todos son bienvenidos. Al menos esa es la visión infantil.

—Es imposible hacer que lo quieran. Es algo que se gana.

—Dudo que sea incapaz de lograr que lo quieran, pero para ello debe mostrarse y no estar escondido en una habitación como alguien que no existe. Algunos deberes de Jungkook pueden pasar a él. Visitas, audiencias en determinados días... siempre contigo presente obviamente.

—Yo creo que aún no está listo para-

—Lanza un animal al agua y aprenderá a nadar para no ahogarse. Aprendió a usar el tridente en menos de tres meses y se sabe nuestra historia por leer la biblioteca de arriba a abajo ¿Temes que no pueda con algo tan sencillo como decirle a un campesino que lamenta su pérdida de su hipocampo? Que subestimado lo tienes.

—No...

— ¿Entonces de que va? —interroga ante lo que parece una actitud totalmente ajena a la normal de Namjoon.

—No va de nada.

—Lo tratas como a un bebé que no puede hacer nada cuando tiene que hacer todo ya que su marido no colabora ni una milésima—Namjoon se muerde los labios—. Es muy capaz de hacerlo... Yo sé que puede. —asegura cruzados de brazos con una sonrisa creída.

Namjoon estuvo a poco de responder hasta que una idea surgió de repente ¿Por qué Yoongi está tan entusiasmado? Sabe que no ambiciona el trono precisamente, sin embargo, esto tiene un tinte muy poco común. Aparte de eso tiene en mente lo que dijo Jimin en su carta junto a como ha presenciado la interacción entre ambos. Muy fuera de lo común tratándose de Yoongi.

El punto clave aquí, es que Yoongi no va de acuerdo a lo que se conoce de él.

Su aversión a los terranos no es grande o muy dicha, pero existe y en Jimin no la refleja.

— ¿Por qué estás tan seguro? ¿Por qué pareces tan confiado? No habrá nada entre-

—Es mi cuñado. También vale más la pena que Taehyung, todo sea por alejarlo del puesto—se encoge de hombros sin dar mucha relevancia al asunto—. Es un presentimiento de grandeza, es todo.

—Vale.

— ¿Te asusta algo, Namjoon?

Negó con la cabeza y puso las manos en la espalda ¿Qué si algo lo asusta? Si, un posible magnicidio que no entiende qué fundamento va a tener, pero que Yoongi lo encabeza por algo que Jimin o Hoseok están haciendo o harán en un futuro no muy lejano. Tiene la ligera impresión de que el asunto irá más por Jimin si piensa mucho en lo que está escuchando hoy.

—Tras la reunión con Vanaheim veré que-

—Iniciará el lunes, yo lo supervisaré. Dejas a Jungkook mucho rato y posiblemente nombre ministro o concejal a Taehyung—dio media vuelta para salir del lugar Namjoon abrió y cerró la boca aturdido por lo repentino—. Y dale su correo antes de que sufra una crisis depresiva. No soporto tanta sensibilidad.

—Pe-pero-

—Será una buena excusa para reemplazar los entrenamientos y pasar la misma cantidad de tiempo.

Yoongi finalmente salió de la habitación y tenía como objetivo ir a su habitación a dormir. Si Hoseok estaba ahí quién sabe si surgía otra cosa, pero de momento es dejarse caer como el muerto que se siente regularmente.

I want to hold you one more time before you disappear
Ah, crystal flies high wherever it goes
Hey, there's nothing else I want, I just want to feel a little more
Can I touch your heart
I want to touch it but it keeps slipping through my fingers, someday, someday

Miró a todos lados y recorrió a toda marcha cantidad de pasillos para encontrar la fuente del sonido. Por desgracia incluso el eco mermó cuando creyó estar cerca. Malhumorado retomó el rumbo a su cuarto. Aquello tiene que ser real, en su maldita vida ha pasado algo así de extraño sin más. Por si fuera poco fue... un jalón.

Quién sea que fuera, lo jaló sin que siquiera se resistiera a ello.

—Que dolor de cabeza...

...

—No tienes nada en la cara, no me valdría de nada mentirte en esto. —Taehyung le apartó la mano de una palmada. Lo que pudiera quedar del corte a su cara es tan mínimo que bien podía ser un cabello u ondas del agua.

No obstante, Taehyung no pensaba salir ese día tampoco. Hasta que no esté al cien por ciento desaparecido iba a mantener su concubinas posaderas en la habitación de Jungkook. El rey estaba a nada de arrancarse los pelos de frustración por lo necio que estaba siendo Taehyung. Si, fue malo, se preocupó, pero realmente no fue nada. Esto es dar más drama del que han dado a nada.

—Si tanto te molesto anda al harem a dormir, al fin y al cabo, esas habitaciones son tuyas. —dice después de lanzarle uno de los almohadones en la cara. Jungkook dio un profundo respiro para serenarse y no decirle alguna tontería.

—Tae por favor-

— ¡Ya vete y ya, ya, ya yayayayaya! —y se envolvió con la sabana, hecho un adorable bollo en la cama.

Se le pasaría... Pronto. La mejor idea que le vino a la mente fue salir a flotar por unos treinta minutos y volver cuando Taehyung estuviera dormido o lo suficientemente relajado para dormir... o lo que se le antojara menos echarlo de su propia habitación. No piensa dar la razón con respecto a que necesita ponerle un parón a Taehyung... eso ya lo había pensado él solo. Yoongi solo le leyó el pensamiento.

I want to hold you one more time before you disappear
Ah, crystal flies high wherever it goes
Hey, there's nothing else I want, I just want to feel a little more
Can I touch your heart
I want to touch it but it keeps slipping through my fingers, someday, someday

Su sistema entero se alteró apenas escuchó aquello. Suena muy lejos y por más que se apresuró en seguir el sonido, no llegó a él sino que a el eco que rebota. Lo malo del agua y ser sensible a sus sonidos, es que realmente no hay como dirigirlo precisamente. Incluso unos minutos después del silencio trató de ubicar de dónde pudo haber venido.

Obviamente sin un éxito.

Posiblemente esté imaginando.

...

No encontrar la tableta en la cama lo hizo enfurruñarse. Que estuviese en el escritorio lo hizo imaginar que tal vez la dejó allí medio dormido y no lo recuerda. La cogió y volvió a la cama aunque el aparato prácticamente brincó en sus manos por la burra cantidad de correo que tenía. Sesenta y siete mensajes para ser exactos. Buena parte de ellos con imágenes adjuntas.

Sonrió tontamente y solo por la alegría que le provocó todos esos mensajes ignoró la curiosidad de porque no llegaron acorde a la fecha que marcan en los que llegaron. 

 

Chapter Text

         Con cierta timidez se dirigió al harem con la idea de usar alguna prenda de ahí. Yoongi le había dejado un aviso con Jeonghan de que a partir de ese día tendría que hacerse cargo de algunos asuntos como Anfitrite y debía lucir como tal. Ya que todo lo que puede ser de eso se encuentra allá no le quedó de otra más que ir. Apenas la mitad de su cuerpo entró al lugar escucho un "¡Ooh!"

— ¡Viniste! —celebra Hoseok acercándose rápidamente—. ¿alguna anomalía como para que vinieras finalmente a arreglarte aquí? —interroga tirando de él para sentarlo frente a un espejo y él tomar asiento a un lado.

—Bu-bueno se supone que tengo asuntos que atender y debo usar lo que... es... "mio". —hace comillas con los dedos, pues realmente no siente que eso le pertenezca. En dado caso, sería más de Taehyung que suyo.

—Que aburrido suena—dijo balanceando los pies—. Como sea, ya que es la primera vez me tomaré el gusto de ayudarte. —guiña un ojo.

Jimin tuvo terror de lo que pudiese escoger, aunque se limitó a sonreír y asentir tembloroso. Hoseok rebuscó en el armario hasta entregarle ropa de color aguamarina con morado; le dejó las joyas en el mesón y lo empujó tras una persiana para que pudiera vestirse.

Si hay un detalle que lo molesta cantidad de la ropa, es que es regularmente pegada a la piel. Algunas aberturas a los costados, en los brazos y tela que flota libremente sin estorbar demasiado. Acostumbra estar más cubierto y por ello no se adapta del todo. Cuando salió y Hoseok lo vio le dio el visto bueno.

—Los terranos son demasiado suaves. —murmura acariciando los costados y brazos de Jimin.

— ¿ustedes no?

—Depende, lo cierto es que la mayoría de nosotros tenemos piel escamosa así que si lo haces a dirección invertido no va a sentirse tan bien. Llega a ser un poco desagradable. Por eso muchos se las quitan y se hacen un tatuaje de ellas. —Jimin arrugó el entrecejo ¿no es eso quitarse la piel?

—Supongo que eso duele.

—Bastante, por eso muy pocas personas lo hacen. Yo tuve que hacerlo porque no me permitían entrar al prostíbulo si las tenía; Tae conserva las suyas y Jin nació sin ellas sino con marcas. —explica a grandes rasgos. Jimin sobó su propio brazo.

—Eso suena un poco... triste.

—Precios para satisfacer y ganar dinero. No importa de todos modos, es igual de inútil que el bello capilar que tienen los terranos; no es suficiente para abrigar ni cubrir del sol ¿De que sirven? Tú eres lampiño, tan suave como un bebé. Eso es tierno. —a medida que hablaba transformaba su voz en una más chistosa, como si hablara con un bebé.

—entonces todos son lampiños aquí.

—a excepción de la barba, sí.

—Impresionante, veo un fantasma aquí—burla Jin entrando al harem con una cara de cansancio impresionante—. Uno bien arreglado ¿Un progreso con el rey? Tengo curiosidad.

— ¿Qué? ¡No! Eso no pasaría aunque me arreglara lo suficiente. —lo peor es que no iba falto de razón.

Prestó atención a Jin que se masajea el hombro derecho y luce realmente agotado, como si le hubiera arroyado un camión. No quería preguntar a qué venía ese estado pues es seguramente muy obvio que fue lo que ocurrió y la vergüenza no lo permitiría enterarse de esa manera. Hoseok más bien parece divertido.

— ¿Con cuántos te acostaste anoche? ¿Cinco? —pregunta jocoso, Jin lo miró e hizo puchero, Jimin se ponía los pendientes para ignorar que se encuentra ahí.

—No, con uno y ya ves cómo me dejó—Hoseok hizo un círculo con la boca—. No por nada es mi dios de la destrucción.

— ¿Ah? —no supo si debía comprender aquello, pero no pudo evitar prestar atención.

—Namjoon, es un apodo que le tenemos todos. Prácticamente todo lo que toca se destruye, una vez le regalaron unos aros gemelos y de un modo que aún no se explica nadie... Los rompió en dos y cuatro pedazos. —carcajea Jin y Hoseok a la misma vez. Jimin se aguantó las ganas por no ser cruel.

—Estuvo intenso por la noche.

—Bastante, quién sabe qué bicho lo picó aparte de mi provocación usual.

—El bicho del descontrol. Jungkook no le hace ningún caso.

— ¡Tae~!

Taehyung pasó de largo a Jimin con una expresión tan indiferente que bien puede no estar ahí presente en realidad. Jimin lo observó de reojo, no tiene ninguna marca en la cara. Terminó de ponerse un último arete y prácticamente se dio a la fuga del lugar. El ambiente se había puesto muy incómodo y está más que seguro de que es su culpa. Jin puso las manos en su cintura viendo reprochante a Taehyung.

— ¿Acabaste el drama?

— ¡TENÍA LA CARA DIVIDIDA EN DOS! —quejumbra de inmediato.

—Era una rayita tan pequeñita como las manos de Jimin. —mofa Hoseok divertido.

— ¿Ahora lo usas para comparaciones también? ¿me vas a decir que ere su amigo a algo? —reclama. Hoseok se encogió de hombros.

—Es muy tímido, pero simpático ¿Por qué no?

—Es terrano, pudo haberme matado; es terrano, quiere quitarme todo lo que tengo y es terrano. —enlista, Hoseok subió el labio inferior girando para hacerse quién no escuchó.

—Menos mal no trabajas en un burdel, la competencia te estresa de un modo que no es normal. Sin embargo, deja de estresarte. Sigue sin ser la perfección que eres tú. Su voz es fina, toda su piel es frágil sin remedio... Tienes todos los puntos a favor y estás entrando en crisis por nada.

Taehyung intento rebatirlo, pero no pudo y se limitó a terminar de arreglarse. No siente que Jin tenga tanta razón porque no hay ningún manera fuera de lo estético y romántico que lo declare ganador. Jimin es la Anfitrite, cosa que él está deseando más a cada segundo por percatarse por primera vez de lo relevante que es.

—Aunque... Los títulos no suelen servir una mierda y... ¡HOBI! —este acabó flotando con Taehyung agarrado a su espalda—. Hagamos algo, invítalo a ver algo después del almuerzo o la merienda, para esa hora debe estar libre.

— ¿Libre de qué?

—Ah, cierto, no te enteraste; a partir de hoy Yoongi va a acompañarlo a cumplir deberes reales. Audiencias, peticionarios, visitar algunas instalaciones. Supongo que empezaran con las audiencias. —Jin sorbió y luego chasqueó la lengua.

—Eso va a estar un poco feo.


Se sentía casi en Busan exceptuando que Busan nunca estuvo bajo el agua. Si, todos los que iban por una audiencia sea por X o Y razón normalmente justificada en perdida de terreno, asesinato o algo semejante lo ven como si fuese un bicho asqueroso, pero por lo demás se trata de exactamente lo mismo: hacer un pequeño negocio con el cual hacer que el pueblo esté contento y no quieran sus cabezas en una pica.

Cosa que aquí es imposible que suceda, ustedes entienden.

Yoongi dormitaba la mayor parte del tiempo a falta de algo que hacer, Jimin podía hacerse cargo sin ninguna dificultad y por tanto no hacía falta que lo ayudara en nada. Por un rato estuvo observándolo. Es la primera vez que lo ve realmente formal con todo y corona y a diferencia del día de su boda, sus rasgos son muchísimo más refinados.

Su actitud amable con los que venían a hablar creaba cierto buen ambiente muy necesario. Sobre todo con las quejas que soltaban sin la más mínima discreción. Lo que más saltó a sus oídos y por el cual mandó a sacar a esa persona fue «Más que una Anfitrite terrana, debió hacerlo un esclavo para dar un buen mensaje de lo que pasará con todos.»

Jimin no se constipó por ello, lo cual lo sorprendió gratamente. Quizá venia mentalizado a que eso ocurriría—Esto se te da bastante bien—. Menciona distraído e intentando no dormirse aún. Eso lo podía hacer más tarde, incluso ponerse a flotar panza arriba en alguna habitación. Jimin se rió jugando con uno de sus aretes.

—Estuve haciendo esto un par de años para que me permitieran liderar Busan con toda libertad. Es como volver a ese tiempo. — explica con deje emocionado.

— ¿te gusta hablar con la gente? Entrar en contacto.

—Si. Me gusta mucho hablar con la gente, sobre todo porque muy pocos lo hacen debido a la posición. Es como estar en una multitud en silencio.

—Odio las multitudes.

—E-era un decir.

—Lo supuse—bosteza—. Jungkook debe hacer esta mierda todos los días. Como no se muere de aburrimiento o mete la cabeza bajo una piedra.

—Puedo hacerlo bien solo si quiere-sss irte a otro lado. —repone con cuidado, Yoongi lo miró indiferente y se acomodó aún más en su asiento sin prestarle atención. Ruidos sordos se hacen cada vez más fuertes hasta que Yoongi frunce el entrecejo, se endereza y muestra hostilidad con quién acaba de pasar.

— ¿Por qué lo han dejado entrar? Sáquenlo de-

—No veo que tenga nada de malo—interrumpe el reclamo de Yoongi—. ¿Qué es lo que te aqueja y trae aquí? —pregunta Jimin con gentileza a pesar de la hostilidad en el atlante.

Es un hombre gravemente desfigurado. No solo por heridas que debió haber recibido de armas, sino que su propia anatomía lo delata como alguien que ha sido así desde el principio. Es la primera vez que no ve a alguien físicamente perfecto como el resto de Atlantes que ha conocido hasta la fecha. El hombre dio un par de pasos torpes adelante.

—Vengo... a reverenciarme incluso... ante alguien venido de la especie que me llevo a este extremo—dice con voz arrastrada—. Destruyeron, lo poco que tenía, incluso a mi familia... mi poca tierra... nada existe más allá de mis memorias y mis sueños... —se deja caer en su sitio—. Quiero justicia por mi sufrimiento... que se me devuelva al menos una parte de-

—Nunca has tenido nada. Que insultante que vengas a exigir lo que no te mereces. —escupe totalmente asqueado y esperando que sea llevado lejos de su presencia. Jimin parecía mediarlo

— ¿Esposa? ¿un hijo...?

—Una niña... que pudo ser tan bella como Afrodita.

—Viniendo de un mal nacido y maldecido por los dioses, lo dudo mucho. —bufa despectivo, Jimin lo chitó y le hizo un gesto para que continuara, el tipo se relamió los labios.

—Mi esposa... era tan bonita... pero al rechazaron por haberme amado... Tal como él rechaza a creer mis palabras—señala y Yoongi bien parecía a nada de mandarlo a matar solo por eso, Jimin lo escucha con tal atención que ignoró el gesto—. Cuando nos... atacaron... nadie intentó ayudar... ni siquiera a ellas... Probaron metales en nosotros... Mi cara-

— ¿Quiénes fueron? ¿Viste alguna bandera?

— ¡Jimin! —llama Yoongi en un sonido glutural.

Jimin se había acercado y tomado del rostro al hombre acariciando las cicatrices. No podía verle un ojo por la piel lisa evidencia de una quemadura. Aunque hubo asco en su cara, pronto mermo por la notable compasión del principe de Busan. Soltó un suspiro temblorosos, todo él temblaba hasta tomarlo de una mano para que se detuviera.

—No me toque, lo voy a-

—Anda, dime ¿Viste una bandera? ¿Cómo era? ¿Cómo hablaban? ¿Qué hicieron?

A juzgar por la descripción, se trataba de americanos, más aún cuando le pidió imitar algún ruido que haya oído. Hizo una mueca de disgusto, la tortura a la que lo sometieron y a su familia fue horrible. Todo por probar metales que si fuesen capaces de herir a los atlantes. Sus pieles son mucho más gruesas por naturaleza, una de las tantas razones por las cuales resisten las bajas temperaturas aparte de la adaptación a la temperatura.

— ¿Hace cuánto pasó?

—Tres... años.

— ¿Y no viniste hasta aquí antes por algo así? —increpa incrédulo. Yoongi puso una distancia entre Jimin y el hombre.

—Por supuesto que ha venido varias veces, pero no tiene permitida la entrada. Desconozco que hizo para entrar esta vez. Sáquenlo de aquí ahora, es suficiente. —alzó la mano a la altura del pecho y los guardias se detuvieron.

—Denle un cuarto extra de lo que valía su propiedad, también ayuda para eliminar las cicatrices hechas por las armas de los americanos; no te puedo devolver a tu esposa o a tu hija, pero puedo hablar con mis hermanos en Corea para que investiguen un poco al respecto de cómo es posible que hagan algo así. Es muy extraño.

— ¿Qué haces? —pregunta entre dientes y apretándole el brazo, Jimin frunció el entrecejo.

—No hay razón para negar algo así.

— ¡Jimin solo hace falta mirarlo! —dice con todo el asco del mundo. Jimin negó con la cabeza.

—Háganlo. —los guardias asintieron sin más. Por ley, la Anfitrite va por encima del principe. El hombre bajó la cabeza temblando hasta el punto de tocar el suelo con la frente.

—Mu-muchas gracias... De verdad... muchas gracias...

Jimin sintió tan extraño que le besara la tela de la ropa que sonrió nervioso al mismo tiempo que compasivo. El hombre fue llevado fuera y sin los guardias Yoongi se dio la total libertad de tomarlo del otro brazo y someter al regente sin mucho problema. Jimin quejumbro por la presión que le ejercía y que posiblemente le dejará una marca horrible. Yoongi luce furioso.

— ¿Tienes una idea de lo que hiciste?

—Du-duele-

— ¡No merece ayuda alguna! ¡Nuestros dioses lo abandonaron desde el mismo día que abandonó el vientre de su madre! Esto es una ofensa a ellos. —dijo Yoongi antes de soltarlo bruscamente. Jimin se sobó los brazos.

— ¿Por qué?

—Nació deforme. Nadie nace deforme, solo los que son odiados por nuestros dioses. No tienen nada aparte de la agonía que sea lo que tengan de vida. —Jimin abrió y cerró la boca, buscando decir lo que quería sin sonar ofensivo...

No lo logró.

—Eso es tan estúpido... naces deforme por malformaciones congénitas, accidentes, enfermedades. Despreciar a un humano por algo así-

—Somos atlantes, solo hace falta con verme a mi o a Hoseok. Somos amados por nuestros dioses. Por Zeus, Hera; por nuestro señor Poseidón. Por eso somos perfectos... Lo que acabas de hacer es darle un beneficio a un maldito. —la vena de su cuello está horriblemente marcada.

—Tengo un diente torcido, un ojo hinchado y posiblemente puedo nombrarte muchas más imperfecciones más ¿No me aman tus dioses?

—Son tus dioses también.

—Por la teoría, así es.

—entonces-

—soy escéptico a dioses, Yoongi. Creo que todos como seres vivos y semejantes debemos ayudarnos si lo merecemos. Lo que dices es cosa de los dioses, cosa que no nos tocaría juzgar. Ellos son avaros, son egoístas, nos parecemos a ellos... Y así mismo, podemos imitar las pocas ocasiones en las que tienen compasión ¿no te parece?

Yoongi delataba en su postura que no lo entiende, es ridículo en su posición de noble desde la percepción que tiene. Un par de personas después y llegó la hora del almuerzo. Su tensión alta por lo ocurrido debió ser demasiado evidente pues Jungkook luce divertido de ello.

— ¿Fueron mal las audiencias? —pregunta Namjoon por la tensión.

—No, fueron bastante bien. —responde Yoongi con esa vena de su cuello a poco de reventarse. Namjoon movió las manos, aguardando que dijera que lo tiene tan mal.

—Permíteme creer que tú idea fue peor de lo que debió. —burla Jungkook. Yoongi soltó los cubiertos, se restregó la cara con ambas manos.

—Ayudó a un deforme.

Jin se ahogó con su comida y golpea la mesa intentando de pasar el trozo de pescado que no se desatora; Hoseok subió el labio inferior con el entrecejo fruncido viendo a Jimin con una especie de sorpresa asqueada. Taehyung y Jungkook tenían la misma mueca de no entender y Namjoon está inusualmente agotado. Jimin se encogió en su asiento.

—Genial—bufa—. Ahora, hay que hacer una misa, un sacrificio ¿Cuánto más? Esto no pasa prácticamente nunca. —pregunta a Namjoon. Jimin lo interrumpió:

—No tiene nada de malo ayudar alguien así. Es una persona tan viva y sensible como cualquiera de nosotros. Es un súbdito también—Jungkook arrugó la cara—. Además, también hay prestar atención a eso, me preocupa que haya más submarinos intentando secuestrar atlantes para hacer pruebas.

— ¿Qué más dijo al respecto? —pregunta Namjoon.

—Probaban armas en ellos. Considerando que su esposa y su hija fueron asesinadas... diría que tienen algún material capaz de penetrar sus pieles—se mete un trozo de pescado a la boca y se relame los labios—. Creo que son estadounidenses.

—Realmente ha llegado información al respecto desde otras ciudades, incluso Vanaheim. —murmura Jungkook pensativo.

—Pensaba decirle a mis hermanos que pidieran una reunión o dieran un aviso general para que no se hiciera más al respecto. Tienen más miedo a lo nuclear que al mar. —le sabe bastante mal el tema, pero tampoco hay de otra. Jungkook asintió sin más.

—Al menos la ayuda que dio fue... no matarlo ¿verdad? —pregunta Taehyung que no parece muy dispuesto a superar el tema.

—En este momento debe estar siendo tratado medicamente.

—Terranos. —bufaron en general. Jimin se mostró receloso y tras empujar su plato vacío salió del comedor.

Despreciar a la gente de esa manera por creencias se le hace tan... Cruel. No es la madre María Teresa de Calcuta como para creer que todo el mundo merece ser ayudado, salvado, complacido, etc, etc, no obstante esto roza lo ridículo a unos niveles impensables. Supone que el asco a los terranos viene precisamente a no ser perfectos, lo cual traduce a no ser bendecido por sus dioses.

Menuda estupidez.

De hecho, lo ayuda a convencerse más de que nunca iban a dejar de tenerle asco. El complejo narcisista que tienen los atlantes debe ser impresionante si tienen esas ideas, creerse perfectos por una bendición divina y tener el derecho a despreciar a quién no vino igual a ellos por... cualquier circunstancia. Lo cierto de todo, es que se siente muy insultado por la manera en que se tomaron el asunto: Verlo mal y sentir repugnancia por su acto.

—Como si no tuviera suficiente. Son más estirados y sacrosantos que los reyes de Inglaterra. —farfulla para sus adentros tomando un libro de la biblioteca. Este le fue arrebatado y puesto en su lugar.

—No era mi intención enfadarte.

—Lo hiciste de todos modos y no vale una disculpa falsa. —vuelve a tomar el libro y gira para esquivar a Yoongi.

—Nuestros dioses-

—No son mis dioses. Yo no tengo ningún dios. Si, puede existir algo, pero no creo en Cristo, en Poseidón, Thor, Ktulu, Buda, San Pedro, los Gremlins o el monstruo del espagueti junto a la tierra plana. —tiene la ligera impresión de que iba a tener problemas similares muy pronto.

—Debes hacerlo bien.

—Y lo hago, tú mismo dijiste que fue bien.

—Faltaste el respeto.

—A algo que no he visto y no se ha molestado en darme una epifanía o mal rato en un plan de "Estoy aquí". —el estrés lo hace soltar cualquier clase de refinamiento y hablar más extendido, variando el tono.

—Que no se manifiesten no quiere decir que no existe. —apretó los puños y tembló. Aguanta, aguanta, puedes hacerlo.

Es tan odioso cuando dan esa excusa, ay.

—Te estoy dando un camino para que no lo arruines, solo limítate a seguirlo. —ordena más que molesto por la poca cooperación de Jimin.

—Lo haré cuando no implique dejar a alguien desamparado tras lo ocurrido. Los terranos somos crueles, pero al menos no despreciamos a quién nace diferente por circunstancias fuera de nuestro poder; que la persona no pidió. Solo pasa. Se vive junto a ellos, se los ama del mismo modo... Incluso si creyéramos en sus dioses, es tema que no tiene que ver con nosotros que somos mortales.

Evitó que Yoongi lo tomara del brazo y este se lo quedó mirando de forma muy extraña. La puerta de la biblioteca fue abierta de golpe con un saludo escandaloso de Hoseok que estuvo un par de segundos analizando la rara situación. Bueno... estuvieron peleando, es obvio, no fue nada más.

— ¡Jiminie~! —llama acercándose. Le quitó el libro y lo puso en su sitio. Jimin ya se resignó a que no lo leería—. Ven a pasear con nosotros. Aún no conoces todo el palacio ¿cierto? Si, lo sé, vamos, vamos, vamos.

— ¿A-a dónde? —pregunta al percatarse de Jin y de Taehyung esperándolos.

—A ver la corona real de la Anfitrite. —dice Taehyung.

 

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Ellos tres iban a hablando a medida que lo dirigen. No lo molesta permanecer en silencio, en realidad está feliz y aliviado de que Taehyung no esté molesto con él y no lo vea con el desprecio de los primeros encuentros que tuvieron. De algún modo llegaron nuevamente al tema de lo ocurrido en las audiencias y no pudo evitar blanquear los ojos. Que insistencia, auxilio.

— ¿Por qué despreciarlos así? —pregunta y ellos se detuvieron a mirarlo.

— Si los dioses no lo quisieron lo suficiente para hacerlos hermosos ¿Por qué quererlos nosotros si son feos...? Sin partes del cuerpo.

—Feos.

—Inválido.

—Discapacitado

—Feo.

—Horrible.

—Detestable.

—Horroroso.

—Deforme.

—Incapaz.

—Adefesio.

—Nosotros como bendecidos por los dioses no tenemos que lidiar con algo tan repugnante. —dijeron en perfecta sincronía.

En su vida Jimin se había sentido más desentonante y fuera de lugar con estos tres. Retomaron la tranquila marcha.

—Es cuestión de ser... piadosos.

— ¿Por qué lo seriamos? —interroga Taehyung con una ceja levantada y deteniéndose—. Por qué con ellos y no con los que si tienen probabilidades de ir a los elíseos o renacer. Quienes se lo merecen.

—Ellos también se lo merecen. Un asesino no siempre es un deforme ¿sabes? Además ¿Que sentirías si tú hijo nace deforme? ¿No quisieras que sea amado como lo eres tú? —Taehyung tardó en hallar la manera de responder.

—Yo no tendría un hijo deforme, eso es imposible porque yo-

—Mis hermanos nacieron siameses. Por definición es una deformidad. Se los separó, pero quedó la marca en sus costados. No es algo que se sepa, ellos no lucen deformes y no hay razón por la que hayan nacido así, solo pasó. Puede suceder y como cualquier creyente dice... "No sabes que te tienen preparados tus dioses". —se encoge suavemente de hombros.

Hablar de esto con ellos parece ser intentar convencer a un cristiano en plena edad media que cualquiera puede creer lo que le plazca o decir que la tierra no es plana. Imposible, una pérdida de tiempo y saliva

Llegaron a unas rejas enormes con demasiados diseños en el material como para poder definirlo todo en un primer vistazo. Por X o Y razón avanzó con la sensación de que lo estaba llamando. Apenas puso una mano en la superficie de la puerta esta se abrió por si misma, Hoseok silbó y fue el primero en entrar.

—Vaya, es más bonita de lo que imagine. —dice Hoseok curioseando por el lugar.

— ¿No habían entrado aquí? —pregunta Jimin al notar como hay cierta emoción en esos tres, Taehyung negó con la cabeza dejando un adorno en su lugar.

—solo se abre cuando quién lleva el anillo de la Anfitrite está presente. De otro modo, es inaccesible. —explica, Jimin hizo un círculo con la boca.

Los cuatro prácticamente examinaron cada esquina del lugar hasta entrar en un cuarto pequeño y aparte con un pedestal y el objeto que vinieron a buscar. Jimin no supo si se trataba solo de estar demasiado tiempo bajo el agua y empezar a necesitar aire, pero ve muchas fluctuaciones en el agua alrededor de ese objeto tan peculiar.

—Se ve muy... Frágil. —dijo Jimin con la mirada clavada en la corona que luce más como una tiara.

—Es igual de fuerte que el tridente de Poseidón. No la romperías a menos que caiga un meteorito y aun así, dudo que se quiebre. —dice Taehyung de brazos cruzados, hay algo extraño en esa corona y es que prácticamente podría crear una ola por sí misma.

—Son objetos muy valiosos y son... Mágicos—dice Hoseok y la cara de Jimin se mostró ilusionada—. Dicen que si no eres una Anfitrite real, no te la puedes poner o siquiera tocar. Aunque no sabemos muy bien los lineamientos necesarios para que te considere "Real".

—Ser Atlante no debe ser uno de ellos. —supone Jin con una mano en la cintura.

—Alguien me contó que tiene la voluntad de Anfitrite y que si no pretendes velar por el bien de tu señor, el Rey, no podrás usarla—cuenta Taehyung inquieto—. Anfitrite era la esposa de Poseidón y aunque él le era infiel, ella lo seguía amando. —Jimin y Taehyung se miraron un instante, Jimin soltó una risita divertida.

—Ojalá el amor venga incorporado, porque realmente no siento eso por mi rey. —su expresión y forma de decirlo fue tan franca que Taehyung bajó un poco la alerta constante que tiene.

Si Jimin no quiere quitarle a Jungkook es como ponerle un buen parón. Considerando que prácticamente lo está usurpando de forma inconsciente. Lo más importante es que tiene el amor de Jungkook y su preferencia; con eso, es superior a él... Aunque como es claro, nunca viene de más ponerlo en énfasis.

Se acercó al pedestal y tomó la corona entre sus manos. No hubo ningún rechazo y estuvo tentando a ponérsela. Jin le llamó la atención al momento de percatarse de sus intenciones tan claras. Taehyung bufó con el objeto en sus manos. Luce casi pequeña. Tarde o temprano si la iba a poder usar, lastimosamente sería más tarde que temprano.

—Anda, prueba tú. Deberías poder ponértela. —invita Hoseok. Taehyung la dejó en su lugar y Jimin se aproximó.

Puede ser solo su imaginación, al igual que cuando estuvieron frente a la entrada. Taehyung logró percatarse del brillo azul que tuvieron los ojos marrones de Jimin así mismo que el destello plateado en su cabello. Abrió los labios y lo que ocurrió fue más que espeluznante.

Una Anfitrite falsa, una Anfitrite real. 
Rodeado de traición está Poseidón por su propio error.

Del norte vendrán y nada los podrá parar. El legado Vanir va a invadir.
Que inicie la purga de la impureza.
La nobleza los va a matar, la amistad ¿De qué valdrá?
Engaño sin cesar, el dios predilecto lo va a apoyar. 
Ve a él con brillo de luna y arranca el corazón, solo así habrá una sanación. Hazlo pronto o finalmente los cuervos y lobos se lo llevaran.
Pobre, que llore y llore el traidor que no tiene mi bendición.
Miserable Poseidón, reza más, tu Anfitrite no va a regresar; si la traes ¿La podrás perdonar?
Alguien lo puede destronar ¿Quién será?
Pobre, que llore y llore el traidor ajeno que no tiene mi bendición.
Quién sabrá... Tiene a alguien a quién amar
Lleno de traidores el océano está... La Anfitrite se va a ahogar.
Y a la otra querrán coronar.

—Jim-

Tomó la corona y por unos instantes solo vio las fluctuaciones incrementarse. Gritó y la soltó de golpe retrocediendo. Sintió como si lo hubiera quemado y sus manos coloradas delatan que de hecho, si fue real. Taehyung no supo que sentir en ese momento. La voz de Jimin fue femenina, claro, por naturaleza es fina, pero no suena a la de una mujer mientras habla.

Jin tuvo las manos de Jimin entre las suyas y lamió las largas quemaduras. Hoseok permaneció en sepulcral silencio haciendo memoria de todo lo que Jimin acaba de decir. Retrocedió lentamente hasta finalmente darse a la fuga con un fuerte impulso. Taehyung acabó por empezar una suave risita; el terrano miró el gesto triunfante de este.

—Parece que soy superior a ti al final ¿eh?

Jimin bajó la mirada.

...

— ¡Fue impresionante, créeme! —Yoongi permanece envuelto bajo sus sabanas. Hizo mucho hoy y lo único que realmente quiere es dormir. Cosa que Hoseok no permite con tanto cacareo—. ¡Le cambió la voz y todo! ¡Fue como una predicción o algo así y...!

—Esa clase de mierda háblalas con Namjoon.

— ¡PEEEEROOO...!

— ¡MIERDA! ¡QUE ESCÁNDALO! Puedes hacer lo que te dé la gana menos coger con él, anda a decirle toda esta porquería a él que sabe al respecto. —está con esa cara de enfurruñado que lo hace parecer una especie de foca ártica molesta. Hoseok hizo un puchero.

—Pasó en la sala de la Anfitrite—Yoongi abrió un ojo—. Donde está corona... Taehyung la pudo agarrar.

—Que putada. Habla con Namjoon y déjame dormir de una maldita vez. —se dejó caer en la cama nuevamente y bien puede decirse que entró en un coma profundo y envidiable para todos los que aman dormir.

Hoseok salió de la habitación y de camino al estudio de Namjoon se topó con Jimin volviendo a su habitación. No quiso interrumpirlo por la expresión tan entristecida que lleva. El consejero del rey encontró curioso que Hoseok fuese hasta él y más aún de escuchar lo que este estaba contándole. La decepción fue evidente en él cuando mencionó el detalle de la corona.

— ¿Es normal que un terrano tenga esa clase de manifestaciones? Visiones, predicciones, ese-

—Considerando que su alteza está en plena transición de estado no me sorprende que sea sensible ante energías sagradas como la que desprende la corona de Anfitrite. No dudo que pasaría lo mismo de ponerlo ante el tridente de Poseidón sin que este amenace con destruir su estructura ósea. —responde pensativo con todo lo que acaba de escuchar,

—Él no cree ni un poquito en nuestros dioses ¿no es extraño?

—Con el tiempo he aprendido que no importa cuánto creas, solo ocurre—sonríe un tanto divertido—. Me preocupa más lo que dijo... ¿Seguro de que no era su voz? —Hoseok asiente—. Quizá está desarrollando funciones de oráculo.

— ¿Eso es malo?

— ¿Te preocupa?

—Un poco, Jimin es muy tierno y bien ya es mi amigo... Más o menos.

—No puedo considerarlo algo malo en sí, me preocupa más lo que dijo. Prácticamente, si es que no todo, es malo. Enfatiza mucho la parte de traidores...—mantiene una mano en su barbilla—. También menciona a los Vanir; desconozco que dios es la que se refiere, el cuervo, el lobo... Las profecías o repentina posesión son una molestia porque jamás son claras.

—Nunca te dirán a qué hora ir a comprar el pan o en qué día te mataran, solo que pasará y buena suerte con la paranoia. —rió por la nariz debido a la manera de decirlo.

—Tampoco lugares... Gracias por venir a informarme, dudo mucho que Jimin recuerde que pasó.

—De hecho, quería preguntarte otra cosa—Namjoon alzó una ceja—. Haz visto a Yoongi... o a Jimin... Actuar raro... entre ellos. —Namjoon quedó totalmente congelado por un instante. Como decirle que, al menos por el lado de Yoongi, hay una actitud poco común hacia Jimin sin que suene mal para el enamoradizo muchacho frente a él.

Hay que ser tonto o sencillamente ser Yoongi para no notar esos sentimientos platónicos que tiene Hoseok por él.

—Yoongi quiere una Anfitrite decente, sabes que es un poco... Inflexible. Más allá de esa clase de interés no he visto nada. —responde con la mayor objetividad posible. Claro está que Namjoon desconoce totalmente el momento que Yoongi y Jimin en la biblioteca, algo muy alejado de lo que viene a ser lo que acaba de decir. También ignorando la poca información que tiene con respecto a la "cita" en los establos.

—Oh, vale. Gracias. —tras darle un abrazo se fue por donde vino. Namjoon se revolvió un poco el cabello. Sería problemático que Jimin tuviera un don así, sobre todo porque podía ocurrir mientras está solo o fuera del agua y nadie prestaría atención.

Si algo ha aprendido con el tiempo de tener visiones, es que si se les ignora totalmente o se desconoce de ellas, pueden ser bastante nocivas. Recuerda perfectamente las muchas visiones que ignoró de niño desacreditándolas como sueños despierto o un simple momento imaginario. Todo para ver poco después como lo que vio se hacía peor.

La única explicación que ha encontrado a ello es que si recibe la información es para que haga algo con ella o mínimamente, saber a quienes van a sufrir la consecuencia del futuro.


— ¡En seriooo! Yo la agarre y no hubo ningún problema, pude haber jugado con ella, aunque quizá acabaría por dejarla caer o perderla. No sé. —ríe divertido mientras va al lado de Jungkook.

—Es un dato a tener en cuenta. Si Jimin no la puede llevar, es porque no merece el puesto. —dice con una sonrisa leve. Taehyung acabó con una vena brotada por tanto forzar su cuello a lo próximo que tenía que decir.

—Hablando de datos—se muerde el labio inferior—. Pasó algo muy raro cuando tomamos la corona. Aparte de que tu esposo se quemó las manos torpemente y Jin le lamió las heridas.

— ¿umm?

—Tuvo una especie de... ¿Revelación? Creo que ni siquiera se dio cuenta de que pasó, pero... —Jungkook se detuvo a mirarlo—. Para resumir, deberías tener cuidado con la reunión de Vanaheim. Es lo más importante de toda la basura que dijo.

—Ahora tengo curiosidad. —admite con una risa nerviosa.

—No me acuerdo de mucho. Fue extraño, pero tampoco del otro mundo ni que valga la pena mencionar. Quizá que menciona una "Falsa Anfitrite". Acabará siendo él ¿eh?

—Posiblemente... te tengo una sorpresa por la noche, ve al salón principal cerca de la media noche ¿vale?

Asintió sonriente antes de darle un pequeño beso en los labios y dejarlo ir a hacer sus propios deberes para poder hacer lo que sea que piense para la noche. Realmente estaba muy motivado y contento en este momento, anda podía amargarle el momento. Pudo sostener la legendaria corona de Anfitrite y quién debería por ley, no lo hace. Dulce, dulce destino que le dice con luces fluorescentes que tendría el puesto que ahora Jimin está ocupando.

Es como... un tutorial, lo va a ver fallar y no lo hará sabiendo como es capaz de arruinarse


Estuvo un poco antes de la hora indicada en el salón. Juega con el arete en su labio inferior. Posiblemente lo pierda o se lo quite como suele acabar siempre que Jungkook le dice que tiene "una sorpresa". Es un tierno y predecible Rey con hormonas alborotadas.

Al menos quince minutos después de contar polvo marino se percató de un delfín pequeño jugando a su alrededor. Acabó por hacerle ruiditos y acariciarle la cabeza y bajo el hocico. Jungkook enviando animales a llevarlo a su trampa, otra actitud típica que delata lo avergonzado que debe estar en este instante.

Bien que hace esto, pero se muere de vergüenza por llevarlo totalmente a cabo. Que sea así de tímido y cobarde para esto lo llena de ternura.

Acabó por agarrar la aleta del Delfín y dejarse guiar por el animalito hasta donde estuviera quién lo puso a pasar frío a estas horas de la noche.

...

Está muy nervioso. Suele enviar algún animal a por Taehyung cuando se le ocurren cosas como estas, pero no evita que esté temblando como un pececillo recién salido del cascaron. Jugó distraído con algunos corales sueltos, dio giros en sí mismo, arrugó los labios, la nariz, hace ruiditos y siente que lleva una maldita eternidad esperando.

Quizá el delfín se desvió, no es nada que no pueda pasar así que se decanta por esa opción. Antes de tragarse los nervios para ir al palacio ocurrió: De la nada y sin una fuente clara fue capaz de escuchar el mismo canto que prácticamente le está acosando hasta en sueños. Con prisas empezó a seguir al fuente, con la mala suerte de que este jardín es de los más laberinticos que tienen. Podría buscar desde arriba, aunque eso complicaría un poco al momento distinguir que tan fuerte es el sonido.

Aparte de eso, está esperando a Taehyung. No puede simplemente perderse por ahí.

O si.

En esta ocasión no es un simple y fugaz momento, no, para nada. Todo lo contrario. Es la primera vez que puede detallarlo tan perfectamente. No hay desafines, apenas bajones de tono quizá para dar mayor sentido a lo que recita. Es tan perfecto y lo fuese aún más si aparte de jalarlo como un imán, fuese más específico en cuanto a cuál dirección tomar.

Lo siente muy cerca y con apenas muros de coral impidiendo ver. Sabe que se está acercando al corazón del laberinto. Seguro está ahí. Justo cuando iba a darse un gran impulso con la intención de llegar más rápido chocó de cara con alguien. Con el ojo derecho pudo ver a Taehyung sobando su frente por el golpe.

— ¿Que te... pasa? Por qué viniste hasta aquí adentro. —pregunta adolorido, el delfín se fue nadando algo asustado por la "agresión ".

—Yo... Estém... ¿Es-es... condidas? —tartamudea y dice hasta con duda hacia si mismo. Taehyung rió por la nariz e hizo una de sus caras extrañas. Le dio un suave golpe en el brazo.

—no seas tan tonto y atolondrado—le dice divertido—. Venga ¿Qué querías mostrarme?

Aun lo escuchaba, suave, inconsistente y a punto de extinguirse. Solo cuando hubo un total silencio pudo pedirle que lo siguiera. Tendría alguna otra oportunidad, espera. Con suerte la próxima no sería tan complicada y daría "solución" a este tema y a la persona que lo provoca.

 

Chapter Text

Releyó el mensaje que estuvo escribiendo y lo envió para luego dejar todo lo fragil en su escritorio con total desorden. Lo cierto es que el celular, lo único que mantuvo a la mano, voló por el aire debido a los golpes contra su ventana. Dejemos varios puntos claros y es que eso no suele pasar y cuando pasa es porque un tiburón chocó estúpidamente contra ese cristal pensando que no estaba y queriendo devorarlo.

También puede ser que Jungkook en su poder Disney lo enviara a molestarlo, lo duda, muy entretenido con Taehyung como para irlo a molestar de esa manera. Desconoce el alcance de su "poder", pero sí sabe el de su interés, igual a menos cincuenta. Sostuvo mejor el celular en una mano y la otra acabó en su pecho.

—No hagas eso de nuevo, me asustaste. —pide acercándose, Hoseok está afuera de su ventana. Ventajas del agua: No necesitas escalera para llegar a sitios altos.

—Lo siento—dice con una sonrisa—. Hey, ven aquí, hagamos una pijamada en el harem.

—No puedo dormir bajo el agua, al menos no aún. —ha intentado con siestas y si no fuera por Jeonghan, se muere.

—entonces solo acompáñame a ver algo, estoy seguro de que aun no lo vez. —su mueca de confusión fue lo suficientemente notoria como para confundir a Hoseok también.

— ¿Por qué estás tan... animado en invitarme?

— ¿Qué no somos amigos?

Se mostró un poco incómodo. Así como amigos, amigos no tiene ni la más remota idea. Considerando que Taehyung lo odia y es chicle a Hoseok hasta le punto de verlo mal a cada que no lo apoya... Duda mucho que realmente Hoseok pretenda ser su amigo... al menos en todas las de la ley.

No dejaría de hablar con Taehyung o trataría de llevar fiesta en paz. Solo corta o deja el tema.

— ¡Vamos, solo ven, será divertido! —invita. Jimin suspiró resignado. Quería dormir para pasar el mal rato de la corona, pero Hoseok tiene esa pinta de que no dejaría de molestar hasta sacarlo de la habitación.

Además ¿Qué tan malo puede ser? No lo va a ahogar ni nada parecido, solo es una escapada nocturna para no aburrirse tanto. Durante la noche, los pasillos cuentan con un brillo más tenue y fantasioso que por las mañanas. Costó un poco ubicarse para hallar a Hoseok que aguarda sentado en un coral bastante alto. Una vez juntos prácticamente lo llevó "arrastrado" por el jardín que puede ver desde su ventana.

Hay muchos peces nadando de un lado a otro con escamas luminiscentes. Quizá por ser precisamente nocturnos y de la profundidad. Aunque Hoseok empezó a hablar una vez estuvieron acomodados en un arco de corales y rocas formado naturalmente. Luce como una capilla enorme y sin terminar.

La conversación es amena y por ello la siente tan extraña.

De algún modo llegaron al tema de su familia, más específicamente todos sus hermanos. Habló un poco de algunos, a otros se los omite y Hoseok parecía muy confundido con detalles que especificaba con respecto a sus costumbres o comportamientos.

—Vaya. Tantos hermanos... debería ser divertido.

—No en realidad. Cada uno está en su mundo y yo no soy quien para intervenir en ellos si no quieren. Una de las principales razones es que siempre nos instruyó de no confiar en nadie más allá de nosotros mismos. Incluso la familia es un enemigo.

—Qué forma de vivir más triste tienen ustedes. —dijo Hoseok con tristeza en su rostro. No le extraña que Jimin sea tan receloso al momento de un acercamiento por más amistoso que sea.

—Igualmente nunca hicimos mucho caso. Nos aislamos entre nosotros, pero con cierto tiempo se visitaban entre ellos como amigos.

— ¿"Ellos"?

—Soy el menor y un niño, ni siquiera tengo mi mayoría de edad. A menos que sea para obtener algo de mi aprovechando eso no vienen. Excepto Hyojong y Lalisa... Solían visitarme, pero muy poco. —explica sin demostrar tristeza o melancolía por ello. Hoseok tuvo aún peor sabor de boca. Jimin es... muy hermético.

No logra entender si está triste o no por ello y lo molesta bastante. Quizá en su forma de ser tan suelta estar en presencia de alguien tan reprimido y cerrado es como ver una antítesis y sentir incomodidad.

— Realmente no parecen una familia.

— puede decirse fácilmente que no lo somos. Nacimos para gobernar y nada más, lo demás es irrelevante, al menos eso dicta a nuestra cultura. Somos muy rígidos al respecto. Lo importante es que después de un tiempo de no haber tenido nada de eso no lo necesitas y Por ende no sientes casi nada; te vuelve mecánico y ese es el punto. Se nos puede comparar con la cultura guerrera espartana o La Romana. —dijo Jimin con una estrella de mar moviéndose en su pequeña mano.

— Ya no estoy tan seguro de que me guste Corea. —dijo Hoseok para intentar alivianar el ambiente.

— no tiene nada que ver. Que nosotros seamos fríos no quita lo bello en sí. Sólo demuestra que como seres humanos somos muy extraños y poco empáticos. —hizo un puchero. Jimin busca de justificar todo.

Por un momento guardaron silencio con apenas escuchar pequeños ruidos a su alrededor. Hay plancton brillante flotando de aquí y para allá. Jimin se ensimismó muchísimo por haber hablado tanto con alguien con respecto a las costumbres familiares. Su entorno ya lo sabía y literalmente nadie abajo quiere saber de la cultura terrana. Así mismo...

—No me gusta ser así... Taeyang y Yunho me consideran muy débil por desear tener más... Cercanía. No me gusta estar solo, pero me avergüenza estar con gente que vea lo que hago. Que pueda fallar y quedar en ridículo...

—No tiene nada de malo.

—A veces me hubiera gustado decirles que seamos una familia real. Podemos cambiar lo que se ha hecho por tanto años... No me escucharían, porque soy un niño para ellos, incapaz de pensar coherentemente... Básicamente soy nada por mi edad o mi origen. —ríe cantarín.

El frío lo va a acabar matando, pero lo ignora en gran medida. Empezó a entonar con la boca cerrada, Hoseok no decía nada; quería ver que haría. Tiene la misma sensación que en la sala de la Anfitrite, Jimin parece rozar otra realidad totalmente.

Times like this, I wish I never existed
Nobody wants to listen
I'm screaming out for help
Times like this, I wish that I could let go
And open up a window, free to be myself

Hoseok quedó ligeramente boquiabierto. Jimin mantenía en su mano un pequeño pez de largas aletas que parecen danzar con el agua aun si no está avanzando.

But then there's you
Standing over me, tryna make a fool of me
Tryna get the best of me
Oh, then there's you
Tryna shut me out, tryna kick me when I'm down
That ain't gonna stop me now, no

Tuvo la necesidad de acercarse, intentar buscar su mirada, pero Jimin está sencillamente fuera, actuando quizá por voluntad de algún dios -al menos eso es lo que su creencia le hace pensar-, y por ello ocurre algo tan bello en su opinión.

How does it feel to know that I don't care at all?
Your words don't mean a thing at all
I chose to rise, you chose to fall
How does it feel to know that I am capable?
Of more than you will ever know

Si tuviera escamas estarían totalmente erizadas, por el contrario tiene algo mucho mejor y que ocurre igual que este momento: Espontáneamente y sin que él pueda controlarlo.

Don't tell me I'm not good enough
Don't you bring me down
I'm moving up and you're over now
You gave me fire
Everytime you came around
My feet are steady on the ground
And you won't knock me down

Se recostó en la roca contigua a donde Jimin está sentado, apoyó la cabeza entre sus brazos.

No more, oho, oho,
Now I'm unbreakable

Times like this, I'm picking up the pieces
I'm making up the reasons
Not to tell a soul

Hoseok empezó a tararear muy suave para hacerle compañía.

Times like this, I'd rather speak to no one
I just wanna move on, stand up on my own
But then there's you
Standing over me, tryna make a fool of me
Tryna get the best of me
Oh, then there's you
Tryna shut me out, tryna kick me when I'm down
That ain't gonna stop me now, no...

— ¿¡Que tienes!? —pregunta alarmado al percatarse de Hoseok. Este parpadeó repetidamente y luego miró sus manos. Volvió a su posición y sonrió.

—Es algo natural, no tienes porqué asustarte—Jimin dio un bufido, igual tuvo un buen susto hace un instante—. Además de todo, es por ti.

El terrano lo mira a detalle. Hoseok tiene una gran cantidad de bellas y elaboradas marcas en todo su cuerpo, incluyendo el rostro, de color luminiscente. Como si estuviera pintado a luz negra. Es fascinante que realmente su cuerpo creara esa clase de pigmento de forma totalmente natural. Jimin acercó la mano y con cuidado acarició una de las marcas largas en el antebrazo del otro.

—Supongo que sabes que para adaptarnos hicimos como algunos animales marinos. Mi "especie" por decirlo de alguna manera es derivada de peces de profundidades como el pez cirujano. Tengo luminiscencia natural y se vuelve intensa cuando estoy a mucha más profundidad que la de ahora. —explica con ligera cosquilla por las caricias de Jimin.

—Es increíble... ¿Es porque es más oscuro ahora? —pregunta interesado, suponiendo que Hoseok había dicho lo anterior en relación a que están ambos ahí.

—No. Para nada—se sienta y tamborilea los dedos—. Tenemos una cualidad rara y es solemos centellar ante el canto de otros; nacemos ciegos y lo primero que percibimos a nuestra madre cantando—relata con deje ilusionado y emocionado—. Cobramos visión al... año y medio más o menos y tenemos que buscar a mamá a partir de su voz. Si no lo hacemos, significa que no ha cantado con la suficiente fuerza y no merece ser madre.

—Que extremo.

—Es muy, muy raro que pase, ni siquiera conozco a alguien a quien le haya pasado así que no me preocuparía—se encoge de hombros—. La verdad siempre recuerdo a mi mamá cantando cuando mis marcas se iluminan así. Ha pasado solo con... Cuatro personas más y mira que he escuchado a muchos.

— ¿Enserio? ¿Quiénes? —ladea la cabeza.

—Yoongi, Jin, Taehyung y Jungkook—enumera—. Y bueno... Nunca esperé que un terrano pudiera hacer esto.

—L-lo siento.

—No es malo. Ahora pareces incómodo.

—Solo cantaba a mi Nana... Cuando podía hacerlo dejaba el tema a otra persona. Es que... Mis hermanos. —se restriega la cara, Hoseok le dio toquecitos en las manos.

—Oye...

—Jiyong canta perfecto, Jennie, Wooyoung... Lo único que iba a lograr sería pasar una vergüenza como siempre. Soy el menor y todos esperan que sea igual de bueno, pero... No puedo, solo me ofusco y-

Me ahogo.

—No tiene nada de malo sentirse así, es totalmente normal—lo abraza con fuerza—. Además... Me arriesgaría a decir que solo con tu voz podrás hacer mucho más. Algunas veces me creo adivino y por casualidad de la vida acierto. Así que no te preocupes y cree en poco en mi si no quieres creer en ti.

Jimin se recostó de Hoseok, inflando los cachetes. Para Hoseok este gesto es terriblemente tierno, sobre todo por la suavidad de la piel de Jimin. Inclinó la cabeza para dejarla encima de la contraria y suspirar con expresión risueña.

Sus marcas dieron un gran brillo en la semi penumbra que los cubre.

...

—Un bonito agujero directo a una guarida de peces linterna. Adoro que me muerdan, es una sensación agradable. Recuerdo haber visto uno del tamaño de mi torso, será gratificante verlo de nuevo.

—No tengo idea de si lo dices en serio o estás bromeando.

Aunque puede ver en la oscuridad con relativa facilidad, es muy oscuro y no tiene especial gusto por los lugares así. Mantuvo agarrada la mano de Jungkook hasta que este le mostrara finalmente que es lo que quería mostrarle aparte de un agujero a casi una hora del palacio que acabaría por arruinarle la ropa. Una de sus favoritas.

Una vez se detuvieron pasaron algunos segundos de silencio hasta que con un gorgoreo por parte de Jungkook y finalmente como si quitas apartas las cortinas de una ventana se hizo todo brillante. Taehyung no sabe a donde mirar exactamente. Los corales, las piedras, los peces, todo parece brillar por sí mismo.

Algunas medusas empezaron a surgir y flotaban a mediana altura en tonos azulados y purpúreos. Una que otra mantarraya con patrones brillantes en sus lomos hasta un axolotl que en un chillón color rosa descansó un momento en su mano y al emprender marcha, un cardumen de ellos hicieron lo mismo.

—descubrí hace un par de días que se vienen a instalar aquí y migran a otro lado en esta época del año. Los hice atrasarse un poco en lo que venías ¿Qué te parece? —pregunta con deje emocionado. Taehyung arrancó una de las "flores" que hay entre las algas, delineando los patrones.

—que tardaste mucho en traerme. —ríe tirando la planta a cara de Jungkook. Este arrugó la nariz antes de reírse apenado.

Una de las medusas era tan grande que Taehyung pudo sentarse sobre esta sin el más mínimo problema en lo que Jungkook sigue viendo que tantos animales hay ahí metidos o que tan profunda es la caverna como tal. Acabó echado en la medusa, sentía un muy levísimo corrientazo en respuesta y es perfecto. Es más como una vibración.

—Puedes venir aquí cuando te sientas mal—abrió los ojos viendo a Jungkook—. Agobiado...—acaricia la mejilla derecha del otro—. Y no haya más remedio que desaparecerte por un rato.

— ¿Cuándo tu esposo me amargue la existencia? —comenta con ligera diversión.

—si así quieres verlo.

—Preferiría que este lugar fuese de los dos ¿sabes? Si no me encuentras, estaré aquí esperando que vengas por mí y si no te encuentro en ningún lugar, será porque viniste aquí—cierra los ojos nuevamente y suspira. Ambas manos en su pecho—. Aquí no serías rey, aquí no sería concubino... solo Tae y Kookie.

—A mí me gusta cómo suena eso. —ronronea complacido. Taehyung imitó el gesto antes de abrir los ojos y acariciar el rostro de Jungkook.

—Me amas ¿verdad?

—Te amo—dice casi por inercia—. ¿Por qué lo preguntas?

—Simplemente me hace feliz escucharlo venir de ti. Que sea tu voz.

—te amo, te amo, te amo, te amo, te amo... When it comes to you, there's no crime. Let's take both of our souls and intertwine. When it comes to you, don't be blind. Watch me speak from my Heart. When it comes to you, comes to you. —tararea hasta darle un tierno beso en los labios.

—Eso es hacer trampa, sabes que me pone sentimental que cantes.

—A mí me gusta tenerte sentimental.

Jungkook lo atrajo y por peso corporal acabaron cayendo sobre las plantas de colores luminiscentes. No dan la luz suficiente para ver lo que hace, pero Jungkook lo siente y con eso le basta, junto a poder distinguir la bonita expresión coqueta que pone su concubino.

Es un ambiente perfecto, para pasarlo con su persona perfecta

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Una idea de cómo son las marcas de Hobi, escojan las q mas le gustan, no hay color con esta gente por ser tornasoles:

Una idea de cómo son las marcas de Hobi, escojan las q mas le gustan, no hay color con esta gente por ser tornasoles:

 

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                Cualquier mínimo resquicio de buen humor que tuviera debido al bonito momento que pasó con Jungkook se esfumó totalmente. En un chasquido miserable se hizo espuma de mar. Hay varias razones para que esto ocurra y su cara de molestia no ha variado en toda la semana, segunda semana y un poco más. Es decir... Que odioso es todo.

Para empezar, está teniendo problemas con todos a su alrededor y es que literalmente lo han estado confundiendo con Jimin una cantidad de veces que roza lo ridículo. Entendería esto si ocurriera porque se parecen, pero... ¡Es muy claro que no se parecen en nada! ¡Es mucho más alto que él para empezar.

Algunas veces ha ocurrido por sirvientes que se quieren burlar de él, otras por súbitos que vienen por audiencias y por cosas de la vida se lo topan en el pasillo. A pesar del fastidio que le genera se tomó el atrevimiento de atenderlos de todos modos. Iban a salir "complacidos" de todos modos ¿Qué cambio iba a hacer si lo hacía él? En algún momento lo haría de todos modos.

Es como... Tomar practica o algo así. Además, tampoco hace ningún mal a nadie.

Más tarde se dio cuenta que de hecho, le hace mal a su persona.

— ¿Desde cuándo somos un reino donde las zorras tienen más poder que los mismos nobles?

Jungkook de inmediato vio a Taehyung por el rabillo del ojo. La única manera en que Yoongi inicia un reclamo por Taehyung es llamarlo con un insulto en base a promiscuidad. Lo más común es puta o zorra. También lo usa para referirse a Jin o Hoseok cuando han hecho algo que lo disgusta.

No es algo tan sencillo como pueda parecer. Para que reclame, debe tratarse de un asunto muy fuerte o importante. De otro modo los mira con total aburrimiento o fastidio. Jungkook guardó total silencio pues Yoongi no decía nada más.

—C-con todo respeto... ¿A qué viene esa pregunta? ¿pasó algo? —pregunta Jimin perdido entre el tema de conversación anterior y el aparentemente nuevo.

Se supone que estaban discutiendo con respecto a los múltiples submarinos americanos que se detectaron. Jiyong había enviado una carta donde explicaba la próxima reunión que tendría con el líder de dicha nación -ya que Seunghyun no está bien de salud como para hacerlo-, para discutir al respecto, pero que de momento, podía darle la información de posibles frecuencias que usan dichos submarinos.

Sirvieron bastante, teniéndolos vigilados impedían que pasara alguna desgracia.

Y como entenderán saltar de este tema a... Tae es raro y sin pies o cabeza.

—Hablamos de esto, no es momento-

—Tu concubino, para empezar, está aquí—Namjoon dio un largo exhalar. Tarde o temprano esto iba a ocurrir—. Se supone que solo y únicamente nosotros como realeza y consejero podemos estarlo. Es una reunión referente al reino.

—Tae es-

—Tu concubino, tu zorra, quién te chupa los huevos, eso ya lo sé—Jimin arrugó un poco al expresión. En muchas ocasiones, odiaba la forma tan vulgar en que Yoongi se expresa para hacer saber un determinado lugar. Con Hoseok, Jin y Taehyung es así. Siempre. Sin falta—. No tiene rango político más allá de ordenar a los sirvientes que limpien sus desastres, lo arreglen y a los guardias que lo protejan. Es-todo.

—L-lo sé. —titubea.

—Fuera de aquí, largo. —ordena irritado. Taehyung abrió y cerró la boca, como pensando en que hacer.

—Luego hablaremos ¿sí? Por ahora es... cierto que no deberías estar aquí. —dice Namjoon. La ofensa fue muy visible. Namjoon se pondría de su lado aun con Yoongi en esta postura. Ante su poca respuesta Yoongi creó una burbuja alrededor de Taehyung.

Lo repentino lo hizo llevarse las manos al cuello. Tosió y el agua volvió pronto.

— ¿Qué esperas? ¿Qué te tire a la superficie? ¡Fuera!

Espantado salió del lugar. Una vez solos los cuatro Jimin tuvo al esperanza de que volvieran al tema central y que de hecho impulsa que tengan casi dos horas ahí dentro. Tenían la reunión con Vanaheim en dos días y tenía aun cincuenta libros de mitología nórdica esperando en su habitación.

Obviamente nunca funciona como él quiere.

—te he dicho que no quiero que hagas eso con él.

— ¿Por qué? Es un niñato que a cada segundo se pone peor. Desgraciadamente contagias tu actitud de niño berrinchudo y caprichoso.

— ¡No ha hecho nada...!

—ha tomado libertades de la Anfitrite. Las audiencias son hechas por la Anfitrite; la respuesta afirmativa o negativa es concedida por al Anfitrite y mucho más importante se debe dejar mortalmente claro que Taehyung no es la Anfitrite como todos creen. Incluso él lo cree. Hazle un favor y sácalo de su mundo paradisiaco.

—Lo haces ver como si fuese de hecho, mortal que haga eso. Es solo dar tierras, bienes o dinero a los súbitos. Un sí o no es exactamente igual si viene de él o de Jimin. —excusa y Yoongi no tardó en mostrarse fastidiado.

— ¿Qué acaso...?

—Con todo respeto... Es mi deber hacerme cargo de eso—interrumpe Jimin para sorpresa de los dos hermanos—. No me molestaría que lo hiciera de no ser porque no se me ha informado o pedido aprobación para eso. Soy tu esposo, compartimos poder y por tanto también tengo derecho a opinar al respecto.

—Aquí no-

—Según las leyes tenemos el mismo poder jerárquico, así que si, aquí es así. —Jungkook frunció el entrecejo totalmente disgustado. Tenía la esperanza de que Jimin no supiera del todo el funcionamiento de la monarquía.

—Sino controlas a Taehyung en cuanto a que lugar tiene realmente lo haré yo y sabes perfectamente que no le conviene. —sonríe cínico. Jungkook chasqueó la lengua aun con su mayor molestia hacia Jimin.

¿Por qué esta vez no guardó silencio como siempre?

Yoongi más bien estaba a nada de aplaudir a Jimin por no ser el simple adorno que es la mayor parte del tiempo. Aparentemente las posibles amenazas a su puesto lo crispan. Es una enorme ventaja. También un alivio. Namjoon colocó un libro sobre la enorme tabla holográfica que mostraba los submarinos.

—Habiendo resuelto este asunto ¿Podemos enfocarnos nuevamente en lo que importa? —pregunta Namjoon.

—Como si nos sirviera de algo discutirlo con un terrano que posiblemente quiera que esos submarinos logren lo que pretenden.

— ¿Por qué...? ¿Ah?

—Jungk-

—Esto es una burla si el permanece aquí. Taehyung al menos es un atlante, él no ¿O me vas a decir que no se está quedando sin aire?

—Oye-

—me ofende que enserio pretendan que lo tome en-

Jimin se levantó, tomó su tableta donde está información; dio un suave bufido con mala cara—Con permiso—. y salió del lugar. Namjoon dio un sonoro suspiro en lo que Yoongi se sentaba bruscamente apretando sus ojos. En esos pocos segundos Jungkook realmente no se dio cuenta de lo que estuvo mal. En su mente hastiada de la presencia de Jimin, eso estuvo perfecto.

Él y Taehyung lo repelen totalmente.

Tiene un reino grande que lo respalda y piensa lo mismo así que... ¿Por qué estaría mal hacer lo que todos piensan?

—Faltan solo dos días para la reunión con Vanaheim y DEBES llevarlo contigo. Mantén la boca cerrada si piensas decir estupideces como esas. Aparentemente es más diplomático que tú. —Namjoon regañándolo no es cosa rara, pero tampoco muy común.

—No es justo que se prefiera a un terrano antes que a un atlante. Es todo. —prosigue como único argumento.

—Para tu desgracia es tu esposo así que cuenta con más importancia a que muchos atlantes. Te duela lo que te duela. De no haber querido algo como esto, no habrías dicho que si o mínimo, te habrías casado con Taehyung antes.

Incluso Yoongi se lo dijera no ayudaba a mejorar su humor.

...

— ¡ESTO ES HORRIBLE! ¡ES RIDÍCULO! ¡Y... UUUGH!

—Golpea una pared que no dé a mi habitación. La necesito en caso de que prefieras que trabaje en la tuya. —regaña Jin ante la pataleta que está dando Taehyung.

— ¡YOONGI ES UN FASTIDIO! ¿¡POR QUÉ NO TRAGA ARENA O LO QUE SEA DE UNA PUTA VEZ!?

—Tienes que estar consciente de que realmente te estas pasando de la raya—opina Hoseok sin dar la razón de forma totalmente directa—. Deberías ser más discreto. Si llegas a ser Anfitrite en algún momento, lo serás, pero eso no es ahora.

—Lo único que estas logrando es alejarte del puesto. —dice Jin apoyando un codo en la mesa de espejos.

—Claro que no. Jungkook me quiere a mí. Lo único que importa es eso.

—Admito ser un ignorante en todo esto, pero no es el tema ahora. Es un acuerdo político, no amoroso—Taehyung estuvo a poco de replicar—. ¡YAH! No seas tan molesto con lo mismo que ya sabemos, lo amas, él a ti y toda esa cursilería pastelosa y melosa que me tiene fastidiado porque trato de que dejes de andar en las nubes y bajes al agua de una puta vez. —Hoseok le dio un par de palmaditas a Jin en la espalda.

Si, es cómico que haga eso de hablar a toda velocidad -avisado por el "Yah"-, y acabe sin poder decir más, alzando y sacudiendo la cabeza.

—pero- pero-

— ¡YAAH! Entiende de una vez Kim Taehyung que puedes donarle todos tus órganos a Jungkook pero eso no impide que tenga un acuerdo con la corona coreana y deba permanecer casado con Jimin hasta que se diga absolutamente lo contrario por tanto solo serás un concubino hasta que eso pase deja de molestar con lo mismo porque te amarro a una roca y te tiro a un abismomarinosinquepuedasflotar.

—Calma... calma... Respira...—Jin tenía una vena demasiado inflamada. Luego empezó a reírse junto a Hoseok aunque Taehyung no está igual de divertido que ellos dos.

—Muy divertido burlarse porque lo de ustedes no es tan serio ¿eh? ¡Donde quedó la amistad donde mis problemas son sus problemas! —dramatiza.

—Compréndenos, tú lo vuelves tan complicado que solo nos haces pensar por qué enserio hay amistad. Luego recordamos que te queremos. —Jin hizo una mueca dudosa y Hoseok lo codeó.

—Vaya que me ayudan... ¿A dónde vas?

—Jimin me pidió que lo ayudara a escoger que usará para la reunión de Vanaheim así que-

— ¿Por qué lo vas a ayudar? Se supone que me ibas a ayudar a mí.

—Él no tiene experiencia con esto. Pobrecito. Quiere saber que me parece. —explica retrocediendo lentamente en dirección a la puerta.

— Eres más amigo suyo que mio ¿¡O qué!?

Hoseok no respondió nada, solo terminó de salir. Cuando una pregunta lo pone nervioso o bien no sabe cómo responderla tiende a huir -haciendo un adorable sonidito-. Ni siquiera lo disimula en multitud de ocasiones. Jin se preparó por la continuación del berrinche de Taehyung.

¿Hace falta mencionar algo más que ha ido mal todo este tiempo? ¿Sí? Hoseok ahora parece una sanguijuela pegada a Jimin. Siempre que el terrano está libre busca la manera de pasar tiempo con él. Tanto así que Jimin lo llama "Hobi" y mira que no se toma ninguna clase de libertades con nadie. Ni siquiera con Namjoon que se ha mostrado muy abierto con él.

Taehyung puede calificar a Hoseok y Jimin como los protegidos de Yoongi.

Tócalos y acabaras flotando panza arriba.

Lo molesta tanto.

Conoce a Hoseok, es alguien que se merece tanto cariño y si es de alguien como Yoongi más aún. Por como lo soporta y lo quiere a pesar de su actitud Hobi se merece el Eliseo por descarte. Que ahora Yoongi tenga una especie de rara atracción o burbuja alrededor de Jimin es... horrible ¿Qué tiene de especial? ¿Por qué tratarlo como a Hoseok?

Él ha hecho de todo por caerle bien a Yoongi y jamás pudo hacerlo. Todo para que venga un terrano a hacerlo en menos de un año.

Va a acabar explotando al vena de su cuello. De veras.

—sabes que Hobi es así. No tienes que molestarte con él por algo así.

—Pero... No. No tan rápido, tan pronto y preferirlo por sobre mí.

—Quién sabe. Hay que admitir que estando a poco de ser considerado atlante Jimin es encantador. —menciona cantarín. Taehyung solo bufó y siguió en su pataleta.

...

—No es por nada, pero no estudié lo suficiente como para entender todo esto que me estás diciendo; mucho menos decirte si tiene sentido en los ritmos políticos que pretendes...

Jimin miró a Jeonghan y a Hoseok alternativamente. Quizá se pasó un poquito al hacer una pregunta tan larga, complicada y que debe hacer a Namjoon en todo caso. No podía evitar seguirse comiendo la cabeza con el tema que dejaron a medias por su propia salida de la sala de reuniones.

Sencillamente no pudo con las iras. No iba a quedarse a que lo insultaran tampoco. Tiene la suficiente dignidad para que no permitir que Jungkook lo insulte a la cara por nada. Lo entendería a medias si al menos hubiera hecho o dicho alguna tontería, pero no es el caso en lo más mínimo.

—Ni siquiera entiendo porque me odia. —murmura en lo que Jeonghan vuelve a seguir ajustando la ropa.

—Para serte franco yo tampoco tengo idea. La relación con Tae podrá ser muy importante, pero... ¿Por qué nunca se casaron? Podían haberlo hecho y nunca sucedió.

—Es como si en el fondo el rey Jungkook no lo quisiera. —murmura Jeonghan muy entre dientes, por desgracia fue lo suficientemente audible.

—asumo que es por el rumor de que está maldito el puesto de Anfitrite. —Jimin lo vio con espanto ¿¡Maldito!? ¡¿QUÉ?!

— ¿q-qué quieres decir exactamente con eso?

—De hace... cinco o seis generaciones para acá la Anfitrite ha muerto muy joven y en una media de diez a doce año tras el matrimonio—empieza a contar Jeonghan—. En el caso de su antecesora, que en paz descanse, falleció al momento de dar a luz al rey Jungkook.

—Es la primera vez que ocurre algo así. Según Yoongi es un tema muy delicado y ni siquiera lo habla conmigo porque no soy de la familia directamente. Ni siquiera Taehyung lo sabe.

—vaya.

—El caso es que existe ese rumor y bien que puede ser una razón para que Jungkook huya al matrimonio. Debí haberlo pensado antes—menciona viendo el techo—. Si se hubiera casado con Tae posiblemente hubiera ocurrido esto mismo, pero serías su concubino-

—O el esposo del Príncipe Yoongi. A final de cuentas, él también tiene gran influencia y de tener descendencia sería tan heredero como un hijo del rey.

—Al menos con Yoongi...

Dio un suspiro demasiado complicado de entender en lo que se ve en el espejo de tamaño completo. Jeonghan pudo percatarse de la expresión de Hoseok. No es precisamente molesta, sino cautelosa y con la cabeza ligeramente ladeada, como si juzgara el gesto ligeramente enamoradizo que tiene Jimin en este instante sin que lo note.

...

— ¿¡Que quieres decir con que no puedo entrar más!? Siempre he entrado y no ha habido ningún problema con eso.

—No quiero tener más problemas como estos y es tan sencillo como que no vuelvas a estar ahí mientras Jimin siga siendo al Anfitrite.

La mala cara de Taehyung le hizo saber que como mínimo, tendría que irse un rato para que se le pasaran las iras. Unas que está teniendo tan constantemente que posiblemente tenga problemas del corazón a estas alturas.

— ¡Eres el rey! ¡¿Qué importa lo que diga Yoongi?! ¡o Namjoon! Eres el único que manda y-

—Por desgracia eso no funciona así ahora. Ahora Jimin tiene también mi rango y si él no está de acuerdo no-

—haz que esté de acuerdo. No sé, ordénaselo o algo, se encoge a cada vez que lo miras siquiera.

—No es tan importante Tata, puedes estar presente en muchos asuntos más entretenidos que reuniones en esa sala.

Taehyung dio una especie de bufido antes de empujarlo fuera de la habitación y cerrarle en la cara. Honestamente, que día tan horrible. Primero con todos los sirvientes haciendo corito con lo de que se "confundieron" -maldito Jeonghan-; Yoongi sacándolo de la sala de reuniones, Hoseok yéndose con Jimin, ahora estar pseudo expulsado de esas juntas...

¡QUE HORRIBLE!

No está para nada acostumbrado a su habitación en el Harem, por lo que no tuvo mayor problema en ir a la habitación de Jungkook e instalarse en esta, quizá para cuando llegara a dormir pudiera estar más tranquilo y no querer darle una patada por pura frustración.

...

— ¿Podré darle esto? A él le gustan este tipo de cosas.

Dejó el par de aretes en su mesa de noche, está seguro de que a Jiyong le gustarían, pero no sabe si puede enviar correo o algo así. Así demasiado extraño también. Quizá la carta podía llegar por agua ¿Unos aretes? Una cajita pequeña ¿En el hocico de una foca? No tiene ni idea.

Su habitación nunca está realmente oscura, por lo general tiene luminiscencia gracias a los muebles que como todo, son objetos propiamente marinos. Lo más adorable de todo y por descarte son las telas del dosel. Hay pequeñas lucecillas que lo hacen recordar a un árbol de navidad con luces muy pequeñas. O incluso escarcha.

Siendo así, duerme como un bebé entre el ambiente tan adorable.

Tiene curiosidad de cómo sería la habitación de Jungkook. Duda que se parezca mínimamente a esta. Seguramente la cama sea enorme, los ventanales también. Según Hoseok, suelen entrar muchos animales porque los llama dormido; Lámparas grandes, pero tenues... ¿la de Yoongi sería similar?

Del modo en que sea y a pesar de ser seguro por clasificación, mejor que esta, la prefiere. Es suya, es linda, es cómoda; no es exageradamente grande y lo ayuda a no sentir que necesita compañía para estar a gusto.

A poco o nada de dormirse tuvo la idea de ir a pedirle a Hoseok que durmiera con él. Quién sabe, sería cómodo tener a alguien para hablar y dormir hasta que sea muy tarde. Al menos esa fue la idea hasta que sintió contacto con algo que no era una almohada. Por inercia iba a chillar espantado por lo repentino.

Presión al pecho, falta de aire y la boca cubierta para que no se escapara ningún grito.

 

Chapter Text

Cabeceó y cuando su vista se normalizó analizó perezosamente su panorama. Muy bien, no es la habitación que ocupaba hasta hacer unos instantes. Trató de levantarse sin éxito alguno por tener las manos juntas en atadura. Respiró muy profundo contando hasta diez.

No pasa nada... esto no es malo ni puede ir a peor... calmate...

Antes de ponerse a gritar de la manera más escandalosa y dramática que pudiera la puerta de habitación sin nada en particular fue abierta. Aplastado contra la pared tiene el tiempo de estudiar brevemente a quienes van entrando. Todos bien vestidos y portando de todo menos pinta de ser el tipo de criminales comunes. Aunque quién parece criminal común aquí abajo.

—Um...—Arrugó un poco la expresión por tener a quién más notable es frente a él—. Creí ser muy explícito con lo que pedí.

—Lo fue.

—Entonces... ¿Qué es esto?

—Es-

—El concubino del Rey, no la Anfitrite. Pedí a la Anfitrite.

—Me deben estar jodiendo.

Taehyung no pudo evitarse el rezongar ¿Hasta en esto lo confunden? Debe ser un maldito chiste que no está dispuesto a aguantarse y de un modo u otro iba a golpear al imbécil que lo confundió. Es como si no tuvieran neuronas u ojos funcionales para darse cuenta de que no se parece en nada a Ji-

—Es quién estaba en la habitación del rey. —explica el que luce más nervioso de los presentes.

—Es un terrano y aunque sea su esposo dudo que pueda estar bajo el agua. Obviamente tenían que buscar al habitación con aire—replica reprimiendo las ganas de dar un grito hastiado—. Sin mencionar que es más bajito, obviamente más pequeño y más débil. Me parece inaudito que ni siquiera conozcan de vista a esta persona siendo que hasta ahora, ha sido quien siempre acompaña al rey.

—Solo usted asistió a la boda. De haber sabido que se trataba de otra persona la habría buscado mejor.

— ¿Ya terminaron de decir en mi cara que me tienen aquí por equivocación y que no soy la Anfitrite o aún falta? —interroga aún más irritado.

—que irrespetuoso.

—No pertenezco a Vanaheim, por tanto, no eres mi rey, Leedo.

Este sonrió con aire irritado, pero divertido ante todo.

...

—No es por absolutamente nada, su majestad, pero me molesta que interrumpan mi trabajo ¿Qué necesita?

Namjoon se restriega la cara con una mano, Jin podía ser tan... indiscreto. Si, estaban ocupados, pero debería cuidar más la manera en la que se dirige a Jungkook siendo quién él y peor aún, con la cara que tiene en este preciso instante. Dejó al cortesano a un lado en lo que arreglaba lo poco que había desacomodado de su ropa.

—No encuentro a Taehyung por ningún lado. Ya es muy tarde y no considero normal esto. Siendo que ni siquiera los cardúmenes que van por todo palacio no lo han visto. —explica, Jin se encogió de hombros con gesto desinteresado.

—Hasta donde recuerdo estuvo en su habitación. —dijo Namjoon.

—No está ahí. Hizo un berrinche dejando todo destruido. —explica en un suspiro. Namjoon miró a Jin con mala cara y este solo resopló.

—No es culpa mía que haga eso. Le he dicho que no debería, pero no me hace caso. Ya soy responsable de muchos niños para estarme preocupando por uno más. Se supone que es mi amigo, no mi hijo—Aunque venía a ser lo mismo. Namjoon sabe perfectamente que Jin lo dice para salir un poco del momento y continuar con lo que le interesa—. Quizá solo se esconde para que hagas lo que quiere.

—Que espero no lo haga ya que estamos hablando al respecto.

—El punto es que no lo encuentro. —cambia el punto de la conversación hacia el original precisamente por no tener idea de cómo decirle a Namjoon que posiblemente acabe complaciéndolo.

—Puede haberse quedado dormido en algún otro lado o escondido en escondrijos de los pasillo. Mañana por la mañana estará para el desayuno seguramente.

—Es que no tiene- ¿Qué ves?

Jin le dio un beso a Namjoon en la mejilla, le encanta cuando está teniendo alguna visión. Sus ojos en color plateado le parecen bellísimos y es perfecto cuando está presente. No suele ocurrir demasiado. Namjoon sacudió la cabeza y estuvo aturdido un par de segundos antes de fruncir levemente el entrecejo.

—Está secuestrado.

...

—Shh... Cálmate y cállate.

Se quedó totalmente quieto. Normalizó su respiración y relajó el cuerpo apenas pudo distinguir apropiadamente a quién le estaba presionando el pecho con la rodilla ¿Qué clase de manera de despertar a alguien es esta? Yoongi debería tener un mínimo de consideración con la gente y más aún como persona que adora dormir.

— ¿Q-que? —pregunta al estar libre. Yoongi se enderezó. Es tan extraño verlo seco y con el cabello totalmente quieto. Negro como carbón por la poquísima luz que hay.

—Acompáñame.

— ¿A dónde?

—Es para tu reunión con Vanaheim.

Embobado por el sueño se levantó despreocupado o más bien, sin prestar atención a que Yoongi se lo quedó mirando. Su pijama por lo general es una especie de bata para dormir. Así se acostumbra y es raro dormir con pantalón para él. Como pasa con cada prenda que no es ajustada, se resbala por su hombro sin ningún problema dejando incluso parte de su espalda al descubierto.

Con cautela acarició al zona al subir la tela blanca y suave. Jimin se puso un albornoz y aun adormilado asintió a Yoongi, como si ni siquiera se dio cuenta de lo que hizo el príncipe. Yoongi lo guió escaleras abajo y por los pasillos. Buena parte de la ropa de Jimin está flotando debido al movimiento.

— ¿Qué es este lugar? —pregunta un tanto más despierto. Es una habitación muy grande y en una burbuja de aire como hasta ahora no ha visto sino en su propia alcoba y la arena de entrenamiento. Yoongi se rascó la oreja.

—Es una sala de rituales. Solo yo puedo entrar aquí.

—Oh... ¿Por qué me trajiste entonces? ¿Qué tiene que ver con Vanaheim? —se sentía un poco extraño estar pisando grama. Hay un círculo lleno de vegetación que rodea un pozo de agua cristalina que permite ver que no hay fondo en ese agujero. Yoongi lo atrajo al tomarlo de la cara.

—Aun no eres atlante, no del todo y tu aspecto lo delata. No eres como nosotros y puedo arreglarlo. Al menos eso creo. En el peor de los casos, solo tendrías un mal estómago por un par de semanas.

—No entiendo que pretendes. —admite aun con la mente perdida en que podría ahogarse si llega hasta el fondo de aquello si es que lo tiene.

—Puedo acelerar el proceso que te hace atlante... O un híbrido de atlante. Con ello trae todo lo que hace a cualquier diferenciarte. —hizo una mueca ante su reflejo en el agua ¿Enserio sería inhumanamente hermoso? Venga, es lo único en lo que encuentra diferencia con el resto de atlantes.

Por lo demás. Tienen el mismo cuerpo humano y exceptuando la fluorescencia... Son iguales. Las escamas en muchos casos ni se notan o parecen tatuajes en lugar de estar en la piel propiamente.

—No estoy acostumbrado a hacer procesos aparte de manipulación del líquido; debo usarlo en su lugar para curar o acelerar procesos biológicos, así que esto podría ser complicado.

Jimin lo escuchaba, pero hasta cierto punto sigue pendiente del agua ¿Debería meterse ahí? Ni siquiera está seguro de que podría respirar ahí lo cual es bastante tonto. Tocó la superficie del agua y esta hizo una onda tan perfecta que le causó un escalofrío. Su reflejo tiene cabello gris, los ojos claros y la corona de la Anfitrite puesta.

— ¿Quieres ser la Anfitrite, cierto? Ven.

Negó con la cabeza antes de alejarse. Aparte de ser una especie de ilusión culpa del sueño seguramente, no necesitaba alguna especie de conjuro raro. Si no se lo gana ¿Qué sentido tiene? Odia que le regalen algo que no merece ni por asomo. Es como restregarle en la cara que es un inútil por no poderlo tomar por sí mismo.

—Párate en el agua.

— ¿No es un pozo?

Yoongi negó con la cabeza, había visto lo que pasó y lo satisfacía. Está seguro de que muchos otros se hubieran dejado llevar por la tentación. Es una especie de mala broma que suele hacer ese pozo tan... Raro. Ni siquiera él sabe cómo describirlo. Está, dicho de manera coloquial, maldito por una ninfa envidiosa que se ahogó ahí tratando de esconderse cuando hurtó la corona de Anfitrite.

Lo que se refleja es un anhelo y si estás tan desesperado como para solo tomarlo... te ahogas. Seas atlante o no, mueres ahogado. Irónico.

A sí mismo, el agua tiene un poder muy fuerte.

—No voy a dejar que te hundas.

Jimin no preguntó por qué Yoongi quería ayudarlo con esto, tiene la impresión de que el principe no iba a responder de todos modos. Quitó el albornoz y se paró en el agua que hace apenas hondas donde está pisando. Los ojos de Yoongi refulgen en ese tono azulino que llega a ser escalofriante. Antes de que el agua lo tocara en si... tocaron la puerta.

— ¡Yoongi sal de ahí, es urgente! —su carencia de respuesta dejó muy obvio que no iba a hacerlo—. ¡Alguien nos invadió, tienes que salir de ahí!

— ¿Invadirnos? —pregunta Jimin en voz baja. Yoongi chasqueó la lengua fastidiado.

Cuando abrió la puerta Jimin se estaba poniendo el albornoz nuevamente y Jungkook no tardó en fruncir el entrecejo por la escena tan rara con la que se está topando de pura casualidad. Un par de pasos atrás de Yoongi iba Jimin con la vista de Jungkook clavada en su persona.

— ¿Qué ropa es esa...? —pregunta curioso. Ondea bastante y da un aspecto muy etéreo a pesar de ser simple.

—Lo siento, es mi ropa de dormir.

—Y estaban, ambos, en ese cuarto donde solo tú puedes entrar... Con mi esposo vistiendo ropa de dormir. —acota con intención de corroborar. Yoongi alzó una ceja y sonrió sarcástico.

—Si. Es así ¿Algún problema con ello, hermano? Es mi cuñado de todas maneras, no pasaría lo que te estás imaginando... Posiblemente.

—es indecoroso.

—Muchas de tus acciones son indecorosas y no por ello te has destino ¿o me equivoco? —Jungkook estuvo a nada de seguir.

— ¿Qué quiso decir con que fuimos invadidos? —pregunta Jimin para interrumpirlos y evitar que acabe peor este pleito eterno que se tienen. Bufó malhumorado.

...

—Estás diciendo que lo secuestraron a él... ¿pensando que era la Anfitrite? —Para Yoongi suena tan absurdo, pero si Namjoon explica que eso es lo que les contará Taehyung en un futuro no pueda de otra más que creerle.

—Así es. Dado que estaba en la habitación de su majestad creyeron que se trataba de la Anfitrite y por ello se lo llevaron. —explica el consejero con las manos tras la espalda. Jungkook dio un prolongado suspiro.

— ¿Le hicieron daño?

—Lo golpearon bastante, no sé mucho más de eso. Sin embargo, está sujeto a cambio como saben. Nada me asegura que siendo que ahora va un equipo a donde lo han dejado tirado... No esté muerto o en peores condiciones.

— ¿Por qué querrían...?

—Es una figura demasiado importante. Hacer un daño a usted es como atacar directo al pecho a la Atlántida y al océano mismo. Es un buen rehén—explica y Jimin se mordió suavemente el labio inferior—. No debe asustarse de todos modos. No corre ningún peligro aquí.

— Entonces como es posible que se llevaran a un concubino, siendo también una ofensa que hayan hecho semejante cosa.

—No tengo eso muy claro, alteza—sonrió nervioso—. Tampoco es mi deber—concluye pensativo—. No tardaran mucho en regresar con Taehyung. Si tenemos suerte y el tiempo fue medido de manera apropiada, estará aquí sin poco más que rasguños y un golpe en el pómulo.

—Eso es un alivio. —suspira Jimin.

Jungkook estuvo unos cuantos segundos pensativo antes de acercarse a Jimin y apartarlo de Yoongi y Namjoon mediante un agarre en el hombro. Una vez así se inclinó hacía él, quedando demasiado cerca para gusto de Jimin que retrocede un poco por la intimidación.

—Más te vale que Taehyung esté bien. Al fin y al cabo, debiste haber sido tú—ladea la cabeza—. Y de haberlo sido no movería ni un solo dedo, me estorbas.

—Yo-

—Espero también que sea cierto que nada ocurrió con mi hermano. Me molestan las traiciones. Vengan de quién vengan.

Apretó los labios y bajó la mirada, Jungkook se quedó observando como la tela del hombro iba cayendo dejando esa piel al descubierto ¿El rostro de Jimin siempre ha sido así de bonito? No lo recuerdo muy bien, del modo en que sea, tiene los labios tan colorados por habérselos mordido que son... Llamativos por decir lo mínimo.


—No me gustaría saber que opinará mi rey si se entera de que-

—solo tu rey. Eso debe doler bastante—arrugó un poco al cara—. Tener tantos años con él y... No ser más que su concubino—acomoda un par de mechones para que no floten frente a la cara de Taehyung—. Que se haya casado con otro y para más inri, un terrano.

—E-eso...

— ¿No te molesta? Que ahora uno de los puestos más importantes de tu nación; del océano entero lo ocupe un terrano, alguien perteneciente a la especie que está ostentando a destruir al planeta y a su gente. —Taehyung siguió con la misma expresión entre neutra y molesta.

—Por supuesto que me molesta, pero no tiene nada que ver con Jungkook. Fue solo para evitar más daño.

— ¿por qué no es su concubino entonces? ¿por qué no estás tú casado con él? —ladea la cabeza con una sonrisa cínica—. Por qué no eres tú su compañero; porque va a ser otro quién lo acompañe a reunirse conmigo; por qué, por qué y por qué... ¿No te ama?

— ¡CLARO QUE SI LO HACE! —replica de inmediato. Con su voz tan gruesa hizo eco en toda la habitación.

— ¿Y no te gustaría estar solo con él? Que ya no haya tal importancia de con quién esté casado—su labio tembló—. Puedo ayudarte con eso ¿sabes? Que sea una especie de ayuda mutua.

—A que te refieres con ayuda mutua.

—Algo muy simple. No considero que tu rey haga bien su trabajo. de hecho, su matrimonio es el último clavo a ese ataúd—menciona lánguido—. Un terrano ostentando un poder tan grande, un puesto tan importante... Inaudito. Teniendo un candidato tan bueno a su lado...

—di tu punto. —pide nervioso.

— ¿No crees que el mundo político no es lo suyo? Es un hombre tan tímido, tan tierno por naturaleza. Su hermano debió ser rey, siendo tan frío y poco afectado; metódico... sin nadie que lo ame y que por ello, su vida personal se vea truncada por un matrimonio arreglado—muerde el labio inferior—. Jeon Jung-Kook... Rey del océano por tener requisitos, pero no la fuerza para usarlos. Tampoco la voluntad... El espíritu. Es un niño que busca cariño que no tuvo. Pobrecillo. —suspira apoyando la mejilla en el puño. Taehyung se relamió los labios.

—Es buen rey.

—Podría ser uno mucho mejor, pero eso implicaría volver a nacer o un lavado de cerebro que lo haga cambiar de personalidad. Ambas son tan imposibles—ríe—. Me lo imagino siendo simplemente feliz con alguien que lo ame y no esté a su lado por un puesto ¿Te suena?

—a que quieres llegar con todo eso. —quejumbra ya un tanto ofuscado. Hay algo en el ambiente que lo impide mantener tan serio e indiferente como quisiera. Al fin y al cabo, no es la primera vez que le ofrecen una especie de conspiración así.

—A que puedo solo... quitarle su lugar y dejarlo irse contigo ¿Qué te parece? Claro, para eso tendrías que ayudarme. Unas cositas de nada y que no te harán peligrar tu relación ¿Qué me dices? Incluso mantener el estatus de vida que tienen.

Taehyung bufó con el entrecejo fruncido.

...

— ¿Estás bien? ¿No te hicieron nada? ¿Quiénes eran?

Jungkook iba a aplastar a Taehyung de lo fuerte que lo abraza. Taehyung está más bien complacido por esta clase de recibimiento a pesar de que sus huesos lo resienten enormemente. Se relamió los labios, teniendo el inferior roto. Al separarse tuvo a Jungkook con esa expresión de cachorro entristecido típica de él cuando no sabe que hacer exactamente.

—Solo son unos cuantos golpes, nada muy importante—afirma relajado—. Y... no sé quiénes eran. Solo que querían a la Anfitrite.

Jimin bajó un poco la mirada y apretó las manos tras sus espalda. Yoongi alzó una ceja, totalmente extrañado de lo dicho ¿Qué no sabía quién eran? Es obvio que si sabe, Taehyung es bueno mintiendo, podría ser un buen actor incluso; pero Yoongi conoce perfectamente la postura que adopta en estos momentos.

Está mintiendo.

— ¿Qué querían exactamente? —increpa Jungkook.

—No sé. No me dijeron. Solo que al darse cuenta de que no era yo me golpearon. Supongo que por frustración—explica—. Creyeron que por estar en tu habitación sería la Anfitrite, que tontos ¿no? —acota con una sonrisita cizañera. Jimin se inclinó un poco para su extrañeza.

—Lo siento, que te lastimaran por una estupidez así... —lo peor del caso para todos los presentes, es que luce genuinamente entristecido—. Es un alivio que no se trate de algo grave—sonríe levemente—. Recupérate pronto. Buenas noches.

— ¿Qué rayos lo mordió?

—Nada en especial. Solo que una persona normal no desea un mal así—dijo Namjoon—. Además también en su familia ha ocurrido gran cantidad de veces. En ocasiones por confundir a un hermano con otro. No es una experiencia nueva precisamente.

Taehyung hizo una mueca. Tampoco se lo desea a nadie, pero no lamentaría si ocurre en algún punto. Es más, sabe que va a pasar y será un asunto real, no como este roce que le hicieron para mantener las apariencias.

A final de cuentas... Si quiere estar con Jungkook en paz sin nadie molestando, necesita mantener la discreción.

Yoongi salió del lugar pues ya no tiene nada que hacer ahí. De camino encontró a Jimin andando muy lentamente al mismo tiempo que escribe algo en su celular. Se lo arrebató y leyó lo que está escrito. No es mucho como otras largas misivas, pero tiene bastante contenido.

— ¿Realmente tus hermanos tienen que enterarse de esto?

—Quizá sea un ataque de algún país terrano. No les hace mucha gracia que sea el imperio de Corea quién se haya ganado el favor atlante. Es normal pensar que quizá se quieran deshacer de mí y hacer de nuevo la búsqueda de candidato.

Quiso decirle que no se rompiera tanto la cabeza con el tema, pues iba a arreglarlo él mismo a solas con Taehyung a ver si tenía los huevos de mentirle en la cara... si es que no quiere morirse por no estar en el agua. Sin embargo, debía darle cierto crédito por pensar tan rápido en una explicación a lo ocurrido y que bien es factible con el enredo que se les está formando con ese problema de submarinos terranos.

—Envíalo mañana. Continuemos con lo que íbamos.

—Ah, cierto.

—Jumm...

— ¿Qué?

—Nada.

Volvió la vista a Taehyung para continuar le camino a la habitación que usarían en lo que arreglan la suya. Hasta ahora y aunque lo había notado, es la primera vez que presta atención real a lo cercano que es su hermano mayor a Jimin. A su marido... Lo mucho que lo defiende.

¿Qué importaba? Si pudiera, se lo diera para no tenerlo como responsabilidad. Por los últimos acontecimientos, cree que Yoongi más bien estaría feliz de recibir su basura de matrimonio. Necesitaba pensar un poco más esto porque no es precisamente normal de su hermano y tampoco de si mismo que lo irrite la relación tan cercana que ellos se cargan.

Chapter Text

Volvieron a la habitación de antes. Le resultaba un poco incómodo estar escuchando el constante ofrecimiento de aquel espejismo. Mejor dicho, es molesto ¿Pretende dejarlo loco o qué? Es como si a mayor firmeza de negar la petición se hace más fuerte. Tiró el albornoz a un lado y una vez en pie sobre el agua respiró profundo a lo que sea que Yoongi fuese a hacer.

El agua en sí no lo tocaba, rotaba a su alrededor, siendo azul en lugar de verse transparente como es lo normal. Yoongi alzó una mano, abierta con los dedos estirados y tras unos pocos segundos la cerró, causando que Jimin quedase dentro de una enorme burbuja de agua. El coreano llevó las manos al cuello y tosió.

El aire se le escapa demasiado rápido y siente sus pulmones llenarse de agua. Desde la nariz, por la boca. Incluso los oídos y los ojos. Tienes unas ganas tremendas de vomitar por la sensación de que el líquido se vuelve más pesado dentro de él. Dobla el cuerpo en un intento vano de resistir la pérdida de conocimiento.

Verum postremo ostendere se ad eum ne posthac vivere. Saecularium ab eo pervenitur per poenam aeternam pulcherrimum. Sanguis in venas praetitulati circumferuntur...—Unas cortadas en los brazos, cuello, pecho y espalda, destrozaron parte de su pijama. La sangre no fluye y Jimin diría que le agua se está metiendo a fuerza en su torrente sanguíneo—. Non habet, sicut me, ut nos filii maris.

Entrecerró los ojos con una mueca y tras unos cuantos minutos más que Jimin no llegó a sentir en realidad el agua volvió al pozo. Yoongi tambaleó y jadeó agotado por el esfuerzo. Sostuvo su cabeza con una mano mientras Jimin se arrastra lejos del pozo para seguir tosiendo a pesar de que no sale ni un poco de agua de su boca.

Miró sus brazos, las heridas están sanando tan rápido como lo vio hacer a Yoongi durante las prácticas de tridente que tuvieron. Suspiró sintiéndose más que agotado. Tomó la mano que Yoongi le tendió, sintiéndose extrañamente más pesado ahora.

— ¿Cómo te sientes?

—Pesado. —admite atontado ¿esto es lo normal? Bueno, puede ser parte de las consecuencias de las que habló Yoongi antes.

—Quiere decir que si funcionó, es un alivio. —le acaricia un poco la mejilla a Jimin y tuvo la imperante necesidad de dejarlo hacerlo.

La piel de los terranos es suave, pero la de Jimin ahora es... Otra cosa. Tanto que es extraño y fascinante al mismo tiempo. Jimin ladeó la cabeza sin entender a que vino eso. Creyó que Yoongi no le tenía asco.

— ¿Luzco diferente? —interroga tomando y cubriéndose con la capa que llevaba Yoongi. Este asintió de modo perceptible.

Explicarlo vendría a ser difícil. Es sencillamente como un atlante de la realeza. No como uno cualquiera. Es hechizante quedarte mirando, hasta el punto de que está el simple colapso de permanecer así analizando cada pequeño rasgos. El cabello de Jimin adquirió volumen, no hay líneas de expresión por la sonrisa o en los ojos; sus labios están tan perfectamente colorados...

Sencillamente un atlante de la familia real.

—No dejes que Jungkook te vea sino hasta el momento en que debamos partir a la reunión con Vanaheim—acomoda un poco el cabello de Jimin. Suave, pero no liso del todo y permitiendo así que tome forma—. Que se sorprenda de darse cuenta de cómo eres ahora.

—Eso no sucederá—ríe sin ganas—. Estoy un poco resignado a su indiferencia hacia-

—Resignado, no indiferente. Cuando logres ser indiferente a él como Jungkook lo está por ti... Es cuando realmente estarás bien.

Su afirmación vino seguida de un beso en al frente. Jimin cerró los ojos por el gesto. Tiene la sensación de que es más pequeño cuando es realmente del mismo tamaño que Yoongi -si acaso dos centímetros más bajo-. Yoongi estuvo a poco de andar a la salida. Lo tomó de la muñeca y este lo miró extrañado.

—S-si yo... digo... si... Me pasa... lo mismo que a Taehyung... ¿M-me buscarías?

«Me estorbas»

—Por supuesto.

Yoongi no supo qué hacer exactamente por el abrazo repentino de Jimin, simplemente lo dejó ser.

...

Finalmente el día de la tan afamada reunión llegó. Jeonghan lo ayudó a vestirse y el pobre hombre estuvo muy tonto todo el tiempo. No es del tipo de gente que se enoja por torpezas ajenas, sin embargo, la encuentra muy extraña en su siempre perfecto sirviente personal. Es como si algo lo trajera totalmente distraído y es precisamente viniendo de su persona.

— ¡Jiminie...! ¿Q-qué te pasó?

— ¿me veo mal?

Hoseok negó con la cabeza de manera constante. Cómo iba a ser semejante tontería. Lo tomó del rostro y lo apretó un poco sacándole una risa. Frunció el entrecejo haciendo un adorable puchero. Anda, no puede dejar de ver a Jimin un par de días porque de repente y de golpe se vuelve tan... tan...

—Hombre, ya me entró envidia ¿Cómo hiciste para verte tan etéreo...? —pregunta como un pequeño niño enfurruñado.

—Creí que solo yo me había dado cuenta de eso. —dice Jeonghan totalmente aliviado.

—Yo me veo exactamente igual. —admite viendo de reojo en el espejo de cuerpo completo. Si, ahora está un poco más pálido y su cabello se pone a cada tanto gris por efectos de la luz, pero nada más. A Hoseok se le pone rojo, naranja, rosa, morado y rubio en una sola hora.

—No amigo. Esto es algo mucho más impresionante... —lo aparta y mira de arriba a abajo—. Por tanto hay que ser muy serios y arreglarte hasta que sea definitivo que no te quiten la vista de encima.

—Es una reunión. No una fiesta.

—En mis términos. Es lo mismo.

...

—Aún estamos a tiempo, iremos en hipocampo a final de cuentas.

Jungkook bufó fastidiado. En su opinión, Jimin y Yoongi se estaban tardando en demasiado. Tienen que partir todos bajo la atenta mirada del pueblo atlante en sí. Él lleva más bien demasiado tiempo listo por culpa de Namjoon que iba a vestirlo él mismo si no se apresuraba. También hay que agregar que la preocupación del consejero es justificada.

Menudo rey más narciso. Jungkook no podía ir a una reunión sin delinearse los ojos y ponerse al menos un poco de sombra en los ojos.

Yoongi llegó unos pocos minutos más tarde. Arreglado, oscuro y dormitado como solo él en cada momento de la vida. En sí. Se parecen en el mismo detalle: aman vestir colores muy oscuros. Lo vio de reojo una vez se puso a su lado, donde la diferencia que tienen de tamaño es demasiado obvia y cualquiera pensaría que Yoongi es el menor.

— ¿Dónde está tu puta?

—Puedo preguntar lo mismo.

—ayudando a Jimin. Son muy buenos amigos. —responde sin pensárselo ni trabas, cosa que fastidio a Jungkook. Namjoon tragó grueso rezando que no se pusieran a pelear justo ahora.

—Me enteré de que le diste un hipocampo a mi esposo ¿Por qué? —lo supo hace menos de una hora cuando cayó en cuenta de que Jimin no tendría en donde ir. En consecuencia y seguramente tendría que llevarlo en su mismo hipocampo. Un fastidio, no suele ser muy receptivo con otros.

—Era tu deber y no lo cumpliste. Limpié tu desastre como siempre lo tengo que hacer. —Jungkook golpeó el interior de su mejilla mientras Yoongi se relamía los dientes.

—L-lo bueno es que la Anfitrite ya sabe montar ¿no es así? —trató de amainar el ambiente.

—me preguntó cuanta cosa sabe montar. —rezonga despectivo. Yoongi carcajeó cínico hacia Jungkook.

—No es Taehyung que ha estado en otros lados. Ni Jin, ni Hoseok. Lastimosamente y más que Anfitrite... Lo tenemos como Atenea.

No pudo rebatir el comentario y eso lo frustró. Últimamente Yoongi está ganando en todas las discusiones que tienen. Básicamente porque tratan de Jimin y sus acercamientos a él son tan nulos como sus ganas de estar fuera del agua. Antes de poder decir nada escuchó a Hoseok acercándose tan escandaloso como solo él. Flotando y haciendo algún que otro giro.

Hasta que finalmente llegó Jimin.

Namjoon parpadeó repetidamente con sorpresa y Jungkook quedó con esa expresión tan cómica suya. El príncipe más bien mostraba una total satisfacción por la reacción de su hermano ante su esposo.

Jimin está combinando con ellos tres indudablemente. No solo por el cabello profundamente negro, sino también por su ropa. Es bastante sencilla y mucho más holgada de la que suele usar para su total alivio. Él viene caminando sin ninguna dificultad; antes era complicado por flotar de tanto en tanto, causando que perdiera el equilibrio.

 Él viene caminando sin ninguna dificultad; antes era complicado por flotar de tanto en tanto, causando que perdiera el equilibrio

—Alteza. —saluda con una educada inclinación de cabeza.

Jungkook no le dijo nada, solo ahí pasmado de verlo ¿Por qué se ve tan... perfecto? Tenía unas ganas tremendas de tocarlo para saber si se trataba de un espejismo o una especie de magia rara que haya hecho Yoongi en él para molestarlo. Sin embargo, pudo contenerse, tragar grueso y balbucear un saludo en respuesta.

—Luce encantador, su alteza. —elogia Namjoon con una sonrisa cariñosa. Jimin le devolvió el gesto al cubrir su rostro con la mano. Avergonzado.

—sí. —quedó en blanco totalmente ¿Jungkook lo está elogiando aun si es por seguir la corriente? Santo dios ¿Qué pasa aquí? Pensándolo mejor, es la primera vez que tiene su atención tan capturada y no es realmente algo que lo moleste. Hasta cierto punto, es algo que ha deseado cierto rato.

Que lo mire a él por una vez.

El sentimiento fue bonito y hasta cierto punto, esperanzador. Sin embargo, como empieza debe acabar. De otro lado se escuchó una ligera tos. Al girar venía Taehyung ligeramente enfurruñado. Lo cierto es que al verlo por un instante... El hombre de cabello castaño hizo algo que Jimin hasta la fecha no había visto.

Taehyung-tiene-aletas.

No es que sus brazos se volvieron aletas por obra y gracia de Poseidón. Es que estas parecen haberse desprendido de su espalda y cintura para crear una capa y cola a su ropa. Cosa que normalmente tiene él en sus prendas. Ya decía que era raro que contaran con tanta tela volando.

Los atlantes seguramente las tienen por naturaleza. Jimin analizó un poco a Jungkook. Es distinto. La forma en que lo mira a él y la forma en que mira a Taehyung. Al concubino lo observa con un cariño tan... Inigualable, infinito y casi ridículo de descubrir por su naturaleza.

A él lo observó con simple admiración y quizá una pizca de anhelo de índole sexual. Nada más allá.

Lo hace meditar que realmente no va a importar una mierda como luzca, de donde venga o lo aparente. Jungkook va a preferir a Taehyung por sobre cualquiera. Incluso sobre él... O mejor dicho, antes que a cualquiera, por encima de él. Se siente tan patético de haber tenido una mínima esperanza de que al menos tan "etéreo" como Hoseok le hizo creer que se ve, podría interesarle.

Quizá solo quería hacerme sentir bien y no es verdad —interpreta aun cuando no quisiera creerlo un mentiroso. No obstante ¿Qué más creer? —. Pareciese que ni siquiera para ser una prostituta puedo servir aquí abajo... Vine para avergonzarme y poco más.

—Esas aletas son señal de que se siente amenazado por ti... —respingó ante el comentario de Yoongi que se había acercado—. Las necesita para ser más llamativo que tú. No te resignes, se indiferente... Tú no necesitas algo así ahora que te ves perfecto.

Asintió suavemente, sintiéndolo una indicación de Yoongi.

—Jamás he tenido esa clase de afecto. Debió tratarse de curiosidad nada más... En Corea debo ser indiferente, supongo que puedo al menos fingirlo bien.

Namjoon observa incómodo la forma en que ambas parejas se están llevando camino a la entrada del establo. No le gusta para nada ese acercamiento de Yoongi hacía Jimin que es tan... débil y Yoongi está aprovechándose muy fácilmente de ello. Es como si lo estuviera manipulando de forma sutil. Es un bien para el menor, pero no para el reino.

Mucho menos a juzgar por la forma en que Hoseok los observa. Como si estuviera midiendo que tanto se acercan y cuál sería su próxima acción. Luego están Jungkook y Taehyung en su propio mundo como suele ser lo normal y natural. Una naturalidad que debe romper él mismo para que todo funcione.

Cuando trajeron los hipocampos el negro purpureo estaba tan descontrolado que solo un llamado de Jungkook lo hizo calmarse. Ni siquiera Taehyung se atrevió a acercarse al animal, cosa que le produjo profunda curiosidad a Jimin. Sea por valentía o simple tontería se acercó a este antes de que Jungkook lo montara.

—Oye no-

El hipocampo le dio un empujón relativamente fuerte, pero no lo suficiente para tumbarlo. Solo para hacer parecer que lo haría. Un bufido, relinchar y buscar cariño de Jimin. Jungkook y Namjoon tenía la misma cara de susto y sorpresa que Yoongi, Taehyung y Hoseok.

— ¿Qué le hiciste? —pregunta Jungkook. Su hipocampo no se deja tocar por nadie. Ni siquiera por Taehyung. Diría que es igual de arisco que Yoongi y que si cuentas con suerte -o su capacidad de ordenar a los animales-, para poder acercarte.

—siempre me he llevado con los animales, es todo. —responde sin pensarlo demasiado. Lo bueno de los animales marinos, es que no te van a dejar pelo pegado en la ropa. El animal bufó fastidiado cuando Jimin subió al lomo de Beth, con la cual ha dado paseos muy cortos en lo que habla con Hoseok.

El caballo siguió bufando aparentemente enfurruñado.

—¿No vienes?

— ¿estás demente? Solo soy un prostituto. Es algo muy importante y complicado para mi—admite—. Que te vaya bien. Cuéntame que tal te fue cuando regreses—asintió a la sonrisa de Hoseok a modo de despedida—. Y... ¿Volverás hoy? ¿te espero?

—Tengo sueño y volveré molesto de perder el tiempo-

—Eso es un si—canturrea—. Te veo por la noche.

Tras esto partieron con una cantidad respetable de guardias para cuidarlos de cualquier posible ataque. Jimin pudo ver el mismo trayecto que transitó en nave hace ya varios meses. Es la primera vez Jimin sale del palacio en si ahora que se fija.

Fuera de la Atlántida es muy desértico y hasta cierto punto cualquiera creería que no hay una ciudad con miles y miles hasta millones de personas habitando cerca. Con semejante barrera es decir. Miró a la cantidad inmensa de peces que circulan la zona, como a los guardias o incluso a Jungkook le varía el color de cabello dependiendo de cuanto bajen o suban de profundidad y les impacte la luz.

Es gracioso y hasta quisiera poder hacerlo también, pero eso no va a ocurrir en ningún momento por más que quiera o más brujería que le haga Yoongi.

Llegaron a lo que parecía una enorme estructura hundida. Sabiendo como son, seguramente por dentro sea una cosa refinada a morir; esto es para guardar un poco las apariencias y no atraer sospechas. Lo otro que hay resaltante son las enormes estatuas de piedra blanca cubiertas de moho, algas y demás corales. Pudo reconocer la de Poseidón gracias al tridente que tiene en la mano. A su lado hay otra que si no tiene ni la más remota idea de quién se trata.

Bajaron de los hipocampos y tal como imaginó la fachada era una trampa total y absoluta. No solo es refinado en el interior, sino futurista como solo ellos. Ni siquiera estados unidos puede superar este nivel de sofisticación. Quizá por eso andan tan interesados en descubrir y hacerse con más poder bajo el agua.

Notó que los guardias de Vanaheim son mucho más rústicos que los suyos. Armaduras y armas más pesadas. Diferenciarlos es tarea muy sencilla. Jungkook mantenía cierta atención en Jimin en lugar de estar concentrado.

Es tan poco común verlo en esta postura orgullosa y erguida. Una con la que realmente da un poco de miedo atreverse a formar un pleito político con él. Es un príncipe a final de cuentas, esto debe ser lo normal. Jungkook y al que sea en este momento le costaría horrores decir que es un terrano... le causa una sensación extraña. Describirla es tan complicado como en la sala del trono mientras lo esperaba.

Jimin hoy es... sublime, como si finalmente la cáscara terrana cayó y muestra la belleza más pura de sí mismo. Como si fuese una piel totalmente nueva que exhibe. A su vez lo recuerda demasiado a... una serpiente.

—Es un placer verlo, rey Jungkook—al mismo tiempo que Jimin hizo una reverencia media al hombre frente a ellos—. Y también es un placer ver nuevamente a la Anfitrite... Park Ji-Min si no mal recuerdo. Príncipe terrano y de...

—Príncipe de Corea. También es un placer verlo, mi rey Lee-Do—saluda cordial y con una sonrisa amable—. Lamento decirle que casi no recuerdo de nuestro encuentro en mi boda. Fue muy corto.

—No hay ningún problema. Solo debo decir que... El rey Jungkook es muy afortunado de tener a alguien tan bello a su lado.

—Jungkook. —susurró Namjoon.

No convenía para nada que Jungkook viese de esa manera a Leedo tan solo por besar la mano de Jimin. Es un saludo común y corriente, respetuoso por sobre todo, entre el rey de la Atlántida y el rey de Vanaheim; hasta lo más sencillo podía significar una puya para enemistarse hasta el punto de iniciarse guerra.

Belladona...—murmura Leedo altamente divertido. Quizá la reunión no fuese tan mal

Chapter Text

La reunión seguía de buena manera el rumbo que debe. Primero se renovó el tratado de paz que hay entre ambos reinos para evitar algún mal venidero. Taehyung está fuera del salón hablando con los guardias ya que no puede estar presente en el interior. Jimin habla buena parte del tiempo explicando situaciones que los afectan a todos en sí y posibles maneras de solucionarlo.

No lo sorprendió en lo más mínimo que la gente de Leedo se mostrara escéptica ante sus sugerencias y posibilidades debido a su origen combinado a que no lo aparenta en lo más mínimo. Jimin evitaba prestar atención a eso, pues es totalmente irrelevante a estas alturas.

Ya estaba casi todo terminado y podía decirse que tenían un descanso de charla amena antes de volver y terminar. Yoongi lo agradecería enormemente, se siente agotado a morir. Es como si Jimin cogiera más cuerda a medida que habla y habla ¿Cómo no se cansa? ¿tantos problemas tienen encima? Creyó que era algo más pequeño.

O bien puede ser que Jimin exagera un poco la situación. Nada mal, considerando que si demuestra una magnitud pequeña posiblemente sea totalmente ignorado.

—Supongo que a estas alturas casi no importa o no te has acordado, pero estás faltando a un acuerdo muy importante que hizo tu padre en su momento—menciona Leedo jugando con un coral alargado, Jungkook no respondió—. ¿decidiste ignorarlo sin más entonces?

—debemos ignorarlo por su infinita estupidez y sin sentido a estas alturas. —dijo Yoongi en un bostezo, acomodándose en su lugar.

—Faltan así a la memoria de su padre. Me impresionan. —acota Leedo mordaz.

—No es faltar a su memoria cuando la situación amerita-

— ¿Qué acuerdo? —increpa Jimin. No le dijeron nada de un acuerdo verbal.

—Que no se aceptaría a más de un terrano en estas reuniones—dice Jungkook rápidamente. Jimin hizo una mueca ¿Y cómo rompen ese acuerdo? No hay nadie más aquí que—. Leedo, es absurdo porque es meritorio que estemos aquí.

—la jerarquización de la Atlántida es tan ridícula, darle tanto poder a un consejero—Jimin giró la cabeza hacía Namjoon, abriendo ligeramente la boca—. Sin mencionar que es de origen terrano. Dentro de poco, los terranos serán quienes tengan-

—soy atlante de origen también, tomar en cuenta solo la mitad de mi sangre es casi insultar a mi padre—interrumpe Namjoon, notablemente irritado—. Y bien creía que esta clase de aspereza ya no existía.

—Por supuesto que existe. Es imposible que no lo haga siendo que es evidente para mí y todos los presentes que no eres un total hijo del mar. En tu apariencia es clara, también tu forma de pensar. —dijo uno de los que acompañan a Leedo: Lee Keonhee.

—Eres bonito, pero no como debería ser un verdadero hijo de mar. —niega quién es el general del ejército en Vanaheim: Son Dongju.

—Lo mismo puede decirse de la Anfitrite.

—Por si fuera poco es noble en tierra. Es como predecir un provecho total.

—O bien, que no les importa en lo más mínimo y atacaran la Atlántida en cualquier minuto.

—Sacrificándolo. Menuda pena.

—Tan poco importa que lo harían. Los terranos son una pérdida de tiempo—suspira Dongju—. Por su forma de hablar diría que no es una gran pérdida tampoco.

—Viniendo de corea, un príncipe menos sería una baja irrelevante.

— ¿Anfitrite?

Jimin se había levantado y caminado hacía la puerta con gran calma, los guardias le dieron paso y de no ser por Leedo se habría ido en total silencio. Volteó a mirarlo, con aspecto fastidiado, irritado y por sobre todo disgustado.

—Aun no acabamos la reunión. —acota Jungkook, Jimin lo vio a él.

—No pienso quedarme donde van a estar burlándose de mí y faltándome al respeto. Si, es cierto, soy Príncipe de Corea, pero también soy rey en la Atlántida. Considero poco apropiado hablar así a la cara de alguien con quién se intenta tener buena relación. Si me disculpan.

No alzó la voz en ningún momento y llegó a hacer que fuese escalofriante por la calma que empleó. Yoongi se rascó tras la oreja. Honestamente esto fue de muy mal gusto y no tenía por qué aguantarlo. Leedo suspiró viendo a su consejero y a su general. Como si fuese un pensamiento materializado, una cuarta persona les dio un golpe en la cabeza a ambos antes de salir.

—Seoho se hará cargo. Podemos terminar aquí y así marchen, antes de incomodar más a su Anfitrite. —Jungkook asintió levemente, incluso a él lo molesto. Namjoon luce más bien resignado.

...

No es alguien que se deje ir precisamente por poco. Está acostumbrado a que lo insulten en la cara otros de su mismo nivel político, pero, mierda, esta vez fue tan descarado que no lo pudo aguantar. Hacen ver que todos los terranos, incluyéndolo, son unos cínicos desquiciados de mucho cuidado. Que si, muchísimos son así, casi diría que la mayor parte de la población lo es, sin embargo, él no es así.

Si su venida a bajo el mar fuese con una intención así no habría aceptado nada o ya hubiera dicho que eso ocurriría. Está en contra de los asesinatos en masa o ataque contra naciones por simple xenofobia. Creyó que en la superficie era un problema horrible.

La realidad es que aquí es diez veces peor.

— ¿terminaron ya?

—No, asumo que lo harán pronto. —responde a Taehyung que le asiente con la cabeza y vuelve a la conversación que tiene con un guardia.

En lo que pasaba el rato exploró un poco el sitio. Está vacío y muchas algas han empezado a crecer en lugares que posiblemente no se han usado en muchísimo tiempo. Sabe que hay alguien siguiéndolo, posiblemente para vigilarlo. Lo vio en la sala de reuniones. Impecablemente vestido con algunos artilugios bajo las mangas. Se le hacía muy obvio.

Debe ser una especie de soldado personal de Leedo.

Para que negar que sigue un tanto molesto, entró en una sala vacía donde hay un sillón enorme, una mesa pequeña con un par de sillas y se sentó en el alfeizar de la ventana. Un pulpo pequeñito empezó a jugar en su mano.

—Mi rey-

—No pretendo irme a ningún lado, no soy un niño haciendo berrinche. Solo los dejé para permitirles hablar lo que en mi condición de terrano no quieren que oiga—en parte es cierto, pero la realidad es la expuesta antes. No iba a dejarse insultar de modo tan descarado. Fue casi como si le escupieran en la cara. Suerte de que eso aquí no se puede hacer—. Tú rey puede estar tranquilo y mientras terminan, gracias por hacerme compañía. —sonríe cordial.

El hombre, rubio a matar y llegando a parecer que tiene cabello blanco por la luz, asintió nada más y permaneció en su sitio como mudo acompañante.

Al menos así hasta que se exaltó por la repentina convulsión de Jimin.

...

— ¿La Anfitrite no está aquí? —Taehyung negó, Leedo alzó una ceja.

—Se fue hacía allá con tu perro faldero persiguiéndolo—señala sin interés—. Aunque a juzgar por la vibración en el agua, será mejor que vayas a ver pronto... Podría serte útil.

No entendió que quiso decir, pero Taehyung fue demasiado discreto en su manera de comunicarlo como para tratarse de cualquier cosa. Anduvo hasta que pudo sentir esa extraña vibración que Taehyung mencionó. Entró a la habitación y Seoho se mueve relativamente nervioso alrededor de Jimin que se había sentado en el piso con las piernas pegadas al pecho.

—No sé qué le ocurre. De repente se puso de esa manera. —informa carente de emociones. Leedo sin prisa tomó a Jimin del brazo para levantarlo y este al verlo sonrió.

Tenía los ojos azules, casi blancos; su cabello se había vuelto de un gris extremadamente claro tirando al mismo color que los ojos. Jimin dio un par de risitas sueltas, se soltó y dio un par de pasos hasta ladear la cabeza.

Quién lo sabrá quién lo sabrá, el misterio del norteño regente del mar
Misterio sin aclarar, traidor por demostrar, manipulador por la eternidad.
Corazón del embustero travieso y la Anfitrite en mano
Los cuervos le graznan; el lobo la muerde... 
Si la devoran, el Kraken volverá a su hogar.
Poseidón no hará más que llorar, la pérdida lo va a ahogar
La Anfitrite por sobre los demás cuando el norteño llegue a arrasar.
Victoria y victoria Vanaheim cantará por hacerse con el control del mar.
Y solo con la verdadera Anfitrite lo logrará

Jimin sacudió levemente la cabeza, con el cabello danzando por el agua. Parpadeó repetidamente hasta ver a Leedo que estaba tras de él con una cara de pasmo increíble. No supo si decirle algo, si es que ocurrió alguna eventualidad o que para que permaneciera igual de aturdido. Leedo sonrió con airecillo nervioso.

—Ya acabó la reunión. Supongo que quiere volver a casa.

—Eh... si, si...

— ¿Seoho no fue una molestia? —negó con la cabeza.

—Fue una compañía agradable, me recuerda a un amigo en casa llamado Jeonghan. —responde amable. Leedo miró a Seoho que sigue inmutable.

—Me alegra. A decir verdad quisiera pedir disculpa por lo que dijeron mis hombres con respecto a usted y su ascendencia—Jimin disimuló su incredulidad. Si tanto lo lamentara, los habría detenido o hecho algún gesto. Por algún motivo, siente que está a prueba en todos lado y para todo el mundo—. Algunas veces se comportan como niños.

—Comprendo. No soy del tipo de gente que hace algo extremo por esa clase de infantilismos, pero por favor que se abstengan de nuevo a hacerlo en mi cara. —pide con la mayor amabilidad posible. Leedo devolvió el gesto en una sonrisa.

—Seoho tomará represalias en caso de que algo como eso ocurra.

— ¿Es un general?

—No. Es Valkiria—Jimin miró a Seoho de reojo—. Asumo que sabe a qué viene dicho título.

—No sabía que los hombres también pudieran aplicar a ese puesto.

—Por supuesto que sí. Cualquiera que lo desee y esté consciente de ello, puede renunciar más tarde también. Lo cierto es que Seoho es quién más se ha ganado mi confianza.

No podía evitar sentir extrañeza aún. El puesto de "Valkiria" bien puede definirse como... Una especie de amazona: Mujer que a pesar de tener un aspecto perfecto y admirable, sea guerrera y destructora como ella sola. Se les llama "Amazonas" a las que viven en una pequeña isla perdida del ojo de la humanidad común; por otro lado las Valkirias tienen un rasgo más particular aparte de ser combatientes.

Son estériles.

Es un requisito para el cual debe hacerse un largo tratamiento para cerciorar que eso será aceptado. Que piensas dejar tu cuerpo y posibilidades familiares a cambio de ello. Para ser valkiria, debes dar tu vida a servicio de la corona y tus dioses. El asunto es que hacer esto reduce terriblemente el sentir un libido.

No sabía que también aplicaban hombres a dicho puesto. Es realmente extraño en su opinión, pero si él lo quiso y más aún, fue aceptado para ello hasta el punto de que su rey tiene tanta confianza en él es por algo.

Llegaron finalmente a donde Jungkook y los demás esperaban. Sobra decir que su esposo no vio con muy buenos ojos que este junto a Leedo. Con una despedida extremadamente vaga Leedo lo tomó de la mano para dar un beso en esta.

Jungkook lo jaló tan fuerte para evitar dicho contacto que acabó chocando contra su pecho y sintiendo cierto rebote del cerebro dentro de la cabeza—Vámonos—. Bufa malhumorado. Taehyung mantuvo la extrañeza en su mirada por el actuar del rey de la Atlántida.

—Espero que podamos vernos pronto, Príncipe Jimin.

—Hasta pronto. —dice aun atontado y siendo medio llevado por Jungkook.

Taehyung hizo una ligera inclinación a Leedo y finalmente se fueron. Partieron del lugar. La comitiva de Leedo se juntó a él hasta que este se cubrió el rostro con una mano e inició una risa entre suave y escalofriante creando confusión en su gente al instante.

— ¿Ocurrió algo bueno? —increpa Keonhee confundido.

—saben, tenía cierto pánico de lo que haremos. Ya es una decisión tomada que no cambiará, pero no deja de lado que temía las consecuencias... Ahora no es algo que vaya a detenerme o ralentizarlo. —suena tan sereno y confiado que incluso los asustó más.

—Por qué, qué pasó. —vio a Seoho y Leedo alternativamente.

—La Anfitrite es un oráculo. Predijo nuestra victoria—comunica Seoho con aspereza—. Posiblemente ni siquiera es consciente de su capacidad, pues no recuerda sus palabras y por tanto seguimos en total seguridad.

— ¿Qué hacemos con la Anfitrite, alteza? —increpa Dongju, ligeramente preocupado—. Podría ocurrir de nuevo frente al rey Jungkook y arruinarlo.

—Quién se esfuerce por impedir algo destinado es tonto a no ser que tenga un total conocimiento de que hacer. Dudo que entienda y de hacerlo, tenemos a quién lo convenza de lo contrario. En cuanto a la Anfitrite... Me sirve vivo, pero quiero comprobar que vale la pena ese esfuerzo.

—dudo que pueda servir de algo... a menos que sea de prostituta con esos labios y ese culo. —bufa Keonhee.

—Es príncipe de Corea y ya es un... "atlante". Sea como vidente o simple rehén político puede servir.

...

—No quiero que vuelvas a alejarte y mucho menos estés a solas con otra persona que apenas sabe de ti.

— ¿disculpa?

—Empeora si se trata de un hombre. No pienso quedar como alguien a quién su esposo le es infiel. —Jimin no pudo ni siquiera tragarse la cara impresión, detuvo el hipocampo y por ende Jungkook también.

—debes estar bromeando...

—Lo digo muy enserio. No puedes salir de mi vista o la de los guardias en todo caso.

—Ser tu esposo no significa ser tu perro para esperar-

—Piénsalo mejor antes de salir haciendo un berrinche de niño de cinco años.

—ya que no hace nada por interrumpir y solo da más vida al pleito, mejor ni estar presente cuando se burlan de mi y de mi origen.

— ¿Qué voy a hacer por un pueblo que amenaza con destruir el mio y por si fuera poco, es inútil y desgraciado?

— ¡Nada, no espero absolutamente nada de ti!

—Entonces-

—Calma un poco ustedes dos...—dice Namjoon, Jungkook se acercó más a Jimin, con el hipocampo golpeando ligeramente al de Jimin.

—Compórtate como "Anfitrite" para que yo no haga nada. Asignaré una escolta para cerciorarme de que ni siquiera pueda infundirse el rumor de-

— ¿De qué? Lo único cierto es que ni siquiera tienes la hombría de acostarte conmigo. Así que no caves más tu tumba. —Jungkook tenía una expresión escalofriante.

—La tumba que está cavándose es la de Corea. Cállate y obedece. Tan lejos como sea posible ¿Entendiste?

—Jungkoo-

—Te pregunté si entendiste.

—S-si.

—Ya te lo he dicho. No me importas una mierda y por ello, tampoco me importaría que te largues, mueras o te maten. Mantente como el adorno que eres.

De forma muy brusca se apartó. Reinició la marcha esta vez con Taehyung a su lado aunque el Hipocampo del regente volteó un par de veces, como queriendo regresar. Yoongi llegó hasta Jimin y le buscó apenas la mirada.

—Él-

No lo dejó terminar, simplemente hizo andar a Beth. Yoongi se posicionó a su lado, observándolo de tanto en tanto. Percatándose de un detalle bastante importante: Jimin no está sorprendido, solo se nota dolido de que se lo hayan dicho a la cara. Algo ya tan sobreentendido que no quiere siquiera que sea señalado.

Llegaron a la Atlántida incluso más temprano de lo que pensaron que lo harían. Jimin fue el primero en irse y el primero en perderse en los pasillos directo a su habitación. Namjoon observó reprochante y molesto a Jungkook por lo que había hecho.

—Me cuesta creer que te comportes de manera tan infantil.

—Le deje en claro lo que debe hacer. Nada más.

— ¿un adorno? —cuestiona cruzado de brazos.

—Eso fue-

—Es tu esposo, no un objeto.

— ¡precisamente! ¡es mio! ¿¡Por qué debo aceptar que se pierda a solas con el rey de Vanaheim!? Que por si fuera poco, está soltero y con apenas concubinato—replica, Namjoon, Yoongi y Taehyung no tardaron en demostrar la sorpresa que hacía los detalles que molestaban a Jungkook—. Es una falta total de respeto por su parte y por la de Leedo. Si algo así va a ocurrir cada vez que salga, que no lo haga. Taehyung, vamos.

— ¿Está... celoso? —cuestiona Namjoon, sintiendo que no entendió que acaba de pasar. Yoongi bufó.

—Es la primera vez que se ha detenido a notar la belleza de Jimin y su presencia política, también se exhibió hoy. Quizá está enfadado de no haberse dado cuenta antes y por ello reaccionó así. No sabría decir, mi hermano es tan infantil y atolondrado. —rueda los ojos. Namjoon tomó a Yoongi del brazo y retiró la tela que lleva.

—Por ti se ve así ¿eh?

—Un empujón. También funciona para practicar lo que nunca he hecho.

—De igual manera deberías descansar, por eso.

Yoongi no dijo nada, bajando la manga para cubrir la piel reseca y arrugada. Por haberle brindado aquella capacidad a Jimin la otra noche, su cuerpo quedó un tanto maltratado. Sanaría, pero a paso muy lento. Una de las principales razones por las que ver a Hoseok por la noche lo incomoda.

No quiere que lo vea así.

—También deberías hablar con él y decirle la verdad. Se puso pálido al saber.

...

—Jiminie tranquilo, no fue nada malo.

—Es cierto, por el contrario debería estar feliz de que el rey lo está celando.

—Eso lo hacía mucho con Tae... Lo hace, es un tipo muy- Jiminie, calmate.

Jeonghan recogió las prendas que Jimin había tirado lejos por pura frustración. El muchacho de cabello negro se había sentado en la cama y cubrió su rostro con ambas manos, respirando profundo. Trata de serenarse y pensar en una forma con la que no molestar a Jungkook de ahora en adelante y...

«(...) Ahora que te ves perfecto»

Quisiera estar casado con Yoongi...

Con él no se siente como un total despropósito.

—Llegó un correo par de horas después de que se fueron. —informa Jeonghan. Bajó las manos, con expresión perdida y en blanco. Hoseok tomó asiento junto a Jimin para leer junto a él. La mano de Jimin empezó a temblar al mismo tiempo que aprieta los labios.

Apretó los ojos, bajó la cabeza y Hoseok sostuvo la tableta.

Jiyong

Papá falleció.

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Leedo:

Seoho:        

Seoho:

              

Keonhee

Keonhee

Keonhee        

Dongju

Dongju        

 

Chapter Text

— ¿A dónde irás?

—Voy a acompañar a Jimin a la superficie... ¿puedo?

Hoseok no pudo evitar la risita que salió de sus labios por la expresión de Yoongi. El pedido es bastante estúpido y es muy temprano como para que el cerebro del príncipe pueda hacer la pregunta correcta al respecto. Lo abrazó por el cuello y ladeó la cabeza con esa sonrisita pequeña suya.

—Tiene un problema familiar y no quiero que vaya solo. Su familia es igual de... seca que tu—muy bien, ya entiende el punto indudablemente—. Aunque quizá tengan un lado más tierno, como tú—supone—. Pero si Jimin en toda su vista casi no lo ha visto, no quisiera que pase por algo así solo. También ha sido mucho tiempo lejos.

—Regresen pronto.

—Gracias~

— ¿Por qué lo haces en verdad?

Hoseok parpadeó repetidamente antes de decir "Oh" y reírse nerviosamente.

—Es mi amigo, no quiero que esté solo.

...

—Woooooooooooooooooooooooooooow nunca había salido hasta una costa ¿siempre hace calor aquí?

—El invierno es muy próximo, así que no hay tanto calor como suele haber.

—Menos mal, de otro modo no podría estar ni veinte minutos fuera del agua sin estar muriendo.

Hoseok sigue muy de cerca a Jimin. Es su primera vez en tierra y es jodidamente complicado estar; se siente pesado, no puede flotar, debe caminar para desplazarse... Es casi desagradable. Saliendo de la costa había una enorme caravana de autos lujosos aguardando por ellos, Jimin lo invitó a pasar primero por cortesía de ser el invitado.

—estamos en Incheon y vamos a Seúl, la capital—explica cruzando las piernas en el asiento—. No le avisé a mis hermanos de que vendrías conmigo, así que posiblemente se sorprendan... si te dicen algo malo, nos vamos.

—Tranquilo, como prostituto, ya es costumbre. —afirma despreocupado.

—No me importa. Eres el único amigo que he tenido y no me gusta que te denigren por simple superioridad de nacimiento.

—Eres tan tierno.

Sonrió débilmente por la sonrisa de Hoseok. En el viaje Hoseok habla muchísimo para romper el silencio incómodo que se carga. El humor que tiene no es el mejor, sigue tocado por lo de la reunión y esto solo lo empeoró. Hoseok se había bebido y echado encima todas las botellas de agua que le daban por pura precaución de que nada le pasara.

Seúl se nota de luto por la muerte de su emperador. Hay muchas decoraciones, gente rezando a pequeños altares repartidos a falta de poder ir directamente. Muchos saludaban respetuosamente al ver los autos de la familia real pasar por las calles atestadas.

Hoseok admira todo con ojos curiosos. Los edificios sin ninguna clase de alga o peces alrededor sin duda son curiosos. Son bastante hermosos también, perfectamente pintados en tonos claros, oscuros y algunos con patrones. La luz que llega durante todo el día y se va por la noche.

Las personas son tiernos de alguna manera, quizá porque sus rasgos son tan aniñados. Los ojos rasgados, mejillas grandes, estatura baja. De la primera vez que vio a Jimin, diría que ciertamente él resaltaba entre la muchedumbre ¿Cómo sería su madre? O bien, su padre, quizá los viera ahora al igual que el resto de sus hermanos.

— ¿Sabes coreano?

—Si. Fui de los primeros de usar la inyección de adaptación de lengua, Namjoon me sugirió el coreano por una visión. Quizá era esto. —dijo Hoseok risueño.

Bajaron en la entrada del palacio imperial. A medida que caminaban una retahíla de sirvientes se inclinaba por la llegada de Jimin, Hoseok pensó que era totalmente espeluznante. Finalmente llegaron al jardín pomposamente decorado para la celebración del luto por el fallecido. Los diecinueve hermanos voltearon debido al anuncio de la llegada.

Hubo algún que otro balbuceo, Jimin no esperaba un saludo, por lo que simplemente caminó directo a donde estaba la urna y su hermano Jiyong inclinado viendo dentro. Realmente nunca estuvo mucho tiempo con Seunghyun, sin embargo, seguía siendo su papá y no hizo ningún mal aparte de la poca atención.

Lo quería, quizá no tanto como otros de sus hermanos, pero lo quería y es lo suficientemente reactivo como para adquirir la tristeza de su partida.

— ¿solo falleció?

—si. Fue extraño. No estuvo tan tranquilo. Todos los vimos... dijo que quería verte. A todos juntos en realidad. Se precipitó de repente diciendo que iba a buscarte—menciona en un ligero tarareo—. Quería despedirse de todos sus hijos... Unos minutos después falleció.

—Debiste decirme que estaba así de grave, habría-

—Me contabas sobre esa reunión y problemas. Debes ocuparte de tu territorio, la familia va después.

—No es como que yo importe realmente.

Jiyong dio un ligero brinco al momento de ver a su hermano menor. La mueca de este identificó la extrañeza por aquella reacción. Ahora que se fija, todos sus hermanos lo están viendo fijamente con la misma impresión. Hoseok aprovecha de esta distracción para comer lo que los meseros le están ofreciendo con sonrisa gentil correspondida.

—Creo que estar bajo el sol me está hinchando la cara, lo siento. —murmura encogido, sintiendo que algo va terriblemente mal por la mirada de sus hermanos encima suya.

—Quisiera hincharme de esa manera si te soy sincero—Jiyong es de pocas expresiones y a si mismo, de pocas sorpresas. Que lo parezca ahora es muy peculiar—. Me alegra ver que luzcas estar bien. —aquella pequeña palabra lo alivió, pues no tendría que mentirle de forma descarada habiendo descargado tanto de su preocupación vía mensajería.

—El agua de mar hace mucho bien al cutis y la apariencia en sí, quién lo iba a decir. —menciona Jennie cruzada de brazos y sin dejar muy claro si es una sorpresa para ella o bien que le molesta.

—No a la altura. —bromea Wonwoo.

—si a las amistades ¿Quién es? —increpa Seokmin con interés viendo a Hoseok. Jimin sonrió levemente.

—Es un amigo. Quiso acompañarme para que no me sintiera solo. —explica con ese aire contento que no suele notarse demasiado en ninguno de ellos. Hoseok se acercó teniendo la impresión de que hablaban de él -tener a veinte personas mirándolo es muy espeluznante-. Hizo una ligera reverencia a la familia coreana.

—Soy Jung Ho-Seok, un placer conocerlos. —se presenta sonriente. Tan radiante que algunos de sus hermanos hicieron una ligera mueca de impresión.

— ¿Es... un príncipe o algo? —interroga Rose a Jimin.

¿Príncipe? ¿la confusión es de familia? —dice asombrado—. Soy un pro-

—Concubino del príncipe—interrumpe con intención de adornarlo y que como buenos buitres, sus hermanos no se atrevieran a decir alguna estupidez—. Lo cierto es que bien es tratado como un príncipe y dudo que su alteza Yoongi le simpatice la idea de algo malo en su contra. —acota discreto. Hoseok no entendió que es lo que pasó.

Sus hermanos -al menos la mayoría-, no veían bien el tema de prostitución sin importar la condición. Ni siquiera la idea de tener más de una pareja sexual. Son personas muy conservadoras y apegadas a la religión en ese aspecto. Siendo un ateo convencido no es raro que el tema no le interese desde el mismo enfoque que a su familia.

Por un tiempo tuvo ideas muy discriminatorias, pero con los años y tirones de oreja pudo dejarlos. Otra filosofía lo rigió desde ese momento.

Que cada quién haga lo que quiere si no lastima. Si es a fuerza ya es otro tema.

Teniendo todo esto en cuenta y que a Hoseok seguro se le escaparía su "profesión" prefería ni mencionarla. Quién sabe qué reacción tuviera y... sea como sea ¿Con que derecho iba a permitir que lo insultaran? Es su único amigo y tuvo la gentileza de acompañarlo hasta acá sin siquiera pedirlo.

—Un placer conocerlo, joven. —Hoseok no pudo aguantarse el "oh" por la reverencia que le dedicaron los príncipes.

—Espero que encuentre agradable su estadía en Corea—dice Jennie—. De saber que mi hermano traería a un invitado habría hecho una mejor bienvenida. —Jiyong destacó por cierta mala cara hacia Jennie. Con discreción la llevó a un lado.

—En realidad la superficie es más encantadora de lo que me habían dicho. También este país—admite con aire casi infantil, pero encantador junto a su apariencia brillante—Y... mi más profundo sentido pésame por su padre. —Asintieron en agradecimiento por ello.

Jimin bebía con total naturalidad el vino que le habían dado en una copa larga y fina en lo que ve a Jiyong regañar a Jennie y esta rebatir. Se pregunta de que estarán hablando.

—Nuestro hermano arribó de regreso a Corea tras tantos meses y no lo recibiste de manera apropiada.

—No ameritaba tal molestia—afirma con porte altivo—. Fue escoltado aquí y con eso fue suficiente.

—No lo es. Ahora es más que gobernante de Busan y si su acompañante llega a decir, por puro error, que el esposo del rey Atlante ni siquiera fue bien recibido en su nación puede atraer consecuencias. —Jiyong no se guiaba por el aspecto sentimental, sino político. Los atlantes son muy sensibles con los terranos y aunque Jimin fuese uno, ostenta un título ahí abajo.

Uno demasiado alto. Uno del que depende para ponerse encima de los demás países e imperios.

Arruinarlo no solo peligra a Corea, sino a Jimin también.

—No tengo motivos para hacerlo. No siendo que robó lo que iba a ser para mí.

—Te rechazaron por algo que, aunque no considero amerite ser discutido, tiene mucho sentido. Me parece increíble lo bajo que llegas y lo rencorosa que resultas. Debería darte vergüenza.

Pocos minutos después se decidió iniciar con la misa. Jimin se mantenía hasta atrás en lo que sus hermanos hacían la cruz y tomaban asiento para escuchar el sermón del padre. Hoseok, aunque con notoria vergüenza, intervino apenas el hombre dijo dos palabras. Afortunadamente nadie se vio realmente molesto.

—Lamento tener que interrumpir, pero la Anfitrite no tiene permitido asistir a ningún ritual religioso ajeno a los nuestros. Es parte de nuestra cultura y ley. De ser incumplido tendríamos que mantener al menos una semana de distintos rituales implorando su perdón.

— ¿Eso es cierto? —Jimin no tuvo más que asentir. Sabe perfectamente que es así, pero enserio... Le parece tan ridículo desde su postura que estaba dispuesto a ignorarlo y decir una mentirita piadosa de que esto no pasó.

—Vaya...—silbó Yunho. Jiyong negó con la cabeza.

—Siendo así. No puedes estar aquí presente.

Suspiró y en compañía de Hoseok se introdujo en el palacio. Eso iba a tardar al menos una hora y media que aunque no quisiera aburrirse escuchando el sermón, le sabe muy mal no estar ahí por ser su padre. Estuvo en el de su nana al fin y al cabo.

—Lo siento, es que-

—Tú eres fiel creyente, comprendo tu preocupación y no tienes nada por lo cual disculparte—afirma gentil. Supone que Yoongi le preguntaría a Hoseok de esto y el pobre es casi incapaz de mentirle. Tampoco quería ponerlo en una mala posición—. Puedo enseñarte el palacio. Al menos hasta que termine el funeral y sea momento de llevar el ataúd al panteón real.

—Me gusta cómo suena.

Pudieron ver más de la mitad del enorme palacio imperial. Hoseok estaba realmente fascinado por el arte y pulcritud del lugar. Todo muy ajeno a la idea que tienen de los terranos. En la cual se fundamenta por sobre todo que son muy sucios.

Al menos y hasta ahora, Corea es totalmente lo contrario.

Montar caballo le dio un miedo terrible. Ni siquiera con los hipocampos tenía una especial buena experiencia, pero considerando que aquí si peligra de hacerse daño porque la gravedad lo llevaría al asfalto... casi llora de pánico. Jimin por su parte le permitió subir a su caballo, este de pelaje marrón claro y cabello blanquecino tanto en el cuello como las patas.

Podría decirse que en un momento menos deprimente sería feliz de aprender equitación. Los caballos con pelaje son muy lindos y muy simpáticos aunque menos coloridos que los hipocampos. Fue increíble cómo fue hasta el ocaso que todo el evento acabó, lo único que nadie podrá negar es que Corea amaba a su fallecido emperador.

Y que el príncipe mayor solo se mostró destrozado por él aun cuando ha vivido tantas situaciones que también debieron sacarle tantas lágrimas.

Siendo de noche es muy obvio que no iban a volver a la Atlántida así, básicamente por la actitud de anfitriones coreana no iba a permitirlo. Hoseok estaba realmente impresionado por la cordialidad. Ya que el camino hasta Incheon desde Seúl no es precisamente corto en auto lo recorrerían mañana en un jet privado. La amena cena iba a ser tranquila, al menos esa era la primera impresión que tuvo Hoseok.

A pesar de sentir bastante mal que Jimin se sentara hasta la otra punta de la mesa por ser el menor. Están monstruosamente lejos de Jiyong, Jennie y Taeyang por nombrar a los tres mayores cuyos nombres recuerda.

—Entonces... ¿realmente puedes respirar bajo el agua? ¿Como se siente? —pregunta Hyojong con adorable curiosidad según Hoseok.

—Aun no puedo estar indefinidamente bajo el agua, pero es... Normal, excepto que no puedes peinarte demasiado o usar la misma ropa porque flota por todo lado. —responde, resaltando lo que más le ha incomodado hasta ahora.

—Una vez llevaba ropa de dormir y- ¡AU! —Jimin lo había pisado, no convenía que supiera que estuvo en ropa de dormir.

Seguro decía que estaba con Yoongi y no con Jungkook.

No necesita regaños, no de momento.

—Y-y me hizo gracia, revoloteaba por todo lado en la habitación. Fue una pijamada improvisada. —sonrió tembloroso.

—Así que usan ropa pegada.

—Una segunda piel. Así es más cómodo—afirma—. Admito que no me gusta mucho como se siente la tela aquí, es un tanto desagradable—Seokmin alzó una ceja por el comentario—. Y la mesa jamás se llena... No somos muchos en el palacio.

—Aquí tampoco. Posiblemente Jiyong estará solo en esta mesa por un tiempo. —menciona Taeyang. Jiyong no dijo nada al respecto. Jimin terminó su vino de un solo trago antes de fijarse en un detalle:

— ¿Dónde está mi madre? No la vi en todo el funeral.

—En Busan—responde Jisoo—. Desde que el emperador no pudo más estar en pie ella volvió allá. Es decir, unos... ¿Dos meses? —la expresión de Jimin se deformó de una neutral a una totalmente ofendida e incluso enojo.

— ¿Me estás queriendo decir que ella...?

—Es la gobernante de Busan desde aquel instante.

—No me pueden estar hablando enserio.

—alguien debía ocupar tú lugar a final de cuentas. Que mejor que la anterior gobernante. —dice Vernon con calma.

—Cualquiera mejor que ella... esto... ¡Se supone que ustedes se harían cargo! —Hoseok observó con cierto nerviosismo que los ánimos empezaban a caldearse en la mesa—. Busan no es una región grande, cualquiera de ustedes pudo manejarla sin siquiera estar ahí. Mi madre no es capaz de-

—Es la mujer que te parió. No refutes sus capacidades ni nuestra decisión de permitir que gobierne. —regaña Jongho.

— ¡Abandonó Busan por mendigar los favores del emperador! Por casi diecisiete años y fui yo quién tuvo que arreglar su desastre—recrimina alterado y muy molesto—. Ella no tiene el derecho de gobernar na-

Jimin se e encogió por el golpe de mesa que había dado Taeyang, escurrido ligeramente en su asiento y bajando la mirada. Los labios le tiemblan—Lo... siento...—murmura de forma forzosa, había alzado la voz y obviamente sus hermanos mayore son permiten tal acto.

—deberías avergonzarte de hablar así de ella. Con suerte irás a disculparte antes de regresar a la Atlántida.

—Se te han subido los humos, no puedes olvidar que eres el menor de esta familia y por tanto has de respetarnos como tus hermanos mayores. Hablar de esa forma. —bufa Wooyoung disgustado. Jiyong había acabado toda su comida, colocó los codos en la mesa y apoyó la barbilla en sus manos.

—Yo me haré cargo de Busan—la gran mayoría casi se ahoga—. Tiene razón. Una mujer que abandonó su puesto por más de veinte años por estar tras un hombre no es capaz de gobernar de forma apropiada.

—Jiyong...—empezó a decir Taeyang.

—Si bien somos realeza que debe poder acatar esa clase de mando desde edad muy tierna: Jimin heredó Busan antes de tiempo y tuvo que arreglar un desastre que se formó por el descuido de su madre. Quién, dicho sea de paso, ni siquiera cumplió ese rol. Por tanto y aunque no la echará por ser quién es, no tendrá poder administrativo ni político. Asumo que con eso debes estar bien.

—No tengo problema alguno.

—Bien. Ahora, necesito hablar únicamente con quienes permanecen en Corea. Por favor, retírate. Buenas noches—aun cabizbajo reverencio con ligereza y partió del lugar con Hoseok apenas un paso atrás—. Desconozco si es la envidia que las carcome o es simple petulancia.

— ¿disculpa?

—Jimin es un rey ahora y en caso de que no lo hayan notado, hay una especial manifestación en el clima. No me sorprendería saber que de hecho, el oleaje haya subido el mar embravecido.

—Estás dándole más importancia y pases libres de los que deberías, hermano—dice Yeosang—. No podemos olvidar que-

—si, Jimin puede ser el más pequeño de nosotros, pero eso no impide que sea el primero de nosotros en casarse o que sea el que más poder e información tiene en este palacio. Su acompañante lo demuestra. Pasó de ser rubio a pelirrojo y moreno por el pasar de las horas, hay algo que no podemos explicar, como magia y no podemos subestimarlo solo por venir de Jimin.

—Hay una explicación de eso, no es magia. —afirma Yunho.

—Eso no, pero lo que hace su cuñado no tiene explicación—suspira—. Como tanto les molesta no ser escuchados por su juventud, permítanlo hablar que lo amerita y al final del día... También tiene derecho a que lo escuchemos.

Más de uno se fue malhumorado por la reprimenda y es que venía a la pura costumbre. Jimin siempre es y será el pequeño y de la forma en que han sido criados, el menor siempre debe brindar más respeto al mayor, hasta el punto en que sea ignorado lo que diga o bien, aguantar faltas de respeto.

Ahora que Jimin subió en la pirámide jerárquica por su posición en la Atlántida es un poco conflictivos para ellos comprender que esa costumbre tan arcaica de permanecer en sumisión a los mayores ya no aplica. Pues en este caos, tiene tanto poder como Jiyong y evidentemente, puede traer consecuencias menospreciarlo de esa manera.

...

—Lamento que vieras eso...

— ¿por qué lo permitiste? Eres la Anfitrite, tú-

—Son mi familia, son mis hermanos, no puedo faltarles al respeto y es lo primero que hago al venir aquí.

—si ellos te dicen que no hables ni respires ¿lo harías?

—Es lo que tengo por deber. —la cara de disgusto de Hoseok le hizo un poco de gracia.

—Hay una piscina y un enorme estanque de peces Koi. Quizá prefieras dormir en la habitación cercana para no... asfixiarte.

—Prefiero dormir en la tuya, muy amable. Así podré ver el amanecer. Dicen que es precioso ¿Qué dices tú? ¿Se ve morado? O realmente solo es naranja con amarillo ¿El sol se alcanza a ver como una pelota?

Agradecía enormemente tener a Hoseok con él.

No estar solo.

Llegaba a sentirse tan... irreal su bella compañía.

 

Chapter Text

Hoseok estuvo despierto justo para ver el amanecer desde uno de los jardines. Jimin lo acompañaba y sintió mucho ternura por la emoción que Hoseok tenía debido a un fenómeno tan simple. Aunque claro, siendo de la Atlántida y con temor a la superficie es obvio que jamás había visto esto. Quizá fuese su primera interacción tan prolongada con el sol.

Aunque él fuese un sol.

Visto así, la escena es linda. Un sol viendo a otro.

Tras eso si fueron a dormir, aunque despertaron poco después debido a que en lugar de partir a Incheon, irían a Busan. Jimin le informaría a su madre de lo acordado con Jiyong y tras un preparativo aun no dicho, volverían a Atlántida. Irían a buscarlos en la costa.

Hoseok se tomó la ligera libertad de explorar un poco el palacio antes de irse. El lugar es realmente bello y ojalá pudiera llenarlo de agua para andar sin la necesidad de hidratarse y mojar el suelo sin querer. En el trayecto se topó con uno de los hermanos de Jimin, si no recuerda mal, es Taeyang. Su tamaño lo intimidó ligeramente.

—Lamento el espectáculo de anoche.

—No hay problema. He visto peleas peores entre hermanos. —no miente. Jungkook y Yoongi peleando es lo más agotador que puede presenciarse. La única diferencia es que ahí se atacan mutuamente, aquí Jimin ni siquiera podía abrir la boca.

—Lo siento de todos modos, no es la mejor manera de comportarse delante de un invitado—sonrió encogiéndose de hombros, luciendo encantador—. Mi hermano dijo que usted es concubino del príncipe.

—Prostituto para ser más exactos. —corrige, Taeyang abrió un poco los ojos al tiempo que alzaba una ceja.

—Vaya.

—Si conociera al príncipe Yoongi, le aseguro que lo vería como un logro. —bromea. Taeyang se aproximó un poco más, Hoseok no lo encontró raro siendo que es el primero en invadir espacios personales.

—Entonces, si se te pagara ¿estarías conmigo?

—Oh. —retrocedió de inmediato. Para ser franco, no había esperado eso de parte de ningún familiar de Jimin. Antes de replicar o hacer nada Taeyang volvió a aproximarse, tomó a Hoseok de la cintura y la nuca, juntando los labios con los del atlante.

Prácticamente lo arrinconó contra una pared gracias a la diferencia corporal. Esto no duró mucho, Hoseok se las arregló para apartarlo, torcer el brazo derecho de Taeyang y hacerlo arrodillarse. El príncipe coreano se mostró sorprendido de ipso facto por aquello. Hoseok resopló con mala expresión. No está precisamente molesto, pero si algo irritado.

—Que yo sea un sexoservidor no te da derecho a tocarme si yo no quiero. Solo sirvo al príncipe Yoongi y nadie más. Atrévete a intentar esto de nuevo y tendremos un problema muy grave. Comparto la creencia de mi gente que dar demasiada confianza a los terranos es equivocado. —Taeyang asintió de forma vehemente para que lo soltara.

— ¿Qué hay de Jimin? —pregunta con Hoseok un tanto lejos. Hoseok sonrió falsamente.

—Es mi amigo... a menos que quiera quitármelo. —no supo a qué se refería, pero Hoseok siguió con su camino en total calma y sin preocuparse por nada más.

...

—Espero que tengan un buen viaje. —hicieron reverencia al mismo tiempo que Jiyong, el único que fue a despedirlo en su ida a Busan y por ende, a la Atlántida apenas se aclararan los últimos detalles en su región de origen.

Cabe destacar que Hoseok está pálido. Viajar en auto es una cosa, pero eso de volar...

Vive a muchos pies bajo la superficie del agua ¿¡Por qué ahora arriba del nivel mar!?

Advirtió que posiblemente se desmayaría si ve abajo.

—Gracias—Hoseok subía con ayuda de una azafata, el pobre tiembla como hoja—. Hermano... ¿Recuerdas a Namjoon? El consejero. —asintió débilmente.

— ¿Ha ocurrido algo malo con él? Si es así-

—No, no, para nada; ha sido muy atento y está bien—apresura a decir—. El asunto es que... él es mitad terrano. —Jiyong mostró ligera sorpresa ante ese detalle.

—Que extraño, creí que los atlantes repudiaban a los terranos. Debe ser un caso muy raro.

—supongo que si—dijo Jimin—. Su amistad con el rey es muy fuerte... Pensé que quizá podrías buscar algo con respecto a él aquí en tierra. Es coreano, lo sabe cómo lengua natal y su nombre no es casualidad.

— ¿Por qué te interesa saber?

—Él sabe de nosotros más de lo que crees y de una forma que no te imaginas. Dudo que quiera hablarme exactamente de su vida en tierra firme. Además... Sea o no el consejero del rey, en cualquier eventualidad, puede venir aquí. Es su hogar a final de cuentas.

—es cierto. Veré si consigo algo al respecto. —asintió ligeramente.

El tema de Namjoon como híbrido lo hacía sentir un tanto confundido. Entendía que no lo mencionara por el ambiente tan delicado que tienen, pero hubiera estado quizá un poco más confiado de saber que no era el único terrano bajo el agua. No por tener la posibilidad de que Namjoon fuese molestado igual, sino para pedir ayuda de como sobrellevarlo si realmente viviría abajo hasta el final de sus días.

Algún consejo, es un consejero a final de cuenta.

— ¡Las nubes, estamos arriba de las nubes!

Al final, Hoseok no aguantó el no ver por la ventana, es muy adorable su reacción. Sonríe por sus expresiones fascinadas. Es una fortuna que el cielo esté despejado y deje ver bien todo lo que tiene para ofrecer el territorio coreano. Si de algo puede jactarse viniendo de Corea, es que se trata de las naciones con más cuidado por el planeta. Tienen armas nucleares, cierto, pero en su mayoría es por habérselas quitado a otros países.

No se les ocurriría usarlas ni por asomo. Su forma de ser, en pro de preservar las vidas que hay, impiden que la opción de un ataque tan masivo y destructivo como el nuclear sea una opción. Eso no impide que lo usen para amenazar y ser dejados en paz cuando hay amenazas de guerra.

—Tenemos Por costumbre que cuando el Emperador fallece su descendencia debe hacer un cambio de apariencia en simbolismo de que no es el mismo por su perdida. Mientras más se sienta, mayor será el cambio—Explica tamborileando los dedos—. Muchos de mis hermanos estaban cortándose el cabello, pintándolo o haciéndose un tatuaje...

— ¿Y que harás tú?

—Nada muy complicado apenas lleguemos a Busan. Estaremos de camino a la Atlántida antes de las dos. Espero que el viaje no sea de dos días.

—Siempre podemos tirarnos del avión justo sobre la Atlántida.

—Ni en tu sueños.

— ¡Sería divertido!

—Te desmayarías antes de pasar un par de metros en el aire.

— ¡pero sería divertido!

—No.

...

— ¿Dónde está Jimin? No lo he visto desde hace varios días y su sirviente no me dio la información que quería. —Jeonghan casi rompió en llanto por la manera en que Jungkook lo abordó para interrogar por el paradero de su esposo.

—En la superficie. Su padre falleció hace poco y tuvo que asistir a su funeral. —responde Namjoon, el monarca no luce precisamente feliz ahora que ya sabe lo que quiere; está más bien indiferente o cualquier cosa que esté de la mano con la rabia por lo general.

— ¿Con permiso de quién subió?

—No... lo necesita—habló pausado—. Como la Anfitrite no responde ante nadie, se trata de un asunto enteramente familiar, personal y-

— ¡NO! —bramó, con ondas por el poder que mana de él—. Si desea subir debe pedir permiso y aun si lo hace solo yo puedo dar la última palabra al respecto. —Namjoon no supo que decir. No sabe que rayos le pasa. Es la primera vez que tiene interés en Jimin y es tan negativo que lo irrita. Asintió y con ello Jungkook salió echo el mismo maremoto a como entró.

Está demasiado irritado, para empezar por la noche el océano se alborotó y calmó con la misma velocidad que un cardumen huyendo; le entró tanta inquietud que anduvo nadando por ahí, jugando con tiburones, leones de mar o demás animales de tamaño considerable. Finalmente se percató del detalle que llevaba días haciéndole sentir que algo faltaba y eso era Jimin, desaparecido por completo. La paranoia le pudo y de alguna manera tomó al conclusión de que estaría escondido con Yoongi o algo así. Antes de formar un escándalo notó a su hermano dormido con tal profundidad que no lo despertó siquiera.

Recapitulando y agregando nueva información: Ni Jimin ni Hoseok están.

La información que le brindó Namjoon lo preocupa más de lo que lo tranquiliza -sin mencionar que molesta y aumenta esa irritación repentina-. Son dos atlantes -uno por obra de la ciencia-. Y son imposiblemente hermosos ¿Qué si alguien se fija en ellos y los quiere? Pueden hacerles daño. Jimin es demasiado tonto para irse así como así sin pensar en los peligros que puede implicar.

Sin decir nada.

Están casados. Debe saber todo de él.

Darle permiso de alejarse.


—Bienvenido. —saludan Namjoon y Jeonghan a la misma vez cuando Jimin aparece en la sala próxima a la del trono. Namjoon vio de reojo el cabello danzarín del príncipe coreano.

De un brillante rubio platino.

—Esperábamos su llegada para mañana por la noche. —dice Jeonghan, con su larga cabellera ondeando de forma dispar.

—La nave era más rápida, por eso llegamos antes de lo pensado, sin mencionar que no estuve tanto como hubiera querido en Corea. —explica con su ropa ondeando por el agua. No tenía su vestimenta atlante, todo lo contrario. Es la suya propia de Busan. Aprovecho de guardarla y usarla cuando no tuviera ningún asunto importante. Quizá es un poco incomoda por lo suela y dispersa que estaría.

Da un toque bastante etéreo por los colores claros.

A Hoseok le encantaba.

A Namjoon le creaba un sentimiento de gran nostalgia

A Jeonghan le provocaba enorme curiosidad, nunca había visto algo así.

Y Jungkook que apenas entraba al lugar lo deja totalmente anonadado la imagen del esposo que empieza a invadir sus pensamientos. Como colonos españoles a América. De la misma sumisa, tranquila y repentina manera. Eso como pista de que en algún momento ese pensamiento de renuencia a su cónyuge sería conquistado y transformado en algo más y mejor.

Sin embargo, aún no es el caso. Aun es simple y banal atracción en aumento; la típica que puede sentirse hacia quien se mira al andar; también la envidia que genera saber que alguien juegue con tu juguete favorito: Peor aún, estuvieran observando al esposo que bien no aprovecha en lo más mínimo... Ahora por terquedad, ni siquiera puede considerarse un deseo de fidelidad hacia Tae.

— ¿Dónde estabas? —Jimin hizo una leve reverencia hacia Jungkook.

—Fui al velorio y entierro de mi padre. Falleció hace algunos días.

— ¿Por qué no me lo informaste? —mantuvo el gesto impasible.

—enterré a mi padre y mis hermanos mayores están en la superficie. No tengo motivos por los cuales informar que voy a salir como si debiera pedir un permiso. —sus palabras salieron fluidas y tranquilas a pesar de el fastidio que le generó el reclamo.

—Soy tu marido.

—Lo sé—su maleta pasó a manos de Jeonghan—. Tengo cosas que-

—Oh no...—balbucea Hoseok con una mueca de esperar que algo explote.

Jimin se tocó la mejilla con suave carmín. Los puños y los hombros le temblaron al tiempo que un par de burbujas le salían de la boca. Jungkook lo había abofeteado. Sin razón más allá de que pudo sonar insolente en su respuesta sin quererlo. De cualquier manera no hay excusa para que Jungkook lo agreda. El monarca acercó a Jimin del brazo, con brusquedad y así evitar que fuese escuchado por el resto.

—Eres mi esposo, eres, en teoría, un atlante—habla entre dientes—. No quiero que respires sin que yo lo sepa y mientras sea fuera del agua con más razón.

—Soy-

—Ya te dije lo que eres, más te vale comprenderlo de una vez antes de hacer alborotos al mar por la noche.

—Con todo respeto, pudiste ser tu emocionándote con Tae. Permiso. —Jeonghan lo siguió al instante por la ofendida partida de Jimin. Namjoon permanecía muy quieto, pasmado por la evolución tan caótica de la relación matrimonial.

Pasaron de verse a dura penas a ser un matrimonio de años que se odia y le urge un divorcio de emergencia.

—E-el príncipe me espera. Con permiso. —Hoseok tomó más impulso del necesario, todo con tal de desaparecerse del rango de visión de Jungkook antes de que lo regañara, castigara, despidiera o quién sabe qué cosa.

No quiere tentar a su suerte de esta manera.

...

—¿Cómo se supone que haga esto?

Iba a darle una crisis nerviosa, sin ninguna clase de dudas y bien que sería karma por haberse reído de Yoongi al tener una. Le dio la carta al león marino que descansaba en la cama y este la mordió hasta destruirla y que nadie pudiera leerse de ese papel. Contó hasta diez y luego se tiró a un lado, entiendo la cara en el colchón de la cama.

Leedo había mandado una carta de manera bastante discreta y estuvo a poco de ignorarla. El problema era lo que decía en general.

Lo que me dijiste en la junta fue bastante útil. Te lo agradezco.
Necesito que hagas algo, es muy importante como sabes, nadie puede enterarse. 

Mata a la Anfitrite. De la manera que sea, de la manera que quieras o bien la que puedas. Lo importante es que ocurra y ya él no figure como una amenaza para nosotros, incluso para ti o tu rey.  Tomate el tiempo que necesites, pero que no pase de los próximos cuatro meses. 
Si existe algún cambio de planes te lo haré saber, pequeño Kim... ¿sabías que encontré un submarino ruso a las afueras de Vanaheim? Un cuerpo en descomposición tenía algo muy interesante. Quizá pueda mostrártelo pronto. El submarino tenía un número al costado, 0817031731153019 ¿te suena? Quizá no, a final de cuentas son tantos números.

LD

El tema del asesinato lo ponía nervioso, pues aparte de que nada le parece lo suficientemente disimulado, le da miedo hacer algo así. Odia a Jimin, quisiera que se fuera, pero ni siquiera es capaz de desearle una muerte, mucho menos propiciarla.

Para agregar más desgracia, está lo de ese submarino ¿Cómo llegó hasta Vanaheim?

Ni siquiera quiere pensar en eso

O en lo que Leedo quiere darle.

No quiere saber nada... Solo que se hunda en la profundidad como el mal recuerdo que es.

Parecía que todos en el castillo se hundían en abismo marino por sus diversas razones, al mismo tiempo y con ansiedad por salir de allí.

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Jimin:

Jimin:

 

Chapter Text

Lo sorprendió encontrar a Yoongi dormido. Por lo general está despierto una hora antes del almuerzo y una hora después, luego de eso nadie sabe qué hará; es después de la comida en este instante. Quitó la sábana, siguiente rareza: Está desnudo. Usualmente lleva ropa un poco más suelta. Pudo notar unas irregularidades horribles en su piel, como exceso de escamas blanquecinas; al tocarlo daba la sensación de escamas resecas. Estuvo a poco de dejar de tocarlo hasta que algo invadió su mente de forma repentina:

«Si no fuese bello ¿no lo amarías?»

Suspiró profundamente. Es extraño -también un poco tardado-, pero tiene la impresión de entender lo que Jimin quería decir aquella vez. Podía ignorar esta clase de detalles y ya, de esa manera le suena muy idiota y fácil; siendo que tardó tanto en volver tuvo una ideal: Se quitó la mayor parte de la ropa, con la sábana en su lugar nuevamente, se desplazó bajo esta y quedó a la altura del área de la cintura del príncipe durmiente. Comenzó a repartir besitos por la cintura, bajó a la cadera y finalmente besó el pene dormido como quién lo porta.

No sabría decir, no estuvo con muchos antes que Yoongi -hubo más mujeres en realidad-, pero por lo regular en la Atlántida no llegaban a llenar la boca. Cosa que Yoongi supera fácil, sin mencionar que también es largo. Yoongi podrá ser flojo, no obstante eso no impide a su libido exhibir su bendición de los dioses. Mucho menos que Hoseok goce de complacer dicha bendición.

Por el príncipe se inclinó más hacia los hombres.

Sus tonteras siempre son culpa de Yoongi.

Volviendo al meollo de la situación:

Estando bajo el agua la humedad no es algo que cree reacciones en un oral o en nada, sino la textura. Yoongi arruga la expresión por momentos, sintiendo el apéndice rosa con ligera corrugación dando atenciones a su pene. Está empezando a hincharse y cobrar dureza. Desde la base hasta la cabeza y finalmente engullir todo. La comisura de los labios le duele ligeramente, también la mandíbula a medida que sube y baja la cabeza para engullir totalmente la virilidad.

Algunos sonidos ahogados que le causan bochorno se le escapan.

Respira con más fuerza, causando una pequeña corriente.

Quisiera sentir la semilla en su boca...

Pocas, pero suficientes, han sido las ocasiones en que logra hacerlo venir solo con la boca. Esta no es una de ellas -por desgracia-. Dio un juguetón beso a la punta antes de deslizarse en un serpenteo hacia arriba, quedando a la misma altura que Yoongi. Aprovechó de besarlo ahora que no podría quejarse y no podría dominarlo. Es un gesto lento y calmado que busca de saborear los labios finos y suaves de su noble príncipe.

Arqueó la espalda, frotó el miembro erecto entre sus nalgas y con ayuda de su mano derecha llevó el pene al culo para penetrarse por sí mismo. Bajó con lentitud la cadera hasta introducirlo totalmente en su interior. Sentía ligera resistencia en sus paredes internas, pero nada realmente preocupante.

Jadeó y estuvo un rato quieto, permitiéndose a sí mismo acostumbrarse a la invasión. Besuquea los labios de Yoongi, muerde ligeramente la piel pálida; admite tenerle cierta manía a lamerle y chupar los pezones -cosa que a Yoongi le desagrada a más no poder-. Se contonea con suavidad, con la extensión del príncipe haciendo paso entre su carne ya blanda por tanto que se ha trabajado para esto. Para abrirse rápido. A medida que el ritmo aumenta de intensidad -no tanto velocidad-, que jadea más fuerte hasta el punto de gemir y el área de su vientre tiene hormigueos, dice el nombre del príncipe al que tanto ama y adora complacer.

— ¿Qué... haces? —interroga en un suspiro adormilado. Hoseok no paró su movimiento, apenas enmarcó una enamoradiza y torcida sonrisa, recostó el pecho en el de Yoongi. Tomó el rostro pálido entre sus manos y empezar a besarlo con la usual calma y cariño que lo caracteriza.

—Complacer a mi príncipe para que sane pronto.

Yoongi acarició la nuca de Hoseok, apenas un roce, mientras lo obliga a profundizar el contacto.

—Lo haces bien solo estando aquí—afirma dándole una brillante alegría al otro—. Tu compañía siempre me hace bien.

Si hay algo que le gusta de Hoseok es su luminiscencia, por tanto tararea entre dientes para que esa luz salga a relucir mientras lo deja hacer lo que le plazca con él. Nunca lo disgusta en realidad, ni siquiera cuando va lento... De esa manera tiene más tiempo de admirar la manera en que su cuerpo se mueve sobre el suyo y...

No hay nada más bonito que hacerlo con esa colorida luz.

Una que define a Hoseok como su luz sin duda.

Su bella e inagotable luz.


A saber que maldito mosco le pico a Jungkook, no entiende que es lo que ahora hace que todos sus movimientos son un error absoluta para él. Está llegando a considerar que lo espía a cada rato o que debería permanecer tan quieto como una foto para no irritarlo. Además...

— ¿Su alteza notó que me fui?

—Pa-para serle honesto me gustaría que no lo hubiera hecho—. Tartamudea dejando la maleta de forma muy torpe. Jimin consideró que el gesto era extraño por parte de su sirviente.

— ¿Te lastimó?

—No. Solo fue muy... intimidante. —completa temeroso. No debería quejarse de nada que haga su rey. Podría traerle algún problema como ser puesto en un puesto más bajo.

Y ya se acostumbró a este.

—entiendo. Aléjate de él.

— ¿Qué hago si...?

—Huye. Si es mi mandato que no estés cerca él no tiene derecho a romperlo. No puede hacerte nada, exigirte nada... apártate de él. No permitas que te intimide, nadie. Eres hermoso, tienes buen corazón y eres fuerte... No hay derecho a que te hagan menos sin importar que trabajes aquí o para mí—Jeonghan asintió con lentitud, sorprendido por aquello—. Namjoon ¿sabes cuánto tiempo tiene aquí?

—Antes de que yo llegara así que no tengo ninguna idea; es más, su majestad era aún un niño cuando arribó. Aunque esos solo son rumores de pasillo... y la servidumbre suele ser venenosa de forma constante dependiendo del puesto que ocupen. —Jimin se dio juguetones toques en los labios.

—Le preguntaré—no quedaba más opción—. Y... ¿Yoongi?

—Preguntó por usted cada día a pesar de estar muy cansado. También se rió de su majestad por no estar enterado. Hay rumores muy fuertes de que el príncipe rezó por usted y su amigo. Cada día.

Desconoce si el rumor es cierto, pero valía la pena contárselo para ver esa brillante contenta expresión.

 


—No pensé que vendría a verme, al menos no hoy... un momento—dio toques a su enorme pantalla holográfica. Activando la llamada a la guardia—. Quiero un escuadrón en El Acuario Rosa, traigan las flores. —no lo entendió, tampoco cuestiono pues podría ser un asunto privado.

—Quisiera hablar con usted si no es molestia—al negar con la cabeza le hizo un gesto para que lo acompaña a "caminar" —. Yo quería saber sobre su... ascendencia. Si no es molestia. —insiste preocupado.

—Ah, eso. Más que predecirlo, supuse que ocurriría—bajo la mira sonriente, Jimin se mostró avergonzado—. Después de todo con aquel preámbulo de su alteza Leedo no es de extrañar.

— ¿Por qué no me lo dijo? —cuestiona suavemente.

—Estoy acostumbrado a que sea "cultura general" o bien que sea algo que de mencionarse me va reservar miradas con ojos hostiles. Algo que solo sucede con gente mayor a mí. El que el consejero del rey sea mitad terrano es... un tema delicado—. Jimin tamborileó los dedos entre sí.

—No soy adivino y me hubiera gustado que me lo dijera.

— ¿Qué viene eso? No haría diferencia.

—Podrías haberme dicho... cómo lidiar. Como se supone que lleve esto, como puedo hacerme un lugar y como lograrlo si no puedo ser otra cosa que un monstruo repugnante.

—Ni siquiera yo lo sé. Jungkook me apoyó desde el inicio. Cuando vine—junto las manos tras la espalda—, era apenas un niño. Tenía doce, visiones a cada momento. Soy o era el coeficiente número cuatro en Corea; en parte gracias a ese don que vino gracias a mi ascendencia atlante. Podía ver mis lecciones unos meses antes, los repasos, exámenes, días libres, trabajos... en la tierra y con sol es tan seguido que no se distingue la realidad de la visión.

— ¿y como llegaste aquí abajo?

—Un día vi a mi madre ser asesinada, que me traían aquí ante el rey para ser su vidente... no era la primera muerte que veía, pero si la primera que evité—se detuvo—. Le pedí que no lo evitara, que quería ir con ellos... cuando pasó ella solo lloró y me despidió. Hace muchos años que no la veo, solo sé que está bien.

—Pues quizá... si mi hermano ya descubrió todo esto... pueda contarle estos detalles y la veas. —Namjoon no supo que decir ante eso—. De igual manera... aunque no me alegra la agonía o discriminación, estoy complacido de que no ser el único aquí abajo. Y que mi igual seas tú.

Namjoon tuvo un fuerte sentimiento de ternura por el interés de Jimin en su bienestar, aunque este en realidad no tenía ningún beneficio por ello; quizá a eso venga que no pueda reprimir esa adoración conjunta a la preocupación por su Anfitrite. En este término él y Jungkook coinciden tanto: sienten compasión, demasiada empatía. A pesar del prejuicio básico de Jungkook, no suele ser cruel o renuente. Así lo evidencia su afirmativa a este fallido matrimonio. Otro en su lugar, quizá Yoongi o Leedo, se hubieran negado aun con la promesa de un futuro próspero. No hay tal nivel de abnegación.

Aunque suene contradictorio y sin sentido, es enserio.

—Me gustaría... que su matrimonio funcionara. Hago lo posible porque Jungkook entre en razón, pero-

—Tranquilo. Sobreviviré a esto sin que pueda perder lo que tengo—murmura no muy seguro—. Además, gozo de que no debo hacer nada que realmente no quiera—dio una coqueta vuelta. Juega con su vaporosa ropa coreana. En el agua por increíble que sea, no deja de verse bonito como la tela gira como gran gracia, así como elegante y de juguetona infantilidad. El cabello rubio tenía cierto brillo gracias a la luz. No se ve dañado a pesar del decolorado—. Lo positivo ¿no le parece? —junta los dedos con una sonrisa.

—Ciertamente, alteza—ríe por la nariz tras haber apretado los ojos en una sonrisa. Un suave bullicio empezó a oírse—. Alteza, quiero presentarle a unas personas, quizá podrían ser de su agrado.

Jimin se inclinado a un lado, notoriamente curioso por quién sea que Namjoon pudiera presentarle tan repentinamente.


Lo de visitar a sus hijos no lo hace muy seguido. No tiene demasiado tiempo o al menos eso cree, la realidad es que Jin repite la misma manera en que su madre lo crió y como ella fue criada en primer lugar: Casi en abandono por la imperiosa necesidad de lucir mediante el sexo. Aun con todo ama a su madre, a su abuela y sus hijos a él. Con eso basta para no preocuparse.

Aun así, no le preocuparía seguramente.

Llegó a la entrada de su gran y voluminosa vivienda. Tomó las bolsas que llevaba en el carro tirado por un par de bellos hipocampos. Siendo un viaje tan corto y simple no lleva nave, aunque Namjoon le asegura que sería mejor usarla. Una pequeña, compacta donde caben él y otras dos personas, en este caso lo que compró. Al mismo tiempo, las sirvientas del consejero no lo dejan agarrar el costoso y espectacular regalo. Irónico.

— ¡Soobin! Traje lo que me pediste. Es más bonito de lo que pensé y creí que a cada uno... ¿niños? —dejó las bolsas en el suelo, dio un par de pasos para entrar plenamente pues estaba en el zaguán de la vivienda.

Se llevó ambas manos a la boca, la sala de estar es un completo desastre, avanzó a la cocina, el jardín, las habitaciones y nada que encuentra a sus hijos. La desesperación lo invadía a cada centímetro que avanzaba sin ver nada aparte de caos. Entre en una total crisis removiendo lo que estuviera a su paso, pensando que esto sería una mala broma de su parte para asustarlo. En su habitación encontró algo extraño puesto: Un collar y una pequeña nota al medio.

Ojalá tus hijos fuesen igual de hermosos que tú, los volvería mis golfas. A cada uno de ellos sin excepción; pero para eso te tengo a ti ¿no es así? O bueno... supongo que no del todo y eso me disgusta. Pensaré en devolvértelos si me cumples un capricho

Rompió la nota, ni siquiera dice de quién es para mandarlo a la mierda, no como que no lo esté haciendo ahora sin siquiera haberla leído completa. Es por naturaleza un cobarde, un pececillo que huye a la primera provocación, pero ¿Cómo se supone que huya si no tiene a sus crías con él? ¡son su meollo! Por inercia salió a prisa, montó a uno de los hipocampos -haría buscar al otro después-, y salió a toda marcha del castillo. Apenas estuvo en la entrada dio un impulso con ruta específica.

— ¡NAMJOON! —No estaba en su estudio ¿¡Por qué no está!? Casi choca con Solar al darse la vuelta—. ¿Dónde está Namjoon? ¡Necesito que...!

—Los perros terrestres olfatean bien, siendo una perra puedes encontrarlo para ayudar con tu celo—dio un empujón en gesto molesto con la mujer que se rió de él. Que mujer más odiosa.

A mitad de camino a buscar en la sala del trono como primera parada se detuvo abruptamente en uno de los tantos jardines bajo techo del palacio. Jimin conversaba animadamente con sus cinco hijos, que ven totalmente anonadados con el monarca de rubia cabellera. Namjoon junto a ellos con las manos tras la espalda. No tardó en precipitarse y prácticamente arrollarlos a los cinco para abrazarlos.

— ¡Casi me salen escamas del susto! ¿¡Que hacen aquí y por qué no me dijeron!? —pregunta con notoria angustia y preocupación. Estado complicado de lograr en él.

—Es que no pudimos agarrar nada. Los guardias fueron a buscarnos y vinimos como Namjoon-Appa les pidió que hicieran. —explica Hueningkai y Jin parpadea de forma repetida, Jimin solo hizo un círculo con la boca.

Así que esto era "las flores" que mencionó... Namjoon rió.

—No quisiera que nada malo ocurriera si pudiera impedirlo. Lo siento, olvidé decirte que no fueses a tu casa... si hay daños yo los cubro. —Jin asintió sin mirarlo, con el cuerpo crispado, sorprendido y asustado al mismo tiempo por el desconocimiento sobre qué hacer exactamente; se apartó con sus cinco hijos dejando a Jimin con Namjoon solos nuevamente. El consejero lo invitó a seguir andando, suponiendo que el noble querría preguntar sobre lo que acaba de ver.

—Jin los adoptó, son sus hijos desde que el mayor tenía tres años y el menor un mes... Los dejaron a su suerte en una zona popular para dejar hijos indeseados, pero que no pudieron abortarse por el tiempo o creencias.

—No creí que Jin gustara de algo así.

—Es más afectuoso de lo que crees.

—Y ellos son...

—Solo niños. Hasta donde sé Soobin quiere ser un guardia real, Taehyun un viajero por el océano para estudiar animales y tecnología que pueda ayudarlos... Cada uno quiere algo, pero no quiero aburrirte.

—Es buen padre si realmente logra que estén felices y con esa clase de sueños sin nada más que sus deseos.

—Jin es... fantástico. —suspira enamoradizo. Jimin no agregó nada al respecto.

— ¿Jin te quiere?

—Para nada, me tiene asco por ser terrano así que está aquí porque Jungkook le paga muy bien. —aunque lo trató de disimular fue más que evite su terrible desilusión. Jimin tachó esto como una de esas injusticias del universo.

Hacer que alguien ame a otro totalmente incapaz de quererlo por puro prejuicio y avaricia... Le daba mucha tristeza por Namjoon.

Sobre todo con esos gestos de amor que tenía hacia Jin...

Esperaba que eso mejorara de alguna manera. Sea para bien en el corazón ilusionado de Namjoon o no.

 

Chapter Text

La cena fue algo incomoda, apenas pudo comer y dada su capacidad de permanecer tanto rato bajo el agua decidió seguir con ello para hallar finalmente la costumbre total. Para ello andaba viendo las habitaciones en el serrallo. Hay muchas, con diferentes decoraciones y ambientación. Uno de aspecto arábico, otro japonés, africano, moderno, barroco, gótico... Era fascinante. Se quedaría en la que tiene una cama que es un agujero enorme y acolchado; muchos peces Beta nadan ahí entre las telas que decoran el techo, paredes y hacen un aire fantástico y perfecto para su niño interior.

Un pulpillo se había adherido a uno de sus pliegues de ropa, pececillos juegan alrededor y acabo por quedar rígido con su paseo arruinado. Esto en la entrada de una habitación bastante regular en cuanto a su decoración. Jungkook está ahí dentro, lo vio totalmente indiferente antes de jadear.

— ¿Quién es?

—Nadie.

Bufó totalmente disgustado por lo que vio y por lo que el atlante le dijo. No necesita seguir presente en la sesión de sexo oral al rey. Lo curioso es que no tiene idea alguna de quién es esa mujer que fue empujada a llevar nuevamente la virilidad a su boca. En realidad tampoco lo interesa, le genera mucho asco en realidad... Ah, bueno que por fin coincide en algo con Jungkook: Sentir asco uno por el otro.

Aunque... ¿Qué con Taehyung? Ni siquiera está por aquí ¿No es la adoración de Jungkook?


—su alteza, le presento a Iu, concubina real de su rey Jungkook.

Inclinó suavemente la cabeza, la chica de rasgos hermosos y perfectos le observa con desdén absoluto. Namjoon la reprendió por no reverenciar a su Anfitrite que no hace falta presentar a estas alturas. La chica chistó tras verlo de arriba abajo. Parece pariente de Taehyung, odio sin sentido en las venas

—Eres feo, me cuesta creer que mi rey se casara con semejante espécimen. La política logra imposibles. —Jungkook vio a Jimin de reojo, el cual simplemente le devolvió una sonrisa sin nada en especial.

—Y tú muy bonita, pero notablemente odiosa. Entiendo por qué eres concubina, no reina y tampoco favorita. —su respuesta fue calmada y sin hostilidad, bastante dulce y semejante a un halago. Iu iba a responder, pero Jungkook no reprimió la risa.

—Lo siento, es que no puedo evitar alegrarme por tener mis pensamientos exteriorizados sin esforzarme. —Jimin contuvo la sorpresa y un poco de confusión ¿Acaso su concubina no le agrada?

—Estuve ausente por enfermedad y mi rey se ha llenado de malas compañías, me llena de pena pues incluso los terranos vienen a contaminar... ni siquiera trata de algo bueno.

—suficiente Iu, circula—suspira Jungkook—. Lo que tengamos que hablar es privado.

Jimin los observó de reojo, realmente todo ahí es más extraño de lo normal. Sobre todo el tema de cómo entre Taehyung en todo este asunto ¿Qué no era la pareja amada y adorada? Es decir... por algo le han estado haciendo la vida cuadritos. Tuvo curiosidad, se asomó para verlos hablar, Iu estaba encimada a Jungkook, ni siquiera con Taehyung que siempre está pegado solo para hablar.

—Es una mujer muy odiosa—segunda rareza del día, Taehyung se acercó a hablar por sí mismo sin nadie empujando el momento—. Si te hace sentir mejor, no la aguanta nadie, creo que prefieren tenerte a ti a tenerla a ella... pensándolo mejor, con tu forma de ser, hay que estar muy loco o en celo como delfín para escogerla a ella.

— ¿tan malo es el tema? —increpa genuinamente curioso.

—Terrible. Vino porque quiso y aprovechándose de la necesidad básica de la corona.

—tener hijos... Jungkook es muy joven, entiendo porque es así, pero lo considero muy extraño. —Taehyung se encogió de hombros.

Lo normal en la Atlántida es que el rey tenga hijos a una edad temprana, iniciando su reinado de preferencia, no para que el siguiente en tomar la corona sea un niño rey o algo parecido. Se trata de una manera de asegurar que este muy preparado y a la edad practica para gobernar sin que haya un impulso infantil que arruine el reinado.

Aun así, no ve a Jungkook como padre, apenas es rey y basta con ello.

—Cree que tiene vientre divino o algo así, si ella no tiene al primogénito, nadie lo tendrá.

—Con lo mucho que está contigo es más probable que tenga hasta cuatrillizos—Taehyung se rió, ya quisiera—. ¿algo aparte de lo divino?

—Cuna noble, es hija de un Conde en Aqua Sapphire así que... Si, se creen mejor que yo desde el principio solo por eso. —Jimin resoplo, venga que si no es por sangre es por título, es como una maldición que sea lo que sea es mejor.

—Soy príncipe así que tampoco sería más que yo antes de casarme. —ladeó la cabeza, bueno, al menos puede molestarla usando a Jimin.

—Por cierto y ya que ella no va a dejar de molestarlo hoy ¿Me acompañas a cabalgar? Jin trabaja, Hobi aún está mamándosela a Yoongi.

Que forma de hablar tienen aquí para insultarse. Asintió, no era mala idea pasar tiempo con este Taehyung que no lo está blasfemando, además de que tiene muchas ganas de cabalgar un rato gozando de que no le va a doler la entrepierna por el choque y el saltó constante, sin mencionar que para algo tiene el hipocampo, casi no lo usa.

...

Taehyung estaba sorprendido de estar llevando tanto rato con Jimin en santa paz. Es muy curioso como realmente son dos personas demasiado compatibles, también comprende a que viene esa adoración y repentina amistad entre el monarca y Hobi. Jimin es una persona muy cerrada también, costaba saber como se siente o que siente al respecto de determinado tema. Desconoce si lo hace a propósito. Lo duda demasiado.

Había pasado hace ya rato la frontera del terreno de palacio. Quizá ahora estén invadiendo, pero quién los iba a parar siendo quienes son y que no hacen nada. El caballo de Taehyung es totalmente púrpura y no es complicado para Jimin saber que es su color favorito. Adentrados a un área mucho más llena de vegetación y animales Taehyung entró en un proceso de total confusión y renuencia

Jimin no es malo, tampoco tiene precisamente la culpa de estar donde esta; no pretende volver cuadritos su vida, se trata de eventos que han ocurrido porque el coreano así lo desee. Siente un poco de vergüenza y bochorno por estar tanto rato con esa ira por una cosita tan... tierna. Es totalmente inútil y...

¿Cómo se supone que lo mate?

Jimin pasaba por cierto pensamiento semejante, en el sentido de que la compañía de Taehyung es de todo menos odiosa. Es alguien muy dulce, divertido y con razones de sobra para que Jungkook este loco de amor por él. Como se le iluminan los ojos, la sonrisa cuadrada de gesto infantil, las muecas... le gustaría que después de todo esto pudiera seguir avanzando en una relación como la que ha llevado con Hoseok.

—¿enserio? Te puedo jurar que la menos la mitad de los que la han conocido la primera vez que la ven ha sido haciéndole un oral. —Jimin se cubrió la cara, riendo.

—Qué vergüenza

—es porque a Jungkook apenas le atrae. Le parece linda, es notable, pero no es precisamente con quién más le gusta acostarse.

—Obvio que no, a menos que se disfrace de ti aunque a menos que se reconstruya la cara no va a funcionar. —Taehyung hizo una graciosa mueca, Jimin se tuvo que recostar totalmente de su hipocampo, muerto de risa.

—O tener mucho labio. Admito que te envidio eso.

—Siempre han sido así.

— ¿Siempre?

—Hubo pena de muerte a un político ruso que me acosaba. Tenía fotos por miles de mi boca, era horrible. —cuenta con un escalofrío recorriendo su espina dorsal. Lo peor es que ni siquiera lo había visto en persona, el tema es que ya tenía planeado un atentado y por ello el gobierno lo condenó.

Que viva rusia.

—Vaya... ¿Por qué no te casaste antes de esto? Podrías haber evitado.

—Soy menor de edad—Taehyung arrugó la cara—. La mayoría de edad es a los veinticuatro, tengo veinte uno apenas, contaba con permiso para gobernar mi región y poco más.

—Por eso nada de sexo.

—No... solo no quiero.

—Eso crees.

— ¿Tan bueno es?

—Depende, si es a alguien con-

—Como Yoongi ¿Cómo sería?

La aclaración lo sorprendió, Jimin no pensaba ni por asomo en Jungkook y eso solo lograba un par de reacciones instantáneas: la felicidad de que verdaderamente le es indiferente su pareja y preocupación porque realmente Jimin es de todo menos una amenaza para su relación. Que deje de demostrar eso para poder motivarse a lo que debe hacer.

—Con él sería...—murmura haciendo memoria a lo que Hoseok le ha contado—. Brusco, un tanto sadomasoquista, pero no realmente peligroso para ti si quieres y una vez haya costumbre.

— ¿Namjoon?

—Te dejaría más morados de lo que puedes imaginar, mucho dolor al siguiente día.

— ¿Jin?

—Demasiado mimo, quizá versatilidad.

—¿Hobi?

—Caballo indomable, tendrás que cabalgarlo hasta cansarlo. No es sencillo ser su pasivo.

— ¿tú?

—No me gustan los pasivos, pero quién sabe, hasta dormir y al despertar-

—¿Su majestad? —increpa tras tanto pensar más opciones.

—Demasiadas personalidades. Lo curioso con Kookie es que... eh.

—Tranquilo, solo es curiosidad y te brillan los ojos apenas debes hablar de él. Es tierno, también bueno que tenga a alguien que lo quiera tanto... quisiera tener a alguien como él o a alguien como tu en mi vida. —Taehyung se quedó callado un instante, solo viéndolo.

Eso le dio mucha pena... con lo imposible que venia a ser el separarse de Jungkook es como un niño contando su sueño imposible.

—Él es muy tímido. A veces al terminar se avergüenza y hay que seguir por él—relata con lentitud—. Es muy tierno. Algunas veces hemos hecho tríos y... no es igual. Finge, se ve incómodo... Me gusta verlo feliz y él a mí, complacernos de verdad.

—Quizá puedas sugerirle que eche a Iu y hagas proceso de fertilización. O yo puedo hacerlo. Nada más incómodo que tener mal una situación tan intima que se fuerce.

— ¿Me ayudarías?

—Es mi reino también, es mi rey y aunque nos llevemos mal no considero que nadie deba ser forzado a eso por ley.

Taehyung detuvo el hipocampo, iban cruzando un abismo bastante hondo, pero era posible ver el fondo. Jimin también paró, curioso por su acompañante. Si, Jimin no es para nada lo que imaginó en su paranoia; es un posible buen amigo, le hace incluso feliz que Jungkook esté casado con él...

Lo quiere para sí, lejos de otros que si son maliciosos, que pertenecen al mundo tan cruel que ya conoce personalmente y que Leedo se encargara de traer a su puerta dentro de poco tiempo sin que se pueda evitar.

Debe salvar a Jungkook.

Y si con ello debe matar que así sea. Jimin ira a los Elisios con toda seguridad. También lo estaría salvando de este mundo que puede dañarlo y cambiarlo.

— ¿pasó algo?

—No, solo...—se acercó a él, con el corazón retumbándole en el pecho y la cabeza doliendo—, pensaba que tu anillo es más bonito que el mío—vio su mano un instante—. Y-

—Ay...—recogió la mano, largos hilos de sangre manan por la cortada de Taehyung, Jimin no la vio intencional aunque lo fue—. Creo que aun tengo la piel fina a diferencia de ustedes.

—Eso parece y-

Ambos gritaron por el tiburón que pasó entre ellos casi embistiéndolos. Beth se asustó demasiado, tanto que Jimin tuvo que abrazarla para no salir impulsado fuera de su silla, de forma muy milagrosa esquivaba al tiburón que lo perseguía a él específicamente; la hipocampo golpeaba algunas rocas, derribándolas por la fuerza con que golpea. Tras dar contra un arrecife de tamaño considerable Jimin se soltó, en las puertas de la inconsciencia; deslizó del lomo de su hipocampo y por uno de los tantos corales y rocas pesadas que se iban hundiendo se hunde, pues se enganchan a su ropa.

Taehyung calmó al tiburón con una prenda de Jungkook. Así como la sangre, la "esencia" de Jungkook puede calmar animales. Siempre carga algo así encima por precaución. Vio a Jimin hundirse, el animal aún descontrolado y nervioso no hacía más que crear destrozo, más rocas, de tamaño y peso consistente caían y se apilaban sobre Jimin, al menos de la cintura para abajo. El terrano está a poco de desmayarse.

—Al menos no te va a devorar nada—afirma en voz baja—. Quizá ahogado... pero todo estará bien.

Jimin desde abajo solo pudo ver esa sonrisa de Taehyung antes de que se fuera, dejándolo ahí en la inconsciencia sin más.

Taehyung apenas pensaba que Jimin se comportó como un pequeño e inofensivo conejo sabiendo que vivía entre víboras... Que iluso. Pobre.

Chapter Text

— ¿Ahora donde está Jimin? Apenas regresó de la superficie y-

—No tengo idea de donde esta. —responde Namjoon notoria y excesivamente tenso, ha estado así todo el rato y ya era un poco raro.

— ¿Cómo que no tienes idea de donde está? —cuestiona Yoongi irritado, Hoseok a su lado hizo una mueca, estuvo con Yoongi todo el día, pero Jimin no se pierde solo porque si.

— ¿Qué ha dicho su sirviente?

—No tiene ni idea. Desapareció. —Jungkook frunció el entrecejo y miró a Taehyung.

—Saliste con él, debes saber.

—Llegamos aquí después de pasear en hipocampo, pero el dejó el suyo y siguió nadando por ahí, no supe más de él vine a verte. —responde totalmente natural, sin nada que evidenciara que realmente si es consiente del paradero de la Anfitrite.

— ¿Tú? ¿A solas con él? —Yoongi exhibió su escepticismo ante esa imagen quimérica.

—Si, es alguien muy tierno a decir verdad. —dijo Taehyung con una enorme sonrisa llena de sinceridad, Hoseok se emocionó rápidamente por el gesto.

— ¿¡a que sí!?

—Las criaturas patéticas se atraen. —dijo Iu al terminar su comida. Yoongi bufó.

—Lárgate de aquí, zorra.

—Yo-

—Iu, retírate, mi hermano es príncipe y por tanto está encima de ti. Obedece. —la mujer se levantó y marchó sin más.

—Educa a tus golfas, no debe ser tan complicado.

—Pensé que el tema era mi esposo desaparecido, no mi serrallo.

—Un poco de todo. —comenta Jin juguetón.

—sea como sea—suspira Namjoon—, enviaré guardias y rastreadores si eso se alarga. Puede tratarse de una señal de ataque como lo ocurrido a Tae hace ya varios días. A final de cuentas, a quién buscaban en realidad era a su alteza.

—Bien, dame los informes de los guardias si hay algo. También quiero que se lo busque en la superficie para estar seguros de que no se trata de una partida voluntaria a su tierra.

—Como ordene, alteza.

Taehyung se mostró sorprendido y extrañado por este interés de Jungkook en Jimin, creyó que sería más despreocupado al respecto, como lo ha hecho desde el inicio. No tardo en alcanzarlo en su estudio, está muy pensativo.

— ¿Qué pasa?

—Jimin desapareció.

— ¿y?

—es mi esposo y Corea no estará feliz si perdemos a su príncipe menor, es un niño para ellos. —desconoce como sabe ese detalle, pero no es precisamente el punto.

—Quizá se fue a casa, se lo llevó alguien, yo que sé. Si se desaparece simplemente-

—Voy a encarcelar y penar de muerte a quién sea que se lo haya llevado si es el caso. Habría que ser bien imbécil, pero nunca falta. —el sentimiento sorprendido solo aumenta y Taehyung no comprende que ocurre con su rey en estos momentos. Se imaginó un momento de festejo estando los dos aquí solos.

La realidad es que Jungkook se alteró por esto de nuevo. No solo porque el océano reaccionaria nuevamente a Jimin si está en peligro o presión emocional, sino el hecho de que posiblemente si esté con alguien más ¿Qué si esa persona lo lastima? ¿se lo quiere quedar? Jimin es la Anfitrite, también es un príncipe de Corea y si hay algo común es la atracción que genera saber que tienes a tu poder a alguien con tanto poder.

Lo atormenta especialmente porque Jimin es su Anfitrite, su belleza guardada en su palacio para que casi nadie lo mire. Se pregunta cómo sería que alguien en desconocimiento de su origen lo tocara más de lo que otro a hecho. Más de lo que él ha hecho ¿Y si realmente lo lastimaban? Taehyung admitió que es una persona muy dulce ¿Y si dejaba de serlo?

Lo preocupa.

Lo molesta que se alejara.

¿Cómo es posible desaparecer de esa manera? Tan repentina y sin que nadie sepa nada.


Se removió, tirando de su pierna que está totalmente atorada y atrapada bajo varias rocas demasiado acomodadas en su sitio, como si encajaran aun con su pequeña y blanda extremidad. Apenas tuvo fuera de mover una sola con la que pudo liberar su extremidad izquierda. Siente que su fémur hace malos sonidos y movimientos dentro de su carne. Tras un rato que fueron horas paró sus esfuerzos, quedando recostado donde está. Al menos nada se clava en su espalda... de manera letal.

Está asquerosamente incómodo.

—que asco...—balbucea por el caracol que se subió a su brazo—. Maldita... sea. —volvió a intentar el quitar las rocas de su pierna. Hizo demasiados intentos para librarse, intercalando descansos. Nada.

Absolutamente nada.

Ni un centímetro.

— ¡AYUDA! —chilla con fuerza. Estaba demasiado oscuro de nuevo, aunque puede ver relativamente bien. Gritó a más no poder por un largo rato y adivinen que pasó.

Absolutamente nada.

Se pregunta si asesinó monjes; mató niños; hacia tratas humanas; lanzó una bomba nuclear o algo así pues no tiene sentido tener una suerte tan mala e hija de puta. Lleva horas ahí, la luz, tierra acumulándose y creciente hambre lo dejan en evidencia.

De un tiempo para acá dejó de intentar, también de intentar pedir ayuda. Cuenta los peces que circulan, cuantos, colores, tamaño; evita llenarse de caracoles; estornuda por el polvo marino. Llegó quién sabe cual noche y con las luces de pequeños residuos fluorescentes se durmió. Ignora el hambre en la medida de lo posible.

Vaya que esto es patético.

Ni siquiera tiene su celular... mira que esto es ser imbécil. Tiene la sonrisita de Taehyung tatuada en el pensamiento. Pecó de iluso al creer que podían ser amigos. No sabe si planeó esto, pero bien que estaba muy contento de que sucediera. El detenerse es sospechoso, el corte, que calamara al tiburón y que justamente a él no lo atacara.

Gritó cuando por razones desconocidas las rocas se hundieron, aprisionando y clavándose en su piel y rompiendo aún más el frágil miembro.

Abrió los ojos enormemente por que cayó de ellos: perlas, con forma irregular, color blanquecino y tirando a un tono rosa pastel. Sostuvo entre sus dedos una de ellas. Tocó sus ojo y vio sus dedos. Vaya, recordaba que la ventaja de estar bajo el agua era que nadie podría verlo llorar, que no se notaría... ¿será esto culpa de Yoongi? No en el mal sentido, sino por lo que le hizo.

De la forma en que sea, seguían saliendo junto a quejidos doloridos por la presión a su pierna.


Tres días y nada.

Está desesperándose al punto de que no aceptar acercamiento de sus concubinos.

Tenía guardias buscando por toda la Atlántida y amenazas de guerra redactadas a cada reino si es que es por culpa de ellos que está su Anfitrite desaparecida. Esperaría otro par de días para que fuesen llevadas a cada monarca, que las posibilidades de que esté escondido en cercanía se agoten totalmente.

Los peces y otras criaturas no lo han visto y no puede enviar a tanto animal a buscar. Puede resultar contraproducente para el ecosistema. Ser muy global atrae todo y bien que pueden incluso llegar animales árticos o de agua dulce tratando de ayudar, logrando solo que el asunto se complique por el peligro a sus especies.

—salió a caballo ¿interrogó al hipocampo? —cuestiona Namjoon. La pregunta fue graciosa hasta para él.

—Tae dijo que lo dejó en el establo antes de que-

—El Hipocampo de Jimin llegó aquí antes que Tae—la interrupción y la información lo sorprendió—. Costó calmarlo, según Jeonghan venía solo y sin pista del jinete, pero eso toca a nosotros no somos capaces de comunicarnos.

—Tae me dijo que Jimin dejo al hipocampo.

—Soy incapaz de mentirle, alteza.

Frunció el entrecejo. Es cierto, Namjoon es totalmente incapaz de mentirle... al igual que Taehyung, él no se atrevería a hacer algo como eso.

No sabe que pensar al respecto.


— ¿me ayudas?

Hay una enorme foca buscando de jugar con él. Despertó precisamente por sus palmadas a la cara. Obviamente no entendió que dijo, pero al hacer un esfuerzo por salir logró capturar su atención, Olisqueó las rocas y donde hunden su pierna; trató de empuja con todo su cuerpo, fue un tierno gesto, uno bastante inútil, pero contaba con lo importante.

Puesto que le hizo piruetas y quedó muy cerca se agarró como supuso que quería, aunque si se movió un poco gritó, sintió su piel desgarrándose y las rocas aplastando más su extremidad.

—V-voy a morir aquí...—solloza angustiado. Se está muriendo de hambre, el dolor le hace ver puntos brillantes y el pánico comienza a afectarle la cabeza. El animal le hizo cosquillas con sus bigotes—. Trae... ayuda ¿me entiendes? El rey, habla con el rey, él te entiende... Por favor...—con lo que parecía un asentimiento de cabeza lo vio irse.

Volvió un par de horas después con un pescado bastante grande.

—No me refería a esto, pero...—ya no puede con tanta hambre. Tomó el pescado y aunque no es lo mismo, lo interpretó como sushi, aprovechando de la apertura por los dientes de la foca para abrir la carne y comérselo. Con la tela de la ropa se limpió los labios—. Necesito ayuda, también comida, pero por sobre todo ayuda ¿si me entiendes?

Suspiró rendido, cree que quiere jugar. Sin querer el animal dio golpes a las rocas, causando que se acomodaran para seguir torturándolo. Se cortó las manos, dando tirones y golpes a las rocas y corales qué están a su alcance.

La foca giró en si misma antes de irse nadando a prisa. No supo que la impulso a hacer eso. Ya es de noche, capaz vaya a dormir un rato y él ahí muriéndose. Al menos con un escalón menos de hambre. Igual su estómago amenaza con auto digerirse.

Eso de medir el tiempo se complicó más de la cuenta.

Duerme más.

Los intervalos entre sueño y sueño son menores.

No siente ni un poco la pierna. Su cuerpo está tan adormecido que los corales tratando de clavarse en su espalda no son un verdadero problema.

Por un momento, uno lleno de ilusión infantil, quiso que Yoongi viniera por él.

...

—Veamos, ven aquí, no te voy a lastimar...

Dos días, en lugar de cumplir con su plan de enviar misivas de guerra a los tantos reinos debajo del agua decidió ir a hablar con el hipocampo de Jimin. Puede ser un poco ridículo, incluso para él y tiende a hacerle gracia decirlo en voz alta, pero la realidad es esa. Puede comunicarse con los animales así como Yoongi manipular el agua. Son dones mágicos, aunque uno es más heredado que el otro.

El animal salió de su sitio y se removía notablemente nervioso. Le habían atado de todas las maneras posibles, pues estaba aún demasiado alterado sin una razón aparente. Jungkook le quitó el bozal y alguna que otra amarra para que solo quedara con la rienda. Lo sacó del establo para que su propio hipocampo no lo pusiera más ansioso.

— ¿Jimin, tu jinete, se fue tras dejarte aquí? —negó con la cabeza, acarició las aletas de la parte superior en la cabeza—. ¿Les pasó algo malo? —se removió, como queriendo huir—. ¿Los ataco alguien? Umm... ¿Un animal? ¿Un tiburón tal vez? —No pudo mantenerla quieta, Beth volvió asustada dentro del establo. Jungkook suspiró.

Al menos eso descarta que algún otro atlante o terrano se lo haya llevado. Lo alivia muy a medias. La cosa es que si nadie lo tiene ¿Dónde está entonces? El tiburón no se lo comió, eso es obvio y de haber quedado inconsciente ¿Por qué no ha regresado? O más bien ¿Por qué sus guaridas no lo han encontrado? Le sabe mal ir a preguntarle a Taehyung, pues con esto queda claro que el mintió y no pensó que podría hacer algo así.

Una pequeña foca venia nadando en su dirección, dando piruetas y giros juguetones. Nada raro, esos animales suelen venir a jugar con él de manera continua y por eso suele pedirles que hagan cosas. Como entregar cartas o llevar objetos cuando la pereza le puede demasiado. Al notarlo se apresuró y lo tomó del brazo para jalarlo.

—No tengo tiempo para estar jugando—le dio un par de palmadas a la cabeza, la foca insistió en jalarlo—. Enserio no- Vale, vale...—sus intentos por irse fueron interrumpidos y ya que debía ir a ordenar que se examinara cada metro cuadrado del océano para buscar a Jimin, bien puede ver primero lo que sea que quiera mostrarle.

Esto es procrastinación si no recuerda mal...

Puede que ayude a distraerlo un poco de que debe reclamarle a Taehyung.

...

Esta demasiado adormilado y la indolencia no es una señal buena, aunque no es capaz de darse cuenta de ello. Respiraba profundo, como si estuviera buscando que mucho aire llene sus pulmones. Está muy oscuro, no puede ver nada aparte de una luz blanquecina que de no estar tan profundo creería que es la luna. Cosa imposible, pero igual le gustaría saber de que trata.

Tararea muy entre dientes, recordando alguna que otra tonada que haya sonado en su vida. Su papá, sus hermanos, su nana, incluso su madre... la gente a la que veía en los festivales que organizaba en Busan.

No vería Busan de nuevo...

Extraña mucho estar en Corea, sobre todo con esa visita tan corta y que se le hizo tan incomoda.

Es bastante triste...

Take me to the rooftop
I wanna see the world when I stop breathing, turning blue
Tell me love is endless, don't be so pretentious
Leave me like you do

Sonaba como un miserable hilo de voz, tenía sueño, de nuevo, para variar.

If you need me, wanna see me
Better hurry 'cause I'm leaving soon

Sorry can't save me now
Sorry I don't know how
Sorry there's no way out (sorry)
But down
Hmm, down

Creía estar viendo a una mujer frente a él, con cabello inhumanamente largo danzando por la ligera corriente de agua. Esta le tomó del rostro.

Taste me, these salty tears on my cheeks
That's what a year-long headache does to you
I'm not okay, I feel so scattered
Don't say I'm all that matters
Leave me, déjà vu

—Tu Poseidón no permitirá que mueras...

If you need me, wanna see me
You better hurry, I'm leaving soon

Call my friends and tell them that I love them
And I'll miss them
But I'm not sorry
Call my friends and tell them that I love them
And I'll miss them
Sorry

—Ten fe en él.

—Como si él no quisiera verme muerto... Yoongi...

...

Se detuvo por una violenta fluctuación en el océano que lo dejó un tanto aturdido. Eso tuvo que ser Jimin, no hay quién más pueda hacer algo como eso.

If you need me, wanna see me
Better hurry 'cause I'm leaving soon

La voz de nuevo.

Sorry can't save me now
Sorry I don't know how

Se dio un impulso tan fuerte que el animal que lo estaba guiando fue empujado atrás por la onda. Se detuvo viendo a todos lados, tratando de ubicar el sonido y seguirlo como si fuese un perro.

I'm not okay, I feel so scattered
Don't say I'm all that matters
Leave me, déjà vu

Otro impulso, ni idea de cuan lejos está de palacio a estas alturas, pero es mucho, es más bien raro que haya una persona por este terreno baldío donde suelen haber animales no tan inofensivos. Tiburones de varias clases, peces linterna, incluso algunos tipos de piraña y calamares gigantes.

Call my friends and tell them that I love them
And I'll miss them
Sorry

—No otra vez...—quejumbra, el sonido que de por si era débil se extinguió por completo. Dio un molesto pisotón al suelo, estando de pie en este. La pobre foca llegaba totalmente agotada por haberlo alcanzado tras haberlo dejado tan atrás—. Escucha, no- ¿Es por aquí? —se le hizo muy extraño.

Le siguió hasta un acantilado relativamente pequeño y que abundan a decir verdad. Hizo una mueca ¿Quería jugar con el a que lo devoraran ahí abajo? Ni de chiste, ya-

— ¿Qué...? ¡JIMIN!

Bajo a toda prisa, notando a medida que se acercaba al coreano posiblemente dormido. Está bastante sucio y notablemente incómodo entre tantas rocas. Al tratar de ver qué tan mal estaba, se percató del montón de rocas aplastando su cuerpo. Bueno, eso explica porque no pudo volver por si mismo. Le tomó de la cara. Frotando ligeramente con los pulgares para quitar un poco la mugre. Jimin abrió los ojos muy lentamente.

—Vas... vas a estar bien ¿vale? Solo no te duermas y no-

Entró en cuenta de que... Jimin lleva demasiados días ahí abajo y se supone que aun no puede respirar bajo el agua ¿Qué si se ahoga?

Por ser atlante tiene más fuerza que un terrano, por lo que mover las rocas no sería realmente un problema. Lo hizo con una, sacando un gemido adolorido a Jimin y pronto vio hilos de sangre así como el olor característico. Un tanto nervioso por no tener la prisa deseada fue hasta arriba, dando un largo canto semejante al de una ballena.

Pasaron apenas unos segundos para ver venir un calamar de tamaño avanzado—Quita las rocas que tiene encima y tráemelo. —ordena con voz desesperada. El calamar aunque lento y a su manera, apartó las rocas sin demasiado problema, dejando a la vista la pierna hinchada, cortada y casi morada de Jimin. Jungkook lo tomó apenas el animal lo tendió y se dio un fuerte impulso. Sabe de pequeñas islas a punto de desaparecer y fue a la más cerca de ellas. Puso a Jimin en la arena apenas estuvo fuera.

—Hey, hey... ¿estás bien? —le dio palmadas en la cara, quitando todo exceso de agua. Jimin guiño los ojos, respirando profundo antes de apretar los labios.

—M-me duele la pierna. —Jungkook respiró aliviado antes de abrazarlo.

—Que susto me di. Creí que... bueno, no importa. —al separarse le sonrió arrugando la nariz, con mirada aliviada y notable alegría por haberlo encontrado.

Jimin cree estar alucinando.

—tendré que llevarte con la doctora de palacio para- ¿Qué es eso?

Algunas lágrimas se le empezaron a salir por Jungkook rozando su pierna derecha. Jimin ladeó la cabeza ¿no sabe lo que son las lágrimas? Jungkook se ve genuinamente curioso por eso. Que lo impulsó a ello es un misterio, pero el monarca se acercó y lamió el rostro de Jimin, justo donde se deslizaba una de ellas.

—Es salada.

—Las lágrimas siempre lo son. —moquea. Ahora que lo piensa, es raro ver a Jungkook con el cabello quieto y desordenado.

—Oh... las tuyas serian más saladas que las de cualquiera, al fin y al cabo... Eres hijo del mar ahora. Será un poco incómodo, pero debo llevarte rápido.

Se tragó el quejido de dolor que quería dar. Sentir la pierna es peor que no sentirla. Se abrazó a Jungkook que no lo apartó, podía sentir el latir calmado dentro del pecho del atlante de perfecto rostro. Respiraba muy lento, sin darse la más mínima cuenta de un detalle con respecto a esto, pero...

—Taehyung me vio ahí y no me ayudó.

Jungkook no dijo nada al respecto. A favor, en contra... su silencio le trajo calma.


—Pienso comprarme una casa nueva—dice Jin masticando un pequeño fruto—. Con los soldados yendo de un lado a otro y volviendo tan ansiosos creo que me llené la cuenta del banco.

—Maldito avaro asqueroso—bufa Taehyung con una risita, Hoseok permanecía con semblante entristecido a un lado—. Deberías volver a hacer el guardarropa mejor.

—Y lo haré, pero primero la casa, así mis niños tendrán la mascota que quieren sin que pueda romper nada. —resultaba muy cómico como pensaba en un beneficio para sus hijos siendo que sonaba a un beneficio propio.

—Una casa más grande, ya deberías comprar un palacio.

—No lo descarto.

—Que ton-

La puerta del serrallo se abrió de manera repentina. Su atención en dirección a los guardias que entraron. Antes de quejarse de que no podían entrar al lugar sin permiso estos hicieron espacio, Jimin se dejó ver: Pulcramente vestido, con ese aire tan principesco suyo.

— ¡Jimin! —Hoseok se impulsó para abrazarlo—. ¡Estás bien! ¿desde cuando...?

—Un momento—le interrumpe educadamente, Hoseok asintió suavemente. Jimin volvió la vista al frente, Taehyung no demostraba nerviosismo, solo extrañeza—. Encarcelen a Taehyung.

— ¿¡Qué!?

—O-oye-

—E-es el concubino de-

—No me importa. Encarcélenlo por intentar matarme.

— ¡No, espera, eso no...!

—Ahora. Si el rey cuestiona yo hablaré con él.

Los guardias no tuvieron problema alguno con llevarse a Taehyung a fuerza, este replicaba que no podían hacerlo y que Jungkook no permitiría algo así. Jimin mantuvo la indiferencia al momento. Hoseok, con ojos desorbitados retrocedió levemente.

—Debes estar confundido, Tae no intentaría matar a nadie. —asegura Jin con suavidad, no muy seguro de que decir.

—S-si y... y...

Ambos estaban nerviosos, lo que Jimin acusa es algo penado con muerte y-

—No lo condenaré a muerte, pues no sé a ciencia cierta si fue a propósito, pero... —se giró hacia ellos—. Estuvo inmiscuido y no se trata de un tema que pueda pasar por alto.

Salió del sitio con muchísima calma, Hoseok no tardó en seguirlo, dejando a Jin más que ansioso y curioso en partes iguales ¿Qué diantres pasó para que Jimin tomara una acción así? Desde el duelo es la primera vez que responde a alguna provocación de Taehyung.

Lo peor del caso es que lo que sea que paso, viene del momento en que aparentemente tuvieron un tiempo ameno... ay dioses.

 

Chapter Text

—Es una suerte que el hueso no se astillara dentro. La curación sería muy tardada de haber ocurrido.

Jimin hizo una mueca de incomodidad mientras la mujer de melena rubia y corta le coloca gruesas capas de crema y recubre con algas de color púrpura. Con delicadeza que no había impedido el dolor habían colocado el hueso en su lugar, pues estaba desalineado con el resto de su pierna.

Jungkook había cerrado los ojos ante el grito y posiblemente medio palacio se enteró de que ya estaba allí aun sin el aviso de Jungkook de detener la búsqueda.

—Es incómodo, alteza, pero deberá permanecer aquí por la menos siete horas para que el proceso finalice exitosamente y no tenga ningún problema con su pierna—explica con cordialidad y una amable sonrisa colocando una larga lámpara que alumbra directamente su pierna. Jimin pensó en las máquinas de quimioterapia por alguna razón—. ¿alguna otra herida?

—Dolor en la espalda y un poco la cabeza. Honestamente, mi hipocampo se golpeó con todo y a mí al mismo tiempo. —le punza prácticamente toda la cabeza y pecho mientras ella busca algún problema.

Ella presionó algunos botones de la camilla en la que esta y se hizo repentinamente blanda, se sentía como una viciosa cama de agua extrañamente gratificante todo se diga. Suspiro con una suave sonrisita, ah, el dolor merma de a poco. Que satisfacción más grande.

—Cualquier malestar pasará. Cuando se acabe el proceso sentirá que es colchón nuevamente. Si necesita algo más puede llamarme a mí o a mí hermana. Soy Wheein y mi hermana Moonbyul. Con permiso.

—Creí que estaría al menos un mes con una fractura así, no unas horas.

—La medicina es más avanzada aquí y bien que aun no logramos perfeccionarla del todo. Quiero que sea más rápida al curar, que no haya tiempo de espera para estar bien y si lo hay, que sea mínimo. —relata con una repentina emoción al respecto, Jimin sintió alegría por Jungkook preocupado por algo así.

Podía ser un impertinente odioso cuando quería, pero tener buenos puntos de la misma manera.

Ojalá los estadounidenses tuvieran tanto interés en la medicina sin dañar a otros pueblos en el proceso. Como los africanos -hay conflicto aun entre potencias por esto-, y aparentemente los mismos atlantes.

—Quizá Yoongi pueda ayudar, es capaz.

—Yoongi no me ayudaría en ningún proyecto aunque se lo ordenara.

— ¿ha probado pedírselo sin lucir como un superior? Es su hermano mayor... y su hermano a final de cuentas. —Jungkook hizo una mueca de desagrado.

—No como que le importe... ¿Qué pasó para que acabaras allá abajo? Tu hipocampo sigue muy asustado. —cambia de tema de repente, Jimin se movió un poco, solo por buscar acomodo aun sin moverse de su sitio.

—Paseaba con Taehyung, hablábamos de poco o nada importante, me corté, llegó un tiburón; Beth se asustó y pegaba contra todo hasta que derrumbó rocas y quedé ahí—resume a grandes rasgos—. Tae-

— ¿Lo hizo? ¿Eso dirás?

—No. Fue algo demasiado espontáneo, no creo que lo planeara hacer—Jungkook se mostró aliviado por ello, Jimin más bien luce demasiado serio—. Sin embargo, él me vio caer y también ahí entre las rocas, pero no informó de lo ocurrido.

—No. No lo hizo. —confiesa, casi dolorido de tener que ser sincero.

— ¿Debo asumir que me pedirás que no diga nada? —pregunta ligeramente pensativo al respecto.

Jungkook se lo pensó muy seriamente. No podía impedir que Jimin lo dijera, Namjoon se enteraría por sí mismo, a final de cuentas es él quién está al mando de las nereidas como Wheein, Moonbyul, Solar y Hwasa. Son poco lo que ellas no saben y más aún lo que comunican a Namjoon apenas se enteran. Tiene la impresión de que Moonbyul está escuchando tras la puerta. Yoongi también se enteraría, no tiene como ocultarlo...

También se le hace una falta de respeto a Jimin que estuvo una semana ahí pasando hambre, frío y herido como está. Es imposible pedirle que mantenga la boca cerrada.

Aun cuando se trata de Taehyung. Lo único que puede hacer por él es protegerlo en la medida de lo posible.

—No. Aunque... preferiría que tu familia no sepa de quién lo hizo. Tan solo que ocurrió—se muerde el labio inferior—. Evitar un poco posibles conflictos pues podría quedar como una señal de que fui yo quién ocasionó esto a pesar de que fui yo quién inició tu búsqueda.

—Vale...—dijo lento y con evidente confusión—. ¿me buscó?

—Si, aunque no lo suficientemente lejos. Lo lamento por lo ocurrido—no reverencio, pero bajó la mirada y con eso bastó para Jimin—. Haré traer comida y... cuando estés curado maneja el asunto como te parezca.

—Está bien—asintió, Jungkook estuvo a poco de dejarlo solo—. Gracias por salvarme.

El monarca estuvo unos cuantos segundos viéndolo con la boca entreabierta. Que gesto y cara más bonita... Ladeó la cabeza confuso por la cara de Jungkook que permaneció así por lo menos cinco minutos, podía resultar incómodo para cualquiera, pero para Jimin tuvo algo muy particular y es que esa mirada era semejante a la que Jungkook le dirige a Taehyung.

Esa en las que se nota que es lo más bonito que haya visto en su vida.

Que se la dirija es... tan indefinible.

Era ignorantes de que Taehyung en lugar de querer evitarlo, solo creó un cimiento para que esta relación avanzara.

Tras comer la que Jungkook envió a la habitación quedó profundamente dormido, esta vez en plena comodidad y en calma de que nada lo devoraría o iría a morir de hambre en cualquier segundo. Tuvo un sueño con la mujer que le pidió tener fe en su Poseidón, es decir, en Jungkook.

Fue un momento extraño, pero también una agradecida señal de que estaría ahí y lo ayudaría.

Jungkook entró al lugar con la intención de tener una conversación tranquila con Jimin con respecto a lo ocurrido en la reunión, así como dar a entender las razones de -lo que ahora en frío es capaz de dar cuenta-, su rabieta cuando el terrano volvió del velorio de su padre en la superficie. Consideraba que era un buen momento pues ya tienen un... ¿buen momento? En su historial. Por decirlo de alguna manera. También cuentan con un entendimiento mutuo. Más de lo que imaginó que obtendría de él así que mejor usarlo como primer paso.

Empezar de nada le da un poco de repelús. Será un niño caprichoso a veces, pero seguía siendo penoso una vez se iba el hilo de "rabieta".

Decidió dejarlo dormir tan tranquilo como lo ve ahora con tanta cosa rodeándolo para que sane. Le dé mucha pena ver a nadie en ese estado, con Jimin no es la excepción. Incluso Taehyung después del secuestro estuvo en mejores condiciones.

Ahora que lo piensa ¿No se supone que no podía dormir bajo el agua?

—¿Ocurre algo, majestad? — negó y prácticamente salió fugado del lugar había acariciado muy a duras penas el cabello ahora rubio. Llegado a su habitación, bien lejos de la enfermería quedó pensativo de que color de cabello le sentaba mejor. Muy banal, pero de momento no tiene mucho intelecto que ofrecer.

...

—A esto llamo yo iniciar bien el día—ríe cínico—. Me alegra verte bien y de regreso.

—Gracias—responde Jimin con una sonrisa—. Y... no consideró que el encarcelamiento de alguien pueda ser un buen inicio del día. No de alguien así al menos.

—Fue casi magnicidio—dijo Namjoon con las manos tras su espalda—. ¿Qué piensa hacer con Taehyung? Tengo entendido que conoce muy bien las leyes en la Atlántida.

—Si, las conozco, me las leí todas, también las variaciones y...—suspira ladeando la cabeza—. Yo me haré cargo, esto va directo bajo mi orden y no quiero que nadie se involucre. —Namjoon estuvo a poco de replicar hasta que finalmente asintió sin más. Yoongi no puso replica.

Sabe perfectamente que Jimin es consciente de todo lo formal y lo debe de estar llevando a cabo. No solo por la rectitud acostumbrada en su país, sino por tratarse de un asunto delicado donde queda a prueba qué tan capaz es como Anfitrite. Se iría por lo que implican las leyes.

O haría un berrinche.

Siendo Jungkook sería un berrinche si le preguntan a Yoongi.

Algunas veces con situaciones así su hermano pecaba de infantil.

Sin nada más que acotar Jimin tomó rumbo a la cárcel que hay en el ala más apartada y custodiada del palacio. Ahí solo se tiene a gente que será ejecutada pronto o trasladada a otro reino como Vanaheim o Mul -pueblo incluso más grande que la Atlántida, pero de vida mucho más simple y ubicado al suroeste de Egipto-, para lo mismo o lo que deseen hacer con ellos. La reja fue abierta al instante por un guardia que lo vio acercarse. Entró y vio a Taehyung sentado con los brazos cruzados.

— ¿ya te reíste? Me quiero ir.

—No me Rei casi muriendo y no te vas a ir hasta dentro de cinco meses para ir después aun arresto domiciliario si quieres verlo así, donde tendrás prohibido salir de palacio, acceder a ciertas áreas siempre y cuando el rey lo autorice y de todas maneras debe pedirme permiso a mí. —explica con calma, casi cordial y ameno.

—No puedes hacer eso ¡Yo...!

—Me dejaste tirado. Quizá no sea tu culpa lo que ocurrió, pero sí que se extendiera y bien que es algo grave hacer eso a quién sea, no solo a mi—tomó asiento en una gran silla que el guardia trajo para él—. Gracias.

—Como sea. No puedes encerrarme.

—Podría encerrar a Yoongi si quisiera, soy la Anfitrite y-

— ¡No lo eres! ¡Estás casado con Jungkook, pero solo eres un terrano maldito como cualquiera!

—Acabas de dar la razón por la que si soy Anfitrite.

—Eres un chiste. Yo amo a Jungkook, él a mí, yo debería ser la Anfitrite; todos me conocen y me quieren mientras a ti te odian. Si te murieras y yo me casara con el rey nadie se quejaría. Sobras, inútil terrano bajo el agua.

Jimin lo observó aburrido, el cabello marrón oscuro de Taehyung apenas se mueve a diferencia de lo que constante que es el subir y bajar de su pecho. Había hablado rápido, cosa algo graciosa con lo grueso de su voz. Se levantó y caminó hasta estar a un par de pasos de Taehyung.

— ¿Eres tonto? —Abrió ligeramente lo ojos por eso—. A nadie le importa realmente. Si, quizá les ofenda, pero al final del día mientras haya comida, luz, falta de enfermedad, estabilidad y capacidad de lujos lo que hagamos internamente es irrelevante—explica indiferente—. ¿Se han quejado de mí? —Taehyung no dijo nada, Jimin se giró al guardia.

—No, alteza.

— ¿Comentarios sobre mi boda?

—Pocos, a esta altura no hay ya ninguno.

— ¿Evidencias de intentos por quitarme de mi lugar?

—No, alteza.

—Algo malo con respecto a mí en general.

—No, alteza.

—Si estuviera en peligro de muerte ¿me defenderías?

—Sí, alteza. Usted es la Anfitrite.

—Gracias—volvió a Taehyung—. No importa que lo ames, que te ame. La realidad es que eres su concubino. Debes amarlo y satisfacerlo; yo soy su esposo, comparto poder con él, debo ayudarlo; quererlo es opcional para mí, incluso el tener hijos.

—No es justo.

—si se tratara de ser justo habría ordenado que te ejecutaran, la realidad es que Jungkook lo impediría, quedaría en evidencia su incapacidad de cumplir con su propia ley y no es la idea; quiero evitar problemas con él a estas alturas también. —Dio media vuelta para salir, el guardia lo pasó por un lado y agarró a Taehyung que estuvo a poco de tomarlo para quién sabe qué.

— ¡Jungkook y yo...!

—No se trata de Jungkook o de ti—sonó a un regaño—. Tampoco del amor o tonterías del estilo. Se trata de una alianza donde es cuestión de apoyar al pueblo del otro. Deja de creer que los sentimientos son lo que importa en este ambiente, porque no es así.

Taehyung dio un enojado gruñido, quedando solo en la celda. Jimin quedó mirando al guardia que está recto en al entrada para cumplir con su deber. Reverencia a Jimin cuando esté se encaminó a él. Con un gesto de mano lo hizo levantarse.

— ¿Cuál es tu nombre?

— Choi Seung Cheol, S. Coups si desea acortar.

—Quiero confiarte a ti y a otro guardia su custodia por turnos que ustedes decidan. Es prisionero, pero no quiero que sea lastimado ¿Cumplirás con ella? —interroga sin sonar realmente imperativo.

— ¿Quién más, alteza?

—Alguien que consideres pertinente. No conozco a muchos por desgracia, pero recuerdo bien que mi sirviente Jeonghan te mencionó como alguien muy hábil y confiable. —también recuerdo lo ilusionado que se veía al mencionarlo.

—Sería incapaz de fallarle.

—Bien, también te quiero de escolta cuando sea meritorio.

—Si, alteza.

—Vale, hasta luego. Mantenme informado de las visitas que tenga.

Al salir del área de celdas encontró a Hoseok notablemente preocupado. El pobre lucía un tanto confundido en cuanto a cómo acercarse. Jimin suspiró profundamente, entendía que estuviera preocupado por Taehyung, pero...

—Ya te lo dije: No lo condene a muerte, solo estará ahí unos cuantos meses y luego arresto domiciliario. —Hoseok respiró profundo y aliviado, casi lo ofende que lo creyera capaz de ejecutar a Taehyung con algo que no califica del todo como algo penable con la muerte.

Aun cuando la parte más rencorosa y pequeña de si lo quisiera.

—Me preocupaste mucho—lloriquea más cerca—. Cuando pasar mucho tiempo así puedes quedar muerto o loco. — Una risa nerviosa lo invadió al tiempo que Jimin luce agobiado.

—Honestamente pudo ser peor, pero-

— ¿Cómo lo hiciste?

— ¿Ah?

—Fue casi una semana ¿no necesitaste aire?

Hizo un círculo con la boca, luciendo como un niño asombrado ¡No lo había pensado! Estuvo tan distraído con eso de estar muriendo de hambre, el frío, sueño, Jungkook interesado en su existencia; sanar; comer; dormir y finalmente darle una figurada cachetada a Taehyung para que entienda de una vez que es la Anfitrite y que un berrinche no lo va a cambiar, tampoco el amor, todo es política y...

Tantas cosas acumuladas lo hicieron no fijarse que aparentemente ahora puede estar bajo el agua sin problemas.

Wow...

—Creo que... Ya puedo estar indefinidamente.

Hoseok dio un grito antes de lanzarse a él para abrazarlo fuertemente diciendo lo mucho que podrían hacer a partir de ahora. Jimin se mantuvo sonriente permitiendo a su amigo contara todos los planes que vinieran a su cabeza.


— ¿Tae preso?

—así es, Jimin lo sentenció a cinco meses de encarcelamiento en las celdas y otros dieseis como arresto domiciliario. —Namjoon esperó alguna reacción agresiva o determinante de Jungkook, tal vez que de inmediato ordenara su liberación.

Contra todo pronóstico, solo suspiro, como si estuviera resignado a esto. Incluso aliviado.

— ¿solo eso?

—De momento si.

— ¿Restricción de visitas?

—A partir de las once hasta las nueve de la noche.

—Bien. Pasaré a hablar con él más tarde y mañana-

—¿No lo molesta? —increpa muriendo de curiosidad por tanta anomalía junta.

—Le dije a Jimin que manejara el asunto como creyera pertinente y eso hizo sin matar a nadie o ser injusto en correlación a lo que vivió y vio, así que no veo razón por la cual cambiar lo que hizo. Sería faltar al respeto también. —Namjoon permanecía igual de pasmado con una graciosa mueca.

— ¿Incluso si es Taehyung?

—Lo dejó ahí abandonado—Namjoon ya tenía la información de todo lo que ocurrió, Wheein se lo dijo—. Lo va a contar o alguien más se va a enterar y no puede quedar así como así. Además, él va a enojarse si impido algo tan lógico como dar un castigo, el océano reacciona a él y no es conveniente para nadie. Aun si es Tae...

—Quiere que resienta haberle mentido cuando le preguntó.

Dio un bufido. Si, en buena parte también trata de eso, por la otra es que realmente era un asunto de Jimin, que lo llevara como mejor lo creyera sin que te deba salvar a Taehyung de morir o algo peor, es un alivio que sea así sin su intervención. Honestamente y fijándose en el panorama, Jimin y él son mejores haciendo todo por separado y sin interferir uno con el otro. No hay razón por la cual sacar una pelea.

Esto se volvió una especie de castigo bien merecido a un hijo o bien a una mascota. Taehyung podía ser un mimado sin quitar que no todo lo que haga será perdonado así como así, mucho menos cuando eso implica mentirle a la cara a él; quién le ha dado más confianza que nadie y lo ha salvado en todo momento de las peores desgracias.

Además... fue casi matar a su esposo.

Una cosa es odiarlo y que lo fastidie hasta el punto de estar enfurruñado, pero dejarlo a morir... hay un límite para todo en esta vida. Taehyung lo cruzó muy fácilmente, que lidie con la consecuencia de su actuar.

—Mañana hablaré con Jimin al respecto, saber si está bien...—Namjoon lo observó curioso y complacido por igual. Quién diría que algo tan malo iba a crear un avance.

Diría que esto es una muestra de que Jimin y Jungkook son raros.

 

Chapter Text

—La recuperación suele atrofiar los músculos y por ende causa que los reflejos o el conocimiento se oxide. Si no practicas, lo pierdes.

—Lo tengo en cuenta.

Yoongi dejó ir el agua de golpe, Jimin clavó el tridente el suelo y no se movió sino que rompió la ola. Yoongi recogió el agua y la hizo ceder con mayor fuerza. El monarca tuvo dificultad por evitar que la fuerte corriente lo llevara, apretando el arma entre sus manos. Yoongi bufó indiferente.

—Tambaleaste.

—Nunca habías hecho eso con-

—No puedes tambalear. Eres capaz de crear un tsunami y de la misma forma, detenerlo—Jimin dio un resoplido—. Supongo que mejor lo practicamos mañana, deberías estirar hoy, recordar las posturas y todo lo demás.

— ¿Tienes algo que hacer?

—Dormir.

Rió divertido, Yoongi acabó por hacerlo también. Aun no recupera toda su fuerza, por lo que se ahora con mucha facilidad. En salida Jimin empezó con su rutina que en un principio era para espadas, pero se las arregló para adecuarla al tridente uniéndola a la que utiliza con la lanza. La cuenta que lleva Yoongi es que esa rutina es de hora y media si es que no más.

Solo por eso no se queda acompañarlo... durmiéndose ahí, es todo lo que podría hacer por él.

Al salir y a medio camino para llegar a su habitación creyó ver en dirección a la sala a su hermano menor lo cual es de lo más extraño. Quería saber qué demonios haría en esa dirección donde no hay nada de su interés. La cabeza le punza y no permite a su curiosidad hacer un esfuerzo. Solo lo que sea no explotaría el palacio, ya lo habría hecho desde hace muchos años atrás.

Jungkook por su parte tenía la idea de practicar un poco, librar tensión y así visitar a Taehyung sin nada de mala vibra en su espíritu. Pronostica una discusión lo cual es malo pues llegado a cierto punto iba a quedarse callado y Taehyung ganando como siempre lo ha hecho. Ah, maldita sea con su incapacidad de continuar debido a tanta timidez y limitado valor social.

Lo sorprendió que el lugar estuviese ocupado. Por lo general solo Yoongi está y lo vio caminando en dirección a sus aposentos. Por pura naturaleza se acercó a paso lento y levemente escondido tras un pilar.

En medio de la sala está Jimin.

Danzando.

Para él es una mortal danza.

Lo más impresionante es que lo hace con el tridente de Yoongi. El arma parece deslizarse entre sus manos, una a la otra, por sus brazos e incluso espalda y cuello. Clavó el tridente en el suelo y así subió a la punta de un brinco.

Ahora tiene peso, no flota si no quiere, por lo que es curioso lo que hace, se nota el esfuerzo. Jalando el arma dio giros horizontales hasta caer grácilmente al suelo y empezar a jugar mucho más lento y delicado que en ese momento. Jungkook quedó ahí de pie.

Una hora entera viendo a Jimin practicar con el tridente.

Lo malo es que Jimin inevitablemente se dio cuenta de su presencia, pues estaba casi frente a la salida y su atención fue directo al punto dorado que es el tridente de Jungkook. El momento en si es tremendamente torpe por Jungkook que sigue mirando fijamente, con la boca entre abierta y cara de estar perdido en lo que mira.

— ¿Se le ofrece algo? —interroga con lentitud. Jungkook bajó la mirada, avergonzado por su obviedad.

—No... solo... quería practicar, pe-pero ya me voy.

—Ya terminé por hoy y no tendría problema alguno en que use el sitio aun si estoy presente. —pasó junto a Jungkook, tuvo suficiente capacidad de habla como para acercarse al rubio.

—Tu cabello es rubio hora.

—Lo decoloré antes de venir.

— ¿No te gustaba tenerlo negro?

—Si, pero debía hacerlo, una costumbre que tenemos en Corea.

—No entiendo para qué. —admite que no capta que puede significar un cambio así.

—Como hijo del emperador debo demostrar que ya no será lo mismo ahora que se ha ido. Para cuando mi cabello sea negro de nuevo estaré más viejo y por ende no igual a ahora —explica, Jungkook escucha con atención y curiosidad—. Depende de lo mucho que influyó en mi vida. No lo conocí mucho, así que solo hice esto.

—Considerando que tu cabello se daña tanto al hacer eso no lo considero poca cosa.

—Mi hermano mayor tatuara toda su espalda, una de mis hermanas decoloró y pinto su cabello para usar trenzas africanas azules. Ellos estuvieron cerca, yo no.

—Entiendo.

—Bien. Si me disculpa.

Jungkook lo tomó de la mano.

—Qui-quisiera hablar contigo mañana. En la sala de lotos.

—Vale. —lo sorprendió que asintiera sin más, imaginó que cuestionaría a que vino la propuesta. Sin más lo dejó solo. Jungkook estuvo atontado y de pie en ese lugar por cierto rato.


— ¡ah! Por fin viniste. Diles que me dejen salir de aquí. uno de ellos me pegó y ahora tengo el estómago morado por su culpa, bájale de rango o algo así. —Jungkook permanecía en una tímida y encogida postura al momento de entrar a la celda que ocupa su concubino.

Fue un silencio más que sepulcral.

— ¿Qué tienes Kookie? ¿Pasó algo malo?

—No-

—Oh bueno, entonces... Va-

—No te voy a sacar de aquí.

Taehyung lo miró de forma que bien puede ser chistosa, como ofendido y decepcionado en partes iguales. Jungkook alzó la mirada, hinchando el pecho para una postura más orgullosa y que fuese autoritaria a diferencia de como entró. Se acercó a Taehyung un par de pasos más.

—debes estar bromeando y esta vez no es chistoso. Vámonos.

—Ya lo dije. No lo voy a hacer.

—¿Por qué?

Jungkook se crispó ¿Aparte de todo tenía el descaro de preguntar un por qué? En su maldita vida hubiera creído que Taehyung vendría con semejante descaro.

— ¡Casi muere por culpa tuya! Pudiste haber iniciado una guerra con una potencia terrana, una con demasiada energía nuclear. —explica con voz apurada e incrédula.

—Mueves el tridente y estarán bajo la gua.

—Y nosotros muertos por esa misma radiación ¿Qué no me estas escuchando?

—No es tan importante.

—Lo es y aun si no lo fuera—rectifica momentáneamente con los ojos cerrados y moviendo las manos para tratar de calmarse de alguna manera, la mala cara es poco común en una conversación con Taehyung—. Es matar a un ser vivo, pensante-

—Un terrano. —Jungkook ignoró apenas el comentario.

—Que tiene familia, está casado conmigo ¿Crees que estaré bien sabiendo que alguien murió porque mi concubino no tiene un puto límite? Es- ¡ESCUCHAME! —Taehyung cerró la boca y se encogió, Jungkook podía intimidarlo si así lo pretendía—. ¡Deja de olvidar que yo soy tu rey y él tu Anfitrite y que estar conmigo no quita que eso sea un crimen que es posible de castigar con la muerte!

—No... no dejarías que me maten. —repone con deje temeroso.

—Por supuesto que no y mucho deberías agradecer que Jimin tampoco quiere hacerlo. Su decisión junto a la de Yoongi y la rectitud de Namjoon lograrían que ni yo te pueda salvar.

— ¡Eres el rey! —reclama aquel punto que siempre usaban para justificar cualquier acción que pudiera ser castigable.

— ¡Me mentiste! ¡Traicionaste mi confianza cuando te lo pregunté! Esto no trata de... quién es más bonito, a quién deseo más, a quién aprecio más, sino de que casi se MUERE.

— ¿¡Desde cuando importa!? De haberse muerto no estarías peleando conmigo.

—Una muerte, una mentira ¡Ni siquiera podrías estar en mi serrallo! Es lo más grave que hay.

—Pero-

—No hay excusa. NINGUNA.

— ¿Y eso que? No puedes hacerme esto a mí. Kookie, por favor... sácame y-

—No.

—Señor, su alteza plantó cierto horario y ya el tiempo terminó.

—Tu deja de meterte donde nadie-

—Lo entiendo. Ya terminé de todos modos.

Taehyung acabó totalmente boquiabierto por esto. Jungkook le dio la espalda y salió de la celda, dejándolo solo—No digas nada de lo que hablamos—. Ordena pasando de S. Coups, este permaneció firme en su sitio dando a entender su afirmativa. Solo debe mantener informado de quién vino, Jimin no pidió nada aparte de esp.

Se sentía agotado. Jamás creyó que Taehyung fuese activo en la muerte de alguien, en desear con tanto furor una muerte hasta colaborar. Ese no es su Taehyung. Quisiera creer que Jimin tiene la culpa de esto, pero la realidad es que ni siquiera es capaz de hacerlo. No cuando Taehyung sonó tan genuinamente sincero con todos sobre lo agradable que es Jimin. Quizá no es perfecto, nadie lo es, pero no merece una muerte así, ahora...

El evento en si no lo merece.

La pena por dejar ahí a Taehyung va mermando, todo por la forma en la que se excusó. Tan pobre, mediocre y vil que, nuevamente, no se trata del Taehyung que conoce. Hablar mañana con Jimin ayudaría a que el bochorno por el evento mermara. Con suerte tener una relación amena con su hermoso y hábil esposo que ya puede respirar bajo el agua.

Ah... ya no hay excusa para dormir en habitaciones separadas.

...

Si bien va muy poco tiempo, Jimin encuentra curioso que Jungkook este tan calmado y receptivo con él. Lo podría marcar como un logro. Casi debería desaparecer más veces, parece lo único que hace bien desde que llegó hace ya varias meses. Resulta bastante decepcionante a decir verdad.

— ¿Seguro de que es buena idea? ¿Qué hago si empieza a ahogarse? —cuestiona espantado. Jimin rió divertido por eso, lo alegraba que fuese una preocupación genuina al que viene de su sirviente.

—Sigo vivo tras una semana, una noche no me matara y si pasa solo hay que llevarme a mí habitación, no es muy lejos de aquí.

Jeonghan está preocupado por esto, no sabe porque Jimin estaba tan entusiasmado por esta "pijamada" con Hoseok. El serrallo no es precisamente el mejor sitio y dada la fama de virgen que tiene Jimin podría ser interpretado como infidelidad al rey con el servidor del principe. Se tomó la tarea de desaparecer rumores, pero este le costaría a horrores.

Las paredes tienen oídos.

También ojos.

Sobre todo para el rey que entiende a los animales.

Lo único bueno es que realmente estaría en otra habitación. Es como diez veces más grande que su habitación actual y de eso no se puede quejar. Solo debía estar al pendiente de si su alteza tenía algún pedido.

—Este sitio es más bonito de noche. —murmura admirando el lugar con fluorescencia por todas partes ante la falta de luz del día.

— ¿¡Verdad que sí!? —Hoseok llegó pronto a recibirlo—. Aunque la habitación de Jungkook es mejor. La cama y ventanales son gigantes, telas penden del techo, espejos ornamentados en oro, plata, corales... es una maravilla...

—Suena a que ahí caben al menos setenta personas. —dijo Jimin sorprendido por la sola imagen mental que tiene de la habitación.

—También circulan muchos peces, los llama dormido—eso parece algo demasiado tierno en su opinión—. Pero primer mira mi habitación.

Era bastante grande con ventanas verticales y alargadas; una pantalla de tamaño considerable que debe ser el computador y televisión. Hay un elaborado decorado entre hipocampos y ballenas. La cama grande con doseles que se mecen suavemente por la corriente. La luz en forma de caracolas, algunos cofres con joyas y un closet enorme.

—Es bellisima.

—Yoongi la pidió decorar así para mí, es bastante detallista en cuanto a lo que me gusta. Viene muy seguido cuando yo no voy con él, pero algunas veces es necesario.

— ¿A sí? —cuestionó curioso—. ¿Por qué?

—Lecciones de vida con Hobi—empuja a Jimin para que se siente en la cama—. Hombre mujer... en la cama hay roles. Siempre estará el versátil, pero como en el caso de Jungkook, Yoongi o Namjoon también estarán los que mantengan la misma postura, activos y así estamos tu y yo como pasivos.

Jimin no refutó lo último, más porque no se imagina de activo con nadie de -su entorno-, que por otra cosa. Ni siquiera ha estado con una mujer. No tiene ni la más remota idea de que se hace ni nada del estilo y bien... La idea de ser protegido como Hoseok y Jin le suena tentadora. No lo necesita, pero lo quiere.

Quizá por estar defendiéndose solo desde que tiene memoria.

— ¿Siempre...?

—Con Yoongi sí. Bien que al ser así... hay que tentar, hacerse de rogar así se aun poco—explica deslizando los dedos por su rostro y así encender su fluorescencia por un instante—. Eso crea expectativa de ser intocable.

—Inalcanzable.

—Así es. —ríe satisfecho de que entienda—. No siempre, pero...

—Lo suficiente como para que la impresión no desaparezca.

—También entra el factor ropa... Te cubres mucho, no das oportunidad a que te miren. Es uno de los puntos, pues desconocen, pero no hay nada que pueda ser como una probada, no hay tentación. —se perdió ¿debe o no debe mostrar?

— ¿Entonces que...?

—Arréglate hasta que el animal en celo que es Jungkook no pueda aguantar.

—Corrección, él no me aguanta. —Hoseok rió por la nariz.

—Y haremos que no se aguante a si mismo por no desearte y tenerte todo este tiempo.

Jimin no hizo más que sonreír nervioso.

Ya no está tan seguro de que tan bueno puede ser que Hoseok le enseñe nada. Aunque podría servir con Yoongi así que no hay porque negarse.

La realidad es que Hoseok se encargara de que todo lo que Jimin demuestre sea para Jungkook. Su amigo no se molestaría por este pequeño detalle. Ambos desconociendo las intenciones del otro.

 

Chapter Text

—Ah... ah...

Namjoon ha llegado a sentir una especie de extraña ternura por Jin cada vez que acaban y está en "modo mimoso". Su cara se pone más colorada, lo labios más hinchados y las pupilas dilatadas hasta le punto de tener los ojos casi negros. Es una manera de estar que solo ocurre cuando Jin tiene la sensación de que guarda una deuda con alguna persona. Por tanto, Namjoon se ha vuelto como un propietario exclusivo, casi el único que lo ha visto así.

Lo ha librado de tantas cosas que ha pagado mil favores de la mejor manera que se le ocurre: Con sexo ¿Trata de sus hijos? Sexo hasta que el híbrido terrano pueda quedarse más seco que un desierto.

Su expresión es bastante importante en este asunto, pues siempre tiene la misma confianzuda mueca de que es la persona más perfecta del lugar y bien que puede ser así. De modo que este gesto más infantil y real de su persona le gusta más al consejero del rey. Es más honesto de lo usual.

—Lo siento, pero por hoy tendremos que dejarlo así...—anuncia levantándose con ayuda de los brazos apoyados en el pecho de Namjoon—. Tengo un asunto... ¿Debes atender algo mañana temprano? Puedo venir a despertarte—comenta delineando las apenas perceptibles líneas del pecho y un poco del abdomen de Namjoon—. O puedo ir directo a tu estudio.

— ¿Qué asunto tienes? —cuestiona con delicadeza, agarra a Jin de las muñecas, evitando los aros que lleva puestos.

—Hoseok va a hacer una pijamada o algo así. Está muy entusiasmado. —se encoge de hombros, esos amplios hombros que tienen pequeños hilos de sangre y puntos rojos por obvias razones.

—Entonces no te apures. Seguramente acabas por no dormir tratándose de Hoseok. —Jin hizo un puchero mirando arriba. Mierda, iba a tener que gastar otra tarde y noche entera con Namjoon. Bueno, ya que, salvó a sus hijos de ser secuestrados. Que consuma más tiempo del que creía no es la gran cosa si lo piensa lentamente.

—Vale—Namjoon lo soltó, más tranquilo de que no se tratara de algún cliente que el atlante quisiera atender. De ser así, daría alguna excusa para que no fuera—. Y realmente... dudo dormir nada. Hoseok tiene demasiadas energías en esta ocasión—comenta empezando a vestirse. Su cabello negro con suaves ondeos por lo movimientos delicados—. Con la Anfitrite ahí...—suspira con una risita divertida. Namjoon se levantó de golpe de su lugar en la cama.

— ¿¡que piensan...!?

—Nada que implique toques inapropiados si es que eso es lo que temes. —Namjoon quedó apenas más tranquilo.

—Ya sabes que ocurre con una mentira referente a su alteza, espero que esto que dices sea cierto. —asintió. No tiene porqué decir lo contrario...

Y Jimin no va a pagar, así que nada lo motiva a un contacto sexual o mínimo.

—Buenas noches, mi...

—Buenas noches.

Namjoon se había aproximado a prisa mientras Jin estaba de espaldas; le dio un beso cariñoso en los labios. No dijo nada, como siempre el rebote entre sus labios y los de Namjoon es algo que le gusta. Jamás se cansa de ese contacto en específico. Tras un tierno puchero salió dejando a Namjoon solo. Ah... es tan tiernamente iluso que le da pena, pero bien... al menos de esta manera es como comprar más chances de tener la vida de sus hijos asegurada.

Es un buen trueque por aguantarlo de más. Nunca aceptaría a un terrano de no ser por el pago que obtiene.

El serrallo está tan silencioso como siempre que Hoseok se encuentra en su habitación. Fue directo hacia allí y quedó en pie en la entrada por la extraña escena en desarrollo. Bueno, es Hoseok, es teóricamente normal tratándose de él, Jimin incómodo a más no poder es el verdadero elemento particular en esta ocasión. Quisiera quejarse, no obstante es gracioso y no piensa amargarse. Aunque claro, también hay detalles.

—Debo recordarte que posiblemente te maten por andar toqueteando a la Anfitrite. —más que una pregunta, fue una afirmación al tiempo que entra y cierra la puerta tras de sí.

—No lo estoy toqueteando... solo... trato de... arreglarlo. Bien ¿Qué tal? —Increpa viendo con orgullo su gran creación.

—Yo diría que hay un par de cosas que se pueden mejorar.

Hoseok hizo su puchero aún más pronunciado, él no ve nada de malo en su creación. Jin quedó con la mano en la barbilla y aun analiza a Jimin, quién se mira mortalmente incómodo en el espejo de la habitación antes de negar con la cabeza al quitarse el falso arete de la nariz y otro del labio.

—No pega con él, es demasiado atrevido—Jimin enrojeció a más no poder al ponerse el albornoz—. Es virgen e incómodo con su cuerpo así que nuestra manera cortesana es un poco... desentonado.

—Yo sigo creyendo que le va muy bien. —dice Hoseok con terquedad.

Jimin no decía nada en aquella conversación. Si, la ropa con la que Hoseok lo vistió es muy bella: Es un peplo griego de tela traslucida en tono oscuro, un negro tenue; algunos bordados en la tela escarchada. Algunas campanillas en forma de caracoles y abajo apenas un corto short ajustado junto a una cinta cruzada desde su cuello que cubre precariamente sus pezones.

Sin embargo, lo dicho, muestra tanto que quiere esconderse en lugar de exhibir como se ve. Eso sin mencionar las lindas marcas que Hoseok hizo con maquillaje. Un poco imitando las que él tiene.

—Debe ser acorde a lo virgen que es... dar esa impresión en lugar de que parezca fingirla.

—Pero si no da esa impresión.

—Yo he vestido a muchas que deben iniciar así que déjamelo a mí.

Para ser sincero, le daba un poco de pena que se estuvieran esforzando tanto para nada. Absolutamente todo lo que le pusieron acababa por no gustarle a uno de los dos y por su parte, a incomodarlo más que el atuendo anterior de ser eso humanamente posible. Hay un patrón curioso que notó apenas un rato después de volverse una batalla por quién logra convencerlo:

Jin prefiere lo que es ajustado, corto y en colores excesivamente brillantes, decantándose generalmente por el rosa con adornos de oro.

Hoseok escoge prendas muy holgadas y amplias, traslucidas con tonos oscuros en su mayoría. Apenas hay alguna prenda cubriendo de manera perfecta lo que es más íntimo como la entrepierna, ingle y los pezones.

En definitiva, ninguno de los dos estilos le gustaba, lo hacen sentir demasiado inseguro y aun más de lo que ya lo es. Lo de mostrarse o exhibir la figura jamás se da en Corea, no para la realeza que tiene un estricto código de vestir. Ni que decir de él que es el menor de todos y es el triple de prohibido mostrar piel. Suspiró más que rendido, piensa que tampoco hay una especial necesidad de estar arreglado diez de diez.

—Esto es caso perdido e inútil de todos modos—resopla Jin disgustado por el esfuerzo en vano—. Lo usaría y repetiría en... No sé ¿Dos años? Tiene un closet enorme, más que el mío y mi casa.

—Tenía la esperanza de ir bien a la reunión que tengo con el rey Jungkook mañana, supongo que-

— ¡¿TE VAS A REUNIR CON ÉL!?

—¿¡A SOLAS!? ¿¡DÓNDE!?

—Jardín de Lotos, aunque-

—Hay que arreglarlo, no puede ir así como así a su primera reunión en solitario—afirma Jin en un estado de histeria semejante al de Hoseok por la nueva información tan exacta—. Esto y esto si...

Se siente genuinamente intimidado por la manera tan histérica en la que ambos se pudieron para coincidir en lo que usaría. Realmente ameritan un diez por su esfuerzo, pero a donde están llevando las cosas no es mejor que hace unos instantes y no se visualiza en lo más mínimo usando lo que están sugirieron... aunque es más una exigencia.

— ¿Por qué debe ser tan...? —escotado, revelador, excesivo y... Todo lo que no le gusta.

—es posible verte, también se quita y rompe fácilmente, es lo más apropiado para una "charla" en el Jardín de Lotos. Quién va ahí acabó teniendo sexo así que-

—Yo no quiero tener sexo con él. Es solo hablar, quizá sobre Taehyung o lo que sea que amerite una reunión. —replica disgustado, Jin alzó una ceja mostrándose incrédulo por el comentario.

—No creo que seas tan ingenuo.

—Pues tampoco es necesariamente obligatorio que quiera-

—Aun si él quiere yo no quiero. —Hoseok se volvió repentinamente invisible en lo que se vuelve lentamente en una discusión.

— ¿Crees que importa? Debes-

—Ya sé que eso debo, pero no lo pienso hacer en un... lugar donde cualquiera podría...

—si él quiere, lo haces, así de sencillo. Ya deberías estar consiente de ello. —Hoseok no se mostró muy feliz por la manera en que Jin lo puso en palabras. Pudo tener más tacto.

—Pero-

—Tu deber como Anfitrite es abrir las piernas cuando él quiera que lo hagas, también abrir la boca y tragártela hasta donde sea que te llegue. No es...—Jimin apretó los labios—. ¿acaso esperas que te ame? —rió genuinamente divertido—. Seguramente no pase.

—Eso no quiere decir que deba tener sexo hasta cuando no quiere—interviene Hoseok al instante y cual misil—. Es su esposo, no su sirviente o un esclavo sexual. Decir sí o no es una posibilidad que él tiene.

—va a hacer que pierda el poco interés que pueda tener. Es su lindo adorno y a menos que... ¿Qué tiene?

Jimin se había puesto totalmente colorado y ambos se lo quedaron mirando sin comprender a que venia ese aspecto. Fue una sorpresa absoluta que empezaran a brotar pequeñas perlas de color purpureo casi rosa por los costados de sus ojos. Jin tomó una y pudo notar que distan de ser uniformes. La llevó a su boca para morderla y estar seguro de que es realmente una perla.

Lo es... junto a un sabor salado que le provocó un sentimiento particular: Vergüenza.

—Cal-cálmate ¿sí? No tienes porque... ay... Jiminie tranquilo.

Tenía el pecho congestionado. Quería llorar por... lo que es inevitable, que sabe que debe hacer, el asunto es que la manera en que Jin lo dice le provoca un pánico indescriptible ¿Enserio es así de crudo? Que deje de importar su opinión... Ni siquiera lo hace ahora realmente así que eso solo incrementa el sentimiento desesperanzado y avergonzado.

No quiere tener relaciones sexuales de esa manera tan... bochornosa.

Tampoco ser tratado como una prostituta.

Ya no hay excusa para que no pase y con la situación actual ¿Qué si es ralamente lo que Jin dice? No está lo suficientemente fuerte -o indiferente-, para resignarse como siempre. No a esto. Todo menos a esto. Hoseok no sabía que hacer para calmarlo. Por otro lado, Jin no hizo más que bufar.

— ¿Querías que fuera por amor? Estás muy jodido y te lo repetiré tanto o más de lo que se lo he dicho a Tae y-

—No que me ame... solo... solo...—el cuerpo entero le tembló, con los puños apretados y esa descarga emocional que no sabe soltar de otra manera y es que...

Mínimamente él también tendría que disfrutarlo ¿no? ¿Es tan complicado? Más que un adorno ahora tiene la impresión de que la percepción que hay de él es la de una perra nada más, casi una especie de yegua a la que van a montar por haber sido vendida.

—Tiende a imponer su realidad. Si de algo estoy seguro es que el rey no te forzaría a nada, él no es así—la voz de Hoseok le dio cierto consuelo, moqueando aunque no pudiera verse lágrimas reales o pudiera salir moco, Jin volvió a bufar, sin poder aguantarse esa inocencia de parte de Jimin—. Y bien si lo intenta... puedes gritar. Eres la Anfitrite, te van a ayudar si lo pides.

— ¿contra el rey? En el peor de los casos haría que quién sea que se aproxime lo acompañe. Algunas veces me preguntó si realmente trabajamos en lo mismo. Escomosinoconocierasalosclientesyhoratehaceselmásvirgendetodos. —se cruza de brazos, había hablado muy rápido.

—No se trata de clientes aquí. Están casados.

—Una compra permanente en lo que a mí respecta y más ahora que encerró a su concubino. Debe tener los huevos hinchados y todo.

—Estás siendo especialmente asqueroso hoy.

—Y ustedes especialmente irritantes, no puedo-

El celular de Jimin los interrumpió, este expandió al pantalla en la cual pudo ver la enorme y adornada invitación que lo dejó ligeramente boquiabierto. Tomó lugar en la cama, Jin y Hoseok se sentaron a cada lado, aunque el mayor no entendía absolutamente nada y Hoseok apenas alguna que otra palabra suelta.

— ¿Qué es?

Para mi hermano menor Park-Ji-Min

El Imperio de Corea se complace en hacerlo conocedor de la coronación del nuevo emperador, Kwon Ji-Young, como regente de toda Corea en reemplazo de su fallecido padre Choi Seung-Hyun. La ceremonia será celebrada a las cuatro de la tarde con la asistencia de todas las coronas y gobiernos aliados, enemigos y neutrales con el fin de hacer oficial el título atribuido al príncipe mayor.

Su presencia más allá de un rasgo familiar, será evidencia de alianza figurada con el reino de la Atlántida y el océano mismo. Esperamos su asistencia con un día de antelación para hacer la preparaciones necesarias para usted y su esposo o cualquier acompañante que venga junto a usted.

Todos serán cordialmente bienvenidos como hermanos que somos gracias a su unión matrimonial.

En caso de tener problemas a la hora de asistir por favor enviar una misiva que informe y de ser posible, explique el motivo. Su familia ansia que se encuentre presente cuando ocurra el nombramiento.

Dong Tae-Yang

—Dudo mucho que mi hermano... o cualquiera de ellos haya escrito esto. Seguramente el consejero lo cambió absolutamente todo—suspira un tanto incómodo. La firma, el título y hay detalles que realmente suenan discordantes. Imagina que Jiyong la redactó, su consejero la editó hasta el punto de que es una mezcla extraña y Taeyang la envió—. Su coronación... es muy pronto. —murmura notando la fecha.

—suena aburrid-

— ¿Coronación? ¿Cómo una fiesta? ¿Puedo acompañarte? Sería genial. Tendríamos más tiempo de ver y... y... ¡Otro amanecer! ¡También las estrellas! —Jin se dio por perdido con estos dos. Como si estuviesen en corrientes marinas totalmente opuestas. Él como la corriente surecuatorial y ellos la norecuatorial.

—En realidad primero debería avisarle a Jungkook para evitar algún mal entendido... se lo diré mañana.

—Y mañana-

—usaré lo que a mí me parezca. —corta, viéndolos muy capaces de seguir con el pleito de hace poco.

Jeonghan por su llamado llegó, tuvo al pobre hombre adormilado yendo de la habitación de Hoseok al closet de "la Anfitrite" para sacar y meter ropa. Cuando finalmente se decidió por lo que usaría mañana tuvo un extraño aprobado por parte de los dos atlantes que lo ayudaron en este proceso de alguna manera bastante abstracta.

—Bueno... concuerda con él. Una tentadora inocencia. —comenta Jin al verlo girar para asegurar que le sienta bien el atuendo.

Estaría muy bien mañana en el Jardín de Lotos y no le quedaba otra que pedir al universo que Jungkook no se pusiera necio con el tema de dejarlo ir a la superficie.


Eso de recobrar la costumbre de dormir solo es extraño, pero no desagradable. Es total fortuna que tener a Taehyung preso no le traiga malos sueños... Pues, tiene malos sueños, pero no por su concubino ni nada parecido. Casi no puede considerarlo un mal sueño a decir verdad. Es... bastante bello y lo llega a frustrar por quién causa aquel despliegue de belleza en su subconsciente.

Esa noche fue la primera en la que soñó con Jimin.

No supo que impulsó ese sueño en específico. No tiene real sentido. Está junto a él hablando de algo que no escucha, solo lo ve mover los labios, con el sonido de los animales marinos resonando. Usa una especie de blusa en un tono rosa pálido casi blanco con un pantalón negro apenas ajustado.

Hay pequeñas florecillas en la parte de los hombros, al tela se mece al mismo ritmo que su cabello y es realmente hipnótico quedarse mirando. Hasta que él empieza a jugar, él lo persigue mientras Jimin va dando saltos como los que vio cuando él practicaba con el tridente. Se ríe hasta acabar agarrado de un coral y darle un beso en la nariz.

Rió por ello, haciendo lo mismo pero a su frente y cuando trató de que fuesen los labios el muchacho rubio se lo impidió negando con la cabeza y colocando una mano en los labios finos del regente.

—La Anfitrite no se toca.

—Claro que si, eres mi Anfitrite. —afirma, al intentar tocarlo fue como si la misma agua se lo impidiera. Jimin negó con la cabeza, con los labios tan rosa y de apariencia esponjosa que quería besarlos.

—No. No puedes.

Su tono fue juguetón al mismo tiempo que intentaba atraparlo.

Estuvo todo el rato intentado atraparlo. Veía la ropa ondear, tanto que no puede definir bien al silueta. Solo que sus hombros son menudos, manos pequeñas y piernas proporcionales. Quisiera que la tela fuese más transparente o más ajustada, poder detallarlo.

Cuando tuvo la oportunidad, cuando por fin lo atrapó, se despertó. No sin antes haber visto su sonrisa traviesa de aire inocente diciéndole que aun no pueden terminar de jugar.

Sentado en su cama se quedó viendo el techo con la boca entreabierta. Eso fue... tierno.

Muy tierno.

Pero quedó con demasiadas ganas de tocarlo. No de forma precisamente sexual, solo... tocarlo.

Sentir cómo es su cuerpo aún bajo esa ropa tan ondeante que le encanta verlo vestir.

—Quizá hoy en el jardín ¿Qué crees? —pregunta a un pez payaso, lanzó un suave besito a este antes de reír arrugando la nariz.

Ah, lo califica de pesadilla por no haber conseguido lo que quería, pero a decir verdad fue un lindo sueño que lo hizo iniciar el día con buen humor.

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Jimin en el sueño:

Jimin en el sueño:        

 

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Comenzaba a creer que Jungkook realmente necesitaba de emergencia que lo separaran de Taehyung por un tiempo dada la situación actual. Lo ve mucho más relajado a pesar de los problemas que tiene encima. Cumple con sus deberes de manera más puntual -si es que era posible-, y en normas generales no aparenta tener un motor a presión encendido a cada rato para atropellar a quién sea que opine.

En consideración a su forma de ser algo revoltosa, pero tímida, supone que este es su forma normal de actuar sin tener a Taehyung para alborotarlo y darle cuerda a su actitud más infantil. Lo aprecia demasiado, siente un respiro tras varios años de aconsejarlo. Por otro lado, como ya estaba dicho -por sus nereidas que son unas chismosas totales-, hoy se reuniría con Jimin en el Jardín de Lotos.

Eso le brinda esperanza más que nada en este mundo, pues era posible que por fin tuvieran un inicio estable a una relación cordial. Así fuese de lo más banal. No le importa, solo anhela que ocurra de una vez.

...

Fue el primero en llegar al Jardín de Lotos. Este se encuentra en el ala noroeste del castillo -que sobra decir, es terriblemente enorme-, y es un espacio realmente enorme donde resalta la vegetación abundante y aún más importante: flores de loto. Si bien estas no son precisamente acuáticas en sentido de estar bajo el agua sin perecer, están en pequeñas burbujas que protegen sus pétalos.

Al mismo tiempo, el espacio está lleno de peces koi que circulan por toda el área. Ahora pensaran ¿no son de agua dulce? Pues la verdad si y ahí es donde están esos fenómenos que convencen aún más a todos de que, de hecho, hay magia por todo el palacio. Esta sala está llena de agua dulce a pesar de estar bajo el mar. Así como una temperatura bastante moderada.

Debido a esto es uno de los lugares principales de relajación. Es uno muy especial al que solo la familia real y Namjoon como consejero tienen acceso. Es únicamente de descanso. Para realizar charlas triviales y como bien sabe Jungkook, fue usada por los que fueron sus antecesores para tener encuentros con concubinas o bien cónyuges.

En su caso sí, también lo ha hecho con Taehyung, pero apenas pocas ocasiones que no pasan de contarse con los dedos una mano. Considera que este lugar es muy especial y únicamente relajación. Contraer el cuerpo y agotarse hasta quedar dormido no es precisamente relajación para él.

Lo único que no hay que negar, es que adoraba venir aquí con Taehyung a pasar el rato solo viendo a los peces nadar.

Por eso es tan extraño que, en lugar de una sala cualquiera, escogiera este lugar para habar con Jimin. Quizá por qué muy en el fondo, desea tener un momento tranquilo ya meno en el cual descubrir eso que tiene tan fascinado a Hoseok, extrañado a Taehyung y sin duda alguna, tan distraído a su hermano mayor.

Además, nunca viene mal intentar que su matrimonio funcione así no sea por amor.

Mientras jugaba con un pez de apenas tamaño escuchó pasos.

...

— Si está bien ¿Verdad?

—Si ¿Por qué tan preocupado?

—Quiero dar una buena impresión, es la mejor oportunidad que tengo—Está nervioso al mismo tiempo que eufórico. Un encuentro casual con Jungkook es una anomalía—. Y pues... Es el rey, hay que verse bien ¿No crees?

—Por supuesto que sí, alteza. —Sonrió enternecido por el suave pánico que acude a Jimin en esta situación.

En realidad, lo pone muy feliz que los regentes parezcan darse una oportunidad, o bueno, más el rey que la Anfitrite. Con lo sociable que ha demostrado ser Jimin, es más fácil acercarse a él que a Jungkook. Por otro lado, no puede ignorar la obvia ilusión de Jimin porque Jungkook lo encuentre mínimamente bonito. A final de cuentas, Hoseok le contó de la reacción del rey antes de partir a la reunión con Vanaheim.

Al salir de la habitación Jeonghan se sorprendió de ver a S. Coups afuera de la misma. Tenía una armadura mucho más ligera que la usual, su espada como de costumbre y posiblemente algún cuchillo escondido. Este reverencio apenas Jimin estuvo fuera y el coreano le sonrió suavemente.

— ¿Hay algún...?

—Solo va a escoltarme. Puedes estar tranquilo.

Siendo que no escuchó la discusión de anoche no sabe que Jimin llamó al guardia por pura precaución. Ya le había dado una instrucción simple: Si grito o escuchas algo muy extraño ven a buscarme; sin importar que esté con el rey. Tampoco lo tendría de lo más cerca así que no consideraba que hubiera ningún problema.

Al momento de llegar al jardín se le complicó un poco encontrar a Jungkook a pesar de que recorrió un largo trecho del camino de rocas que hay. S. Coups estaba a poco de sugerirle salir pues posiblemente le rey no se encontrara ahí, hasta que Jungkook prácticamente rodeado de peces koi salió de entre la vegetación.

—Lo siento, se ponen demasiado juguetones—Sonríe arrugando la nariz, como una forma de ser discreto ante la realidad de que estuvo ahí metido solo viéndolo desde que entró en su campo de visión. La ropa se le hace demasiado similar a la que vio en su sueño a pesar de no ser la misma. Daba ese mismo aire virginal e infantil, el color blanco contribuye a eso. Reparó en la presencia del guardia—. Reti-

—Preferiría que se quedara al menos a tres metros de distancia, si no es mucha molestia. —Interviene al instante, Jungkook arrugó un poco la expresión.

—Quisiera tener una charla contigo a solas. En este lugar nada puede pasarte.

—La última charla que tuve a solas en un lugar aparentemente inofensivo me dejó una semana entera muriendo de hambre, frío y con la sensación de que iba a perder una pierna. Perdón por ser escéptico. —Comenta en voz baja. Jungkook no tuvo una idea muy clara de cómo rebatir esa lógica.

—Puede quedarse, pero un poco más lejos. Al menos que parezca ser privado. —Asintió suavemente, S. Coups reverencio y espero que se apartaran lo suficiente antes de permanecer a la misma distancia.

— ¿Y bien? ¿Qué quería hablar conmigo? —Cuestiona, Jungkook se lo quedaba viendo con la boca entre abierta. Era algo similar a esa vez en la sala del trono y en diferencia, en esta ocasión nadie lo interrumpiría.

Seguiría siendo su centro de atención.

—Quería perdón por lo ocurrido con mi concubino. Taehyung jamás se había comportado de esa manera y para ser sincero, me decepciona. —Asombrosamente logró decir todo de tirón aun cuando tardó en responder.

—Sus actos no son culpa suya.

—Respondo por él, está bajo mi protección y por ello si, sus actos recaen en mí. Aun... me sorprende que hiciera algo así. Es una persona muy dulce, aunque no me creas.

—Lo creo.

—Y además gustaría que... Pidieras algo como compensación. Posiblemente nada sea suficiente para casi morir, pero... Se puede intentar.

Jimin tamborileo los dedos, infló los mofletes con los labios un tanto salidos y soltó un par de burbujas que los peces explotaron. Detuvieron el andar y Jimin tomó entre sus pequeñas manos un loto antes de atreverse a decirlo:

—Quiero subir a la superficie para asistir a la coronación de mi hermano.

La expresión tranquila de Jungkook desapareció, en cambio, una disgustada se mostró.

—Ya he pedido disculpas con respecto a cómo me comporte, no obstante... No considero que sea buena idea que salgas de la Atlántida tan siquiera. Este es tu reino.

—Y hablamos de mi hermano que va a tomar el puesto más importante del país del que vengo—dijo Jimin con la misma tranquilidad, de no fuese a crear una mala reacción en Jungkook—. No hay lugar más seguro para mí en la superficie que Corea. Nada podría ocurrir ahí.

Jungkook tomó un largo respiro, tomando la flor que tenía Jimin en sus manos.

—Mi deber como rey de la Atlántida y más importante aún, como rey del océano es proteger a todos los que habitan bajo el agua. Salada, dulce o plagada de bestias que espero no tengas que ver—A medida que habla va arrancando pétalos—. Permitir que mi Anfitrite suba es un riesgo ya enorme así te dirijas a Corea. En el camino podrían atacarte; por tu origen asesinarte y por título abusarte...

—Estoy consciente de ello.

—Sin mencionar que por el lugar que tienes, el océano responde a ti ¿No has notado o escuchados que ha habido tormentas y oleaje agresivo? Han ocurrido en malos momentos tuyos: Tu salida al entierro de tu padre, tu casi muerte y desconozco que ocurrió anoche, pero al menos hay un par de barcos pesqueros que están siendo retirados por las aguas africanas.

Quedó colorado a más no poder ¿Enserio él hace algo así? No creyó que tuviera ninguna clase de poder pues a final de cuentas, con lo de la corona de la Anfitrite es un lío que no ha querido probar más. Taehyung al pudo tomar y él no. Por ende, que el agua reaccione es... Particular.

—Debo hacerte feliz, hacer que todo fluya, evitar esas iras o tristezas profundas para que, de la misma manera, el mar esté tranquilo—No quedó más que el centro amarillo de a flor—. Por eso debes permanecer aquí. cerca. No imagino que ocurriría si alguien te hace daño. Quizá un tsunami.

—Entiéndame, se trata de mi hermano, quiero verlo en ese día... Ellos no pudieron ver mi boda... Tampoco podrán... Ver nada de lo que yo pueda celebrar aquí abajo—Su nariz se puso levemente roja. Su familia sería tan esporádica en su vida que ese sentimiento de abandono lo mueve—. Serán tres días como mucho.

—Insisto en que no, no puedes ir—Tomó una nueva flor, esta de pétalos blancos en contrario a los rosa de la que tuvo hace unos instantes—. De hecho, hasta donde entiendo más coronas y gobiernos irán. pueden atacarte en un intento de conseguir alianza con nosotros. cosa que nos sucedería por semejante crimen, pero ellos no lo saben—Explicó con ligera diversión—. Tu lugar es aquí, donde nadie puede dañarte. donde ya tienes gente que daría su vida por la tuya gracias a que como tu título lo indica, eres una dulce Anfitrite. —Entregó la flor, como si lo estuviera comparando.

Mientras describió el horror que puede ser irse, destruyó la flor. Cuando relató lo que sería permanecer, solo acarició los pétalos hasta entregarla. Jimin la tomó dudoso. Hasta que finalmente y alzando la cabeza por la diferencia de altura soltó su última opción.

— ¿Por qué no me acompaña? Es mi esposo, lo más normal es que lo haga.

—No.

Qué respuesta más tajante.

—Tengo deberes que atender, no puedo desaparecer por más de cinco días.

—Podemos... Llegar el día de la coronación e irnos el mimo día.

—No.

Hizo una especie de puchero.

—Y si... Yoongi me acompaña—Jungkook arrugó la cara—. Llevaríamos escolta también. Quizá suene como una amenaza, pero la realidad es que también debe haber evidencia de que esta unión es real y no que me tienen aquí secuestrado o algo así. —La expresión de e Jungkook no ayuda ni un poco a que pueda estar más tranquilo.

—Comienzo a creer que no les importa demasiado. Al menos no a todos tus hermanos — Bufó, Jimin no dijo nada al respecto, tras pensarlo un poco volvió a hablar con molestia—: Si él quiere ir, supongo que no habrá mucho problema. De otro modo, la respuesta es no.

—Vale. —Jungkook no tuvo la capacidad de decirle que se estaba confiando demasiado, pues su hermano es un flojo y repelente cuando se trata de salir del agua. Si es un tiempo prolongado es incluso peor.

Solo se lo quedó mirando sonreír.

Debe ser la segunda vez que lo hace de esa manera y para él.

— ¿Es todo lo que querías decirme? —Cuestiona con las manos tras la espalda y balanceándose en sus pies. Jungkook balbuceó algo antes de poder traer un poco de orden a su cabeza.

—Y-ya respiras bajo el agua—Acota, Jimin se quedó quieto—. Ya puedes... dormir en mi habitación.

—Ouh...

—Y... y...

Jimin parecía estar esperando lo más obvio con aquel comentario. No obstante, Jungkook giró la cabeza a uno de los peces desentonante en el lugar. De color azul y aletas amarillas: Un pez cirujano. Este jugueteó a través de su cabello y pasó repetidas veces por su oído.

»Yo no quiero tener sexo con él«

— ¿Umm? —Jungkook tanto rato callado y como si estuviera escuchando al pez lo ponía nervioso. Jungkook dio una especie de silbido y este se fue.

Es uno de los tantos pececillos que tiene desperdigados para que le traigan información que pueda ser útil. Las últimas semanas estuvieron dedicados a saber de Jimin y una vez este llegó, a escuchar lo que este dijera. Por tanto, esto debió decirlo él.

—Y... Cumplir... Deber matrimonial—Termina la oración con expresión incomoda—. A final de cuenta para algo nos casamos.

—Si. Entien-

—Si no quieres hacerlo no lo hagas. Puedes... Decirme cuando estés cómodo y listo para mudarte. —Agrega, Jimin abrió los ojos y formó un círculo con la boca. No creyó que Jungkook le diría eso y es entre tranquilizador y desentonante.

—Vale. —No lo molesta en lo absoluto, solo se pregunta a que viene eso ¿Lo interpreta como que aún no quiere eso con él -y posiblemente nunca-? O ¿de qué otra manera?

Jungkook permaneció unos cuantos minutos con esa expresión de estar perdido en algún abismo oceánico muy profundo hasta aclarar la garganta, morderse los labios y dar una larguísima bocanada con la esperanza de no tartamudear.

—E-es solo... Que no te veo cómodo conmigo y no me mal entiendas... No me gusta la idea de que sea por... Obligación.

—No casamos por eso prácticamente. —Le recuerda ligeramente divertido.

—Ya sé, mi punto es que... A diferencia de mi propio padre no me gusta que parezca que me impongo o estoy violando—Jimin ladeó la cabeza, curioso—. No tendría problema en hacerlo, el asunto es que tú no luces dispuesto en lo absoluto.

—En mi país soy menor de edad, no puedo por lo general a menos que esté casado así que—Junto las manos, apretando los labios—. No tendría... problema si usted... quiere.

—No me interesa si tú no quieres también—Corta, Jimin respiró más aliviado—. Asumiré a que viene a que no hemos... Hablado mucho o tratado demasiado. Así que... Podemos vernos... ¿Aquí? Y hablar un rato para conocernos un poco y estés cómodo conmigo ¿Qué te parece?

—Por mi suena bastante bien. —De nuevo estaba sonriendo, como si estuviera emocionado por ello. El detalle estuvo en que daba pequeños y tiernos aplausos. Jungkook bajó la mirada asintiendo.

— ¿E... empezamos hoy? —Pregunta de forma tímida.

—Claro.

...

— ¿Ves? Todo va bien, no hacía falta que fueras tan cínico.

—Había olvidado que nuestro rey es un total inútil cuando de formar relaciones se trata. —Bufa Jin, Hoseok rodó los ojos, asomándose cuanto pudiera para ver a Jimin con Jungkook.

Los dos lucían bastante cómodos en donde estaban y Jimin es quién más habla con Jungkook solo mirando. No es una escena extraña, también ocurre con Taehyung. La única diferencia es que Jungkook está esperando por algo. Sin mencionar que la cara se le pone roja por momentos.

—Es muy tierno...

—Para mí es una total tontería. —Jin no daría su brazo a torcer con el tema.

— ¿Por qué no estás con algún cliente entonces?

—Día libre por complacer a Namjoon y creo que me voy a eso, puede que sea hasta más entretenido.

Rodó los ojos, a veces Jin es de lo más insoportable.

...

—No te... Asustes, pero... Puedo... ¿Tocarte?

Jungkook toma demasiadas pausas para hablar, como si pensara con demasiado cuidado sus palabras o bien le da pena dejarlas salir. Jimin quedó extrañado por la petición.

— ¿Tocarme?

—Por encima de la ropa nada más. Solo tocarte y saber tu silueta.

—Pues... Vale... Supongo.

Jungkook se acercó y empezando por los hombros fue bajando, aplastando la tela que lo impedía saber qué tan delgada es la cintura de Jimin, así como la cadera, que tan delgados tiene los brazos. Dio suaves apretones en el área de los costados. Jimin iba poniéndose cada vez más colorado a medida que ese paseo iba y venía sin tocar lo que fuese-

—H-Hey.

Su expresión de sorpresa bien podía ser comida de no ser por la vergüenza que le provoca que le aprieten las nalgas. Quizá como a cualquier- No, duda mucho que a Jin eso lo apene. Subió hasta finalmente tomar le rostro de Jimin y apretar así sea un poco las mejillas coloradas. Tan suaves como los labios que está tocando con el dedo pulgar.

Inclinó la mayor parte del cuerpo atrás por Jungkook prácticamente tirándose encima suyo para besarlo. Era mucho más que el beso al momento de casarse. Más ansioso. Jungkook y sus labios finos presionando con los de Jimin tan esponjosos como su cabello.

Además... es similar a una culminación.

En su sueño no pudo, pero en la realidad si:

Besar a Jimin.

Incluso se ve más hermoso que en su sueño.

Al separarse lo notó incómodo y por ello retrocedió. Está realmente complacido por lo hecho hoy y solo por ello no encuentra razón para quejarse. Lo ayudó a levantarse, notando que no lleva puesto el anillo de Anfitrite sino varios pequeños que adornan sus cortos dedos. Asume que debe gustarle las prendas a juzgar por las varias que lleva.

Mañana me dirás lo que te responda mi hermano, supongo. Nos vemos en la cena.

Tras un pequeño beso en al frente se alejó, seguramente para salir por arriba y partir a quién sabe dónde. Jimin se reunió con S. Coups que tenía un tinte ligeramente travieso en sus facciones.

—Lo que dijo es cierto ¿sabe? Taehyung quiso... "Compensarlo" por ayudarlo y no lo dejó, decía que no quería que algo tan íntimo fuese obligado para la otra persona, aun cuando para él lo es en ocasiones.

— ¿Y cómo sabes eso?

—Los chismes nadan por todos lados. Es casi imposible no enterarte. Peor aún, cuando toda la servidumbre y guardia es tan chismosa.

—Es decir que...

—Tranquilo. Mataré a cualquiera que insinúe calumnias sobre usted, así como ya hemos echado a más de uno que ha propuesto abusarlo puesto que "para eso" vino aquí.

—Ah. —Se detuvo, un tanto intimidado.

—Fueron los primeros días. Actualmente eso no ocurre. —Suena tan sincero que el creyó y en realidad eso ya no ocurría, al menos no en voz alta o con muchos. Son conscientes de la gravedad y más aún de las reglas.

A pesar de las subidas y bajones, Jimin sintió una tranquilidad una vez salió del Jardín de Lotos con una flor en mano, específicamente la que Jungkook le dio.

Lo consideraría el primer regalo de este, aun si no fuese esa la intención.

Sea como sea, ahora ocupa una burbuja en su habitación como el lindo primer gesto de Jungkook hacia él sin obligación.

Solo Jeonghan vio su sonrisa estúpida por quedarse embobado con su nueva decoración


Jimin:

Jimin:        

 

Chapter Text

—Acompañaré a Jimin a la coronación del Emperador de Corea.

Jungkook prácticamente se ahogó por el anuncio de su hermano mayor ¿¡Qué!? ¿¡En serio!? Vio a Jimin de reojo, ya entendía porque su marido lucía tan complacido y conforme desde que entraron a comer. Por otro lado, Yoongi está tan indiferente y neutro como de costumbre.

—Creí que no te gustaban los terranos... O salir del agua. —Acota, Yoongi relamió sus dientes, es obvio que lo molesta que esté cuestionándolo.

Aun cuando ambos saben que se hacen esto uno al otro para molestarse.

—Es cierto, pero también lo es que Corea debe notar nuestra alianza. De otro modo, todo lo hecho hasta ahora será inútil y odio perder mi tiempo de esa manera—Muy bien, punto a su favor -por desgracia-, Jungkook masticó con fastidio lo que tenía en la boca—. Y ya que estás tan atareado yo me haré cargo del asunto.

—Aunque debe haber el momento en que el Rey vaya a reunirse con el emperador de Corea. Para afianzar más los lazos. —Sugiere Namjoon con esa corriente suya tan alegre de que toda parezca fluir de manera regular y satisfactoria.

—Aún estamos a tiempo de que sea ahora. —Dijo Jimin con la intención de convencer a Jungkook y ya que tirar un poco de la cuerda a veces hace bien decidió intentar. La cosa es que fue tan inútil como hace rato.

—No, gracias. Mi hermano te acompañará así que todo está bien—Con sonrisa forzada y a regañadientes corrobora el permiso—. Solo espero que con ello nada malo ocurra durante el tiempo que estén allá.

—Lo dudo—Juega con su cubierto—. Iremos en mi nave para apresurar la llegada; Jimin usará ropas de la Atlántida siendo la Anfitrite y no un príncipe de Corea y Hoseok nos acompañará como invitado extra ya que es reconocido arriba por el resto de nobles que conforman la familia de Jimin. —Hoseok hizo un par de adorables sonidos satisfechos por ello mientras Jimin los ríe con ternura.

—No debo preocuparme por su seguridad entonces.

—Para nada.

Lo único bueno de que se dijera en este momento, es que Jimin no fue el único presente para sentir la incomodidad que generaban las conversaciones de estos dos.

...

A decir verdad, la idea de subir a la superficie por un tiempo mayor a cinco minutos no le gusta en lo más mínimo. Rehuiría de ello como huyó de acompañar a Namjoon en su búsqueda de un pretendiente. La cuestión aquí es que Jimin se lo pidió de forma insistente y con suma ilusión al respecto. Haber mencionado que Jungkook se lo negó también cuenta como factor a que quisiera hacerlo.

Jimin confiaba en que lo ayudaría a llevarle la contraria a Jungkook.

¿Quién era para decepcionarlo?

Viéndolo desde un punto de vista mucho más técnico también es cierto que necesitaban mostrar su apoyo a la corona Coreana. Jungkook hacia lo suyo encargándose de la Atlántida y el millón de problemas que esta tiene con otros reinos, contaminación, etc. Es el príncipe así que algo debe hacer aparte de vivir bien gracias a su posición. Una fiesta en la superficie no iba a matarlo.

Eso es una coronación: Una fiesta. Tenía cierta curiosidad por la familia de Jimin, sobre todo el hermano mayor que según se enteró, fue a quién Namjoon vio en su visión para empezar. Según Hoseok es alguien bastante serio y similar a él en personalidad -lo cual es muy extraño-. Su esperanza es que nadie lo saque de quicio.

Quizá por eso lleva a Hoseok, si alguno lo hace tendría como soltar el estrés... aparte de ahogar al infeliz que se atreva a tentar demasiado su paciencia. No negará tampoco que Hoseok le pidió ir con demasiada vehemencia. Desconoce que la razón de ello es que no quiere que Yoongi y Jimin pasen demasiado tiempo solos; lo camufló con la excusa de que le gustaría ver más de mundo fuera del agua. Era la verdadera razón en un primer lugar.

Paso a segundo plano con la noticia de que Yoongi sería acompañante de Jimin en lugar de Jungkook.

— ¿Qué esperas que no te largas? —Cuestiona Yoongi irritado de la presencia de Jeonghan en la habitación mientras Jimin habla con él. Tuvo que interrumpirlo.

—E-es que-

—No quiero que Jungkook me acuse de hacer algo indebido contigo aquí. Jeonghan es quién pasa más tiempo conmigo, así que Jungkook posiblemente le pregunte o Namjoon y ya que entra en pánico cuando nos abe que decir, lo mejor es que sea testigo visual.

— ¿Indebido?

—Jungkook no confía en mí. Ya lo ha insinuado más de una vez.

Yoongi le hizo un gesto a Jeonghan para que terminara de salir o mínimamente, ir al "primer piso" de la habitación. Una vez solos Yoongi se percató de la flor de loto puesta como decoración en la habitación. Es realmente bonita y le extraña que esté ahí.

— ¿Has ido al jardín de Lotos? —Cuestiona dándole un toque.

—Sí, hace un par de días.

— ¿Te gustan las flores?

—No esa particularmente, pero Jungkook me la dio y me pareció bonita.

Jimin se sorprendió de que repentinamente Yoongi hiciera que un poco de agua se acumulara a un par de centímetros de su mano. Extendió el líquido tomándolo con dos dedos hasta formar un lirio que mantenía su forma debido a su poder. No obstante, este se volvió más cristalino hasta el punto en que es sólido. Asombrado lo tomó y jugó con este en sus manos.

— ¿Cómo lo hiciste? Parece... Cristal...

—Estoy aprendiendo más con respecto al don que me dejó mi madre. Si concentro la sal y demás minerales en el agua puedo volverlos cristal. Si lo rompes, el agua dentro se derramará. —Explica agitándolo para demostrar las pequeñas burbujas de aire en su interior—. También he descubierto como cambiar la temperatura.

—Eso es... ¡Genial! —Exclama con una sonrisa amplia, luego cubrió su rostro sonriente con una mano. Sus ojos hechos una perfecta línea—. Yoongi-Hyung se vuelve más genial cada día.

— ¿Hyung?

—Lo siento, costumbre... ¿Me la puedo quedar? —Cuestiona interesado. Asintió sin mucha cosa y Jimin acomodó ambas flores, sin estar muy seguro de cual le gusta más. De alguna forma, la de Jungkook es más rústica -quizá por ser natural-, mientras que la de Yoongi es más refinada.

Casi puede compararlos con ambas plantas.

—Preferiría que permanezcas junto a mí en la coronación. Evitar inconvenientes.

—Claro, no hay problema...

— ¿Por qué la guardaste? —Pregunta.

—No lo sé, Jungkook fue muy tierno ese día. Me gustó platicar con él a pesar de todo—Explica, Yoongi saboreó y apretó los labios—. Además...

— ¿Tuviste sexo con él ahí?

Jimin no ocultó para nada su bochorno ante el cuestionamiento ¿Qué Yoongi y Jin no podían dejar el cinismo por un momento? Además de mal pensar cualquier situación. Pensándolo muy profundamente, siendo que viven en una mezcla de modernidad con costumbres griegas junto a sus creencias no lo extraña. Sus dioses lo que más hacían era beber, fornicar y tener hijos... Sobre todo, si hablamos de Zeus.

Si hablamos de Poseidón el tema es más complicado y francamente no quiere pensar en eso. Los mitos ya lo dejaron lo suficientemente nervioso.

—No. —Yoongi se sorprendió.

— ¿No?

—No.

— ¿Y estuviste con Jungkook? —Insiste sin poderlo creer.

—Solo hablamos. La coronación, que ya puedo estar bajo el agua; lo que he visto hasta ahora, lo que he leído... Jungkook no habló mucho, solo se me quedaba viendo la mayor parte del tiempo. —Arrugó la expresión.

Jungkook no es tan... atento con alguien porque sí.

La última vez que se comportó así fue con...

— ¿Y por qué no has ido a dormir a su habitación?

—Porque no quiero, iré cuando así sea ¿Estás bien?

Jungkook... ¿Permitiendo que esté a sus anchas? ¿Qué decida? Quizá no sea un violador en el sentido más griego de la palabra, pero siendo Jimin no creyó que le importaría su opinión. Su hermano ha estado demasiado extraño y es como si por fin está demostrando y sintiendo interés por Jimin.

—Es raro, nada más.

—Ya... Para serte sincero no tengo ese interés en él—se apoya de manera en que su espalda hace una perfecta curva, Yoongi la delineó con la mirada—. Tendrá que pasar tarde o temprano, pero espero a estar más cómodo con él para ese momento... Y quizá dejar de pensar en quién tengo en mente.

— ¿Quién?

—Si te digo pierde el misterio.

Resopló. Que comunicativo.

...

— ¿No es el mismo palacio? ¿¡Entonces en dónde es!?

—En el palacio imperial donde se hacen las decisiones de gobierno. Eso tras la misa. —Yoongi giró de modo casi escalofriante.

— ¿Misa? ¿Cristiana?

—Si. —Exhaló profundamente, Jimin estaba más curioso por el funcionamiento de la nave que el posible regaño o crisis histérica que pudiera tener Yoongi debido a ese aviso.

— ¿Estás consciente de que no iremos?

—Basta con no entrar. Aunque lo considero extraño, pues a pesar de profesar la fe cristiana, los musulmanes, budistas y demás religiosos están presentes por cortesía. —Yoongi bufó, Hoseok quiso hacer que Jimin se callara pues eso solo podía traer malos momentos.

—Evidentemente, son dioses falsos. Por ello resulta irrelevante — Afirma —. Someternos a un ritual así es faltar el respeto a nuestros dioses. No entraremos a ello.

—Bu-bueno... Apenas termina inicia lo coronación en sí.

—Es lo que importa, junto a la fiesta consiguiente... Hay vino ¿cierto?

—Dudo que falte alguna bebida alcohólica. Incluso las más simples están ahí para quién lo desee y no crear disgustos. —Explica tamborileando los dedos. Hoseok los analizaba de reojo.

—Suficiente para mi... ¿Dormiremos en...?

—Creo que ustedes irán a las habitaciones de invitados y yo a la habitación que ocupaba de niño. Aunque-

—Podría dormir ahí.

Hubo un silencio bastante extraño entre los tres. Hoseok se levantó y le dio toques a Yoongi en la mejilla, claramente juguetón y queriendo llamar su atención. Hizo un puchero, Jimin no entendía que es lo que pretendía hacer con eso. Yoongi lo miró irritado.

— ¿Y qué hay de mí? No me irás a dejar solo. O tal vez una nueva pijamada... ¡Fuera del agua! —exclama ilusionado.

—Eso sería... Peligroso ¿No? Podrías secarte y asfixiarte.

—Con más razón debemos estar todos en una misma habitación ¿No es así?

—Y-yo mejor iré a la habitación de invitados.

Hoseok sonrió discretamente al momento en que Jimin se retiró a otra zona de la nave personal de Yoongi. Logró incomodarlo y eso es lo que importa. Yoongi por otro lado lo tomó del rostro bruscamente, con expresión sombría y escalofriante.

—No hagas eso de nuevo o te dejaré ahogándote por cinco minutos. Has aguantado hasta veinte. —lo soltó con algo de fuerza. Está obviamente molesto. Hoseok hizo una mueca.

— ¿Querías dormir con Jimin? Es decir... El mismo cuarto. —Aclara, Yoongi no le respondió.

...

— ¿Algo lo molesta?

Asintió con la cabeza cerrando todas las pantallas holográficas que estuvieron frente a él con análisis de toxicidad de agua y áreas contaminadas recientemente. Namjoon también dejó su tableta a un lado para tomar asiento frente a Jungkook.

—Mi hermano y Jimin son muy unidos.

— ¿Eso es malo? —Rectifica.

— ¿Cómo es posible? Yoongi no es sociable, ambos somos bastante retraídos y la idea de socializar no nos agrada precisamente. No entiendo cómo pasó.

—A decir verdad, le puedo dar el mérito a su esposo—ríe suavemente, Jungkook arruga la expresión—. Cómo terrano ya era alguien bastante atrayente y llamativo, aunque él trataba de disimularlo siendo recatado. Con soltura crea el efecto que ya ha podido notar.

—Aun así, es Yoongi. Conozco a mí hermano.

—Si lo conoce ¿No sabe que pasa entonces?

A respuesta no hizo más que molestarlo, Namjoon se arrepintió de decirlo a los pocos segundos. Aunque quiso arreglarlo no pudo, pronto llegó un pequeño león marino hasta el regazo de Jungkook, con disposición a jugar como acostumbra cada animal que se acerca al rey del océano completo. No pudo escuchar bien lo que le dijo, pero apenas terminó echó marcha como si nada. Jungkook se levantó de su asiento.

— ¿A dónde va? Aun-

—Iré con Taehyung.

—N-no pensará-

—Pondré peces espada a hacerme guardia.

Jaló su rostro ¿Por qué cada vez que todo empezaba a ir bien se arruina de un modo u otro? Solo esperaba que no enviara a ese animal a devorar a nadie porque de otra manera iba a arrancarse los cabellos hasta quedar calvo. O peor... se cortaría el cabello. La última vez que lo hizo quedó espantoso y Jin se moría de la risa por el desastre que hizo.

...

—No sabía que podían volar. —Comenta impresionado de que apenas llegaron a la costa alzaron vuelo como si nada.

—No todas. La mía, de Jungkook y Namjoon pueden hacerlo. Aún es un sistema un poco nuevo que no habíamos tenido demasiada oportunidad de probar.

—O-o sea... Que-que esto s-se puede ca-ca-caer en-en cualquier-

Hoseok se había guindado de Jimin con demasiada fuerza. Está a poco de tirarlo al suelo y asfixiarlo.

—Hay agua en la parte inferior. Si falla el sistema, solo debo hacernos descender lentamente y siendo que puedo cargar al menos doscientas toneladas esto no será un reto. De todos modos, que poca confianza tienes en nuestra tecnología. —Agrega con voz arrastrada y perezosa.

—Creo que este aviso pudimos tenerlo antes de salir del agua. —Opina Jimin también nervioso, pero logrando mantener más calma que Hoseok.

Ya es bien sabida su cobardía de todos modos.

Puede decirse que casi matan de un infarto a sus hermanos Jiyong, Taeyang, Vernon y Jennie.

Ya que, Jimin aunque bastante retraído, había demostrado ser dramático en un par de ocasiones.

Mejor entrada que esta, ninguna.

 

Chapter Text

—Les presento a mi cuñado y Príncipe de la Atlántida, Min Yoon-Gi. Ellos son mis hermanos Jennie; Taeyang; Vernon y por quién vinimos, mi hermano mayor, Jiyong.

Jiyong hizo una ligerísima reverencia a diferencia de sus otros hermanos, cosa que llegó a poner a Jimin nervioso. Yoongi pasó de ellos totalmente, viendo a Jiyong de reojo y analizándolo. Honestamente esperaba otra cosa, pues el cabello y los obvios tatuajes es un poco contrario a lo un emperador de semejante nación sería.

Por otro lado, lo que ellos vieron fue a un perfectamente imposible hombre de cabello blanquecino y ojos azules como el mar mismo. Su ropa seca está igual de cernida a su cuerpo y dado que usa una cama bastante elaborada con broches de oro se ve tan principesco como cualquiera imagina al saber que hay gente viviendo bajo el agua en un reino fantástico.

—Es un placer que haya venido en compañía de hermano, príncipe.

—Dime Yoongi, me molestan los formalismos. —Dijo en tono aburrido. Jimin asintió de forma impetuosa a su hermano mayor. En caso de que este creyera que era una prueba.

—Bien... No creímos que llegaría de esta manera... Eh... Un sirviente indicará donde puede dejar la nave y...

—Estará al fondo de ese lago que vi de camino. No se verá debido al camuflaje. —Jiyong tenía demasiada incomodidad encima por la presencia de Yoongi. A pesar de ser más bajo, daba la impresión de que al mínimo disgusto podía hacer algo de lo que cual no se arrepentiría, pero no quita la gravedad.

No va mal encaminado en lo absoluto.

S. Coups, Jeonghan y otro sirviente llamado Woozi -adorablemente bajito-, bajaron. Los dos últimos llevando consigo maletas enormes, pero aparentemente livianas por lo fácil que les era llevarlas. Yoongi dio un par de palmadas y la nave despegó por sí misma. Hoseok hizo un gesto de saludo que Vernon correspondió solo por la sonrisita animada del hombre.

—Si no es molestia... ¿Puede decirme porque no es su hermano quién acompaña a mí hermano? —cuestiona Jiyong, Yoongi lo pasó totalmente de largo. Jimin se aproximó ante la mala cara que puso Jiyong. Nada raro considerando que fue totalmente ignorado.

—Está ocupado y... Yoongi es así. Con todo el mundo, hasta su hermano que es el rey. Que no te sorprenda. Si no quiere hablar, solo se irá y...—Hoseok pronto llegó hasta donde estaba Yoongi, hablando animadamente con este—. Hobi irá a sacarle conversación.

—Siendo que son solo dos... ¿Es de él de quién hablabas en tus cartas? —Asintió tímido—. Vaya...

—Lo mejor será indicarles donde dormirán.

—Es buena idea, quizá conversar un poco con el príncipe. —Jennie luce extrañamente entusiasmada por ello y Jimin no es nadie para aguarle ese momento.

Mientras no sea demasiado creída todo irá bien, asume.

Jiyong lo dirigió al jardín más grande del palacio imperial. Como no es sorpresa, están un par de pavo reales andando por ahí. Eran el ave preferida de una de las madres de sus hermanos. No recuerda cual. Ya que estas tuvieron pichones se quedaron permanentemente ahí. Duda que Jiyong los tire o mate. Tomaron asiento y Jiyong se hizo atrás el largo mechón de cabello que cubre parte de su rostro. Su cabellera siempre crecía demasiado rápido así que no lo sorprende.

— ¿Por qué vino él contigo?

—Suena a una excusa, pero realmente el rey está ocupado. Mis deberes puedo manejarlos en cualquier sitio, él por el contrario necesita permanecer en la Atlántida. Es demasiado complejo y no sabría cómo explicártelo. —Y que me creas, agrega mentalmente.

—Comprendo su inasistencia, lo que no queda claro es que pinta tu cuñado en todo esto.

—Le pedí que me acompañara y aceptó. Creí que sería bueno notar el apoyo atlante en tu coronación... Frente a otros mandatarios—Prefería no mencionar el acuerdo con Jungkook, pues su hermano pudiera ver con malos ojos esa especie de manipulación. Sin mencionar que posiblemente se le escape el tema de la bofetada que le dio Jungkook y la casi muerte por culpa de Taehyung—. Puede ser un tanto complicado, no obstante, es muy consciente de lo que conviene y lo que no.

— ¿Tan consciente como para tratarte de forma afectuosa? —Cuestiona, Jimin apretó los labios—. Entenderás que soy escéptico ante el cariño sin ningún motivo detrás y más aún soy escéptico ante tu negativa en caso de que llegue a ser directo al respecto.

—No sería infiel, me ofende que lo creas. —Refuta con el entrecejo levemente fruncido.

—A pesar del nombre coreano y aspecto... Son griegos de forma teórica. No sería cosa nueva inducir a alguien a eso y siendo que ya le tienes tanto cariño, podría pasar. —Explica tan indiferente como es su costumbre.

—Te equivocas y aunque insistiera seguiría diciendo que no.

Aun cuando su cultura acepta las relaciones poliamorosas hay límites donde la infidelidad sigue siendo un hecho concreto. Uno que a Jimin lo desagrada enormemente. Si, quizá fantasee con haberse casado con Yoongi y tenga una especie de enamoramiento por él hasta el punto de disfrutar estar con él; una especie de amor platónico, pero se ve incapaz de ser infiel a Jungkook.

Bastante contradictorio siendo que su marido es lo que más hace con dos personas.

El punto es que en su conciencia no podría llegar eso. Él no es así, tan simple como eso.

—Te sientes solo ¿O no? Eso ayuda y tú eres propenso a- Jimin. —Llamó indignado de que este se levantara y lo dejara hablando solo. La realidad es que Jimin también se siente indignado por la insistencia de su hermano en el tema.

— ¡No soy mi madre! No voy a llorar tras nadie por cariño y mucho menos me dejaría por otro por lo mismo. —Jiyong iba a replicar hasta que se percató de un... ¿León marino? No está seguro de que animal es, lo cierto es que tras unos minutos de mirarse el animal se apresuró a saltar al lago pequeño que hay a mitad del jardín. Conecta con uno más grande y así mismo, este con el mar.

— ¡S-su alteza! —giró hacia la sirvienta que venía apurada—. L-los invitados... E-ellos-

— ¿Qué hicieron?

...

—I-inundaste mi habitación. —Quejumbra Jimin.

—Coloque protectores en los aparatos electrónicos para que no sufran daños. Sea como sea, necesitamos el agua y lo sabes. También-

—Llenó otras dos habitaciones. —Indica la sirvienta a poco de sufrir un ataque al corazón. Jiyong y sus hermanos por otro lado seguían igual de impresionados y anonadados y es que...

¿¡Cómo no se sale el agua!?

—N-no la necesito, puedo- aunque Hoseok... ¿En serio van a ocupar mi habitación? —Cuestiona preparado para sentirse incómodo. Yoongi negó con la cabeza.

—Hablaremos eso en privado. No obstante...—Sus ojos resplandecieron azules y el agua que tenía a Jennie empapada -pues no se había dado cuenta y había entrado sin querer-, se desprendió de ella formando una pequeña burbuja que se cristalizó. Jiyong la tomó—. Encuentro engorroso que pretenda entrar a una habitación sin siquiera tocar. Pertenece a su hermano, no a usted.

—Qu-quería-

—Yoongi es bastante hosco para entablar conversaciones, lo siento. — Hoseok entró y extrañamente el agua era tan turbia que no alcanzan a ver nada dentro. Vieron a Jimin, esperando que este explicara todo esto.

—Les... incomoda muchísimo estar fuera del agua, Hoseok no es de la nobleza así que no puede hacerlo permanentemente.

—Jimin, acaba de... Inundar la habitación y no sale ni una gota y para variar movió el-

—Y eso que no saben qué hace Jungkook—Suspira agotado, Taeyang no ocultó su espanto por ello—. Los veo en la cena. Ya me siento... Agotado.

—Oye no- ¿Ahora puede hacer eso como si nada? —Interroga asombrado, Jennie tenía la misma expresión incrédula. Jiyong jugó con la pequeña burbuja de agua en sus manos. Es bastante bonita.

—Toda tu ropa es excesivamente vaporosa; también excesiva en tela ¿Cómo soportan tener todo eso puesto? —Cuestiona disgustado por lo que vio en el closet. Bien podría hacerse mil sabanas con todo lo que Jimin tenía ahí guardado. Este negó con la cabeza.

—Es ropa tradicional y solemos usarla únicamente en momentos importantes. Por ello está lleno, la única razón por la que venía aquí después de la adolescencia era para festividades. Mi ropa usual no es tan elaborada. —La explicación seguía sin convencer a Yoongi. Hoseok por su parte jugaba con las prendas.

—Yo creo que es linda ¿Qué te parece? —Cuestiona, al príncipe que le hizo un ligero gesto que le sacó una risa. Jimin no tenía idea de que ese simple resoplido significaba aprobado—. Por cierto... Usarás esto para la coronación. Creo que puede gustarte.

Jimin analizó con cierto temor la ropa que Hoseok le indicó. Para su sorpresa, no era ni parecida lo que le mostró la vez anterior -para su total alivio-. De hecho, es una mezcla bastante buena de ropa atlante con ropa terrana: Un traje azul oscuro tirando a negro de porte principesco, no contaba con las hombreras grandes sino broches -seguramente se las quitó para reemplazarlas-, el cuello era cerrado y parecía dar inicio a una capa vaporosa y larga de esa tela brillante que tanto le gusta. Las mangas no conectan con el resto del traje.

Incluso tenía una especie de cola que acaba justo debajo de la cadera. Pantalones del mismo color oscuro y zapatos normales.

—Soy muy torpe con eso de costura, así que le pedí a Jin que lo modificara para que te gustara.

—Ojalá toda mi ropa pudiera ser así.

—No es muy ajustada. —Opina Yoongi ligeramente disgustado.

—Precisamente por eso. —Responde al unísono.

La cena fue particularmente tranquila. Yoongi apenas mostró interés en sus hermanos y su capacidad de acabarse al menos cinco botellas de vino él solo fue impresionante. Lo sorprende la capacidad de sus hermanas para olvidarse de todo y verlo como si fuese la cosa más bella del planeta. Aunque claro, ciertamente es una de ellas. Al menos él es discreto, más no lo suficiente como para que Hoseok no se dé cuenta de ello mientras ignora a más no poder la mirada punzante de Taeyang en él. Lo ve muy preparado para algún comentario soez en su contra.

— ¿Se ausentaran en la ceremonia religiosa de mañana? —Cuestiona Jiyong, estaban sirviendo el postre y Hoseok daba toquecitos a este en lo que Jimin le explicaba de que trata.

—Nuestros dioses son muy... Celosos por llamarlo de alguna manera. Es falta de respeto asistir a rituales ajenos a los suyos. —Responde con voz plana y aburrida. No supieron si su cara arrugada era porque le gustó el mousse de mora o por el tema.

—Comprendo.

—Antes de eso, habrá un recibimiento a los demás invitados y nos gustaría que estuvieran presentes... Los dos. —Enfatiza Taeyang, Hoseok se encogió levemente en su asiento, Yoongi habló antes de que Jimin pudiera agregar nada.

—Hoseok viene conmigo. — Replicó con aire altanero bebiendo vino.

—No comprende, pero no es permitido-

—Comprendo que ustedes son hijos de diferentes madres—Interrumpe lo que Wooyoung decía—. En lo que a mí respecta, la poligamia y relaciones donde se involucra a personas de otro estatus social no son un problema en este país, mucho menos en su entorno opulento. Por lo tanto, él viene conmigo. Para eso vino a final de cuentas.

—Es su concubino, es como un esposo sin anillo. —Aporta Jimin con discreción, Wonwoo lo chitó.

—Lamento informarle que aquí no practicamos concubinato ni aceptamos el poliamor. Solo el emperador lo hace y decide con cuál de ellas casarse. —Explica Hyojong. Yoongi había terminado su postre.

—Irrelevante. Es un intento forzado de decencia que no tienen. También considero de muy mal gusto poner a la Anfitrite hasta el final de mesa siendo que tiene mayor rango político que todos ustedes juntos exceptuando tal vez al emperador aun sin corona—Comenta a grandes rasgos—. Hoseok, vamos.

—Prru~ Con permiso.

—Trajiste a alguien tremendamente insolente en esta ocasión. —Reprocha Jongho.

—Con todo respeto, ustedes son así en demasiadas ocasiones. —Dijo Jimin en un suspiro. Jiyong dio un prolongado suspiro.

—Qué presencia más pesada.

—Es encantador a su manera. —Opina Jennie con sonrisita enamoradiza.

—Es un atlante, todos son encantadores. —Afirma Jisoo en el mismo estado que su hermana.

—Incluso Jimin se volvió así. —Agrega Lalisa.

La conversación se alargó aun cuando Jimin ya no formaba parte de ella por la incomodidad que le generó. Por razones desconocidas tuvo la impresión de que sus hermanas estaban muy interesadas en el príncipe y pues más tarde entendió que se debía a la aclaración de que es alguien soltero y por obvias razones está al alcance -según ellas-. Apenas terminó su sabroso postre -que por suerte no se le hizo amargo-, pudo ir a la otra habitación que Yoongi llenó de agua. La suya tenía la puerta cerrada y no es nadie para interrumpir posibles momentos íntimos. Solo espera... Poder quemar su cama.

Expandió su celular en la pequeña mesa que hay frente a un espejo y marcó una llamada. Tardó un rato, pero finalmente fue respondido y el rostro de Jungkook apareció con el fondo de lo que asume es su habitación, con peces circulando como si nada.

— ¿Hola? —dice inseguro de cómo empezar. Jungkook tenía cara de estar perdido.

Hola... ¿Sucedió algo malo? —Cuestiona extrañado de la llamada.

—No. Lo usual estado con mis hermanos, pero nada que pueda ser interesante—Jungkook quedó con la duda de cómo sería la familia de Jimin. A diferencia de Hoseok o Yoongi, incluso Namjoon: No tiene ni la más remota idea de cómo es su ambiente familiar. Incluso lo podría comparar con el suyo -lo cual no es bueno para nadie-. Jimin se hizo el cabello para atrás, logrando que este quedara flotando hacia arriba—. Pensé que... Como no estuve hoy en el jardín... Podríamos hablar aquí.

Suena bien para mí. —Admite con gesto tímido, Jimin sonrió suavemente.

— ¿Hiciste algo hoy?

Aparte de seguir leyendo cartas de otros reinos; asegurarme que no haya toxicidad en zonas habitadas por gente incapaz de aguantarla; evitar que cardúmenes se queden haciendo juegos en mi cabello y cerciorarme de que no haya malas sentencias... Nada realmente entretenido.

—Preferiría eso a estar aquí como fue hoy. —Suspira.

—También fui con Tae.

—Ouh... ¿Con todo y guardias? —Cuestiona asumiendo lo que pasó.

—Puse a un par de peces espada. Oyen, pero no tienen la suficiente capacidad de atención o entendimiento para comprender que hacemos. A final de cuentas, no son mamíferos. —Explica a grandes rasgos. Hasta cierto punto, lo molestó que Jimin tomara eso tan a la ligera.

Como si muy en el fondo esperara celos o envidia de parte del coreano.

—Creí que estaría molesto contigo.

Lo está, pero creyó que se me ocurría dejarlo salir por aceptar y al final acabo aún más molesto. Creo que esto alcanza a verse. —Bajó parte de lo que parece un toptank cuello de tortuga. Sorbió ante el enorme rasguño y morado que luce en la clavícula del regente.

—Se ve un tanto mal...

Sanará, es lo que importa—Suelta la tela—. De todos modos...

—Entiendes que esté molesto, yo también, pero no considero que justifique que te haga daño por no darle lo que quiere. Suena a un niño caprichoso.

No le hace especial gracia estar ahí metido, han pasado algunas... Cosas. —Limita a decir.

—Creo que a nadie le gusta estar encerrado así —Suspira—. Y... Puede verte, tú a él, tener "privacidad". Yo diría que está bastante bien a pesar de todo. En Corea no solemos tener ese trato tan... Compasivo.

—Lo supongo.

—Ojalá él también, tengo la impresión de que ahora me odia más que antes si es que eso era posible.

Taehyung no es alguien que suela ser odioso, es solo... No sé, supongo que entiendes lo que debe sentir—Torció la boca—. No justifica lo que hizo obviamente, pero su frustración y sentir es normal, no así el límite al que llegó.

—Supongo que si lo entiendo... No obstante, insisto, él te tiene. Tiene a alguien que lo ama a pesar de todo—Hizo una especie de puchero que desapareció de a poco y miró por la ventana, con el rostro de perfil a Jungkook que se lo quedó mirando—. Tal vez solo sea drama de mi parte, pero siento que no he tenido ese cariño por parte de nadie y... Me da envidia y rabia que se moleste cuando aún lo quieres.

— ¿Por qué dices algo así? Tienes muchos hermanos, tuviste a tu padre, también madre si no estoy mal enterado...

—No me prestes mucha atención, solo estoy siendo... Dramático.

—Quiero entender.

Tener toda su atención e interés era todo lo que Jimin necesitaba para sentirse seguro y contar lo que en su mente es una total paranoia y exageración; sin embargo, no deja de tratarse de algo demasiado intimo que en otra circunstancia no se le pasaría ni por asomo contársela a Jungkook.

No obstante, esta situación es especial.

A pesar de ser una llamada...

Solo están los dos.

~***~

Para como imaginaba estar preso, puede decirse que está "bien". Nadie lo molesta, tiene comida decente, ropa normal aun sin ser a la que está acostumbrado, un baño donde nadie lo puede ver y etc. Está bastante bien en comparación a otros. Incluso con lo aburrido que estar ahí metido sin tener con quien hablar o que hacer.

Le habían traído algunos libros -como lo típico de terranos dejando una biblia-, pero ya los había terminado pues sin nada que hacer ¿Qué más aparte de leer como un desagraciado? Por si fuera poco, estuvieron aburridísimos.

No tiene celular, tableta, nada. Pensar que debe estar así al menos seis meses es como para ponerse a patalear una vez a pesar de lo inútil. Es que no puede ser y Jungkook no ayuda. Por lo general cuando tienen sexo se amansa mucho. Como un animalito. Así que si hay algo que quiere que por lo general no le daría puede pedírselo en ese momento. Esta vez no funcionó y realmente lo molesto.

Son seres de costumbres, sin duda alguna.

Empezaba a arrepentirse de haber rasguñado a Jungkook, la próxima vez que lo viera pediría perdón por ello.

Se sorprendió por ver a un pequeño animalillo nadando en su dirección con una pequeña capsula guindando. Se la quitó y de esta se desprendió un auricular. Tras ponérselo apareció un holograma de Leedo bastante cómodo en donde sea que esté el muy-

—Veo que no pudiste matar a al Anfitrite. Tranquilo, no es algo que me moleste precisamente. En el fondo, esperaba que no lo hicieras—Frunció el entrecejo y quedó con la boca entre abierta ¿Qué mierda se cree...? —Quería comprobar que tan comprometido estás conmigo y con la vida de tu amante—Sonrió débilmente—. Mucho considerando que ahora estas preso.

— ¿Solo enviaste esto para decir eso? —Cuestiona ya mosqueado por la situación.

No, ojalá—Admite en un suspiro divertido—. A decir verdad, envíe esto para decirte que tienes una posibilidad de salir libre, solo no la desaproveches. Una pequeña ayuda por haberte metido en este pequeño embrollo y porque te necesito fuera de ahí para que me consigas algo.

— ¿Qué cosa? Si me la dices ahora puedo saber dónde buscar apenas tenga la oportunidad. —apresura a decir.

—Me alegra el entusiasmo—Ríe casi enternecido—. Se trata de un espejo. No debe ser más grande de sesenta centímetros. Se llama "Cristal de Hera" y como cualquier objeto con nombre de un Dios está guardado donde solo los monarcas pueden alcanzarlo. Confió en que puedes llegar a él cuando seas libre.

—Nunca escuché de eso ¿Para qué sirve?

Te lo diré cuando lo tengas, de momento... Que pases buenas noches. Aún tengo un submarino que analizar.

Aplastó la capsula entre sus dedos, maldito fastidioso ¿Para qué quiere saber de eso en primer lugar? No lo beneficia en na- ah, claro, quiere cerciorarse de que no lo traicione a mitad de camino. Quién sabe si lo hará, tiene las de ganar con eso desde cualquier punto de vista. Desde que Jungkook le creería, Leedo seguro moriría y Jimin sería un estorbo menos en su vida.

Puras ganancias por ser traidor del traidor, quien lo diría.

A volver a aburrirse como ostra entonces. Quien sabe cómo sería esa "ayuda" de Leedo para sacarlo de ahí.

 

Chapter Text

Jungkook escuchó con atención todo lo que Jimin le contó con respecto a su familia, infancia y demás detalles que quisiera agregar. Nota que los quiere y mucho, el dato aquí es que él siente que ese cariño no es devuelto, por tanto, se siente aislado. Por otro lado, no lo sorprende que sea tan sumiso a actuares ajenos tomando en consideración la forma en que las familias se tratan en Corea.

Se le hace un trato realmente frío.

Hablando de puntos positivos, lo hace feliz que su hermano mayor esté tan comunicativo con él así sea en cartas y justo cuando ya están a muchos, muchísimos kilómetros de distancia y profundidad. Para sumar aún más puntos, Hoseok era una espectacular y muy amada compañía que Jimin aprecia a cada segundo.

Por otro lado, la pequeña mezcla de elementos que le provocaron dudas serias y tristeza -su familia-, junto a lo que puede significar momentos muy felices en compañía -Hoseok-, no resulta una buena combinación. Está más preocupado de lo que debería. Jungkook quedó francamente molesto con la explicación de Jimin con respecto a sus hermanos, su madre y toda su vida en Corea.

—No soy el mejor en el tema considerando que me llevo fatal con mi hermano, pero la forma en que tiene tu gente de llevar las relaciones paternales y fraternales es muy extraña.

—Si no mal recuerdo Hoseok me dijo lo mismo una vez. —Ríe sin gracia.

—Sonará cruel: Considero beneficioso que hayas sido dejado de lado—Se recuesta en donde está—. Sin esa presión constante ejercida has podido notar como a pesar de la sangre no son familia. —Cree que no hay manera más oportuna de decirlo. Jimin bajó la mirada con aire apenado.

—Tal vez.

—No—Interrumpe—. Vivirías bajo una falsa idea. No tienes hermanos, solo una alianza por sangre donde no te asesinaran por ser principe... O bien, al menos eso se supone. No eres como ellos.

Su nariz y ojos se pusieron colorados, sabe que no es como ninguno de sus hermanos, a diferencia de ellos es débil, totalmente sumiso, manipulable y llevado por la corriente. Por eso sin importar el título que tenga jamás lo respetarían o tomarían en cuenta ni para hablar en la mesa durante la cena. Es solo el hermano pequeño y último con posibilidades de heredar el trono Coreano. Casi un lastre.

—Considero que eres mejor—Agrega en voz baja—. En una familia debe haber respeto, cierto, no obstante, no puede faltar que haya amor entre sus miembros. Quizá ellos no lo sepan, pero deberían ser la familia más feliz del mundo por ser tantos y tenerse unos a los otros. Tu hermano mayor posiblemente ya lo ha notado y por eso ha estado más al pendiente de ti.

— ¿Tú crees? —Pregunta en el mismo tono, casi ilusionado y con ganas de llorar.

—P-pues creo que si—Ríe nervioso—. Yoongi y yo no nos llevamos bien para nada y aun así no dejamos de querernos al final del día. Si uno es atacado el otro va a responder. Tenemos nuestras formas de mostrarnos cariño a veces. —Comenta de manera suelta.

—Eso es bueno.

—Deberías aprovechar la situación para hacerlos saber esto ¿Sabes? Que son una familia y no simples aliados.

—No me van a-

—Si les hablas como me hablaste a mí, creo que te van a escuchar muy bien y si no lo hacen aun así tengo una manera muy sencilla de que suceda. —Sonríe de manera enigmática. Jimin no se atrevió a preguntar al respecto.

—Intentaré hacerlo mañana cuando no haya ya tantos invitados.

—Bien.

—Necesito preguntar algo más... ¿Hay alguna criatura que llore perlas? —Jungkook quedó con la boca entreabierta y mirando al frente perdido en su mente un par de minutos—. Hobi tiene esas luces en su cuerpo, Jin y Taehyung las aletas... —Comenzaba a preocuparse por el tema ¿Acaso una mutación o algo así? Como en los cómics.

—S-si bueno...—Rasca tras su oreja, cosa que lo recordó bastante a Yoongi—. Cuando se desarrolló la fórmula para hacer que un terrano tenga pulmones atlantes, así como un poco de su resistencia... Ocurre algo muy extraño y es que se desarrolla alguna cualidad con respecto al ambiente en el que están. Es un estímulo.

— ¿Quiere decir que...?

—Si hubieras estado en un... Prostíbulo, por ejemplo, obtendrías aletas como un pez Beta, es decir, Taehyung o Jin. Mejor imaginemos un lugar muy lujoso. Donde no ameritas cuidarte de ninguna amenaza y más bien eres agasajado.

—Ah... ¿Entonces que...?

—Si hubiese sido un lugar muy oscuro, quizá un pez cirujano como Hoseok. Suelen vivir en lugares donde la luz es prácticamente nula—Continúa explicando, como si llegar al punto le costara o bien no estuviera seguro—. El detalle de las perlas... Solo hay una criatura que se sabe que las tenía, pero no es nada muy seguro.

—Con eso me haces suponer quien lo tenía. —Cerró los ojos y apoyó el rostro en una mano.

—La Anfitrite.

— ¿Por qué? No encuentro nada de ella en la biblioteca. Menos aquí y-

—Por desgracia al igual que ustedes tampoco tenemos mucha información sobre ella. Poseidón suele ser el centro de atención. No obstante, siendo sus representaciones tenemos algún que otro poema que se creen que no existen.

—Oh.

— ¿Lo quieres?

—Claro.

Creyó que se lo enviaría más tarde o mañana. Jungkook se aclaró la garganta y tras pensar un poco recitó con un tono cantarín y que podía asemejar a una suave caricia:

El matrimonio del mar del que casi nadie ha de escuchar en la posteridad. 
Poseidón la desposó, a la bella nereida que apareció en su ver. 
La dificultad no tardó en llegar pues Poseidón es brutalidad y Anfitrite su tristeza en lágrimas quiere demostrar
Pero bajo el agua estas no se pueden apreciar; 
perlas por su rostro descenderán para hacer eco en el fondo del mar. 
Coloridas serán como la emoción que la causó
Y Poseidón sabrá de su dolor para remediar el daño al corazón del único ser que amó.

Jimin acabó dormitado. La voz de Jungkook es muy linda ahora que se fija ¿Cómo sería cantado? Según Hoseok es espectacular, pues de otro modo no podría causar su luminiscencia. Rió de tal manera que Jungkook sonrió apretando la nariz, complacido de haber logrado esa reacción en su esposo.

—Qué pena, creí que tendría aletas. —Bromea estirándose atrás. Jungkook negó con la cabeza.

—Mi madre hacía eso también, al menos eso me han contado. Y bueno... Es raro, porque las nereidas en sí podrían tener acceso a muchas cosas.

—Entre ellas la venta de perlas al por mayor.

—Supuestamente pueden tomar las aletas de las sirenas. Por lo general quienes las usan se convierten en... Casi animales apenas pensantes y básicos; también usarían las pieles de las focas como las Selkies...

— ¿Sirena?

—Aja. Una aleta en vez de piernas. Se logra relativamente fácil. El problema es que es complicado quitártelas una vez se han pegado tanto. Es como si van juntando tus nervios. Es horrible. —Arruga la cara de forma cómica.

—Ahora quiero intentarlo.

—No, no quieres.

Jimin había viajado del escritorio a la cama para seguir hablando de manera animada en tanto que cambiaba de posiciones, su ropa se arrugaba y soltaba un poco. Jungkook que estaba desde el inicio sentado en su cama hacia algo parecido, recostándose más, dejando que la toga que usa para dormir -a veces-, se abriera y...

Estuvieron toda la noche en esto variando a temas menos serios a los que pudieran preocuparlos de alguna manera, pero no fuesen excesivamente íntimos.

Llegado un punto Jimin se había acercado mucho a donde está la cámara, hablando en susurros pues sabía que los sirvientes pasan por los pasillos y aunque ninguno entraría, bien podrían poner la oreja en la pared.

Fue una noche susurrante.

...

—A Jimin posiblemente no le guste que hayamos hecho esto en su cama.

—Umm.

—Aunque admito que me gusta mucho como se siente.

— ¿Quieres una?

—No, es buena para un gusto de alguna que otra vez.

Yoongi podría estar dormido, pero se ha esforzado por no hacerlo para escuchar a Hoseok que aún no tiene sueño. De alguna manera impresionante -quizá energía acumulada-, aun no llega a dormitar. Lo único que no puede hacer por él es mantener los ojos abiertos.

— ¿Qué te pareció su familia?

—Todo lo que pretendo evitar en esta vida y en la siguiente. —Gruñe por lo bajo, totalmente malhumorado. Hoseok da toquecitos a la mejilla derecha del príncipe, mientras hace tiernos ruiditos con los labios.

—A las cuatro les gustaste mucho. No debí mencionar que eres soltero, ahora deben tener esperanza contigo.

Yoongi abrió los ojos, arrugando la cara y luego sacudiendo la cabeza con apenas energía. Yoongi no tiene planes de matrimonios cercanos, quiere seguir con su vida como esta y nada, absolutamente nada le prohíbe hacerlo. Hoseok siguió haciendo eso que puede calificarse como muestras de afecto, al menos así quiere creerlo Yoongi para no irritarse.

Llegado un momento es fastidioso.

—Me sorprende que aun estén todos los príncipes vivos. Por lo general se matan entre sí por el trono.

—Oh... Esperaba algo menos sombrío que eso.

—Todo aquí se siente tan falso que me cuesta tomarlo enserio—Bufa disgustado—. El único con salvación es el hermano mayor. No me explico cómo Jimin es como es siendo con semejante familia. Muchos hermanos imitan a otros. Sobre todo, los menores a los mayores.

—Vaya ¿Puedo aplicarlo en otro caso?

—No.

—Algunas veces eres tierno como hermano mayor ¿Sabias? Me gusta eso. —Le dio un beso en los labios, apenas de poner sus labios con los de Yoongi. Este sopló una burbuja de aire.

—Tienes gustos raros.

—No realmente. Por cierto, esa burbuja de cristal que hiciste... ¿No me darás nada a mí? — balancea las piernas.

Yoongi alzó la mirada, con escalofriantes ojos azules deslumbrando en la penumbra. Hoseok miró el mismo punto notando que en un perfecto espiral descendentes venían pequeñas figuras moviéndose. Era cristal, pero no lo suficientemente resistente como para que no se moviera de forma fluida.

Cuando llegaron hasta Hoseok este amplió la sonrisa con un ligero tono brillante en su piel tomando brillo fluorescente. Son pequeños peces, algunos hipocampos y finalmente una ballena. Tras rozarse con un poco de fuerza contra la piel de Hoseok adquirieron brillo y estuvieron nadando por toda la habitación siendo una especie de luz de noche.

Finalmente le entró sueño teniendo esto y dormirse encima de Yoongi que por fin pudo conciliar el sueño.

...

— ¡Hobi! ¡Anoche...! O-ouh, perdón, y-yo pensé que... E-es tarde y-y creí... Ah, regreso más tar-

— ¿Qué te da pena? —Pregunta Yoongi casi divertido.

Estaba él solo en la habitación con apenas una sábana puesta como una túnica, amarrada en el hombro, pero dejando ver la cadera y la suave apenas notoria línea de la ingle. Veía quizá demasiado y eso solo le generaba aun mayor vergüenza y ganas de salirse porque no se supone que viera eso. Yoongi por el contrario se acercó, aun con aparente sinvergüenza cuando la realidad es que no tiene nada de qué avergonzarse y por regla de tres no hay nada que Jimin no haya visto ya.

—Hoseok fue a ver un poco del palacio antes de que lleguen todos los invitados. Ya está vestido.

—Y-y tú no.

—Quiero llegar tarde. —Se encoge de hombros.

Jimin se apuró a apretar el nudo antes de que la tela se cayera y ver más de lo que debía. Yoongi no hizo más que aprovecharse de esto. Tomó la muñeca de Jimin y lo hizo caer en la cama, quedando él encima con la tela algo levantada debido al movimiento brusco. Jimin arrugó la expresión totalmente. Disgustado de pensamiento, pero sus ojos exhibían otra cosa.

—Quítate.

— ¿Te da pena?

—Te dije que te quites, ahora. —Yoongi rió sin gracia apartándose. Se rascó la cabeza mientras Jimin se apresura a sacar su ropa del closet.

—Eres demasiado virgen—Suspira, de una forma bastante extraña—. Cualquier acercamiento es una amenaza, aunque realmente no pensaba hacerte nada.

—Cualquiera reacciona así.

—No. Solo la virginidad llena de pudor reacciona así—Corrige, Jimin arruga la cara—. Soy incapaz de hacerte nada que no quieras, tampoco estás acostumbrado al contacto y ya ves que sucede.

—Eso es tonto.

— ¿En serio me crees capaz de forzarte? —Cuestiona, Jimin detuvo todo lo que hacía—. ¿O acaso te da miedo seguirme la corriente?

Enrojeció al menos seis tonos, tomó su ropa y se fue sin decirle nada, más no tuvo prisa en ello. Ni una cosa ni la otra. Realmente que desazón de mañana que ya de por si inicio pesada. Si bien está molesto -pues nada iba a cambiarlo-, sus propias hormonas no podían negar que le hubiera gustado verlo.

Y por algún motivo, eso le hizo pensar en Jungkook también.

Ahora que recuerda, anoche pudo verle todo el pecho desnudo...

Umm...

 

 

Chapter Text

—Afortunadamente nos dan de comer aquí afuera.

—Lo más probable es que Jiyong lo hiciera poner precisamente para nosotros tres.

—Cada día me agrada más tu hermano mayor.

Hoseok se encontraba tan en una nube particular que Jimin tiene envidia de su felicidad y nula preocupación. Aparte de llegar al menos diez minutos tarde y obtener una mirada reprochante de sus hermanos junto al aviso de un regaño más tarde.... No saludó a nadie. Yoongi estuvo al margen en todo momento. Lo suficientemente cerca para que se notara su presencia, pero lejano para que nadie se acercara.

O que alguien tuviera le valor de hacerlo. S. Coups lleva una armadura voluminosa y que bien puede resultar amenazante junto a la lanza puntiaguda y un arma de "fuego" en la espalda. Si Yoongi con su porte principesco no era suficiente señal de que se trataba de la corona Atlante su guardia daba la obvia conclusión.

Era medianamente bueno, pues si algo molestaba era saludar a los más de ochenta gobernantes, esposas, esposos, hijos, sobrinos y demás parientes o amigos que hacían compañía. Seguramente eso era lo que el príncipe pretendía evitar desde el principio.

Gracias a su celular que se ganaba las curiosas miradas de los empleados y sirvientes que hay en el lugar, pues el aparato no se parece a nada que tengan. Gracias a la transmisión en vivo podía saber que tan avanzada está la misa y en qué momento podrían entrar.

...

— ¿Pasó algo de lo que no estoy enterado o...?

—No tienes que enterarte de absolutamente todo Namjoon.

—Si cuando parece una especie de versión extraña de la Sirenita. Esa película es muy vieja y aun así es la perfecta referencia para tanto suspiro—Jungkook no presta real atención a lo que su consejero está diciendo—. El cabello rojo no lo ayuda... ¿Encontró a su príncipe Eric?

—Solo estoy muy feliz Namjoon, es todo. Tuve una buena noche.

— ¿Buena noche? —Alza una ceja—. No puede ver a Taehyung después-

—No estuve con Tae, que mal pensado eres de mi—Ríe soñador. Jugaba con un pequeño loto que aún permanece en su burbuja. Namjoon no sabía cómo explicarle que empieza a darle miedo su forma de actuar. Es... Tierna, pero es escalofriante ¿Por qué? Porque pronostica alguna estupidez de su parte—. Estuve hablando con Jimin toda la noche.

—Oh... Ya veo... Si encontró a su príncipe Eric—Dijo Namjoon con gran diversión cerrando las pantallas holográficas que estaban en el lugar—. Me alegra ver que su relación mejora de a poco. Eso quiere-

— ¿Qué ves?

Namjoon estuvo al menos tres minutos con la cabeza un tanto gacha y los labios entreabiertos junto a sus ojos en color plateado como su cabello en aquel instante. Al momento en que volvieron a la normalidad dio una vaga sonrisa, aquello que vio debe ser realmente bueno o irrelevante si ese es el gesto que muestra. De ser malo, tendría una sonrisa nerviosa o un gesto preocupado.

El primer gesto tiene mucho que ver con intentar ocultar que un mal puede venir.

Es decir, un evento que piensa detener en secreto. Jungkook lo deja ser aun cuando tiene una gran curiosidad al respecto.

—Se trata de una celebración próxima. Nada muy importante... Lo dejo en su constante suspirar y cabellera rojiza. Me alegra, pero no soy el mejor para aguantar esta clase niñerías. —JUNGKOOK se recostó más en su silla, con un suave puchero.

—O quieres ir a tener sexo con Jin. Tampoco te culpo. Anda, anda. Ya lo que me falta es tanto y puedo solo.

Con una suave reverencia Namjoon lo deja solo en la habitación. Tras tamborilear los dedos Jungkook decide colocar la tableta en el escritorio y activar la cámara. Realmente tiene el cabello muy rojo hoy. No creyó que entrara tanta luz a su estudio como para lograr ese tono. Aclaró su garganta, asegura que todo lo que lleva puesto esté bien y que ningún animal vaya a interrumpir.

~***~

Al momento de entrar obtuvo muchas miradas indignadas por hacerlo. Pues muchos -a sabiendas de su ateísmo-, creían que lo hizo por puro capricho. Estas miradas cambiaron a unas totalmente anonadadas por su aspecto tan fantástico.

El atuendo le sienta de maravilla y su postura erguida con orgullo por delante intensifica esa impresión. Aparte de que queda bastante bien con su piel pálida, labios rozados y ojos delineados con sombreado índigo suave. Yoongi por su parte también llamaba la atención de manera poderosa por lo mismo. Esa belleza tan despampanante e increíble para nadie en el lugar. Un frío e irreal espejismo.

Hoseok como uno brillante y sonriente. Sencillamente deslumbrante en su ropa

Tomaron asiento en el lugar que le correspondía y el evento continuo sin ninguna clase de inconveniente. Aplaudieron con fuerza en felicitación a Jiyong por ser el 128th Emperador de Corea. Realmente hubo algunos tantos más, pero sus tiempos al poder eran tan jodidamente desastrosos que decidieron ignorarlos por completo. Darles una muerte final: El olvido.

Obviamente hay mil cámaras a este punto. Jiyong saludaba a todos sus hermanos, Jimin no aguantó las ganas de abrazarlo y sonreír al hacerlo. Lo hacía muy feliz que su hermano fuese quien ahora gobernara. Con mucha suerte haría algunos arreglos y aun si no los hacía, con que Corea con explote en radiación todo estaría bien.

Habiendo concluido esto comenzaba lo que sería la fiesta al respecto. Demasiada gente alrededor como para siquiera permitirse respirar de manera apropiada. No ayuda que haya gente de todo el mundo viendo. La sola idea de que alguien se fijara en lo que hiciera destroza sus nervios de por si frágiles.

Yoongi apenas dirigía la palabra a una que otra persona. Las mujeres jóvenes en su mayoría -las más descaradas-, se acercaban a él en busca de conversación o un minuto de su tiempo. Obviamente le amargado principe no lo permitía y prestaba atención a otras cosas que bien son más banales. La comida, las fuentes, el salón con techo de cristal que podía polarizarse cuando se quisiera, etc.

Entrada la tarde y mientras comía un poco de la merienda -postres y más postres que todos querían regalar a Hoseok para llamar su atención-, la enorme pantalla holográfica en una de las paredes blancas del salón se iluminó. Jimin abrió ligeramente la boca al notar que se trataba de Jungkook. Con brillante cabello rojo ondeando suavemente.

Saludos, soy el 589th rey de la Atlántida y rey actual del Océano Jeon Jung-Kook.

Lamento mi ausencia a la coronación, he tenido muchos problemas últimamente en mi reino particular y como comprenderán es mi deber resolverlos antes que asistir a una fiesta. No obstante, mis más grandes respetos a Kwon Ji-Yong por su coronación para gobernar el Imperio de Corea. Rezaré y daré tributos a los dioses para que tú mandato sea prospero, longevo e inmortal como lo será el de tu padre: Ya por sus logros o bien, haber traído a la vida a ti y a mi esposo Jimin.

Me resulta engorroso que asistiera sin mi compañía. Sin embargo, para demostrar nuestro total apoyo como pueblos hermanos mi hermano asistió junto a él.

Arriesgándome a que suene grosero, esta es una advertencia a las demás naciones: Cualquier atentado en contra Corea, su pueblo o la familia real de la misma será como un ataque a la Atlántida y nuestra severidad al respecto no tiene nada que envidiar a los eventos que deben haberse tatuado por siempre en sus memorias. Por tanto, espero total gentileza no solo en una festividad como esta, sino hasta el final de los tiempos.

Quiero agregar que la severidad será acentuada de tratarse de mi hermano, su concubino y peor aún, mi esposo, quien sufra el más mínimo daño o bien un roce que ellos no deseen. Los únicos terranos con los que estamos aliados y aceptaremos palabra libremente será de Corea.

Sin más que decirles espero que disfruten. Cuando me sea posible veré la transmisión que se está haciendo con la intención de hacerme una mejor idea de lo que me será contado cuando mi familia retorne. Disfrute su fiesta, emperador. Lo mismo va para ti, hermano.

Hasta luego Jimin, espero que hablemos más tarde de lo que yo me pierda por ser un mero espectador.

—Te estás poniendo rojo.

Jimin llevó las manos a su rostro ¿Cómo se supone que no se avergüence? No esperaba nada de eso. Ser tan resaltado es una particularidad bastante grata. Yoongi entrecerró los ojos, extrañado por aquel mensaje tan espontaneo de su hermano menor. Si bien no venía para nada mal al momento, es poco probable que viniera directamente de él. Debe haber un estímulo detrás de ello.

—Jimin que le hiciste como para que se animara a eso. —Pregunta Hoseok intrigado. Jimin se encogió de hombros, aun ocultando su cara.

—Hablamos por la noche. Quería contarte antes, pero no aparecías por ningún lado.

—Ya sé, estaba ocupado viendo los jardines. Son inmensos. Tanto que me perdí y tuve que pedir ayuda a una sirvienta que casi se desmaya... Cuéntame que pasó. Soy todo oídos a tus avances matrimoniales.

— ¿Le gustaría bailar conmigo? Todos los miembros de la familia real deben tener una pareja para abrir el baile—Jennie había llegado de la nada. Yoongi mantuvo la mirada apartada, fija en Jimin y Hoseok que hablan de manera bastante animada como no es raro en el brillante atlante—. Puedo guiarlo si no sabe cómo hacerlo.

Yoongi pasó de ella totalmente, dejándola abochornada ahí y es que resulta engorroso ser ignorado de esa manera. Avanza hasta estar con Jimin y Hoseok que detienen totalmente su conversación debido a su presencia. Hoseok luce hasta cierto punto ilusionado, pues nota que algunas personas están preparándose para bailar.

— ¿Bailamos? —Jimin abrió y cerró la boca de forma leve por el ofrecimiento de Yoongi, por el rabillo del ojo noto la decepción en Hoseok y se le hizo... Extraño.

En teoría Hoseok no puede bailar con nadie más que no sea Yoongi y no quiere verlo sentado a un lado así que...

—Quizá a la segunda pieza, porque en esta no bailas con Hobi. —Ofrece, sin saber la alegría que generó esto en su mejor amigo. Aun si fuese inconsciente, lo hace feliz que Jimin piense en él.

— ¿Por qué no todas?

—Dejar a Hoseok sentado es muy triste. Podemos turnarnos. —Insiste.

—Yo bailaré con él.

Jimin asintió educadamente a quien vino a ofrecer, toma la mano de este y se aparta antes de que Yoongi piense en insistir. El príncipe suspira de forma particular. Como si estuviera molesto. Hoseok le toma una mano y sonríe ampliamente.

— ¿Vamos entonces?

—No hay más remedio.

Tuvo que hacer un esfuerzo por no borrar la sonrisa. Hasta ahora... Yoongi no ha demostrado ese desdén por hacer algo con él. Jamás, en nada. Se siente... Mal. Aun cuando fuese buena intención de Jimin, es su culpa que Yoongi se comporte de esta manera tan lejana con él.

—Es un gusto verde, Lau.

—El gusto es mío, Alteza.

Coloca la mano en el hombro del otro asiático. Este es Liú Xiànhuá -o Lau como el mismo prefiere que otros lo llamen-, es el rey de China. Un Imperio de menor tamaño a Corea, pero que tiene un poder semejante, así como magnitud. El baile inició con los veinte hermanos danzando con un compañero en lo que asemeja a un vals. Tras los primeros seis minutos más parejas entraron, entre ellas Yoongi y Hoseok.

—Lo felicito por su matrimonio.

—Muy amable.

—No sé si te lo dijeron con anterioridad, pero había acuerdos para que tú y yo nos casáramos y así crear una potencia aún mayor. —Aunque no lo sabía, no lo sorprendía para nada.

—Mi padre debió querer decírmelo, pero como sabes estaba un poco grave de salud los últimos meses en los que estuve aquí.

—Si. Admito que tenía un poco de ilusión por ello—Gira y vuelve a poner la mano en el hombro de Lau—. También pensaba en hacerte muy feliz porque... Bueno... Siempre te he notado como alguien muy solitario—Su gesto incómodo no pasó desapercibido—. No es algo malo, solo que no hacía mucha pega con tu apariencia.

—Ah, eso. No lo sé. Soy muy normal entre mis hermanos.

—A mí me parecías alguien muy bello. Ahora no tengo palabras para decirlo—Admite con una risa nerviosa—. Sin embargo, me alegra que tengas un buen matrimonio con el rey atlante. Aparte de lo más obvio te notas más feliz aun esta clase de celebraciones.

— ¿Tú crees?

—Si. También se te notó con el mensaje y amenaza del rey... Si algún día decide subir, puedes llevarlo a China. Me interesaría conocerlo y quizá arreglar algunos errores que han hecho mis antepasados.

— ¿Cómo cuáles? No sabía que...

—Cuando tomé el trono me enteré de un proyecto muy viejo de investigación. Submarinos, informes... Hacían cosas horribles por envidia a los atlantes. Apenas me enteré lo hice destruir todo, puedo darte lo que se recopiló. Eso si quieres.

—Claro, me harías un gran favor con ello.

Lau siempre había sido alguien muy simpático. Si bien no hablaban mucho debido a que Jimin era muy retraído y bastante anulado por la presencia de sus hermanos, el chino se acercó un par de veces a platicar con él. Posiblemente fuese el segundo en enterarse con respecto a su ateísmo y lo ayudara a resolver algunos cuestionamientos morales y demás.

Lo dicho ahora solo lo alegró más de haber hablado antes, así como lamentarse de no haber intentado que fuese constante. Pudo haber sido el amigo en tierra que Hoseok es en el mar.

...

—Tiene una... Manera preciosa de danzar...

Jungkook había parado todo lo que hacía para quedarse viendo la pantalla holográfica. Hay especificación en cuanto a que cámara enfoca a quien. Hay algunas bastante despreciables que enfocan escotes, retaguardias y de ser posible malos momentos de determinado gobernante. Afortunadamente esto no ocurría en ninguna de las tres personas que le importan.

Detuvo el cambio en la cámara que enfoca a Jimin bailando con un hombre más alto que él de rostro atractivo -no lo suficiente para sus cánones-. Jimin tiene una forma muy particular de moverse a diferencia de todos a su alrededor lo cual es decir mucho considerando a sus hermanos. Incluso a Hoseok que es especial en ese tema.

Jimin fluye, se desliza por el suelo y entre los brazos de ese hombre que desconoce quién es. El trato es cordial, pero... Lo molesta. Nadó alrededor de la pantalla que siempre hallaría la manera de estar de frente a él.

Acabó la pieza y el hombre besó la mano de Jimin de forma cortes y nada más. El verdadero problema empezó cuando al volver a bailar ocurrió cambio de parejas y fue Yoongi quien ocupó el lugar de aquel tipo. Entrecerró los ojos ¿Por qué Jimin sonríe así a su hermano? Lo hace por absolutamente nada.

Pudo notar un pequeño y saltarín bulto en una mesa lejana. Una especie de león marino que nadie nota por estar pendiente del baile.

Bueno...

No sería tan complicado saber qué es lo que pasó ahí con exactitud.

Notó por pura suerte a Hoseok apartándose entre la multitud. Esperaba que nadie pensara hacerle nada estando solo. Más que todo por su propia integridad física. Considerando que los atlantes tienen el doble de fuerza a un terrano por la diferencia de presión entre un lugar y otro. Aparte de eso, va a asesinar a cualquiera que se atreva a hacer nada a un súbdito suyo.

Sin importar quien sea.


Jimin:

Hoseok:

Hoseok:

Hoseok:        

 

 

 

Chapter Text

—No creí que supiera bailar.

—Soy perezoso, no estúpido.

—La gente no baila por tener dos pies izquierdos, no por ser tonta.

—Es lo mismo.

Rió con gracia ante la forma en que Yoongi responde, arrugando levemente la nariz antes de reírse también. Su agarre es muy firme, contrario al de Lau que más bien puede calificarse como delicado. Muy recatado. Yoongi más bien deja muy en claro que es él quien guía este baile mucho más energético y complicado.

Se suelta a veces para poder girar, logrando que las capaz que usan puedan lucir su brillo que ninguna otra prenda terrana puede. Yoongi incluso parece seguir bajo el agua por la forma en que su ropa ondea. Jimin no se da cuenta de que él también tiene aquel efecto. Son una pareja demasiado etérea y crea aún más sorpresa para quienes conocieron a Jimin antes, pues nunca estuvo así de animado en alguna festividad.

Ni siquiera sus hermanos recuerdan haberlo visto reír por tanto rato. Por otro lado, Jiyong específicamente tenía una especie de mala espina por esto, pues tanta cercanía entre Yoongi y Jimin no sería bien vista por él en ningún momento. Mucho menos después de ver el desplazó que hizo Yoongi a Hoseok por ir con Jimin.

Algo aquí va a salir mal... No necesita ser un atlante adivino para darse cuenta.

Solo espera que no sea dañino para nadie.

...

Se llegó a preguntar si está mal interpretándolo todo: Si realmente Jimin no tiene esa clase de interés en Yoongi y por tanto es una amenaza. Ese cuestionamiento acabó muy pronto, pues bastaba con ver los tantos momentos que compartían esos dos para darse cuenta de que, así fuese leve, Jimin tiene un consideraba interés por el príncipe. Tal como Yoongi lo tiene en él.

Lo molesta.

Demasiado.

También lo llena de envidia por lo que ni siquiera es suyo.

Jimin es su amigo, muy cierto, pero ya lo ha empujado tanto a Jungkook sin éxito algo que no considera que su actuar sea extremo, que darle una lección es ya lo más apropiado para que finalmente tome la distancia que debe. Yoongi es su cuñado, debe quedar ahí y nada más. La amistad que tienen ni siquiera debe de verse afectada. Porque no iba a darse cuenta de que lo que haría sería a propósito.

La situación debe suceder de manera muy natural. Es lo que piensa a medida que Yoongi y Jimin se alejan del lugar a quien sabe dónde en total soledad. Discretamente se mueve entre los invitados, recibiendo algún que otro halago al avanzar. Se aproxima a donde se encuentran Taeyang, Hyojong y uno que otro político que no conoce. Uno rubio y de ojos azules con aspecto rustico, un moreno de turbante y otro similar a este.

—Los atlantes se supone que debían ser amenazantes ¿No? Si ese es el tamaño del príncipe y el cabello del rey, dudo que sean tan importantes como se hacen creer. —Ríe el hombre de turbante con una copa en la mano, llena de champagne.

—Son unos totales creídos. —Bufa Taeyang con disgusto.

—Puede manipular el agua, en lo que a mí respecta, tiene mucho sentido que sean unos creídos. —Dice Hyojong escéptico por la actitud de su hermano mayor.

Ellos mismos vieron como están esas dos habitaciones. Yoongi manipula el agua como si tuviera magia y es... ¿Creído? Su actitud es muy concordante con su capacidad, estatus y venga que ellos no son tampoco la gran cosa. Sí, con un imperio muy poderoso y potencia mundial, pero es la Atlántida quien manda en todo el puto océano ¿Hace falta decir que el planeta tierra es más agua que tierra?

— ¿Vas a ir a lamerle los huevos al príncipe o qué? —Pregunta Taeyang casi divertido por el miedo de su hermano menor, Hyojong bebe de su copa, sin opinar más al respecto. Lo define como respeto, no estar de arrastrado—. Y tal como él, su concubino es una perra.

—Es muy bonito.

—Es solo una puta. —Escupe, extremadamente disgustado y con rencor por el rechazo. Más aún que el prostituto volviera, casi burlándose en su cara de la mano del príncipe atlante.

Como una mala jugada del destino, pudo ver a Hoseok alejándose de la fiesta, como una brillante y voluminosa ninfa. Hoseok gira, hace un suave gesto con la mano, ríe y continua, desapareciendo tras una pared que da a otro pasillo. Taeyang bufa, volviendo a la conversación en la que está involucrado, pero su mente sigue perdida en el atlante de gran sonrisa y obvias ganas de atraer su atención.

...

—Tienen muchos murales en este palacio.

—Tenemos un casi insano amor por el arte. Lo consideramos muy vital t lo es para la humanidad si lo piensas detenidamente. —le explica, caminando uno al lado del otro a medida que avanzan por los largos pasillos del palacio imperial. Hay guaridas en casi todo lado, unos más discretos que otros. Yoongi descubre pronto el patrón de su orden y con ello los posibles puntos ciegos que puedan tener.

Se detienen frente a un enorme mural de tonos fríos por el azul permanente. A pesar de iniciar en una costa, todo lo demás simboliza agua azul en distintos tonos. Es enorme y muy hermoso. Yoongi se detiene a mirarlo y Jimin con él. Sonríe levemente.

—Cuando era más pequeño me hablaban mucho de la Atlántida, porque es el mejor cuento para mantener a un niño quieto—Afirma divertido—. Y forma parte de nuestra historia, casi miles de años atrás.

— ¿Así? ¿De que forma? —No es el mejor en historia, pues no recuerda eventos puntuales y exactos como puede serlo este mural. Jimin pone las manos tras la espalda, alza el mentón y se aclara la garganta, dispuesto a dar todo el relato al respecto.

—Hace muchos años Corea estaba dividida en parte Norte y parte Sur. Por los conflictos interminables empezó una guerra en la que Corea del Norte ganaba a la parte sur. Todo por tener más aliados y una sed de sangre más que enorme. Anhelando el poder que daria tener todo el territorio—Explica con deje entristecido—. Por lo que, en medio de los conflictos con los atlantes, se decidió pedir ayuda a ellos para evitar que acabaran con el país entero.

— ¿Qué tenía de malo? Si son Coreas-

—Corea del Norte era dictatorial. Toques de queda, imposibilidad a salir del país, incluso había reglamentos de cómo cortarse el cabello—Yoongi arruga levemente la cara—. Ni siquiera sabían conceptos básicos como que su presidente no inventó la moda, la ropa y demás. El internet era censurado... Querían hacer que todo fuese así.

—Ah, entiendo.

—Y bien, los atlantes nos prestaron apoyo. Armas, gente y finalmente el conflicto acabó. A los atlantes tampoco les convenía. Pues quedaron convencidos de que un ansia tan peligrosa de guerra los afectaría. Ellos tenían las reservas de energía nuclear a final de cuentas—Saca los labios y se los relame—. Cuando acabó tuvimos que dar un pago y es que fue al menos ciento cincuenta hombres y ciento cincuenta mujeres para ir bajo el agua. El rey de aquel entonces tenía gran fijación por la gente asiática y decía querer muchos para él. Suponemos que murieron ahogados, pero no hay nada a ciencia cierta...

—Eso si lo recuerdo—Agrega, con la mirada fija en el dibujo de una mujer de rasgos asiáticos junto al rey con un tridente a su lado—. Un rey encantado por una belleza terrestre. Venida de tierras orientales y que mantuvo dentro de una burbuja de aire para que no pereciera... Hay muchos otros descendientes, por lo que no mataron a todos.

—Creí que sí.

—No. Con un rey tan enamorado... Es imposible destruir lo que él ama—Mira a Jimin de reojo—. Lo va a proteger así no tenga lógica, fundamento. Así sea absurdo... Porque está en la naturaleza del amante hacer eso por el amado. Posiblemente seamos parientes muy lejanos si lo vemos así. Muchos descendientes reales son primos.

—Griegos. Lo olvidaba. —Suspira. A ellos no les importaría casarse con sus parientes si eso hacen sus dioses. Es casi una fortuna que Yoongi y Jungkook se odien de forma tan vehemente... De otra manera llegaría a creer que incluso tienen una relación a escondidas.

En lo personal, le sería extraño y un poco asqueroso, pero bien... Si hay consenso y cero manipulaciones de por medio, podría aceptarlo. A diferencia de lo que su hermano tuvo con su padre, mientras menos piensa en ello, es mejor. De otro modo sería incapaz de verlo con buenos ojos. Aun si es el hermano que más afecto y atención está demostrando últimamente.

—¿Te lo imaginas? ¿Qué seamos parientes lejanos de verdad? —Ríe, con la idea siendo más divertida mientras más piensa en ella. Yoongi se inclina hacia adelante, contempla el rostro risueño de su cuñado—. No recuerdo del todo quienes fueron los emperadores para ese momento, pero puede ser. Aunque son muchísimos años y habría que buscar muy atrás en los arboles genealógicos.

—Eso solo nos haría más cercanos y explicaría una verdad.

— ¿Qué? —Increpa curioso por el aire ceremonial que Yoongi da a la cuestión.

—Que al igual que nosotros, eres un hijo del mar...—Toma su mano con lentitud, rozando los pequeños dedos con anillos dorados—. Los hijos del mar no pertenecen a la tierra, por ahí se secan y perecen. El destino te condujo al agua por ello, para conocer a tus verdaderos iguales—besa la mano de Jimin, quien jadea discreto y con la mirada fija en su cuñado—. A los que realmente van a amarte por el simple hecho de haber nacido... Y mucho más por seguir viviendo. —Jimin se sonroja, cubriendo su rostro con la otra mano.

—No creo, es posible, pero... Pero...

Yoongi estaba ya demasiado cerca. Él no es precisamente respetuoso del espacio personal –siempre y cuando sea él quien lo invada-, no obstante, esta vez ya es demasiado. Jimin no hace sino quedarse mirando, con el pecho retumbando en nervios y el repentino recuerdo a la fluida conversación que tuvo con Jungkook durante toda la noche.— ¡Alteza! —El sobresalto casi le ocasiona un infarto, no puede negar que también fue una manera perfecta para cortar el momento tan tenso en que Yoongi lo llegó a rodear con un brazo. Se aclara la garganta, entre nervioso, fastidiado y hasta extrañado.

Pues rara vez algún guardia de palacio lo llama. Incluso él se ve asustado.

—Ha-hay un problema con su acompañante, el otro atlante. —Yoongi adelanta un par de pasos debido al aviso.

...

Estuvo rondando cuidadosamente alrededor del baile, más específicamente en torno a Taeyang para cerciorarse de que funcionara como quería. Se mira en el reflejo de un cristal. Su cabello sigue rubio por la fuerte iluminación del lugar. Se ve tan bien como cualquier día en el burdel antes de llegar a palacio con Yoongi. Aclara su garganta, alisa su ropa de nuevo y da fastidiados golpes al suelo. En algún momento-

Ya viene, saca su celular un instante, revisando la hora y luego guardándolo, camina en dirección a él, siendo seguro que iban a cruzarse de la forma en que sea. A menos que Taeyang saltara por el pasillo a rodar por el jardín, lo duda mucho. Al estar próximo le sonríe, con los dedos entrelazados tras su espalda. Inclina la cabeza y el cabello se le viene suavemente al rostro.

— ¿Quieres compañía? —Taeyang lo mira y bufa, notablemente molesto y con el orgullo herido al respecto—. Hey~ No-

— ¿Y tú príncipe? No deberías estar con él y lamerle los huevos o algo. —Recrimina con deje despectivo. Hoseok endereza y ladea a un lado, casi juguetón y burlesco.

—Mi príncipe está un poco ocupado con tu hermano. Posiblemente me quitaría le trabajo si decide ser infiel a su marido... Por otro lado, tengo ganas de experimentar con un terrano. Nunca he estado con uno. Quizá sea interesante. Tampoco lo he hecho jamás fuera del agua—Relata al tamborilear los dedos frente a su pecho—. ¿Qué me dices? Quiero saber al respecto.

—Olvídalo.

—No se va a enterar nadie, no te preocupes por eso. —Afirma acariciando el cuello de Taeyang con el fin de atraerlo a su rostro.

Afortunadamente no hizo falta insistir más. Taeyang prácticamente se le monta encima a morderlo meter las manos por debajo de la ropa. Hoseok con gesto indiferente lo deja ser, recordando la tantas veces en el burdel en las que esto sucedía. Es capaz de escuchar el traqueteo que hace la armadura de S. Coups. El guardia que tiene por obligación ver por él en caso de alejarse de Jimin y Yoongi.

Apenas está en el rango de vista de este da un grito, asustando a Taeyang.

— ¡COUPS! —gimotea. El príncipe coreano es tirado a un lado debido a un embiste perfecto. Queda tendido en el suelo, habiéndose dado un fuerte golpe que hizo resentir sus huesos, la lanza del guardia amenazando directamente al cuello del noble. El guardia gira hacia Hoseok, quien finge pánico—. E-él-

— ¿¡Qué te pasa!? ¿¡Que no sabes...?!—El arma se hunde levemente en la carne de su cuello, sudado por el miedo que genera esta situación. Traga grueso, con un pequeño hilo de sangre bajando por la piel húmeda.

—Nuestra ley es muy explícita: Si un terrano toca a un atlante perecerá, sin importar su posición. —Hoseok se apresura a sujetar al guardia. Espera momento que esto no es lo que necesita y quiere de la situación. Quería crear un problema, no que lo mataran ¿En serio está ese reglamento tan extremista? No lo recordaba para ser sincero.

—Es el hermano de Jimin así que... Así que... Eh...—Empieza a balbucear de manera torpe—. E-esperemos que ellos digan qué hacer con él ¿No? So-son aliados ahora, sería muy contraproducente hacerle daño a su hermano ¿No? —Repite. El guardia baja su arma y de un solo jalón pone de pie al príncipe, quien mantiene rostro de estupefacción.

—Que así sea. —Concluye, él solo cumple órdenes y poco más. Mejor ir por el camino seguro de confirmar si mata o no.

Acción que le va o viene si considera que correcta bajo sus leyes.

En esta situación en específico la considera correcta.

...

— ¿Qué sucede aquí? —Interroga Jimin con prisa apenas pone un pie en la habitación. S. Coups se mantiene muy próximo a Taeyang, por precaución. Hoseok está sentado en un pequeño sofá, intimidado por la situación y empezando a arrepentirse de ella—. ¿Qué?

—Una estupidez. —Dice Jiyong antes que ninguno. Estando Jennie y Hyojong en la habitación también.

—E-en realidad no es nada grave, s-solo...—Dice Jennie de manera torpe, notoriamente asustada de la situación.

—El príncipe Taeyang estaba encima de Hoseok. Está prohibido que los terranos toquen a los atlantes. Peor aún si se trata de forzar la situación. —Justifica S. Coups de manera instantánea. Jiyong no tarda en ver mal a su contemporáneo, que tiene especial temor de que la lanza del guardia vuelva a intentar enterrarse en su cuello y así ahogarlo en su sangre.

—Eso-

— ¡Yoongi no!

Está condensando la humedad del aire, crea una gran burbuja de agua, la cual rodea tanto la cabeza de Taeyang como parte de su cuerpo. Aumenta de tamaño a medida que absorbe más esa humedad. Aprieta, introduciendo el líquido en las fosas nasales y bucal. Trata de ahogarlo y así acabar con el problema lo más rápido posible. Jimin siguió jalando de él, con la intención de que se detuviera. Yoongi lo ve un instante, sin parar lo que hace.

—E-es mi hermano... N-no-

—Nuestras reglas son muy explícitas. —Hace apretar en torno al cuello, que acabe de caer inconsciente y finalmente morir. Está aguantando demasiado.

— ¡Ya lo sé! Por favor, por favor... ¡LO VAS A MATAR YA! —Lo empuja con suavidad, sin conseguir se detenga. Los demás presentes no saben si es buena idea entrometerse en esto. No tienen idea de las leyes atlantes a la perfección así que...

Yoongi para, dejando caer el agua y con gesto disgustado hacia Jimin que respira a marcha forzada. Hoseok se aclara la garganta, moviendo las manos nervioso.

—M-mi hermano no intentaría hacer algo así, yo sé que no lo haría. —Afirma Jimin en tanto que Taeyang tose.

— ¡Llevo diciéndolo todo este tiempo! ¡Yo no intenté violarlo! ¡Solo...!

—No caves tu tumba porque voy a-

—É-él no quería violarme, solo... Le... Dije que tenía curiosidad, lo malinterpretó y... —Balbucea Hoseok, queriendo arreglar la situación que se salió de control. Quería un escarmiento más simple, no todo esto. Se volvió mucho más complicado de lo que previno—. E-estoy bien. No hace falta matar a nadie. Todo está bien. —Ríe con la intención de crear un poco de tranquilidad en el turbio ambiente.

Yoongi no se muestra satisfecho con esta aclaración, casi deseoso de matar a Taeyang de todos modos.

—La ley sigue siendo la misma. Sin-Contacto.—Las burbujas de agua se forma de manera paulatina, Taeyang ve a todos lados, queriendo huir así sea por la ventana de la habitación.

—Nono, llevemoslo a la Atlántida, que Jungkook también decida—Entorna la mirada hacia él—. E-es mi hermano, es de la nobleza coreana. No puedes matarlo... Así como así. Volvamos ya y juzguemos con Jungkook.

No es muy confiado al respecto, pero quiere creer que hay un chance de evitar que su hermano sea ejecutado por lo que ya está dicho: Una especie de malentendido—Por favor—. Yoongi suspira, fastidiado y molesto. Sin embargo, dado que el agua se dispersa es como una aceptación a esto.

—Nos vamos —Es lo único que dice, Hoseok se apresura a seguir al príncipe atlante—. No olvides que eres Anfitrite—acota desde la puerta—. Tu lazo con la tierra es tan débil que bien deja de existir. Protege a tu gente antes que a los demás. —Enuncia al finalmente irse. Jimin da un largo y trabajoso respiro por la boca.

Jiyong niega suavemente con la cabeza, demostrando compasión y pena en su mirada. Jimin solo le gustaría entender qué diablos acaba de suceder. Se acerca apenas un poco antes de irse. Queriendo estar solo antes de iniciar el viaje de regreso. Jiyong hizo caso al suave chapoteo de fuera, notando a un animalillo ahí, aunque no es capaz de reconocer de qué se trata.

—Tenías que arruinarlo. —Farfulla, molesto.

— ¡¿Es que nadie aquí me escucha!?

—Te escuché y solo por eso no considero que ni siquiera rogando salvaría tu vida. —Informa antes de tomar camino a la salida, dejando solos a sus hermanos menores.

Que forma tan buena de pasar su coronación ¿Eh?

Hoseok solo permanece mirando a Yoongi, quien está sufriendo una suave decepción con respecto a la familia de Jimin. sonríe de forma imperceptible. Lo logró. De forma más extrema de la que imaginó, pero... Lo logró...

Solo queda no arrepentirse de ello.

 

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—Alteza...—Jeonghan no tiene idea de cómo acercarse a Jimin que bien puede estar sufriendo una crisis de nervios y no es para menos. Toda la confianza que tiene de sus allegados en la Atlántida e incluso de la misma Atlántida puede perderse por esto.

Y justo ahora, que logra llevarse bien con Jungkook.

Debe ser un mal chiste.

—Te vas a asfixiar, puedo estar solo. —Con una insegura reverencia se retiró. Jimin restregó su rostro con ambas manos, dejando las mangas de su ropa algo manchadas debido al maquillaje. Acabó por quitarlo todo.

—Veo que hay un bache en tu vida de ensueño.

— ¿Qué quieres, madre? —Pregunta moqueando y sin verla. Honestamente, es la última persona a la que necesita en este instante. Sintió la vibración de su celular, lo dejó en la cama, sin ganas de verlo.

Casi puede suponer que se trata de Jungkook, que de alguna manera se enteró de lo que ocurrió.

...

A pesar de que puede enterarse de que ocurre, no tiene el hecho cien por ciento exacto. Aún sin eso, la rabia lo dominó por un instante ¿Cómo se atrevía un terrano a tocar a un Atlante? No debían de haber pasado muchas horas desde que aclaró que no quería que nadie lo hiciera o sufriría las consecuencias.

Se obligó a sí mismo a calmarse. La persona en cuestión tendría su castigo y asunto arreglado. Nadie puede romper las reglas. Sin importar que se trate de un hermano de Jimin o que "den permiso". Son seres superiores que no deben de mancharse con el contacto.

Sentía fuertes alteraciones en las corrientes marinas, lo cual es evidencia de lo mucho que está afectando a Jimin el asunto. Cuando regrese -aparte de hacerle saber que no podría subir hasta dentro de mil años-, lo tendría que enseñar a mantener reguladas sus emociones para que esto no ocurra.

Antes de mandar a tener lista la guardia para el próximo juicio contra el hermano de Jimin pensó que quizá sería mejor preguntarle al respecto. Necesita saber qué ocurrió exactamente para estar bien preparado y saber si su esposo tiene algo que decir del problema. Parte del acuerdo es que nada pasara en la superficie y falló.

A pesar de lo mucho que marcó no contestaba la llamada. Haciéndose con un pequeño truco técnico hizo que la llamada se contesta. Se le hizo extraño estar viendo de forma irregular la pared, el techo y a una mujer que es absurdamente parecida a Jimin ¿Será su madre? Puede serlo.

...

—Ver que tal te sienta ser miserable, considerando la forma en que me hablaste la última vez que nos vimos. Te has vuelto irrespetuoso, comienzo a creer que la corona atlante se te subió a la cabeza. —La mujer de porte elegante vio de reojo aquella pantalla que está en la cama. Cree ver a alguien, pero está muy lejos.

Además, su atención debe ir a su hijo.

— ¿En serio viniste a ver.... Si estoy llorando o me siento mal? Solo para burlarte de mí. —Increpa incrédulo de que su madre llegara a ser tan fría. Aún con el tenso último encuentro que tuvieron es bastante preocupante su manera de expresarse.

—Por supuesto que sí—Dice inexpresiva—. A final de cuentas, lo último que hiciste hace unos meses al vernos fue burlarte de mí.

—No es cierto. Si de verdad quisiera burlarme de ti ni siquiera te hubiera permitido permanecer en Busan a pesar de ser también tu tierra natal. —Considera que le hizo un favor. No tiene responsabilidad alguna y sigue viviendo como reina ¿¡Que más quiere!?

—Me quitaste el poder que merecía, que me pertenece y fue tuyo gracias a eso y bien.... Ahora pruebas por ti mismo lo que es ser miserable—Avanza un poco hacia él—. Como yo lo fui por tantos años. De esta manera puedes arrepentirte un poco de tus acciones contra mí que soy tu madre.

— ¿Miserable? —Interroga, con una sonrisa irónica y salida de la tensión que tiene encima—. ¿Tú? Tú no puedes hablarme de ser miserable. Fuiste miserable porque tu decidiste serlo. Tú decidiste mantenerte como una arrastrada tras un hombre que no te amaba, nunca te amó y nunca iba a hacerlo.

—Jimin, silencio.

— ¡Todas tus desgracias pasaron porque tú las buscaste! ¡Tú las quisiste! Yo no quiero nada de lo que me está pasando. Yo no quise casarme con un tipo que no conocía, me odia, tiene dos amantes que debo aguantarme; desear haber... Podido casarme con otra persona que al menos no me creyera un adorno ¡YO NO PEDÍ NADA DE ESO!

— ¿A eso llamas sufrimiento? —Cuestiona con deje cínico—. Ni siquiera eres capaz de aprovechar lo que-

—NO SOY TU—La interrumpe causando una expresión en ella—. YO NO QUIERO APROVECHARME DE NADIE. Y AÚN SI QUIERO QUE ME AMEN NO ME VOY A ARRASTRAR POR NADIE.

—Oh cariño... —El cambio fue repentino. Una sonrisa falsa y amable. Abrazó a Jimin que sigue hipando por el llanto—. Tan vulnerable como siempre y a pesar de todo jugar a tener orgullo—tararea condescendiente—. Si no eres capaz de lidiar con todo.... Puedo ayudarte, solo basta con llevarme contigo y verás que ya-

La empujó de manera brusca, con rayos en el cielo lejano y el mar mostrándose aún más agresivo ¿Así que esto era lo que quería? Aprovecharse de él. Igual a como cuando era un niño, lo usaba de excusa para ir a Seúl a hablar con Seunghyun hasta que este finalmente la dejó vivir allí. Siempre es un medio para un fin con ella y está harto de no importarle ni a su propia madre.

—Lárgate, no quiero verte.

—Hijo-

—Yo enterré a quién fue mi madre... Déjame solo.

—Jimin, no puedes resolver nada siendo tan orgulloso.

— ¿No? Pues al menos no seré un arrastrado sin dignidad. Prefiero tener orgullo que estar besando el suelo de alguien más ¡S. COUPS! —El guardia no tardó en apersonarse—. Sácala de aquí. Que no se acerque. Dile a la guardia que la lleven a Busan o que hagan lo que sea con ella. No la quiero aquí.

—No puedes- ¡No me toques! ¿¡Quién crees que eres!? ¡Soy...!

—Nada, nunca fuiste nada aquí... Casi un vientre en alquiler. —Murmura escuchándola irse arrastrada.

Ahora se siente peor de ser posible.

Cerró la puerta y empezó a quitarse las prendas que lleva. Usaría otra cosa para irse, lo más discreto posible. La vibración del celular llamó su atención y limpiándose la cara atendió.

...

De pequeño... No hubo momento en el que no anhelara tener a su madre. Ella murió durante su nacimiento y por ello fue imposible vivir la experiencia de una figura femenina a su cuidado, esa con la que hay más conexión pues se viene de su propio cuerpo y nace de su agonía corporal para brindar alegría al estar fuera.

Así que esta conversación entre Jimin y su madre produjo un gran desazón, pues no creyó que alguien con su madre en vida pudiera ser tan... Infeliz. O bien que una madre viera en su hijo tal interés sin importar que se encontraba sufriendo. Fue tan descarado que aún le cuesta creerlo. Por otro lado, Jimin le resultó tal como ella dijo.

Vulnerable, pero orgulloso.

Llegaba a ser una buena combinación. Pues a pesar de ser débil no estaría tras alguien para protegerse. Si sufría, sería porque lo permite y no por el fallo de otro al momento de andar como un lame botas. Es triste que encuentre tantos aspectos positivos y respetables de Jimin durante sus momentos más miserables.

Porque si, está siendo miserable.

¿Realmente cree que lo odia?

Siente que debe disculparse, esta vez por ser tan frío al inicio, por burlarse de él que cumple con su rol al haber nacido como noble. De muchas cosas, pero de momento hay que quitarse un problema de camino y confiar en su juicio a pesar del estado delicado en el que está. Colgó la llamada y la volvió a hacer. Esta vez Jimin si contestó, con la cara hinchada y colorada junto a la humedad que dejaron las lágrimas.

Tra-Trato de calmarme ¿Vale? Ya sé que-

—Sé lo que pasa con tu hermano. —Jimin cerró los ojos y apretó los labios.

Sé que hizo, sé que es malo y que no debía, pero-

—Hay que enjuiciarlo de todos modos, sabes que hay que hacer. Es la ley.

Hobi me dijo que no pensaba abusar de él. No te voy a negar que igual hay que hacer un juicio, que debe recibir un castigo. No debe haber excepciones, sólo... Él... Matarlo... —Empezó a hiperventilar.

— ¿Qué sugieres? —Lo sorprendió la pregunta. Creyó que se negaría rotundamente—. Eres la Anfitrite. Si tienes una mejor propuesta que yo pueda considerar y ponerme de tu lado tu hermano no morirá. Nuestra opinión conjunta es la más poderosa.

— ¿Ley de Talión?

—Aquí en teoría no se perdió nada así que-

—La mano, que la pierda.

Jungkook por un momento hizo mala cara hasta que comprendió que Jimin buscaba de encontrar un balance entre algo horrible a su propio hermano, pero que no implica la muerte. A pesar de que podría tener prótesis no podría sentir nada con ellas. Nada será lo mismo una vez pierdes un miembro.

— ¿Solo eso? —Tienta.

Y quizá raparle la cabeza... Aquí no se suele hacer eso a no ser que pretendan unirse al ejército como soldado y para los monarcas tener un aspecto tan común es sumamente ofensivo. —Un poco de un lado, un poco del otro... Suena bastante bien en su opinión.

—Bien. Haremos eso, en privado. Nadie tiene porque enterarse ya que ni siquiera hay rumor más allá de un par de peces... Yoongi no estará muy feliz seguramente, pero eso no es lo más importante—Ríe apretando la nariz. A pesar de estar aliviado, Jimin siguió con la misma triste expresión—. ¿Ocurre algo más de lo que no esté enterado?

No... hablamos cuando vuelva. Adiós.

—Adiós.

Frotó el puente de su nariz e hizo llamar a Namjoon. No le importaba que estuviera dormido. Lo necesita ya mismo para discutir con respecto a la propuesta de Jimin. No la va a rechazar, sin embargo, podía funcionar como el inicio de algo más y debe saber que tiene su consejero para opinar al respecto.

...

—Que tenga un buen viaje.

—Gracias. L-la fiesta estuvo muy bien. —Hoseok no encontraba cara con la cual despedirse siendo que en teoría -para ellos-, fue el quién arruinó la festividad.

En práctica sí, es totalmente su culpa.

Taeyang ya había sido subido a la nave, Woozi y Jeonghan subieron todo lo que llevaron y solo faltaban Jimin y Yoongi por subir. Jimin se despidió de sus hermanos y cuando llegó el momento de despedirse de Jiyong se acercó un poco más a él. Yoongi alzó una ceja, extrañado por ello.

—No lo van a matar. —Informa en un susurro. Jiyong disimuló el alivio por ello. Jimin se sorprende al recibir un beso en la mejilla.

—Que tengan buen viaje.

Sonrió débilmente antes de subir a la nave y Yoongi de último, sin decir nada en lo absoluto.

El camino de regreso se le hizo terriblemente incómodo. Hoseok trataba de sacarle plática, pero era totalmente imposible. Jimin se siente culpable de la situación y Hoseok no puede más que tratar de disimular que el arrepentimiento se lo come vivo. No obstante, es capaz de percibir cierta calma en su mejor amigo, lo cual quiere decir que posiblemente no asesinen a su hermano como castigo.

Cuando se sumergieron en el agua Jimin fue hasta donde tienen a Taeyang "encerrado". S. Coups lo dejó pasar sin ningún problema y tampoco hizo nada al momento en que Hoseok permaneció cerca de la puerta para escuchar la conversación. Siendo que no pertenece a la realeza, quizá después no pudiera enterarse de nada de lo que ocurriera.

— ¿Me van a ahogar? ¿Cómo se supone que...?

—Hay salas de aire—Informa, supone que su hermano se está enfocando en lo más banal y tonto para no caer presa del pánico que puede ocasionar. Normal. Está supuestamente condenado a muerte—. Será en privado. El rey, el consejero, el príncipe y yo.

—Tienes que hacer algo, n-no puedes... No vas a permitir que me maten ¿Cierto? Convéncelos, has algo y-

—No te van a matar—Hoseok hizo un círculo con la boca ¿¡Ah no!? ¿¡Entonces por qué hay tanta corriente de preocupación!? —. Hablé ya con Jungkook.

— ¿Entonces qué hago aquí? ¿Me vas a mostrar la Atlántida y es un truco cruel? Si es por las cosas que te hice cuando eras pequeño no deberías ser tan rencoroso.

—No. Habrá juicio—La sonrisa de Taeyang se borró—. Le propuse a Jungkook que aplicáramos la ley de Talión. Puesto que no robaste ni quitaste nada, será en relación a lo que hiciste. Para resumir: Te cortaran la mano.

— ¿¡QUÉ!? NO PUEDEN-

—Y te cortaran el cabello.

— ¡YO NO HICE NADA PARA EMPEZAR! Y que mierda pasa por tu cabeza. Soy tu hermano-

— ¡Y POR ESO NO TE VAN A MATAR! Los Atlantes son así. Eres mi hermano, pero solo pensaste en que querías acostarte con Hobi y no pensaste en las consecuencias que implicaría le solo tocarle un cabello ¿Tienes una sola idea de lo que me cuesta estar ahí abajo? Nos tienen asco, al más mínimo error me van a odiar, al más mínimo error mi esposo me va a tirar y al más mínimo error Corea se inunda. Hago lo que puedo por que todo salga bien y tú por pura carnalidad lo arruinas.

—Él se ofreció.

— ¿¡Y Que!? ¿No sabes negarte? ¿Tienes dieciocho años? Sabías que no podías y aun así lo hiciste ¿Se te ocurrió pensar por un maldito momento que algo malo podía suceder? No solo contigo, con nuestros hermanos, con Corea, conmigo.

—Levántale la voz a la puta que tienes por mejor amigo. —Escupe disgustado. Jimin adquirió ese porte tan frío que lo hace parecer casi otra persona.

—Bajo el agua no eres nada. En este momento no tienes título bajo el cual resguardarte. Insúltalo de nuevo y será más que una mano lo que vas a perder. Es poco, considerando que si dejo esa decisión a Yoongi ordenara que te maten—Acomodó un poco la ligera y fina capa negra que lleva puesta—. Podrás ser mi hermano mayor, pero perdiste todo mi respeto al momento en que antepusiste la lujuria a mantener estable nuestro acuerdo con las Atlántida.

— ¡JIMIN!

—S. Coups te escoltara y no intentes hablar con nadie más, los atlantes no te entienden.

"Falta de respeto" ... A ver vamos cuando lo van a respetar a él, más aún en la situación y lugar en el que está. Aunque vio a Hoseok no se detuvo a decirle nada, ni siquiera a verlo directamente a los ojos. El atlante por el contrario se precipitó hacia Jimin, tomándolo de la mano. Por pura inercia Jimin se soltó.

— ¿Pasa algo? —Cuestiona suavemente.

—Eh... E-es que yo... Yo—Quería decirle la verdad. Jimin no debería estar pasando por esto y... Ay—. Gra-gracias por defenderme siempre.

—Claro, te lo dije antes. Eres mi mejor amigo. —Sonríe amplio y cubre su sonrisa con una mano, tímido.

Vaya...

...

—Sabe perfectamente que por mi esta manera es perfecta, pero ¿Que va a pensar su hermano?

—No me importa. Además, si acepté el casarme con un terrano es también señal de que pretendemos aceptarlos. Castigar por un toque no puede ser sinónimo de muerte, pero debemos bajar gradualmente—Arregla un poco su cabello y lo que lleva puesto—. Iniciaremos con él.

— ¿Por qué?

—Mi Anfitrite necesita un poco de paz, asesinar a su hermano solo conseguiría alterarlo a él y al mar. Yo diría que es una oportunidad perfecta.

Obviamente Namjoon no se iba a quejar de este repentino a que de piedad por parte de Jungkook a los sentimientos de Jimin, pero se le hacía extraños ¿Que lo incentivo a ello? Algo debe haber pasado aparte de la parte "formal" de la situación.

 

Chapter Text

— ¿En serio tengo que quedarme aquí?

—Si. Puesto que es una sentencia impuesta en privado y por la corona debes estar presente.

Jimin está pálido con los labios ligeramente morados. Obviamente Yoongi no se tomó nada bien el hecho de que Taeyang iba a continuar con vida, con un castigo tan leve y sin la intención que debe tener un castigo: Hacer saber que está mal determinada acción. Tras insistir mucho en el tema aparentemente comprendió que debía comenzar a tomarse esa costumbre. Si mataban a todos los que erraran con lo mismo no iban a haber personas.

Mucho menos crearían verdadera confianza con los coreanos.

Está acordado que arreglarían las leyes de tal manera en que se redujera al menos un poco la severidad de castigos, aunque posiblemente seguiría habiendo demasiadas condenas a muerte. No obstante, para eso está Jimin en gran medida. Abogar por los terranos es su responsabilidad.

Por ahora con el tema de su hermano se determinó por mayoría de votos hacer lo que sugirió. Primero se cortaría la mano y luego el cabello. Jimin nunca había estado tan presente de algo así. Por lo general lo mantenían apartado, así como al resto de sus hermanos cuando ameritaba la presencia de todos. Lo suficiente para no detallar, pero si ser consciente y acostumbrarse a ello, pues en algún momento también lo vería.

Ahora está a escasos dos metros de distancia, en una sala seca y sin nadie aparte de él, Jungkook; Namjoon, Yoongi y Hoseok como el "afectado" aparte de Taeyang evidentemente. El coreano está sentado en una silla con ataduras— ¿Diestro o zurdo? —Pregunta Yoongi haciendo flotar una gran cantidad de agua.

—Diestro.

— ¿Manga larga o corta? —Interroga con deje sádico. Jimin giró levemente, agarrando a Hoseok del brazo. Este hizo que menguara un poco, susurrando que estaría bien.

— ¿Co-corta?

La silla hizo que estirara el brazo derecho, Jimin agarró por el brazo a Jungkook también, queriendo irse. El monarca vio el agarre y se inclinó hacia este—Mira a otro lado, no hace falta que mires—. Susurra con parte del cabello viniéndose para adelante al estar seco y lacio. El agua que Yoongi hace levitar se toma forma de una larga cuchilla y esta finalmente cayó causando el corte.

Jimin chilló casi escondiéndose tras Jungkook debido al grito de su hermano. Yoongi hizo que el agua limpiara el exceso de sangre. Sonrió levemente, Taeyang se desmayó de inmediato debido al dolor. Cortó el brazo más abajo de la muñeca, casi cerca del codo.

—Vamos. Ya no tenemos nada más que hacer aquí. —Hoseok fue con Yoongi lentamente, intimidado. Wheein y Moonbyul no tardaron en entrar para realizar una cura simple y con la que no fuese a infectarse la herida.

—Tenemos que continuar. —Indica Jungkook, Jimin negó con la cabeza.

—M-me quiero ir, n-no me gusta la sangre.

—Usted dijo que...—Jungkook detuvo a Namjoon de continuar—. Me haré cargo—Suspira algo resignado, inclina la cabeza.

Ha visto sangre, no es algo realmente nuevo, el problema viene a que el olor lo marea demasiado, estar tan cerca de la persona que es amputada lo puso nervioso y el grito acabo de asustarlo. Es su hermano a final de cuentas. Aunque está avergonzado no pudo soltar a Jungkook todo el camino hasta le Jardín de Lotos. Seguramente lo llevo hasta ahí para tranquilizarlo, al menos eso quiere creer.

—Apenas despierte y se le informe de que ya su crimen ha sido castigado irá a la superficie.

—Hasta ahora no había tenido que ver eso...

—Por supuesto que no. Yo lidio con los crimines que implican un dado de este calibre. No te imagino viendo cómo se dan cien azotes a quien golpeó a su mujer o castigos similares—Jimin lo vio espantado—. Hay al menos uno por día, sigue sin ser común aquí abajo observar dichos eventos.

— ¿No te molesta?

—Con el tiempo me he vuelto insensible a eso. Mi padre nos ponía a mí y a Yoongi a ver desde que éramos niños para tomar costumbre. Por supuesto que era paso a paso. Aumentaba la cercanía y la gravedad con el paso de los años hasta que ser testigo de cómo rompen la cabeza de alguien no es cosa difícil de observar.

—Y-yo no tengo estomago para e-eso tan... Cerca...

—No hace falta que mires, con estar presente es suficiente. —Sonríe arrugando la nariz y dando un afectuoso apretón al hombro derecho de Jimin, este sonrió ligeramente incómodo.

Eso solo lo hace sentir mal. Debería poder hacerlo también.

—Me dejaste curioso con respecto a que ocurrió para que te sintieras tan mal.

—Es una tontería.

—Si te atormenta de esa manera es imposible que sea una tontería. Puedes decirme con total tranquilidad. No le contaré a nadie.

Relató de forma bastante entrecortada y lenta lo ocurrido con su madre. El trato que han tenido a lo largo del tiempo y como no soporta el hecho de que incluso ella pretendiera sacar provecho de él. Como si fuese un conocido únicamente y no su hijo. Jungkook hacia venir peces koi para que animaran y distrajeran a Jimin durante su relato. Funcionó bastante bien. Toma una de las flores que hay flotando por el amplio lugar.

—En espíritu, tanto el suyo como el tuyo, no hay un enlace. Sentirte mal por haberla rechazado y echado es innecesario pues no es tu culpa, sino suya por haber perdido uno de los puntos más importantes de su vida.

— ¿Cuál...? —Tomó la flor, pues Jungkook se la tendió.

—Que eres su hijo, nada lo va a cambiar y tiró por la borda la oportunidad de tener el amor más puro y bonito de todos. Además... Es un ser muy poco perceptivo para rechazar a un hijo como tú, que eres tan dulce.

Jimin quería esconderse tras la flor, cosa que no iba a funcionar en lo más mínimo. Jungkook rió por la obvia pena que tiene su esposo encima. Es muy tierno y lo alegra haberle podido escuchar, más que todo porque eso significaba que Jimin ya confía lo suficiente como para hablar este tema tan delicado para él.

—La verdad no conocí a mi madre como para saber cómo ayudarte más, pero estoy seguro de que podrás lidiar con ello —Hizo un suave puchero viendo arriba y luego a la flor en sus manos. Tiene pensado llevársela—. Por cierto... Quiero pedirte algo.

— ¿El qué?

—Me darías de tus perlas? —Alzó una ceja—. Me gustaría tener alguna.

—Son... deformes, perlas barrocas. Además, ninguna es blanca. —Jungkook golpeó el interior de su mejilla con la lengua.

—No me molesta, solo la quiero y con respecto a la forma y color están relacionadas a tus emociones. Quién sabe... Si algún día lloras de felicidad, serán redondas y blancas.

Toca sus pómulos por inercia.

—Te las daré si me muestras lo que me contaste de las sirenas.

Jungkook lo pensó un instante.

—Vale. Primero tengo que pedirlo, no es algo que tengamos suelto por ahí. Es precaución.

—Yo no... Sé cuándo voy a llorar, supongo que te las daré cuando las tenga.

—Sin prisa.

Sus labios formaron una suave sonrisa por el beso en el pómulo izquierdo.

Tres días después Taeyang fue enviado de regreso a Corea. No quiso hablar con Jimin ni siquiera para despedirse. Hoseok aseguraba que no tenía nada de malo, que no lo odiaba y que lo más probable es que se le pasaría en algún momento. Jimin esperaba que entendiera que Yoongi aparte de mandarse solo, no pensaba exonerarlo de nada.

Además de que merecía el castigo por desobedecer algo tan sencillo como "No tocar". Incluso un niño puede atender a algo tan fácil.

Los días comenzaron a fluir con la misma armonía de antes, gracias a este periodo de tiempo Hoseok podía estar bastante relajado; el arrepentimiento por lo que hizo iba mermando poco a poco y todo gracias a que Jimin sigue siendo su amigo como si nada ha pasado. Obviamente porque no sabe y jamás lo iba a saber. Jin es bueno guardando secretos. Por otro lado, Jungkook al igual que Hoseok y Yoongi comenzó a notar esa capacidad atan inmensa de Jimin por guardarse para sí mismo.

Es impresionante que pueda haber tanta resignación en un cuerpo tan pequeño, al menos eso considera él con total honestidad. Sin embargo, al mismo tiempo es capaz de explorar cada vez más a fondo eso que ni siquiera Taehyung pudo negar.

Jimin es alguien muy dulce y que te hace sentir en confianza.

Sus gestos son tiernos, similares a los de un niño: la manera en que ríe, como evita hacerlo porque no logra ver, su emoción por cada cosa que pueda contarle y que los libros no tienen en sus páginas. Namjoon no podía estar más feliz por la alegría que hay en las corrientes del palacio, hay buenas vibras que... Como experto y conocedor está consciente de que son propensas a caer en desgracia más rápido.

No se equivocó que es lo peor.

~***~

— ¡Tenemos que...! Te dije que pongas una señal cuando lo tienes aquí. Debió de quedarte de costumbre.

— ¡Es mi cuarto ¿Por qué entras como si nada?! —Replica en voz baja, Yoongi se llevó una mano a la cara gruñendo.

—Lárgate.

—Lo siento, pero es importante y—Jin retrocedió un paso, ligeramente intimidado por la mirada que le dirigió el príncipe.

—Entonces escúpelo de una puta vez.

—Jimin tiene aletas de sirena.

Y justo lo que no quería, pasó. Que Yoongi se enterara. Este no tardó en ir con Namjoon, quien en la sala del trono ve a todos lados nervioso como si fuese a salir algún fantasma o peor. El príncipe con prendas más ligeras de las que suele usar se apersonó, dispuesto a fulminar al consejero con toda su ira por algo muy sencillo...

— ¡¿CÓMO PERMITISTE QUE LA ANFITRITE HICIERA ESO!? ¡¿DÓNDE ESTÁ?! —Hoseok llegó un par de segundos después y apenas acabado el grito. Cosa que Yoongi nunca lo hace. Namjoon vio mal a Jin que se encogió de hombros algo apenado

— ¡S-soy consejero, no niñera para impedir que el rey...!

— ¿¡DEJASTE A JUNGKOOK PONERSELO?!

— ¡NO SOY SU NIÑERA! —Vuelve a decir. Lo aconsejó –como debe-, para que no lo hiciera y como de costumbre Jungkook no lo tomó en cuenta. Anda atolondrado últimamente y quien se encarga de evitar sus tonterías nocivas para sí mismo es él así que ya mucho más de lo normal hace.

Casi diría que no le pagan lo suficiente.

— ¿Dónde están? Hay que quitársela antes de que se quede adherida y sea-

—La Anfitrite es una Nereida—Interrumpe, Yoongi arrugó la cara—. No va a pasarle nada... Creo. De todos modos, su alteza está con él así que deben estar-

Cerraron los ojos y evitaron salir despedidos a todas direcciones por la corriente tan fuerte que apareció repentinamente alrededor de ellos y que incluso puede verse por toda la sala del trono. Jungkook quedó en pie en medio del lugar y seguido se dio un fuerte impulso, persiguiendo algo claramente.

— ¡No lo...! Ah...—Namjoon se llevó ambas manos a la cara, masajea sus sienes y pide ayuda a los dioses con más paciencia.

La familia real lo estresa. Así de siempre.

—Iré por ellos antes de que se maten o algo peor. —Dice Hoseok como gesto compasivo por Namjoon

—Por favor...—Murmura sentándose en el suelo lentamente. Tras su partida Jin acarició el rostro de Namjoon.

—Venga, aprovechemos esto y vamos a tu habitación. Te quitare el estrés.

Ese "Quitar estrés" es un sinónimo de que no va a cobrar extra por esto. Siendo la fecha que es, ya tocaba su pago y para eso necesitaba Jungkook. Sin embargo, Namjoon le dio un poco de pena.

Por otro lado, Yoongi acabó fuera del palacio y muy alejado de este persiguiendo a Jungkook que al mismo tiempo persigue otra cosa. Es un tanto caricaturesco y tirando a lo absurdo. Llegados a un lugar de gran vegetación, pequeños abismos con suficiente luz y animales nadando de un lado a otro pudo ver aquello que crea la fuerte corriente y lo detuvo en una burbuja de agua cristalizada en pequeñas partículas de sal.

Al acercarse quedó ligeramente boquiabierto.

— Yoongi déjame salir. —Pide dando toques a la burbuja. El atlante ladeó al cabeza un tanto aturdido.

Por una parte, toda la preocupación y pánico se había disipado. Para este momento, Jimin debería ser una especie de animal sin capacidad de hablar. Por el contrario, es... Una bella sirena de cabello color ébano y aleta azulina con degradado a negro. Desconoce porque su cabello volvió a ese tono, pero no lo molesta. El cabello ligeramente largo ondea cubriendo parte de su rostro como sus ojos.

Los labios entreabiertos y rosados; pequeñas escamas en los pómulos y la piel con una especie de brillo azulado. Su ropa holgada y blanca no ayuda a que la imagen sea menos perfecta. Jimin se removió inquieto, quedando aparentemente sentado en la burbuja, exhibiendo mejor la cola fuerte y larga con culminación elegante y con aspecto de ser muchas aletas como tela.

Por desconcentrarse acabó haciendo desaparecer la burbuja. Jimin le sonrió y con un suave gesto de mano se fue nadando con un fuerte impulso. Cosa que hasta el momento no había hecho.

— ¿Por qué dejaste que se fuera? —Casi se le detiene el corazón del susto. Frunció el entrecejo mirando a Hoseok que va con las manos en la espalda, curioso.

—Nada, reventó la burbuja.

—Umm...

—Volvamos. Que Jungkook arregle lo que hizo. Estoy cansado.

Observó de reojo. Vio que Yoongi estuvo casi cinco minutos solo viendo a Jimin. Como si lo sorprendiera demasiado como se veía. Incluso notó como por un instante la burbuja tomó mayor fuerza, es decir, hubiera sido más complicada de romper.

Como si en el fondo, no se hubiera permitido que Jimin se escapara.

Debía ser un mal chiste...

— ¡Pr-príncipe!

— ¿Qué? —Gruñe malhumorado, S. Coups balbuceó torpemente un pequeño asunto y Yoongi no supo si reírse o tomárselo con seriedad.


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Chapter Text

— ¿Qué tengo que hacer con ellas?

—Ponértelas en las piernas. Ellas se acoplan y multiplican hasta cubrirlo todo y empezar a crear conexiones nerviosa y demás... En términos más terranos: Tus piernas se vuelven una cola.

Jungkook colocó la larga cortina oscura para que Jimin tuviera la confianza de quitarse el pantalón y ponerse las escamas que le entregó. A decir verdad, Jimin tenía una idea un poco distinta de lo que iba a ser esto, como en las películas animadas. No que sería tan técnico. Imaginó que se pondría una cola y ya, no que iba a formarse. Sin pensarlo tanto se deshizo de su pantalón, la parte superior es tan larga que lo cubre bastante. Colocó en sus muslos las escamas casi traslucidas.

Pasó un par de minutos sin que pasara nada y antes de quejarse con Jungkook por engañarlo –y jugar con sus ilusiones-, hubo un pellizco. Trató de quitarlas, pero están tan pegadas que es imposible sin sentir que se arranca la piel. Arruga la cara en desagrado por los continuos piquetes que se incrementan al mismo tiempo que las escamas se extienden por su piel.

Cobran una coloración azulada que se ve un poco más purpura en donde no llega tanta luz. Cae torpemente al suelo en un intento irracional por estar de pie. Jungkook apartó la cortina, por lo general tarda alrededor de veinte minutos en formarse y solo han pasado siete.

Jimin tiene la cola totalmente formada.

—Es... Impresionante... ¿Cómo te sientes? —Pregunta inclinándose, dado que el muchacho está tirado en el suelo, admirando su extremidad con ojos ilusionados y sorprendidos.

Es bastante tierno.

—Es como si... La hubiera tenido siempre. —Comenta moviéndola un poco. Cuesta creer que es suya realmente. Que no es un sueño. De serlo ya habría despertado.

—Por supuesto, son tus piernas, solo que pegadas. Así que-

Jimin giró en sí mismo y de un solo impulso chocó con una pared. La usó para quedar más o menos a la altura, flexionando la larga aleta. Gira en sí mismo la lleva hasta frente su rostro, tirando de las cuantiosas aletas inferiores. Casi simulan una falda por lo numerosas que son. Empezó a reír, nadando en círculos alrededor de Jungkook, quedando horizontal y rodeándolo sin problema dado lo largo de su extremidad.

— ¿Qué te parece? —Pregunta interesado de su opinión, Jungkook está mareado por la rapidez con la que se mueve, sin mencionar que parece más... ¿Animado? ¿Menos recto? De lo normal.

Como si estuviera olvidándose de su actuar cauteloso de siempre.

—Te sienta bastante bien... ¿Cómo te sientes?

— ¡Es genial! —Vuelve a dar vueltas alrededor de Jungkook, quien acaba con el cabello rojizo levantado por la corriente—. Quiero... Quiero nadar afuera.

—No-

Jimin sale disparado y Jungkook tras él al instante. Lo persigue por los innumerables pasillos, esquivando como puede a los sirvientes; da impulsos cada cierto tiempo, impresionado de la velocidad con la que se mueve Jimin, deslizándose a contra corriente como si nada. Llegado a la sala del trono lo buscó con la vista sin éxito hasta que al asomarse tras el trono Jimin sale de su escondite dándole un besito en la nariz.

Jungkook queda en blanco unos cuantos segundos, solo viéndolo reír con efusividad y el cabello recobrando su coloración oscura. Recuerda vagamente algo con respecto a la sanación exagerada que generan las escamas.

Debido a eso quienes las usan pierden la cabeza. Hay una regeneración tal que recurren a la memoria instintiva y quedan como animales. Empieza alterarse de que eso sea lo que le pase a Jimin.

—Alteza, tenemos que-

Namjoon retrocede un par de pasos, sorprendido por la repentina aparición de Jimin casi pegado a su rostro. Abrió la boca intentando decir algo, sin éxito alguno, Jimin solamente se rió, nadando inquieto y sin detenerse, quedando incluso de cabeza a Namjoon y haciéndole cosquillas con la aleta.

— ¡¿QUÉ HIZO!? —Pregunta asustado, Jimin empieza a nadar alrededor, prediciendo que iban a tardar y necesita a Jungkook libre para poder jugar.

—É-él lo pidió y... pues...

— ¡ES PELIGROSO! ¡COMO SE LE OCURRE...!

—Alteza, vamos a jugar

— ¿Jugar? —Cuestiona ante la repentina aparición de Jimin atrás de él, este apoya el mentón en el hombro de Jungkook, con su cola rodeando en cierta medida le cuerpo del regente.

—Sí, juguemos, no me pude alcanzar ¿Cierto? Poseidón nunca atrapa a Anfitrite.

Tras un soplo a la oreja Jimin se apartó, haciendo piruetas traviesas en el enorme salón—Tenemos que quitársela. Primero lo- ¡JUNGK! —. El monarca pasó totalmente de él y a máxima potencia impulsándose tras Jimin que lo puso esquivar y de ahí se volvió... Como ver a dos pequeños niños jugando a atraparse. Jimin daba algún que otro toque juguetón a Jungkook cada vez que se acercaba lo suficiente.

Jungkook hizo que los animales se acumularan y Jimin acabó pasando entre un cúmulo de pequeños peces. Lo malo es que el cristal de la parte superior de la sala del trono se rompió por una foca que llegó. Jimin salió por ese agujero seguido por Jungkook y Namjoon estuvo al menos cinco minutos ahí de pie rezando a Poseidón y Apolo porque mandara una visión de cómo parar eso y resolverlo... YA QUE REALMENTE PARECE QUE TRATA CON NIÑOS.

— ¡NAM, VI...! —Jin entró con rapidez, notablemente alterado—. Anfitrite, cola... Jungkook, LOS DOS ESTÁN POR TODOS LADOS CAYENDOSE ENCIMA Y SERIA BUENO, PERO... PEROESTOESHORRIBLEPORQUETIENECOLAY-

—Jin no grites que solo me empeoras la materia. Hay que resolverlo y- No le digas a Yoongi—Se interrumpe solo—. Si se entera esto empeora.

Y empeoró.

...

Calmó un poco la marcha, nadando con calma. Se alejó bastante del palacio, está en un área enteramente rural con peces nadando de un lado a otro, anemonas, corales y algas altas y enormes. Siendo pequeño y su cola delgada puede pasar entre varios, incluso adentrarse en pequeñas cavernas para cruzar, espantando a los pequeños cardúmenes.

Al salir de uno especialmente largo choca la nariz con un delfín. Sonríe y besa la nariz de este, al momento en que se aparta no cambia el gesto por encontrarse a Jungkook que le tiende la mano para ayudarlo a salir.

—Atrape a la Anfitrite.

—No cuenta si me dejo atrapar.

Lo empujó y nada alejándose, sin la misma rapidez y casi una invitación a que lo persiga y atrape sin dificultad. Por el contrario, Jungkook estuvo dando algún que otro giró a su alrededor igual que Jimin, el cual llegados a un punto lo agarró para impulsarlo hacia arriba, casi a la superficie. Es bastante temprano, por lo que el cielo está azul con alguna que otra nube.

—A veces extraño mucho el sol...—Dice en un suspiro, flotando, Jungkook sacó la cabeza del agua, con todo el cabello pegado a la cara—. Allá abajo no llega nada de su luz realmente. También extraño el cielo.

— ¿Por qué la querrías? Da calor y llega a dejar ciego. El cielo no hace competencia al mar. —Sacude la cabeza para quitarse el cabello rubio de la cara, Jimin rió, flotando con los ojos cerrados.

— ¿Has visto algún amanecer? —Niega—. ¿Un atardecer? —vuelve a negar—. ¿Noche estrellada? —Arruga un poco la cara—. Entonces y solo por eso crees que el sol y el cielo no son igual de bellos que el mar.

—Puedo decírtelo porque he visto cosas más bellas y puedo mostrártelas.

—Dudo que sea más bello.

— ¿Me permites?

Bajaron a la profundidad de nuevo. Jungkook lo iba guiando y llegados a un punto de lleno de corales dando a un barranco lo perdió de vista. Mira abajo y lleva las manos a su pecho, empezando a respirar con más fuerza de la que debería. Esta escena se le hace mortalmente familiar.

Grita, un tiburón pasa justo atrás de él y estuvo a poco de esconderse entre los corales hasta que se sintió agarrado tanto por la cola como la espalda. Jungkook se usa a sí mismo como peso muerto para descender por el enorme y oscuro barranco. Es muchísimo más profundo que ese donde Jimin quedó atrapado entre rocas. También destaca por su oscuridad. Se agarró totalmente al monarca para evitar que lo fuese a dejar ahí y Jungkook no tuvo problemas con esa inseguridad.

De hecho, la encontraba muy razonable considerando la aflorada honestidad de Jimin. Quizá un instinto animal.

Una vez en el fondo Jimin tose por la tierra que se levantó.

When it comes to you, don't be blind. Watch me speak from my heart. When it comes to you... Want you to share that.

Jimin lo sujeta más fuerte por el repentino alzar y desaparición de la penumbra casi en su totalidad. Ahora hay tanta luminiscencia que puede ver a la perfección el montón de animales enormes y plantas brillantes. Incluso hay una enorme manta raya con patrones perfectos, como si fuesen dibujados. Lentamente se soltó de Jungkook para ir a tocar todo lo que pueda hacer dejarse caer, levantando partículas coloridas y brillantes.

— ¿Ves? Mejor que una noche estrellada. —Afirma parado a su lado. Jimin amplió una sonrisa, negando con la cabeza.

—Puedo mostrarte una bella noche estrellada... Si me lo permites, claramente. Puedo darte muchos momentos hermosos fuera del agua—Abrió ligeramente los ojos, sorprendido—. Incluso darte más de una manera de recordarlo.

Por un momento había recordado a Taehyung con esto. Se parece a la cueva que tienen para alejarse de todo. Transmitió la misma sensación de alguna manera y ahora es totalmente lo contrario pues... Jamás le han ofrecido nada. A decir verdad, el único momento en el que recibe algo es en su cumpleaños y fuera de eso es quien regala sin parar. Sobre todo a Taehyung que haciendo mucha memoria...

Nunca le ha dado nada.

Ni siquiera por desinterés.

Considerar que el amor se mide en regalos es un poco tonto y superficial obviamente, pero lo hace pensar de más... También son un detalle así sea tonto. Recordar esto lo lleva a recordar lo sencillo que fue para Taehyung mentirle para empezar y...

Es triste.

—Hey, no te veas tan triste. Este lugar es hermoso porque lo despertaste. Debes verte igual de hermoso ¿No? —Apartó los mechones que flotan en desorden, colocándolos tras la oreja de Jungkook y acariciando el rostro de este—. Eres bello por naturaleza... Aquí, tan feliz por alejarte de todo lo eres aún más, aunque... Nunca había visto nada más bello que tú. —En lo que a él respecta, es cierto. Ni siquiera puede compararlo con Yoongi lo cual es extraño.

Lo besa en la punta de la nariz y Jungkook no se atrasó en tomarlo del rostro para que el beso fuese en los labios. No piensa en Taehyung, en que lo quiere... En nada, solo en lo bonito que se siente estar con Jimin, volverse el centro de atención del mundo tan cuadrado y triste en el que vive. La manera en que lo rompe e ilumina.

Como se vuelve su mundo, uno que prefiere a pesar de no conocerlo también e incluso los desplantes que hizo en el pasado.

El coreano lo encuentra más bien extraño. La forma en que Jungkook lo mira es tan... Especial. Un anhelo a que sentirse así de querido siempre, así como de estar presente ante lo más fascinante que haya visto en toda su vida. Cosa imposible, vive entre bellezas sobrenaturales aun si no contamos a Taehyung que va en la punta de esa lista.

— ¿Crees que soy bonito? —Pregunta tímido.

Deseando saber qué opina Jungkook de él ahora que ha cambiado.

—Yo diría que eres precioso.

Responde riendo, con la nariz arrugada y su labio superior desapareciendo. Una expresión que para Jimin luce infantil y lo encanta como luce con él.

Estuvieron un largo rato jugando ahí abajo. Gracias a los aleteos de Jimin se levantan gran cantidad de partículas luminiscentes, los peces brillan como las marcas de Hoseok y se pregunta si así sería verlo en la total oscuridad. Jungkook sopló a la cara de Jimin una gran cantidad de polvo marino, logrando que estornudara y sonara como un pequeño animal que no tiene para definir.

Rieron debido a la gran cantidad de luminiscencia que se pegó a los labios, causando que se vieran verde amarillento como neón. Tras perseguirlo y forzarlo un poco lo beso en la mejilla así, logrando dejar una enorme marca brillante ahí.

Por un instante Jungkook se quedó sujetándolo. La textura de las escamas es apenas notable se siente lisa en su mayoría. Un poco avergonzado estiró las aletas a los costados. Se pregunta cómo sería que Jimin tuviera aletas normalmente como Jin o Taehyung... ¿Serian de este color? Quisiera verlo. En su mente es una imagen espectacular y sin duda lo seria en la realidad.

Fue una bonita tarde que pasaron siendo un par de amigos jugando nada más, de forma realmente inocente y sin poco más que pensar aparte de seguir jugando.

...

—Quitarla es un proceso complicado—Namjoon luce excesivamente relajado corporalmente. Se notaba que Jin lo cansó hasta que él mismo se agotó. Es bueno, así no deben lidiar con sus regaños—. Va a tardar y posiblemente esas escamas ya no respondan a ningún otro. Es decir, solo se peguen a tu piel.

—No veo que sea malo. Me gusta cómo se siente. —Comunica aleteando suave y poco, agitando la aleta inferior. Namjoon parecía querer sonreír al menos un poco por esto, pero hay algo que se lo impide y debe ser mortalmente grave.

— ¿Pasó algo mientras no estábamos? —Pregunta Jungkook alzando una ceja, con mala expresión. Ya estaba anocheciendo. Tardaron bastante en regresar, más que todo por no ir a toda velocidad como se fueron en primer lugar.

—Si. Se trata de Taehyung —Jungkook se alertó ante esto—. Un guardia intentó propasarse con él. Está-

— ¿¡INTENTÓ QUÉ!? ¿¡DÓNDE ESTABA EL GUARDIA QUE DEBE CUSTODIAR A TAEHYUNG!? —Pregunta al grito, perdiendo los estribos de un solo golpe.

—No era su turno, aparentemente y por lo poco que hemos podido sacar con respecto al tema el criminal aprovechó el cambio de ronda, así como pidió a compañeros que atrasaran a quien debía iniciar su jornada—Explica encogida de la corriente peligrosa que Jungkook está manando—. Es-estamos... Debía esperar a que volvieran. Este tema solo lo pueden manejar ustedes.

— ¿Dónde está quien lo hizo? —Pregunta entre dientes.

—Encerrado obviamente. De momento ha negado todo y-

—Condénenlo a muerte—Jimin le roba las palabras de la boca y Jungkook muestra cierta sorpresa por ello—. Lo niega, pero no existe motivo para que nadie aparte de S. Coups entre a esa celda, ni siquiera quien lo reemplaza puede hacerlo. Taehyung no tiene llave ni fuerza para abrir. Es culpable.

—Pu-pues... Viéndolo así-

—En Corea no perdonamos a quien quiera cometer violación. Es la peor escoria que puede existir y aquí también es considerado así. Quiero que lo ejecuten; a quienes lo ayudaron relegados de su puesto. Voy a hablar con Taehyung.

— ¿Por qué...? —Balbucea un tanto confundido y aun molesto.

—Se le llama ser imparcial—Tose Namjoon con supuesta discreción—. Puede tenerle rencor, incluso pensar que lo merece por un intento de asesinato, pero eso no implica permitir que le ocurra algún mal. Mucho menos ese. Pasarlo por alto sería terrible en la estima que tenemos de él.

Pensar que Jimin tiene esa expresión tan endurecida después de haberlo tenido como un adorable niño hace tan poco es... Aterrador.

...

—Jiminie es genial. —Comenta Hoseok con las manos en las mejillas.

—Gracias, pero no es buen momento. —Sonríe incómodo, S. Coups abrió la puerta de la celda. Hoseok y Jin estaban hablando con Taehyung desde fuera.

Al verlo, el concubino bufó, crispado y notablemente a la defensiva. Aun así, pudo notar la sorpresa en él por verlo así. así como un sentimiento extraño de descifrar.

—Lo lamento por lo que ocurrió. Me asegurare de que no vuelva a suceder y que quien lo hizo pague por lo que hizo.

—No vengas a fingir lastima. piérdete. —Escupe malhumorado y tampoco es para menos. Tiene la mejilla un tanto roja y unos arañazos enormes en el cuello.

—Sentir lastima es inútil. Te soy sincero con-

— ¡¿SINCERO?! La verdad es que me metiste aquí para estar coqueteando con Jungkook ¿¡Crees que soy tonto como para no verlo!? ¡FUISTE TU QUIEN ENVIÓ A ESE HOMBRE A VIOLARME ¿VERDAD?! SABES QUE, DE ESTAR CON OTRO HOMBRE O MUJER, DEBEN SACARME DEL HAREM—Acusa con fuerza—. Quieres deshacerte de mí.

—Por supuesto que no—Niega al instante y con firmeza—. ¿Por qué mandaría a alguien a violarte? No tiene sentido.

—Porque tienes envidia de que Jungkook aún no te quiera coger, ya que aún me ama tanto que no te ansia. Pretendía que me tuviera asco con esto.

—Eso es-

— ¡Estoy seguro de que tú lo hiciste y quiero tener un juicio por ello!

—Esto es... Muy malo. —Murmura Jin a Hoseok, ambos con la misma preocupación.

Taehyung parece un tiburón, mordiendo todo lo que se le cruza y ahora Jimin es la perfecta presa para triturar entre sus dientes.

El tiempo de jugar como un niño se terminó y llegó la hora de volver a su complicada vida como adulto, noble, príncipe y Anfitrite...

Se siente especialmente nervioso por esto, no por la culpa, sino de pensar que Jungkook seguramente le daría la razón a Taehyung por ser Taehyung y... Por algún motivo duele. No lo molesta. Duele.

Una especie de sentimiento de traición.

 

Chapter Text

Acusar a la Anfitrite de cualquier crimen es una cosa casi suicida. Siendo uno de los dos principales y más importantes puestos de la realeza tienes dos opciones: Retractarte de lo que hiciste y permanecer con la acusación sin más o proseguir y atenerte a las posibles consecuencias que varían. Los presentes que son representantes del pueblo y muchos nobles que también se apersonan; el rey, el consejero y el príncipe funcionan como un juez y jurado al mismo tiempo.

Depende de ellos también decidir. Principalmente del rey.

Tanta gente acumulada en la sala del trono daba una corriente parecida a el día de su boda. Estar intimidado quedaría de sobra en este momento, ha tenido multitudes más grandes en su presencia. La única diferencia en esta ocasión es que jamás ha estado en un juicio como un posible culpable de un crimen.

Nuevamente, está tranquilo porque él no hizo nada. Tampoco sería capaz de algo así. Resulta ofensivo en todo caso. Taehyung expuso lo que ocurrió: Estaba en su celda sin hacer nada, como siempre, con la esperanza de que le llevaran más que leer y durante la hora del cambio de guardia el soldado entró, lo golpeó, tomó del cuello e intentó violarlo.

Así de sencillo. Tiene aún las marcas y nadie puede negar que eso es verdad. Sin embargo, llegó el momento de explicar la parte más paranoica del asunto por la cual está todo esto sucediendo. Antes hay que resaltar que apenas ha pasado un día de eso. Taehyung está ocupando su habitación en el serrallo como si fuese libre y Jungkook ha guardado distancia de todos para no creer otras opiniones extras.

El punto más importante es que los nobles y demás están literalmente anonadados por la Anfitrite que saben que ocupa el trono, pero jamás habían visto. Jimin viste un top tank negro, ajustado, cuello de tortuga; un blusón blanco que deja al descubierto sus hombros y sus brazos, que es tela holgada enganchada en sus muñecas. En la cintura dado que aún tiene la cola se puso lo que parece una falda con demasiado volantes y lentejuelas plateadas.

Pendientes plateados, ojos delineados, cabello con un pequeño moño y broche de perlas.

Un arete en la boca y cadenas plateadas en la aleta inferior.

Para resumir: Parece una sirena de historia terrana.

El que esté consciente y tan magnificente ayudaba a crear expectativa en él. Los que no lo habían visto nunca se llevaron la enorme sorpresa y los poco que lo vieron tienen gran curiosidad por el cambio en la Anfitrite.

—Estos son los hechos—Comunica Namjoon—. Ahora, por favor háganos saber cuáles son los motivos por los cuales sospecha que la Anfitrite, Park ji-Min, regente de Busan y Príncipe de Corea, es el culpable de que este acto haya ocurrido en su contra.

—Nuestra Anfitrite, a pesar de la manera en que luce el día de hoy, no es más que un terrano convertido a atlante mediante nuestros avances científicos—Comienza a decir. Sobra decir que Taehyung también va muy arreglado. Luce casi como una competencia, aunque no es así por ninguno de los dos lados—. Al llegar aquí no contaba con la belleza que nuestros dioses nos entregan, por tanto, mi rey no quiso acercarse a él.

—Está hablando temas que nos pueden dejar muy mal. —Dice Yoongi entre dientes. Jungkook no demostró la molestia que le generaba que tenga razón en eso. Golpeó su mejilla con la lengua.

—Por el contrario, su alteza se hizo más cercano a mí y en cuanto se recuperó, IU, su otra concubina. Los terranos son bien conocidos por su envidia y ansias de conquista sin importar el costo. Por lo que mientras él se encontraba distrayendo a mí rey, quien habría estado conmigo, envió a ese guardia a abusar de mí.

— ¿Esa es toda la acusación? —Pregunta Namjoon.

Lo peor del caso es que estando fuera es una suposición bastante creíble. La tachadura de "terrano" resta puntos y credibilidad a lo que sea que Jimin pudiera decir. Por otro lado, no hay quien no sepa de Taehyung y bien que lo favorece. Muchos aliados corrientes, mientras Jimin tiene a los de peso: Yoongi y Namjoon.

Ellos saben perfectamente que no haría algo como eso. Ni siquiera tiene tiempo a solas. Interrogaron a Jeonghan y este lo aseguro en su habitación en todo momento al estar "solo", sin mencionar que podían obtener otros testimonios de guardias que jamás han visto bajar a la Anfitrite hasta ellos o que llame a nadie que no sea S. Coups.

Quien está ocupado vigilando a Taehyung o durmiendo.

No hay manera de creerlo.

—Incluso ahora no ha sido quien ocupe el lecho de su alteza. La envidia lo come por dentro y por ello quiere deshacerse de las amenazas. Al perder yo mi monogamia con el rey debía ser echado del serrallo y también de la vida de su alteza. No ser suficiente hace que quiera rebajar a los demás a su alrededor. —Hizo una suave inclinación a Namjoon, este igual y se giró a mirar a Jimin.

— ¿Cómo responde a la acusación, alteza?

Jimin tomó aire, levantándose de su asiento y colocando las manos tras su espalda.

—No lo hice.

— ¿Por qué deberíamos creer en eso? —Pregunta un noble, Jungkook lo identifico pronto como el padre de IU.

—Si bien es cierto que soy terrano... No dejo de ser un noble. Príncipe para ser más exacto—Comienza a decir, moviéndose con apenas impulso y el cuerpo vertical—. Comprendo perfectamente el funcionamiento de la monarquía incluso en sus aspectos de cama. Qué sentido tiene, para ustedes, que yo estando en el puesto donde estoy lo arriesgue ordenando violar a un simple concubino.

Mueve levemente las manos, con voz apenas alta y sin mirar a nadie directamente, sino paseando la mirada en todos los rostros del lugar.

—Siendo que como esposo tengo más derecho y poder, sin mencionar que—Suelta una suave risita, con la intención de sonar creída por un propósito específico—. De querer lo que él afirma ¿Por qué no echarlo simplemente? Y aun si vuelve ¿Por qué preocuparme por el arrastrado?

— ¿Es cierto con respecto a que no ha estado con el rey? —Increpa otra persona.

—Eso es cierto, sin embargo, con esta belleza ¿Creen que lo dejo acercarse cuando quiere? No ha sucedido porque así lo deseo y ¿Quién de ustedes me lastimaría con el riesgo de dañar alguno de mis rasgos?

Hubo un silencio sepulcral, así como incómodo y un suave jadeo. Funcionó como quería, ayudarlos a hacerle la idea mediante la exhibición y saberse intocable por ellos... Hasta ponerlos en el lugar de Jungkook, quien puede, pero no lo hace por obedecer cual tonto a la belleza inigualable de la Anfitrite.

Se le ocurrió por la noche hacer esto por leer un supuesto juicio donde una mujer se salvó de ser ejecutada bajo una sola condición: mostrar su cuerpo. Tan bella fue que quedó libre de cualquier cargo. Todo por la belleza y bien... Decidió aprovecharse de ello en recopilación de elementos como el ansia atlante por la belleza de las sirenas, pero imposible de lograr por las consecuencias que acarrea.

—Mi momento de estar en su lecho llegará cuando sea yo quien lo desee, hasta entonces, carezco de problemas de que continúe visitando el serrallo por compañía—Prosigue, más cerca y con la tela dejando al descubierto los brazos firmes y no tan delgados—. El culpable del ataque ya ha sido condenado a muerte, sus cómplices serán destituidos de su lugar; sin embargo, siendo que Taehyung cuenta con tanta belleza que ciega a mí esposo—Lo toma del rostro con suavidad—. ¿Es extraño que un hombre vaya por su cuenta a obtener lo que el rey posee?

— ¿Es todo? —Pregunta Namjoon. Pensó que Jimin iba a ser un poco menos insinuante en su defensa. Funcionó, así que tampoco hay problema...

Aparte de la mirada extraña de Jungkook.

—Los problemas de cama se arreglan... En la cama—Deja a Taehyung y regresa a su puesto, con las manos en su regazo—. Inmiscuir a súbditos y amigos es excesivo. Los problemas que se traten aquí han de ser por deseo de los dioses, no por caprichos de mortales.

—Veredicto. —Pide Namjoon.

—Encontramos a la Anfitrite inocente—Asegura un noble notablemente rico por las prendas y ropa. Más que el resto—. Una belleza cándida, un espíritu sincero y un cuerpo aun puro sería incapaz de ordenar semejante acto.

—Príncipe.

—Inocente.

—Su alteza.

Jungkook tardó un par de segundos en responder, perdido en su propio mundo en realidad.

—Inocente.

—Considero a la Anfitrite: Inocente. Por lo tanto...

—Inmiscuyes a los dioses en esto—Interrumpe Taehyung con una mano en la cintura—. Siendo así, quiero que sean ellos quienes juzguen esta situación y no los mortales como yo. Que sea un juicio determinado por combate.

— Muy tarde, ya-

—Su alteza debe decidir si aceptar. Es únicamente su elección. —Jungkook a veces deseaba no se rey ¿Por qué debe estar ahí ahora? Maldita sea, siente la mirada de todos en Jimin como el blanco perfecto de deseo, además de la secreta burla a él por no haberlo deseado y poseído desde el primer momento.

Que mal día, de veras.

—Si la Anfitrite desea someterse a ello, lo aceptaré. De otro modo, este juicio terminó. —Miró a Jimin, quien sonrió suavemente.

—No tengo problema. Como dejé ver, no tengo nada que esconder o de lo que preocuparme.

—Que sea juicio por combate.

—Jungkook. —Reprende Yoongi en voz baja ¿¡Por qué los dejó elegir!?

Si, quizá hubiera quedado mal que Jimin se negara, pero si Jungkook decía no es un no.

—La Anfitrite no puede combatir, por lo tanto, un caballero lo hará en su lugar—Informa Namjoon. Jimin sin variar el gesto tranquilo lo preocupó ese detalle. Tenía más confianza él contra Taehyung que otro peleando en sus lugares—. ¿Quién lo hará?

—Siendo así quiero que sea-

—Yo lo haré. —Dice Yoongi como si nada, escurrido en su asiento hace un rato ya.

Jimin se asomó, sorprendido por el ofrecimiento tan... ¿De la nada? Creyó que Yoongi no querría tener que ver con esto. Taehyung miró fijamente a Jungkook, esperando que hiciera lo mismo que su hermano. A final de cuentas ¿Quién podría contra Yoongi? El asunto de "Los dioses" no ayuda si no hay de parte del que lo invoca...

Y mira que Jimin invoco casi a Poseidón.

Taehyung necesita a Poseidón para ganar.

Jungkook boqueó nervioso por tener la vista en la misma dirección que Taehyung. Tuvo el impulso de ofrecerse para ser su caballero. Un pleito con Yoongi no cualquiera lo ganaría. Si sumamos que puede usar su poder de manipular le agua es más complicado. Lo único que puede igualarlo es su capacidad de hablar y ordenar a los animales.

Sin embargo, de hacer eso y ganar... ¿Qué con Jimin? Sería declarado culpable de forma divina y ni siquiera él está muy seguro de que pasaría con él. No quiere que se vaya, tampoco que lo condenen a algo que puede ser horrible y como bien dijo: Dañar alguno de sus rasgos Uno de esos tiernos y dulces rasgos.

Ahora tiene un irracional deseo por ser él quien pelee por Jimin... Demostrar que será él quien lo defienda en estos asuntos.

Mantiene el silencio.

— ¿Quién será tu caballero? —Interroga a Taehyung, este se precipitó.

—Será su alteza si así lo desea.

—Rechazo la petición.

Yoongi abrió totalmente los ojos y Jimin abrió la boca, ambos igual de impresionados ¿Jungkook rechazando a Taehyung frente a todos? Hay interferencia divina o esto no tiene ningún sentido. Taehyung se muestra herido al instante.

—Yo seré su caballero. —Reconoció a duras penas al hombre que se inclinó. Es un general de muy alto rango y muchísima habilidad. Asintió con una suave sonrisa.

—Mañana en la arena será celebrado el combate. Culminará-

—Con muerte. No hay perdón a quien defiende al que blasfema contra su Anfitrite.

Yoongi abandonó el lugar sin más y con unas últimas indicaciones los demás presentes comenzaron a desalojar. Jimin iba a decirle algo a Jungkook, pero este fue rápidamente con Taehyung y se lo lleva casi jalado del sitio.

—Es un placer conocerlo, Anfitrite. —Sonríe débilmente al padre de IU.

—El gusto es mío.

—Quisiera ser el primero en elogiarlo por su belleza—Dice el hombre que tal vez tenga cuarenta o cincuenta. Se ve muy fornido, con barba y a diferencia de su hija, sin rasgos asiáticos. Supone que los heredo de su madre—. Indudablemente sería una pena condenarlo a ningún castigo siendo la gracia que lleva consigo.

—Sus elogios son muy amables, mi señor.

—Que formal y excesivo de su parte. Sin embargo, quisiera decirle que... La defensa a su esposo me conmovió. El cómo dos niños se cuidan uno al otro.

— ¿Disculpe?

—Su alteza no es más que un niño, incapaz de cumplir con sus deberes matrimoniales de manera correcta. Si siente demasiada soledad por su culpa... Somos súbditos muy dispuestos a hacerle compañía de la manera en que sea—Jimin apretó los labios—. Hasta pronto, su alteza.

El hombre tomó su mano y dio un beso en los nudillos. Se alejó junto a otros que no dejaron de mirarlo hasta que salió. Namjoon se aproxima con rapidez.

—Me asegurare de que no se encuentre solo cada vez que esté presente. Si lo incómoda, claro está.

— ¿Esto es normal? —Pregunta preocupado.

—Lo es. La madre del príncipe y el rey era cortejada de manera constante y muchos murieron por intentar propasar la línea.

—Ah...

—El puesto de Anfitrite es complicado... Depende de la presencia de quien lo ocupe; el puesto de rey, depende de las acciones. Jungkook ha hecho todo por el reino y usted se defendió usando cada herramienta a su favor: Modo de hablar, atributos, antecedente y astucia típica de un noble. De mostró como un rey al que es peligroso desafiar en la política... El poder atrae a las personas.

—Hasta el punto de hacer daño.

—Precisamente.

Jimin se fue de la sala del trono.

...

— ¿¡por qué no me defendiste!? ¿¡Por qué me dejaste así como así allá!?

— ¿Qué querías que hiciera? No puedo hacer imposible y tu solo te echaste la soga al cuello.

—Pudiste haberte vuelto mi caballero para ganarle a Yoongi y-

— ¿Y...? —Tienta.

— ¡DESHACERTE DE ÉL DE UNA PUTA VEZ PARA QUE TODO SEA COMO ANTES! —Grita hastiado de que... su expresión cambio a una totalmente llorosa y sorprendida—. No quieres que se vaya ¿verdad? E-eso es lo que pasa, Y-ya no quieres que se vaya porque lo prefieres por encima de mí.

— ¡Deja de pensar de más! ¿Cuándo te he dado impresión de que él me importa más que tú? O que lo amo de la misma manera que a ti. No es igual, es imposible que lo sea. Ves un fantasma donde no lo hay.

—Y-ya ni siquiera dices que es un adorno.

—Lo es ¿feliz? —Cuestiona, con aquello muy entre dientes y forzado, pero disimulado.

—Sácame de la celda, déjame volver a como era antes. Él no importaba y la única persona importante era yo. —Pide honestamente desesperado por el descontrol que se ha vuelto su vida.

—Lo haría si no me lo complicaras. Pensaba pedir en compensación que se disminuyera tu tiempo en la celda y a cambio tener tiempo en el Harem, me llevo bien con Jimin ahora; era una posibilidad que aceptara. Ya no puedo pedirlo, si tu caballero pierde no sé si Yoongi decida extender tu tiempo preso, o Jimin. Lo complicaste.

— ¡PORQUE TU NO HICISTE NADA POR DEFENDERME! ¿¡QUÉ SE SUPONE QUE HAGA SI NO PUEDO CONFIAR EN TI!?

Quiso reclamarle que no hubiera mentido para empezar, pero son dos temas aparte.

—Tratas... Como si no pasara nada que casi... Casi pasa y... —De poder llorar, lo estaría haciendo a más no poder. Jungkook lo abrazó—. ESO... Y-YO...

—Jimin no cambia nada. No hace que deje de amarte, tampoco vas a irte o a desaparecer... Tranquilo, él no sería más que tú jamás... Es un... Adorno. —Le costó decirlo.

Lo dijo.

Y Jimin que estaba esperando que terminaran de hablar lo escuchó.

Ya que más daba lo que tuviera que decirle. Honestamente no sabe ni en porque pensó al momento de querer agradecerle por permitirlo elegir. A pesar de que si logró ser imparcial al no elegir a Taehyung al instante... El concubino sigue siendo su más grande preocupación.

El sentimiento extraño en su pecho sigue empeorando. Duele...

— ¿Qué ocurre? —Bajó la cabeza avergonzado, con las perlas cayendo en una coloración azulada y su forma tan irregular. Yoongi buscó su mirada sin éxito alguno.

—Gracias por ofrecerte. No hacía falta que te inmiscuyeras.

—Debo proteger a mí Anfitrite, así sea tentando a la muerte. Viajar al Eliseo defendiéndote sería un honor.

Toma una de las perlas, Jimin lo abraza, encogiéndose en él. El sentimiento lo está ahogando, no quiere sentirse así. Como si el recuerdo del día anterior se vuelve triste porque Jungkook no está haciendo otra cosa que simplemente hacerse cercano... Para poder mejorar la situación de Taehyung.

Es lo que logra entender.

Es lo que lo lastima.

Es el medio para un fin... Otra vez.

Fue iluso... Lo bello supone una trampa. Jungkook es realmente lo más bello que ha visto jamás y posiblemente por eso solo es un engaño.

Yoongi lo lleva hasta su habitación y Jimin se despide dando a entender que no saldría en lo que resta del día. El príncipe no puso queja al respecto. Tiene la sensación de que alguien lo sigue, pero no debe ser nada importante.

—No sé qué creer de ti...—Murmura jugando con la burbuja con la flor en su interior. Obviamente no puede usar su habitación fuera del agua, pero había bajado un par de cosas gracias a Jeonghan.

Con un suspiro acaba por salir de la habitación, dando al exterior y alejándose lentamente.

Wanna see inside your head. What's going on in there?
Tell me where you are so I can stop and take a breath '
Cause nothing's making sense I don't want this to end
Come and get me out of this mess

Gira y toma asiento en uno de los tantos corales del fondo marino, con algunos animales quedándose a su alrededor para recibir cariño o bien acompañarlo en su momento de tristeza y duda.

I want you to stay
Stay with me a little longer
Why don't you stay D
on't you wanna be my soldier?
Now, would you fight for me? Die for me?
Would wanna be with me forever

Yoongi no dudo en ofrecerse para defenderlo, Jungkook mantuvo cualquier replica con la intención de simpatizar... Contrario a sentirse inhumana feliz como quizá habría pasado antes, es un alivio a que Yoongi sea honesto y una total decepción junto a lo que podría llamar despecho por Jungkook.

— En que pensaba ¿Cierto? Encariñarse de las personas es malo... Solo buscan como provecharse de ti. —La pequeña foca le dio palmadas en las mejillas con la intención de animarlo, sin lograrlo. Acaba por quedarse en el regazo de Jimin, recibiendo sus mimos y restregando su cabeza contra el abdomen del coreano.

La verdad... Siente tanta envidia que Taehyung tenga a alguien así...

«A Jungkook»

Llega a preguntarse si tendrá a una persona así para él. Capaz de jugar con los sentimientos ajenos con el fin de ayudar a quien le importa.

«Que sea Jungkook esa persona...»

—Only fools fall for you. —Murmura dando un beso a la foca.

...

'Cause nothing's making sense I don't want this to end
Come and get me out of this mess

—Tengo que buscar algo, ya regreso. —Taehyung asintió, sentado en un diván.

Sale de palacio a la mayor velocidad que puede, buscando de donde proviene la voz que hace tiempo no había escuchado.

Stay with me a little longer
Why don't you stay?

— ¿¡EN DÓNDE ESTÁS!? —Grita desesperado. El ansia de encontrar a quien sea que sea esa persona demasiado grande. Va a acabar por volverlo loco.

Don't you wanna be my soldier?

— ¿Por qué me pides algo sin dejarte ver...? ¡APARECE!

Now, would you fight for me?
Die for me?
Would wanna be with me forever

Antes de poder reclamar, escucha a alguien en su misma situación y eso es... Nuevo.

— ¡MALDITA SEA! ¡¿DÓNDE COÑO TE ESCONDES?!

Hasta el momento, creía que solo él podía escucharlo, pues nadie parecía percatarse de eso. Así que... Notar que Yoongi también lo escucha y lo busca es... Preocupante para él ¿Qué pasa si Yoongi lo encuentra primero?

~***~

— ¡El combate culminará cuando el contrincante parta del mar y en los elíseos su alma vaya a reposar!

—Nunca creí que vería a Yoongi metido en un combate como este. —Murmura Jungkook con incomodidad de verlo ahí. Queda con las ganas de agregar algo, Jimin se percata de esto.

—Si muere será culpa mía ¿Cierto?

Arruga un poco el entrecejo ante el comentario de Jimin, quien ha estado bastante distante desde ayer. No estuvo en el almuerzo, tampoco la cena y en el desayuno apenas lo vio camino a su armario.

—Sí, lo sería. —Responde Taehyung, quien ocupa el lado izquierdo, mientras Jimin el lado derecho y Hoseok un par de pasos más atrás. Ocupan la parte más alta, pero donde mejor puede verse todo el combate. Yoongi ata su cabello, quedando con el rostro totalmente descubierto.

—No recuerdo esos pendientes. —Hoseok hizo una mueca, levantando el labio inferior.

Jungkook entrecerró los ojos, observando de reojo a Jimin que soba una de sus mejillas. Es una simple y fina cadena de plata con una perla irregular en la punta. Yoongi clava el tridente en el suelo, preparado para cuando toque atacar, pero con la defensa en alto.

El rey no puede sino sentir irritación por la adoración del príncipe hacia su reina.

 

 

Chapter Text

Suelta una larga bocanada y cuando el general se lanza al ataque en su contra lo primero que hace es bloquearlo. La onda ocasionó que su poco cabello suelto se mueva, por ello lo amarro para empezar. Así mismo, el pendiente de perla tintinea. Apenas pudo usar dos de ellas, pues las demás que quedaron adheridas a su ropa se rompían al intento de perforarlas.

Jimin es la Anfitrite. Es la representación de esa nereida esposa del dios del mar.

Usar algo venido de él es como un amuleto. Lo creyó conveniente.

Repeler cada ataque no figura como una dificultad a pesar de la fuerza con al que son dados. El hombre le pasa por una cabeza y poco más, la altura es una total desventaja en su contra. Gira el tridente, lo elude y chocan armas sin parar. Impidiendo que este se clave directo a su rostro tuvo suficiente tiempo de ver arriba por un instante.

Jimin está asomado, apretando la baranda que hay en el balcón, mordiéndose los labios.

Hoseok está pálido y de estar más adelante posiblemente se lanzaría a hacer alguna tontería.

Al menos eso percibió en se miserable segundo de distracción. Este bastó para tener un rasguño milimétrico en el entrecejo. Tardaría poco en sanar. La dinámica de bloqueo y esquive continua de manera más que perfecta hasta el punto de que Taehyung se desespera y Jungkook se preocupa un poco. Jimin por su parte, habiendo tenido a Yoongi de instructor sabe perfectamente que es su método para ganar fácil sin recurrir a su poder.

Espera a cansarlo y...

— ¿¡Por qué demonios tardo tanto en hacer eso!? —Cuestiona Taehyung demasiado hastiado y bien que si hastía de ver aun si sabes porque lo hace.

— ¿Qué acaso quieres que tu caballero pierda? —Cuestiona confundido y entre dientes.

—Es casi hacer trampa. Un truco sucio.

—Que los dioses permiten, así que tan sucio no es. —Comenta Jimin con ligera mofa al respecto. Yoongi derrumba al general al suelo, que agotado iba a intentar bloquear el tridente de Yoongi para que este no se clavara en su pecho para dar paso a su muerte.

Afortunadamente no pasó. El ataque, el bloqueo, nada.

Jungkook bloquea la puñalada que bien pudo haberlo matado, da un golpe directo a la garganta para dejar incapacitado de respirar y finalmente a la cabeza de su atacante. Con extrañeza examina a su agresor ¿De dónde salió? Apenas lo pudo sentir al acercarse. Antes de reclamar a los guardias por esto solo escuchó forcejeo y seguido gritos.

— ¡NO VAYAS! —Taehyung lo agarra con tanta fuerza que bien siente sus uñas clavándose y la ropa rasgándose para no permitirlo lanzarse directo hacia Jimin que va cayendo como peso muerto con alguien encima, amenazándolo con un arma.

— ¡JIMIN! —Hoseok no es peleador, por lo que no iba a poder hacer nada aparte de estorbar de ir por él. Jungkook tomó el tridente dorado y este emitió tal onda que fueron pocos los que no la pudieron sentir.

Al mismo tiempo que una burbuja de aire, Jimin fue atrapado por un tentáculo inmenso. Jungkook se asoma, jadeando y viendo como en uno de los tentáculos del Kraken está Jimin y en la otra, el pobre imbécil que intenta soltarse. El monarca gira a ver a los guardias que llegan y están aturdidos por la escena.

— ¡¿Por qué no hacían su trabajo?! LA ANFITRITE PUDO HABER MUERTO.

—N-no pasaron por aquí señor. No tenemos idea de donde vienen. —Balbucea S. Coups con el nerviosismo a flote.

—No oímos la puerta. Está a menos de tres metros —Continua Taehyung sin poder culparlos realmente. Él no escuchó nada y mira que tiene buen oído.

— ¿Llevan aquí todo el tiempo? —Cuestiona Hoseok viendo al techo que es alto y debido a las decoraciones y grandes lámparas alguien podría esconderse.

—Posiblemente...—Jungkook vuelve a asomarse. Jimin revienta la burbuja y Yoongi lo ayuda a soparse del tentáculo con el grueso de un camión de gasolina e incluso más ¿De dónde demonios salió...? Ah, ese agujero alrededor de la arena. El rey suspira aliviado de verlo bien. Yoongi le asiente tras haber visto que Jimin no estuviera herido.

— Despertaste al Kraken solo por... ¿Eso? —Cuestiona Taehyung en voz baja. Nunca había visto a Jungkook hacer eso. Ni siquiera en momentos donde lo necesitó de manera desesperada.

Lo hizo por Jimin.

Por un evento que bien es tonto.

Jungkook no dijo nada, más por haberlo ignorado en mayor parte que otra cosa. Está aliviado de que no haya pasado a más.

...

—Así que podemos concluir que todo este asunto fue solo una trampa para deshacerse de la Anfitrite.

—Así es. —Asiente Namjoon.

Tras haber interrogado al par de intrusos –de manera bastante sádica-, lograron sacarles que realmente fueron ellos quienes ordenaron el ataque a Taehyung sabiendo la mala relación entre este y Jimin. Todo con la esperanza de que la Anfitrite acabara siendo culpable y ejecutada o desterrada. Fue imposible sacar información con respecto a que querían hacer después.

Lo único cierto es que Taehyung simplemente cayó en el truco.

Afortunadamente solo una persona acabó muerta y fue quien intento propasarse con él.

Taehyung está demasiado aturdido con esta revelación. No porque le parezca imposible, sino que esperaba algo muy distinto. Jungkook no puede estar más feliz y tranquilo con esto. Es como solucionar todo sin más problemas ni enredos innecesarios. Yoongi bufa un tanto desconfiado. Sí, quizá es la información que tienen, no obstante, deben faltar datos.

¿Qué motivo hay para querer matar a Jimin? O bien la idea de que fuese desterrado y así estuviera vulnerable... Es lo único que se le ocurre factible más no del todo ¿De qué sirve? Pensándolo mejor, hay gente muy enferma y bien que sabe de atlantes con acuerdos comunes con terranos para descubrir debilidades. Quizá algo tendría que ver.

Va a estar un tiempo rompiéndose la cabeza con esto. El anuncio fue hecho frente a todos los que fueron testigos y jurado del juicio de Taehyung inculpando a Jimin. El padre de IU fue quien tomó la palabra, acercándose y haciendo una pronunciada reverencia a Jimin que también siente el asunto demasiado extraño.

—Lamentamos todo lo ocurrido alteza. Es realmente indignante haber caído en una trampa como esta.

—Lo importante es que nadie resulto herido de gravedad y no hubo pérdidas en vano. —sonríe cordial con las manos en su regazo.

—Que dulce de su parte, alteza. Traeremos ofrendas en su honor para que esta ofensa no quede sin un pago. —Iba a negarse, Namjoon negó discretamente con la cabeza. Se fuerza a mantener el gesto.

Es solo una ofrenda. Tampoco sería tan grave.

—Habiéndose aclarado este asunto, pueden retirarse—Indica Namjoon. Al quedar solo ellos en la sala del trono hizo una suave reverencia—. Debo inspeccionar lo próximo con respecto a los intrusos. Si me disculpan. —Y se fue. Yoongi suspira con hastío.

—Toda esta mierda para esto. Que fastidio.

—No te había visto esos pendientes. —Comenta Jungkook antes de que su hermano se vaya.

—Son nuevos.

— ¿De dónde los sacaste?

—Los hice. Encontré algunas perlas por ahí. —Sonríe con falsa inocencia antes de irse. Jimin se levanta de su asiento. Jungkook lo toma de la mano antes de que se vaya.

—Quisiera-

— ¿Pedirme que Taehyung salga antes? —Jungkook mueve la boca, aturdido por la suposición tan acertada—. No lo haré. Lamento lo que el pasó, pero sigue sin justificar lo que hizo. Con permiso.

— ¿Qué tienes? Ayer... Ayer no estabas así. —Pregunta en voz baja.

—Hablas muy bajo ¿Tienes miedo que te oiga? —Pregunta inclinándose para ver a Taehyung que aguarda a que Jungkook se desocupe—. No rebajaré el castigo, no cuando ya es tan bajo en consideración a lo que hizo. Con permiso.

—Jimin.

— ¿Qué? —Pregunta es voz igual de baja.

—Prometiste que me darías perlas...

—Ah... Quién sabe, quizá te las dé pronto. No me gusta llorar frente a nadie.

Arruga la cara ¿Qué no? Lo hizo frente a Yoongi, es la única manera en la que él pudo haber conseguido las que usó para sus pendientes. Honestamente no entiende que pasó ¿Hizo algo mal? Taehyung se junta a él apenas ve a Jimin fuera del lugar, tamborilea los dedos en el abdomen de Jungkook y sonríe.

— ¿Entonces...?

—No.

—Bueno, no importa, me vas a visitar y de todos modos estaré toda una noche fuera.

— ¿Ah?

—Tu cumpleaños, ese día tendremos la excepción ¿verdad?

Cierto... su cumpleaños ya viene.

Para Jungkook el palacio está en una especie de prolongado sopor. Ve a Jimin ir de aquí para allá con Hoseok, hablando de vez en cuando con Yoongi y por lo general haciendo todo lo más alejado de él como pueda. No ha asistido al jardín de lotos para sus conversaciones y ya puede contar con una mano las veces que han hablado.

No entiende a que vino esta forma tan seca de comportarse. Estaban bien. Eran amigos que se contaban preocupaciones y recuerdos. Namjoon solo atina a notar que esto irrita a la vez que preocupa a Jungkook. Por tanto, está menos centrado en sus responsabilidades. Lo cual es bastante malo y no logra hacerlo entrar en razón de ninguna manera.

Jin debe estarse haciendo rico en base a pagos extras por bajarle la tensión.

Que pesadilla... Lo peor es que no sabe cómo ayudar. No ha tenido visiones últimamente lo cual es bueno y malo. Bueno porque no hay ninguna desgracia extra y malo porque no sabe cómo moverse exactamente en esta situación tan complicada.

Solo tiene dos visiones que son extremos: Buena y mala. La buena está cercana, la mala ni siquiera puede ubicarla en un tiempo próximo y quisiera con todas sus fuerzas que sea porque ya no sucederá.

Como dato extra, debido a la lejanía de Jimin, Jungkook ha estado visitando a Taehyung con muchísima más frecuencia. Por no decir que todos los días dos veces por día en los que S. Coups debe aguantarse al menos tres horas alejado de su verdadero puesto de guardia con tal de no escuchar al regente y su concubino compartiendo el incómodo lecho de la celda.

—El príncipe está con Hoseok.

—Supongo que me quedaré leyendo lo que resta de noche. —Suspira. Había tenido la esperanza de que Hoseok estuviera sin hacer nada para invitarlo a ir al laberinto y hablar un buen rato.

Si está con Yoongi no lo vería hasta la mañana. Jin estaría con Namjoon seguramente, Jungkook está totalmente descartado y Jeonghan tiene una vida propia así que en resumen... Está sin nada que hacer. Despidió a su sirviente y anduvo hasta la cama. Hace un par de días sus piernas se separaron mientras dormía y dolió horrores.

Tanto que lloró perlas rojas. Las tiene todas guardadas en un pequeño frasco. Son tan irregulares como las que ahora son los eternos pendientes de Yoongi. El príncipe no se los quita en ningún momento. En parte por pereza, por otro porque le gustan.

Quisiera llevarle las perlas a Jungkook de una vez para que no pueda pedir nada después, pero ahora está tan concentrado en estar con Taehyung que no sabe cuándo es un buen momento para buscarlo. Posiblemente ninguno.

Además, es un poco por resentimiento y decepción.

Demasiada decepción. Ese sentimiento sin nombre que no deja de molestarlo y ya francamente vuelve a sentir como una especie de muñeco de cuerda. Se levanta; desayuna con todos; hace sus deberes recibiendo elogios; almuerza; pasa un tiempo con Hoseok o Yoongi, dependiendo de quién se cruce en su camino primero; cena, vuelve a su habitación y tontea en el celular o tableta hasta dormirse y reiniciar.

Mierda, es como volver a estar en Busan. Es nostálgico y no quisiera que fuese así. Revisa su celular debido a la notificación y abre totalmente lo ojos al ver de qué trata el mensaje. Es de Lau.

Buenas noches, lamento molestarte tan tarde, pero hasta ahora pude codificar toda la información para que pudieras recibirla. Tus hermanos no me permitieron usar su método de comunicación y por más que intente con mis maneras, no se enviaban.

Aquí hay un registro extenso de misiones y demás cúmulos de datos con respecto a los intentos del imperio chino con cooperación rusa y estadounidense con el motivo de conseguir conocimiento referente a los atlantes. Puedes venir si no crees en mi palabra, pero me deshice de todo lo que pudiera perjudicarlos o caer en manos erróneas.

Esto para hace favor a nuestra amistad y que sepas que soy un aliado, no un enemigo y mi país también como en antaño.

Sin más, espero que te sea útil y que pases buena noche.

Muy bien ahora necesita hablar con Jungkook de manera urgente. Lo que lee lo deja más impresionado de lo increíblemente cruel que puede llegar a ser el humano con tal de más poder. Sea clasista, racista, xenófobo –lo que sea-, o contradictorio, siente asco de los terranos.

Los atlantes en ningún momento exploran maneras de destruirlos. Por el contrario, están desarrollando maneras para que puedan compartir todos las mismas condiciones de respirar bajo el agua o tener resistencia. En total contradicción... Los terranos buscan manera de acabar con la gente que vive bajo el agua. De la manera que sea, al costo que sea...

Y con ello quiere decir que ha habido torturas horribles a atlantes para conseguir dichos objetivos. Lo recuerda mucho a ese pobre hombre deforme que vino a una audiencia hasta tanto tiempo. Sabe que está bien gracias a la información solicitada a guardias y lo alegra.

Toma el frasco con perlas y un albornoz de seda que no se toma el tiempo de amarrar de manera correcta. Interceptaría Jungkook antes de que se le ocurriera seguir violando el horario de visita a su concubino.

...

A violar el horario de visita de su concubino.

Está más inquieto que nunca y el único modo de calmar dicha sensación es compartiendo cama con Taehyung. Este le ha dicho que ya tiene lista su sorpresa de regalo de cumpleaños y él como un niño se emociona a más no poder con ello.

Tiene la intención de sacarle un poco de información al respecto. Aunque quizá no lo dejen entrar, S. Coups se ha puesto muy quisquilloso y llego a amenazarlo con su lanza un día. Lo amenazo con echarlo del palacio si volvía a hacerlo. Incluyó a Jeonghan en esa tanda, sabiendo lo buenos "amigos" que son y de ese modo el pobre hombre no tuvo más que guardar distancia.

En realidad, no lo haría, solo quiso asustarlo.

Jimin se enteró y aunque se lo recriminó, no hizo caso. Es el rey visitando a su compañía a final de cuentas ¿Qué de malo hay en eso? Divaga en el camino. Esas fueron la mayoría de palabras que Jimin le ha dirigido desde el tema del juicio. Su atención va hacia Yoongi.

Hacia Hoseok.

Namjoon.

Jeonghan...

¿Y él que? Lo ha dejado plantado ya demasiados días y lo irrita. Su esposo pasa totalmente de su existencia y es... Horrible. Ha tenido ya demasiados sueños al respecto, de cómo Jimin simplemente se desliza de sus manos como si fuese agua o la espuma de una ola. Como siempre repite lo mismo sin parar.

«Poseidón nunca atrapa a Anfitrite»

Quiere atraparlo, que no se le pueda escapar de los brazos y dejar de que su matrimonio sea conformado por Poseidón y Atenea. Un eterno conflicto donde ninguno parece aguantarse y mucho menos puede ponerle una mano encima.

Quiere que sea su Anfitrite.

Recibir esos suaves besos cuando está desprevenido.

—Alteza.

Hablando de tomar a alguien desprevenido. Sonrió suavemente al verlo. Está buscándolo específicamente a él. Eso es obvio.

—Qué raro que salieras de tu habitación a esta hora.

—Quisiera decir lo mismo, pero ha ignorado totalmente lo que te dije al respecto—Jungkook está más concentrado en ver la tela que flota alrededor de Jimin, como ahora tiene piernas está en pie. Puede ver todo su hombro y parte de sus brazos por la tela que se cae—. Necesito hablar contigo de algo importante.

—Dime. Tengo tiempo.

—En un sitio donde pueda mostrárselo mejor.

Con lentitud lo guió hasta lo que puede considerarse su estudio. Jimin colocó su celular en una base para que proyectara la información que este contiene. A pesar de estar muy desenfocado, Jungkook pudo concentrarse en lo que ve. Los datos... Honestamente, lo preocuparon bastante.

— ¿De dónde lo sacaste?

—Tengo amistad con el emperador de China. Él me la dio. Posiblemente con la intención de demostrar que no hallaremos un enemigo en él, sino un aliado. Ha sido un buen amigo del imperio coreano desde hace algunos siglos... Podemos confiar en que esto es-

—Es real—Jungkook tocó el archivo con un numero larguísimo que Jimin apenas alcanza a ver. Necesita gafas—. Conozco este. Yo lo hundí.

—Posiblemente reconozcas alguno más.

—Si... Lo revisaremos mañana temprano junto a Namjoon y Yoongi. Con suerte podemos encontrar algún resto o maneras de localizar a quienes tienen la otra parte de la información.

— ¿Qué harías con eso?

—Amenazar. Que me den lo que recopilaron en base al sufrimiento de mí gente o morir bajo el agua como tanto quieren. —Así es como interpretan un ataque a los atlantes: Un deseo suicida de morir ahogado o devorado por animales marinos.

—Vale... Tengo esto también. —Jungkook toma el frasco y alza la ceja al notar su contenido.

— ¿Rojas? ¿Qué...?

—Dolor. En el abismo eran más claras, supongo que estaba muy adormecido como para sentir del todo... Fue horrible que mis piernas se separaran. —Tiembla incómodo, dirigiéndose a la salida.

—Gracias por dármelas—Jimin abrió la puerta—. Pu-puedes cerrar, es que necesito hablar de algo.

— ¿Taehyung?

—No ¿Por qué asumes que todo lo que te diré es sobre él? —Cuestiona extrañado.

—Con todo respeto, parece ser lo único que llena su mente y llegado a este punto me preocupa que así sea. —Admite incómodo. Jungkook le hizo un gesto para que tomara asiento y con resignación lo hizo.

—No sé porque has estado distante conmigo, pero... Sea lo que sea puedes decírmelo. No voy a enojarme o algo así, quisiera que seamos como antes ¿Sabes? He estado esperándote en el jardín para hablar como hacíamos, pero tu... No...

—Necesito que me digas algo y seas totalmente sincero conmigo—Asiente repetidamente, luciendo como un niño—. La razón por la que te acercaste ¿Fue solo por gusto?

—Si. —Responde pronto, sin pensarlo mucho y es que realmente esa fue toda su intención.

Tener una amistad o al menos cordialidad con Jimin. Nada tenía que ver con Taehyung, lo del juicio surgió y se le había ocurrido pedir el favor, pero de no haber pasado ni siquiera se le habría ocurrido. Trata de una idea espontanea.

Jimin no cree conocerlo lo suficiente, a ello viene que dude en demasía de su palabra en este instante. Sea o no mentira, al menos luce sincero y un tanto desesperado por el tema de haber creado la ley del hielo. Se siente herido y honestamente aun no tendría la suficiente confianza como para volver a la relación cercana que tenían.

—Vale. Mañana iré al Jardín de Lotos, tal vez.

— ¡E-en una semana es mi cumpleaños! —Alza la voz, antes de que Jimin se mueva de su sitio—. Nam-Namjoon de seguro te dirá que debes ir, pe-pero si no te sientes cómodo... No vayas ¿sí? Quiero tenerte ahí, pero no disgustarte solo... ¿Si quieres ir? Quisiera que estuvieras allí.

— ¿De verdad me quieres ahí?

—Va a haber mucha gente... Cerca y... Es más cortesía que otra cosa hacer eso tan grande y... Quiero que haya gente con la que estoy cómodo. —Jimin hizo un gesto dudoso. Eso incluiría a Taehyung...

El tema es que si se está tomando el tiempo de invitarlo es porque realmente quiere que vaya, al menos eso quiere creer, lo está haciendo en persona en lugar de mandar a algún animal con una nota. Una mínima esperanza de sumar puntos a la idea de que Jungkook realmente quiere ser su amigo. Sonrió muy levemente asintiendo con la cabeza. Jungkook sonríe arrugando la nariz, radiante y feliz de ello.

—Si prometes no seguir rompiendo con lo que establecí —Para su sorpresa, Jungkook asintió con rapidez. No lo pensó, no dudó... Qué extraño—. ¿Es todo?

—Bueno...

Se queda un rato mirando el hombro descubierto del coreano. Jimin lo cubre, aunque es inútil pues se vuelve a caer. Es como si su hombro repele la ropa por completo. Estuvo cierto rato solo viendo y pensando una tontería que con lo delicada de su situación no debió decir:

— ¿No te gustaría acompañarme hoy?

La cara de Jimin fue una de sorpresa y hasta vergüenza ¿Qué le está pasando a Jungkook por la cabeza para pedir eso? El monarca se levanta y lo toma del rostro.

—¿Disculpa?

—Sería muy afortunado de que me digas que sí.

—No. No quiero. —Dice con suavidad y Jungkook bien pudo haber insistido. Incluso haber intentado acercarse por la fuerza.

Todo porque el sentimiento de que Jimin se escapa entre sus manos es ahora más fuerte. Lo tiene ahí, agarrado. Lo está tocando, está tan malditamente cerca...

—Vale... Buenas noches, hasta mañana.

—Hasta mañana. —Balbucea un tanto aturdido de la pregunta. Jungkook notó eso.

—Me pareces muy lindo y bien ¿Por qué no? Te he estado queriendo como mi amigo y descuidado como mi esposo. En algún momento tengo que compensarlo. —Le da un beso en la frente y Jimin colocó su mano para impedir el beso a los labios.

Sale del estudio y de camino a su habitación sigue con la cara roja, abochornado. Jungkook hasta ahora no había sido directo con respecto a que deseaba tener esa clase de acercamiento con él, lleva ambas manos a sus mejillas, enrojeciendo aún más de ser posible ¿En serio él quiere?

La primera vez en el Jardín de Lotos sonaba a que simplemente lo haría como un deber matrimonial.

Esto es deseo y...

El sentimiento doloroso merma un poco por ello. Lo suficiente como para estar con la cara metida en su almohada queriendo retorcerse en sí mismo sin idea de que siente: Emoción, euforia, pánico de que realmente Jungkook lo vea así o...

¿¡O QUÉ!?

MALDITA SEA CON TODO.

—JEONGHAN NECESITO AYUDA. —Chilla, desesperado. El sirviente llega unos veinte minutos después donde encuentra a su Anfitrite en plena crisis existencial.

— ¿Q-que? ¡¿Se siente mal?! ¿¡Está herido!? ¡¿Qué tiene?! —El hombre de cabello largo está a nada de entrar en una crisis similar.

— ¡¿QUÉ PUEDO REGALARLE A JUNGKOOK?!

Inició la conversación llamándolo por su nombre en lugar de decir "Alteza" o "El Rey".

Oh... Iba a contarle a Hoseok de esto después.

...

Despertó sobresaltado, encontrando a un pequeño pececillo con un colgante. Lo toma y cuando este se marca se percata de que trata del mismo comunicador que recibió hace tiempo. Con un suspiro se pone el auricular y el holograma sale de la pequeña esfera. Leedo se ríe sin gracia.

— ¿Qué quieres?

~***~

Correr con la ropa que tiene es un poco complicado. Acaba por quitarse los broches que sujetan los volantes en su cintura, también la capa y las mangas que se amarran a sus muñecas. Perdió las tobilleras que tuvo puestas y las botas de los pantalones se mojan debido a las olas de la orilla. Detiene su carrera jadeando y mira la enorme edificación cercana al mar.

Reanuda la marcha y una vez dentro se deja caer arrodillado, doblando las piernas a los lados de su cuerpo y apoyando las manos en el suelo. Afuera se escuchan truenos y el mar se embravece. Hace su cabello para tras, con la boca entreabierta para respirar y mira la enorme figura de piedra tallada y pulida.

Es un hombre fornido, con barba y un tridente. Poseído evidentemente. Se levanta y avanza hasta quedar de frente.

— ¿Qué debo hacer para que dejes de despreciarme? Ya entendí que es mi culpa ¿Qué más...?

—Dejar de dudar para empezar.

Tiembla en su sitio, espantado de la respuesta tan cerca y hecha justo a su espalda. La respiración en el cuello produce un escalofrío.

—Confiar más...

Un par de mano se deslizan por sus hombros, hasta llevar a las manos y seguido pasar a los costados.

—De ese modo te protegeré siempre.

Un suave beso al cuello, manos bajo la ropa con la intención de quitarla.

—Así que basta con eso, Jimin. Acepta y lo que consideras desprecio va a terminar.

Gira y a poco de caer el beso comienza. Las manos pequeñas toman el rostro para que no se aparte, como si eso pudiera suceder. Jadea fuerte al separarse y abre los ojos debido al temblor que sacude el sitio hasta el punto de hacer caer polvo.

—Confía en mí ¿Vale?

Asiente antes de abrazarlo. El temblor se hizo tan violento que el templo acabo por caerse.

 

Chapter Text

—Que malhumor.

—No he tenido mis mejores días así que mejor dime de una vez que quieres.

— ¿Conseguiste lo que te pedí?

—Sé dónde está. Nadie se dio cuenta cuando fui a buscarlo, pero en donde estoy es imposible que te lo envíe.

—Estarás fuera cuando el rey cumpla años ¿no es así? —Asiente—. También estaré presente, me lo darás en ese momento. Aunque claro, podría tenerlo antes si no hubieras desperdiciado la oportunidad que te di. Al final tuve que arreglar tu desastre. —Suspira con hastío

— ¿Oportunidad...? De que... ¡Si fuiste tú quien ordenó hacer eso! —Estuvo a poco o nada de tirar esa porquería al suelo para que se rompiera.

—Por supuesto que lo hice. Lo único que debías hacer era actuar tan bien como siempre y convencer a todos de que  eres la Anfitrite. Cosa que no pudiste, en su lugar tuve que enviar a más personas para arreglarlo.

— ¿Anfitrite yo? Nadie iba-

Con la suficiente insistencia y más palabra al respecto los habrías convencido, admito que Jimin me tomó por sorpresa... Si lograbas que lo concluyeran culpable sería echado y tu tomarías su puesto como necesito.

— ¡¿Por qué no podías mandar una oportunidad distinta!? ¡Por qué...?

— ¿Te afectó? —Pregunta con una risita suave, divertida—. Es lo único significativo que hay, sin mencionar que tu rey se suponía que tomaría cartas en el asunto por ello y bien, funcionó más en tu contra de lo que podía ser posible. Consigue el Cristal de Hera antes de que la fiesta termine, entretén a tu rey para que no se fije en Jimin y... Ocuparas el puesto que te corresponde antes de que te des cuenta—Sonríe encogiendo los hombros—. Hasta el momento en que yo cobre mi parte por ayudarte a quietarlo del camino y puedas tener un "Felices para siempre".

—Vale... Es complicado de tomarlo.

—Confió en que, si lo encontraste, pensaras en la manera de tomarlo.

—Claro. Lo veo dentro de una semana.

—Hasta entonces, Anfitrite. Que Morfeo lo ayude a tener dulces sueños.

Aplasta la cápsula entre sus dedos y vuelto a su cama mira el techo pensativo.

...

— ¿¡POR QUÉ DIJISTE QUE NO!? ¿¡ERES TONTO!? ¿TE HACES EL TONTO? —Jin iba a matarlo, eso queda casi claro por la histeria que le generó esa información.

La de haber negado pasar la noche con Jungkook.

—Cu-cuando te dije que te hicieras el difícil no era TAN LITERAL ¿¡SABES!?

— ¿¡ESTÁS LOCO!? —preguntan al unísono. Jimin suspira dejando lo que lleva rato, demasiado rato, escribiendo sin parar en la tableta mientras el par de prostitutos no paran con su parloteo de regaño.

—Porque no quería.

— ¡HASTA CUANDO VAS A NO QUERER? ERES ASEXUAL O ALGUNA MIERDA ASÍ PORQUE NO ME EXPLICO AUN QUE MOTIVOS TIENES PARA NO LANZARTE ENCIMADEESEHOMBREAHORAQUESTÁBABEANDOPORTUSHUESITOS.

—Calma, respira, profundo, llena de agua esos pulmones. —Palmea la espalda de Jin que se agarra de él para no caer de cara. Por lo general al hablar rápido no grita así que por ello se quedó sin fuerzas de manera más poderosa. Jimin rió suavemente, subiendo las piernas al asiento y luciendo bastante tierno.

Algunas veces extraña la cola.

—Solo no tenía ganas de eso. Han pasado... Cosas.

—Pasó Taehyung, eso pasó. Escúchame y cúrate en salud. Que-te-valga-mierda—Hace puchero—. Taehyung no se va a ir ni aunque lo maten ¿La diferencia ahora? Tienes al rey con una cadena de animal. Así que-

—Así que no quise, dije que no—Interrumpe y si Hoseok no lo sostiene Jin iba a ahorcar a Jimin seguramente—. Como dije, pasaron cosas y no estoy muy de humor para un acercamiento íntimo con él. Quiero estar seguro de muchas otras cosas antes de eso.

— ¿Puedes apurarte? Empiezas a sacarme de quicio. Eres un pez payaso que no abandona la anémona de sus padres—Lloriquea exasperado—. Incluso mis niños tienen más vida sexual que tú y con eso ya es decir mucho.

— ¿Tienen vida sexual? —Interroga Hoseok con cierto espanto.

—Pueden experimentar, no los voy a detener. Solo pido que me presenten a la persona y que se cuiden. Reprimirlo solo hará que me odien y que lo hagan a mis espaldas. Es curarse en salud. —Afirma con ese deje paternal, Jimin llegaba a sentir ternura de Jin hablando sobre sus hijos.

No es tan cínico ni seco al respecto.

—Quizá piense... Decir que si... Pronto—Balbucea avergonzado y con lentitud—. ¿Algo que decirme? E-en Corea no se suele decir mucho.

— ¿En su cumpleaños? ¡ESE SERIA UN REGALO GENIAL! —Celebra Jin con emoción, Jimin balancea la cabeza. No cree que tan pronto, pero si pronto...

Si no hay incidentes extras, malos tragos, etc.

Básicamente todo lo que ha pasado hasta ahora.

—Si te duele, quéjate.

—Si no te gusta, díselo.

—En lugar de cubrirte la cara, intenta de pasar tus brazos por su cuello.

—Hasta donde sé le gusta que le arañen la espalda.

—No reprimas sonidos. Es normal y le gusta mucho.

—Intenta cumplir con lo que pide.

—Haz algún comentario de cómo se ve. Es alguien que se avergüenza fácil y puedes tomar el control.

—Si no funciona, distráelo con otra cosa para que se le pase.

—Y por sobre todo, disfrútalo. —Sonríen a la vez.

Pues... Así no suena tan mal ¿Le costaba a Jin ser así más seguido? No, mejor no, a veces es mejor que sea tan crudo y sincero como es. Que Hoseok participara en esa explicación llama su atención de manera poderosa hasta que quiso sacar el tema:

— ¿Cómo es con Yoongi?

—Ah, es tan dominante que apenas me puedo quejar de nada—Suspira levantando el labio inferior—. No es de esa gente que busca sadomasoquismo precisamente, pero sale sin querer. Él y Jungkook son venidos de tiburones ballena como su papá, con la corona Jungkook perdió mucho de eso, pero Yoongi de vez en cuando tiene los colmillos más pronunciados.

—También come pescado crudo. —Saca la lengua. No tiene nada en contra, pero es repugnante ver la sangre.

—No sabía que fuesen así... No se nota.

—Es muy fácil de esconder, como las aletas de Jin o las de Tae, es incluso más fácil de ocultar que mis marcas.

—Ah... Eso explica porque Yoongi tiene una presencia tan pesada. —Es un maldito tiburón... Diría que tiburoncín por la estatura. No puede hablar muchos siendo más bajo que él.

—Fuera de eso es muy flojo, así que mayormente debo hacer yo el trabajo y no me molesta para nada. —Asegura con una sonrisa y las manos en el rostro.

— ¿Cómo llegaste con él para empezar? —La expresión de Hoseok evidencia la incomodidad.

—Yo lo recomendé a Jungkook. Quería darle un presente a Yoongi y no tuvo mejor idea que un prostituto y dado que los echaba a todos acabó por preguntarme a mí. Recomendé a Hoseok y aquí lo tienes.

Por algún motivo, Hoseok se notaba aún más incómodo con esa explicación.

—Siendo así—Decide cambiar el tema a donde estaban—. Con Yoongi suena mejor...

— ¿Lo intentarías? —Pregunta Jin con picardía.

—Ya te he dicho que hubiera preferido casarme con él. Quizá no habría sido lo mismo, pero... Al menos con él no me he sentido sobrante en ningún momento, también me defendió en el juicio. Es... Un perfecto príncipe. —Suspira con aire enamoradizo.

Perfecto príncipe imperfecto con su mal genio y poca comunicación, pero... Eso le gusta. No comprende porque exactamente. Posiblemente el enamoramiento cause que esas características no sean malas, sino algo que sabría llevar como hasta ahora. Ser esposo de Yoongi, amigo de Hoseok y pues... Quien sabe. No lo molestaría para nada.

Tonto enamoradizo que imagina mil cosas sin sentido.

Hoseok lo mira de reojo, sin expresión y tamborileando los dedos en su pierna. Antes de poder decir nada Jimin se fijó en la hora y se fue a prisa. Jungkook estaría en el jardín de lotos dentro de poco y no quería que esperara mucho. Se siente realmente revitalizado.

—Parece que Jimin es contrincante de mucha gente por aquí. Que cara has puesto—Ríe—. Tranquilo... Jimin no sería infiel... O tal vez sí. Quién sabe. Lo que sí es seguro es que Yoongi más que feliz de estar con él. Casi parece más feliz con él que contigo.

—Cállate.

Jin sentía demasiada ternura de este pleito. Ahora... A seguir complaciendo al general que Yoongi casi mata. El hombre ha estado muy exigente últimamente.

~***~

— ¿Ocurre algo malo, señor?

—Solar, acomoda a los guardias por todo el palacio el día del cumpleaños de su alteza; Hwasa quiero que te encargues de que se clausuren las salas que no sean el salón donde se realizara, el jardín exterior y laberinto; Wheein, vigilaras a Jin después de la presentación; Moonbyul, vigila a Jimin de igual manera y cualquier evento con ellos dos me lo van a informar.

—Como ordene. —Hacen una suave reverencia, aunque Wheein es la más frustrada con esto.

¿Hace falta decir que ninguna de ellas se traga a Jin? Que justo le toque a ella saca una risita a Solar.

—Lo que vio fue malo ¿Cierto?

—Lo que me preocupa es que pasará justo ese día. Tendré algunas ocupaciones extras como-

—Hacer buenas migas con la emperatriz Suran. —Corean, no pudieron evitar la risita por la cara de Namjoon.

—Ah, con suerte Yoongi no la odie y si pase eso que vi.

—Es una visión muy rara esa. —Dijo Hwasa con una mano en la mejilla derecha.

—El príncipe casado. —Dice Solar con una mano cubriendo su boca.

—Son caracteres un poco fuertes para unirse ¿No cree? —Comenta Wheein con la mano en la mejilla izquierda.

—Tiene todas las de salir mal. —Culmina Moonbyul con la mano en el mentón.

—Ustedes son adorables cuando quieren ¿No? —Sonríe viéndolas. Son sin duda las mejores personas que puede tener a su lado para ayudarlo. Ninguna de ellas le tiene asco, eso dura apenas poco al conocerlas. Son amigas—. Y es cierto, pero podría significar una buena alianza con los habitantes de la desembocadura del Nilo. Hay que intentar.

—Entendido.

— ¿Jin está en peligro en su visión? ¿O solo con alguien más? —Pregunta Wheein. Quería saber si iba a valer la pena su tiempo.

—Sí, más de lo que debería—Su gesto preocupado deja claro que no era lo típico de querer saber dónde está el hombre tan promiscuo—. Sus hijos asistirán, pero permanecerán dentro del área segura. Si ven algo extraño con respecto a ello, también infórmenlo.

—Entendido.

—Bien.

Las cuatro se retiraron. Son nereidas con más años de los que nadie puede contar. Cambian de aspecto cada cierto tiempo y andan de un lado a otro en el mar. Que lleven tanto rato varadas en la Atlántida es una señal inequívoca de que la Anfitrite está entre ellos, así como Poseidón.

Si ellas se marchan, es porque el poder del mar está en otras manos.

Mientras viva, espera que no pase.

Solo quedan ellas cuatro y deberían ser muchas más según los mitos. Bien puede sumarse a Jimin ahora que lo piensa.

— ¿Complicado planificar un cumpleaños?

—Algo así.

Abraza a Jin y gracias al reflejo puede notar e gesto ligeramente divertido y agotado. Seguramente viene de estar con alguien y monitorea si lo necesita o no. Lo toma de la cara y se la llena de besos hasta llegar a los labios, con Jin iniciando el contacto libidinoso mientras retrocede y sube al escritorio, abriendo las piernas para que Namjoon esté cómodo entre ellas.

— ¿No has pensado en una orgía? —Cuestiona metiendo la mano entre los pliegos de tela oscura, frotando el miembro flácido del consejero.

—Jungkook no querría algo así, Jimin menos.

—Qué pena, sería divertido. Hace unos días estuve en una; tienes a los guardias bastante agotados.

— ¿Seguras de que va a venir? —Pregunta Wheein cerrando totalmente la puerta del lugar, Hwasa puso una mano en su cintura.

—La invité y dijo que sí. Asumo que sí. Habrá que esperar a que termine de tratar con Suran para presentarla.

—Bien... Con suerte funcionará. —Sonríen entre ellas.

~***~

—Conozco a Tae desde que ambos éramos niños. Venía constantemente a palacio y jugábamos juntos cuando lograba salir de mí ascendiente. Me daba mucha pena.

—Me imagino—Ríe divertido, ambos echados en el suelo del jardín de lotos—. Aunque eso no me explica aún qué...

—Era mi prometido. Mi papá creyó que era buena idea ya que era la única persona con la que me llevaba tan bien—Jimin hizo un pequeño círculo con la boca ¿Así que eso era? Oh... ahora entiende mejor porque Taehyung le tiene tanta rabia. No obstante, tiene la impresión de que Jungkook esconde algo—. La idea me empezó a gusta a medida que crecía.

— ¿Qué cambio? Deberías estar casado con él. —Dice sin mala intención o ánimos de burlarse. Sin embargo, no entiende que pasó.

— ¿Recuerdas los archivos que me diste? —Arruga la cara, viéndolo, Jungkook se había girado—. Taehyung estaba en uno de esos submarinos. Destruí varios en plena marcha... Él estaba en uno...

— ¿Qué le hicieron?

—Creo que podemos ahorrarnos esa parte de la conversación—Sonríe incomodo—. Lo que te puedo decir es que su familia estaba muerta, destruyeron todo lo que tenía y... Lo único que pude hacer por él en ese momento fue convertirlo en mi concubino. Mi padre no quería que estuviera con un don nadie. Tuve pase libre casarme cuando falleció, pero... Me acobardé. —Su resumen es tan chico que Jimin sabe que hay demasiada información que no tiene al respecto.

Solo con esto, entiende porque Taehyung le tiene odio a los terranos. No es para menos.

—A decir verdad... Prefiero que sea así. No quiero que tenga responsabilidades, deberes... Me gusta verlo feliz de un lado a otro; arreglándose como quiere; haciendo lo que quiere...—Estira la mano y revienta la burbuja, haciendo que una flor de loto caiga lentamente a su regazo—. Cuidarlo de que ocurra de nuevo.

—Comprendo que quieras cuidarlo, pero le estás haciendo daño ¿sabes? —Se echa de lado—. Debe crecer al menos un poco... Saber que no todo lo vas a arreglar, que no todo lo puede tener; haber sufrido no es pase libre a pasar por encima de las demás personas.

—Pensé que cuando acabe su encarcelamiento... Puedas pasar tiempo con él. Me cuesta hacerlo solo, pero tú tienes razón y quiero que... al menos así comprenda que nuestra situación no tiene remedio más que aceptarlo como yo lo hice hace tanto.

—Mientras no sea una clase en el lomo de un hipocampo, lo pensaré.

Ambos se ríen. Jimin juega con la flor de loto fuera de su burbuja. Jungkook toma cercanía, incoando un beso suave. Es lo más que puede lograr con Jimin y no lo desaprovecha le gusta la textura, la tranquilidad, esa especie de tierno cariño que lo hace totalmente diferente a Taehyung. Su intento de acercarse se vio frustrado por Jimin riéndose en su cara y alejándose.

—Aún estoy molesto.

— ¡No me dices por qué!

—Lo importante es que estaré mañana ¿no?

—Sí, pero ¡No es justo! Si no me dices porque te molestaste ¿Cómo te pido perdón?

—Adivínalo por tu cuenta, hasta entonces... Nos vemos en la cena, cumpleañero.

Resopló para luego reír.

Jimin estaba muy animado y se debía puramente a la emoción que el generaba tener el regalo de Jungkook listo y que tuviera que dárselo mañana. "Dar" es un poco extraño siendo que su presente es una canción. Jeonghan le había comentado que Jungkook adora cuando le escriben canciones y más importante aún, se las cantan. Lleva toda esta semana practicando y por las marcas de Hoseok asume que está bien.

Aparte de eso, pensó en llevar a Jungkook a unas islas pequeñas cercanas a Corea que no tienen dueño y ver las estrellas en la costa. Sin contaminación lumínica se vería perfectamente. Más aun en esta época del año en la que se pronostica una lluvia de las mismas.

Prometió que lo llevaría a verlas ¿Qué mejor regalo que ese?

...

—Deja de gritar tanto.

— ¡ES INAUDITO QUE JUNGKOOK EN SERIO DEJE DE VENIR SOLO POR... POR...!

—Por estar con Jimin. Es tierno. —Admite Hoseok.

— ¡NO ES TIERNO! ¡ES MALO! ¿¡DE LADO DE QUIEN ESTÁS!?

—Si te pones así de gritón no me extraña que no venga—Suspira Jin, Taehyung se sienta, cruza las piernas y los brazos con mala cara—. Parece que no sabes nada. Te comportas como un perro que ladra, ladra, muerde y desconoce totalmente el funcionamiento del mundo.

— ¿Qué quieres decir?

—Tratas con un noble como si fuese una persona cualquiera. Jimin no se va a alterar, Jimin no te va a responder. Viene de la realeza. Lo arreglan todo con juicios, platicas o aliados que lo ayuden a despejar el camino—Encoge los hombros—. Tu método no sirve porque piensas quedarte aquí.

— ¿¡Entonces qué esperas que hagas!?

—Tuviste la oportunidad de ser como Hobi-

— ¿Yo? ¿Yo que? —Interroga viéndolos confundido. Creyó que el regaño iba solo a Taehyung.

—Oh por favor. Finges todo eso de ser su amigo para alejarlo de Yoongi a mil metros de distancia. Intentas meterle a Jungkook hasta por los ojos... Incluso lo que pasó con su hermano fue bastante bueno y tanta es la confianza que te tiene que ni siquiera sospecho que era un invento. —Comenta con aire orgulloso.

—Eso no es cierto, si soy su amigo.

—Un amigo que logró que el amputaran la mano a su hermano... ¡Ya sé! ayúdame, necesito que-

—no, es en serio, soy su amigo. —Insiste.

—Eres un aprovechado de la mejor clase—Afirma Jin tamborileando los dedos en su rodilla—. Lo apuñalaste por la espalda con eso. Incluso hiciste que se sintiera culpable... Eres un manipulador. Enemigo cerca y problema arreglado.

— ¡Que no...!

— ¿Qué pretendes? ¿Decir que eres el bueno? Te has aprovechado de él desde el principio. Toda la razón para que seas su amigo es quitarlo de tu camino. Ni más ni menos.

— ¡NO ES CIERTO! ¡YO SI SOY SU AMIGO! ¿QUÉ PUEDES SABER TÚ QUE...?

—No lo he engañado. Es como un hijito nuevo, pero le digo sus verdades en la cara. Se acerca a Namjoon, me lo quita como cliente y es pez muerto. Tú en cambio le sonríes mientras lo cortas, envenenas y desangras. Soy cruel, pero tú eres retorcido.

Hoseok se fue hecho un tornado, chocando con S. Coups en el proceso. Taehyung no pudo evitar reírse. Realmente es así y que Hoseok quiera negarlo es hipócrita cuando menos.

Todo el camino de regreso al harem Hoseok quería convencerse de lo contrario, pero a más pensaba en ello más le daba al razona Jin. Como si él mismo hubiera olvidado una de las verdaderas razones por las que empezó a juntarse a Jimin en primer lugar. Tuvo dos intenciones, ser su amigo y vigilar que no se acercara a Yoongi.

En ese caso, lo apartaría del camino.

Los constantes comentarios para convencerlo de que Jungkook es mejor opción; insistencia con la ropa; comportamiento; maneras de unirse a Jungkook así fuese una amistad. El incidente con Taeyang para que Yoongi despreciara al príncipe coreano... Como el arrepentimiento mermo por la disculpa que Jimin le dio, el coreano se sentía culpable por una mentira con la que tuvo que ver como amputaban a su pariente y lo dejaban en ridículo a nivel social. Arruinar la fiesta de su hermano recién coronado.

Estarle mintiendo en toda la cara fingiendo un dulce gesto para cuando fuese el momento indicado volver a arremeter sin que Jimin pudiera notarlo siquiera.

«Claro, te lo dije antes. Eres mi mejor amigo.»

— ¿Qué tienes? —Pregunta Yoongi al verlo a mitad de un pasillo—. ¡HOSEOK!

Hoseok se dio un fuerte impulso.

...

—Eh, Hobi. Ya terminé de arreglar todo para ir a ver las estrellas ¿Crees que...? ¿Qué tienes? Estas... Estas llorando y es...

Las lágrimas de Hoseok dan miedo, son luminiscentes y dan cierto aire fantástico al hombre de bello rostro lloroso. Se queda ahí en pie, apretando su ropa y sollozando antes de llevar las manos a su rostro, curvándose.

— ¿Qué...?

—Y-yo soy tu amigo. Te juro que eres mi mejor amigo. Y-yo si lo soy—Asegura en sollozos desordenados y algo complicados de entender. Jimin estuvo a poco de asegurarle que eso es así—. Y-y... lamento lo que te hice, es que yo... yo... ¡NO ES JUSTO! —Reclama con los labios temblando—. Yo he estado aquí... por años y... yo lo amo de verdad.

—No teniendo que tienes ¿Amar a...?

— ¡A YOONGI! Y TÚ SOLO... VIENES, LO ALEJAS DE MÍ, HACES QUE TE PREFIERA POR ENCIMA DE MÍ. NO ES JUSTO—Jimin guarda total silencio, sorprendido. Siempre creyó que lo de Hoseok por Yoongi era puro interés similar al de Jin y Namjoon, pero menos descarado y cruel. Un aprecio forjado por el tiempo, no amor. Empezó a sentirse mal—. Tú... No es tu culpa en realidad, él... Fue quien se acercó ¿Cuándo se acerca? Nunca se acerca a nadie.

—Hobi-

— ¡Y de repente lo hace por ti! ¡Te busca! ¡Te cuida! ¡Me hace a un lado! Y-yo... Intenté que fueses con Jungkook. Intenté hacer que tu matrimonio funcionara, porque así no habría más problemas, no te acercarías a Yoongi, todo estaría arreglado y la realidad es que Yoongi solo se acerca más a ti.

—Escucha, podemos hablar esto... Más calmados... Abajo. Límpiate la cara y hablamos mejor de esto ¿Si? Entiendo que te molestara... —Hoseok sintió más rabia.

¡¿ENTENDER QUÉ?! PORQUE MIERDA TIENE QUE SER TAN COMPRENSIVO. TAN EMPÁTICO.

—A final de cuentas... Llevas más tiempo con él—Procesarlo tan rápido estaba costándole algunas neuronas, no Es extraño del todo, pero que lo soltara de golpe lo sorprendió. Así como el hecho de que ha estado todo este tiempo ocasionándole un mal de forma desinteresada que bien puede evitarse—. Y... Wow. Necesito que me hables más lento porque esto no lo vi venir para nada. Vamos, baja para-

—Mentí con lo de tu hermano—Moquea—. Lo inventé. Yo le dije que podíamos, yo insistí, empecé a tocarlo para provocarlo—Continua con tono más bajo y lento—Me aseguré de que S. Coups me estuviera siguiendo para que lo viera. Quería que quedaras mal con Yoongi, que tu familia quedara mal... T-todo fue un invento porque quería que te alejaras de él, te despreciara como a los demás terranos y-y volviera conmigo como siempre.

Jimin guarda silencio.

—Yo... Soy tu amigo, y-yo de verdad-

—Fuera de mi habitación.

...

Tose tierra y arena, busca a su alrededor y solo hay escombros de lo que fue el templo anteriormente. No ve a quien lo impidió a sufrir ningún daño por la caída del edificio. Está intacto exceptuando la sucedida del lugar y los trozos de roca que tuvo que apartar. Un temblor más fuerte lo hace caer de rodillas en el suelo, apenas un par de pasos lejos de las ruinas.

Gime asustado por la violenta sacudida, apretando la arena en sus manos. Cuando para suspira aliviado, se percata de que el agua se recoge y recoge hasta el punto en que forma una ola gigante. Apurado se levanta y empieza a correr, inútil, pues al reventar esta lo toma y arrastra a la corriente marina.

Para evitar ir más profundo se agarra a una enorme roca, pero el mar parece tener vida propia l momento de tirar de él. El agua llega hasta su cuello y nuevamente una ola lo cubre todo. Suelta aire accidentalmente, con dolor en la barbilla por el golpe que se dio.

—Confía en mí ¿sí?

El agarre en la roca fue deshecho por esa misma persona, por lo que él simplemente fue arrastrado a la profundidad; cada vez más lejos de la costa, de la superficie y con el sentimiento de que también se aleja de la vida...

Al menos como la conoce.

 

Chapter Text

—Hoseok está fuera de la habitación... ¿Quiere que lo deje pasar? —Pregunta Jeonghan con voz baja y suave.

—No—Responde mirándose en el espejo—. Gracias por ayudarme Jeonghan, te llamaré si necesito algo más. —Sonríe cordial al sirviente que hace una reverencia antes de retirarse. Fuera de la habitación niega con la cabeza a Hoseok que se nota preocupado.

Jimin tenía demasiadas cosas acumuladas en mente. Desde el problema con los submarinos con el objetivo de tener más conocimiento en referencia con los atlantes; el torbellino desconocido de sensación que provoca su esposo; como evitar que Jungkook propase el acuerdo que hicieron por su cumpleaños con referencia a Taehyung y el punto más importante de todos: Hoseok.

Para ser franco había llorado mucho por la noche pues en su maldita vida iba a imaginarse que Hoseok se acercara únicamente para mantenerse al pendiente de Yoongi y peor aún, que haría algo así solo para conseguir que Yoongi lo desprecie. El lema de "En el amor y en la guerra todo se vale" estaba más fuerte que nunca. Incluso pensaba en otra frase que bien escuchó decir a Hoseok en una pesadilla.

"Las cosas que hago por amor"

No se sentiría así de mal si... desde un maldito primer momento Hoseok hubiera aclarado sus sentimientos por Yoongi. Creía que se trataba de un cariño normal, no un enamoramiento romántico real. A final de cuentas, trabaja en un prostíbulo y aunque solo esté con Yoongi ha oído casos donde una servidora sexual sólo tiene un cliente por sentirse cómodo, no es precisamente por estar enamorada.

Hoseok pudo decirle la verdad.

Hoseok pudo haberlo dicho cuando se sentía incómodo.

Pudo dejarlo caer de mejor manera.

¿Qué coño tiene que ver su familia con esto? Ni siquiera lo atacó directamente a él como Taehyung, fue a uno de sus puntos débiles y lo molesta demasiado porque... ¡Lo defendió de su familia! ¡Lo ha tenido junto a él desde que se acercó! Era su mejor amigo y... Duele, duele mucho.

¿Por qué el mundo parece empeñado en poner en su camino a personas que quieren aprovecharse de él o hacerle algún mal? ¿Él ha hecho algo malo para merecer esto? No entiende. Llegaba a creer que simplemente le pasa por ser tan estúpido de confiar en las personas cuando desde niño le dijeron que eso no se hacía.

Toma su tableta tras limpiarse la mejilla derecha. Abre la mensajería y escribe con rapidez un mensaje para Jiyong. Veinte minutos después lo tenía listo y releyó. Borro buena parte de lo escrito, reemplazándolo por redundancias típicas de él.

Desde que entendía del mundo a mí alrededor anhele que ustedes me quisieran. Somos hermanos, familia. También quise mucho el cariño de papá y por ello me regañaban constantemente hasta el punto de castigarme o darme alguna bofetada. Se supone que no debía aspirar a que nadie sintiera nada por mí y así mismo, tampoco encariñarme por nada.

Para ese momento no lo entendía y aunque lo hice después, creía que no tenía un real sentido porque somos seres con demasiados sentimientos como para no expresarlas o dirigirlos hacia otra persona que parece poseer los mismos.

Lo acabo de recordar y aunque no me guste lo entiendo demasiado. También soy capaz de aplicarlo y es que... Es horrible encariñarte con alguien, porque puede estarte mintiendo y estarte envenenando sin que te des cuenta. Quisiera no ser sentimental para que no me sobrepasen llegada una desgracia. Es casi imposible y me siento totalmente inútil por permitir que lo hagan.

Incluso estuve pensando en la ventaja de ser como somos... No comportarnos como una familia que se quiere, ni siquiera sentir afecto unos por los otros no es para evitar traiciones, tampoco para lucir fuertes sino porque llegada esa traición no pueda afectarnos. Quisiera ser fuerte, pero por más que lo intentó no puedo hacerlo.

¿crees que es así? ¿O es un razonamiento errado? Me vuelvo a sentir realmente solo aquí abajo e incluso quisiera estar físicamente hablando, apartarme de estas personas que en menos de un año me están logrando confundir y hacer pensar tonterías.

Lo siento por molestarte, solo quería decírtelo ya que no tengo nadie con quien hablarlo y considere que tu podrías ayudarme. Hoy es el cumpleaños del rey, deberías enviarle un mensaje para... aligerar cualquier posible recelo.

Adiós.

— ¿Por qué divago tanto? —Se pregunta con la cara apoyada en la mano.

Que mala maña.

Envía el mensaje y revisa lo escrito en su tableta. Quiere creer que la canción que escribió está bien; Hoseok es un tanto incapaz de mentir en eso sin mencionar que quiere arrimarlo hacia Jungkook, pasar vergüenza frente a él es totalmente lo opuesto.

Además, para eso está Taehyung siendo francos.

Estuvo en su habitación todo el día y ya se acercaba la celebración. Está vestido como Hoseok y Jin lo ayudaron a elegir, peinado –para nada, se desharía al instante-, con el cabello en un gris platinado que Jeonghan lo ayudó a pintar; pendientes; la sortija de la Anfitrite y una particular tiara.

En su opinión está bien. Sobre todo con el cabello gris que se ve un tanto blanco dependiendo de la luz que lo impacte. Esperaba que a Jungkook le gustara y de la misma manera, esperaba no parecer una especie de plato de segunda mesa teniendo a Taehyung presente de manera irremediable.

Su rey cumple años y era obvio que lo querría ahí. Mucho lo impidió y aun lo sorprende que Jungkook haya cumplido con eso. Aún tenía un par de horas antes de que empezara así que podía continuar con otros asuntos antes de que se hiciera la hora.

...

Saca la cabeza del agua, tomando enormes bocanadas de aire como si las necesitara antes de poder recuperar el aliento una ola lo impacta, hundiéndolo de nuevo. La corriente es tan fuerte que lo mueve de un lado a otro y siente que comienza a ahogarse. Abre los ojos a pesar de lo que arde el agua salada. No alcanza a ver absolutamente nada.

Las últimas burbujas de aire se le escapan de la boca y sus pulmones se llenan de agua irremediablemente. Respirar es imposible, hablar mucho más y hundirse parece lo único que puede hacer. Lo toman de la mano, con resistencia de la profundidad para permitir que salga del agua.

Estira la otra mano, desesperado. Finalmente, con la cabeza fuera del agua siente las gotas constantes y violentas de la tormenta. El agua se recoge, una ola enorme estuvo a poco de romper directo contra él. Esta cae cual tsunami, pero está ileso y aun en la superficie.

— ¿Estás bien? —Su respiración pesada fue entendida como una negativa—. Toma mucho aire. No dejaré que te ahogues, pero necesito llevarte fuera de aquí.

Infla los mofletes y se abraza al cuello, apenas un poco de profundidad y el impulso casi logra que lo suelte. Mantenía los ojos fuertemente cerrados y no tenía idea de cuánto avanza, a donde va. Al sacar la cabeza del agua se percata del lugar sin apenas nubes, mar tranquilo y la persona frente a él.

— ¿Viste? Estás bien. No dejaré que te hundas.

— ¿En serio? —Pregunta con voz amortiguada y esperanzado de ello.

—Claro que no. Si te duermes ¿Cómo verás la parte hermosa del mar?

Lo toma de la mano para que lo sumerja y una vez en el fondo abre los ojos como si nada, viendo lo que hay nadando de un lado a otros, los colores en los peces y corales. No lo permite subir, por lo que se acerca y le da aire directo a la boca. Vuelve a sonreír.

— ¿Ves? No dejaré que pase—Ríe, dejando ir un par de burbujas de aire por el bonito gesto del contrario—. Hundirte y ahogarte nunca será un problema, Jimin.

~***~

—Parece imposible, pero realmente tu montaña de regalos es más grande este año.

—Que puedo decirte, todos me quieren. —Bromea antes de reír arrugando la nariz, Taehyung también sonrió, encogiéndose de hombros con su cabellera rosada bailando por la corriente que hay.

Por temas de iluminación ambos tenían el cabello en un tono similar, aunque Taehyung es más rosa pastel y Jungkook un rosa rojizo. El monarca ve de tanto en tanto a sus alrededores con el fin de toparse con su Anfitrite. Prometió que vendría y lo impacienta que no lo haya hecho ya. Es temprano y quiere creer que no se va a atrasar tanto. Muchísimos invitados ya están ahí, no todos, pero si muchísimos que llenan el lugar tan enorme que es ese salón de fiestas del palacio. De forma ligera, caben alrededor de ochocientas personas, en un máximo sugerido entran mil cien y excedidos hasta mil trescientos.

Es muy sencillo perderse entre la muchedumbre, una de las tantas razones por las que Jungkook no está feliz del todo con la fiesta, pero implica regalos y celebrar con gente más cercana también. Muy al final, cuando ya incluso amanece nuevamente queda a solas con Namjoon, Taehyung, Jin, Hoseok y Yoongi solo para beber.

Único método para estar en paz con Yoongi.

— ¿Qué buscas? ¿Hay algo importante? —Cuestionan, como si esperara que Jungkook se acobardara y no dijera nada.

—Sí, Jimin me dijo que vendría y quiero que llegue.

— ¿Para qué? Creí que no-

—Quiero que esté. —Interrumpe brusco y algo frío hacia Taehyung, quien cambio de gesto, disgustado.

Pasa alrededor de una hora en la que ni rastro de su esposo, cosa que lo está poniendo terriblemente nervioso. Saluda a los invitados, tiene a Taehyung siguiéndolo con dos pasos de distancia pues también busca a alguien entre la gente.

Había salido desde temprano y bajo la excusa de necesitar arreglarse con calma y tiempo se escapó a buscar el Cristal de Hera. Estaba en esa sala donde Yoongi estudia sus capacidades de manipulación acuática. Entrar no es nada sencillo y encontrar ese dichoso espejo tampoco fue fácil. Lo había visto desde fuera, pero se movió de lugar. Lo peor es que está llena de aire y por ello no tuvo más que usar una escalera para llegar.

Esa habitación tiene al menos veinte malditos metros de alto ¿Cómo Yoongi hace nada ahí? Si es un tiburón enano.

Lo extraño es que un pozo lleno de agua lo estuvo llamando todo el rato, incluso se asomó a este y aunque bien quiso tocarlo, hundirse en él, se dio a la fuga por escuchar pasos. Salió de volada por el pequeño recoveco por el que entró. Basta entregárselo a Leedo.

Por más que intento hacer funcional el objeto para descubrir su razón de ser, no pasó nada.

De no ser por el interés puesto en el diría que no sirve de nada.

—Feliz cumpleaños, Jungkook.

— ¡Jimin!

El monarca casi se le tira encima, contento de verlo y Taehyung tenía demasiado tiempo de no verlo así de animado por absolutamente nada. Así como impaciente, ansioso y complacido. Su recelo no hizo más que dispararse en consecuencia. Más aún porque aborrece que... Sea imposible negar lo bien que se ve Jimin esa noche.

Lo molesta demasiado que posiblemente quede como estúpido como se le ocurra decir nada sobre su apariencia. Que mierda.

Jungkook arruga la nariz, admirando a detalle cómo llega Jimin. Contrario a su persona y a Taehyung, Jimin está vestido de negro. Cuantiosos y cuidadosos detalles en la ropa, una capa afianzada en los hombros que da un aspecto de cielo estrellado; el cabello gris casi blanco con esa especie de tiara pequeña y fina en la parte trasera de su cabeza lo hace ver celestial.

Los ojos cuidadosamente delineados. Los labios gruesos...

Todo es demasiado perfecto para siquiera ser real y lo molesta como no se hacen una idea.

—Tardaste en venir ¿Pasó algo?

—Nada realmente importante—Afirma encogiendo los hombros con la misma sonrisa leve en los labios—. Mi regalo tiene que esperar un poco, no es material. —Comenta avergonzado.

—No importa, puedo esperar todo lo que haga falta. —Taehyung carraspea, con la impresión de que Jungkook se olvida de que está ahí con ellos. Jimin lo ve y conserva ese gesto amable.

—Te ves muy bien hoy, Taehyung. —Este no dijo nada, arrugando más la expresión hasta que Jungkook lo codea con esa mirada que obliga a cualquier niño a hacer lo que se ordena implícitamente.

—Quisiera decir lo mismo.

—Te ves espectacular—Asegura apenas Taehyung acaba de hablar—. Quiero mostrarte algo, ven conmigo.

— ¡Hey! ¡Jungkook...!

Toma a Jimin de la mano y se aparta mientras habla de forma animada con él. El concubino queda en su lugar, boquiabierto por ese desplante tan enorme y en todas sus narices ¿Qué mierda sucede con Jungkook para hacerle esto? Escucha la risita de Yoongi extrañamente cerca y fue inevitable el recelo al mirarlo. El príncipe luce divertido sin duda, con su pinta perfecta y fantástica tan propia suya a pesar de la pereza.

—Parece que finalmente se da cuenta de que perdiste tu encanto. Es un milagro, no me alegra... pero disfruto verte. —Admite totalmente burlón y cínico. Taehyung estuvo a nada de responderle con algún posible insulto a lo típico hasta que se dio cuenta de Leedo no muy lejos.

Bufa antes de irse a donde está el rey de Vanaheim. Debido a la cantidad tan gigante de gente no es posible estar seguros de si iban juntos a propósito o pura casualidad. Llegaron a una sala aparte en la que Taehyung saca de entre sus ropas el espejo que no hace más que mostrar su reflejo.

— ¿Para qué sirve? —Cuestiona curioso una vez se lo entrega.

—Hera es una de las diosas más celosas de todas. Debía mantenerse al pendiente de su esposo por las infidelidades y aunque no podía evitarlas, asesinaba a las amantes exceptuando algún que otro caso—Explica pasando un dedo por la superficie reflectante—. Este espejo te permite verlo todo, por eso su nombre.

—Oh...—Dicho así, sonaba un tanto obvio. Aun así, no se explica porque no hizo nada aun cuando intento que lo hiciera.

—Funciona únicamente con sangre noble y que tenga un poco de magia. Cosa que tú no tienes por muy obvias razones. Los desgraciados no cuentan con tal privilegio. —Taehyung se muestra incómodo por la forma de decirlo.

—Has sacado algo de ese submarino ¿Cierto?

—Un poco, lo suficiente para entender un par de cosas—Taehyung quería decirle que le entregara todo lo que encontrara, Leedo se adelantó al hablar—. No lo revelaré a menos que me traiciones evidentemente; por otro lado, viendo cómo está el rey de obnubilado por su Anfitrite...—Seoho hizo aparición cual fantasma, entregando una pequeña caja a Leedo—. Toma esto para asegurarte de que seas su único interés está noche y madrugada... O cuanto te dure.

— ¿Un labial? —Murmura al abrir la caja y verlo. No tiene nada en particular, es del color de sus labios y brillante, pero nada en especial.

—Asegúrate de que usar suficiente—Seoho toma el espejo y se retira sin decir nada—. Mientras más entre en contacto con su boca, más obediente estará.

—No lo necesito.

— ¿Seguro que no? —Cuestiona de regreso.

Arruga la cara, a decir verdad y con el desplante de hace unos minutos... Ya no está tan seguro. Cree que solo con su regalo debería bastar para que Jungkook se olvide de Jimin en un buen rato. Es especial, el monarca no podría hacerlo a un lado con ello... Es imposible. Conoce a Jungkook mejor que nadie a final de cuentas. Quizá todo vuelva a ser como antes considerando toda la preocupación y deseo que imprimió en ello.

—Jimin ¿Ha tenido más visiones?

—Que yo sepa, ninguna. —Leedo asiente y se retira, pues ya no tiene más que hacer ahí. Taehyung aprovecha uno de los espejos decorativos para pintarse los labios con lo suficiente y guarda le labial. Todo iría bien, esto es solo un extra a lo que ya funcionaria. No lo preocupa y quizá se limpie los labios antes de hacer nada.

Tira de su mejilla derecha y deja ir un gemido angustiado. "Desgraciado". Odia la maldita palabra, hasta el punto en que no la usa y si se le escapa es para otra persona. Sabe perfectamente que es un desgraciado, que muchos lo ven así, sobre todo Yoongi, pero Jungkook no es así.

Su rey nunca ha sido igual que los demás y lo ama por ello.

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Jimin:

Jimin:

Tae:

Jungkook:

Jungkook:

Jungkook:

Yoongi:

Yoongi:

 

Chapter Text

—No sabía de este Jardín...—Admite mirando alrededor, Jungkook lo había alejado de todo solo para llevarlo a un jardín techado donde ni siquiera hay peces circulando. Lo cual es raro, hay en todos lados.

—Nadie puede venir aparte de mí o con mi presencia. De otro modo, pasaría de largo. La entrada no se muestra de otra manera; al igual que la Sala de la Corona de la Anfitrite se abre solo con tu anillo. —Explica con ese aire infantil de no poder aguantar para mostrar una maravilla.

O lo que interpreta como maravilla.

—Parece que va igual con los... Peces...

— ¿Te gustan?

Asiente con la cabeza, boquiabierto por todo lo que está viendo. Creyó que el jardín era lo que vio, pero en realidad trataba de un pasillo muy amplio hasta finalmente llegar al verdadero lugar con vegetación baja, cuidada y tierna. No hay peces, pero si esas pequeñas motas de polvo luminiscente. Lo más impresionante del lugar es que tenía unos enormes vitrales multicolor con diferentes ilustraciones.

Nada que envidiar a las que él creía, las más bellas imágenes en cristal de las iglesias cristianas. Notre Dame por ejemplo.

Hay gran cantidad de vidrios en blanco, como si fuese especio en el cual puede hacerse otro. Diría que al menos un treinta por cierto de todo el lugar está ocupado y aun así resulta tan hermoso. Hay una en específico que le dan ganas de llorar por motivos que no entiende, al vibra que transmite se le hace tan triste.

Tan bella.

Decaída.

Trágica.

— ¿Quién es? —Pregunta con voz pastosa, acercándose. Debe ser de al menos treinta metros o más, con diez de ancho. Nunca fue el mejor en matemáticas ni cálculos, así que podría ser más.

—Es mi madre. —Pone las manos tras su espalda.

El vitral es de una mujer con rasgos más que perfectos, ojos grandes y azules; cabello negro carbón con algunos lugares purpuras o azules por la luz. Usa el collar que Jungkook le regaló hace tiempo, puede ver el anillo de la Anfitrite en su mano y viste de blanco. A pesar de que sonríe, sigue teniendo esas ganas de llorar que no cuadran con la alegría que muestra. Mucho menos con el espectáculo de luces que generan los vidrios coloridos.

—En realidad... Nunca la conocí, murió dando a luz y apenas pudo verme—Cuenta con nostalgia—. ¿sabes? Yo debía tener el mismo poder que Yoongi; es heredado por parte de ella apenas nacer. No pudo hacerlo conmigo así que... Realmente es nada lo que tengo de ella aparte de haber nacido. No tengo recuerdos con ella, tampoco tuve su amor o me acompañó para saber que hacer... Me da envidia con Yoongi. Él la tuvo por cuatro años, sabe perfectamente como era su cara... Yo no tuve nada de eso.

Parecía tan triste, más de lo que ha podido verlo hasta ahora.

—Y aun así entiendo que él sufrió más que yo, porque él la conocía... Él estuvo en su funeral; él tuvo que acostumbrarse a que ella no iba a estar porque fue su hermano quien la mató.

—No la mataste.

—Tal vez sí, tal vez no... Nadie quiere hablar de que fue lo que pasó. Estaba bien de salud y de repente no pudo aguantar algo que ya había hecho. Solo... Pasó—Ladea la cabeza—. Cuando tenía alrededor de siete años este lugar se mostró para mí y no se lo dije a nadie. Aun ahora Namjoon o Taehyung desconocen su existencia. Al principio no sabía que hacer aquí, hasta que... Por algún motivo empecé a tener sueños. Muchos sueños y en uno de ellos la vi. Mi papá me aseguró que era ella después de que se la describí.

— ¿Él mando a hacer este vitral para ti?

—No. Lo hice yo. Me negué a olvidar la única imagen que tenía así que la hice así. —Abre los brazos con orgullo por lo que hizo. Exactamente igual a lo que vio gracias a Morfeo y que ilustró gracias a Apolo.

La anterior Anfitrite.

— ¿Por qué lloras? —Pregunta asustado de ver a Jimin con perlas deslizándose por sus ojos.

Claro, Jungkook había puesto tanto empeñó y anhelo en ese vitral que también reflejaba lo que sentía: Tristeza. Una profunda tristeza de no haber tenido a su madre, llegando hasta el punto de sentirse desorientado al avanzar en la vida. Pude imaginar a un niño queriendo tener así sea una sola imagen de su madre y finalmente logrando hacer esto como lo único que tiene.

Sabe que cualquier cuadro o foto de la madre de Yoongi y Jungkook fueron escondidas, pues al rey le causaba demasiada tristeza y no quería volver a ver ese rostro. Resultaba muy triste que de esa manera negara a su hijo menor tener una idea de su progenitora.

Es vitral de tristeza, a pesar de la sonrisa que muestra la mujer de larga cabellera.

Jungkook toma una de las perlas, la cual es perfectamente redonda y azulada.

Una feliz tristeza... Qué extraño.

—No era mi intención hacerte sentir mal—Comenta guardando las pequeñas perlas que quedaron adheridas a la ropa de Jimin—. Venía a mostrarte otra cosa.

—Si va a ser igual de triste, mejor no lo hagas. —Uno de los problemas de tener emociones sensibles.

—Dudo que pueda considerarse "triste"

Avanzan tomados de la mano. Ve muchos vitrales. En su mayoría de animales marinos con una mezcla de colores increíble. El brillo que generan por la luz entrante es de ensueño. Llama su atención una en la que hay un niño pequeño con los dedos índices en las mejillas, como si marcara su sonrisa. Corte algo cuadrado, pequeños cristales verdes en el cabello y peces Beta alrededor.

Tiene la impresión de que es Taehyung. No puede estar seguro, sin embargo, llama su atención que haya solo uno y específicamente en esa edad ¿Por qué no uno que ahora es mayor?

—Suelo soñar mucho. A veces no recuerdo mucho, en otras lo recuerdo todo; lo que ves inolvidable y por ello lo plasmo sin que nadie pueda hacerme olvidarlo—Explica. Jimin tuvo cierto interés en eso de los sueños, más no lo interrumpe—. Y quería que vieras el último que hice.

Las focas o leones marinos suelen girar hasta quedar de panza cuando no entienden algo y Jimin puede compararse con ellos. El vitral que está hasta final de todo es de él. Jungkook lo incita a alejarse más para poder verlo en su totalidad. Lo terminó hasta hace nada, iniciando desde la madrugada al despertar de golpe y más que urgido de hacer el vitral.

No había pasado hasta ahora y resultaba curioso hasta para él. La conclusión lo enorgullece y alegra por igual. Jimin seguía con esa cara de sorpresa de no poder creer que Jungkook hiciera algo tan bello de su persona.

¿Por qué?

No tiene sentido...

Para él no tiene sentido.

—Es... Lindo, es que... ¿Realmente me sueñas así?

— ¿A qué te refieres?

—Es muy... Perfecto y se siente... Irreal. No soy así.

— Eh.

— ¿Qué?

—No es real, hay muchas irrealidades, pero que eres hermoso no es una de ellas. —Afirma dándole un beso en la sien derecha.

—En serio... ¿Me ves así? —Pregunta girándose, aun aturdido.

Para quien no conociera a Jimin seguramente creería que sería de esas ilustraciones de libros sobre las sirenas. Está con la cola de pez adornada, vestido como el día del juicio; estirando el brazo para tomar lo que parece una pequeña estrella; el entorno es brillante con pececillos, manta rayas y medusas; apoyado en una roca con corales y su rostro tres cuartos.

Se nota el ligero bulto en su ojo. Tiene los labios gruesos con el pequeño arete, los pendientes...

Sabe que es él, pero se rehúsa a creer que Jungkook lo vio así en sueños.

Ya es raro que lo vea en sueños de por sí.

— ¿Por qué te sorprende? Si viene es cierto que al principio no lo vi... Porque a pesar de todo eras lindo para ser terrano, nunca te he dicho que no seas bonito. —Al menos no lo recuerda si lo hizo. Jungkook estuvo viendo a un punto muerto intentando recordar si lo hizo.

—Me ves como una cosa. Un objeto no es tan atrayente y mucho menos tan lleno de vida como ese vitral. —Afirma con voz baja, incapaz de creer.

—Tal vez un inicio, te sentía un estorbo—Admite, pues de poco le valía decir lo contrario ahora—. Pretendía que fueses solo un adorno que pudiera ayudar a cumplir lo que vio Namjoon, pero... Con el tiempo me di cuenta de que no podía ser tan simplista. Tienes más voluntad de la que tenía en mente y... Superaste totalmente mi expectativa hasta el punto de invadir mis sueños y mi mente constantemente. No eres una cosa: Eres mi confidente y anhelo que seamos esposos de verdad un día.

— ¿De verdad?

—Si. Anhelo que los dioses me den la oportunidad de arreglar cada error que cometí contigo y espero que puedas perdonarlos.

Hasta el momento, Jimin no había sido quien iniciara el beso, al menos no de manera tan intensa y emotiva. Agarrando la cabeza de Jungkook para que ni se le ocurra alejarse. El rey sigue esa corriente que tan suave lo va arrastrando sin que se dé cuenta. Para cuando es consciente, es incapaz de salir por el gusto de estar allí.

—Feliz cumpleaños, Jungkook.

—Gracias. —Sonríe dándole un suave toque en los labios con los suyos.

...

— ¿Qué diferencia hay entre su príncipe y mis otros pretendientes? —Interroga Suran, la emperatriz de Garai Anuket, pueblo en la desembocadura del Nilo y que tiene una férrea creencia por los dioses egipcios—. Lamento si esto lo incómoda, pero honestamente lo que me ha dicho, otros muchos me lo han dicho.

—Tranquila, comprendo a que se refiere—Sonríe cortes—. La diferencia con sus demás pretendientes... Para empezar, el Príncipe Yoongi no buscara impresionarla, eso lo puede tener seguro. —Bromea levemente.

—Vaya, se vuelve tentador. —Ríe en respuesta, Namjoon sabe de lo hastiada que está de gente tras ella con lo mismo.

—Y bien: A diferencia del resto, él no es capaz de olvidar que usted es la emperatriz.

La expresión de Suran muestra su ilusión ante aquella afirmación. Ha tenido pretendientes por montón, perdió la cuenta, pero echa a todos por una razón simple y es que todos piensan que al casarse con ella y obtener el poder podrán hacerla a un lado. Olvidar por completo que ella es la que sola ha gobernado para evitar que Garai Anuket deje de existir o se consuma en sí mismo.

Esa idea de quitarle lo que es suyo por derecho viene a la simple razón de que es una mujer. Como si eso impidiera que hiciera su deber estando casada.

Namjoon sabe de esto y también sabe que Yoongi no haría eso. Es bastante prudente con los cargos de poder y sabe cuándo mantenerse a raya o cuando se amerita intervenir. Desde ese punto de vista es perfecto para Suran.

— ¿Él sabe de todo esto?

—En realidad no, pero consideré una mejor idea el que usted sea quien se acerque a él para iniciar la plática. Algunas veces suele pasarme por alto.

— ¿Por qué? ¿Por ser híbrido? —Alza una ceja, un tanto sorprendida.

—No, para nada—Niega al instante—. Simplemente va a su propio ritmo, si es de temas personales no quiere oír opiniones de nadie—Asiente con la cabeza—. Tranquila, él no muerde.

—A veces yo si lo hago. —Bromea apartándose. Namjoon enlaza las manos tras su espalda y da un suspiro. Eso salió bien, queda esperar que siga así. De momento todo va mortalmente bien y lo asusta y relaja al mismo tiempo.

Quizá esta es su gran noche de no tener problemas y su visión no sería la cumplida, no haría falta que-

—Buenas tarde, eres el consejero del rey ¿No es así? —Inclina la cabeza—. Es un placer conocerlo, las nereidas me invitaron con motivo de que lo conociera. Me dijeron que es alguien... Especial.

— ¿En serio? —Mira extrañado a donde se encuentran esas cuatro, ambientando la festividad con sus voces armoniosas. Dentro de poco terminarían e iniciarían con las indicaciones del consejero—. Vaya... Eh. Un gusto, Kim Nam-Joon. —Se presenta.

—Me llamo Lee Sun-Mi ¿Andamos?

De alguna manera e iniciando la plática con referencia a las nereidas estuvieron parloteando al tiempo que se mueven por todo el salón sin prestar mucha atención a otra cosa.

...

— ¿Y no vas a hacer nada?

—No.

— ¿¡Por qué!? Ve-

—No puedo. Está hablando con una emperatriz, me pueden matar; además... Solo soy alguien a quien le pagan por estar con él...—Murmura—. Casi parece un castigo de los dioses ¿no te parece?

—Si permites que lo sea, sí, lo parece. —Bufa Jin disgustado por la inacción de Hoseok.

Ve a Yoongi hablar –o bien escuchar lo que Suran diga-, sin hacer lo más mínimo por interrumpir. De alguna manera, Jin ve muerto ese espíritu tan combativo de Hoseok y es obviamente culpa del remordimiento. Sin mencionar que posiblemente tenga un poco de miedo a lo que Jimin piense hacer como castigo por haber mentido e involucrado a su familia.

—Ya lo hiciste, que valga la pena haberla cagado con Jimin.

—La verdad—Baja la mirada y aprieta los labios—. Es que ni siquiera entiendo que fue lo que hice, sé perfectamente que Yoongi no me va a amar, porque me ve como una puta y ya, que va por dinero... Era perfectamente consciente de que jamás dejaría de estar con él de esa manera ¿Qué diferencia habría en realidad?

—Que iba a estar solo contigo, de eso valía. No seas tan idiota con esto. Das vueltas a algo inútil. —Reprende fastidiado.

—En algún momento se iba a casar, en algún momento iba a llegar alguien y yo no haría un cambio a eso—Replica mirándolo—. Tae estaba equivocado... Y tú también... No va a estar conmigo, no va a amarme; Yo no lo voy a dejar de querer y no pienso estar solo por dinero.

—Oye-

—Soy feliz estando con él... Lo estaré incluso si se casa con ella como Namjoon quiere. El amor ciego y rompe otro que si era correspondido.

Amaba a Jimin, no de manera romántica en lo absoluto, es su mejor amigo, como un hermano y pudo sentirse tan cercano a él que saber que posiblemente nunca vuelva a ser así lo destruye más a cuando se dio cuenta de que Yoongi no lo iba a querer. Quisiera poder hacer lo mismo que la Anfitrite, poder llorar.

Estar contra Jimin no sirvió de nada.

Peleo por algo que realmente no tenía y ahora no tiene ninguna de las dos. Sus marcas centellaron para sorpresa de Jin, le dio unas palmadas en la espalda.

—Deberías ser más egoísta. El mundo le pertenece a quienes lo son... Hey...

—Si se apagan lo merecería ¿Verdad?

—No. No lo-

—Se supone que eres el sincero de todos nosotros. No me mientas.

Hoseok se aparta de Jin, demasiado sensible como para mantenerse con él. El otro da un ofuscado bufido, con sus aletas rosa vibrando por un momento. La especie de Hoseok suele dejar de brillar cuando pierde esperanzas de alegría, cuando se sienten tan perdidos que su luz no hará ningún cambio y por ello desaparece. Duda que ocurra, realmente lo hace, sin embargo, ahora Hoseok no va a atender a que no es extraño ni malo ser egoísta, soñar con un amor...

Tampoco estrellarse cara de con la realidad.

La vida iba a continuar con o sin Yoongi; con o sin Jimin.

Piensa en ir tras él hasta que se da cuenta de que Namjoon también está acompañado de una mujer bonita y porte elegante. Su cabellera marrón oscuro se mantenía relativamente quieta por sus movimientos suaves y solo por la mala impresión que causó esto las ondas de agua desordenan la melena café.

—Namjoon. —Llama apenas se acerca.

—Oh, te perdí entre la gente y a los demás... ¿Pasa algo? —Pregunta tranquilamente. Jin ve a Sunmi de reojo.

—Tienes compañía.

—Si.

— ¿Debo asumir que no me necesitas hoy? —Ladea la cabeza en gesto insinuante y coqueto.

—Oh por... No se trata de eso, de por si no iba a suceder hoy. —Sunmi dio una suave risita.

—Los peces Beta son demasiado celosos.

— ¿Por qué estaría celoso de ti teniendo esta bella cara? Además ¿Celos de que te quedes con el híbrido? Es ridículo cuanto menos. Me sorprende que alguien pueda querer siquiera hablar con él a menos que sea oficial. —Namjoon iba cambiando de cara a medida que Jin hablaba, incómodo. Sunmi nota eso, no tarda en acariciar el rostro de Namjoon, para sorpresa de este.

—Es un híbrido hermoso en mi opinión.

—Claro, "hermoso". No lo toques. —Su disgusto queda en evidencia.

— ¿No te gusta que te toque él a ti? Puedes irte, yo ocuparé tu lugar entonces... Es alguien fascinante sin dudas, las nereidas no me mintieron. Podría hablar horas y horas con él, también tocarlo, verlo...

—Y-yo creo que deberías buscar a donde están Soobin y el resto, es peligroso con tanta gente aquí. Vamos. —Incita a Sunmi, no quería que ese intercambio de palabras continuará, le parece tan peligroso como una central nuclear.

— ¿Eres una pre-pago o qué? —Interroga cínico y con deje despectivo.

—No. Para eso estás tú con tu "Bonita cara" —Dice hasta alejarse junto a Namjoon.

De haberse quedado Sunmi habría sido testigo de la más larga discusión unilateral del mundo, pero dado que se fue Jin no pudo hacerlo sin quedar aun peor con la gente alrededor. Para peor de males, Namjoon en serio e fue con ella, no lo puede creer y lo ofende a más no poder; creyó que lo seguiría como siempre hace, como siempre que amenaza con irse pues el consejero tiene ese tonto enamoramiento por él.

Dado que en esos momentos la presentación de Wheein, Hwasa, Solar y Moonbyul terminó tuvieron que tomar lugar donde Namjoon había ordenado, por consiguiente, Wheein fue testigo de lo que ocurrió y se está divirtiendo de lo lindo aun con el recuerdo, siendo discretamente a Jin.

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Namjoon:

Namjoon:

Sunmi:

Suran:

Suran:

Suran:

Jin:

Hoseok:

Hoseok:

Hoseok:

 

Chapter Text

—Oigan, silencio, saben que pueden entrar aquí, pero no hagan ruido si es temprano y menos si hoy tengo "día libre" —Y con día libre se refiere a dejar todo en manos de Namjoon porque siente que va a morirse de cansancio—. ¡Silen...!

—No sabía que te amargara tanto unos pequeños leones marinos, considerando que vienen y van a tu alrededor.

Saca la cara de la almohada, con el cabello flotando a todas direcciones. Jimin cae lentamente hasta recostar los brazos cruzados en la cama y luego su barbilla en las manos. Uno de los leones se recuesta de la cabeza de Jimin, cerrando los ojos muy dispuesto a dormitar. A pesar de que pensó responder a la cuestión, otra cosa vino a su mente.

— ¿Qué haces en mi habitación?

—En teoría también es mi habitación y estoy un poco aburrido. Quería sacar alguno de los leones marinos que se acumulan aquí dentro, pero ninguno me seguía fuera.

—llevas rato aquí metido. —Entrecierra los ojos, no se había quejado de los sonidos porque creyó que cesarían en algún momento.

—Veinte minutos tal vez.

Jimin se las ingenia para deslizarse por debajo de la sabana de la cama tan enorme. La mitad de su cola queda sobresaliente y la agita con suavidad de adelante atrás mientras abraza una almohada. Jungkook gira hasta quedar boca arriba y bostezar, al hacerlo un pequeño cardumen de peces plateados va directo a su cabello, jugando entre este. El rey se ríe por esto.

— ¿Siempre despiertas así? —Murmulla curioso.

—No con una sirena acompañándome—Agrega acercándose, espanta a los peces a tiempo que se mueve, Jimin permanece abrazado a la almohada. Las camas bajo el agua no son tan suaves como las terranas pues el algodón y tela no se llevan del todo bien con el agua salada—. Aunque podría ser así de ahora en adelante.

—Lo dudo—Ríe y pega la almohada al rostro de Jungkook, la abraza nuevamente—. Aun no quiero.

—Al menos lo intenté.

Deja la almohada a un lado y se gira boca arriba para abrazar a Jungkook en el cuello, este se coloca sobre Jimin mientras lo besa de manera perezosa y calmada. Su ritmo viene totalmente provocado a que le gusta más sentir el ligero rebote y suavidad de los labios de Jimin; es de sus rasgos más bonitos y así lo disfruta. Al separarse Jimin ríe y pasa sin problema para salir de la cama, Jungkook volvió a echarse en esta.

—Estás desnudo.

—Prefiero dormir así a veces. Tu viniste en pijama—Agrega por la ropa excesivamente amplia y que flota en torno al muchacho. Jimin empieza a toquetear lo que ve en la habitación, Jungkook se limita a mirarlo—. Te ves ansioso ¿Pasó algo?

—Hoy cumpleaños una de mis hermanas. De la manera en que sea no puedo ir a verla y dudo mucho que lea ningún mensaje que le envíe. Es tanto masoquista ¿no crees? Querer aparecer para felicitarla aun cuando no le importe en realidad.

—Es una señal inequívoca de que la amas a pesar de su indiferencia. Para mí es un gesto muy tierno de tu parte—Arruga la nariz. Jimin vuelve hacia él, cruzándose de brazos al flotar medio metro por encima de él—. Alguno de tus otros hermanos puede dar el mensaje.

—Tal vez... ¿Alguna vez has visto fuegos artificiales? —Ladea al cabeza—. Nunca has visto realmente las estrellas, pero fuegos artificiales... ¿Qué hay de eso?

—Lo único a lo que me suena es que van a lanzar misiles y eso no es tan bueno. —Alza una ceja. Suena especialmente peligroso y ¿Qué no el fuego es natural? ¿Qué quiere decir con eso? Jimin dio toques a sus labios.

—Piénsalo como... Una flor de fuego en el cielo. Enorme, colorida y que se desvanece casi tan pronto como aparece. Pueden hacer formas en el cielo con eso, pero primordialmente son como flores. Salen, se abren y pierden sus pétalos. —Los ojos de Jungkook, similares a los de un cervatillo o una foca, lucían ilusionados con la idea.

Tanto que espera no haberlo ilusionado con una imagen que será incapaz de llenar la expectativa.

—Nunca he visto eso.

—Suelen hacer brillar el cielo con esas al ser las once de la noche. Por lo general debido a la hora en que nacemos.

— ¿Busan se llenaba de flores de fuego porque naciste?

—A veces, en otras ocasiones pedí que fueran globos de los deseos... Son rectángulos de papel con calor en la parte inferior, por tanto, acaban flotando. No creí que fuese a verse tan bien la primera vez... Ni que tantos lo harían.

—En Busan te quieren mucho ¿Por qué no lo harían? —Interroga. Namjoon le había dado algunos informes con respecto a Busan y Jimin como su regente. Es innegable el cariño que le tienen, así como el respeto.

—Ah, con eso cualquiera cree que todos me aman.

—Si lo hacen, incluso yo te amo.

Hubo un silencio muy largo y muy tenso entre ambos. Jimin... No cree en lo absoluto eso, al menos no en el sentido más romántico y Jungkook tenía una intención de ser entre romántico y respetuoso por lo que no hay manera posible de que eso suene bien y creíble. Al sentarse toma a Jimin de la mano para que se acerque.

—Con esa cara, es obvio que no me crees.

—Es cierto, no puedo creerte.

— ¿Por qué?

— ¿Taehyung?

—Hay distintos amores, algunos más fuertes, otros más débiles... La realidad es que te amo. Es diferente pues no has vivido conmigo lo mismo que él, pero es imposible despreciar lo que hemos transitado ya.

—Nada. —Realmente ha sido tan poco lo bueno que han tenido juntos que esto es incongruente para él. Jungkook no puede realmente sentir amor por él... De ninguna manera. El monarca ríe con levedad antes de darle un beso en la nariz.

—Es un amor que nace pequeño, deja que crezca.

— ¿Y Taehyung...?

—Se trata de ti y de mí, no de él. Él ahora no cuenta... Porque al menos tu no me mentirías ¿Cierto? —Niega con la cabeza. No mentiría por el simple hecho de que algún día se descubrirá. Prefiere dar un hecho por más destructivo que pueda ser—. Piensa en mí nada más y que... surja.

Suspira risueño antes de darle un suave pico y ladear la cabeza.

—Pensaba en ir a ver los fuegos artificiales ¿Me acompañas?

Jungkook asiente animadamente, lo toma del rostro y da un beso más fuerte, aplastando sus labios con la de Jimin. Es un buen día libre.

...

—Solo será un día Namjoon, sabes perfectamente que esto es una irregularidad, mañana estaré aquí. Puedes cubrirme por hoy.

—Pe-pero... Altez-

—Estaré con Jimin viendo fuegos artificiales. Nos vemos mañana.

— Eso—Quiso decir algo en contra, pero no tenía absolutamente ninguna razón en contra por desgracia. Suspira resignado—. Por favor tenga-

Jimin pasó cual bala rodeando a Jungkook y pasando de él al instante, Namjoon se mareó y antes de darse cuenta estaba solo. Espera que en serio no pase nada malo con ellos. Lo único que lo tranquiliza es que será ver fuegos artificiales nada más. Nada de cruzar con otras personas ni reinos.

— ¡¿CÓMO PIENSAN IR HASTA ALLÁ?!

...

—Namjoon debe estar pensando que nos fuimos nadando.

—No creo, no es tan tonto.

Debido a la cola, Jimin encuentra imposible usar la silla de montar por lo que su hipocampo esta apenas con la rienda y él abrazado a su largo cuello. Beth está complacida de salir a pasear una larga distancia, pues no suele salir mucho del establo y mucho menos en compañía del hipocampo de Jungkook.

Nada a una velocidad alta, Jimin se pregunta porque la nave de Namjoon carece de rapidez, pues tardaron días en llegar a la Atlántida y si no calcula mal están a una hora y tanto de Corea siendo una hora desde que salieron de casa.

Detuvo el hipocampo, se baja de este y pasa por un par de rocas especialmente juntas en lo que Jungkook se detiene curioso. Cerca del agujero por el que entró trata de ver algo entre la penumbra, lo único que consiguió fue un susto leve un beso en la boca, Jimin se ríe, volviendo al agujero y saliendo por otra abertura inmensa en lo que parece una pequeña caverna.

Jimin es mucho más juguetón ahora que tiene la cola y le fascina que lo sea. Sube hasta donde lo ve sobresaliente, tomando asiento. El par de hipocampos no tardan en ir a donde ven que hay comida bailando por la corriente.

—Desde que paso por aquí me parece que es extraño, parece un camino.

—Es un camino, cerca de aquí está el primer castillo que habitaron los atlantes después de la inundación que nos trajo dio existencia para empezar—Explica, Jimin hizo un círculo con la boca, luciendo como un bebé por los ojos abiertos y mejillas rellenas—. Está destruido.

— ¿Por qué?

—Dijiste que los fuegos artificiales son por la noche ¿Qué tal si vamos a ver y ahí te cuento que ocurrió?

Ambos tienen que mostrar al otro de su mundo y como seres curiosos se ven tentados a aceptar. Ver la maravilla o desgracia de cada pueblo.

Jimin se sorprendió de encontrarse con unas magníficamente enormes ruinas al arribar, Jungkook lo incito a acercarse y dejando al par de hipocampos sueltos... con Beth buscando juego al hipocampo de Jungkook, entraron. El lugar está lleno de peces de lugares oscuros y el agua es fría en su interior.

Dio una rápida vuelta en todo el salón del trono y sin una idea de que pudo haber pasado ahí vuelve con Jungkook que avanza hasta el trono a medio destruir. El material brillante está lleno de algas, percebes y demás moluscos. Jungkook se sienta, cierra los ojos y con ello el tridente de Poseidón aparece en sus manos. Tras un suave toque el lugar parecía estar perfectamente bien.

—Antes era así. Muchos siglos antes de que naciéramos—Empieza a decir hay un tinte blanquecino que denota la ilusión—. Todos los atlantes circundaban este palacio. Era un solo pueblo enorme con apenas ramificaciones... Luego llegó el problema de que la familia real se volvió excesivamente déspota; los nobles avaros y hubo largos períodos de hambre. El tridente no pertenecía a nadie.

—Con eso debo suponer que se formó una gran guerra ¿Cierto? —Jungkook asiente con expresión entristecida.

—Surgieron dudas de religión; Vanaheim se formó gracias a ello, creyendo en Odín, Njörðr; surgió el pueblo de los Mul que está cerca de Australia... En fin. El ataque final exterminó a toda la familia real de esta Atlantis. Los que seguían creyendo en nuestros dioses migraron a donde vivimos ahora—La ilusión desaparece—. Uno de los supervivientes pudo encontrar el tridente y tomarlo. Así como una chica la tiara de la Anfitrite.

—Es una pena que se corrompieran.

—Por eso no podían tomar el tridente.

—Ni la corona.

—Creo que nuestro palacio es más bonito de todos modos. —Ríe. Jimin toma asiento en el trono siguiente, del mismo tamaño e igual de ornamentado; por extraño que fue para Jungkook la ilusión volvió a surgir, mucho más clara y siendo casi real.

Incluso en ellos. Ambos vistiendo gala y con Jimin usando la corona. Jungkook dio un largo suspiro... Le gustaría que realmente fuera así en casa y no solo una ilusión.

Estuvieron recorriendo las ruinas por un rato. No hay realmente nada rescatable del lugar. Si no es porque está destruido, es porque se deterioró debido al tiempo e incluso tiene animales viviendo en sus restos. Al menos no hubo nada tóxico allí, quizá en eso se puede diferenciar a los atlantes de los terranos.

Las construcciones de los atlantes pueden ser totalmente absorbidas... Mientras las terranas siguen siendo un desecho inútil a la que muy poco animales encuentran provecho.

~***~

— ¿Crees que tarden mucho? —Pregunta impaciente. Llevan mucho rato sentados en una roca enorme que sobresale a duras penas del agua. Jimin chapotea distraído, haciendo pucheros y suspirando.

—Ya debería ser tiempo de que lo hagan.

— ¿El cielo suele ser siempre gris de noche? —Cuestiona un tanto decepcionado de ese punto, Jimin niega con la cabeza, el cielo está muy nublado y empieza a temer que llueva. Es época de lluvia a final de cuentas.

—Son tantos fuegos artificiales que huele a pólvora a grandes distancias. Con la brisa que hay, seguramente nos daremos cuenta.

—No me gusta la brisa.

— ¿El cabello?

—Aja.

Jungkook lleva un buen rato peleando con su cabello. No es muy largo, pero si lo suficiente para molestarte en la cara debido a que está seco y el viento lo mueve en todas direcciones sin que pueda impedirlo. Normalmente tampoco puede, no obstante, es distinto así.

Jamás había visto los rizos que se forman en su melena, tampoco lo suave que es realmente. Jimin lo veía por largos ratos, casi enternecido por el aspecto del Rey. Tan atractivo como de costumbre, pero que sin dudas hubiera sido su mayor enamoramiento de haber sido un noble en Corea. Incluso si fuera su hermano.

Lo cual lo hace pensar muy casualmente en Jiyong y su padre ¿Eso sentirían? Una atracción estúpida que simplemente consumaron sin pensar mucho.

No lo sabría nunca, Seunghyun murió y no aclaró nada a nadie al respecto.

—Si lo peinas así se verá mejor—Acomoda le cabello que estaba partido por la mitad en el desorden. Con ambas manos lo coloca con buena parte interrumpiendo la visión de Jungkook—. O mejor...—Acaba por peinarlo en peinado samurái.

—Hacer esto solo logra que deba cortarlo.

—No si lo peinas adecuadamente ¿Qué nadie te ayuda si no sabes hacerlo?

—Eso es más peligroso.

—Yo te ayudo entonces. —Ríe balanceándose y terminando de subir la cola a la roca. Respinga cuando Jungkook se recuesta en esta como si fuese una almohada cualquiera.

—Consigues que todo en ti sea suave... Me gusta mucho eso. —Suspira satisfecho y siendo capaz de dormirse ahí. Jimin no supo en un principio, pero acaba por acariciar la cabeza de Jungkook, ayudando a que dormite mientras esperan.

Abre de golpe los ojos cuando algo explota y hay más luz. Reincorporado de golpe para ver la enorme cantidad de chispas y luces en el cielo gris. El fuego artificial se abre y abre a medida que sube y avanza, en multitud de colores hasta terminar en brillos blancos. Sonríe como un niño por eso, es realmente muy bello, gira para decirle a Jimin que si lo vio.

Mantuvo al silencio al verlo, con la boca entreabierta y mirando fijamente como lentamente los brillos desaparecen, luce nostálgico y piensa en la mañana. Jimin quería verlo, quería ir a su hogar a pesar de todo.

Los extraña.

También pudo notar que a Jimin realmente le luce estar en la luz. Lo notó en ese abismo marino, lo nota ahora con sus ojos llenándose de pequeños brillos por ver los fuegos artificiales.

— Ay—Cierra los ojos y mira arriba, volviendo a cerrar—. ¿Qué?

—Ah... Si empezó a llover. —Suspira decepcionado. Un par de minutos y una lluvia bastante fuerte empezó a caer. Jungkook espero a que Jimin volviera al agua, aunque el muchacho parecía muy entristecido por esto.

—Vamos. —Asiente, bajando con cuidado de la roca y entrando de clavado al agua. La línea de burbujas que dejó a su paso fue perfecta.

—Lo siento, es una pena... No creo que usen tanta pirotecnia cerca en un buen tiempo.

—Está bien, pude ver algunas y fue genial. —Admite con una sonrisa. No podía negarlo.

—Ojalá hubieran llegado al final. Logramos hacer que formen figuras y por ser su cumpleaños hubiera hecho un conejo...

—Nunca he visto un conejo.

—Usa tu celular. —Ríe dando un suave empujón. Jungkook mira arriba.

—Esto también es muy bello...

Debido a la velocidad de las gotas, creaban ondas en el agua y también burbujas. Junto a la iluminación de los truenos es similar a un espectáculo de luces considerable. Jimin asiente con la cabeza. Jungkook agarra a Jimin con ambos brazos, atrayéndolo a su cuerpo para darle un beso suave que iba subiendo de intensidad a medida que se hunden y llegan al fondo marino. Arena y apenas pocos corales alrededor.

—Me alegra verte bajo el agua.

—Eso es... Raro.

—Todas las fotos que he visto de ti en la superficie ha sido con una cara muy triste... Aquí sonríes más; estabas destinado a ser un hijo del mar.

—Tal vez si sonrío más, pero-

—Aleja el "pero". Concéntrate ¿Eres feliz ahora?

—Si. Bastante—Admite pasando los brazos por el cuello de Jungkook—. Más que en quince años.

—Entonces con eso basta. Eres un hijo del mar, una nereida. Mientras estés fuera del agua solo habrá tristeza; dentro de ella vas a sonreír tan radiante como la luna.

— ¿Por qué estás tan seguro?

—Porque yo seré quien lo haga. Te haré ser tan feliz que todos conocerán tu sonrisa, aun cuando será solo para mí.

Los besos se reanudaron, así como caricias subidas de tono metiendo las manos por debajo de la tela vaporosa de la Anfitrite. Jimin pasa los brazos de estar colocados en los hombros de Jungkook, a pasear sus manos por el pecho de este, delineando al figura ejercitada y firme por entrenar con el tridente.

—Vamos.

Asintió tontamente.

Llegaron con rapidez al palacio en ruinas, que apenas cruzaron tomó su aspecto fantástico y completo. Así la habitación que en el pasado ocuparon los monarcas. En medio de esa continuación Jimin rompió accidentalmente la ropa que Jungkook lleva puesta, este no hizo más que quitarle la que lleva puesta y a pesar de la vergüenza que le provoco, se deja besar en el pecho mientras sigue delineando los músculos marcados del atlante.

—Tengo... La cola. —Comenta un tanto incómodo por el detalle.

— ¿Crees que las sirenas no se aparean?

—Honestamente... No. —Balbucea con Jungkook besándolo en el cuello.

Jungkook toma la mano de Jimin y lo hace tocar con más énfasis el área frontal donde por norma general debería estar su entrepierna. Abre la boca sorprendido de sentir una hendidura ahí. Hasta ahora no sintió ninguna clase de necesidad, por lo que creyó que no hay nada aparte de la cola y no lo preocupaba andar sin nada cubriendo ahí.

Se aferra a la espalda de Jungkook, rasguñándolo sin querer. Este había metido un dedo por aquel agujero.

— ¿No quieres? —Pregunta antes de volver a hacer nada, por la cara de susto.

—Más temprano dijiste que me amas ¿Es en serio?

—Si.

Casi no había terminado de preguntar y su expresión denotaba seriedad junto a la sinceridad.

—No te haría ningún daño—Sube del cuello a la mandíbula hasta la oreja y morder el hélix—. Tampoco quiero hacer nada que no quieras ¿Quieres? —Insiste, Jimin lo toma del rostro para besarlo, metiendo la lengua en la boca del regente y juntarse más a él, siendo una afirmativa en lo que a Jungkook más le importa.

Acciones.

Siendo que las duda de Jimin se satisfizo en palabras.

Si realmente Jungkook lo ama no tiene problema en entregarse a él; es que lo toque hasta donde quiera. Descubrir esa forma que él tiene de amar y con la esperanza de que de esa manera el amor crezca aún más rápido. Son confidentes, son amigos, ahora son amantes y al final pasó por unas simples flores de fuego que debían iluminar el cielo nocturno.

Jungkook se entretuvo mordiendo los labios de Jimin, este arañando la espalda del regente mientras enrolla parte de su cola a la cintura del monarca. No se quitaron las manos ni la vista de encima en ningún momento. Tirándose del cabello para saciar más el instinto básico de la carnalidad, viéndose a los ojos para admirar las expresiones y sensaciones que recorrían la pupila del otro.

Por esa noche si alguien hubiera pasado por esas ruinas, habría visto en su máximo esplendor lo que fue en el pasado. La separación lo destruyó y la unión del par lo trajo a la vida nuevamente.

Chapter Text

— ¿Estás bien?

—La corriente te dejó en la orilla.

—Creímos que eras un cadáver, pero estabas respirando sin ningún problema.

—Debiste haberte ahogado.

Da una larga bocanada. Las personas a su alrededor exhiben su preocupación por él, que simplemente fue puesto en la orilla por la corriente según ellos. Está algo embotado, pero no le duele nada, apenas incomodidad por el salitre pegado a su piel que aún es suave. Ve sus manos sin los rasguños que debería tener por haberse aferrado con fuerza a rocas.

—Estoy bien. —Responde finalmente para alivio de todos. Acarician su cabeza amorosamente y le dan un beso en la frente.

—Lo llevaremos a casa, ahí estará a salvo del mar.

Arruga levemente la expresión ¿A salvo del mar? Claro, ellos piensan eso porque las olas lo arrastraron y ahora sin razón lo dejaron allí. No fue consciente de cuánto tiempo pasó, agotado y dormitando sin prestar atención suficiente a su entorno. Apenas fue consciente de que lo ayudaron a arreglarse y de la misma forma, a subir a un avión para volver a casa, que está a distancia de la costa.

Mientras vuelan en ese largo trayecto él mira por la ventana la extensa masa de agua salina. Coloca la mano en la ventana y suspira en esta, creando vapor en el cristal. El azul rey con apenas oleaje, tranquilo, hermoso, con destellos del sol.

— ¿Príncipe...?

—Quiero ir a casa. —Murmura bajando la mano a la palanca que abre la puerta.

—Vamos allá, tardaremos un par de-

—Confío en que me va a recibir en mi hogar.

— ¡PRÍNCIPE!

Abre la puerta y aunque el avión permaneció estable a pesar de esto, él se coloca al borde de la puerta. Sin que nadie lo impidiera se inclina hacia adelante, abandonando el avión de esa manera y cayendo al enorme vacío. La brisa le seca los ojos y los labios, el vértigo revuelve su estómago y aun así no se siente asustado por el impacto que sería.

A pesar de que este lo mataría.

Estira el abrazo, con la certeza de que su mano seria tomada y así fue, sonríe al verle ahí— ¿Lo ves? Basta con que confíes en mí. —Cuando es abrazado impactan con el agua y no hubo dolor alguno, ni siquiera la sensación de ahogo que debería tener por estar bajo el agua.

...

— ¿Y ese labial de dónde salió? Nunca lo había visto antes—La conversación que tenía con Hoseok fue interrumpida por esa pregunta. Taehyung salta levemente—. Y pues... hasta donde recuerdo no tenías nada así.

— ¿Se ve mal? —pregunta para disimular—. Creí que casi no se notaba.

—Al menos yo lo noto, es... Raro—Taehyung evita que Hoseok toque sus labios—. Tal vez usaste mucho.

—Use lo mismo de siempre.

— ¿Entonces por qué...? ¿Lo tienes ahí? Quiero ver que tal es.

Desconoce que lo molesta de ese labial que tiene Taehyung, es como si algo muy interno en su ser está incómodo. Sea por el aroma que desprende –es muy evidente-, el color o lo que sea. Los labiales que usan suelen ser del mismo color que sus labios, muy rara vez usan de algún color fuerte o antinatural como rojo o purpura.

—Lo deje en mi habitación del serrallo. Cuando puedas lo buscas ahí. —Miente discreto.

Hoseok no es el único incómodo con el dichoso labial. Sus labios arden y lo incómoda mucho. Es como si necesitara ponerse hielo. Se pregunta de que estará hecho ese cosmético como para causar incomodidad de esta manera. Está a poco o nada de quitárselo de la boca, con mayor confianza a que no lo necesitaría.

...

— ¿Cree que necesitará el labial?

—Cualquiera lo necesitaría, con lo mucho que se están demostrando ahora, es tonto decir que Taehyung con solo pedirlo podrá quitar a Jimin de los pensamientos de Jungkook. —Responde a Seoho, el hombre de cabellera oscura debido a la poca luz permanece indiferente junto a su rey.

— ¿No quiere que me deshaga de la Anfitrite para...? —Calla debido al gesto de Leedo, quien termina el bocadillo que estuvo ingiriendo.

—Quiero que lo vigiles por esta noche, es todo. Asesinarlo no es prudente en este momento.

— ¿Por qué?

—Es mejor mantenernos como espectadores de este tira y afloja que tienen. Acabará por beneficiarme. Necesito a la verdadera Anfitrite—Seoho vio en la misma dirección—. Será el rey quien la entregue.

A veces, Seoho tiene la impresión de que Leedo es demasiado confiado, sin embargo, también tiene sabido de las mil vueltas que Leedo piensa. Jamás tiene un plan que no haya revisado cientos de veces con sus pros y contras, riesgos y posibilidades de hacerse para atrás en caso de ser necesario y evitar daños colaterales.

Siendo esta una misión que llevan tanto tiempo preparando y arreglando detalles es imposible que salga mal, más aún con los actuales puntos a favor. Leedo pudo visualizar a Jimin regresando a la fiesta junto a Jungkook, ambos en una burbuja existencial evidente. Con una leve risa sin gracia decide permanecer pendiente y apartar un poco a Jimin.

Mientras menos interfiriera, más sencillo sería para Taehyung que Jungkook se olvide de su esposo. También quisiera ser testigo de la reacción de Jimin ante lo que pasaría. No tiene duda de que sería impresionante y dada la aparente debilidad emocional de la Anfitrite cedería al instante sin mayor cosa.

—También quiero que Hwanwoong esté al pendiente. —Indica tras haberse quedado viendo muy fijamente a Jimin.

Tiene una especie de mal presentimiento.

—El tiempo pasó volando—Comenta Jimin, percatándose de que ya no queda tanto para las doce. No creyó que podían entretenerse tanto en ese jardín privado y de camino al salón de fiesta. El cumpleaños de Jungkook está por acabar—. Creo que ya puedo darte mi regalo. Uno al menos.

— ¿Aquí? ¿Qué es? —Pregunta curioso y emocionado por igual.

—Es-

—Quisiera empezar yo. —Interviene Taehyung, el cual se aproximó al instante en que visualizó a Jungkook. Se muerde levemente los labios que siguen teniendo esa sensación irritada. Por su cara, está nervioso y es que no creía que Jungkook seguiría con Jimin a estas alturas.

Estuvieron demasiado tiempo perdidos los dos. Pensaría lo peor de no ser porque Jimin sigue tan impecablemente vestido como Jungkook y conociéndolo, su ropa debería estar desordenada en el área del cuello, la cual nunca es relevante para el monarca. Trae calma y sospecha al mismo tiempo ¿Qué tanto pudieron hacer? ¿A dónde fueron?

—Es mi primer cumpleaños con Jimin aquí, sería bueno que empezara él. —Opina arrugando la nariz. Sonriendo al coreano.

—No.

—Yo creo que-

— ¡Quiero empezar yo! —Se cubre la boca, enrojeciendo avergonzado por el repentino levantamiento de voz, algunos voltean a mirar al concubino—. E-es que... lle-llevo mucho tiempo esperando para dártelo y... Pues... Y-ya sabes.

—Jimin también tiene tiempo esperando para dármelo—Replica cual niño—. Van a dármelo de todos modos ¿Por qué no puedes esperar un poco? No serán más de unos minutos. —Taehyung comienza a perder los nervios ¿¡Desde cuando Jungkook lo contradice tanto!? ¡Esto es horrible!

—Tal vez... Puede ir el primero, así no tendré que esperar para darte el otro regalo. Doy uno y nos vamos a por el otro—Interviene Jimin pensativo. Sería un poco tedioso esperar a Taehyung haga lo suyo para poder llevarse a Jungkook a ver las estrellas—. Si no te molesta claro.

—No te molesta. —Apresura Taehyung, Jungkook hizo un tierno puchero, sus mejillas lucían más rellenas por alguna razón.

—Vale, si eso quieres—Taehyung observa con recelo a Jimin que le sonríe con amabilidad antes de apartarse.

Taehyung lo cansa. Lo siente demasiado imbécil con su forma de actuar en respuesta a lo que no obtiene. Lo único bueno de haber sido el menor, es que no tuvo que aguantar berrinches de niños caprichosos. Alguno de sus hermanos como Jennie, Rose, Taeyang y Wonwoo fueron especialmente odiosos según le contaron algunos sirvientes del palacio; todo consecuencia de ser herederos de regiones grandes y mimados hasta el punto de que Jennie lloraba y le regalaban algo para callarla.

Desearía no tener que comparar a Taehyung con eso, pero es imposible. Lo peor es que Jungkook es quien lo mima. Hasta ahora es que se da cuenta de lo que creó con dicha cumplidera de caprichos.

Aunque, quién sabe, quizá antes de que llegara no era así.

— ¿Por qué...?

—No vayas a empezar con lo mismo. —Pide con tono agotado, suponiendo muy acertadamente lo que Taehyung iba a preguntar. No tiene suficiente tiempo para eso, tampoco ganas y capacidad de mentir si es lo que Taehyung iba a requerir.

Como si el labial dejo de molestar lo retocó mientras todos se arreglaban para que pudiera dar su regalo. Para Jimin no fue sorpresa que se tratara de una canción, Jeonghan le dijo que Jungkook amaba esos regalos y Taehyung no iba a limitarse con eso. Debido a la penumbra, el cabello de Taehyung es de color oscuro, casi negro

—Parece muy confiado de esto.

— ¿Debería asustarme por algo? —Pregunta sorprendido, Leedo ríe levemente.

—Quien sabe, aquí no es como en la superficie. El rey ama las canciones por una razón que asumo, su amigo le ha dicho.

—Aun no entiendo que quiere decir. — ¿Hay algo en especie de lo que se ha perdido? No recuerda y si es porque algo que ha dicho Hoseok ¿Qué puede ser?

Si lo relaciona con esto, puede que tenga que ver con el poder de las voces. Le había mencionado lo complicado que era hacer brillar sus marcas y que los pocos que lo habían logrado eran Jungkook, Yoongi, Jin y Taehyung.

—Considera en serio que tendrá tiempo de dar su regalo después de que lo haga Taehyung ¿No es un poco ingenuo? —Interroga con ternura. Jimin bufa, algo malhumorado de esa especie de mirada de Leedo.

Como si estuviera viendo a un niño.

—Sí, si lo creo a pesar de lo que esto puede significar.

Leedo inclina la cabeza, aparentemente Jimin está muy enfocado. Eso es... Bueno y malo. Bueno porque demuestra fortaleza, malo porque Taehyung iba a necesitar mucho esfuerzo por evitar que su presencia sea eclipsada por Jimin de nuevo. Por lo mucho que se aprieta los labios, debe haberse colocado el labial.

El micrófono parece de cristal y bien que los atlantes son extravagantes, no lo sorprende del todo. Quienes tienen los instrumentos lucen algo nerviosos. Taehyung toma una bocanada escuchando las notas de piano que dan inicio.

Sumgyeowasseo I tell you something
Geujeo mudeodugien
Ijen beotil suga eobneun geol
Wae geuttaen mal mot haenneunji
Eochapi apawaseo
Jeongmal beotil suga eobseul geol

Jimin suponía que con la voz de Taehyung, las canciones lentas y en un estilo parecido al jazz iba fenomenal. No se equivocó en lo absoluto.

Now cry neoege neomu mianhal ppunya
Tto cry neol jikyeojuji mothaeseo

Sonaba... Extraño, como si estuviera pidiendo disculpas por algo y Jungkook sabe de qué está hablando, sabe que quiere decirle su concubino. Jimin solo cae más y más profundo en la duda de porque Taehyung deja fluir tanta tristeza. Como si el atlante supiera que es sentir ahogo en desesperación.

Es realmente... Muy triste.

Deo gipi deo gipi sangcheoman gipeojyeo
Doedollil su eobneun kkaejin yuri jogak gata
Deo gipi maeiri gaseumman apajyeo
Nae joereul daesin baddeon
Yeonyakhagiman haetdeon neo

— ¿Anfitrite? —Leedo retrocede medio paso, al notar que Jimin se agarra el cuello, bajando la mirada, encogido y temblando con la nariz ligeramente enrojecida.

Es alguien que, hasta la fecha, no ha visto a nadie llorar, mucho menos por un sentimiento y trasfondo que no conoce, pero que al sentirlo le transmite total dolor.

Geuman ulgo tell me something
Yonggi eobtdeon naege malhaebwa
Geu ttae nahante wae geuraesseo?
Mian

Para Taehyung resultaba imposible no estar exhibiendo su propia alma en ese instante. Jungkook sabe que es así, observando lo que ya sabe y es la vulnerabilidad que hace inestable a Taehyung. La razón por la que lo cuida tan celosamente hasta el punto de crear a una persona que bien puede ser peligrosa para sí mismo.

Dwaesseo naege museun jagyeok isseo
Iraeborago jeoraeborago
Neoege malhagesseo

Leedo recoge la pequeña perla que flota enfrente suyo, al girarse hacia Jimin nota que viene directamente de él. Toma otras más que se deslizan por las rellenas mejillas de la Anfitrite que parece igual de tocado que el rey.

Deo gipi deo gipi sangcheoman gipeojyeo
Doedollil su eobneun kkaejin yuri jogak gata
Deo gipi maeiri gaseumman apajyeo
Nae joereul daesin baddeon
Yeonyakhagiman haetdeon neo

Jungkook se dio cuenta de que Jimin estaba llorando y no supo si quedarse quieto o decirle que se acercara; comprendiendo lo receptivo que es a las emociones ajenas y que Taehyung está mostrando algo que poco se sabe.

Hoseok también quería aproximarse, pero de hacerlo Jimin iba a irse y no es la idea. Sabe que el noble va a rechazarlo por completo aun cuando está tan afectado.

Jimin apenas sabe lo que pasa por el brevísimo resumen de Jungkook, intenta hacerse una idea y es imposible comprender del todo que es lo que dejó tan herido a Taehyung. Que es lo que realmente pasó para que este acabara aquí.

I'm sorry, I'm sorry
I'm sorry my brother
Sumgyeodo gamchwodo jiwojiji anheo
Are you calling me a "sinner"?
Museun mari deo itgesseo

—Desgraciado. —Murmura Yoongi cruzándose de brazos, inmutable e incluso irritado.

I'm sorry, I'm sorry
I'm sorry my sister
Sumgyeodo gamchwodo jiwojiji anheo
So cry
Please dry my eyes

Hubo una ligera onda que bien por muchos fue ignorada, prestando más atención a quien canta la triste tonada directamente al rey, quien luce encogido con aquel gesto inseguro que lo hace lucir como un niño.

Jeo bichi jeo bichi nae joereul bichwojwo
Dorikil su eobneun burgeun piga heulleonaeryeo
Deo gipi maeiri jugeul geoman gata
Geu beoreul batge haejwo
Nae joereul sahaejwo
Jebal

Jungkook casi lo derriba, abrazándolo con demasiada fuerza y prácticamente recubriéndolo con su cuerpo. Si bien los atlantes no lloran por estar bajo el agua, sus cuerpos tienen los ligeros espasmos que el llanto genera. Ellos no lo conocen como llorar precisamente. Taehyung lo abraza con una sonrisa torcida en el rostro por la tristeza que lo embarga.

—Pe-perdón por mentirte—Balbucea con sinceridad, aferrado tan fuerte como puede—. D-de verdad.

—Tranquilo. —Lo toma de la cara y da un beso en la frente. Por la forma en que Jungkook lo miró Taehyung levanta la mano con la intención de limpiar sus labios.

Es como siempre. Tan perfectamente enamorado que bien no hay nadie más en el planeta que pueda interrumpir.

Leedo pone las manos tras su espalda, aparentemente no hizo mucha falta su intervención. Además, Jimin debía estar más que retraído con semejante interpretación. Fue bastante fuerte y sería tonto negarlo. A pesar de que entiende, no creyó que el sentimiento fuese tan complicado, que el anhelo y necesidad de Taehyung por Jungkook fuera tan desmedida.

Esa "luz" es Jungkook, quien secaría esas lágrimas que Taehyung llora por el sufrimiento tan norme. Que incluso bajo el agua podían ser vistas. Tuvo la idea de ofrecerle a Jimin hablar un poco a un lado, casi retrocede por la sorpresa de verlo igual de determinado.

A pesar de estar intimidado por no ser tan bueno como Taehyung, quería hacerlo de todos modos sin que nadie lo pudiera impedir. Lo toma del brazo.

—Hay que saber cuándo retroceder a veces.

—No es el momento para eso. —Estaba determinado a no dejarse llevar por la resignación a que Jungkook posiblemente no le prestara tanta atención. Quizá sus sentimientos no fuesen tan fuertes o impresionantes como los de Taehyung, tal vez su voz no fuese tan bonita y fuerte...

Y aun así quiere demostrarle lo que siente.

Y Jungkook...

—Es el turno de Jimin. Quiero que estés conmigo a lo que sea que quiera mostrarme.

Taehyung demostró el horror que le ocasionó eso. La realidad es que, en otro momento, quizá si Jimin hubiera llegado cercano a su cumpleaños, lo habría olvidado por completo para irse con Taehyung; ahora no. El regalo de Taehyung fue hermoso, bastante triste por recordar la manera en que acaban donde están, lo aprecia hasta el punto de que quiere que Taehyung siga con él el resto de la velada.

No obstante, Jimin también figura en su panorama.

—Jungkook. —Llama Jimin que se había aproximado, notablemente nervioso y apenado.

NO

La mano que iba a su boca para limpiarla sube hasta la nuca de Jungkook para que lo bese de marcha forzada. Jimin respinga atrás por lo brusco del gesto. Jungkook tuvo una especie de quemadura en los labios por eso, pero lentamente su raciocinio se iba apagando, junto a sus ojos que adquirían un tono amarillo opaco en lugar del azul usual que todos pueden apreciar en él. Yoongi apenas nota esto, más extrañado por la relajación en el cuerpo de su hermano.

Namjoon que sigue junto a Sunmi estuvo a nada de preguntar si algo ocurría, pues Taehyung no suele ser tan exhibicionista.

—Jun-

—Quiero ir a mí habitación... Creo que es suficiente por hoy. —Dice con voz ronca, viendo fijamente a Taehyung que sonríe con gran alegría por esto. Quizá no sea la misma mirada azulina llena de amor, pero con esto la iba a recuperar.

—Pero-

—Quiero estar con Tae—Jimin balbucea sin que se entienda bien que quiere decir—. No me interesa verte. Ven cuando tengas algo importante que decirme, sino, desaparece.

Algunas alertas se encendieron ¿Por qué ese cambio tan brusco? Jungkook no es precisamente alguien que permanezca en un solo ánimo, pero cuando se trata de personas y eventos es raro por no decir que anormal que esto ocurra. Leedo sonríe para sus adentros. Taehyung debió usar demasiado, de otro modo no hubiera semejante rechazo.

Jimin retrocede, con una suave reverencia de cabeza se aparta hasta finalmente irse tan rápido como puede, Jungkook toma rumbo a su habitación, escuchando a Taehyung hablar sin parar. Yoongi no tarda en aproximarse a Namjoon que tiene la misma confusión que todos los presentes.

Para peor, es bochorno público para la Anfitrite.

— ¿Qué mierda es lo que pasa?

—L-le juro que no tengo idea. Esto...—Algo va mal, en su visión esto no pasaba y de haber pasado sin que lo recuerde o detallara, habría una pista. Si bien vio un mal, no era este. No era tan fuerte—. E-esto no se supone que pasaría.

—Has que se vayan, todos, ahora—Asiente, mandando a llamar a sus nereidas para que estas esparzan aún más rápido el aviso—. Ve a hablar con Taehyung, que diga que mierda fue lo que hizo y como así sea lo haré matar a primera hora.

— ¿A dónde vas...?

—A por Jimin.

Estuvo a poco de detenerlo, pero se limitó a acatar lo que acaba de pedir. También siente que hay agua mala por aquí. Sea lo que sea que salió mal, afecta a Jimin e importa más que Yoongi yendo a buscarlo. Ayuda más así, que impidiendo que alguien ayude a su amigo.

De camino a la habitación de Jungkook encuentra un objeto tirado en el suelo. Al recogerlo se percata de que es un labial. Lo abre y el olor lo repugna tanto que lo cierra al instante. Puesto que entre el caos de palacio costaba nada, prefirió recurrir a Jeonghan que iba en la muchedumbre, a duras penas lo identifico por el cabello.

—Necesito que me ayudes a saber de qué está hecho esto. —Pide, el sirviente de larga cabellera anisete. Prefiere eso que estar corriendo a recoger y sacando invitados. Ambos toman rumbo a el ala del laboratorio.

...

Llegó hasta el jardín exterior del palacio. Baja la mirada y mira su ropa que se agita por la corriente suave de las altas horas. Se muerde los labios que tiemblan y gimotea, con las perlas formándose a los costados de sus ojos. Lo medita un instante, queriendo seguir creyendo en lo que Jungkook le dijo en el jardín de vitrales.

Anhela demasiado creerle.

Que lo que le dijo al principio de semana fue cierto: Querer que estuviera en su cumpleaños como un invitado simplemente, no para burlarse de esta manera frente a tanta gente. Un sollozo escapa de sus labios, lleva una de sus manos a su rostro, soltando burbujas de aire que no tiene, pues no ha salido del agua en un largo tiempo.

Se encoge en sí mismo, con ambas manos en su rostro ¿Por qué le duele? Ya no lo soporta. Quiere comprender porque ese desplante de Jungkook le duele tanto. Por qué lo sorprende siendo que Taehyung había logrado llegar a él de forma tan profundo. Con lo que han vivido y fundo su relación.

Hoseok le habló del poder de las voces y... Taehyung logra calar tan profundo en él que lo hace a un lado, olvidando por completo lo que Jungkook hasta hace nada había confesado que sentía.

Solloza con más fuerza, revolviendo sus memorias para comprender si hay pistas que digan que esto iba a suceder. Que fue tonto, que fue iluso y una suave vocecilla es la que responde a sus interrogantes, causando que abra los ojos tan cómo puede con expresión agónica.

«Estás enamorado y te duele que él no sienta lo mismo por ti»

Grita.

Tan fuerte que no hay quien que no lo oiga.

La Anfitrite está sufriendo.

Todo porque Poseidón no la ama y el corazón frágil se rompe debido al rechazo de un amor que ni siquiera se había dado cuenta de sentir por él.

Only fools... fall for u... Only Fools... I'm the biggest fool. —Solloza.

El cumpleaños de Jungkook terminó.

— ¿Ji... Min...?

Lo toma del rostro, besándolo con insistencia para devolver el tono amarillento a los ojos que, por un instante, volvieron a ser azules. No supo que fue esa corriente agónica, ese sonido tan adolorido que había hecho a Jungkook reaccionar un instante.

Es irrelevante.

Lo tiene con él.

—Te amo. —Sonríe besuqueándolo.

—Yo también. —Responde mecánico y con voz monótona. Taehyung se complacía con eso sin entender que haberlo dicho de esa manera, reflejaba que al menos ahora, el sentimiento no es tan fuerte.

 

Chapter Text

Si hay algo que las moleste, es la imposibilidad a negar las capacidades paternales de Jin. Nada en el mundo iba a impedir que ese hombre esté detrás de sus crías cuando hay un mínimo alboroto. Apenas detectó que iba mal en la festividad recogió a todos y los lleva a la habitación que ocuparían en el serrallo para estar cerca de él. Wheein se mantiene vigilante a todo lo que Jin haga. Considerando que nada pasa y solo está sin hacer nada es mejor que vaya con las demás para ayudar en lo que haga falta.

Hasta que alguien entró al serrallo. Cosa prohibida a no ser que sea quien esté en el interior el que invite. Escondida mantiene la atención en el intercambio de palabras entre el prostituto y el general de alto rango. Es uno de los tantos que paga por los servicios de Jin, también el que más ha estado con él últimamente; hoy se ve desmejorado, incluso delirante.

—Hoy no. Aclaré que cualquier cosa la haría a partir de las dos de la tarde. Así que fuera de aquí. —Indica haciendo fuerza para sacarlo del lugar.

—No soy un cliente cualquiera. Has la excepción co-

—Dije que no—Replica sacudiendo la mano, habiendo dado un golpe directo al cuello, por tanto, el hombre pierde la respiración. Wheein está sorprendida. Jin jamás se niega ¿Qué hay de diferente en esta ocasión? —. Además ¿Crees que me importa lo importante que seas? Quien viene arrastrado eres tú, por lo que me queda claro que el verdadero mando lo tengo yo. Vete de aquí antes de que llame a los guardias. No puedes entrar aquí.

—Pu-puta de-

— ¿Se supone que me debo ofender? —Chifla divertido—. Desaparece. —Agita la mano, despachándolo sin dar importancia.

Antes de avanzar lo suficiente Jin fue tomado por la espalda, grita por el susto y luego por las constantes puñaladas a su abdomen, con el agua manchándose de su sangre. Todo el cuerpo de Jin se afloja consecuencia del desmayo ante el dolor. La particularidad de los atlantes, es que sus cuerpos se hunden al momento de desmayarse y sufrir heridas graves. Por lo que Jin queda tendido en el suelo, el hombre lo pone boca arriba con clara intención.

Los gritos llamaron la atención de los menores que intentaba dormir en una de las habitaciones.

— ¡No! ¡Regresen dentro! —Wheein se apresura a impedir que los menores acaben de salir del pasillo de habitaciones. Ellos no entendieron de dónde salió ella, pero se negaba a permitir que vieran como su padre se está desangrando con alguien que tiene la intención y está a poco de abusarlo sexualmente.

Jin respira a duras penas, con algunas burbujas escapando de sus labios. Wheein hizo llamado a los guardias. Algunos se encargan de reducir al general, otros tantos se apresuran en llevar al prostituto a la enfermería. Wheein al ver que su "misión" está cumplida no tardó en irse para reunirse con las demás. Así también avisaría a Namjoon de lo que ocurrió.

~***~

Toma la rienda de su hipocampo para que saliera de su cubículo. El hipocampo de Jungkook se mueve ansioso, intentando salir de su lugar. Jimin palmea el hocico de este para calmarlo así sea un poco. Sale del establo escuchando como el macho se remueve violentamente en su espacio. Sube al lomo de Beth e inicia marcha con destino incierto.

Quiere alejarse. Eso es todo. Respirar profundo sin que puedan interrumpirlo. Avanza con apenas velocidad, encogiéndose en su capa para amainar el frío que hay por esas aguas que transita. De manera inconsciente se vio en un camino que a saber de dónde salió. Beth está entrenada para volver al palacio sin importar que tanto se aleje o que rumbo haya tomado. Es una capacidad casi imposible y precisamente por ello era particular para él.

Se le hizo extraño que, tras mucho rato de nadar, el caballo de Jungkook llegara a toda prisa, bufando por el esfuerzo de alcanzarlo. Ya lleva un buen tramo recorrido. Quién sabe el tiempo.

— ¿Te soltaste? —Niega con una risita. El animal resulta adorable a pesar de lo negado que es a cualquiera que no sea Jungkook.

Avanzando entre los corales el camino se hace más angosto, complicado y hasta cierto punto claustrofóbico. Lo sorprende ver estatuas medio destruidas, cubiertas de algas y moho. El área no cuenta con variedad de animales, lo cual es particular considerando lo habitable del ambiente.

Sin embargo, la vibra que brinda es violenta, triste y llena de dolor que seguramente los espantas. Por el contrario, esa sensación lo ayudaba a saber que hay un dolor peor al suyo. Una manera extraña de decirse que es banal lo que está lastimándolo; que podrá enterrarlo profundo y resignarse a que es inútil.

A medida que se adentra, la pesadumbre se intensifica y finalmente llega a la culminación del camino, coronado con las ruinas de un enorme palacio arrasado, carente de la suficiente iluminación natural para distinguirlo mejor.

A pesar de bajar del lomo de Beth, el par lo sigue a interior. Camina por los pasillos, levantando polvo a cada paso. Tras pasar una antesala entra a la sala del trono. Hay un par hasta el final del enorme salón, el eco de sus pasos llena la oscura estancia.

Da un giro en sí mismo, levanta una enorme nube gris de tierra. Este lugar es tan grande como el salón del cumpleaños. Podría estar lleno de gente; tan parecido que ni siquiera haría como diferenciarlo si tuviera los ojos cerrados. Suelta la capa de sus hombros. Desliza el cuerpo, suave y delicado, moviéndose de manera armoniosa como si realmente alguien estuviera bailando junto a él. Los listones de su vestimenta ondean a su compas.

Se detiene con una mano extendida y hallándose frente al trono de la izquierda. Hecho de oro, con percebes y cangrejos deteriorando la forma y material.

Recoge el brazo hasta su pecho, con ritmo lento; junta sus manos y las frota para llevarlas hasta el cuello, apretándolo y luego suspira. Sopla, generando un par de sus burbujas. Mira sus manos, pequeña y lisas.

Estira la derecha al trono, como si alguien fuese a tomarla.

I've gotta keep the calm before the storm
I don't want less, I don't want more

Baja el par de escalones, sus pasos calmados, cortos y gráciles. Se detiene bajo el enorme agujero en el techo tan grueso y hecho de roca sólida. Ahora tan penetrable que incluso él pudo entrar caminando. Antes seguramente era imposible.

Must bar the windows and the doors
To keep me safe, to keep me warm

Hay un tenue rayo de luz entrando por allí. Permite que el agua tenga el mismo color que los ojos de Jungkook.

No tan oscuro como un abismo. Lleno de alimañas, penumbra y frialdad, una invitación a lo que nadie ha visto antes. Tanto maravillas como horrores.

Ni tan claro como un agua llana sin un fondo que genere intriga. O tan siquiera la belleza que puede tener eso.

Yeah, my life is what I'm fighting for
Can't part the sea, can't reach the shore

La mirada de Jungkook es un océano perfecto: Da lugar al misterio, desconocido, con la posibilidad de ahogarse o caer víctima de alguna bestia y al mismo tiempo, permite subir a la superficie llena de luz, seguridad aparente y belleza brillante capaz de cegar.

And my voice becomes the driving force
I won't let this pull me overboard

Un bello balance en el que cuesta no perderse por lo tiernos que son esos océanos que tiene en la mirada y ¿Cómo es posible que sea tan especial? Él tiene una respuesta muy simple a ese cuestionamiento.

Demasiado simple

Es como un dios

God, keep my head above water
Don't let me drown
It gets harder
I'll meet you there at the altar
As I fall down to my knees

Pensarían que esa percepción se debe a lo que la Anfitrite le dijo, pero no, la realidad es que se volvió una imagen recurrente en su mente medida que Jungkook cala en él. A cada momento en que es capaz de saber más y más de él. Tanto virtudes como errores.

Don't let me drown, drown, drown...

El primer impulso de Jungkook fue sacarlo del agua para que no se ahogara, salvarlo a pesar de haber dicho que no lo haría, que no se molestaría por hacer un esfuerzo como ese porque él no es ni será como Taehyung. Que jamás podría reemplazar ese amor.

So pull me up from down below
'Cause I'm underneath the undertow
Come dry me off and hold me close
I need you now, I need you most

Su constancia en buscar confianza, su presencia y fe como si comenzara a necesitar de él. Hasta el punto en que aceptaba los condicionamientos impuestos con tal de obtenerlo. Volverse su centro único de atención.

God, keep my head above water
Don't let me drown
It gets harder
I'll meet you there at the altar
As I fall down to my knees

Como dios que anhela ser ovacionado. Realiza sus maravillas y a cambio desea recibir la devoción que tanto considera que debe obtener.

Don't let me drown, drown, drown
Keep my head above water above water, above water

Extiende la mano nuevamente, anhelando que la tomen y ver aquel rostro tranquilo, sonriente y amable que repite un único pedido de manera incesante:

«Confía en mí»

And I can't see in the stormy weather
I can't seem to keep it all together
And I can't swim the ocean like this forever
And I can't breathe

Jungkook lo salvó de seguir aplastado en aquel abismo, como si un templo de roca masiva hubiera caído encima suyo y sobrevivió a ellos, quedando sin rasguños al día siguiente. Jungkook lo sacó del agua, creyendo que debía salvarlo del ahogo, como si lo necesitara por no poder nadar él mismo.

God, keep my head above water
I lose my breath at the bottom
Come rescue me, I'll be waiting
I'm too young to fall asleep

Es sencillamente su dios omnipresente que llegaría a salvarlo cuando lo necesitara a pesar del dolor que ocasiona. El precio de tanto adorarlo ha sido sufrir en la misma medida en que lo reza como si fuese un Dios real.

Ahora esa agonía tiene nombre y motivo.

God, keep my head above water
Don't let me drown
It gets harder
I'll meet you there at the altar
As I fall down to my knees

Saberlo solo hace que empeore y conocerlo hace más imposible enterrarlo del todo.

Don't let me drown 
Keep my head above water

Baja la mano. Este no es su sueño. Jungkook no va a venir por él. Taehyung es quien llena la cabeza de Jungkook, sería invariable por más que desee ser él quien invada de esa manera los pensamientos del rey. Ser importante. Tan incapaz de que Jungkook lo olvide.

De manera inconsciente piensa en Yoongi y lo que sentía por él. Ese gusto extraño que bien fue un enamoramiento ¿La diferencia? Ni siquiera es del todo real. La fantasía, insistencia a saber, disfrutar su presencia, incluso anhelar tener una relación con él... Todo fue tan sencillo y dado de manera platónica que no podría ser tomada en serio ni siquiera por sí mismo.

Jamás sintió celos de que Hoseok y Yoongi estuvieran juntos.

Nunca soñó de manera repetida con él, ni siquiera seguido.

La emoción de su atención no le generaba los mismo placenteros temblores.

Incluso la verdadera incitación sexual donde consideró aplicarlo y no solo quedarse con el consentimiento no fue con él.

Yoongi fue el primer e infantil amor, similar al que cualquiera siente por la persona que admira y está lejos del alcance. Visualizarse a su lado no es más que un sueño de niños. Alegrarse de su presencia, atención, pero una vez tuvo el chance lo rechazó por la única razón de que permitir que fuese real rompería la idealización que creó de él.

El sería su eternamente bello, perfecto e intocable Príncipe del fondo del mar. Con ojos brillantes como el neón, incapaz de cometer un error o hacerle mal.

Tan idealizado que su percepción es falsa; tan irreal que jamás podría ver de otro modo a su cuñado.

~***~

Localizar a Jimin fue fácil hasta que dejó el palacio como Solar le informó. Tuvo ganas de pedir respaldo a los guardias, pero decide realizar la búsqueda solo, porque considera más oportuno abordarlo solo. Sin presión, sin que sintiera amenaza en su presencia.

Se le hizo raro que el hipocampo de Jungkook estuviera tan alterado. Tras subir al propio abre la puerta del otro y cuando este sale disparado lo sigue. Al menos hasta que su animal disminuye la marcha, víctima del agotamiento consecuencia de las vueltas que dieron. La fortuna es que puede mantener el agua agitándose y seguir la corriente que el hipocampo generó.

Aun piensa en la fiesta. Taehyung tuvo que hacer algo, pero no lo detuvo, prefiere arremete con fuerza en su contra y así mismo, ver como Jungkook se hunde. Posiblemente no sea culpa de su hermano menor lo ocurrido.

Y aun así quiere que siga hundiéndose en la estima de Jimin

Es perfectamente consciente de que no puede impedirlo, el que Jungkook y Jimin se junten, pero... ¿Por qué no? Su lado más egoísta y caótico lo hace desear que eso no ocurra e impedirlo. Que Jimin siga confiando más en él que en Jungkook. Que de forma silenciosa pasara a ser su propiedad.

Tal como Hoseok lo es.

Cuidar que nada les pase, hacer callar a cualquiera que insinúe el más mínimo irrespeto. Lo que es suyo no se mira, no se toca, no se le habla. Únicamente a su alcance.

Hoseok y Jimin se llevan bien. El prostituto ayudaría a mantener la tapadera. A final de cuentas para eso está. En su mente hay un posible orden de cómo llevar en un bajo perfil esta relación, aun cuando incluso no tiene que hacer dicho esfuerzo.

Los dioses bajos los que viven no son fieles. Poseidón no lo es y de Anfitrite se sabe tan poco que es posible de interpretar lo que sea ¿Qué tiene que en lugar de Anfitrite... Jimin sea su Perséfone? En lo que a él respecta, Jimin es esa virgen niña que ansía el rapto y este no sucede por quien debería.

Él está dispuesto a hacerlo.

Consumir una esa masa de energía divina que es Jimin antes de que explote. No es lo ideal, pero no hay más que prohibiciones morales. Es el esposo de su hermano. Robarlo no es lo ideal ¿Qué lo detiene? Evitar conflicto ¿Vale la pena? No.

El cántico armonioso genera cierto apuro. Lo sorprende hallar el gran palacio arruinado. Baja del hipocampo y avanza con rapidez, recorre el pasillo, sube las escaleras y llega al piso superior que da a un balcón elevado del salón del trono. Al apoyarse del poco barandal en pie puede ver abajo con ligera dificultad. No la suficiente para que la criatura de voz divina siga siendo un misterio para él.

God, keep my head above water
Don't let me drown
It gets harder
I'll meet you there at the altar
As I fall down to my knees

Su cuerpo se tensa, sus ojos se dilatan y el deseo egoísta no hace sino volver aún más intenso. Como si fuese un dios el que lo posee e incita a que sea un anhelo desmedido. Una especie de tiburón que quiere morder a su presa.

Don't let me drown 
Keep my head above water

Respira profundamente, con las manos en su cuello. Lo suelta y estira su mano para tomar una pequeña medusa brillante que avanza en su dirección. La capa cae en sus hombros, sorprendiéndolo y creando una suave corriente que aleja a la medusa. Alza la mirada, recibiendo un beso en la frente.

—Estás muy lejos del palacio. —Su voz se le hizo diferente. Más grave.

—Quería estar solo. —Responde acobijándose en su capa.

—Jungkook te sorprendió.

—si.

— ¿Te molesta lo que hizo? —Asiente—. ¿Por qué? Sabes que-

—Empiezo a conocerlo tan bien que duele. Es saber... Tanto bien como mal y aun así desearlo.

—Que te lastime. —Agrega, sentado a su lado.

—Es real.

Yoongi no comprende que quiso decir con ello. Jimin ha intentado evitar compararlos. Yoongi es igual a una bella fantasía en la que no puede entrar. Un cuento de hadas. Una película infantil. Jungkook es su realidad: Capaz de hacerlo reír, llorar, enojar, encantar, sufrir; no es alegría infinita, tampoco dolor perpetuo.

Es la realidad fuera de la monotonía resignada en la que ha vivido.

Es lo que desea con tanta fuerza sin haberlo notado que comprender perfectamente lo que siente existe para empezar. Yoongi se acerca de forma invasiva, Jimin inclina hacia atrás. Coloca su mano frente a su boca, evitando el beso que Yoongi pretendía darle.

—Empiezo a creer que quieres a mí hermano y más que ira, tienes tristeza.

—No estás equivocado. Apártate, por favor. —Advertir nunca está de más.

— ¿Por qué? Yo-

I'm the biggest fool in the water. —Murmura, asumiendo acertadamente lo que Yoongi diría:

«¿Por qué a él y no a mí?»

—Además... Mis fantasías suelen engañarme—Susurra, con una mano en el pecho de Yoongi para que no se acerque más—. Si Hoseok hiciera algo malo, pero que no te involucra ¿dejarías que lo sentencien?

—No. —La comisura de sus labios se estira.

— ¿Y si fue a un terrano? Y si te mintió para conseguir un bien personal.

—El único afectado fue un terrano. No me interesa. Hoseok-

—Entonces ustedes se parecen más de lo que imaginan—Ríe con suavidad, divertido y hasta enternecido—. Only fools fall for you... and him. —Tararea levantándose, con las manos tras su espalda.

Jungkook defendería a Taehyung hasta la muerte sin importar nada.

Yoongi defendería a Hoseok, aun cuando no lo admita y pretenda verlo como un prostituto.

Él único que realmente no figura en estos dilemas de amor es su persona. Un terrano que no debió bajar para empezar.

Ya lo hizo. Ellos no lo tomaran en serio desde ese punto. Bien. Que no lo hagan. El titulo sigue siendo suyo y el poder también. Hoseok sería juzgado por lo que hizo, como debe de ser y de momento, Jungkook mantendría una distancia considerable. No la suficiente para que se desespere, pero no la misma para considerarse cercanos.

Es un tonto, cierto, pero es un tonto demasiado orgulloso para dejar ver cuanto lo lastiman.

Yoongi lo mira, con aquella melodía en mente.

— ¿Qué debo de hacer para ser tu Dios? —Pregunta. Esa canción iba a ser el regalo de Jungkook, él es el Dios al que Jimin reza por ayuda.

—Tienes a un fiel creyente tras de ti; pues eres el Dios de alguien más. No podría suplantarlo a pesar de que lo intente... Tener la vista fijada en una dirección evita que te des cuenta, Yoongi.

Es irónico que esté ayudando a Hoseok a estas alturas, pero qué caso tiene no decirlo. Yoongi en algún momento debe de darse cuenta de la devoción enfermiza que tiene Hoseok por él. No es su asunto. Ellos sabrían que hacer. Lo cierto es que ya rechazó a Yoongi.

Es lo único que importa para él en este instante.

A pesar de que Yoongi no lo tomaría en cuenta.

Jimin si puede llegar a ser muy tonto si cree que una persona como él aceptaría así como así. Jungkook es Poseidón, Yoongi puede ser considerado Hades por muchos... Y así mismo, convertirse en Ares a menos que sea puesto de parón.

Ve a una pequeña foca darse a la fuga apenas la nota, la pequeña medusa brillante es apartada por Yoongi, impidiendo que llegue a hacer contacto con la Anfitrite. El príncipe sabe perfectamente de que se trata ese diminuto animal que bien es del tamaño del dedo de Jimin.

La Anfitrite con Yoongi a sus espaldas toma rumbo a la salida del palacio... El primer palacio Atlante. Quizá lo visite después.

Un buen lugar para sus lágrimas derrochar.

 

Chapter Text

 Debido a una suave discusión abre los ojos. Los labios le arden, es molesto, también lo hace un poco la zona de la ingle. Levanta el pecho, quedando medio recostado del costado. Guiña los ojos, encuentra a un par de guardias, entre ellos S. Coups, tratando de hacer salir al concubino renuente y a medio vestir.

— ¿Qué pasa? —Cuestiona adormilado.

—Me están lastimado. Eso pasa—Se libera a fuerza del agarre que lo somete—. Haz que se vayan. —Exige.

—La Anfitrite ordenó que regrese a su celda. —Aclara S. Coups. Jungkook baja un poco hasta quedar acostado en su cama nuevamente.

—Háganlo entonces. —A pesar de que Taehyung reclama se lo llevan.

Solo en su habitación se remueve, incómodo por un cansancio inmenso, la irritación en la comisura de los labios y su entrepierna. Suspira, fue un buen cumpleaños: Pudo estar con Jimin, mostrar el vitral que hizo de él gracias a un sueño más que hermoso, hablar de lo que siente y piensa de él, recibir su- Espera momento ¿Y el regalo de Jimin? ¿Cómo llegó a su habitación con Taehyung para empezar? Se supone que iba a otro lado, donde sea que Jimin planeaba llevarlo por su segundo regalo.

Recuerda hasta la presentación de Taehyung y nada más. Una pequeña medusa brillante en colores variados desciende lentamente. Abre la boca y la cierra una vez se encuentra en su cavidad bucal. Inhala y exhala al tragar al animalillo. Es una de esas rarezas que sucede de vez en cuando, similar a las lágrimas de perla que Jimin crea; él suda y se forma una medusa en la que hay un pensamiento o quizá una emoción demasiado vivida del momento.

Se pregunta dónde estuvo, que hizo y de que trata. Diría que estuvo con Jimin, pero no tiene forma de saber. Es como un ente totalmente independiente de él que se deshace si entra en contacto con la persona a la que va dirigida o con él mismo.

Al notar que el malestar no se iría por sí mismo, sale de la cama, viste sus ropas y toma rumbo al área médica. Se sorprendió de encontrar a Jin siendo atendido con Namjoon a un lado y expresión medianamente preocupada. El consejero hace una leve reverencia, Jungkook acaricia la mejilla de Jin, quien luce pálido y duerme profundamente.

— ¿Qué ocurrió? —Pregunta sorprendido.

—Un general lo apuñaló en la entrada del serrallo. Está errático y obtener información con motivos a este ataque es imposible. —Responde extremadamente neutral. Posiblemente decepcionado de ver esto por segunda vez, pues la primera estuvo en su visión.

— ¿Drogado? —Niega con la cabeza—. Enloqueció.

—La impotencia de no ser el único tiende a enloquecer al hombre. —Reflexiona, pues no consigue una respuesta coherente a que esto pasara.

Apenas sabía que sucedería.

—Si no da más que la sensación de perder el tiempo que sea condenado a muerte sin ningún honor. —Asiente ante la orden de su rey.

— ¿Qué lo trae por aquí? —Interroga curioso al respecto, pero sin exhibir mucho en sus facciones o voz.

—Malestar ¿Tengo algo en los labios? Arde, es molesto—Explica tirando de su labio inferior—. Desde que desperté lo tengo y hace que me duela la cabeza.

—Están irritados. Cosa rara, no es fácil de conseguir... A no ser que Taehyung los haya mordido demasiado por la noche. —Agrega notoriamente disgustado. Jungkook no comprende y su confusión queda evidente, así como honesta.

—Taehyung estaba conmigo cuando desperté hoy, pero no recuerdo que pasó después de su regalo.

Namjoon quiso ser igual de brusco que Jungkook por la noche, sin embargo, su genuino gesto desapercibido, perdido y totalmente ignorante a lo que aconteció lo hizo dudar y guardarse las ganas. Wheein llega para entender al rey. Tras examinarlo un poco coloca una crema con un olor terrible. Suspira y coloca sus manos tras la espalda, considerando lo que se viene y el estado de su rey, es un gesto de piedad hacerle conocedor de lo ocurrido, siendo que no es suave ni sencillo para variar. Jungkook frota sus labios entre si mientras ve a Namjoon, aguardando una respuesta.

—Abandonó su fiesta para pasar el resto de la noche con su concubino en sus aposentos—La cara de Jungkook iba tornándose cada vez más en ese gesto confundido que a muchos –Namjoon incluido-, les hace gracia. Parece una foca perdida a mitad del mar—. Rechazó abiertamente a su esposo y su regalo. Lo que sea que pasara en su habitación es cosa que usted sabrá. Mi rango de información no llega hasta su intimidad.

—Yo... No quería hacer eso. Se supone que me iba con Jimin a... Donde sea que quisiera ir y...—La cabeza le duele más ¿Qué demonios pasó? Por si fuera poco, la sensación irritada de los labios no hace más que acentuarse. Para peor, Namjoon toma un respiro y suelta la siguiente mala noticia:

—La Anfitrite lo espera en la sala del trono para realizar un juicio. Será sin jurado ni consejo. Permanecerá en privado entre nosotros tal como el juicio de su hermano.

— ¿Juicio? ¿a quién? ¿Por qué?

—A Hoseok.

...

Apenas apareció en la sala del trono se dio cuenta del ambiente tenso, este se hizo aún más pesado debido a su presencia. Avanza hasta llegar a su lugar y tomar asiento. Jimin se endereza en su sitio. Namjoon permanece a un lado de Jungkook en tanto que Hoseok está parado frente a ellos, nervioso e inquieto. Namjoon se aclara la garganta.

—La Anfitrite lo acusa de provocación con la intención de que un crimen se llevara a cabo y de esa manera, generar un daño a dicho afectado ¿Cómo se declara?

—Culpable. —Namjoon hizo una ligera mueca ¿En serio? Ahora que lo piensa ¿Dónde está Yoongi? Jimin no Mencionó en ningún momento que él iba a estar presente.

—Explícate. —pide Jungkook, con decepción en su mirada. Hoseok relame sus labios y mueve las manos, nervioso.

—Y-yo... Incite al hermano de Jimin a que me tocara. Le dije que tenía curiosidad de estar con un terrano y que mientras le príncipe u otro nos viera estaría bien—Relata, el evento se le hace terriblemente corto dicho así. Jimin permanece tranquilo, imperturbable e incluso frío en su mirar dirigido a Hoseok—. Quería que... Se formara un alboroto. Es todo. —La parte de decir el por qué no lo ameritaba en su opinión.

Ya dijo lo que hizo, debe ser más que suficiente de momento, para una condena al menos.

—En lo que a mí respecta es un acto de traición—Abre desorbitadamente los ojos, espantado—. Pues esta "broma" pudo habernos costado nuestra relación recién fundada con el imperio coreano, sin mencionar que tú eres... O eras, el amigo de confianza de Jimin. Te llevo con su familia por el amor que te tenía y tú lo traicionaste.

—L-lo sé.

—Los actos de traición tienen un pago bastante grave—Dice Jimin, abriendo la boca por primera vez—. Castigo corporal prolongado como latigazos a la espalda, incluso desprendimiento de la piel... O destierro. Lo cual implicaría abandonar toda su vida en la Atlántida.

— ¡Pe-pero no era la primera vez que hacia contacto con él! —Apresura a decir—. L-la primera vez que fuimos al decir que era prostituto intento... É-él... —Entró en pánico.

Jimin tamborilea sus dedos en el posa brazos. Es obvio que Hoseok no quería irse de la Atlántida para siempre, eso implicaría estar lejos de Yoongi y tampoco quería sufrir semejantes heridas a pesar de que estas sanarían pronto... O no tanto, pues a quienes cometen esos actos no se les brinda ayuda Médica avanzada, sino tradicional para extender el sufrimiento.

— ¿Venganza? —dice Namjoon a tientas.

—N-no... Solo... É-él... Antes también...

—Quieres decir que mi hermano merecía que su mano fuese cercenada y su cabello cortado—Baja la mirada y aprieta los labios, Jimin ve a Jungkook un instante antes de suspirar—. No niego que mi hermano ameritaba un castigo por su comportamiento infantil, sin mencionar que rompe totalmente las reglas que ya conocía. Él paga, pero por lo que acabas de admitir, también debes hacerlo.

—Sin embargo, no será tan extremo—Interviene Jungkook, de alguna manera Jimin parece ¿Complacido? ¿Satisfecho? De que lo dijera, como si esperaba que lo hiciera—. Hemos perdonado por más y sin duda alguna, es un crimen de dos donde ninguno amerita morir. A menos que esto sea sabido por la corona coreana.

— ¿Así que...? —Cuestiona Namjoon.

—Que sea las sogas húmedas—Namjoon y Jungkook giraron a mirarlo espantados—. Morir o no... dejémoslo a decisión del dios en que Hoseok más crea—Entrelaza los dedos con una leve sonrisa que llegaba a lucir cruel—. Si considera que debe sobrevivir, lo hará. Si no, le daremos el beneficio de la duda a si su alma descansara en los elíseos.

—Pero Ji—La mirada de Jimin se ensombreció, advirtiendo que no lo llame por su nombre—. Anfitrite—Se corrige—. Eso-

—Si sobrevives seguirás con tu trabajo, pero tendrás prohibido comer con nosotros; pasear por el palacio como si fuese tu hogar. La única manera en que eso ocurra es porque el príncipe así te lo permita y esté a tu lado. De otro modo serás escoltado al serrallo nuevamente o sacado de palacio—Relata—. A menos claro que prefieras ser exiliado.

Hoseok tragó grueso y acaba por decir en voz baja que prefiere las sogas húmedas—Bien. Que sea ya mismo, tengo otros asuntos que atender hoy—. Namjoon se retira para organizarlo lo más pronto posible. Sin más que ellos como espectadores sería muy sencillo. Hoseok es escoltado fuera de la sala del trono a pesar de que quería decirle algo importante a Jimin.

—Eso fue... Crudo.

— ¿Crees que soy cruel? —Interroga sin mirarlo.

—No. Seguiste el reglamento a pesar de que era tu mejor amigo. Me sorprende tu imparcialidad.

—Quisiera poder decir lo mismo. —Antes de que se apartara así fuese un poco Jungkook lo toma de la mano.

—Anoche... No sé qué pasó, yo de verdad-

—Querías estar con Taehyung. Lo dijiste, respeto tus deseos—Se suelta lentamente—. Espero que haya pasado un buen cumpleaños.

—No lo suficiente. No recuerdo casi nada y... Estás molesto conmigo de nuevo. —Jimin niega con la cabeza.

—No estoy molesto, solo he notado una que otra cosa. Muy sencillas y que seguramente no le importan. Con permiso.

Jungkook frota sus labios. Eso fue incómodo y de alguna manera tiene la sensación de que Jimin está aguantándose de gritarle algo a la cara. Considerando que Namjoon tardaría un par de horas en organizarlo todo decide ir directo a su estudio para hacer un pedido importante. No es un soborno, pero considera que la mejor manera de empezar a remendar lo que sea que rompió –en este momento realmente no sabe que pasa-, es iniciar con un regalo que sea significativo.

A Jimin le gusta cuando le regala cosas. Cuando demuestra que lo quiere mediante un detalle más sus palabras cargadas de un sentimiento sincero. Puede hacerlo, pues está honestamente entristecido de que su relación sea un tira y afloja donde lo arruina y es Jimin quien se aleja con un sufrimiento que hasta el momento no había notado.

...

—Puedes decirme lo que piensas.

—Es muy extremo. —Jimin ríe suavemente ante el comentario de Jeonghan.

—Podría decir que eres mi único amigo aquí, pero eso haría que acabes como Hoseok y prefiero que eso no ocurra. Dejémoslo en que eres un sirviente muy fiel—Relata y Jeonghan enrojece sonriendo, con su cabello danzando por la corriente—. Puedo decirte que no es extremo. Lo pensé mucho durante la noche. Creo que hice eso más que dormir.

— ¿En qué momento llegó anoche? Lo estuve buscando por todo el palacio y-

—Tarde. Realmente no he dormido nada... ¿Está lista la nave que te pedí? —Asiente—. Bien. Me vas a acompañar... Jeonghan—Este se endereza—. Cuando estemos en tierra firme mantente lejos de mis hermanos o cualquier terrano. Quiero confiar de que no habrá más de un engaño a mí alrededor. —Asiente de manera frenética.

A decir verdad, no quiere que Jeonghan se sume a esta lista de decepciones. El sirviente es el único que hasta el momento no ha hecho nada con lo que pueda sentirse incómodo. Por supuesto que ha habido un par de chascos, nada importante que deba mencionarse.

Cuando el momento llegó se reunió junto a Namjoon, Jungkook y varios guardias frente un pequeño puesto de espera. Salen del agua junto a Hoseok que va escoltado. Están en una pequeña isla desierta con apenas vegetación y suelo firme como roca. Hay cuatro clavos en el suelo con sogas mojadas. Hoseok, tembloroso, se echa y es amarrado de las muñecas, tobillos y el cuello.

—Como sabes esta prueba consiste en que podrás liberarte si los dioses así lo desean. Las sogas al secarse encogerán su magnitud, por tanto, van a asfixiarte y cortar tu piel—Explica Namjoon con las manos tras la espalda—. Sin mencionar que quedarte seco va a asfixiarte. Suerte.

—s-solo necesito hablar con la Anfitrite... Después. Si salgo de esto. —Traga grueso. Jimin asiente, con expresión indiferente.

Al volver al agua toman lugar en el pequeño puesto de espera. Come algún que otro bocadillo y nota las ganas de Jungkook de hablar. El rey piensa en si Hoseok realmente podría con esto, es tan débil fuera del agua con semejante sol que teme que se muera antes de que los dioses puedan hacer nada.

Sin mencionar las aves que sobrevuelan el cuerpo que comienza a oler mal.

— ¿Qué haces si un amigo te traiciona así? —Pregunta Jimin, viendo a Jungkook que no hace más que analizarlo.

Por un instante se perdió en él. Los pendientes, la ropa que flota, los ojos entrecerrados y ligeramente fruncidos. Tan diferente a la pasiva y feliz expresión que tenía la noche anterior antes de lo que sea que pasara.

—No lo sé. No me ha traicionado nadie que considerara irremplazable así que responder esa pregunta se hace complicado.

— ¿Taehyung no cuenta? Te mintió y casi me mata. Si hubiera estado en tus manos ¿Qué harías?

Lo medita un instante. Habría querido guardar las apariencias, dando un pseudo castigo para que nadie pudiera juzgarlo por ello. Por un instante, imagina que eso es lo que Jimin hace por Hoseok, sin embargo, no tiene ningún sentido. Dejó muy marcadas unas pautas que sin dudas limitan la vida que Hoseok tenía hasta ahora, sin mencionar que está en peligro de muerte ahora.

Jimin pudo haberse callado lo que pasó y seguir como si nada, pero decide hacer esto ¿Por qué?

—Asumiré que eso es un "No haré nada".

—Quisiera que sufra, al menos un poco, pues el rencor no se puede dejar un lado del todo. Es necesario que hay un castigo ante eso—Jimin balancea la cabeza—. ¿Consideras que necesito un castigo por lo de anoche?

—Castigar a un ignorante no es algo que me agrade. Si no sabe que es malo ¿Qué sentido tiene? El punto de pagar por un crimen o error es que exista un arrepentimiento. Dime ¿Qué hiciste anoche? —Interroga, esperando de corazón que diera la respuesta que quería.

Lo medita ¿Qué hizo mal?

—Quisiera entenderlo. —Dice entristecido. Enderezándose en su lugar.

Al tratar de acariciar la mano de Jimin, el coreano la aparta y mira a otro lado, esperando que Hoseok baje.

Pasaron un par de horas y Namjoon estuvo a punto de pedir que subieran para desatar el cadáver del atlante, pues este por ahogo o la resequedad de las cuerdas ya debió haber perecido. Justo en ese instante Hoseok cae al agua, inhalando con fuerza y como su vida depende. Namjoon lo rodea con una manta al instante, sintiendo la piel caliente del otro.

Hoseok está colorado, con los labios resecos y los ojos irritados. Jimin y Jungkook lo aplauden al acercarse a él.

—Los dioses han decidido que tus crimines no son lo suficientemente graves como para abandonar este mundo. Felicidades. —Hoseok tose, Jungkook luce más animado de lo que imagino que estaría. En tanto el rey habla con Namjoon, Hoseok se acerca a Jimin.

—Ji- Anfitrite—Se corrige—. Tenga esto. —Jimin alza una ceja, extrañado por el cilindro que Hoseok le entrega.

—¿Un labial? —Pregunta sin entender.

—Es un labial hecho en base a moluscos, aletas de pez Beta y escamas de atlantes derivados de pez cirujano compactados con veneno de pez globo. —Hace un puchero ¿De qué mierda sirve todo eso junto? Su color es lindo, muy natural.

— ¿Para qué me serviría...?

—N-no es para que lo use—Interrumpe con cuidado—. Este cosmético está prohibido y en la Atlántida no lo hace nadie a menos que sea el mercado clandestino. Aun así, se detiene la producción muy continuamente. Son difíciles de hacer y más de conseguir.

—Entonces de dónde demonios lo sacaste. —Increpa queriendo tirarlo a que se pierda por ahí. Que tenga veneno ya lo preocupa.

—No es mío. Es de Taehyung—Jimin se muestra sorprendido—. Lo estaba usando por la noche. Dudo que supiera que es lo que lo conforma, pero sabía el efecto que hace ingerir la más mínima pizca de eso ocasiona que la consciencia se pierda. En su caso, al mezclarlo con su saliva generaba tal encanto en quien besara que olvidaría todo a su alrededor por prestarle atención.

— ¿Lo tenía puesto anoche? —Hoseok asiente con rapidez—. ¿Por qué no se lo diste a nadie más?

—Porque no sé cómo se tomará el rey esto. El efecto secundario de usarlo es irritación en la piel, sobre todo lugares tan sensibles como la boca. Tanto quien lo usa como quien lo ingiere—Jimin voltea y mira a Jungkook que frota sus labios, lo había escuchado quejándose del ardor—. N-no creas que busco tu simpatía, solo... Debe saberlo. Taehyung es mi amigo y considero esto una atrocidad por su parte.

—Agradezco que en esto hayas sido sincero. Una de las tantas razone por las que tu dios te salvó la vida.

Hoseok se encoge de hombros tímidamente, sin comprender exactamente qué pasó allá afuera. Estuvo a poco de asfixiarse, de ahogarse por no tener agua y de repente fue como si una burbuja se formó en su cabeza para que no muriera, pues la soga no siguió reduciendo su tamaño.

Gracias a tanto picoteo de un ave pudo soltar una mano, la sangre lo ayudo a resbalar la muñeca de la atadura. Abrió las demás y se lanzó al agua para no quemar más su piel que ya huele a pescado frito. Jimin avanza con Jeonghan a su lado, examinando el labial en sus manos hasta guardarlo y ver de reojo a un coral donde puede ver tela flotando.

Obviamente es Yoongi. Le indica a Jeonghan que se quede ahí por un instante mientras va con el príncipe.

—Nadie me informó de esto.

—Hice que te avisaran. —Ladea Un poco la cabeza. Entrecierra los ojos.

— ¿Esperabas que lo salvara? —ríe cantarín.

—Por supuesto que sí.

—Entonces que sentido-

—Quería que sufriera un poco... Rencor tal vez.

Pudo hacer esto tan a la ligera por esa certeza dada la noche anterior. Yoongi no dejaría a Hoseok morir, iba a salvarlo a como diera lugar y el castigo que ordenó se prestaba para que pudiera ayudarlo. Seguramente Yoongi cortó una de las cuerdas y Hoseok no pudo notarlo por querer volver el agua rápido.

— ¿Me odias?

—No.

—Vaya, creí que-

—Jamás odiaría a mí Anfitrite—Jimin se inclina hacia atrás, un tanto espantado por la repentina cercanía—. A final de cuentas, es mía.

—No... No lo es. —Dice incómodo y se aleja para volver con Jeonghan. El sirviente se percató de que Jimin lleva el labial consigo.

— ¿No piensa decirle a su alteza al respecto? Podría hacerlo ahora mismo. —Sugiere.

Jimin lo piensa y niega con la cabeza ¿para qué? Jungkook le dijo de manera muy indirecta que posiblemente no hiciera nada contra Taehyung aun si fuese una traición directa. Retrasar o adelantar esa inacción no iba a quitarle el sueño y como bien dijo antes, tiene cosas que hacer. Jungkook podía estar con su misterioso ardor en los labios un par de días.

—Ya es buena hora para ir a Corea ¿Está todo en la nave? —Asiente—. Bien, quiero conocer a mí primer sobrino.

...

—Quiero colocar estas a lo largo de la empuñadura. Que parezca muy frágil, pero sin serlo. Haré traer los diamantes para la punta.

Deja atrás al herrero que hizo llamar. El día está mucho más lento ahora por algún motivo que desconoce. Yoongi tranquilo a pesar de lo que le pasó a Hoseok, Jin aun inconsciente; Namjoon en sus asuntos y Jimin nuevamente desaparecido en quién sabe dónde. Apenas pregunto por él casi grito al escuchar que subió a la superficie.

—creí haber dicho que debía-

—Nadie puede detenerlo. Ya se lo he dicho. —Suspira hastiado de tener que repetir información.

—Sea como sea, hay que...

Frota sus labios pensativo. De hacerlo volver Jimin estaría aún más enojado con él. Lo que esté haciendo arriba debe ser importante, de otro modo no habría ido. Según el localizador de su nave está en Daegu.

—Dime que hay en Daegu. Rápido, me voy en treinta minutos.

Quizá era un buen momento para tomar la invitación de visitar Corea.

Eso ayudaría a que su esposo no lo odie.

 

Chapter Text

—Vaya, que linda es. Debieron decirme que era niña, todo este tiempo he estado diciendo que vería a mí sobrino. Pase cierta vergüenza.

—L-lo olvide en la carta, lo siento, alteza.

Jimin sostiene mejor a la bebé de cuatro meses –casi cinco-, que está perdida en el encanto que le provoca ensoñamiento. Sonríe a la mujer que no cree que sea tan tímida y sumisa. La pareja secreta de su hermano, llamada Kim Hyun-Ah. Levanta a la bebé y besa la nariz de botón. Suelta el pendiente que la mano infantil tironea.

—Eres madre de mí primera sobrina. Detente con ese formalismo—Hace trompa con los labios—. Me alegra conocerla, a ti también. Tan escondida estuviste que creí que la tierra te había tragado. Asumo que más bien fue Hyojong. —Bromea, su hermano tose. Avergonzado.

—Me sorprende que vinieras. —Admite para cambiar de tema. De sus hermanos, Jimin es uno de los dos que faltaban para conocer a su pequeña.

—Quería ver a mi familia ¿Por qué te sorprende? —Sonríe divertido.

Realmente haber subido le trae una paz enorme que no iba a conseguir en el palacio de la Atlántida. Estar con su familia tampoco, pero el nuevo integrante sin duda lo animaba. La bebé es pequeña, cabello negro y de risa complicada, pero sin llorar en ningún momento. Hyojong echa toda la culpa a su hermano, pues este es una criatura de fantasía.

Tan encantador que su servidumbre detiene todo por mirarlo, suspiran soñadores con la intención de seguirlo.

— ¿Cómo dijiste que se llamaba? —De hecho, en ningún momento dijeron el nombre. Hyunah está terriblemente torpe y es que nunca había visto a Jimin. Así como tampoco estaba preparada para su arrulladora y encantadora presencia.

—Chung-Ha.

—Es adorable. Lamento no haberte conocido antes—Hace un puchero, hablando directamente a la bebé—. Pero te traje un regalo.

Jeonghan entra al lugar con una caja enorme en brazos. La madre toma a la bebé y Jimin abre la cara. Una pecera enrome, vacía con rocas coloridas en el fondo y alguna que otra alga. Aplaude un par de veces y la burbuja de agua absorbe la luz de la habitación; la iluminación azulina los deslumbra. Hay pequeñas sombras junto al brillo del agua ondeando. Los pececillos son posibles de ver ahora; incluso suena una tierna y suave canción de cuna. Aplaude nuevamente, apagando la lámpara de noche.

—Va a dormir siempre que la hagan sonar.

—Muchas gracias, alteza.

—Hyunah.

La vivienda de su hermano es una combinación entre un palacio europeo y asiático. No cuenta con demasiados jardines. Amerita mayor cantidad de servidumbre, el aseo es terrible, incluyendo la enorme piscina con bella cerámica decorativa. Iba a quedarse unos cuantos días. La mayor sorpresa es que Jiyong arribó con su mismo objetivo. Siendo el último en conocer a la niña. No se le hizo raro el cabello verde, menos las caras raras que hace a la bebé o que quiera hablar a solas con él.

A solas con la bebé en brazos.

El padre y la madre están atendiendo asuntos y el par de tíos quería pasar el tiempo con ella.

—Te noto decaído.

—Curioso que lo digas, siempre me ves decaído—Ríe sin ganas—. Lo dices por mi carta ¿No es cierto? —Asiente.

—Me sorprendió.

— ¿Por qué?

—Porque eres una persona hipersensible. No te ofendas, pero está en ti ser emocional. Me preocupa que insinuaras querer aplicar esa manera de vivir...—No culmina, dejando a su interpretación la idea que generó su misiva.

—No comprendo. —Se hace el tonto, acariciando la cabeza de la bebé que dormita.

—Creí que estabas con ideas suicidas—Arruga la expresión—. Eres hipersensible como ya dije. Tus emociones y sentimientos son lo que más te caracteriza y no tiene nada de malo que así sea. Dejarlo a un lado es igual a matar una parte de ti. Tan importante que te llevaría a tu fin.

—Eso no quiere decir que quiera morir.

—Crees que es así. La realidad es que quieres ser lo que no eres, lo cual es igual a dejar de estar vivo.

—Estar vivo duele más.

—Ni modo, estás vivo.

Algunas veces los cuestionamientos filosóficos con Jiyong lo confunden. Tiene muy claro que no es suicida, al menos eso creía hasta el momento ¿En serio da esa impresión? Espera a que Yoongi no creyera lo mismo, siendo quien lo vio en lo que puede catalogar su peor momento.

Jiyong no se aparta cuando Jimin se recuerda de él. Los detalles los desconoce, pero su hermano menor está sufriendo con creces. Le produce pena, también mucha rabia. Jimin puede entender el mundo en el que vive, incluso enfrentarlo, pero eso no cambia que por su forma de ser es alguien débil y demasiados golpes lo destruirían.

—Puedes ir a Seúl. Me agradaría tu compañía en ese palacio tan enorme.

—Volveré en dos días a la Atlántida. No creo que suba en un tiempo.

—Se acerca la fecha.

—Dudo que importe.

El día transcurrió tranquilo. Jimin se enteró de la mejorada relación con la corona china y un término casi crítico con Rusia. Lo sorprende menos de lo que lo preocupa. Jiyong ya había dictaminado que cualquiera queja atlante por ataque de Rusia traería consecuencias graves.

Espera de corazón que el asunto muriera en esa advertencia que pretende ser un aviso.

—No trajiste a tu amigo.

—Pasaron cosas. —Jiyong se ríe.

—Pronto volverás con él.

—No.

—Lo que admiro de ti, ahora que puedo mencionarlo, es que eres una persona que sabe perdonar, pero sin perder la noción de lo que ocurrió. —Jimin demuestra su disgusto.

—Perdonar-

—Lo merece quién es tu amigo. Si demuestra merecerlo ¿Me dices que ocurrió?

—Mintió. —Comenta escueto.

— ¿Se disculpó?

—Si.

— ¿Respeta la distancia?

—Supongo.

—Dale tiempo y si aún en ese momento anhela tu perdón para recuperar tu amistad... Pruébalo. Dependiendo de lo que haga, será lo que consideres la mejor opción.

—Me decepciona, porque lo amé incluso más que ustedes ¿Cómo lo dejo pasar?

—Nada será igual. Te enseña a seguir avanzando, pero al menos seguirá a tu lado sabiendo que el error sigue ahí y no habrá otra oportunidad—Jimin sigue con aquella expresión, notoriamente extrañado por la insistencia de Jiyong por Hoseok—. El cariño en su mirada no pudo ser falso.

Jimin suspira y mira al estanque con tamaño de una piscina olímpica. Le tiende a Jiyong un dulce que come al instante. Sabe amargo, fatal, a medida que más lo saborea su cara se vuelve aún más compungida por el asco. Estuvo a poco de escupirlo. Jimin lo jala de la muñeca, sin permitir que su hermano mayor evite ir al estanque con él. Tan profundo que vio se siente más fría el agua del fondo.

—Respira. Dura una hora más o menos. —Jiyong suelta el aire, parpadeando repetidamente, sorprendido de no sentirse ahogado a pesar del agua en sus pulmones. Con ayuda de Jimin toca el suelo—. Es más lindo así ¿no crees? —Pregunta, con miles de peces arremolinándose alrededor suyo.

—La próxima ocasión que coma nada que me des, usaré traje de baño—Jimin ríe—. Y es cierto, es mucho más bello así. —Ve de reojo a su hermano. Se pregunta qué ocurre realmente con el rey atlante...

Tener ese rostro fascinado por lo ya visto, brillante y hermoso... Je, aparentemente ser gobernante da lugar a ser ciegos.

~***~

Despertar en paz y sin peces a su alrededor –pues a veces baja a la parte inferior de su habitación y los ve-, es muy extraño ahora. Lo hace sentir nostálgico, pero la sensación no es del todo anhelada o apreciada. Ni siquiera diría que lo disfruta. El desayuno estuvo bien, igual que el almuerzo y el postre. Espera que llegue la hora de la merienda. Será helado. Extraña el helado.

Demasiado.

—La verdad no sé dónde está. Es decir, dijo que quería leer las cartas y correos de Rusia para hacer tiempo hasta que llegara la merienda. —Baja los papeles ¿A quién le está hablando Jeonghan? Si es con su hermano iba a enojarse.

Aunque su sirviente tiene un roce obvio con S. Coups. No debería preocuparlo alguna maña como Hoseok.

—Escucho donde está. Es complicado que se esconda. —Abre los ojos terriblemente incrédulo, rehusado a creer la voz que oye.

La puerta fue abierta, se ahoga con su propia saliva y levanta del asiento. La imagen frente a él es, en su opinión y de muchos, quimérica: Jungkook en la entrada del estudio de su hermano mayor. Fuera del agua. Seco. Lejos de la Atlántida. Por puro nervio se fija en el acuario en una de las paredes. Los peces están juntos, en una esquina, como atraídos al rey.

— ¿Qué hace...? —Balbucea, aun pasmado.

—Considere buen momento venir a visitar a tu familia, es la mía también por efectos del matrimonio y por ello debo darle un regalo a mí primera sobrina. —Explica con simpleza. Jimin se aproxima cauteloso.

— ¿Por qué? —Insiste, negado a creer eso.

—Lo acabo de decir—Afirma—. Además... Poseidón siempre persigue a Anfitrite aun si no la puede atrapar—A pesar de la renuencia de su esposo, Jungkook logra acariciar la mejilla de Jimin—. En mi caso, a juzgar por tu anhelo de distancia, aun no merezco poder atraparte. Quiero merecerlo y para eso hay que actuar.

Por un momento el asunto el labial vino a su memoria. Esto es igual a el jardín de vitrales, antes de que Taehyung hiciera acto de presencia. Junta los labios, volviendo a la conclusión que tuvo al meditar el asunto a medias:

Jungkook no lo hizo a un lado voluntariamente.

Fue, sin duda, por culpa de Taehyung.

Hasta cierto punto es de agradecer, pues tal vez de otro modo no se habría dado cuenta de su realidad emocional, pero lo molesta porque impulsa un odio dirigido a Jungkook... Luego justificado de manera sencilla: Aun si Jungkook se enterara del labial, no haría nada en contra de Taehyung. Seguiría como si nada al respecto.

—Vamos antes de que se haga la hora de la merienda y ella esté distraída con otra cosa.

Hyunah estuvo pálida todo el rato en que Jungkook cargó a su hija. Resultaba un tanto gracioso como la bebé literalmente soltó baba de tanto rato con la boca abierta viendo a Jungkook. El presente de Jungkook no fue otra cosa que un pendiente de oro que dependiendo de la luz que lo reflectara, tendría un color u otro, así como una imagen diferente. En ese momento, tenía un pequeño delfín.

Hace de medallón, por lo que seguramente en algún momento se colocaría una fotografía en su interior.

Llegado el momento de la merienda Jungkook estuvo presente obviamente, sin embargo, Jimin quería morirse de risa de la manera más indiscreta posible. Podía titularlo como "Un atlante descubriendo el helado". De por si tienen grima a beber, excepto Yoongi que es mañoso y puede darse el lujo por sus poderes, así que no lo sorprende del todo la reacción disgustada inicial.

Poco después Jungkook no paraba de comer y bien, siguiendo las reglas de invitado-anfitrión se lo dieron sin chistar al respecto. Al menos no se le arruinó la merienda. Es un punto a favor del rey que tan aturdido lo tiene.

—No me avisaste que vendrías.

—No tuve necesidad.

—Puedo informarte a partir de ahora a donde iré si con eso lo haces tú también. Aun no resolvemos el tema de los submarinos, es peligroso no saber la ubicación del otro—Es una desgracia, pero debe admitir que ese punto es válido—. No te prohíbo subir; principalmente porque no puedo hacer eso, sin embargo, ser consciente de dónde te encuentras es necesario.

—Asumo que Namjoon te dijo que estaba aquí.

—Lo hizo.

—Entonces con eso basta. —Concluye bajando las escaleras para andar por el jardín. Jungkook se apresura para ir a su lado.

—Si esto es porque estás decepcionado por Hoseok-

—No es el único del que estoy decepcionado. Aprecio que hayas venido, pero quiero pasar al menos hasta mañana sin el fondo del mar atormentando mis pensamientos. Eso te incluye. Te pone a la cabeza de esa lista.

Lo detiene, tomándolo de la mano y luego rodeándolo por la cintura.

—Sea lo que sea que me pasó impidió que me dieras tu regalo... ¿Qué dices de dármelo ahora? Aun lo quiero—Por más que busca una excusa para decir que no, ninguna le viene a la cabeza—. Hey...—Hace que lo mire—. Muéstrame.

—No es justo...—Empieza a decir—. Que hagas esto. Me haces sentir más estúpido de lo que soy.

Jungkook se da el gusto de ver a Jimin con sus grandes ropas tradicionales. En tonos oscuros y que se arrastran por el pasto. El modelo parece femenino por la estola felpuda que llega en los brazos. El ambiente está levemente frío, por lo que debe suponer que la época de heladas está cerca.

¿Cómo se vería Jimin en esas felpudas ropas que emulan pelajes animales? Si con solo esa estola se ve tan etéreo y señorial. Ah, la idea es muy bella. Así como siquiera pensar el cómo sería bajo el agua.

—Alteza. —Saluda Jiyong.

—Emperador. —Responde Jungkook.

...

—Sé que es triste, incluso parece estar arrastrado, pero... Quienes consiguen el amor, son los que más insisten—Jeonghan no lo ayudó como quería, pero al menos lo ayudo a acomodar algunos broches en su cabello para adornarlo discretamente—. Quien vuelve es él, así que ¿No será él quien más busca?

—No lo sé. A estas alturas no logro asumir nada.

Jeonghan se ríe antes de dejarlo pasar. Con resignación pidió que estuvieran listos para irse a donde indicara. Jungkook aparentemente tuvo una charla larguísima con su hermano, solo él consigue que la gente quede con semejante cara. El único mérito que puede darle al atlante, es que debe de haberla resistido toda y no caer al piso intimidado por Jiyong.

—Iremos a ver tu regalo.

—Te sigo a donde quieras. —Afirma con las manos tras la espalda, observando cada detalle de Jimin.

Honestamente... Prefiere como se ve en el agua. Lo que le sorprende es ese gesto casi crónico de echarse el cabello para atrás. No lo acaba de hacer por el peinado que lleva, pero es obvia su frustración por ello.

...

—Es una playa bonita. —Concede al mismo tiempo que la nave despega y desaparece de su vista. Volverían al amanecer por orden de Jimin. En el peor de los casos tendrían que ir de regreso, pero tampoco es complicado dado su situación.

—No es eso. Debes esperar más. Es temprano... Puedes dormir. —Indica sentándose en la arena, con la ropa resbalando de su hombro como siempre.

Jungkook se recuesta en la arena, con los brazos cruzados tras su cabeza y viendo a Jimin que se abriga en su estola y no hace más con aquella prenda blanca y felpuda como zorro. Haciéndose el dormido se arrima a Jimin, abrazándolo por la cintura y encogiéndose en torno a él. Jimin tuvo la idea de apartarlo, pues empezaba a impedir que respire.

Luego se lo queda viendo.

Analizando cada perfecto detalle del rostro que finge estar dormido.

Piel blanca.

Cabello de longitud considerable cubriendo un poco del rostro.

Con un dedo aparta los rizos marrones oscuro. Aprecia el par de lunares, la nariz pronunciada.

Las pestañas oscuras, siendo una cortina al océano que tiene por mirada.

Estuvo a poco de tararear, pero decidió no hacerlo y en lugar de ello solo acaricia la cabeza de Jungkook, peinándolo.

El monarca si se durmió, fue inevitable entre tanto mimo. Jimin también se recuesta, usando su estola como almohada, quedando arqueado y con la mano en la cabeza de Jungkook. Estuvieron así hasta que el sol ya no altera el cielo. La oscuridad es absoluta hasta que la luna queda descubierta. Llena y blanquecina logrando un tono vino tinto en los mechones del rey atlante.

Despierta primero y a pesar de que admira a Jimin dormido por un par de minutos, no tarda en dirigir la mirada al cielo y quedar con la boca entreabierta. Unos minutos así, con su cuello empezando a resentirlo.

Su corazón late azorado, con la diestra remueve a Jimin para que despierte.

—Jimin... La-las estrellas se están cayendo del cielo. —Dice angustiado.

El coreano despierta de poco, al momento de ver al cielo se sienta junto a Jungkook que sigue con esa asombrad ay asustada expresión. Ríe suavemente, el gesto inocente es tan lindo de su parte que lo hace recordar que, aun si es el rey, Jungkook es muchas veces un niño nada más. Un niño que jamás en su vida había visto las estrellas como hoy.

—No se están cayendo del cielo—Informa para calmarlo—. Es una lluvia de estrellas. Dicen que dentro de cada una hay un deseo. Que al caer se cumplirá... También que indica el número de perturbaciones en el mundo, pero esa definición la hace la gente resentida que desea entristecer a los demás.

— ¿Algún deseo tuyo se ha cumplido? —Pregunta sin dejar de ver el espectáculo. Jimin lo mira a él, admirando los ojos de Jungkook reflejando las estrellas iluminando el cielo.

—Desee conocer la Atlántida así que... Sí, se me ha cumplido al menos un deseo. —Retorna la mirada al cielo.

Aun después de la lluvia de estrellas Jungkook permanece viendo el cielo. Es tan increíble la cantidad de puntos que hay, como hay estelas de color azul celeste. Jimin pensaba en lo lindo que pudo haber sido mostrarle esto cuando debía. Abraza sus piernas junto a la estola. Con los ojos irritados y aguantando ganas de llora por la frustración.

—Es bueno haber venido hoy, así vi la lluvia de los anhelos—Arruga la nariz, sonriendo amplio. Jimin se encoge aún más—. ¿Qué tienes?

—Aquella noche lo habrías visto con Taehyung, supongo.

—Lo pensé, pero es más especial si es un secreto entre tú y yo... Como un lugar especial. —Jimin no se sentía seguro con eso, logrando que sus ojos ardan y enrojezcan.

— ¿De qué serviría eso? Yo no...

No soy bonito.

No te importo tanto.

No soy Taehyung.

No soy quien te saca suspiros.

No soy el esposo que querías.

No soy atlante.

No soy valiente.

No soy útil.

Solo soy Jimin.

—No ¿Qué? —Pregunta tomándolo del rostro, iniciando un beso suave, tranquilo e íntimo.

—N-no soy... Bonito como él... No soy como él en nada...

Jungkook se aparta apenas, ladeando la cabeza. Empieza a tararear hasta empezar a cantar:

Won't you come with me
Boy, neowa naui dance
jom deo gakkai nuneul majchwobolkka
tteollineun ne sum so ri e
You got me saying
Yeah, yeah, yeah, yeah

Recuerda vagamente a Hoseok mencionando la voz de Jungkook y aunque ya ha escuchado un poco antes, en esta ocasión se le hace particularmente distinto.

ganeun balmogui high heel
sumgyeojin neoui body linee
You got that candy on deck
hwaryeohan neoui kissing skills babe
Come on, boy

Da un par de besos a los labios de Jimin, sin conseguir que este cambie de expresión.

Won't you come with me
Boy, neowa naui dance
jom deo gakkai nuneul majchwobolkka
tteollineun ne sum so ri e
chimeul samkige hae
Yeah, yeah, yeah, yeah

Da suaves tirones a sus manos, Jimin niega con la cabeza.

Icecream gateun mase
noganaerineun kkeunjeokhan neukkim
seodureuji ma no need to hurry
ajik urin hal iri manha

I like your face ppalgan ipsul cherry
I like your taste ppajyeodeul geo gata
I like your face eongkeureojin meori
I like your taste
You take me to space, yeah

Logra ponerlo de piel, quitándole una que otra prenda para hacer que se mueva al ritmo que marca de manera imaginaria con su canción.

ganeun gosmada neoneun
moduui siseon jipjungiya hey
iksukhan gwansim soge
nungildo juji anhneun neoneun eoryeowo

Won't you come with me?
Boy, neowa naui dance
jom deo gakkai nuneul majchwo bolkka
tteollineun ne sum so ri e
chimeul samkige hae
Yeah, yeah, yeah, yeah

Jimin empieza a reírse, sin poder evitarlo por las caras que hace el monarca mientras más estrambóticos son los movimientos que este hace, llevándolo sin problema alguno. Como si fuese una muñeca entre sus manos.

oneuri bami jinagagi jeone pour
champagne shower
Won't you come with me?
Just dancing on the floor
areumdawo neon la, la, la, la
You got me saying
Yeah, yeah, yeah, yeah

Lo imita por jugar, arrugando la nariz de igual manera y perdiendo monumentalmente el equilibrio encima de Jungkook.

I like your face
I like your taste 
You take me to space 
I like your face

Lo toma del rostro, acaricia las mejillas con los pulgares, limpiando el rastro de las lágrimas salidas por la risa.

—No te atrevas a decir que no eres bonito ¿Entendiste? Voy a decirte lo contrario hasta que te aburras de mí. —Advierte repartiendo besos por el rostro cachetón de la Anfitrite.

Su Anfitrite que, a pesar de estar entre sus brazos, no la ha atrapado.

Para nada.

Es como una trampa defectuosa que no captura a su presa, sino que se mantiene inerte a pesar de la presión.

Jimin sonríe un tanto tembloroso hasta caer en cuenta de lo mismo que hace rato. Esto pudo haber ocurrido hace un par de noches cuando debía pasar. Cuando Jungkook estaba siendo tan sincero en lo que decía. Palpa su bolsillo izquierdo, con el labial ahí y lo saca. Jungkook observa curioso el objeto, incluso muestra desagrado por el olor.

No es el mejor momento.

Es la definición de arruinar un buen momento, pero Jimin no quiere retrasar esto.

Tampoco le interesa romper el escándalo, pues de un modo y otro ocurre.

Lo ignore o no... Jungkook iba a ser consciente de porque este regalo, esta apreciación y baile bajo las estrellas no sucedió la madrugada después de su cumpleaños.

—Esta es la razón por la que no vinimos la otra noche.

— ¿Un labial podrido? Puedo darte otro-

—No es mío. Es de Taehyung—Jungkook alza una ceja—. Moluscos, aletas de pez Beta, escamas de atlantes pez cirujano y veneno de pez globo—Juguetea con el objeto entre sus dedos, la expresión de Jungkook iba deformándose a una de sorpresa e incredulidad—. Te arden los labios aun ¿Cierto? Aquí tienes la respuesta.

—Pero-

—No recuerdas nada. Ni siquiera recuerdas como dijiste que nada que pudiera venir de mi te interesaba. Aquí está la respuesta a tu gran laguna mental.

Silencio.

—Taehyung lo tenía. Hoseok me lo dio, Jeonghan me lo confirmo y estás mal de los labios... Posiblemente no harás nada, pero mereces saberlo.

Lo sorprende que Jungkook lo atrajera para besarlo nuevamente. Profundo, lento y hambriento. Frotando sus labios con énfasis. Como si esperara que de esa manera la sensación se fuera. El ardor y la inminente desilusión.

 

 

Chapter Text

—Umm...

—Hey. Despertaste por fin ¿Qué tal te sientes?

—Namjoon. —Musita adormilado.

El consejero sonríe y acaricia dulcemente la mejilla aun pálida. Jin se arrima a él, sintiendo frío en exceso, así como un dolor horroroso que lo hace sentir peor. Namjoon le brinda aisladas caricias para consolar el dolor que pueda estar sufriendo. Los que derivan de los peces Beta tienen una enorme sensibilidad. Podía estar totalmente curado, pero permanece con los nervios resentidos.

Por unos largos días tendría esa sensación.

De hecho, esa sensibilidad es lo que les hace tan buenos cortesanos, el placer los llena más de lo que pueda ser a ciencia cierta.

— ¿Qué pasó...? —Balbucea adormilado. Los parpados le pesan y la consciencia se le nubla, peligrando con caer inconsciente.

— ¿No te acuerdas?

—Estoy confundido.

—Tienes un par de días inconsciente y por tu pupila... Sigues muy adolorido—Menciona, jaló el parpado inferior y vio mejor el globo ocular—. Supongo que querrás dormir más.

—Umm... Aja...—Responde a poco de dormirse. Namjoon le da un beso en la frente, logrando mayor sensación de comodidad.

—duérmete. Estaré cuidándote. —Jin sonríe con aspecto tierno, agradecido por ello.

—Vale.

—Puede ser tierno a pesar de todo.

—Lo es, aunque posiblemente soy el único que lo cree.

El beso que Sunmi da a la mejilla de Namjoon provoca una sonrisa en este. Ella se ha quedado en una habitación del serrallo y acompaña a Namjoon durante el día, simple y tranquila compañía a la que puede sacar largas platicas con respecto a lo que esté haciendo en el momento. Sunmi se vuelve una buena dama de compañía. Y nada más.

Una buena amiga que está porque quiere.

~***~

Estuvieron toda la noche en esa playa. Llegado el punto en que Jungkook está recostado en el regazo de Jimin. Este lo mima en el cabello, el cuello y parte del pecho descubierto. Un toque inocente, afectuoso y curioso. Un ansia de descubrir la textura y forma de su esposo. Jungkook lo permite sin problema y gracias a la posición puede hacer lo mismo a Jimin.

Introducir la mano en los pliegues de tela.

Disfrutar de la piel suave y seca de Jimin. Hasta la fecha nunca lo había hecho. Mucho menos sentir el aroma ajeno al salitre del mar.

Devorar los labios gruesos de tierno rosa hasta volverlos carmín.

Los broches del cabello negro cayeron, también el maquillaje.

Cuando el día llega y Jungkook admira el amanecer puede apreciar ese rostro totalmente natural que no suele mostrarse así ante nadie. Perfecto en su simpleza. Suave, esponjoso, delineado y natural en la gracia que los dioses le brindaron al volverse uno del pueblo atlante.

Sus pensamientos toman otro rumbo, más amargo por tratarse de la confesión que Jimin hizo. La realidad de lo que ahora es un triste final para su cumpleaños. Uno que lo tuvo tan feliz todo el tiempo. Resulta tan decepcionante y lo llena de un mal sabor en la boca. Desazón total de su festividad arruinada y que él se entera tarde. Último a los demás.

— ¿No lo usuarias? —Pregunta de manera suelta, dando toques con el labial contra los labios de Jimin.

— ¿De qué me sirve forzarte a amarme? O a nadie... Es triste y monstruoso al mismo tiempo. —Opina de manera distraída.

Aun si la desesperación devora poco a poco su racionamiento, sería incapaz de hacer eso a un ser amado. Porque lo que recibiría nos ería amor, sino un total engaño y falsedad. El rechazo natural duele menos al que vendría por manipular tan vilmente.

—Ya veo.

Jungkook no dijo anda más al respecto, cosa que genera incertidumbre en Jimin, pues puede ser una señal a una odiosa posibilidad: Lo pasaría por alto por haber sido Taehyung quien lo hizo. La sorpresa pasa de largo y la amarga decepción hace acto de presencia como de costumbre. Empieza a acostumbrarse a este orden de sentimientos.

Sin embargo, en tanto ve que la nace que los trajo viene a recogerlos nota una similitud enorme con sus cuantiosos sueños. La playa, la orilla espumosa, la arena blanquecina y su ropa desperdigada en esta hasta que la recoge viendo al horizonte en tonos naranjos y purpúreos. Jungkook lo toma de la mano para que avancen y puedan regresar al palacio de Hyojong, seguido de allí a casa.

Jimin permanece distraído a pesar de seguirlo. Sube a la nave tan espaciosa y no se aleja demasiado de la entrada en tanto que Jungkook deja las ropas del coreano a un lado. Planta los pies frente a una de las enormes ventanas. Ve la isla, que se aleja en su horizonte y empieza la visión del enorme y basto océano.

Estarían apenas a cuarenta minutos de Corea, Daegu, donde volvería a la tierra que conoce desde que tiene uso de razón. En cambio, no conoce casi nada del océano.

— ¿Jimin?

Desea conocer el mar. Luce tan bello, inexplorado. Quiero descubrir más de el. Salir, ver por sí mismo en lugar de permanecer encerrado leyendo o escuchando al respecto.

—Oye.

El problema es que hacerlo solo no es bueno. Necesitaría de alguien cuando lejos de la belleza se encuentre con los peligros marinos. Lo salvaje, lo nocivo; cuando la situación lo sobrepase hasta tal punto en que la ayuda sea indispensable.

— ¡No!

Necesita alguien en quien confiar.

— ¡JIMIN!

Jimin abre la compuerta, al borde del suelo. Jungkook a pesar de estar moderadamente cerca no pudo tomarlo. Jimin lo miró, había escuchado y aun así se inclinó hacia adelante para dejarse caer al vacío como si nada. Casi como si anhelara el impacto mortal que obtendría por lo alto que es junto a la velocidad con la que cae.

Jungkook pregunto si podían volver, no dio tiempo a que le respondieran. Fue casi una pregunta a sí mismo en lugar de Jeonghan que se sujeta asustado. El rey imita al coreano, habiendo tardado menos de un minuto en seguir el impulso más primario al verlo desplomarse.

Ir por él.

Está mareado, quedando de cabeza con el cabello pegándose a su rostro y viendo el horizonte invertido. El mar como cielo y el cielo como el mar. No está ahogado a pesar de que respirar es dificultoso. Entrecierra los ojos, iba a impactar y morir en el agua. Piensa en Jiyong. Quizá si está afectado y anhelando dejar de sentir. Puede que tuviera razón en su temor y por ello haberse lanzado fue tan fácil de hacer, de aceptar.

Jungkook que lo ve hace surgir su tridente, el cual genera una poderosa onda de resonancia. Ondas que destruyen el leve oleaje del mar profundo. Estruendos y finalmente el agua rompe de forma escandalosa y monstruosa. Jimin abre los ojos impactado, mirando abajo y grita. La enorme criatura de color verdoso sale del agua. Tan enorme que es imposible hacer un aproximado de su magnitud. Los tentáculos que vio antes y no hace tanto tiempo se estiran para tomarlo, atrapándolo al vuelo.

Por torpeza innata o mala suerte resbala del agarre, su cuerpo se desliza entre la viscosidad y las ventosas que le quitan otro par de prendas que conformaban sus ropas. De nuevo en el aire impacta contra el cuerpo húmedo por mucosidad y agua salada, volviendo a caer y siendo sujetado por Jungkook. Finalmente es bien sujeto por la criatura marina, quedando sentado en la ancha punta de un tentáculo.

Jungkook lo toca por todos lados, examinando que no estuviera herido aparte del posible apretón que pudo haber sufrido; lo toma del rostro con expresión angustiada, llena de temor como hasta la fecha Jimin no le ha visto.

Ni siquiera aquella vez en que Taehyung fue secuestrado y su vida peligraba.

Esto ocurre por él.

— ¿Estás bien?

—Si...

— ¿¡Por qué hiciste...!?

—Quiero confiar en ti... De verdad quiero hacerlo—Solloza de repente, sonando herido—. Pero me da miedo hacerlo, porque me soltarías en cualquier momento.

—No lo haría. —Afirma con el susto y la ira disminuyendo hasta diluirse.

Jimin lo hizo de manera inconsciente, con un dios moviéndolo para probarlo. Probar cuanto le importa realmente. Que tan lejos iría por salvarlo. Es ridículo en su estima, pero en un arrebato empático es capaz de comprender su desconfianza.

Lo que se ha creado en consecuencia a su confianza a Taehyung.

Una mal dirigida e inútil confianza...

El Kraken desciende hasta introducirlos en el agua junto con él. Una vez en el agua Jungkook observa las burbujas que escapan de la boca de Jimin. Como si este fuese a ahogarse-. Dirige una mala mirada al Kraken, el cual estuvo cerrando muy lentamente su tentáculo con la intención de jalarlos con él.

Más específicamente a Jimin. La bonita criatura que está enloqueciendo a su rey y único capaz de controlarlo. Aprieta el agarre en su tridente, forzándolo a seguir descendiendo, Jimin se apartó un poco, debido a esto. Jungkook lo toma de la mano para tirar de él y mantenerlo en la media superficie.

Pensó en Jiyong y la conversación que tuvieron.

Piensa en que por su culpa Jimin peligra de ahogarse. Desde el primer momento ha sido así y ahora lo asusta tanto que realmente pase. Como si fuese un espejismo el tridente desaparece de su mano y abraza al coreano.

—No voy a dejar que te ahogues. —Recuesta la frente en el hombro de Jimin.

Se rehúsa a verlo desaparecer en la oscuridad del fondo marino.

~***~

—Alteza. —Saluda Jiyong.

—Emperador. —Responde Jungkook.

Jiyong de vez en cuando se pregunta cómo habrá reaccionado Jimin al ver a Jungkook. A final de cuentas, tenerlo de frente por primera vez resulta... Pesado. Una sensación de asfixia. Como si fuese tan terriblemente ajeno a la humanidad que le provoca un ansia de encogerse. No obstante, es bastante capaz de reprimir esta clase de impulsos y lucir sereno.

Al menos lo suficiente como para que Jungkook no lo note. Siendo que no lo conoce, su rostro ligeramente compungido no significa un rasgo extraño. Quizá siempre tiene esa expresión. Por las historias de Jimin se lo cree con total facilidad.

—No creí que viniera a visitarnos tan de improvisto.

—Visita planificada da lugar a que el anfitrión esconda trapos sucios. Llegar sin previo aviso permite saber que tal tratan a los invitados aun si estos no eran esperados. —Explica con las manos enlazadas. Jiyong asintió, intentado hacer memoria.

Hasta donde tiene entendido, se rigen por costumbres griegas y... Es embarazoso, pero es de lo que más ha olvidado de sus lecciones. Se le hizo un tanto aburrido y que no sería muy útil aparte de detalles muy puntuales.

— ¿Pretendía probarnos?

—En lo absoluto. Vine para acompañar a Jimin.

—Curioso. Viene a hacerle compañía un día así y no cuando lo ameritaba como acompañante.

— ¿No puede valerse por sí mismo? —Arruga un poco la expresión—. Vino con mi hermano por seguridad, sin embargo, estoy perfectamente consciente de que es capaz de asistir a reuniones de esa índole sin compañía.

—Simple decoro.

—El decoro lo hace ver menos. —Rectifica, Jiyong encoge los hombros.

—Son reglas ya planteadas. Pienso cambiar muchas de ellas—Relata mirando el estanque de tamaño pequeño—. Forma de educar a los nobles; el puesto de emperador solo para hombres... Hay muchas cosas que cambiar aquí, pero apenas subí al trono, esto debe hacerse con calma.

—Creí que era alguien apegado a las costumbres.

—Las costumbres solo consiguen que nos cortemos nuestras propias narices y he descubierto que por ello posiblemente han sido muchos años de una familia real infeliz. —Comenta con las manos en sus mangas. Jungkook se pregunta si realmente es vestimenta típica. Jimin nunca ha usado algo así.

Es extraño, más extravagante y rígido.

—Mi hermano... es una persona sensible. Es el último que hubiera querido que dejara Corea—comenta distraído—. Es más pequeño que yo por cuatro años; lo consideraba muy infantil, distraído e inútilmente sentimental—Blanquea los ojos—. Cuando tuvo que irse me di cuenta de que a pesar de ello ninguno de nosotros pensamos un poco en él; tampoco mi padre en realidad.

—Un niño sin guía.

—Exactamente.

—Para haberse desarrollado solo...

—Es excepcional. El problema es que su propia forma de ser no permite esa soledad. Busca cariño en cualquiera, atención sincera... Anhela de quien poder aferrarse así sea un momento—Ladea la cabeza, la brisa les mece suavemente le cabello. Jungkook tiene la melena rubia debido a la luz tan fuerte—. Las traiciones duelen, sobre todo en alguien así.

— ¿Qué pretende decirme? —Interroga llegado a este punto, considerando que Jiyong está formando un contexto para soltar finalmente su intención. El emperador le dirige una mirada venenosa y expresión fiera.

—Mi hermano está en tus manos, para bien o para mal. Si realmente no pretende ser honesto en sus intenciones con él, aléjese o deje muy en claro que será así. Perdí a mi padre, lo amé mucho y no pienso perder a mí hermano solo porque me rehusé a darme cuenta de que somos humanos.

Jungkook recordó la nave de Namjoon, la que usó para buscar al pretendiente indicado. Esta tenía una suave vibración que afectaba los sentidos de los terranos en ella. Aflojaba lo reprimido, los deseos más recónditos, emociones, también era capaz de aflorar la sensibilidad que posiblemente Jiyong nunca tuvo hasta ese momento.

En el que finalmente vio a Jimin como su hermano menor como eso y no un regente más bajo el mando del emperador para mantener Busan.

Cuando pensó en sus sentimientos.

En que Jimin realmente fue su hermano más afectuoso, aun cuando Jimin le tenía miedo por un posible regaño.

A último segundo fue cuando Jiyong finalmente se percató de que tenía a Jimin, justo cuando este debía irse a cumplir con un deber que prácticamente le impuso; que ganó a pesar de haberle ordenado que no demostrara su entera capacidad.

Para Jungkook es un momento de total defensa por parte de Jiyong. Una sutil amenaza a no seguir con su actitud ambigua. Se muerde el labio inferior, impacientando al emperador. La falta de respuesta deja casi claro que tiene el rey atlante en mente, para su total decepción. Con un suspiro y mala cara anduvo para irse.

—Realmente lo amo—Jiyong se gira a mirarlo con extrañeza—. Es alguien dulce, atento... No he hecho mucho para merecer la atención que me ha dado, pero pretendo hacerlo. Comprendo perfectamente que es lo que dices; que es lo que estas advirtiendo, solo quiero agregar que... Jimin es más fuerte de lo que piensas, no subestimes esa fuerza; crees que necesita aferrarse, pero eso no es cierto.

—Si lo-

—No lo es—Asegura con una sonrisa leve—. De ser así estaría con mi hermano en este instante, sería infiel a este matrimonio con él que tanto aprecio le tiene; si necesitara cariño tan desesperadamente habría recurrido a él... Es más fuerte de lo que puedas imaginar. El tema es que no has tenido la oportunidad de verlo.

Recuerda vívidamente el día del juicio; cuando iba a desarrollarse el combate por dicho juicio; al momento de acusar a Taehyung de dejarlo tirado; su expresión con el rey de Vanaheim y sus acompañantes que prácticamente hicieron burla de él. En el juicio a Hoseok por haberlo engañado de esa manera...

Esa confianza, suficiencia y fiereza que vio hasta hace poco en la expresión de Jiyong.

Es de familia aparentemente.

—Créame cuando le digo que se parece mucho a usted—Queda a su lado, ligeramente más alto, no demasiado. Con gesto suave y amable—. Es la Anfitrite que necesitaba y la amistad que no esperaba. Espero que llegue el día en que sea capaz de verlo.

—Y yo que llegue el día en que no me envíe un mensaje diciendo que se ahoga.

Se le hizo extraña esa última frase, pero no pregunto al respecto, teniendo la fuerte impresión de que Jiyong no iba a decirle nada al respecto.

~***~

— ¿A dónde vas?

—Voy a pasar un tiempo con mi madre. Vendré, obviamente, pero creo que necesito acompañarla por un tiempo. —Yoongi observa con reproche como Hoseok guarda alguna que otra cosa. Lo detiene antes de que guarde más ropa. Lo toma de la cara, aun quemada por el sol abrazador que pudo haberlo matado.

—Voy a curar eso.

—N-no hace falta, se supone que-

—Yo lo haré. Me vale mierda y lo sabes. Sigues siendo mi prostituto y no me gusta verte lastimado.

Una sonrisa tensa se expande en el rostro de Hoseok. Eso es... tierno De alguna manera. Prácticamente de la mano avanzaron por los pasillos hasta la habitación de Yoongi. Los guardias que hay repartidos por el palacio mantienen vigía sobre Hoseok y que no se aleje del principe. De ser así lo echarían del palacio o lo dejarían en el serrallo. Lo que quede más cerca.

—Va a sentirse extraño al principio, pero va a funcionar bien.

—Es un... Lindo gesto porque necesito tener una buena cara para pagar esa compensación monetaria que se me impone, pero-

—Ya la pagué por ti.

—No se puede-

—Se puede si se disimula. Vas a tener el dinero completo y lo entregaras por plazos para hacer creer que viene de otros clientes. Obviamente no tendrás ninguno—Sus ojos centellan y aparta el agua, creando una burbuja de aire donde Hoseok está sentado—. Te lo prohíbo.

—La idea es que el dinero de la corona no sea quien pague. —Le recuerda suspirando. El agua que Yoongi está condensando en su rostro se siente fría. Lo más reconfortante que puede haber estado quemado como lo está.

—Soy príncipe, no rey. Es irrelevante.

—Podrías meterte en problemas.

—Si lo dices, si ¿Quieres estar lejos con otras personas tocándote?

Aprieta los labios antes de jadear complacido por su piel cada vez más sana. Por supuesto que no le gustaría tener que ir con otros clientes –o clientas-, pero lo asusta el hecho de que Yoongi tome frente por esto. Quiere pagar la deuda por sí mismo, quiere demostrar que realmente se arrepiente ¿Qué mejor manera que cumplir al pie de la letra con lo que le imponen? Quizá cuando todo estuviera hecho podría aspirar a que Jimin le vuelva a dirigir la palabra.

Ni siquiera piensa en que lo perdone propiamente.

Considera que no se lo merece por apuñalarlo por espalda así.

Se trata de un total capricho el quererlo, pero es consciente de que posiblemente nunca suceda. Es curioso como tiene tantos imposibles en la vida. Cuando estuvo finalmente curado la burbuja de aire se reventó haciendo un caricaturesco sonido que le saca una sonrisa. Yoongi lo toma de la cara.

—Siempre que te alejas de mí te ocurre una desgracia. No lo hagas o ¿Acaso es lo que quieres? —increpa con un extraño brillo en los ojos junto a la ira sin disimular.

—No. Nunca he querido alejarme de ti.

En esta ocasión es una total mentira. Quería apartarse un tiempo, despejar su mente y dejar de lado lo que Jin tanto le dijo: Es un sueño que nunca iba a cumplirse. Sin embargo, ¿Cómo alejarse cuando es Yoongi quien lo mantiene? Algunas veces desearía ser más fuerte en lo que respecta al príncipe.

—Igual quiero ir a visitar a mí madre por un tiempo.

—Lo que quieras, ya tienes tus limitaciones—Advierte con un beso en la frente. Hoseok asiente, sonriendo en pequeño para que se marquen sus hoyuelos—. Intenta estar al menos tres días aquí. De otro modo estaré más solo que de costumbre.

—Vale. —Le da suaves y juguetonas palmadas en las mejillas.

~***~

—Por un mes denle esto con su comida—informa Jungkook entregando una botella que parece agua común y corriente—. Es una solución que la va a permitir estar bajo el agua, como una atlante.

—E-eh muchas gracias, alteza. —Balbucea Hyunah inclinándose.

—Si alguno de ustedes la toma en su lugar así sea por accidente me voy a enterar. Conviene a un delito grave, pues aun no estamos permitiendo su uso a los terranos a no ser que trate de casos puntuales y que consideremos lo suficientemente importantes o preferenciales. —Hyojong tragó duro. Mejor preparan la comida de Chungha ellos mismos y no la servidumbre. Es posible que hubiera algún mañoso que lo arruine todo.

—Con suerte en algún momento la mayoría puedan... Excepto Taeyang. Él está vetado. —Comenta Jimin con amargura. Ni siquiera con el tema de Hoseok quedaba absuelto de eso.

Pues nada quita que lo toco incluso antes y sin provocación alguna.

Su hermano es sencillamente desastroso.

—Espero que su próxima visita sea a Seúl. Posiblemente le agrade más ese palacio.

—Con todo respeto... El mío siempre va a ser el que más me guste porque está bajo el agua y con animales nadando por aquí y por allá—Jimin ríe suavemente. Veía venir el comentario—. Además... Les recomiendo un mayor mantenimiento de los estanques, los peces morirán cada vez más rápido a menos que lo hagan.

— ¿Ah? —Tanto Hyojong, Hyunah y Jiyong hicieron el mismo gesto. Jungkook arruga la nariz antes de tomar rumbo a la salida. Jimin niega con la cabeza.

—Habla y entiende a los animales acuáticos. Creo habértelo mencionado antes... Espero verlos pronto.

—Podrías hacerlo—dice Jiyong tentativo—. Si deseas una fiesta.

—No. Gracias. —Niega con una sonrisa apenada, casi triste.

Partieron bastante entrada la noche y Jimin apenas se pudo dar cuenta de que Jungkook hablaba con alguien antes de volver con él a la misma cabina. Resulta curioso como cada quien decora la nave como mejor le parece. Esperaba poder usar la suya pronto y no una que es temporal. Jungkook toma asiento con él, tomando la confianza de abrazar a Jimin y casi subirlo a su regazo en el proceso.

— ¿Crees que soy un buen rey? —Pregunta recostando la mejilla en el hombro de Jimin, quien lleva otra estola y entre lo que trajo hay casi tres docenas de atuendos similares.

Jungkook pediría que confeccionen uno parecido para sí mismo.

—Sí, la verdad si ¿Por qué lo preguntas? —Niega con la cabeza. Es bueno saber que lo piensa así, aun cuando lo medito un instante.

Tal vez no es el mejor rey, tal vez le falta experiencia y más consciencia con respecto a cómo actuar ante ciertas situaciones, pero tiene la confianza de que al menos en esta ocasión lo habrá hecho bien con la breve conversación con Namjoon, quien quedó casi ahogado por lo dicho.

«Trasladen a Taehyung a otra celda en el área común; mañana por la mañana aumentaré su sentencia. No importa cuánto grite o patalee, que lo dejen inconsciente si hace falta. Empiezo a perder la paciencia.»

Quizá lo ame... Y aun así no lo suficientemente atolondrado como para dejar pasar esto. Por ello lleva el labial tan bien guardado.

Y sujeta a la persona que realmente quiso hacerlo feliz en su cumpleaños.

 

 

Chapter Text

—Ya hemos hecho esto ¿Por qué no vienes a dormir conmigo? Prometo no hacerte nada.

Aprieta los labios. Jungkook tiene un punto. Pasaron la noche pasada dormitando y durmieron juntos así fuese por un rato nada más. El rey es muy honesto en ese detalle: Es incapaz de tocarlo sin que se lo permita. Mucho menos llegar al extremo de tener sexo. Lo medita unos instantes, frotando su brazo. Jungkook se inclina para buscar su mirada.

—No te sientas obligado a aceptar, es solo una oferta.

—Mientras duermas vestido. —Concluye tímido. Jungkook sonríe apretando la nariz.

—Dormir en peplo no es dormir desnudo, aunque a veces lo hago. Te espero allá.

Suspira y hace un puchero. Lo hicieron la noche anterior, así que sí, en teoría ya lo han hecho y no tiene de que preocuparse. Mira de soslayo a Jeonghan que está con una cara de aprobación increíble junto a una sonrisa satisfecha. Ríe por la nariz, con su sirviente siguiéndolo con aquella alegría de que por fin los reyes se estén llevando de manera más íntima.

Como buen chismoso del palacio le gustaría saber un poco más de lo que paso en la playa, pero supone que eso quedara únicamente entre los monarcas. Una vez Jimin fue de su habitación a tomar su pijama, colocársela e ir a la habitación de Jungkook se encontró libre de responsabilidades hasta que se hiciera de mañana nuevamente. S. Coups aparece sin su armadura, causando sorpresa en el atlante de cabellera larga cabellera.

— ¿No deberías estar custodiando a...?

—Hubo un repentino cambio de planes y... Tengo tiempo libre—Informa, con aparentes ganas de contar lo que ocurrió, así como de otra cosa—. ¿Me acompañas hoy? Debo reiniciar labor a las nueve.

—Vale. —Ríe. Habiendo cubierto su rostro sonriente por la ligera vergüenza que le causa que lo vea con ojos de cachorro.

—Me asombra la cantidad de tela que gastan en ropa. —Comenta Jungkook por lo mucho que vuela la ropa de Jimin. Es solo el pijama. Parece una bata o bien un himatión, pero cubre totalmente sus brazos.

—Tengo la impresión de que no has visto a las mujeres árabes—Comenta tomando asiento en la cama, Jungkook se echa, con la cabeza a un lado de la pierna de Jimin—. Apenas puedes ver sus ojos... Me parece increíble que a pesar de tantas desgracias sigan una religión de esa manera. No me gustan las religiones... Sus dictámenes.

—Algo escuché al respecto. Eres... ¿Ateo? —Pregunta a tientas, inseguro del nombre. En la Atlántida no hay quien no crea en los dioses. Si lo hay no se atreve a decirlo con toda razón. Posiblemente lo linchen.

Irse es mucho más fácil y con el flujo de entrada salida no sería de sorprender que alguno se haya ido precisamente para evitar una desgracia. Jimin ladea la cabeza, acariciando el rostro de Jungkook—Agnóstico. Sé que debe haber algo más allá de nosotros, más dudo que sea la omnipotencia que los cristianos, musulmanes y demás creencias monoteístas plantean—. Jungkook gira la cabeza y besa la palma de Jimin.

—Es decir, podrías creer en nuestros dioses.

—Los considero más posibles. No tan enormes como me intentan hacer creer ustedes, pero si son más posibles. —Ríe. Los besos de Jungkook le provocan cosquillas y es sensible a ello.

—Me alegra oír eso. También me alegra saber que no eres cristianos. Lo que me han enseñado de ellos me preocupa. También su capacidad de propagarse, como una especie de plaga. Muchas guerras inician por religión y preferiría evitarlas a toda costa.

— ¿Hablas de la primera Atlántida? —Asiente. Jimin no menciona que estuvo en ese castillo. Siendo que llegó ahí sin querer Jungkook no tiene razón para saberlo—. No pasará aquí. No hay crisis que ameriten creer a otro. Tus dioses protegen este lugar a final de cuentas y ellos lo testifican.

—Si... Es cierto... ¿Dormimos? O ¿Continuaremos con largas conversaciones de teología? Sin ofender, no es mi tema favorito o el que mejor se me da.

—Prefiero dormir. —Sonríe.

Sería la primera vez durmiendo en una cama bajo el agua, pues hasta ahora lo ha hecho en sofás o el fondo marino. Al levantar la sabana tuvo un mareo terrible que lo hace apoyarse del colchón blando. Jungkook observa con extrañeza la repentina palidez y cara asustada de Jimin; este se desliza hasta quedar sentado en el suelo con la cabeza apoyada en el colchón. El rey acude pronto hasta él.

— ¿Te sientes...? —Jimin lo ve por un instante, exhalando con fuerza y vista nublada.

La Anfitrite pereció, nadie lo evitó, por culpa de Poseidón ocurrió
El tridente rechazará a quien la muerte haga llegar  
La corona a su dueño llegará a pesar de la dificultad.
Tengan de cuidado de matar, pues la Anfitrite maldita está y su caída llegará
La verdad la ha de golpear y la tristeza a los elíseos la empujara
Cuida Poseidón a tu amor; que de honesto siempre pecó y por ello siempre ameritará tu perdón.
¿Qué ha de importar? Dicho está que la Anfitrite morirá
En ti está evitar que los cuervos y lobos vayan a devorar 
¿Qué ha de importar? Dicho está que la Anfitrite morirá
Y culpa de uno será

Jimin inhala profundamente y tose apretando los ojos. Jungkook parpadea continuamente, con aquella confundida expresión típica suya. Jimin mira alrededor, confundido de hallarse en el piso y no en la cama. El rey lo ayuda a levantarse, sin decir absolutamente nada al respecto, asumiendo que Jimin no recuerda lo ocurrido; lo abraza y rehúsa apartarse.

No lo hizo en toda la noche, simplemente pegados durmiendo en total tranquilidad con los peces andando de aquí para la en la habitación como de costumbre. La diferencia es que esta vez la vibra es totalmente tranquila, cálida e incluso familiar que brinda comodidad.

~ * * * ~

Hasta donde recuerda, en ningún momento se quejó de su anterior celda, por lo que el concepto de karma está fuera de lugar en esta ocasión. De un minuto a otro a mitad de la noche fue trasladado hasta otra celda. Mucho más lejana al palacio como tal. Pequeña, aroma dudoso, cama incómoda haciendo lucir la anterior como un colchón de plumas; percebes en las paredes; moho en algunas esquinas, cangrejos ermitaños de aquí para acá.

Es un horror.

Es de las celdas normales, en las que meten a cualquiera y él ¡No es cualquiera! En un principio creyó que finalmente lo iban a dejar salir, pero no, Taehyung directo a una celda como un criminal y él no lo es. Por más que pataleo no lo dejaron quieto. Incluso lo golpearon en la espalda y en la cabeza. Tiene un enorme moretón y la zona inflamada.

Apenas fue capaz de enterarse de que Jungkook había regresado de su breve viaje a Corea. De haber estado cuando tomó esa decisión no lo hubiera dejado ir ¿Para qué? ¿¡Por qué todo está tan raro con su rey últimamente!? Es como si no lo quisiera. Cosa imposible. Jungkook es incapaz de dejarlo de amar.

Cuando lo llevaran con él por la mañana todo estaría arreglado. Si no lo dejan libre, mínimamente de regreso a su lugar anterior. Aquí no hay higiene, hay otras celdas con presos que están diciendo asquerosidades, insinuando cosas horribles e incluso el que tiene en frente se está tocando mientras lo mira.

Su idea de la niñez en la que debían asesinar a los que ocupan prisión por algo que no sea robo se hace más fuerte. Más razonable ¿Para qué seguir teniéndolos aquí? Son unos mantenidos... No dirá que bien alimentados porque algunos están con los huesos marcados, pero es mejor que dormir fuera.

Fue demasiado frustrante pasar ahí toda la noche, parte de la mañana hasta que finalmente lo sacaron de ese lugar para llevarlo a la sala del trono donde Namjoon y Jungkook están presentes. Jimin brilla por su ausencia, dándole una falsa sensación de alegría por ello. La cara de Jungkook, severa y enfada quita totalmente esa ilusoria felicidad por la ausencia del esposo real. Los guardias lo dejan ahí, esposado con grilletes pesados que lastiman sus muñecas. Se gran con la intención de llamarlos para que se los quiten.

—No te los van a quitar. Fue el rey quien ordeno ponértelos—Informa Namjoon con una tableta en mano, expandiéndola para mostrar un largo registro en una pantalla holográfica. Está muy lejos como para saber que dice—. Es un juicio a final de cuentas.

— ¿Juicio por qué? No he hecho nada... Si Jimin fue-

—Es tu rey también, dirígete a él por su título, como "su alteza", de la manera en que sea menos un insulto o tuteo. —Corrige Jungkook sin demasiado interés. Taehyung bufa disgustado ¿Qué clase de jueguito es ese?

—La Anfitrite miente en lo que sea que-

—No miente en su acusación. Sin embargo, no encuentro motivo para despertarlo a venir a esto. Iniciemos—Comunica con el codo apoyado en el posa brazos—. Te he hecho venir para informarte de la extensión de tu sentencia junto a unos arreglos nuevos. Quiero destacar que Jimin no ha tenido nada que ver en esto. No está enterado de que esto sucede en este instante.

Taehyung se muestra atacado y sorprendido. Incrédulo con la boca entreabierta por lo que escucha de Jungkook.

—Lo motivos son los siguientes—Entrelaza los dedos con ambos abrazos en los posa brazos de su trono—. Durante mi celebración de cumpleaños tenías este labial en la boca. Como bien sabes este es capaz de ocasionar un severo e irremediable enamoramiento en quien lo ingiera.

—N-no sé de qué hablas. —Balbucea como respuesta.

—Esto sucede debido a sus componentes, combinado con tu saliva funciona como una... Especie de pócima de amor. Crema de amor para ser más exactos—Explica con tono aburrido—. Si bien ya esto es un terrible acto de tu parte, las consecuencias que pudo haber traído lo empeoran y es la razón por la que voy a aumentar tu sentencia.

— ¡No iba a pasar nada! Digo... Solo ardía en los labios. Nada malo pasa con tenerlos irritados un par de-

—Omitiendo que acabas de aceptarlo—Tose Namjoon—. Si pudo haber sucedido. Si bien el rey tiene inmunidad a gran cantidad de venenos y componentes, esto pudo haberlo envenado por el veneno de pez globo a su sistema interior, el cual no está tan protegido en diferencia a su piel. Aun a día de hoy tiene irritación en la boca y otros lugares donde pasaste la boca.

— ¡Yo estoy bien! ¡No iba a pasar nada! ¡Yo...!

—Te están diciendo que si pudiste matarme. Me envenenaste—Acusa con rencor centellando en su mirada azulina—. Todo por un capricho que lo único que logró fue hacerme dar cuenta de que es un error seguir confiando en ti. Tengo la suficiente paciencia para soportar muchas estupideces, pero esto sobrepasa el límite. Si la única manera de que te arrepientas de seguir mintiéndome y aprovechándote de mí confianza es imponiéndote un castigo peor, que sea así.

—N-no, espera-

—A partir de ahora estarás en esa celda como los demás prisioneros comunes que han delinquido en la Atlántida. La guardia será igual al resto. En caso de ocurrir un abuso sexual no tendrás derecho a juicio; contarás atención médica y capacidad de en culpar en caso de una evidencia clara.

—Eso...—Da un par de pasos, angustiado.

—Visita cada cuatro meses bajo mi aprobación. Tu condena pasa de ser los casi acabados cinco meses de encarcelamiento a tres años—Namjoon voltea a ver a Jungkook, igual de sorprendido y boquiabierto que Taehyung—. Cambio de ropa en caso de ameritarlo después del mes y medio, baño junto a los demás y si dentro de esos tres años no considero que hayas rectificado de manera apropiada seguirá como encarcelamiento domiciliario indefinido.

— ¡No puedes...!

—Namjoon déjanos solos. —Este apaga todo lo que tiene y prácticamente huye. De un modo u otro iba a enterarse de lo que dijera, así que prefiere no estar presente en este momento. El agua parece bullir por la rabia que brota de Jungkook.

—N-no puedes hacerme esto... Y-yo... —Solloza angustiado, teniendo espasmos cada dos segundos junto a los gimoteos del corazón acelerado—. Lo hice porque no me... Tú te fuiste con él, me dejaste a un lado y... Y... ¡Dijiste que ibas a...!

— ¡TE HE PROTEGIDO DE TODO SIEMPRE! —Taehyung retrocede por la repentina y amenazante cercanía de Jungkook—. De mí padre, de Yoongi, de la sociedad, de los terranos... ¡SIEMPRE TE HE PROTEGIDO! ¡INCLUSO HE DICHO MENTIRAS POR TI! También te he dado todo lo que me has pedido, he estado cuidando de ti todo este tiempo y tú solo aprovechas de mi confianza para hacerme esta mierda y-

— ¿Y? ¿Arruinarte un momento con él? Para que me cambies por él... Es que ya no me qui-

—No intentes manipularme—Interrumpe, como si la intención de Taehyung fuese únicamente esa. No va lejos de la realidad, pero la pregunta es seria y lo pregunta con creces—. Que te quiera no va a impedir que te encarcele por lo que hiciste. Yo te he amado más que ningún otro estúpido. Pasé por alto todo lo que has hecho desde que Jimin llegó.

Taehyung estuvo a punto de replicar. Pues eso en su percepción es una total mentira.

—Te excusé, defendí, hice de todo para que no te pasara nada ¿Y tú? Solo te encargas de... destruir la felicidad que me están dando los dioses ¿Siquiera te importa lo que yo podía sentir en mi cumpleaños? Quería estar contigo, quería estar con Jimin... Pudimos estar los tres en una playa viendo una lluvia de estrellas y tú lo arruinaste.

—Quería que fueras feliz conmigo ¿¡QUE DE MALO TIENE!?

— ¡QUE TAMBIÉN QUERÍA SERLO CON JIMIN! ¡HAS PENSADO POR UN MALDITO INSTANTE EN MI Y NO EN TI! —Pregunta a los gritos, lo había pensado demasiado, dado mil vueltas. En todo este tiempo se había preocupado tanto por Taehyung que llegó a un cuestionamiento sencillo.

¿Taehyung pensó en él alguna vez? Siquiera en su cumpleaños. Donde se supone que iban a celebrar a él, a complacerlo a él. Taehyung actuaba de manera tan extraña... A pesar de haber manifestado su deseo por estar con los tres, él solo prosiguió con eso. Sumamente serio como Namjoon aseguró a último momento.

Es tan decepcionante...

Lo llena de total desilusión e incluso siente ganas de llorar por ello.

—Había pensado tanto en llevarte conmigo al baile Mul... La invitación llegó hace poco. Pudimos ir los tres, pero... Me di cuenta que brindarte tanta confianza ocasionó alguien aparte de mí se estuviera rompiendo.

—Que lo haga, no me importa, él-

—Él si piensa en mí.

—Yo lo hago. Yo-

—Llévenlo de regreso. —Indica con voz fuerte para que los guardias fuera lo escucharan. Taehyung se fue reclamando –como es su santa costumbre-, y Jungkook restriega su rostro con una mano y al darse la vuelta encontró a Jimin asomado en la puerta, vistiendo el albornoz con el pijama bajo este.

Flota hasta él y una vez están uno frente al otro Jimin avanza un poco atrás, viéndolo de reojo con cautela. El agua alrededor del rey es demasiado turbia, amenazante y la reacción es instintiva. La tristeza y fragilidad en Jungkook brota ante este gesto y Jimin se aproxima con lentitud. Acaricia la mejilla derecha, luego los labios fruncidos.

— ¿Crees que soy cruel? —Pregunta.

—Seguiste el reglamento a pesar de ser la persona a la que más amas.

Esto se hizo un enorme Déjà vu. Jimin llega hasta el cabello, enredado los pequeños dedos en las hebras en rojo oscuro.

—No lo escuché todo—Admite—. Y aun así... sé que no has sido excesivo. A pesar del rencor. Entiendo que te esté doliendo...—Murmura. Jungkook le toma la mano—. Aprenderá. Quizá antes. Estoy seguro de que te ama—Sonríe cándido—. Antes de que te des cuenta todo estará arreglado de nuevo.

— ¿Tú podrías? Si quiero estar con él... ¿Lo aceptarías? —Jimin ladea la cabeza, apretando los labios.

—No lo sé. Si quieres estar con él en un evento y conmigo también, por supuesto que no me enoja, tampoco que lo ames; nadie manda sobre sentimientos ajenos—Reflexiona—. Sin embargo, hay situaciones que no me gustarían. Te diría de inmediato. No me gusta mentir.

—Con eso me es suficiente... ¿Podemos ir al Jardín de Vitrales?

Estuvo a poco de decir que si hasta que escuchó a donde irían. Su confusión queda en evidencia y Jungkook no hace más que dar una agotada sonrisa—Quiero hablar más contigo. Ahí no nos va a interrumpir nadie—. Afirma. Jimin suspira, sosteniendo la prenda que se le resbala por el hombro.

—Vale. Vamos.

. . .

Sería mentira decir que no lo sorprendió despertar solo en la habitación de Jungkook. Creyó que estarían dormidos hasta muy entrada la tarde a pesar de lo mal que pudiera ser. Palpa la cama y no siente rastro de calor. Debió irse a hace ya un buen rato. Se toca el cabello que empieza a estar largo ¿Debería cortarlo? Le hace mucha ilusión hacerlo crecer, pero no está seguro del tema. Vuelve a recostarse en la cama.

Es muy cómoda, quizá demasiado para el propio bien de sus ansias de estar despierto. Mira al techo, mueve la mano, jugando con los pececillos que andan por el lugar a sus anchas. Ríe por las cosquillas que genera que estos jueguen de vuelta. Salta de la cama y se deja caer sosteniendo a uno solo. Al salir de sus manos el animal de color amarillo se acerca, hasta el punto de darle lo que parece un beso en la nariz. Un simple choquecillo contra la punta de esta.

—Dormir así puede ser un tanto mejor ¿Eh? —lo sopla, causando que pierda la orientación un instante. Vuelve a su cardumen una vez recuperado.

Toma el albornoz, dispuesto a buscar a Jungkook en el comedor. Lo más seguro es que esté ahí o en la sala del trono. Apela a su hambre antes que a sus deberes. Lo que cualquiera haría conociéndolo. Al salir casi choca con Yoongi, quien iba pasando por ahí sin una razón inmediata. A final de cuentas su habitación queda bastante lejos en comparación.

—Buenos días. —Saluda atando el lazo a su cintura. Yoongi baja un poco la mirada. Del rostro llega hasta la clavícula visible y el hombro siempre coqueto que se muestra.

—Buenos días... Extraño encontrarte aquí y no en la sala del trono.

— ¿Pasó algo?

—Una especie de juicio a Taehyung. Creí que estarías enterado—Niega con la cabeza ¿Juicio? Debería estar ahí en caso de ser así, quizá no sea eso. A juzgar por la forma en que Yoongi lo dice, tampoco se trata de un momento feliz.

Luce demasiado contento y la alegría de Taehyung lo que menos hace es alegrarlo.

—Iré a ver qué ocurre. —Dice, con cierto bajón en el ánimo que tuvo hasta hace unos segundos.

—No necesitas ir. Si no te llamó es porque no te necesita—Dice rascando tras su oreja—. Y no te quiere allí.

—O tal vez me estaba dejando dormir. —Agrega con deje esperanzado. Yoongi da una ligera risa despectiva. Aun con ello su gesto es totalmente fastidiado. Como si tuviera una idea equivocada de lo que pasó por la noche en esa habitación.

—Tienes muchas esperanzas en él a pesar de todo.

—Las dejo crecer.

—Para que te desilusione de nuevo.

La cercanía de Yoongi se le hizo incómodo. Tampoco sabe cómo interpretar la manera en que le habla. Es bastante rasposa y gruesa. Tal vez lo ha sido así siempre y no se ha dado cuenta sino hasta ahora. Espera que no sea el caso. Yoongi se acerca, pasa los brazos por los costados; tamborilea los dedos en el abdomen plano y desata el nudo del albornoz; culmina en una especie de abrazo por la espalda.

—No deberías ir a buscarlo así. Muchos te van a ver y Perséfone solo se muestra a su esposo. No al resto.

— ¿Perséfone?

Se ríe y aparta sin decir más, alejándose con pasos largos—Insisto. No deberías andar de esa manera por los pasillos. Incluso los más entrenados soldados pueden obtener pensamientos lujuriosos con solo verte—. Aconseja. Su voz rebota en las paredes con un eco escalofriante. Cubre su hombro y arruga la cara ¿Qué dice? No pasaría algo así. El lugar en que más seguro puede estar es este o bien, Seúl.

Es imposible que nadie le haga nada. Mucho menos a mitad de pasillo. Gira la cabeza, nota a un pequeño león marino que se esconde y huye. Que extraño. Normalmente se acercan a jugar. Ignora ese detalle y avanza a la sala del trono. Abre la puerta tras despachar a los guardias que le recomendaron no hacerlo. Es solo Taehyung, nada ocurriría con él si está esposado.

—¡TE HE PROTEGIDO DE TODO SIEMPRE! —Taehyung retrocede por la repentina y amenazante cercanía de Jungkook—. De mí padre, de Yoongi, de la sociedad, de los terranos... ¡SIEMPRE TE HE PROTEGIDO! ¡INCLUSO HE DICHO MENTIRAS POR TI!

El nerviosismo lo ataca. Jamás había visto así de molesto a Jungkook, que se mostrara en la misma medida tan herido. Es incapaz de entrar e interrumpir. Esto, a juzgar por la ausencia de Namjoon debe de ser privado. Es una pena, iba a enterarse por estar ahí en pie e incapaz de moverse. A decir verdad, el ambiente es muy tenso y lo paraliza.

Escucha todo lo que dice y se pregunta sí, al igual que con Hoseok, realmente interrumpió o no ha sido realmente culpable y consciente de lo que hizo. Admite que, en este caso, si pudo ser así; no obstante, no excusa a Taehyung en lo que hizo. Nada podría hacerlo. No sabiendo las consecuencias que pudo tener físicamente para Jungkook.

Por puro instinto de supervivencia Taehyung debió saberlo. Si duele, lo quitas, no permaneces con eso puesto. El reclamo muere, Taehyung es llevado fuera y Jungkook se percata de su presencia. Por un instante, temió que viniera a él para soltar algún reclamo. A desquitar esa ira que agita el agua a su alrededor.

Por el contrario, Jungkook está totalmente destruido y necesitado de consuelo. Su tierno y lastimado rey que quiere lamer sus heridas acompañado de quien le ha sido totalmente sincero hasta este momento. En el Jardín de Vitrales se limita a mimarlo, no preguntar con respecto al concubino ahora tratado como un prisionero cualquiera.

— ¿Te gustaría acompañarme al baile en Mul? Todas las coronas están invitadas siempre y cuando se pretenda paz. Lo hacen cada año, ansiando rebelar el espíritu de los monarcas. Son una suerte de juzgado al respecto.

—No lo sé. Eso me intimida un poco.

—No puedo ir solo y realmente me gustaría asistir contigo... Bailar la gran danza.

— ¿Gran danza?

—Se trata de lo que dice. Un baile que se realiza en pareja. La música cala tan profundo que simplemente te mueves. Con suerte, podrás ir acorde a quien es tu pareja. De otro modo queda claro que no son capaces de armonizar.

—Suena hermoso... Es algo que sin duda harías con Taehyung.

—Ocurrió una sola vez.

Jimin asume acertadamente que han ido más de una vez y que solo en una ocasión haya sucedido es... Triste. Muy triste. Besa a Jungkook en la frente.

—Me alegraría ir contigo, aun cuando posiblemente solo pasemos vergüenza al no coordinar. Menos armonizar.

—Si lo que pido a los dioses se puede cumplir... Si sucederá. Creo que estoy tomando el camino correcto esta vez. —Sonríe amplio.

Tal vez en esta ocasión en que actuó como debía... los dioses lo premien con recibir aquella anhelada armonía. El remedio de sus males, uno que Taehyung realmente nunca le dio y Jimin si podría hacerlo.

Coordinación de cuerpos.

Armonía de almas.

 

Chapter Text

— ¿No es muy transparente esta ropa?

—Este baile exige que sea así —Responde Jeonghan—. Supuse que prefiere una ropa transparente a una ropa corta—Asiente—. Es una falta de respeto no permitir que sea visto el cuerpo... Aunque puede llevar una capa hasta llegar.

—Menos mal. Los guardias me ven raro últimamente.

—No se viste como siempre últimamente. Tranquilo. Es normal que todos miren a la Anfitrite.

—Claro. —Dijo Jimin, irónico.

La ropa es linda y a veces odia el concepto de tener que respetar las costumbres del anfitrión ¿Por qué no hacerlo al revés? Decide quedar con la capa a medio poner, funcionando como una cola a su vestimenta. Cubre su espalda baja, la cual queda demasiado a la vista. Colocó él solo su maquillaje, combinando con su cabello. Inseguro al respecto se coloca un arete en el labio inferior y acaba por tirarlo un par de segundos después. Queda bien con sus relucientes pendientes de diamantes; collar que Jungkook le regaló y gargantilla negra.

Tuvo la duda de si Taehyung usaba ropa corta o transparente. Asume que la primera opción.

...

—Creí que no asistirías este año, puesto que desplazaste lejos a tu desgraciada puta.

—Diría lo mismo, pero Hoseok no merece el insulto—Replica hastiado de su hermano—. ¿Por qué no te centras en tus asuntos en lugar de venir a amargar los míos?

—Cerciorarme de que en esta ocasión y al menos por un breve lapso de tiempo no destruyas el momento.

—No lo voy a arruinar.

—Posiblemente lo hagas y espero que lo hagas.

—Actúas extraño últimamente. —Comenta, observando de reojo.

—Normal que siempre con mi hermano, el sobrexcitado Poseidón.

— ¿Debo entender y reconocerte como Hades? —Interroga con hostilidad y cautela por igual.

—Siempre me has visto de esa manera

— No realmente, tus percepciones siempre han sido extrañas. Me preocupa como ves a los demás si te consideras a ti mismo de ese modo.

—Yo-

— ¿Nos vamos?

Jimin interrumpió lo que, en su estima, es un combate verbal a nada de empeorar. Funciona como espera más no por el motivo que el imagina. Los hermanos observan con una irremediable hambre la presa virgen frente a ellos. De aspecto dispuesto y tentador, exhibido entre la ropa ligera, lujosa y ornamentado con joyas preciosas que ellos han entregado.

Que los dos han confeccionado con la intención de verlo arreglado.

Ahora que lo tienen frente a ellos es totalmente elevado a las expectativas iniciales. Jimin obtuvo un confuso escalofrió que lleva a un calor arremolinado en el área del vientre. Al mismo tiempo es un temor irracional infundido por el anhelo. La dualidad de temer, pero desear ser devorado por algo más que los ojos de océanos clavados en él.

Deseo de ser devorado por ese tiburón blanco.

Miedo a tener los colmillos clavados en el cuello.

Excitación al sentir como penetra su piel.

—Sí, podemos irnos. —Responde, alejando el deseo irrefrenable a poco de brotar. Yoongi gruñe por lo bajo, descontento por la partida de su hermano y su cuñado con el destino que tanto conoce. A decir verdad, por culpa de ello tiene envidia. Quisiera él ir con Jimin, pero Jungkook no lo cederá. No hay excusa y eso lo enoja de forma evidente.

Empeorando al momento en que Jimin toma a Jungkook del brazo, con un leve gesto de despedida los monarcas se van. Dejan a Yoongi solo en su ira y frustración tan enorme e irritable.

— ¿Estas bien?

Su furia se aplaca; la expresión se suaviza, el tacto es suave, gentil ante la interesada y preocupada pregunta por parte de Hoseok. Ni siquiera se había dado cuenta de haber llegado a su habitación, donde el prostituto estuvo aguardando su retorno con enorme paciencia. Yoongi respira profundo con el rostro compungido.

—Si.


— ¿Seguro que está bien?

—No puede estar más perfecto. Te luce muy bien cubrir a medias. Refleja una verdad.

— ¿Cuál?

—Que aun nadie te tiene realmente. Eres libre, sin mancha... Me gusta.

Jimin enrojece con una sonrisa, cubre su rostro con una mano, apenado. Estos días Jungkook no ha estado del mejor ánimo. No mal humor, sino un espíritu triste. Namjoon y Yoongi esperan el día en que se rinda de hacerse el duro con Taehyung, lo deje relativamente libre y el problema quede solucionado. Sin embargo, Jungkook en privado le había pedido a Jimin que lo detenga si llega a pensar semejante tontería. Así fuese un delirio. Como sea.

Ya tomó una decisión.

La poca fe, incluso de Namjoon, lo entristece demasiado.

Jimin por su parte, no cree que haga falta. A pesar de todo, Jungkook es perfectamente consciente de que debe o no hacer. Entre ello perdonar y liberar a Taehyung. Le duele más lo que él hizo que haberlo apresado sin sus lujos. Tiene la esperanza de que este baile suba finalmente el ánimo y no seguir molestando a Jimin con su estado cabizbajo. El coreano no lo siente como molestia en lo absoluto, pero no puede hacerlo cambiar de opinión.

Llegaron cerca de la noche. El lugar tiene agua cristalina que al ver el cielo es tan fácil como este bajo este. Hay mucha gente reunida. Algunos más exhibicionistas que otros. Jimin se asustó al ser recibido. Sabe que no todos los atlantes serian humanos anatómicamente hablando, pero tenerlo de frente...

—Bienvenidos, reyes de la Atlántida. —Se inclina tras tocar su frente, ocasiona un colorido brillo en la piel traslucida del príncipe de Mul.

La forma de estas personas no deja de ser humanoide; su piel de colores tornasoles apenas; evidentes escamas que lo recubren; sin cabello sino luminiscentes y extravagantes aletas que lo simulan. Ojos grandes, casi redondos con fuertes colores como su cuerpo. Ropa casi transparente y apenas existente cubriendo lo necesario. Para Jimin resulta fascinante. Es una criatura fantástica en su opinión.

Ambos hacen una sutil reverencia. Jimin le entrega su capa a S. Coups quien reverencia y se va a plantar a un par de metros junto a muchos más guardias. Al volver la mirada al frente brinca. El príncipe se acerca demasiado. Jungkook está tranquilo, pero choca su lengua contra su mejilla.

—Tienes una hermosa energía. Brillante, triste, feliz, pero anhelando paz a pesar del conflicto interno. Que maravilloso lo que eres—Su voz es totalmente fascinada. Jimin se encoge avergonzado sin saber que decir—. Ah, Poseidón... Nunca te había visto venir tan turbio y caótico. Jamás había visto mejores personificaciones de Anfitrite y Poseidón en el océano.

—También me alegra verte de nuevo, Matthew. —Saluda levemente risueño, queriendo ignorar los comentarios del príncipe.

—Me alegra que tengas tan buena compañía—Continua, con sus ojos saltones en Jimin—. Oh, no, aun no son tan iguales. No hay nada de ti en él o de él en ti. —Jimin enrojece, quizá entendiendo demasiado pronto que quiso decir.

—No, aun no.

—Cuando sus energías se mezclen será sin duda hermoso. Complementan muy bien.

—Eso es... Bueno.

—Lo siento, no me he presentado. Soy Matthew, príncipe de Mul y heredero al trono.

—Soy Park Ji-Min, príncipe de Corea y Anfitrite. Un placer conocerlo. —Imita el gesto de Matthew hace poco.

—Espero que disfruten la velada.

—Es siempre así, a no ser que lo hagas enfadar viniendo con ansias de guerra. Lo notaran al instante.

— ¿En que dios creen?

—Ninguno con nombre.

—Solo... ¿Creen?

—Sí.

Jimin conoce las costumbres de Mul por haberlo leído, pero no deja de ser impresionante que realmente fuese al pie de la letra. La gente es tan diversa mostrando la piel. Es el único que no lo hace directamente, desentonante—Está bien de esa manera. No anhelaran guerra, pero la lujuria se desmide. Mira a esos príncipes viendo a la emperatriz de Garai Anuket. —eran al menos seis, con impaciencia libidinosa hacia la monarca que tiene el pecho descubierto.

—Dudo que suceda conmigo, en dado cosa... Me preocupa que quieran lanzarse encima de ti. —Ríe tímido. Jungkook va con lo que puede considerarse un pantalón y cintas para decorar sus brazos, cuello y un poco de pecho, pero en general está muy descubierto.

—Te advertí que sería molesto cuando insinuaras que no tienes belleza.

—Pero-

— ¿¡Quien no quisiera a mí Anfitrite!? —Bromea alzando a Jimin, quien lo abraza con la sensación de caída.

—Hay que ser tontos para no hacerlo. Es casi tonto preguntar, Rey atlante. —Responde un príncipe de aguas americanas.

Así como él hubo muchos más. Jungkook esperaba que la realidad entrara de una vez en la cabeza de su esposo. Sin embargo, por un momento considera que quizá Jimin es consciente –al menos un poco-, y no hace ruido de ello. No lo exhibe.

Todo lo contrario a Taehyung de hace unos años para acá.

El evento avanza de manera natural. Jimin ignora miradas, rehúye contactos y se mantiene próximo a Jungkook sin estar pegados. Están perfectamente bien, Jimin no lo necesita. A final de cuentas es alguien que aprendió a desenvolverse en esta clase de ambientes. La gran diferencia es que esta vez es buscado con interés variado. Su forma de hablar atrayente; lo que dice hace sentido a pesar de todo; sus expresiones dulces y su compañía tranquila.

—Me alegra que te diviertas.

—Es mejor ambiente al que he tenido en otras festividades. Lo único que no cambian son las palabras a espaldas. —Matthew mira de reojo, notando personas murmurando.

—Tal vez es normal en sus reinos. También en sus personas.

—Tal vez. —Concede, pues no acostumbra hacer eso.

— ¿Te incómoda mi aspecto?

—Me parece que estoy soñando.

Jungkook impide que Jimin caiga –cosa que ha aprendido que es parte de su forma de ser—, por lo que Matthew hace. El príncipe cambió totalmente de aspecto a uno humano y que, en su opinión, es muy bien parecido. Lo ayuda a notar que es más alto que Jungkook aun sin las aletas de la cabeza. Fornido. Rasgos asiáticos. Presencia coqueta y simpática.

—Suelo verme así únicamente con mis concubinas y concubino. Tal vez te resulte más cómodo... Oh, invitados.

—No recordaba que pudieran hacer eso. —Balbucea con una mano en el pecho.

—Son un pueblo muy particular. —Lo abraza, enternecido por la reacción.

—Demasiado. Los atlantes con su cabello y aquí con su camuflaje —Suspira con deje dramático —. Me delato terrano incluso sin quererlo.

—Y a pesar de ello tienes la energía que Matthew elogia. Vine tantas veces en lugar de mí padre y jamás lo he oído decir eso. Es curioso cuanto menos.

—Si eso dices.

—En serio —Besa tras la oreja—. A pesar de venir más cubierto pudo notarlo.

—Aun así, estoy apenado.

—Ellos son mayoría y no debes sentirte apenado. Además... Serias una cobertura bonita.

La gente de Mul tiene total fe en la energía del planeta y sus seres vivientes, hasta el punto de poder verla y así sanar donde viven y más. Siendo más importante el ver la energía, consideran el cuerpo, la carne y hueso, la vestimenta de esa energía: la ropa del alma. La tela la creen excesiva incluso en los atlantes. Impide ver el bien o el mal de las personas. Esconder incluso las virtudes.

A ello venía la urgencia de no ir cubierto.

Incluso Matthew está casi desnudo o bien con prendas tan transparentes que no las distingue del todo.

— ¿Bailamos?

—No creo que-

—Sé que te gusta bailar. No te apenes, te guiaré si te pierdes.

Ataja bien lo que aqueja a Jimin, dando la solución. El coreano ve la mano extendida frente a él, invitándolo a tomarla. El sentir de su mano es algo que llama su atención. Es grande, fuerte, venosa y no da la sensación esquelética que si da Yoongi. No es precisamente desagradable. Solo distinto.

Hoseok disfruta ser acunado en las manos de dedos huesudos.

Jimin quiere seguir tomando la mano venosa que tan fuerte es que lo rompería.

Bailar bajo el agua es similar a estar fuera, similar a un baile de salón normal. Un tanto más cercano y de tacto de lo que recuerda. Separados muy puntualmente, con Jimin brillando en su ropa traslucida y llena de pequeños puntos brillantes. Se divirtieron un buen rato y cuando anunciaron el baile de armonía se detuvieron. Jimin no quería pasar vergüenza, no coincidiría con Jungkook. Ni siquiera Taehyung lo logró ¿Por qué él si lo haría?

Jungkook lo observa de reojo.

Empieza la música. A pesar de haberse alejado, escucha está perfectamente en su cabeza.

Jimin incluso cree escuchar una voz cantando, esto viene de su imaginación.

—Vamos.

— ¿No dijiste que...?

—Vamos, vamos ¡Vamos! —Jungkook lo deja arrastrarlo hasta el espacio amplio.

Se toman de la mano; Jungkook sosteniendo la cintura de Jimin y este, con la mano en el hombro casi descubierto.

Take my hands now. You are the cause of my euphoria

Fue una especie de tierno y animado disparo que inició el baile de ambos. Pensar lo mismo para moverse –a pesar de que Jimin es levemente más lento por medir sus movimientos-, revela que escuchan la misma tonada en piano. Que están conectados lo que los Mul llaman la mortal y sensorial casa del alma.

Expresan en movimientos que siente.

Conectar el alma a través del cuerpo apenas junto.

Disfrutar de sus energías dispares queriendo enlazarse. Tan diferentes...

Que acaban siendo iguales.

Se miran sonriendo, jadeando. Jungkook lo abraza y gira con Jimin en sus brazos, tramos de su piel toman un luminoso brillo.

— ¿Qué les pasa? —Cuestiona Jiwoo, concubina de Matthew. Este sigue abrazando a sus otros dos acompañantes: Somin y Taehyung. Apodado J. Seph la mayoría del tiempo.

—Están armonizando. Qué curioso, creí que no sucedería por los rumores de su mala situación.

—O por el concubino del rey. —Murmura J. Seph.

—Yo diría que con los sentimientos reconocidos por si mismos quieren que el otro lo sepa. —Comenta Somin. Matthew da una leve risa.

Al culminar la tonada Jungkook arruga la nariz, con un par de largos y luminosas marcas en su rostro. Rectas, bajando desde su frente, por sus ojos y llegar abajo hasta la clavícula. Como si el mar de sus ojos es cortado, cae de sus irises para ver el fondo.

Jimin esconde su mirada por su amplia sonrisa, con sus mejillas llenas de líneas curvadas, elegantes como sus movimientos; otras partiendo desde sus ojos como un elaborado maquillaje fantástico; en su frente para compensar el cabello unicolor. Hace recordar la irregularidad de las plantas marinas e incluso, una bella y mítica criatura por la que un dios rompe el mar.

Tan profundo que para poder ver a la criatura del fondo lo abre y así el maravilloso ser habite eternamente el océano de sus ojos.

Las marcas se extienden por sus cuerpos: Brazos, pecho, espalda y piernas.

Siguieron bailando un rato. Los únicos que consiguieron esas marcas en esta ocasión. Matthew ve a una o dos parejas en cada baile. Jungkook está levemente sorprendido de que sucediera con esta fuerza. Similar a que sus seres completos estuvieran a poco de fundirse en ese último abrazo, hasta el extremo de ser un cuerpo y un alma. Una persona con rasgos de ambos.

Con Taehyung no fue así de fuerte. Conectaron, sí, fue arrebatador, pero muy breve y en ese momento fue suficiente. Lo hizo sentir muy feliz.

Ahora es feliz.

Es completo.

Sentir no era suficiente, sino el ser.

Eso es capaz de comprenderlo bien, a pesar de que antes ni siquiera se había dado cuenta de ello. Taehyung lo hace sentir mucho... Jimin lo hace ser muchas cosas: Poseidón; tonto; amante; feliz; triste... Es impresionante. Están ahora alejados del resto y siente que si lo suelta aquel ser va a desaparecer para volver a dos individuos.

No quiere que sea así.

—Sabes... Me gustaría pedirte algo—delinea las manos en los brazos de Jungkook, este apoya la barbilla en la coronilla de Jimin—. En... Corea hacen muchas fiestas. Por lo general me aburren o no quería ir, aun cuando eran para mí. Y pues...

— ¿Qué?

—Mi cumpleaños se acerca, es el trece de Octubre. Tomarle importancia no es algo que suela hacer, pero... ¿Podrías pasarlo conmigo?

Recuerda demasiado haber hecho esa pregunta a su papá cuando era un niño, también a su madre, a sus hermanos, tíos... Todos le decían que no por algún motivo que es retrospectiva, fueron excusas. Todo para hacer la típica fiesta donde quien menos disfrutaba era él con su poca edad.

—Claro que si—Sonríe radiante, girándolo en su regazo—. Sé a dónde llevarte. Estaremos lejos del palacio todo el día... ¿Por qué no me lo dijiste antes?

—Es que-

—Mejor dejarlo así—Corta por la expresión incomoda—. Celebrar el día en que viniste el mundo no puede pasarse por alto.

— ¿En serio te importa?

—Tanto y hasta más de lo que te importó el mío a pesar de todo.

Lo abraza, hundiendo la frente en el rostro de Jungkook, con su cuerpo tembloroso y un par de perlas cayendo en el regazo de Jungkook. Blancas, de forma irregular, pero evidenciando la alegría que le ocasiona que Jungkook se lo prometa y saber que es verdad su respuesta.

El pequeño león marino se va a prisa, sin ser visto.


—Eso fue impresionante...—Admite Leedo dejando el espejo que sigue mostrándole a Jimin y Jungkook—. Para ser franco, no esperaba esa clase de reacción. Estos dos comienzan a llevarse mejor de lo que Taehyung y Jungkook se llevaron jamás en un plano diferente.

— ¿Diferente? —Interroga Keonhee confundido.

—El amor infantil, el cariño que tiene un niño por otro—Mueve la mano y luego apoya el codo en el posa brazos—. El rey es infantil por ello. No ha crecido realmente. Ha permanecido atrofiado en la infancia a pesar de la edad, cargo y deberes... El amor puede cegar y en su caso lo hizo.

— ¿Es realmente malo? —Increpa Dongju sin ver la relevancia del tema—. Armonizan ¿Y qué?

—Que el rey va a madurar, si el rey madura se fortalece y si permito eso va a ser muchísimo más complicado derrotarlo con el plan que tenemos—Explica en la misma postura, pensativo—. Lo peor del caso es que quien tenemos para evitar esta cercanía y consecuente crecimiento está imposibilitado.

—La Anfitrite ha demostrado necesitar constancia en sus atenciones. Un evento importante como el de su cumpleaños podría ocasionar una recaída. Por ende, lejanía. —Opina Seoho, Leedo asiente antes de tomar nuevamente el espejo. Casi sintiendo pena por Jimin.

—Envíen a alguien a la Atlántida. Taehyung tendrá trabajo que hacer y compañía en este. El trece de octubre puede haber una pequeña turbulencia en el mar... Y la Anfitrite mucho va a llorar... —Deja el espejo y saca una de las perlas que tomó del llanto de Jimin. Tan irregulares, con sabor a su puro sentimiento.

Jungkook hace lo posible por mejorar con su esposo, quien sin duda necesita una relación adulta que apenas está surgiendo por la maduración de Jungkook. Iba a impedirlo a como diera lugar. Es gracioso, pero puede que incluso el príncipe Yoongi se prestara como apoyo indirecto en esta tarea. También Jin, muchos factores que podrían ayudarlo.

Se pregunta qué tan brillante se volverá el mar cuando la Anfitrite llore y llore de decepción porque Poseidón "la olvidó". Un fondo lleno de perlas. Pobrecillos. Amantes con la mala suerte de ser blanco de su ambición y pobre Taehyung que como el desgraciado que es, paga por ello y más. Sería muy entretenido tener una charla con él ahora.

 

 

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Empezó a hacer algo que nunca había hecho: Salir a pasear por la Atlántida. Era una actividad que no le sugerían, pues consideraba que corría peligro por su origen terrano. La realidad es que a donde fuera lo recibían de manera cordial, con una leve reverencia y algunos –principalmente puestos de comida-, presentes. En el caso de la comida sus escoltas lo probaban primero. Iba a engordar a este paso, también iba a necesitar un closet más amplio y joyeros.

Las personas son muy amables con él.

Debido a eso ha tenido varias salidas. Con guardias discretos a su alrededor y otros tantos mezclados con la multitud.

—No debería entra ahí—Aconseja gente a su alrededor—. Ahí están los enfermos y deformes incurables.

—Entonces con más razón necesitan una visita. Nadie sabe cuándo va a enfermar y menos cuando una desgracia nos va a dejar incompleto. Si los dioses no los aman, nosotros sí.

En Busan solía visitar de tanto en tanto hospitales. De forma obligatoria debía ir al menos una vez por año, pero él iba alrededor de una vez cada mes o sin siquiera cumplir ese lapso de tiempo; estaba consciente de que mucha gente ahí estaba sola y necesita al menos un poco de compañía. Así fuese por unos minutos. Así sea un desconocido.

El lugar es silencioso, tranquilo, pulcro y sin peces rondando a pesar del alga y moho en algunas esquinas. Hay niños, en su mayoría por haber nacido sin alguna parte del cuerpo, mujeres y en general hombres con heridas graves. Era curioso. Los visitó un largo rato, con todos negándose a tocarlo para evitar mancharlo. Otra curiosidad: Los únicos que lo consideraban así, pues algunos incluso se apartaban discretamente para huir su tacto.

Resultaba triste que se consideren menos por algo incontrolable.

Debería hablar con Jungkook al respecto.

—Mamá-

—No me toques.

Jimin cargaba a una niña que tenía la cuenca del ojo cubierta por completo y creyó haber visto a Hoseok, reconociendo la voz también. Tal vez se equivocó... en seis ocasiones seguidas. Honestamente terminó curioso al respecto, el muchacho ha respetado al pie de la letra cada lineamiento, incluso el pago exigido para la corona –seguro que Yoongi lo hace por él-, pero ¿Qué hace ahora? Un día con total discreción lo siguió, para a la siguiente mañana ir a visitar.

—¿Él vive aquí?

—Su madre.

—Oh.

— ¿Volvemos al palacio?

—No. Necesito hablar con él. Pueden tomarse un rato. Los llamare cuando quiera irme.

Ellos no se fueron a pesar de que les dio permiso. Toca la puerta, tras poco tiempo una chica similar a Hoseok de rostro abre. Ella reverencia al instante, apenada por tener a la Anfitrite en el portal. Al levantarse sonríe levemente para tranquilizarla.

—Es un placer, alteza ¿En qué puedo ayudarlo? Mi señora no se encuentra en este momento.

—Oh, qué pena ¿Jung Ho-Seok tampoco?

—No, lo lamento. Puedo informar de que vino a buscarlo o brindarle unos bocadillos si desea esperarlo.

—Prefiero esperar.

...

—Jiwoo, ven a ayudarme, no puedo continuar con- ¡DIOSES! ¡A-Alteza!

La mujer de edad casi se cae al verlo, sentado en su sala comiendo mariscos que Jiwoo –la joven que lo recibió-, le entregó. Estuvieron hablando por unos treinta minutos en tanto que llegaba a quien fue a buscar para empezar. Jiwoo se parece mucho a Hoseok: Como habla, facciones, incluso la voz. Quisiera entender porque...

—Mi señora.

Eso.

La joven se levanta pronto, pero es alguien más quien ayuda a la mujer a mantenerse en pie. El rostro de esta se desfiguró en completo disgusto.

—No sabía que íbamos a tener esta clase de visita. Lo siento tanto, yo—Hace un gesto con la mano.

—Tranquila, tuve buena compañía—Jiwoo se sonroja apenada—. Vine a hablar con Hoseok.

—Oh, qué vergüenza. Me visitan para hablar de mí desgracia. Esta es como una maldición. Lamento lo que haga hecho, incluso lamento haberlo dado a luz.

—Ma-

—No me hables. Lo que desee pídalo, Anfitrite. Jiwoo, llévame a mí habitación.

Jimin alcanza a ver la expresión herida de Hoseok. No lo sorprende con ese último comentario. Bastante cruel de parte de la mujer con la que comparte contados rasgos. Hace una reverencia aun incómodo y tocado por las palabras de la mujer mayor. Mantiene la cabeza gacha, sumiso a la presencia de Jimin. El noble queda frente a él con las manos juntas y la espalda recta.

— ¿Hablaremos aquí o tienes un mejor lugar?

—Sígame.

Salieron a un recatado y bien cuidado jardín en la parte trasera de la gran casa. La vegetación es alta, colorida y con pequeños peces nadando alrededor. Jimin toma asiento en un banco de roca, decorado con grabados elaborados y cuidados. Hoseok se mantiene en pie, apartado de Jimin.

—Gracias por entregarme el labial. Como sabes, el rey tomó cartas en ese asunto—Asiente suavemente—. ¿Por qué contribuiste a esto sabiendo el mal que el haría a tu amigo? Conoces las consecuencias. —Interroga, siendo algo ya dicho antes.

—Esa clase de mal amerita castigo. Sin mencionar que sufriste por ello.

— ¿Valió la pena para ti haberme hecho sufrir? —Habla por comparativa. A Taehyung no le valió de nada haber traicionado la confianza de Jungkook de la forma en que lo hizo.

—No.

Hoseok tiene aspecto avergonzado, infeliz. Jimin lo hace acercase para compartir asiento. Hoseok suspira y vuelve a hablar.

—Comprendo el mal que te hice, que por mi culpa ahora tu hermano está incompleto...

—A dejado de molestarme, pues ocurrió incluso sin tu provocación y por la rabia que demostró, pudo haberlo hecho incluso sin tu participación—Explica—. Lo que me lastima incluso ahora es el hecho de que te hicieras mi amigo con el único motivo de hacerme daño.

—Las primeras veces que te vi te consideré alguien particular y no quería hacerte ningún daño. Quería ser tu amigo—Con lo espontáneo y social que es Hoseok se lo podría creer sin problema alguno—. El problema llegó cuando vi que Yoongi se hizo cercano a ti. Tan rápido... Tan fácil.

—Si llegamos hasta donde lo hicimos ¿Por qué no me lo dijiste? ¿Qué sentido tuvo esconderlo? De haberlo dicho lo habría entendido.

—Nada me decía que así seria.

—Si soy tu amigo lo primero que haré es no seguir fijado en la persona que te gusta. Los amores pueden acabarse y las amistades romperse por ello. Antes que una pareja, prefiero a un amigo. Te llegue a considerar mi hermano.

Hoseok moquea, temblando levemente.

—No me tenías real confianza.

—La tenía, pero no la suficiente—Admite con desilusión—Ahora lo lamento y aun si no es igual que antes, es imposible que lo sea... Quiero seguir siendo tu amigo—Pide con tono lastimero—. Ayudarte cuando lo necesites... Compartir tus alegrías.

— ¿Cómo puedo confiar en que eso es cierto? —Interroga con fingida expresión odiosa.

— ¿Qué deseas que haga para probarlo? —Incita, casi dispuesto a cortar una de sus manos para acabar con el tema y poder volver a hablar con él.

De la manera en que sea

Lo extraña tanto...

Casi va un mes desde que no ha podido hablarle y le duele la distancia.

Lo merece por traicionarlo, pero no quita que quiere que pare en algún momento.

«Pruébalo»

—Renuncia a ser cortesano de Yoongi.

Jimin no demuestra la sorpresa que le generó el que Hoseok no vacilara. Saca su celular, escribe un largo mensaje y lo envía. Tiende le aparto a la Anfitrite para que lo examine si quiere. La respuesta de parte del príncipe no tardó nada en llegar. Haciendo vibrar el pequeño celular casi transparente.

Yoongi

¿Qué quieres decir con esta mierda? No puedes irte, no puedes renunciar ni nada de esa mierda. Si alguien ofreció pagarte más yo lo haré el quíntuple de lo que diga.

Apenas esté libre iré a buscarte.

Hoseok

Si esto es una broma de mal gusto dilo de una puta vez. No tengo tiempo para esta clase de estupideces.

Siguieron llegando, siguieron y siguieron los mensajes hasta el punto de que juntos, en silencio, vieron como el número de mensajes sube. Hoseok lo apaga y suspira con expresión entristecida. Jimin tiende una fruta de aspecto extraño. Corrugado y marrón— Cómelo —. Hoseok sabe por como luce que fruta es, una que es especialmente peligrosa para su especie si la consume en cantidades regulares. La toma y tras unos segundos de ver el lugar menos arrugado la muerde y mastica.

Es extraño. La reconoce por haberse intoxicado con una siendo más niño, pero esta que mastica no es amarga, sino muy dulce. Jimin empezó a reírse, tan fuerte que empieza a apoyarse en él para no golpearse. La cara de Hoseok sigue siendo una de confusión total, junto a la mejilla llena y moviendo la mandíbula ocasionalmente para masticar.

—No voy a hacerte daño. Es una manzana que deje a medio secar y por el ambiente se puso así—Hoseok sigue masticando lentamente—. Quería probarte nada más.

—Eres un sádico. —Concluye dándole otro mordisco a la fruta.

—No puedes hablarme de sadismo.

— ¡Yo no te di veneno!

—Yo tampoco, solo te hice creer que lo hice—El cortesano hace un puchero—. También te hice creer que ya no tienes empleo.

— ¿A-ah?

—Separarte de Yoongi es imposible—Suspira inclinado hacia atrás—. Estas tan amarrado a él que parecen tener cordón umbilical. Solo quería probar quien importaba más para ti: Él o yo. —Hoseok deja el corazón de la manzana a un lado, con lentitud rodea a Jimin en un abrazo.

—Noté que... No ha importado cuanto lo ame o que haga. Jamás sucederá. Es mejor renunciar a un sueño amoroso que a una realidad con alguien que me hace reír. Te amo a final de cuentas... No tener tu cariño me lastima.

Tiene la sensación de que mucha gente le ha dicho que lo ama últimamente. Se siente... Bien. Pues viene de gente a la que también aprecia inmensamente. Le da un beso a Hoseok en la frente, causando que este sonría tembloroso y de estar fuera del agua, seguramente estaría llorando.

—Esto no quiere decir que tu condena quede absuelta.

—Lo sé. No lo creía—Es sincero al respecto—. ¿Por qué crees que Yoongi no me dejaría?

—Es tu dios. Un dios no suelta a su más fiel creyente... a pesar de que no lo note. He podido notar muchas cosas últimamente. Quizá te las cuenta, quizá.

—Ohhhh... Interesante. Jiminie se ve más adulto, no lo suficiente, pero un poco al menos—sonríe—. ¿Tienes un Dios?

—Si... Cada día más amable y consciente de lo mucho que le rezo—Seguir con la metáfora sale realmente bien, más de lo que imaginó—. Aunque para serte sincero, Yoongi me asusta últimamente. Está muy extraño.

—Conmigo está igual que siempre.

—Obvio que lo está.

Hoseok levanta el labio inferior ¿Qué se supone que significa eso?

— ¿Vives aquí cuando no estás en el serrallo? —Cambia de tema. Ya seria para otro momento insistir en el asunto. Por ahora quiere saber más respecto al prostituto.

—Si. Aunque es la casa de mi madre, ya la conociste... También a mí hermana—Alza una ceja—. Media hermana. Mi papá le fue infiel a mí madre y la dejó aquí. Él desapareció. Mi hermana cree que es una empleada aunque mi mamá le diga lo contrario.

—Ah, eso explica le parecido que tienen.

—Sí...

Jimin le busca la mirada. Hoseok está preocupado por algo y no se explica exactamente que es. Su insistencia reflejaba la mayor duda y es clara: ¿Por qué tu madre te insulta de esa manera tan fría? Para malas relaciones maternas, Jimin sabe bastante, pero Hoseok está extrañamente resignado, acostumbrado y triste por ello.

Jimin siente pura indiferencia a esta altura.

—Ella... Está enferma. Sus huesos se están convirtiendo en espinas. No tiene cura, en algún momento sus costillas se volverán tan filosas que romperán la carne, la mataran de asfixia—Arruga la cara, eso suena horrible—. Hay un tratamiento que impide la formación, sus esperanzas de vida son de ciento diez años y eso es extremadamente poco para nosotros. Con el tratamiento son ciento cincuenta. Sin dolor.

—Eso aún no me explica porque maldijo tu nacimiento. Hay muchas fotos tuyas en el lugar. Es claro que-

—Me odia por prostituirme.

Hubo un silencio más que incómodo y Jimin empieza a maquinar conclusiones con la información recibida.

—Yo... Iba a viajar mucho, pude haber sido cantante. Se nos da muy bien. Se nos paga muy bien—empieza a decir—. Pude haber sido parte del mundo del entretenimiento, pero ella enfermó. Dice querer morir con honra, dejando que el proceso siga sin impedirlo. Yo me negué a permitirlo. No quiero... Verla con los huesos saliendo de su cuerpo y... Quiero que cuando sea enterrada, sea dignamente.

— ¿Por qué te odia por algo así?

—Porque obtengo más dinero así que siendo cantante. Yoongi paga todo el tratamiento de hace un tiempo para acá, pero ella lo odia... Cree que tomé el camino fácil, cree que a mí me gusta tener que estar con más de una persona que a veces me aplastan, me lastiman... Cuando llegue a Yoongi eso se detuvo—Una débil sonrisa le surge en los labios—. Es brusco, pero... Me cuida como nunca nadie lo ha hecho y... Tengo esperanza de que mi madre algún día entienda que nada de lo que hago es por avaro... Sino por amor.

Lo abraza nuevamente.

Ciertamente, Hoseok lo que menos ha buscado ha sido poder, dinero o alguna buena posición. Todo ha sido por puro amor y ello lo ha llevado a sufrir por la misma gente a la que ama con tanta fuerza. Resultaba tan... Triste que su madre no lo entendiera. Es un estigma muy fuerte y tal vez imborrable.

—Algún día lo entenderá. Tienes mucho tiempo para hacerlo ¿Sabe del juicio? —Niega con la cabeza—. Bien. No diré nada al respecto... Dile que eres mi amigo. Que deje de maldecir haber hecho venir a mundo a un amante como tú.

—Eres demasiado bueno a veces.

—Contigo lo soy. Lo mereces. Te arrepientes, eres consciente y al menos entre tanto engaño hubo una verdad. Quién sabe, quizá soy muy blando con las personas que quiero—Ladea la cabeza—. Como Jungkook y nuestra armonía.

— ¡¿ARMONÍA?!

—Antes ¿Puedes estar en el palacio el trece de octubre? Será muy cumpleaños. No habría una fiesta, pero quiero pasarla contigo también antes de lo que sea que Jungkook quiera mostrarme.

—Valevalevalevale debo hacerte un regalo, tengo tiempo y... ¡ARMONÍA! Cuéntame, cuéntame, necesito saber.

...

—No deberías salir tan a menudo. Me preocupa que alguien pueda atacarte en cualquier momento. Sobre todo desde que estás tan empeñado con ese hospital de la muerte.

—Podría ser menos así si dejaran de estar creyendo que los deformes y enfermos son odiados por los dioses. —opina dejando que Jungkook le acaricie el cabello.

—No estoy para esos cuestionamientos teológicos... ¿Todo arreglado con Hoseok entonces?

—Tan arreglado como se puede, aun debo dejar tiempo, pero ya no va a estar con cara de perro apaleado a cada que me mire. Es bueno saber motivos.

—Ojalá pudiera decir lo mismo... Ha habido problemas últimamente los extremos cercanos a ese lugar que los terranos llaman "triángulo de las bermudas". Hay un abismo ahí como bien sabes, las criaturas que lo habitan invaden ciertos terrenos que debo mantener protegidos. Estoy muerto.

Jimin se incorpora en la cama, acariciándole el rostro al monarca y ladeando la cabeza.

—Yoongi tiene el asunto controlado. Llevarse mal no es lo suficientemente fuerte como para lograr que destruyan todo—Suspira, no muy seguro al respecto—. Confía en tu hermano, yo lo hago. —Da un suave beso a los labios. Jungkook lo cerca, abriendo el pijama de Jimin en el proceso.

—Ahora más que nunca me cuesta confiar en él. Está tan extraño que apenas lo reconozco.

— ¿En qué sentido?

—Soy Poseidón, una representación de él... Yoongi se considera Hades y desconozco quien es su Perséfone.

—Oh por favor, es más que claro quien lo es.

Jungkook lo rodea, acariciando la piel por debajo de la enorme vestimenta que revolotea por toda la habitación. Acaricia el rostro, viendo las marcas luminiscentes hacer acto de presencia por ello. Su expresión demuestra una total ternura por la ingenuidad de Jimin al respecto. Como si no hubiera visto ni por un instante el deseo que su hermano desborda por él.

—Sí, lo es. —Responde, Jimin sonríe, logrando un aspecto más infantil y tierno.

Jimin puede ser tanto Anfitrite antes del matrimonio...

Como ser Kore. La doncella que espera el rapto.

Anfitrite acepta a Poseidón.

Kore espera el rapto.

Teme que su hermano lo haga su Perséfone antes de que él lo haga su Anfitrite.


— ¿En qué pensabas al hacer esa broma?

—No fue una broma. Jimin quería probar que era capaz de hacer con tal de tener un mínimo de su confianza. —Yoongi chasquea la lengua disgustado.

— ¿Irte? ¿En serio? No mientas para obtener la con-

— ¿Quién dijo que es una mentira? —Musita lento—. En lo que estabas ocupado era en discutir posibles acuerdos con la emperatriz Suran ¿Cierto? Una vez estés casado no vas a necesitarme—Yoongi parece cada vez más molesto—. No me mudaré a Garai Anuket, mi madre podría empeorar en cualquier momento. Dejarla sería la última vez que la vea.

— ¿Entonces qué? ¿Prefieres abandonarme que abandonarla a ella que te aborrece por un sin sentido? O a Jimin que te exige algo así.

—Eres mi cliente. Él mi amigo. Es obvio a quien voy a escoger.

A Yoongi le hizo un tremendo ruido esa frase. Hoseok jamás lo ha llamado "Cliente". Como si ahora no fuese distinto a esas personas asquerosas que pagaban antes por él para tenerlo en el lecho. Quiso golpearlo, pero reprime el impulso de la mejor manera. Hoseok tuvo una especie de peso menos encima. Decir la realidad dolió, pero al mismo tiempo fue liberador.

Yoongi lo ve como un prostituto.

Jimin lo ve como su amigo.

Debió darse cuenta de que no valía la pena dañar a quien lo considera una eternidad por quien lo ve como algo temporal.

—Y tienes ambos—Sonríe cínico—. Hasta que te mueras. Andando. —Avanza atrás de él.

Si. Tiene ambos por ahora ¿Por qué no disfrutar de su amor imposible al mismo tiempo que disfruta de su mejor amigo? Sobre todo con el cumpleaños de este siendo tan próximo.


—Hueningkai deja de crecer a este maldito paso. Vas a ser más alto que la misma puerta y no quiero mudarme tan pronto.

—E-es que no se puede evitar.

—Claro que sí, envía ese crecimiento a tu cara y serás más bello que adonis. No más que yo, pero si Adonis.

—Ojalá te apuñalaran más seguido. —Opina Soobin, causando un incómodo silencio en la habitación—. Es que hace mucho tiempo que no pasabas más de dos días con nosotros y me gusta tener tu bella cara por aquí. —Jin puso una mano bajo su barbilla en gesto coqueto, encogiendo los hombros con una linda sonrisa.

—No se ilusionen tanto, voy a volver a trabajar dentro de dos semanas. —Advierte dejando todo arreglado en la cocina.

Resultaba increíble cómo es una perfecta y recomendable ama de casa.

—Que te apuñalen más seguido. —Vuelve a decir en un mohín.

Por la puñalada y sus secuelas se mudó del ala médica a su hogar con sus retoñitos. Sus nervios siguen bastante sensibles por lo que ha quedado en casa para recuperar al cien por cien. Incluso tiene el riesgo de ser más sensorial que antes. Puede ser tanto bueno como malo. Seria cosa de cada cliente por desgracia.

—A mí me gusta que Namjoon venga tan seguido. Es como si fuésemos una familia gigante.

—Ya, con su nueva-

—No, con él nada más. Él y tú parecen esposos. —Ríe Beomgyu, recostado en sus brazos.

Jin hace una especie de puchero ¿Qué parecen esposos? Que estupidez. Además, lo molesta que sus hijos ya se hayan hecho tan cercanos a Namjoon. Realmente ha estado muy presente por pura preocupación y aunque lo haya buscado cuando estaba convaleciente no significa que aún lo necesite.

Honestamente ya no sabe qué hacer con él. Tiene a Sunmi ¿Por qué no lo deja en paz en este tiempo donde no sirve de nada? Realmente es tonto. Los terranos son muy, muy tontos. Respinga debido a la presencia de Namjoon en la vivienda. Pues... Ya que más queda. Esperaría a que se estuviera yendo para pedirle que no regrese.

Es su cliente, casi perro guardián, pero nada más y que sus hijos lo quieran tanto lo molesta.

Hay que poner un límite por más chiquito que sea.


Guiña los ojos, adormilado. Aun es muy noche y tiene a Jungkook rodeandolo. Al levantar un poco más la cabeza choca con el león marino que estuvo viéndolo fijamente. El que con sus bigotes ocasionó que despertara para empezar.

Trata de acariciarlo, pero el animal huye con rapidez, casi asustado.

— ¿Qué pasa?

—Es que... Hay un león marino-

—Hay en todos lados. Vuelve a dormir, es muy temprano, venga.

Al girar un poco, logra quedar con Jungkook como almohada. Una muy firme y cálida almohada. Decide dejar de prestar atención al tema por esa noche, pues dormir encima de Jungkook es mejor que pensar en un animal atolondrado.

 

Chapter Text

El trece de octubre llega eventualmente. Tan rápido que Jimin ni siquiera comprendió la mañana en que Jungkook lo despierta a besos y fuertes abrazos, siendo interrumpido por ocasionales felicitaciones lánguidas y animadas. Es realmente la primera vez que lo felicitan con semejante efusividad. Jungkook queda echado en el pecho del coreano, habiendo desecho el pijama de Jimin. Ladea la cabeza y sonríe.

—Veintiún años ¿no?

—En términos coreanos más tradicionales serian veintidós, pero en realidad si son veintiuno.

—Veintiún primaveras, aunque realmente solo has cumplido un año.

— ¿En serio?

—Claro. Naciste terrano, pero te deshiciste de esa cascara y renaciste como un hijo del mar. Eres un bebé demasiado grande. —Ríe con los ojos cerrados, como si el decirle bebé fuese muy divertido para él.

—Eso es darle ánimos a Hoseok y Jin para que me sigan diciendo "bebé". —Delinea las luminosas marcas en el rostro del rey.

Resultaba un poco extraño que las marcas brotaran por estar juntos en total paz. Simplemente disfrutando de la compañía del otro. Acaricia el cabello con mechones rubios, rebajado hace poco, pero nada muy notorio. Suspira debido a los besos en el abdomen y parte del pecho.

—Espero que mi regalo para ti si esté listo, de otro modo voy a pasar una enorme vergüenza. —Ha parloteado tanto al respecto que querrá meter la cabeza en la tierra si resultaba no estar terminado.

—No importa si no lo entregas a tiempo.

—Para mí sí. Te complací en no hacer fiesta como se debe; hoy es el día de mimarte hasta la saciedad.

—Esmerarte mucho en mi regalo es innecesario, pero si quieres cumplir con lo que yo deseo... Hay algo que quisiera hacer.

Su tono fue levemente insinuante, con las piernas presionando los costados de Jungkook.

— ¿En serio? —Jimin asiente quedo, totalmente apenado, pero dejó caer el asunto como quería. Jungkook afinca su agarre de manera afectuosa, dando un último roce al abdomen y la cadera, depositando un beso suave donde apenas Jimin pudo sentir los labios delgados—. Vale, después del regalo. Será más especial que esta habitación si todo transcurre como lo he planificado. —Sonríe débilmente. Jimin lo imita, nervioso.

Al levantarse de la cama Jungkook tambalea y empieza a toser de manera pesada. Jimin se apresura a ir con él, continua la tos, doblándose un poco— ¿Estás bien? —Cuestiona con preocupación. Desde hace una semana para acá se ha estado "enfermando". No pasa de tos y un mareo leve. Breves episodios que no se repiten un mismo día, pero suelen volverse más extensos. Excepto hoy.

—Después iré al ala médica para que me revisen. No es común enfermarme. —Admite aun extrañado. Solo por considerarlo cansancio y alergia no le presta atención. Justo cuando sana la irritación en sus labios llega la tos. Es especialmente odioso hacerlo bajo el agua, como si necesitara respirar y que en cualquier momento van abrirse branquias en su cuello.

—No lo retrases mucho ¿Vale? —Le da un beso en la mejilla—. Iré a desayunar antes de que Namjoon me aborde.

—Solo no me busques hasta que te mande a llamar.

—Está bien.

Jimin no está del todo mudado, por lo que su ropa continua en su habitación. Jungkook se viste y va a su estudio para revisar lo más relevante de sus deberes: Como van los pleitos con las criaturas del vacío marino; las ofertas de ayuda con el tema; los sondeos de más submarinos con bandera rusa o americana; los eventos por venir debido al final e inicio de un año, etc, etc, etc. Honestamente están en un momento muy tenso, pero tener a cuatro en lugar de tres para llevar los asuntos reales lo vuelve más sencillo de sobrellevar.

Excepto el tema de las criaturas del abismo. Si siguen avanzando tendrían que tomar acciones violentas y no limitarse a respetar los términos preestablecidos. Se supone que hay un acuerdo con el "Alpha" de esas criaturas. Quien comanda a las demás. Están en su territorio con comida más que suficiente sin invadir agua habitadas por atlantes. Especie que figura entre la dieta de esas criaturas.

Espera que Ares no agite el agua y Poseidón no caiga en esa tentación. Eliminar a muchos de ellos puede traer un desnivel entre las especies que comen, las cuales proliferan con una facilidad que raya la ridiculez.

Problemas en todos lados para resumir.

¿Qué importan hoy? Jimin cumple años.

Puede preocuparse de ellos en... Dos días.

Darle sus regalos, un buen recuerdo y finalmente tomar lo que está decidiendo darle.

Día importante. Importancia anula importancia. Así quiere verlo. De todos modos, le deja una lista muy específica a Namjoon al respecto, incluso a Yoongi, aunque no quisiera depender de la ayuda de su hermano. Sabe que con ellos dos a cargo y cubriendo los flancos por un par de días todo va a estar bien. La Atlántida no va a arder en repentino fuego eterno o fuego maligno... A menos que Yoongi tenga un momento de locura y decida experimentar a hacer dicho fuego. No lo descarta con lo raro que ha estado.

De salida de su estudio nota un detalle particular: Una planta de aspecto exótico, pero no recuerda haberla puesto ahí. Quizá Namjoon la trajo y dejó ahí en algún momento. No la toco, pues se le hizo rara, incluso le provoca ganas de estornudar. Un león marino que entra por una de las ventanas la empuja, no le interesa. Si la quería tumbar, que lo hiciera, ni siquiera es bonita ¿Quién se la dio? Si hace un poco de memoria Namjoon le comunicó que es un regalo del templo de Hécate.

Nada muy importante en realidad.

Apenas sale el león marino logra tumbarla, ofuscado. Rueda en la planta, impregnándose con las partículas amarillas que desprende la planta, quedando su cuerpo marrón lleno de motas amarillas. Cuando estuvo lo suficientemente impregnado se apresuró a chocar con el monarca. Jungkook estornuda con demasiada fuerza. Sujeta al animal, lo mira con molestia ¿Qué demonios le pasa? Es muy moles-

— ¿Qué...? —Al tratar de entender sus quejidos no obtuvo nada.

Es un... Silencio muerto, escalofriante. Lo suerte por puro espanto. Pues ni siquiera contaba con calor corporal. El animal se va apurado.

— ¿Estoy alucinando? —Murmura a sí mismo, restregando sus ojos antes de ver al frente y tener visión borrosa. Sacude la cabeza, quizá si está muy cansado por el montón de tareas que tiene. Debe relajarse.

...

I never thought of myself as mean... I always thought that I'd be the queen...

Hay un silencio terrible en la prisión hoy. Qué extraño, por lo general hay cierto barullo, griterío; insultos a quien hace la guardia; alguna proposición a hacer asquerosidades una vez tengan ese preciado y corto tiempo fuera de las celdas. Un larguísimo etc que no es relevante. Llegado este punto ni siquiera presta atención a eso.

Es inútil.

Así como cualquier cosa que haga ahí metido. Totalmente inútil. Está muriéndose de aburrimiento. Quiere salir de una puta vez, tener una cama decente; comida decente; ropa decente... ¡Quiere su vida de regreso! No. No tiene nada de eso. No lo tendría mientras Jimin siga metiéndole cosas raras a Jungkook en la cabeza.

Para Taehyung todo esto es culpa de Jimin, no suya, no de Jungkook, ni siquiera de los dioses que "mueven a todos", es de Jimin. El terrano que al igual que Namjoon, cuenta con algún poder divino, el suyo es el de manipular.

Sin él ahí se pregunta ¿Ya se habrán acostado? ¿IU será alguna molestia? Espera que sí. Lo que sea menos permitir que Jimin pueda tener lo que quiere

This darkness around me is promising vengeance. The price that I'm willing to pay is expensive There's nothing to lose when you're lonely and friendless...

Hoseok no ha hecho ningún intento por visitarlo, todo porque Jimin es su mejor amigo ahora; Jin es una varo de mierda que ya no puede sacar nada bueno de su compañía ¿Para qué seguirse interesando? Tiene a la Anfitrite a su alcance para aumentar el pago. Qué sentido tendría estar cerca del concubino preso por culpa de la Anfitrite.

De la falsa Anfitrite.

—Pareces un alma en pena. —Gira a la reja, encontrándose a un... ¿Guardia? No lo reconoce y mira que ha tenido tiempo de sobra para reconocerlos a todos y saber sus horarios. Es bajito, rostro bonito y dulce.

— ¿Qué quieres? —Cuestiona mal humorado, su único humor de hace un tiempo para acá.

—También un cascarrabias—Ríe con ligero nervio—. Vine a que siguieras ayudando.

—Ah, Leedo...—Murmura volviendo la vista al techo, estando sentado en el suelo con la cabeza en la cama—. No me interesa.

—Debería-

—No lo hace. En caso de que no lo sepa por su culpa y la de Jimin estoy aquí metido. No me interesa nada-

— ¿Ni siquiera salir? —Voltea con rapidez, arrugando el entrecejo.

— ¿Salir?

—Mañana es cumpleaños de la Anfitrite, se ha vuelto realmente cercano al rey y ya figura como un problema. Si no puedes estar permanentemente ahí para impedir la cercanía, puedes crear malas imágenes al respecto—Sonríe levemente—. Un pequeño engaño, lastimar el frágil corazón de tu Anfitrite.

—Como si a ese frígido pudiera afectarlo.

—Claro que puedes. Cuando has hecho armonía con alguien y ves que su concubino, supuestamente preso, sale de su habitación tan arreglado como siempre duele... Es una mala señal. Dime ¿A ti no te dolería?

Abre y cierra la boca antes de sacudir la cabeza, ignora totalmente el tema de la armonía; seguro es una treta para provocarlo, se levanta y pone las manos en su cintura.

—Eso-

—No preguntes más. Se hará. Yo me haré cargo de eso. Tu solo preocúpate por ser tan hermoso como de costumbre y no habrá ningún problema. Hasta mañana temprano, Anfitrite.

Si bien no tiene muchas ganas de colaborar en esto ¿Qué pierde? En caso de funcionar va amargarle la existencia a Jimin así sea por un día. Con eso le basta en este instante. Así de simple y banal.

The queen of mean. I want what I deserve...—Tararea, con los demás presos despertándose una vez el hombre de Vanaheim se va.

Cuando la mañana llegó ocurrió lo mismo y frente a sus narices. Los guardias se durmieron, también los presos e incluso algún que otro pez del lugar. La reja fue abierta por la misma persona de ayer, vestida como un guardia de palacio. Es muy temprano.

—Te llevaré al baño del ala contraria al serrallo. Iré a buscarte cuando sea el momento. Límpiate, arréglate y sigue con el plan. —Su gesto amable lo molesta, como si quisiera pretender que es una buena persona.

— ¿Te llamas?

—Hwanwoong.

...

—Lo siento por tardar tanto, alteza, es que su pedido fue... Muy complicado.

—Si lo tienes listo no hay motivos por el cual pedir perdón. Muéstrame.

— ¿Se siente bien? —Pregunta Namjoon en voz baja, el herrero abre una caja que bien es igual de alta que Jungkook. Este sacude la cabeza antes de dar una afirmativa débil—. Lo veo... pálido.

—Es solo alergia o lo que sea. Después de ver esto iré al ala medica si es lo que te preocupa. —Asiente, más tranquilo por ese último detalle. Se supone que iba a apurarse con el tema del regalo de Jimin, pero surgieron mil problemas en el trayecto.

Sumando que no para de tener mareos la visión borrosa, incapacidad de respirar. Es horrible y ni siquiera entiende porque exactamente.

—Aquí tiene. Usé todo lo que pidió, así como las indicaciones de forma y cambios.

Jungkook sostiene el tridente. Es muchísimo más ligero que el suyo o el de Yoongi. Mango largo, fino, podría resbalarse en sus manos; al colocar ambas manos y tirar de este surge un largo hilo que se amarra a la otra punta, con variedad de aletas surgiendo del mismo mango y en lugar de ser un tridente, es un arco. Desliza la mano desde el centro hasta la punta, extrayendo una flecha que dispara a uno de los pilares.

Se supone que iba a darle a una roca en específico, pero detalles.

Una sacudida al frente y retoma su forma y tras un golpe contra el suelo las puntas se unen, siendo ahora una lanza.

Un arma perfecta para Jimin, que domina más la lanza y el disparo a distancia que el tridente. El mango fino y largo para adecuarlo a su estatura y mano pequeña. Material ligero y resistente para que no perdiera la gracia con la que lo maniobra. Un arma hecha a medida para él, con decoración de piedras preciosas azules.

—Bien—Concluye satisfecho por el resultado. El herrero respira tranquilo—. Paguen la parte que falta, coloquen esto en el baúl que hice traer y... Voy a nece... sitar que...

Ve borroso, casi negro, el cuerpo le falla.

—Alteza-

—Alguno llame a...

— ¡MI REY!

Se desploma al suelo, con los ojos entreabiertos y respiración pesada. En realidad, está inconsciente, aunque pareciese no estarlo. Namjoon comienza a llamar a todo el mundo para que venga a auxiliar al rey al instante. No huele extraño, tampoco tiene sustancias anormales en los labios, boca o en su piel.

— ¿Le decimos a...?

— ¡No! —Interrumpe de golpe a S. Coups—. Si quiere venir deténganlo como sea. No puede acercarse. Si resulta ser una amenaza contagiosa no podemos poner en peligro la vida de la Anfitrite. Tampoco quiero que le digan nada. Esto va a estar en secreto hasta saber que pasó.

El alboroto se formaba por una razón: No se supone que pueda ser afectado por nada. Exceptuando, como se dijo en algún momento, por venenos y sustancias demasiado específicas. La gripe, tos, fiebre y enfermedades comunes no están en la lista de posibles padecimientos del rey del mar.

El tridente y la mascota de miles de metros de tamaño y peso no son cualquier cosa.

También le brindan resistencia.

Namjoon en deje paranoico encima a imaginar que alguien debió hacerlo, pues no hay otra posible opción, pero ¿Quién? Jungkook no ha salido a ningún lado, tampoco ha habido visitas. Ni siquiera puede decir que ha sido una mala acción de Taehyung. Este sigue preso.

Jimin está descartado por su salud intacta. De haber hecho algo incluso él estaría afectado, esto es igual de nocivo que hacer una grieta a un reactor nuclear. Es imposible salir ileso. Quien lo hizo sabía cómo hacerlo y no se afectó por ello.

A pesar de haberlo llevado con Wheein y haberlo curado... Jungkook no despierta. Profundamente dormido y aparentemente doliente según las expresiones que demuestra de vez en cuando. Para no hacer más posible pánico o sospecha a Jimin que pudiera ir allí preguntando por el rey, lo llevaron a la habitación de este. Tal vez ahí sanara.

Eso claro, colocó a guardias alrededor del cuarto, patrullando que nada pudiera acercarse a él mientras sigue débil. Incluso el mar se siente pesado y apagado. Con los peces avanzando más lento y de manera torpe. No lo sorprende. Están afectando directamente al del océano corazón y puede ser peligroso para todos ¿Quién hace una acción tan tonta?

...

Tal como Hwanwoong indicó... No hizo pregunta alguna. De forma aún desconocida todos a los que van pasando se duermen a medida que toman determinada distancia. Los guardias, los animales, lo sirvientes. Todo acaba tendido en el suelo dormido. Llegaron a la habitación de Jungkook y apenas entró tuvo un escalofrió.

Luce... Mal.

Está pálido, con los ojos, nariz y labios enrojecidos. Hwanwoong le da un suave empujón para que avance hacia el monarca tendido en la cama. Taehyung primero se gira hacia el misterioso personaje, sin aguantar la duda.

— ¿Qué tiene?

—Se lo llama "Fiebre de Morfeo" —Responde, eso empieza a sonar muy, muy mal—. Los tiburones no pueden dormir debido a que pierden el oxígeno. Solo en movimiento pueden respirar, así que esta fiebre es especialmente peligrosa para personas como él que son derivados del tiburón. En su caso el tiburón blanco ¿No es cierto?

—Pe-pero él resiste-

—Resiste las enfermedades, muy cierto, pero es posible de provocar. No lo va a matar, es imposible que una pequeñez así acabe con él, sin embargo, va a perder muchos días en sanar por completo. Posiblemente una semana entera. Eso claro si no seguimos aplicando el tónico que lo provoca.

—A-ah... Entiendo...

—Bien. Anda, hazle algo. Qué si la Anfitrite entra, lo vea y crea de inmediato que para pasar la enfermedad tuvo que sacarte de prisión. Un rey débil que cede ante el miedo y necesita placer para estar tranquilo.

Si bien el tema de Jimin es meramente sentimental, también le guarda respeto a Jungkook. Este puede irse en picada si ve semejante cosa. Taehyung se acerca a Jungkook, temblando de pies a cabeza y con mala cara. Una vez estuvo junto a él se sienta, apoyando la mano a un lado del cuerpo ancho y pálido.

— ¿Qué esperas? Hazlo. No tenemos todo el tiempo del mundo.

—E-es que...

— ¿Tae...?

Jungkook pudo abrir levemente los ojos, aun con la visión borrosa es capaz de distinguir a su concubino sin problema alguno. Quiso rechazarlo en primera estancia, su cuerpo no responde ante esa exigencia. Taehyung se acerca y justo antes de entrar en contacto con él aparta. Hwanwoong muestra impresión, confusión e incluso un poco de rabia.

— ¿Qué estás haciendo? Haz lo que-

— ¡Está enfermo! No voy a tocar a alguien enfermo—Replica negando con la cabeza. Jungkook logra girar a un lado, para mantenerlo en su campo de visión—. E-es... Es asqueroso. Dijiste que está enfermo.

—Si lo está, pero debes-

—No. No pienso hacer nada si tengo que tocar a un enfermo. Menos de poner mínimamente cerca mi boca.

— ¡Le has comido el pene más veces de las que has comido normalmente! ¡Solo hazlo! ¡Es igual de asqueroso! —Insiste sin comprender que ocurre. Taehyung sigue negando con la cabeza, expresión asqueada y manso apretando su voluminosa ropa.

—Hazlo tú si tanto quieres ayudar—Replica cual niño fastidioso—. No-

Hwanwoong lo toma del cabello y fuerza a que junte la boca con Jungkook, el cual si atina a arrugar la cara por la presión y cierto disgusto—Ya lo tocaste, así que haz el resto—. Contrario a funcionar, logra que Taehyung se aleje aún más limpiando su rostro. Como si hubiese tocado la peste en sí.

Esta enfermedad no afecta en casi nada a un pez Beta, pero bien. Ya nada que hacer.

—Y yo que creí que ser así de inútil era imposible. Bien, cambio de plan, pero voy a necesitar más ayuda.

Taehyung se limita a esperar que le diga que se van. Ve a Jungkook de reojo, que está nuevamente boca arriba, respirando con lentitud y por la boca. A pesar de aproximarse levemente, no lo toca, evita hacerlo a como dé lugar. Jungkook abre levemente lo ojos, frunciendo sus facciones. Lo distingue cada vez menos. Vuelve a dormirse.

—Andando. Espero que sigas sosteniendo tus dotes de actuación, es lo único que podemos hacer para salvar la situación.

Por indicación deja un par de prendas tiradas y salen. Ahora es escoltado por un par de guaridas en lugar de uno solo. No sabe quién es, tampoco podría hacerlo por el casco que lleva. Hwanwoong lo porta para impedir sospechas hacia él. En uno de los cruces casi chocan con Jimin, el cual ve a Taehyung por un instante, momento que fue aprovechado para sonreírle y encogerse de hombros.

—Lamento interrumpir tu camino, pero me llamó y se obedece lo que el rey diga.

—S-se supone que no...—Taehyung ignora a Jin y Hoseok, continuando con su camino y escuchando los gritos del par, quien sabe que hizo Jimin. No lo importa.

Casi diría que el beso a un enfermo valió la pena por haber visto esa expresión destruida de Jimin. Hwanwoong dio una risita divertida, realmente crear pleitos en este palacio es muy entretenido. Taehyung estuvo de vuelta en su celda alrededor de quince minutos después. Todo el palacio reactivó su movimiento, exceptuando el rey y solo cuando ya había pasado mucho más rato hubo tal temblor y agitación en el agua que grita asustado.

Para.

Hay silencio total.

Ambiente callado y frío.

Taehyung desfigura su expresión en una horrorizada, pues el par de pececillos frente a él empezaron a flotar, sencillamente muertos. Las algas en su celda perdieron coloración y el salado del agua se torna incómodo.

La preparación terminó y ahora el rey durmiente ocasiona caos en su sueño, aunado al engaño a la Anfitrite que sufre por la falsa impresión. Incluso fuera del agua, el trece de octubre se marcaría como un día en que el océano se apagó así como la vida de muchas de las criaturas que lo habitan.


Hwanwoong

Hwanwoong

El arma:

El arma:

 

Chapter Text

— ¡Feliz cumpleaños!

Sonríe ampliamente, lleno de alegría y ternura. Hoseok y Jin habían colocado decoraciones en el serrallo, con gran número de peces Beta y cirujano nadando en cardumen alrededor de él. Posiblemente este sea el confeti de los atlantes; el par lo abraza con fuerza.

Est