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Decisiones, decisiones

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Miss Fortune regresó a donde estaba Sona y abrió el sobre. Leyó rápidamente el contenido y en efecto era lo que ella pensaba.

—Bueno, ya que estamos en la fiesta…

Volvió al lado de la sanadita y la miró con paciencia, en su cabeza ya estaba pensando como sacar el mayor provecho de la situación.

—No tienes que venir conmigo, pero tampoco me gusta la idea de que te quedes aquí sin hacer nada. Aparte no creo que exista un peligro muy grande aquí adentro.

Sona asintió sin importarle de que se trataba realmente. Estar al lado de la pelirroja ya era suficiente razón.

—Bien, pero primero deberemos de comprar ropa.


Sona seguía de cerca a la capitana. Habían estado caminando con un rumbo fijo por la guarida subterránea y cada tanto que avanza podía notar que el lugar se volvía mas sofisticado y caro en lo que podía esperarse de un lugar como ese.

Los guardias estaban mejor vestidos y había uno cada 5 o 6 metros. Los locales dejaron lugar a tiendas bien montadas de elementos realmente costosos y todo parecía más limpio.

—No te dejes engañar por su aspecto, aquí están los peores seres con los que te puedes cruzar en la guarida del pícaro— le recomendó la pelirroja viendo como la chica se distraía en el camino.

La tomó de la mano, buscando entrelazar sus dedos para luego llevarse el dorso de la mano a los labios y besar esa zona.

Le hubiera gustado ver como la chica optaba por una vestimenta diferente, pero nuevamente al momento de comprar quiso un vestido con mangas hasta las muñecas, verde oscuro con algunos detalles en amarillo, esta vez podía ver sus piernas ya que el largo no llegaba a tocar las rodillas.

Le causaba gracia como la chica quería bajar un poco la tela, para cubrirse más, pero era un caso perdido gracias a su voluptuosa figura.

Miss Fortune había notado la incomodidad injustificada que le causaba su apariencia en ese momento y por eso trataba de demostrarle lo equivocada que estaba.

—Te ves tan hermosa.

La declaración hizo sonrojar a la castaña. Eso era algo también que agradecía, esta era una de esas pocas veces que podía ver el rostro completo de la chica, pues tenia el pelo recogido en una coleta de lado, pero sin ningún tipo de manto que la cubriera.

—Ya casi llegamos.

Caminaron un poco mas hasta que zona pudo ver una enorme casa, podría decir sin duda que era la mas grande y sofisticada del lugar.

Los guardias abrieron la enorme puerta cuando Miss Fortune le mostro el sobre que había recibido y un tercero las escoltó adentro hasta dejarlas en un salón con una enorme mesa redonda en el centro.

Sona pudo ver varios invitados dispersos en la sala.

—Vaya, vaya, la dama de la fortuna me sonríe— fue la forma de saludar de uno de los sujetos mientras encaraba a la pelirroja.

—¿No te cansas de hacer el mismo chiste malo, Fate?— contestó la pirata, pero de buena forma estrechó la mano del hombre con cierta familiaridad— ¿Y tú media naranja?

—Ah, cazando moscas, me temo.

—No me alegra mucho verte aquí, a decir verdad— agregó la chica— esperaba tener suerte en este juego, pero conociendo tus sucios trucos.

—Oye, oye… sin trucos esta vez… por lo menos en las primeras rondas— confesó con humor, pero luego reparo en Sona— ¿…Hola? — saludo de forma galante mientras extendía una mano para que la chica la tomara.

—Viene conmigo— intervino la pelirroja de inmediato, haciendo notar que aun iban de la mano.

—“Viene contigo” ¿Como… amiga? ¿Parte de la tripulación? ¿Escolta de honor? — siguió diciendo mientras Sona le extendía la mano, pero en vez de estrechársela como hizo con la pelirroja se la llevo a la quijada y guiñándole un ojo beso el dorso— Nada más espero.

—Como mi pareja— aclaró la chica sin dejarse intimidar, mostrando una sonrisa confiada— Es mi novia.

—¿De verdad? ¿Formal? — preguntó con animó a la sanadita, y esta pestaño sin saber que mas hacer, pero terminó asintiendo con una ligera sonrisa— bien… valoró mi cuello… me mantendré al margen. ¿Tu novia tiene nombre?

—Sona.

—¿Por qué contestas por ella? ¿No habla? — trató con humor.

—De hecho, no, no habla. Es muda.

—… le quitas la gracia a todo ¿Sabes?

Iba a contestar algo ingenioso cuando un fuerte olor le llegó a la nariz e hizo que su cabeza quedara en blanco, solo unos segundos, para luego ponerse instintivamente de mal humor.

Twisted Fate pareció reconocer de inmediato el aroma y cambio cambio su expresión a una más seria.

—Naranjas…

—¡Pero que pequeño el universo es!

La voz rasposa hizo que ambos miraran al mismo tiempo a su portador, Gangplank estaba ahora a uno metros, los miraba con gracia y soberbia.

—Se dice por ahí que un crucero demaxiano atacó tu nave— siguió diciendo el hombre ya a la par de ambos— pensé que no volveríamos a saber de ti, pero bueno… Ya saben lo que dicen, yerba mala, nunca muere.

—Obviamente estas mal informado… como siempre— contestó la pelirroja, mientras el recuerdo del trasmisor oculto en su nave le hacía difícil mantener la compostura en ese momento.

—“Mal informado”— repitió riendo por lo bajo— Si, si… quizás la próxima vez la información sea más… fulminante.

—Venderías a tu propia madre a los demaxianos si hace logras ganar un poco mas de tiempo a tu sucio trasero— le rugió la pelirroja.

—Aquí no— la detuvo Twisted Fate, interponiéndose entre los dos.

—Si, aquí no, “Sarah”— se burló el mayor.

Gangplank puso su atención en la chica que la acompañaba. No pudo reconocerla desde un primer momento, pero luego, al ver con detenimiento sus ojos, supo que no podría tratarse de nadie más.

—¿Así que esto es lo que vas a poner en la mesa? — preguntó, tocándose la barbilla y viendo a Sona de pies a cabeza, como si intentara ponerle un precio a su figura.

—Por supuesto que no.

—¿No? — se extrañó, fingiendo sorpresa— Ella si que seria un botín por el cual sacarse los ojos esta noche.

—El ojo que te queda querrás decir.

La ultima voz vino fuera del pequeño grupo que se había armado. Miss Fortune miró a su portadora al tiempo que lanzaba una exclamación de fastidio, casi que se arrepentía de haber acudido a la velada.

—Y será un placer para mi sacarte ese horrenda y viscosa esfera que llamas ojo— terminó Kai´sa para juntarse con todos los demás.

—Agh, cartón lleno— terminó exclamando con hastió la pelirroja— De todos los planetas y lugares en el universo, estamos todos reunidos aquí ¿Quién falta por llegar hoy? ¿Sivir no aparecerá para cuidarme de alguna cazadora corta cuellos?

—… ¿Ella vendrá? — preguntó con curiosidad la mas chica pasando por alto las habituales ofensas de la pelirroja.

Antes de que Miss Fortune pudiera contestar el anfitrión lo hizo por ella.

—No, ella no vendrá.

El hombre parecía haber estado escuchando la conversación a medida que entraba en la sala acompañado de dos de sus guardias. Se trataba de un sujeto delgado pero alto, de una piel tan oscura que hacía resaltar los tatuajes de ora que tenía en el cuerpo.

—Con la llegada de Gangplank completamos los 8 maestros para el juego— anuncio mientras tomaba uno de los lugares en la mesa— comencemos ¿Quieren?

Sona entendía que el sujeto allí tenia cierto poder sobre los demás, pues todos parecían dejar de lado el pleito anterior para acomodarse en uno de los asientos.

La mesa era tan grande que las ocho sillas que había en ella dejaban entre lugar y lugar por lo menos 3 metros.

Se puso de pie al lado de donde se sentó Miss Fortune y para su sorpresa, de la puerta comenzaron a salir varias femeninas atractivas, de diferentes razas y etnias para servirle. Pronto una de ellas puso una silla mullida a la par de la capitana y se retiró haciendo una reverencia.

—Es para ti— indicó la pelirroja invitándola a sentar a su lado— también si tienes hambre o sed puedes pedir lo que quieras.

Sona entendió, pero solo hizo por sentarse a su lado.

—Como anfitrión mostrare mi apuesta primero— comentó el dueño de casa e hizo traer una bandeja con una fruta extraña en ella— esta es la semilla de la flor de ambrosia mas fuerte de la ultima década. Los expertos del planeta Serenata dijeron que es capaz de dar una flor tan potente que su dueño le bastara solo una noche para tener decendencia con una docena de hembras de cualquier especie.

—Acepto la apuesta— dijo de inmediato Gangplank

—Acepto la apuesta— se sumaron Miss Fortune y Twisted Fate, los demás miembros de la mesa también aceptaron.

—No significa que a todos nos guste lo que se esta apostando, pero al ser el anfitrión es una ofensa muy grande no aceptarla— trató de explicar la pelirroja por lo bajo.

Sona trataba de entender de a poco de que iba la velada.

—¿Damas? — invitó el anfitrión, señalando el lado de la mesa donde estaba Kai´sa y Miss Fortune.

La pelirroja puso una llave en la mesa y la deslizó hasta que esta quedara en el medio de todo.

—Apuesto un trasbordador de carga demaxiano modificado en el planeta Sires. Es pequeño, veloz, cómodo… y tiene la peculiar propiedad de hacer viajes intergalácticos de forma autónoma.

—De ninguna manera— se sorprendió Twisted Fate, poniéndole atención.

—Sera mejor que me creas, yo misma viaje de galaxia a galaxia en esa cosa— le aseguró Miss Fortune, acomodándose en su asiento.

—Oh, acepto la apuesta— comentó con interés el anfitrión, sonriéndole complacido y curioso. Los demás miembros aceptaron también, Gangplank de ultimo, haciendo esperar su respuesta.

—Apuesto el libro del único saber infinito—agregó Kai´sa sabiendo que había llegado su turno. Le paso el libro a la empleada más próxima y esta sumo el tomo al centro de la mesa— Es un libro con hojas en blanco, hecho en los abismos del vacío de la constelación Ikki. Le permite a su dueño elegir un único tema y todas las paginas del libro serán escritas inmediatamente con la información infinita de ese tema. Como una enciclopedia que sabrá todo lo que su dueño quiere saber.

—¿Cómo los orígenes del Imperio Demaxiano y como destruirlos? — se animó a soñar uno de los miembros, el mas viejo de todos lo que estaban allí.

—O sobre las naranjas…— pensó también Gangplank.

—O sobre las mujeres… ¡Eso si sería útil! — comentó Twisted Fate haciendo reír a varios allí. Miró a Kai´sa para pedir perdón por la pequeña broma y luego a Miss Fortune, pero encontró a la pelirroja concentrada en el tomo ahora en el centro, como si ya hubiera decidido el tema que quería explorar y aun ni siquiera había ganado esa noche.

—Sabia que la valkiria tenia potencial. Seguramente el universo nos diré de tu fama más rápido de lo que pensamos, Kai´sa— felicito el anfitrión— Acepto la apuesta.

Y por unanimidad todos también lo hicieron.

—Yo apuesto la llave del buque que acabamos de rescatar de la destruida Galaxia Custex— comentó Twisted Fate, tirando la llave haciendo que esta quedara justo en el centro de la mesa junto con los demás objetos— es un buque enorme, lleno de artefactos que nadie exploró porque aun no decidimos abarcarlo. Todo lo que hay en él, sus tesoros, armas, historia… fantasmas y maldiciones incluidos.

—La Galaxia Custex fue destruida por los demaxianos hace cientos de años— comentó Kai´sa.

—Y dicen que fue así porque los demaxianos le temían seriamente— agregó Miss Fortune.

—Siempre pueden contar con que Twisted Fate traiga algo interesante a la mesa ¿Eh? — se animó el anfitrión— acepto la apuesta— dijo y uno a uno repitieron esas palabras.

—Yo tengo esta criatura que atrape en el bosque de los Eternos en la galaxia táctica. Mide solo unos cuantos centímetros, pero es fiel y buena compañía.

—Yo traje este cofre de ora puro, no tiene nada adentro, lo que vale es la cantidad de ora y la forma en la que se trabajó. Seria una lastima simplemente venderlo por su peso, pero apuesto a que solo con eso vale mas que la nave de la señorita Fortune.

—Yo apuesto a la princesa del Reino de Catinopia— Dijo uno de los últimos, poniendo un anillo en la mesa, todos lo miraron esperando a que se explique— le hice un favor a los reyes y me la dieron a cambio… no sé muy bien qué hacer con ella, solo es una chiquilla de 15 años, virgen, inmaculada… tiene algunas propiedades mágicas que asustan a mi tripulación. Se lo mucho que vale al tiempo que quiero ver que hago con ella.

Finalmente llegó el turno de Gankplank y este sencillamente tiró una bolsa con una especie de mano peluda mal envuelta en papel.

—Yo apuesto una mano de mono.

Todos miraron por unos momentos el contenido con seriedad antes de volver su mirada al pirata.

—Si, es lo que piensan, una autentica mano de mono terrícola… Ya saben lo que dicen de ella.

—Si, a nadie aquí le sorprende que traigas cosas malditas que pongan en peligros a todos en la sala y que encima sea repugnante— agregó Miss Fortune desde su lugar— va contigo totalmente.

—Si, bueno… y para los menos quisquillosos, esa cosa cumple 3 deseos.

—Pero tiene la propiedad de retorcerlos en formas que el portador no espera— aclaró Twisted Fate.

Se hizo un pequeño revuelo en la sala hablando sobre la totalidad del pozo de apuesta, pero finalmente pareció que las 8 partes estaban interesadas, terminando por cerrar así la primera parte del pacto.

—Ahora tendremos un pequeño momento en lo que el anfitrión revisa que el mazo de cartas que usaremos esta noche no esta trucado ni nada por el estilo— explicó la pelirroja a la sanadita mientras ambas veían como las personas se levantaban de su lugar y veían de cerca las apuestas o se dispersaban hablando entre ellos— claro… no lo dije, el motivo por el que estamos reunidos aquí.

—Cuando en la guarida del pícaro, no importa de que planeta o lugar sea, se junta a 8 Picaros maestros, se convoca a un juego de naipes cuyo pozo justificaría la vida de cualquiera de ellos— interrumpió Twisted Fate poniéndose en cuclillas entre las sillas de las dos mujeres.

—Si, si solo hay 7 o 6 no pasa nada, pero tuvimos la suerte… o la mala suerte, de que en nuestra estadía otras 7 figuras importantes se alojaran por aquí… y eso obligo al guardián de este lugar a invocarnos… que haya 8 picaros maestros al mismo tiempo en un planeta no pasa muy seguido… es demasiada casualidad.

—Las casualidades no existen…— comentó con cierto misterio el chico y volvió a ver a todos en la sala.

Algunos parecían ya concentrados en lo que estaba por venir, otros parecían simplemente disfrutar de momento y otros hablaban entre ellos con recelo.

—Di lo que quieres, te escucho— anuncio la pelirroja interrumpiendo sus pensamientos.

—Te ofrezco una alianza— dijo con seguridad y ofreciendo una sonrisa.

—¿Una alianza?

—Si, si alguna de los dos gana hoy, yo me quedare con todo y tu podrás tomar una de las 8 cosas en mesa, la que tu quieras… y yo me quedare con el resto.

—¿Qué clase de alianza es esa? Por supuesto que no— rechazó como si todo le hubiera parecido una broma— que tal si yo gano, me quedo con todo y listo.

—No ganaras— contestó con contundencia, mas como si fuera algo analizado que como una ofensa o falsa confianza— eres buena, y seguro pasamos todos un buen momento, pero no ganaras. Yo tengo mas oportunidades, pero contigo de mi lado tengo la victoria asegurada.

—¿La victoria asegurada? — preguntó con gracia, pero el chico solo le dio una sonrisa confiada.

—Yo puedo ganar, contigo o no de mi lado. Eso te deja a ti con cero ganancias y a mi con la posibilidad de llevármelo todo… te ofrezco que puedas levantar algo de todo lo que me llevare… si me ayudas a asegurar la victoria.

Miss Fortune miró a Sona, esta también parecía entender la situación.

—Por mas que el anfitrión nos asegure que no habrá trampas en los naipes y mazos, no quita que todos los que están aquí hagan trampa… y lo harán… lo haremos, todos haremos trampa, parte del juego es que no se nos descubra cuando la hagamos y que seamos más… “picaros” que los otros 7— explicó mientras ponía atención a sus rivales— siempre está pasando algo.

Twisted Fate se puso de pie y revisó también a los demás antes de agachar la cabeza para esperar la respuesta de la pelirroja.